Los personajes son de . Yo solo los hago sufrir con mis retorcidas Ideas :)
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¿Jacob Black?
Habíamos recorridos los pasillos del orfanato con Alice y la señora. Cada vez que pasaba en aquel lugar estaba más convencido de que no quería que Amy pasara los próximos días de su vida aquí. Conocí a un niñito que lo habían dejado abandonado en la puerta del orfanato, quería ser un gran médico cuando fuera mayor.
-Hola –me dijo muy entusiastamente el pequeño-. Mi nombre es Benjamín ¿y el de usted?
- Mi nombre es Edward –le respondí. Veía a Alice reírse muy animadamente al ver la cómica situación desde lejos-. Y… ¿Qué es lo que está haciendo aquí?
-mmm -¿Cómo responderle eso, sin hacerlo sentir mal?-. Bueno, soy doctor y a llegado una niñita que no tiene donde ir y bueno lo más probable es que tenga que venir aquí. Estamos viendo este lugar…
-oh –dijo haciendo luego una mueca-. ¿y porqué no tiene un lugar donde ir? ¿Dónde está su mamá?
-Ella está en un sueño muy profundo y no sabemos cuando va a despertar.
-¿Y la bebé no se puede quedar con usted? porque parece un buen papá –La pequeña risa de Alice se incrementó mucho más luego de que Benjamín había dicho eso. La miré dejándole claro que si no se callaba la iba a matar y ella pareció entenderlo.
-No, no es posible.
-Oh, lo siento… es solo que no me gustaría que una niñita tuviera que pasar por todo lo que se pasa por un lugar como este –me dijo cuando la señora que nos había mostrado el lugar no lo estaba mirando y diciéndomelo como si fuera un secreto.
Luego de eso nos pusimos a hablar mientras iba caminando por el orfanato. Benjamín era muy simpático e inteligente para la pequeña edad de nueve años.
No contento con aquello, Alice me llevó a otros que estaban en la cuidad. Estaba pensando muy cuidadosamente que ella lo estaba haciendo por algo. Estuvimos aproximadamente toda la mañana viendo aquello, hasta que nos detuvimos a comer a un restaurant. Nos sentamos y nos atendieron rápido. Alice se traía algo entre manos… lo veía.
-Y… ¿Qué te han parecido los orfanatos? –me preguntó con una sonrisa malvada.
-¿Qué te traes entre manos? –le pregunté directamente.
-¿Yo? –me preguntó-. Nada. Solo estoy tratando de ayudarte a ti y a la pequeña Amy, la cual adoro. No veo nada malo en eso ¿o si?
-No, no hay nada malo, pero generalmente haces tus diabólicos planes y no hay como decirte que no.
-Me ofendes –dijo con falsa molestia-. Pero bueno, tú puedes creer lo que creas, en eso no hay problema.
Luego de comer, comenzó a llover. La lluvia caía como un diluvio y eran exactamente esos tipos de días que me recordaban aun más el día que había conocido a Bella. Luego de salir del restaurant nos fuimos corriendo hasta el volvo, aunque ambos quedamos bastante empapados –aun no sabía que era mejor. Correr o Caminar bajo la lluvia. Los cazadores de Mitos no me habían ayudado mucho-. Luego de llegar al reconfortante coche, puse la calefacción.
-Edward, de verdad –rompió el silencio que había-. No hagas algo de lo que te puedas arrepentir, como lo de Tanya.
-No me arrepiento de haberme casado con Tanya –le dije, Alice me miró acusatoriamente…
-Está bien, si pudiera elegir y Bella estuviera despierta y Tanya no tendría cáncer, no hubiera dudado un segundo en casarme con Bella. Pero ya no puedo hacer nada por muchas razones.
-Pero Edward. No puedes alejar a Amy de Bella.
-No hay otra opción y sí, no la hay. No puede estar en mi casa porque Tanya vive allí ¿crees que Tanya se va a querer hacer cargo de una bebé que no es suya? Ya tiene bastante con su enfermedad.
