La mayoría de los personajes son de Stephenie Meyer. Yo solo los hago sufrir.
Instinto Animal
Cinco meses desde que Bella había llegado a mi vida… cinco meses donde me había enamorado de alguien a quien nunca había escuchado hablar… si pasaba un mes más ya no habría vuelta atrás, porque las posibilidades de que Bella despertara después de los seis meses eran realmente nulas, por esa razón Carlisle le había "dado" cinco meses más después de que naciera su hija. Era Marzo.
Estaba a punto de abordar el avión. Dos semanas fuera de la vida de Bella, pero no había nada que lo pudiera impedir.
-Pasajeros del Vuelo B229 con destino a Los Ángeles, por favor abordar en la puerta 3 –escuché y siguió repitiendo-. Pasajeros del Vuelo B229…
Esme se encontraba a mi lado y Amy en mis brazos… me tendría que despedir de ella.
-Adiós pequeña, cuídate y no hagas rabiar a Esme, no es muy agradable. Yo lo sé –le dije mientras le besaba su cabecita-. Mamá cualquier cosa que pase me avisas, no importa qué. Estaré llamando todos los días.
Amy parecía como si fuera a llorar… hasta que lo hizo, parecía como si supiera que me iba…
-Edward, todo va a estar bien… tu igual cuídate. Aquí te estará esperando la pequeña, sana y a salvo. Te lo prometo.
-volveré lo más pronto posible. Las amo –les dije y era la verdad más verdadera, valga la redundancia, que había dicho en mi vida. Eso pareció calmar un poco el llanto de Amy que dejaba a mi alma en un hilo.
-Yo sé que Amy también.
-Pasajeros del Vuelo B229… -repitió de nuevo.
-Me tengo que ir –les dije-. Adiós
Llegué hasta la puerta para partir… pude ver a través de la gente como Esme tomaba el bracito de Amy y lo movía en forma de despedida, ella aun tenía su carita con pena. Las ví por última vez. Pasé a través del detector de metales. Y esperé hasta poder subir al avión.
Eran aproximadamente una hora y media de viaje –no era demasiado-. Ya estaban todos sentados, las azafatas pasaban de vez en cuando y se nos pidió apagar nuestro móviles.
El viaje fue tranquilo –no si algunas turbulencias-. Producto de la estación en la cual nos encontrábamos. Se podría decir que Los Ángeles era lo opuesto a Seattle…
En el aeropuerto de LAX [n/a: nombre del aeropuerto de Los Ángeles] había rentado un auto para poder movilizarme en la cuidad –extrañaría mi volvo-. Pero eran solo dos semanas, podría sobrevivir con eso.
Llegué hasta el hotel, ya se estaba oscureciendo mañana tendría que ir a dar una conferencia, esto sería un tanto agotador… tomé mi iPhone y busqué su numero.
-¿Hola?
-Soy yo, Edward –sí, se que la frase es estúpida. Era una costumbre, pero Esme podía reconocer mi voz-. ¿Cómo ha estado todo por allí?
-Bastante bien, Amy no deja de estar un poco incomoda pero se a comportado muy bien. Fuimos a ver a Bella, Amy se divirtió. Además luego de que se ha bañado en nuestra piscina desde aquella vez, le ha encantado el agua, pero ahora no se puede bañar, porque está un poco helado y no quiero que se resfríe. Así que le he pedido ayuda a Emmett, vendrá mañana.
-Dile a Emmett que se comporte con Amy
-Sabes que lo hará
-Tienes razón
Continuamos hablando por algunos minutos más, no podría hablarle a Amy porque estaba durmiendo. Así que quedó hasta allí y me despedí de Esme.
Era jueves. La primera conferencia estaba terminada por hoy. Estaba guardando mi notebook, cuando sentí a alguien a mi lado.
-Buenas tardes Doctor Cullen –escuché una suave voz.
-Buenas Tardes ¿En que puedo ayudarla? –le pregunté. Una sonrisa salió de su boca, pero me pareció perturbador-. Quería preguntarle sobre una duda que tendía acerca de la posible intervención cuando las válvulas están cambiadas y hay bebés muy pequeños.
-Tiene que cumplir con ciertos requerimientos para poder intervenir en ese tipo de casos. Además debe contar con la autorización de la familia, pero si está en una situación extremadamente peligrosa para el bebé allí habría que reconsiderar mejor las opciones –le respondí.
-¿Quiere ir a tomar algo conmigo? –preguntó coquetamente.
-Lo siento –le mentí-. Tengo que marcharme.
