Los personajes son de S. Meyer, Yo solo los hago sufrir con mis retorcidas ideas...
Cuidados Especiales
Había pasado una semana. Era febrero y de la agenda no había noticia alguna. Alice creía que Tanya podía haber encontrado la agenda y con ello seguía la teoría de que otra persona era quien había hecho todas esas cosas a Bella hace unos meses.
Aunque no podíamos pensar en nadie más, tal vez se me había perdido en algún lugar donde la había leído. Mas había algo extraño allí, la agenda se pedió de un día para el otro.
Tanya tenía que viajar hoy por un nuevo proyecto, donde debía volar hasta Boston. Volvería en una semana y media. No estaba seguro si viajar era lo mejor en su estado, porque aunque se habían pasado sus dolores –solo fue por un par de días-. Porque luego habían vuelto, pero ella insistió en que era necesario que fuera y no la pude hacer cambiar de opinión. Su avión despegaría en unos minutos.
Estaba en el aeropuerto, luego iría a ver a Amy que estaba de lo más feliz en casa de mis padres. La pequeña había logrado que esa casa se llenara de risas y de vida. Esme estaba feliz y Carlisle igual.
El avión salió de mi vista y me dispuse a ver a Amy. Jacob iba generalmente a ver a Bella, pero nunca se quedaba más de unos 15 minutos. Katherine no confiaba en él y yo tampoco. Él solo había visto a Amy un par de veces y fue porque yo la había llevado a ver a Bella y él estaba allí. Nunca más la vio y no dijo nada.
Llegué hasta la casa de mis padres. Tenía dos fachadas, adelante era un color negro –muy minimalista-. Y por la parte de atrás tenía correderas de madera, atrás de estos estaban los ventanales. Parecía que era de tres pisos, pero no.
Quien había decorado la casa era Esme, pero quien la había diseñado fue Emmett hace unos cinco años atrás.
Aparqué el volvo afuera de la casa –ya que el garaje estaba el *** de Esme y después del trabajo volvería Carlisle-. Esme me recibió por la gran puerta plateada del acceso principal. Entré.
-Hola –me saludó y me abrazó.
-¿Cómo has estado?
-Bien y si preguntas por Amy, ella también está bien. Ahora está durmiendo placidamente en su habitación –me dijo.
Al frente de nosotros –en la pared izquierda-. se encontraba la escalera y al frente de esta estaba la puerta para entrar en la piscina.
Llegamos hasta el living, este era espacioso. Los sillones de color crema y sus cojines de color negro. La mayoría de los colores que estaban en la planta baja eran los colores blancos y negros, con algún otro color que llamaba la atención.
-Te vas a quedar ¿no es cierto? –preguntó esperanzada.
-Claro, tengo las maletas adentro del volvo
-¿Tanya se ha enterado de algo?
-Sus maletas no estaban a dentro del baúl, iban adentro del volvo. Le había dicho que tenía muchas cosas atrás. No preguntó –le respondí.
-¿No has pensado en decirle a Tanya toda la verdad?
Estaba sentado, Esme había desaparecido con rumbo a la cocina que se encontraba detrás del comedor. Luego llegó con un vaso de jugo entre sus manos y me lo pasó.
-Gracias
-¿Entonces?
-No, no creo que sea lo mejor, se como es ella. Es muy celosa, estoy seguro que haría cualquier cosa para que deje de verla y con ello dejar de ser su doctor.
-Pero ella no puede vivir y luego morir en la ignorancia, tal vez tú se lo hayas dejado claro con tu actitud que no quieres nada con ella, pero tal vez ella cree que te puede hacer cambiar de opinión –dijo Esme.
-Por ahora no creo que sea lo más conveniente.
-Por cierto Edward, tendré que viajar, pero solo será por un día. Volvería al otro día en la mañana, las chicas me van a acompañar y afortunadamente tu esposa no está, Carlisle tendrá turno y Jasper estará ocupado, así…
-¿Emmett ya lo sabe?