- Sí tienes razón. Es de tú esposa de quien estamos hablando –la miré reprobatoriamente-. Bien, ya lo entendí, pero presiento que abrirás tus ojos y espero que no sea demasiado tarde para cuando suceda –sentenció.
Las calles se encontraban un tanto concurridas por la hora y además de la lluvia que hacías que el tráfico estuviera aún más lento. Las personas con sus paraguas y sus chaquetas tratando de protegerse de la lluvia. Las nubes se encontraban muy grises y por las calles ya concurría el agua como un pequeño riachuelo.
Llegué hasta el edificio donde vivía Alice –y donde Jasper también vivía-. aparqué el volvo y subimos hasta el apartamento. Estábamos hablando de trivialidades, podíamos convivir armónicamente sin sacar a relucir el tema de Bella por algunos minutos. Entramos y vimos a Jasper, quien acababa de llegar del trabajo. Alice nos ofreció café y ambos aceptamos. Que Tanya no quisiera realizarse la quimioterapia solo hacía que por cualquier cosa termináramos peleando, por eso prefería pasar más tiempo con mi familia.
Ya había pasado una semana desde que había nacido Amy, estaba mejorando muy bien, pero Bella no mostraba ningún signo de mejoría. Era peor desde que había nacido su hija. Día por medio llevaba a la pequeña Amy a la habitación de Bella para que pasara un tiempo allí, pero eso no parecía mejorar la situación de Bella.
Cada día que pasaba era más angustiante al anterior, cada día que pasaba hacía que las posibilidades de que Bella despertara se hicieran pocas y con ello llegar hasta Mayo que sería la última oportunidad de Bella de despertar.
Estaba en mi consultorio terminando algunas cosas cuando sentí el sonido de mi iPhone. Era Carlisle… eso era extraño a no ser que hubiera sucedido algo con alguien de la familia. Llegué rápidamente hasta este –que se encontraba en un cajón-.
- ¿Diga?
- Edward, ven a mi oficina lo más pronto posible –me respondió al otro lado de la linea la voz grave y firme que caracterizaba a mi padre.
- Puedo ir ahora mismo –le dije-. ¿Es muy grave?
- Depende de tu punto de vista.
- ¿Tiene que ver con Bella?
- Sí
-Estoy saliendo, voy para allá.
Terminé lo que tenía que hacer lo más pronto posible y me encaminé hasta la oficina de Carlisle. Toqué a a la puerta y la voz de él sonó desde el interior diciéndome que entrara.
- ¿Y? ¿Qué ha sucedido? –pregunté un tanto alarmado.
- Edward, tengo que decirte que han estado buscando a Isabella –me dijo Carlisle.
- ¿con que nombre la han estado buscando? –le pregunté alarmado, aunque ya sabía la respuesta.
- Isabella Marie Swan
- ¿tomaron sus datos?
- claro –tomó una libreta-. Un tal… Jacob Black
-¿Jacob Black?
- sí ¿hay algo malo con eso? ¿Crees que sea la persona que tenía a Bella antes?
-No. Definitivamente no es él ¿Dejó su numero telefónico o algún modo de contactarlo?
-Sí, aquí están sus datos –me tendió la libreta-… ¿y que relación tiene este muchacho con Isabella?
-Su ex novio –dije con un tono irritado.
-Veo que tienes competencia. Yo he hablado con él, pero no le pregunté mayormente… Me ha dicho que ha vuelto de un viaje, fue a casa de ella y se enteró que los padres de Isabella habían muerto, pero no la había encontrado a ella. Por lo que ha preguntado en varios Hospitales por su paradero, pero no ha logrado encontrarla.
-Va a pensar que está muerta –sentencié.
-¿Por qué crees eso?
-¿Recuerdas que le he cambiado el nombre? –Carlisle asintió-. El último antecedente de Bella fue el accidente y su ficha clínica aquí. Va a tener la errónea idea de que está muerta, tengo que hablar con él. Antes de que eso se escape de las manos.
-No veo que realmente quieras hacer eso –me dijo.
