Los personajes no són mios -solo alunos-. si no que son de la Stephenie Meyer :) - Yo solo los hago sufrir con mis retorcidas historias


Distancia

Luego de llamar a Esme para decirle que Amy no se iría orfanato, tenía que darle la opción a Carlisle. Llegué hasta su oficina. Sin esperar una respuesta, entré.

-Por la forma en la que sonríes, pensaré que has encontrad una solución ¿me equivoco? –me saludó.

-Esme se ha ofrecido a cuidar a Amy –le dije.

-¿Obra de tú hermana? –me preguntó.

-si, Alice organizó todo.

-Me lo imagino. Entonces esa erala razón por la que Alice estaba tanto en casa y Esme no me dejaba entrar a la habitación que está próxima a la nuestra y el porqué repentinamente dejó de trabajar tanto. Veo que lo tenían todo planeado.

-Exacto, Esme me había contado que había rechazado algunos proyectos y lo encontré raro, digo, siempre trataste de hacerla cambiar de opinión, pero de repente mamá cambió de parecer, además Alice me llevó "elegir" algún orfanato a donde pudiera llegar Amy…

-Creo que no quiso que tomaras una decisión equivocada y solo lo hacía para que te dieras cuenta realmente de todo, solo eso.

-Si –le respondí-. Mañana vendrá Esme a buscar a Amy, quería disculparme por hacer que ella se quede allí, pero si pudiera haber una forma de poder cuidarla yo…

-No importa Edward, sabes que realmente no importa… la opción de cuidarla nosotros y que estuviera cerca de ti y de Bella es lo mejor… pero recuerda que solo le quedan cinco meses, es una lástima que no tenga ningún familiar cerca –musitó al final.

-no quiero que la desconecten, Carlisle.

-Lo sé, siento una extraña conexión hacia ella… Tal vez como una hija, pero sabes que no puedo hacer nada, aun cuando sea el director.

-Si, aunque me duela admitirlo, me siento derrotado. Se que por mi profesión he visto y veré a muchos pequeños y jóvenes que van a morir por alguna u otra razón, pero con Bella todo es distinto.

Luego de eso continuamos hablando, por algunos minutos más. Ya era entrada la tarde –más bien noche-. No había rastros del sol y la única fuente de luminosidad eran las luces artificiales que producían los faroles y los anuncios de algunos edificios, No se podían distinguir las luces en aquella parte de la cuidad.

Llegué hasta la casa y aparqué el volvo. Abrí la puerta y escuché un sonido desgarrador llegando desde arriba. Apresurado dejé mi maletín y mi bata en el perchero y corriendo llegué hasta arriba.

El llanto provenía desde la habitación que compartíamos Tanya y yo. Sin pensarlo dos veces abrí la puerta. Tanya estaba acostada en la cama, estaba en forma de ovillo y con sus manos rodaba sus rodillas atrayéndolas hacia ella. Al darse cuenta que estaba allí trató de moverse, pero en su cara se notaba el esfuerzo que le suponía eso.

-¿Qué ha sucedido? –le pregunté.

Tanya no parecía escucharme…

-¿Tanya?

-me duele –musitó entre lagrimas.

-¿donde? ¿la cabeza?

-No, aquí –y ella apuntó su estomago-. Me duelen mis ovarios.

-¿Qué a pasado con la morfina?

-No está funcionando y no sé porqué.

-Solo intenta poder dormir, trata de ignorar el dolor –le dije.

No podíamos hacer nada, solamente esperar. Tanya se quedó dormida después de un rato, estaba cansado ya era tarde. Bajé hasta la cocina y preparé algo para comer rápidamente. Ya era tarde, no pude leer la agenda de Bella.

Había comenzado un nuevo día era miércoles y hoy Amy podría salir del hospital. Llegué rápidamente hasta mi lugar de trabajo –Esme estaría temprano allí.