-Estuvo encantado
-Me lo imagino, ya que Rosalie no estará.
-Para que no estés preocupado te dejaré escritas algunas indicaciones ¿está bien?
-No te preocupes, yo y Emmett podremos resolverlo.
-Cualquier cosa me pueden llamar por si necesitan algo.
-No hay problema
-Creo que no debería dejarlos solos, especialmente por Emmett, sería como cuidar a dos pequeños… -musitó lo último.
-Podremos hacerlo bien, un poco de fe.
-Aunque es una oportunidad para que tengas una cercanía con ella.
Luego de eso, continuamos hablando de otros temas –como la agenda-. Carlisle llegaría pronto así que empezamos a hacer la cena. Estaba cortando los champiñones [n/a: setas, hongos] cuando el pequeño llanto de Amy salió del transmisor. Esme fue a verla mientras yo terminaba de cocinar.
Pasaban los minutos y aun no bajaba. El eco de unos pasos se escuchaba cerca.
-Hola Edward
-Hola papá –le respondí. Estaba dejando sus cosas en uno de lo sillones-. Mamá está arriba, Amy ha despertado.
Esme bajó, con ella traía el transmisor con el cual había subido.
-He tenido que mudarla, pero luego ha seguido durmiendo como un pequeño angelito. Cuando despierte de nuevo habrá que darle su leche.
-Yo lo haré –le dije.
-Está bien –Esme llegó hasta Carlisle y lo besó a modo de saludo, tuve que mirar hacia otro lado-. ¿Cómo te ha ido hoy?
-Bien, no he tenido mucho trabajo –le respondió.
La cena ya estaba quedando lista. Estábamos sentados en la mesa, había sido una conversación agradable.
Luego de la cena, Amy despertó. Como lo había dicho fui yo quien le dio su leche, era una experiencia única, los sonidos que hacía ella eran muy entretenidos. Luego de eso se quedó despierta un tiempo, le hablaba –como a Bella-. A quien había ido a visitar antes de llevar a Tanya al aeropuerto, quedaban aproximadamente cuatro meses para que ella despertara…
Era la mañana del jueves. Sentía que el no leer la agenda hacía que me mantuviera alejado de Bella, fuera de sus pensamientos, de todo aquello que ella sintió por tantos meses. La habitación de Amy y la que había sido preparada para mí, estaban juntas y por el baño se podía pasar hacia la otra habitación, así que se podía decir que estaba más cerca de ella. Amy despertó una vez en la noche, fui a verla y luego se pudo dormir en mis brazos.
Como era costumbre, desperté a la misma hora de siempre y me preparé para ir al trabajo. Fui a ver a Amy a su habitación, era una pequeña cosita que se movía. Luego de eso bajé para prepararme mi desayuno.
Antes de salir apareció Esme, se despidió de mí y me marché a mi trabajo.
No había mucho por hacer el día de hoy. Como siempre llegué hasta la habitación de Bella y estuve con ella por un largo tiempo, leí el libro y luego llegó Katherine y me ayudó a revisar a Bella. No había ninguna mejoría considerable. Esperaba que con el poco tiempo que quedaba ella pudiera despertar…
Viernes 5 de Febrero. Ese día mi día de trabajo terminaba a la hora de almuerzo. Le había prometido a Esme que almorzaría con ella y toda la familia, pero aun no era la hora y estaba en la habitación de Bella. Hablándole, como lo hacía desde octubre del año anterior.
-No he podido traer a Amy hoy, pero la traeré mañana y con Emmett. A él le encanta visitarte, dice que tú eres su hermanita. Ahora eres su nuevo blanco de ataque, antes era yo –le dije-. Pero gracias de todas formas.
El silencio seguía rondando la habitación.
-Bella, se que estas allí. Estoy seguro que me puedes escuchar, se que en los últimos cuatro meses has escuchado una voz que está fuera de tu rango de voces conocidas, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo, para todo, cualquier locura que se te ocurra me la puedes decir, mas cuando despiertes no me pidas alejarme de ti.