-Tienes razón, no lo quiero hacer, pero no lo pudo esconder.
Había pasado un día y aun no sabía si llamarlo para decirle que aquí se encontraba ella. Sabía que era anti-ético, pero tenía un extraño presentimiento sobre él. Podía llamarlo y decirle que aquí se encontraba su ex-novia, pero ¿que significaría eso?… tal vez que si Bella llegaba a despertar se podía ir con él. Era egoísta y lo sabía, no tenía que recordármelo. Pero no estaba bien eso, así que con todo mi pesar tomé el teléfono, marqué el número y esperé hasta que respondiera.
- ¿Alo? –me respondió una voz un tanto familiar, afinada, muy agradable e impersonal [n/a: En relación a Twilight]. El tipo de voz que podía encontrarse en un anuncio publicitario.
-Hola… Soy Edward Cullen. Usted estaba buscando a Isabella Swan ¿no?
-Sí –su voz se notaba más entusiasta y otra cosa…- Soy yo, la han encontrado.
-Sí –le respondí lamentablemente-. Pero primero tengo que hablar con Usted.
-Claro está bien ¿le parece mañana? Le puedo mandar la dirección por celular –me dijo.
-Sí, mañana a las cuatro en punto. Adios.
Colgué el teléfono y de pronto apareció Tanya, venía llena de papeles como siempre. Aun no dejaba de trabajar.
-Hola ¿Con quien hablabas?
-No es con ninguna mujer, si es que estabas pensando eso.
-Está bien, lo admito. Pero es que no lo soporto.
-¿Cómo sigues? –le pregunté-. ¿Aún te duele la cabeza?
-Algo así, pero mi oncólogo me ha recetado morfina. Por si el dolor se hace insoportable de pronto. Me voy a acostar, estoy agotada. A alguien se le a ocurrido hacer un nuevo salón de improviso y he de calcular lo materiales que se van a utilizar… en fín, mucho trabajo.
Tanya se fue a acostar y me quedé en el living. Tomé la agenda de Bella y me puse a leer. Sentía que cada vez que abría esa agenda, estaba más conectado a Bella. Repasé las hojas que ya había leído -llevaba más de la mitad del año anterior-. Las hojas eran de distintos colores, muy armónicas y con pequeños personajes en estas. Ninguna era muy igual a la anterior.
Sábado 8 de Agosto
Se ha estado comportando de un modo muy extraño, quiero decir… aun sigue haciendo lo mismo de siempre -Me duele escribir eso, pero necesito escribirlo o tal vez no lo necesite-. Digo, él nunca ha sido así. Lo había conocido en una fiesta que habían hecho. Aquí en Forks, papá me lo había presentado, pero nada más y fue la única vez que lo había visto y definitivamente no era así. Parecía como si estuviera obsesionado… un psicópata… realmente aterrador.
Domingo 9 de Agosto
Me he estado preguntando… ¿Cuándo podré salir de este lugar? Cada día mi pancita crece y crece más. Cada día "él" sospecha más. He tenido que usar ropa holgada, pero no es muy fácil, porque "él" me cuestiona todo lo que hago, digo y utilizo… tengo miedo, sí. Antes no tenía miedo porque de mi no dependía una pequeña vida. Porque con el paso de los meses me había acostumbrado a que me tratara como a una perra, que me golpeara e insultara. Pero ahora no puedo, porque los golpes no solo me hacen daño a mí, si no que también a su hijo. Quiero salir, ya. Dije que había cambiado ¿no? Pero no dije de que forma… creo que no puedo escribirlo ahora, tal vez mañana.