Había logrado conseguir que hoy fuera un día libre, afortunadamente no tenía pacientes que tuvieran que viajar para ir a verme y se pudieron correr sus horas. Llegué hasta la habitación de Bella, cada vez que iba a ese lugar era como estar en una burbuja… le hablé a ella por algunos momentos y luego me dispuse a leer el libro como lo hacía desde ayer comencé a leerle Orgullo y Prejuicio.

En el capitulo que le había leído ayer la esposa del señor Bennet estaba tratando de convencer a su esposo a que fuera a saludar a un nuevo joven que había llegado, todo para que a la larga él se pudiera casar con alguna de sus hijas, pero él no quería. Ella solo pensaba en el dinero, ambos eran diferentes respecto a la forma de pensar, él era una persona sarcástica, ocurrente, pero ella aun con su matrimonio aun no entendía el carácter de su esposo.

––¡Mi querido señor Bennet, que bueno eres! Pero sabía que al final te convencería. Estaba segura

de que quieres lo bastante a tus hijas como para no descuidar este asunto. ¡Qué contenta estoy! ¡Y qué

broma tan graciosa, que hayas ido esta mañana y no nos hayas dicho nada hasta ahora!

––Ahora, Kitty, ya puedes toser cuanto quieras ––dijo el señor Bennet; y salió del cuarto fatigado

por el entusiasmo de su mujer. [n/a: fragmento de Orgullo y Prejuicio de Jane Austen]

Terminé de leerle el segundo capitulo, no pude quedarme más tiempo. Apareció Katherine en la puerta –tan puntual como siempre-. Para que ambos revisáramos a Bella. Le conté sobre la decisión que había tomado y ella se alegró. Bella se encontraba bien, pero había algo que no la dejaba que pudiera despertar y eso me estaba atormentando. Luego salí de la habitación, Katherine iría a visitar a Amy después de asear a Bella, porque luego se tendría que ir.

Dejé mis cosas en el consultorio como cada día y fui en búsqueda de Esme. Llegué hasta donde se encontraba Amy en su cunita, Esme se encontraba adentro mimándola. Cuando me vio se despidió de ella y salió de allí.

-Hola hijo –me saludó-. ¿Cómo has estado?

-…Bien

-Me habías contado que había aparecido un amigo de Bella ¿es así? ¿va hacer algo?

-He logrado que Bella se pueda quedar aquí, pero se ha querido llevar a Amy, afortunadamente cuando le respondí que no él no se opuso por mucho tiempo.

-Siento que no confías en él –me dijo Esme. Katherine se encontraba mirando a la pequeña através de la ventana.

-No, hay algo en él que no me permite confiar del todo.

Esme se quedó allí conversando con Katherine, al tiempo que yo iba a realizar todo el papeleo para que Amy se fuera del hospital. Luego de una hora fue posible que por fin se fuera, llegué hasta Esme para darle la noticia.

Preparamos todo, vestimos a Amy y salimos del hospital. Esme iba cargando a Amy, porque ella pensó que sería lo mejor –en muchos sentidos-. Por ahora y reticentemente acepté. Alice había comprado una sillita para la pequeña, pero Esme había llegado con Carlisle así que yo llevaría devuelta a Esme a su casa.

-Edward, tendrás que aprender a poner esa silla –me dijo desde la parte de atrás del volvo.

-No creo que sea tan complicado.

-No pareciese ser muy fácil.

Llegamos a casa luego de un viaje de veinte minutos. Esme me pasó las llaves de su casa, mientras ella cargaba a Amy y yo llevaba el bolso donde estaba su ropita. Abrí la puerta y Esme cruzó el umbral con la pequeña dormida en sus brazos.

La voz aguda de Alice rompió el silencio en el que se haya la casa. Apareció bajando las escaleras, con su típica forma de caminar.

-Hola –dijo animadamente.

-shh… -la hicimos callar Esme y yo.

-Está durmiendo –le dije a Alice.