-No sabes como ardo de ganas de meter a esa mierda de hombre que te hizo todas esas cosas, pero necesito que estés despierta. Te lo suplico…
Estuve un poco más de tiempo con ella, hasta que tuve que ir a almorzar. Llegué a casa antes de que alguien pescara su teléfono y empezara a marcar como un loco al mío… si, alguien como… Alice.
El almuerzo pasó entre risas y anécdotas de la semana. Esme, Rosalie y Alice estaban felices por su viaje del sábado –sobre todo Alice y Rose-. Esme solo iba a cerrar un trato y ellas iban a ver ropa. Emmett estaba ilusionado con cuidar a "pequeña saltamontes" [n/a: pequeño insecto que como dice su nombre salta] –el nuevo seudónimo para Amy y aun cuando ella no podía caminar.
El jueves le dio paso al viernes y este al día de "Emmett y Edward cuidando a Pequeña saltamontes" –como había bautizado Emmett. Él se quedaría en la habitación que estaba detrás de la habitación de nuestros padres.
Carlisle había ido a dejarlas al aeropuerto. Todos nos habían advertido que cuidáramos bien a Amy –sobretodo advirtieron a Emmett-. Esme me había dejado escrito algunas cosas útiles, pero eran cosas que ya sabía, además Amy ya tenía su pediatra y era Eleazar, un amigo de confianza de Carlisle. Así que cualquier cosa que sucediera podríamos solucionarlo.
-¡No puedo creer que no me tengas confianza! Es mi familia de los que estamos hablando –murmuró con un falso tono irritado-. Digo… no es que como si tu fueras a cuidar a dos bebés, no me mires con esa cara Eddy.
-¿Logro algo con decir te que no me llames así?
-Pierdes tu tiempo.
-No se porqué Esme habrá sugerido que tendría que cuidar a dos bebés –murmuré muy suave, pero Emmett escuchó y soltó una risotada.
Pero lamentablemente Amy estaba durmiendo y con el ruido, ella despertó.
-Emmett, si vas a reírte, procura que la risa se escuche cerca y no para todos lo que viven cerca de esta casa.
Él hizo como si no hubiera escuchado y llegó hasta Amy –quien estaba en mis brazos-.
-Lo siento pequeña, pero Eddy ha dicho algo muy interesante y no he podido no reir ¿Puedo tomarla? –me preguntó.
-Solo si me prometes que no harás ni pensarás ninguna estupidez para hacerle.
-Es muy pequeña, si lo que te preocupa es que la deje caer no lo haré.
-Está bien –le pasé a Amy.
Emmett se veía muy divertido…
-Y ¿Cuáles son los planes para hoy? Señor yo leo el pensamiento.
-Almorzaremos, luego llevaré a Amy a ver a Bella. Estaba pensando en utilizar la piscina, Carlisle y Esme no la utilizan mucho, además estaba leyendo que era recomendable que los recién nacidos pudieran bañarse en una piscina.
-Edward, tu eres el más listo, pero he de decirte que estamos en invierno. Se puede resfriar.
-Sabes que la piscina es temperada, además solo probaré. Tiene que estar a 33 ºc, además podemos cerrar las puertas que dan al patio. Le servirá mucho a ella.
-Bueno, pero si Esme, Rosalie o Alice se enojan será tu culpa. Edward el sabelotodo –se burló.
-Apreció tu cariño, Emmett –le respondí.
Amy siguió en los brazos de Emmett, se veía que ella esta muy divertida. A veces le hacía cosquillas y ella reía…
Amy se quedó dormida luego de un tiempo, con Emmett ya habíamos almorzado. Estábamos esperando a que Amy despertara para poder darle de comer y luego salir.
-¿Te has enterado sobre la agenda? –me preguntó.
-No –le respondí-. Ya ha pasado una semana y todavía no la he podido encontrar, pero es más que obvio que la agenda no se perdió.
-Alice cree que es Tanya ¿tu crees lo mismo?