Lunes 10 de Agosto
Bien, aquí estoy. Otro día más aguantando. Tratando de ser fuerte, resistiendo. Cuando dije que estaba cambiando, creo que no estaba bien. No, "él" definitivamente no ha cambiado. ¿Porqué dije eso? No tengo idea, pero… "él" sigue igual. Como en los últimos 8 meses…
Miércoles 12 de Agosto
Algo de luz en mi camino y no en el buen sentido. Pero lo puedo usar para mi favor. Hoy a llegado con drogas. Sí, con las mismas que utilizan algunas personas para arruinar sus vidas, aquellas que hacen que tu veas un mundo "mágico" con árboles que te hablan y hongos que bailan al son de una canción feliz. Sí, esas. "Él" ha querido que las pruebe –querer no es un buen termino-. Obligado tal vez. Sí, pero afortunadamente ha estado tan drogado que se le olvidó que estaba yo. Tengo que tener más cuidado… con "él"
Jueves 14 de Agosto
Las nauseas son HORRIBLES. Y no hay nada que las pueda detener, no tengo fuerzas para nada… no quiero escribir.
Sábado 16 de Agosto
Esconderme no ha logrado que me salvara esta vez… ha sido… no quiero hablar o escribir de ello… estoy considerando no escribir más. Escribir solo hace que me atormente más.
Cerré la agenda, apagué las luces. Eran las 23:00 y mañana tenía que juntarme con el amigo de Bella, era extraño que ya no hablara de él en la agenda, aunque no sabía que podía suponer, tal vez solo estaba pasando por tanto que le era difícil.
Desperté a la misma hora de siempre de los días donde no tenía que ir a trabajar. Me vestí y salí a ver a Bella. No podía despegarme de ella por mucho tiempo. Llegué a su habitación… hoy no podría traer a Amy a la habitación de Bella.
-Hola Bella ¿Cómo has estado? –le pregunté.
-me pregunto como te sentirías al saber que Jacob está aquí –una pequeña sonrisa alumbró sus labios, como me lo esperaba.
-No sabes como quisiera que estuvieras despierta –le seguí hablando por un tiempo más-. Se me ha ocurrido una idea. Te gusta Jane Austen ¿no? Entonces vendré a leerte Orgullo y Prejuicio…
Había pasado una hora y muy reticentemente me tenía que ir.
Llegué hasta el lugar donde Jacob me había dado la dirección. Era un restorant que estaba cerca del Hospital. No sabía con que encontrarme, porque Bella no lo había descrito en ninguna de sus paginas… un señor se acercó hasta mí y me preguntó:
-¿Está buscando al señor Jacob Black?
-Sí –le respondí.
-Sígame.
Y lo seguí… no sabía que era lo que iba a pasar desde ahora.
Hola Gente hermosa!!! estoy apuradita, tengo que salir en unos momentos... mil gracias a: morita cullen, HippieLucy, MarCullen20, AliciaConi, PAULETTA, Esme Mary Cullen, thecullen86, Inmans, smile79, Amelie666, OiOangelita1990, katy, marihel, Georgina, IvanaCullen, Elizabeth Lecter, Maiy y Alice Bei Fong por sus reviews y Feliz cumpleaños en el mundo de Edward y Bella para: thecullen86
y bien que les pareció?? ¿Alguien tiene alguna teoría? Nos vemos el... Miércoles. aquí el adelanto...
-Bueno Edward, necesito que firmes la autorización para que la pequeña se vaya al orfanato –me dijo Carlisle.
-no puedo –le respondí.
-¿Y por qué no?
-no lo sé
-Edward, firma ya. Eres el único que lo puede hacer. Tú eres su doctor.
-No puedo –le repetí.
-No hay otra opción.
-Pero no quiero que la pequeña no esté con Bella. Es su hija, y no tiene la culpa de lo que haya sucedido. Ninguna de las dos.
-Lo sé Edward, pero no se puede hacer nada más.
- Dame 15 minutos, para pensar.
-¿Qué se supone que vas a lograr aplazando el tiempo? –me preguntó-. Solo lograrás atormentarte más.
-Solo dame 15 minutos, es lo único que te pido –le rogué.
-Está bien, ve.
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-¿Alo? –la voz suave al otro lado de la línea me daba la bienvenida.
-Esme, he tomado una decisión, pero necesito tu ayuda ¿me la puedes dar?
-Claro que sí ¿Qué es?
*_* que habrá pensado Edward! Nos vemos en el proximo cap :)