-Es taaaaaaaaaaaaaaaaan preciosa –dijo Alice alargando la "a"-. ¿Alguna vez podré tomarla?

Preguntó esperanzada. Esme sonrió de una forma maternal.

-Por supuesto, pero ahora está durmiendo y lo que menos queremos es que un pequeño duende la haga perder sus horas de sueño. Por cierto… Gracias –le dije.

-De nada –me respondió-. Te dije que no tenías que apostar contra mí, además no podíamos permitir que esta pequeña niñita se fuera de nuestros lados, todos la amamos. Además un pajarito me ha contado que alguien ha ido a visitar a Bella ¿es eso cierto?

-No quiero hablar sobre eso –le respondí.

-Está bien.

Subimos las escaleras con destino a su nueva habitación, Esme aun cargaba a la pequeña y Alice y yo llevábamos los bolsos de la pequeña. Llegamos hasta la habitación, era preciosa y perfecta. La luz llegaba en cantidades adecuadas y al contrario de lo que piensa la gente, las habitaciones de los bebés tienen que tener variados colores y no colores pasteles. Todo para que fueran reconociéndolos desde pequeños.

La cuna se encontraba al centro y uno de sus lados pegado a la pared. Un pequeño edredón de colores verde limón y rosa cubría la cuna. Realmente a Esme y a Alice les había quedado realmente hermosa la habitación de Amy.

Esme dejó a la pequeña en su cuna y yo dejé los bolsos. Esme sacó su mamadera y salió con Alice para dejarme un tiempo a solas con ella.

La tomé como Esme me había explicado antes, pero aun así temía que le pudiera hacer algo o se pudiera cae –aun cuando ya la había tomado antes-. Su pequeño cuerpo entraba perfectamente entre mis brazos y su cabecita quedaba apoyada en mi pecho –tal vez escuchando mi corazón-. No tenía palabras para definir los sentimientos que pasaban por mi corazón en ese momento. Eran tantos y tan confusos…

-Mira preciosa... aquí vivirás -le hablé a Amy, mientras Esme estaba en la puerta con una sonrisa en su rostro.

Amy soltó una pequeña risa y todos sonreímos con ella, era un sonido hermoso.

Muy pronto me tuve que separar de ella. Esme me explicaba como había que darle su leche, como tomarla y cada cuanto tiempo hacerlo. Primero Esme alimentó a Amy y luego lo pude hacer yo. Alice miraba expectante todo lo que sucedía… luego de darle de tomar una leche especial –ya que Bella no podía alimentarla-. Me tuve que marchar, lamentablemente.

Yo no quería irme aún, pero igualmente lo tenía que hacer. Iban a ser las ocho de la tarde y tenía que llegar antes de que Tanya sospechara. Me despedí reticentemente de Amy y la dejamos descansar…

-Siento que tengas que cuidarla, quisiera poder hacerlo yo –le dije a Esme mientras salíamos por la puerta.

-No interesa, además tu sabes que adoro a los niños. No es un problema, al contrario me hace sentir más viva.

-Muchas gracias –le respondí.

Alice se iría en mi volvo, Jasper me había pedido que le prestara algunos libros sobre la Guerra civil que tenía guardados por alguna parte de la casa.

-Estoy tan feliz que te hayas dado cuenta a tiempo –le dijo sonriendo.

-Gracias, aunque… ¿No era más fácil que me dijeras que se te había ocurrido eso?

-Nop, era mejor que tú te dieras cuenta que ese era la mejor decisión que podías tomar. Por cierto ¿Estará Tanya en casa?

-Sí, es lo más probable, ya ha de haber vuelto del trabajo –le respondí.

-¿Porqué sigue trabajando? Lo encuentro ilógico

-He tratado de hacerla cambiar de opinión, pero no quiere. Ayer se sentía pésimo –le dije-. No se que hacer.