-No, no pienso igual que ella, lamentablemente ella es la que más cerca de estado del único lugar donde he guardado esa agenda.
-Espero que la puedas encontrar pronto.
Emmett se quedó un tiempo jugando con su Wii que había traído desde su casa, pasaron aproximadamente unos cincuenta minutos y por el transmisor escuché el pequeño llanto de ella que provenía desde su habitación.
-¿Emmett puedes ir a verla? –le pregunté-. Yo haré su leche.
-Claro, allí voy
Emmett desapareció por el pasillo y luego subió las escaleras. Estaba buscando su mamadera en la cocina hasta que la encontré. La leche que sustituía a la leche materna, porque al Bella no estar despierta no le podía dar.
Subí las escaleras y solo tuve que doblar hacia la derecha. Llegué, Emmett le hacía caras graciosas. Pero aun así estaba inquieta.
-Por fin has llegado, no encontraba la forma de que ella se tranquilizara, creo que tiene mucha hambre.
La saqué de su cuna y me senté en una silla que estaba al lado de esta. Con solo unas semanas de nacimiento, era una niñita muy despierta. Como cada vez que despertaba con hambre, ella hacía soniditos y Emmett solo se reía. Terminó lo que se tenía que tomar y luego le tomé su cabecita, esta quedó al lado de mi cuello, le dí golpecitos leves en su espaldita…
-Espero que no te vomite, porque eso no lo olvidaré nunca –me recordó Emmett.
-No lo harás ¿no es cierto? –le pregunté a Amy-. Emmett me quieres hacer el favor de cambiar a Amy, ya que pareciera que ella te adora.
-¿Pañales? –preguntó indignado-. ¡Definitivamente no!
-Mira como te ve tú pequeña saltamontes –traté de hacerlo cambiar de opinión, podía hacerlo yo, pero tendía una enormes ganas de reírme de él.
-Está bien, pero solo porque me lo pide Amy y no tu.
-Como quieras.
Acosté a Amy en el mueble que estaba al lado de su cuna –un lugar especial para mudarla-. Ella no se quería separar de mí, pero luego le pasé uno de sus muñequitos que hacían sonido y ella se divirtió así.
-Ya Emmett, toda tuya.
-Eres igual de malvado que una pequeña duende que conozco, ¿como se llama?... así, Alice. Pero no te daré el gusto de reírte, adoro a esta pequeña así por eso lo haré –murmuró enojado Emmett.
Re-buscó entre el bolso de Amy sus pañales, le mostré que tenía un al lado de Amy.
-Gracias, veo que aun tienes algo de caballerosidad.
-De nada.
Amy movía sus piernas como si trata de nadar en el aire. Emmett sacó le sacó el pañal y sonrió.
-Gracias pequeña, por tener un lindo sistema digestivo por la felicidad de tío Emmett –Amy rió como con todas las ocurrencias de Emmett.
-Engreído –murmuré.
-Se hace lo que se puede –luego terminó de ponerle el nuevo pañal-. Has quedado muy limpia, pequeña.
Era mi turno de vestirla, no era como Alice a la hora de vestir a alguien, pero era decente. Tenía un entero, una chaqueta y un gorrito. Era invierno.
-¿Cómo se supone que se pone esto? -me preguntó Emmett.
-No tengo ni la menor idea -le respondí, Esme debió haberme recordado como se hacía.
No parecía ser tan difícil, pero tenía unas cintas para amarrar –Lo había hecho Alice-. Era como meterla en un disfraz. En la parte de al centro tenía una abertura y allí es donde había que meter a Amy, y luego estaban las cintas que había que amarrar, en alguna parte.
-¿Dónde se supone que se amarra eso? –Preguntó Emmett, otra vez.
Emmett le estaba poniendo e lugar de sus pies sus manos en la ropa.
-Espera ¡NO! –Le dije a Emmett-. Eso va en los pies.
Luego de una gran batalla tratando de vestirla quedó bien, pero solo porque tuvimos que llamar a Alice para que no explicara como se tenía que poner.