-No hay nada que puedas hacer, no la puedes obligar… pero fuiste un tonto en aceptar que se casara contigo –me respondió.

Seguía conduciendo por las calles de Seattle con destino a casa. Llegamos y las luces estaban encendidas, Alice soltó un bufido.

-¿Esperaras aquí afuera? –le pregunté.

-Tanya no se dará el gusto de reírse de mí, así que entraré –abrí la puerta y Alice entró.

Ambas no se soportaban la una de la otra, cuando Tanya apareció en nuestra vista el ambiente se sintió cargado de un aire de enfrentamiento, Alice la ignoró olímpicamente y se fue a sentar a los sillones que estaban en el living.

Tanya no dijo nada y salió con destino hacia arriba. Alice no podía parar de sonreír, me dirigí hasta la pequeña habitación que hacía de biblioteca y busqué los libros que le había dicho a Jasper. Cuando por fin los encontré llegué hasta el living.

-Aquí están, espero que les sirvan en su trabajo.

-Claro… -se quedó callada-. Edward, me podrías dejar ver la agenda de Bella, quisiera poder leerla.

Al ver que estaba dudando prosiguió.

-Te lo pido, quisiera poder verla y así poder ver si podemos encontrar algo acerca de la persona que la mantuvo con ella.

-Está bien –le dije, tomé mi maletín y me dispuse a buscarlo, pero no la encontraba, estaba alarmado.

Tanya apareció entre las escaleras, nos miró por algunos momentos y siguió con su viaje hasta la cocina.

-Se a perdido -le dije a Alice.

-¿Qué se ha perdido? no me digas que se ha perdido... -Alice hablaba en voz baja porque Tanya se encontraba con nosotros.

-Se ha perdido la agenda –le dije.

-¿Estás seguro? –me apremió.

-Muy seguro

-¿Crees que te la han robado?

-Es lo más probable, pero ¿quién?

-Ya se quien pudo haber sido –me dijo.


mODO Dramático: ON. Gente Bonita y Querida, ayer fue el aniversario de TwilightChile, entonces La Push (donde estoy yo) fue a celebrar a un camping, donde lo pasamos excelente... Aquí estoy... mil gracias -de verdad y desde mi corazoncito-. para: karito CullenMasen, Ivana Cullen, Novaly Izazaga De Brieff, HippieLucy, PAULETTA, Amelie 666, morita cullen, AliciaConi, Ally Cullen, Maiy, Geogina, Coeur Blesse, sneidy cullen, Yirla, Jos WeaslyC. mIL gracias aquellas personitas que no tienen cuenta en fanfiction y aun así me dejan reviews y también a dos personitas que tienen una rápida lectura ¿se entiende? se los agradesco desde el fondo de mi corazón a TODOS ustedes! TODOS! Modo dramático: OFF :)

Aun no estoy muy segura de que hacer todavía con "Despertemos a Bella a goles" pero estoy segura que Edward se podría enojar entonces están: OiOangelita1990, morita cullen karito CullenMasen, Ivana Cullen, AliciaConi, Georgina, Jos WeaslyC y yop. ¿alguien más se quiere unir?

Bueno... alguien a tomado "prestada" la agenda de Bella ¿qUIEN creen que fue?... chan chan... el cap que sigue lo amaré desde el fondo de mi corazón y es porque Emmett saldrá mas! y como saldrá el será algo interesante jijijiji...

"-¿Cómo se supone que se pone esto? -me preguntó Emmett.

-No tengo ni la menor idea -le respondí, Esme debió haberme recordado como se hacía.

*

-Hay que ir a comprar pañales -le dije, Emmett se puso a reir-. no debiste haberlos usado para jugar con Amy"

Alguna sugerencia, duda o consula, no duden en escribirme y yo les responderé -cuf cuf, como siempre. xD

Au revoir!

pd: Pasen por mi nuevo TWO-SHOT se llama Estación Time Square ;) está terminado