Afortunadamente el día de hoy estaba bien, pero aun así hacía frío. La silla la había puesto en el volvo. –no era tan difícil-.
Llegamos hasta la habitación de Bella. Entramos los tres y Amy se quedó arriba del pecho de Bella, estaba acostada a su lado. Emmett y yo vigilábamos que no sucediera nada.
Pasamos alrededor de una hora, Amy se veía feliz –como si estuviera enterada de que Bella era su mamá.
Katherine pasó a ver a la pequeña, jugó con ella algunos minutos y luego nos fuimos. Llegamos hasta la casa, Aun había luz natural y se había templado algo el día, así que "pequeña saltamontes" podría nadar.
Vestí a Amy para la ocasión, bajamos hasta la puerta que estaba cerca del acceso principal. Afortunadamente a Emmett se le había ocurrido poner la piscina adentro de la casa y se podía aislar del patio trasero si uno quería.
Entré primero yo, Amy parecía un poco reacia a un nuevo ambiente. Emmett me la entregó desde afuera –para que no ocurriera ningún accidente-. Luego de unos minutos ella se veía muy feliz disfrutando del agua. Pero ya había pasado demasiado tiempo fuera del agua.
La llevé hasta su habitación la sequé y luego le cambie su ropita. Luego bajé hasta hacerle su leche. Mi querido hermano parecía inusualmente feliz, hasta que llegué donde estaba la pequeña y me di cuenta del porqué.
Emmett hacía sus gracias pero con los pañales de Amy y no quedaba ninguno. Tendríamos que hacer un pequeño viaje.
-Hay que ir a comprar pañales -le dije, Emmett se puso a reír-. No debiste haberlos usado para jugar con Amy
-Pero ella se veía muy feliz, no puedo impedir a alguien la felicidad –me rebatió.
-Estoy seguro que no te negaste mucho tiempo –le respondí riéndome.
Habían pasado dos semanas desde que me quedé a cuidar a Amy. Tanya había llegado hace dos días, se veía un poco triste, le había preguntado el porqué, pero solo me dijo que no era nada.
Hoy Carlisle me había dicho que tendría que viajar por dos semanas hasta Los Ángeles por una convención que se realizaría. Él se había dado cuenta de cual era mi temor, pero me había dicho que cualquier cosa que sucediera me llamaría y con eso me tranquilizaba solo un poco.
Tendría que volar en una semana más y de la agenda aun no había noticias.
Ayer no pude actualizar por una salida "sorpresa" al Valle de Elqui (como siempre) ¡Pero aquí estoy! Estoy tan feliz gracias a USTEDES ¡sí! a USTEDES, estoy por alcanzar los 200 reviews! mil gracias, no se como agradecérselos! mis lindos saludos a: Jos WeasleyC, Novaly Izazaga de Brieff, morita cullen, PAULETTA, Georgina (Tienes razón con la canción "No me lo creo"), Tina Masen, IvanaCullen, Maiy, Amelie 666, AliciaConi, MissBennetDarcy, ALLY CULLEN, Alice Bei Fong, HippieLucy.
¡Les diré que el capitulo que sigué se sabrá quien tiene la agenda... y otra sorpresa más! ¡amo ese capitulo!
adelanto...
"-No puede ser -le dije, lo que Carlisle me había dicho simplemente no lo podía creer.
-Necesito que vegan en el menor tiempo posible hasta aquí, como te habrás dado cuenta, es urgente -me respondió por el otro lado de la linea"
¡Chan Chan! ¿alguien tiene alguna teoría?
Au revoir!
PD: la casa de Esme y Carlisle la había visto en una de mis revistas de Arquitectura, porque es hermosa y en el interior es algo juvenil, pero elegante. Además era una de las pocas que solo tenía cuatro habitaciones. En mi perfil la pagina para ver la casa, luego subiré las imagenes que tengo yo. Les recomiendo que vean las imagenes.
PD2: realmente las amo! a cada una de ustedes y cada uno de sus reviews.