-¿Es usted soletero? –sabía lo que finalmente preguntaría.
-No –le dije escuetamente.
-ah… -y se marchó.
Salí desde aquel lugar y me encaminé hacia el coche. Extrañaba a Bella y a Amy. Era algo muy extraño, me sentí atado a ellas –y me gustaba-. Tenía la necesidad de cuidarlas, como un "instinto", algo que no podía ignorar.
Aun no oscurecía y estaba "vagando" por las calles de Los Ángeles –Ya conocía allí-. Y recordé un lugar que era una tienda para bebés. Dirigí el coche hasta aquel sitio, una bonita tienda donde se veían muchos colores, la fañada era limpia y simple. Aparqué el coche y bajé de este.
Abrí la puerta, sonaron unas campanitas anunciando mi entrada y un aroma a goma de mascar me inundó, era agradable.
Una señora me recibió.
-Buenas tardes –me saludo cortésmente.
-Buenas tardes –le respondí-. Estoy buscando algo bonito para regalar. Pero ella va a cumplir dos meses.
-Bueno hace unos días nos ha llegado un nuevo producto, es una vaquita que hace sonidos y es de un nuevo material que es especial para recién nacidos porque no tiene residuos que pueda liberar su pelo.
Era una bonita vaquita que se le podía grabar alguna voz –mas eso le serviría para cumpliera más edad-. Pero era bonita, además ella no tenía alguno.
Lo compré y ya se estaba oscureciendo. Volví al hotel.
Habían pasado los días, ya llevaba una semana aquí, era miércoles 10. Estaba preparándome para comenzar salir de la conferencia cuando el replique del iPhone sonó –hace solo unos minutos lo había encendido.
-¡Edward! –dijo la voz de mi padre al otro lado de la línea-. He tratado de llamarte hace unos treinta minutos atrás.
-¿Qué a sucedido?
-Bella ha despertado –mi mente no respondía, mi cuerpo tampoco. Era una noticia que quería recibir hace cinco meses y hoy sucedía, precisamente cuando no estaba en la cuidad, ni siquiera en e mismo estado-. A entrado en shock, la hemos sedado. Cuando despierte otra vez le diremos que Amy está sana y a salvo.
-No puede ser -le dije, lo que Carlisle me había dicho simplemente no lo podía creer.
-Necesito que vengas en el menor tiempo posible hasta aquí, como te habrás dado cuenta, es urgente -me respondió por el otro lado de la línea.
-Claro, ahora, en este instante. Buscaré algún vuelvo para volver lo más pronto posible.
Corté la llamada, me dirigía al coche. Mientras llegaba hasta allí llamé ara poder cancelar algunas de las otras cosas que tenía que hacer en la semana que aun debía quedarme allí. Llamé a mi secretaria y le dije.
Aceleré y llegué hasta el hotel. Tratando de no perder la calma llegué hasta mi habitación. Busqué mi equipaje y como un tornado iba buscando aquellas cosas para que no se quedaran allí. Mientras hacía eso en el teléfono llamaba a la aerolínea para poder adelantar mi viaje de regreso, afortunadamente había un vuelo en una hora más.
Terminé de empacar y partí hasta el aeropuerto. Dejé el coche donde lo había rentado y prácticamente corrí entre las personas para poder alcanzar el vuelo.
Solo cuando estuve al interior del avión me pude calmar –pero solo un poco-. En la hora que había pasado, no había podido detenerme a pensar que Bella estaba despierta… Definitivamente no lo podía creer, era algo irreal.
A mi cabeza estaba a punto de reventar de felicidad y las azafatas se veían perturbadas cuando me veían, pero no podía dejar de sonreír. Por fin Bella podría salir de todo lo que sufrió por cerca de un año, la casa que había comprado a su nombre hace meses tras quedaría para ella y podría vivir allí.
El avión iba despegando. Había tenido mucha suerte en poder subir a un avión en las dos oportunidades, porque era muy difícil por las nevadas que habían azotado al país. Ya estábamos en el aire.
Sentía un inmenso alivio en todo mi cuerpo… Pero un nombre llegó a mi mente. Jacob Black.
¿Qué pasaría ahora que Bella había despertado? Se iría con él, porque lo que había entendido Jacob no estaba con nadie y tal vez Bella preferiría irse con él.
Carlisle no me había comentado ninguna complicación que había sufrido Bella, mas solo había hablado con él por solo un par de minutos. Estaba rebosante de felicidad… seguía con el mismo pensamiento, aun no lo podía creer…
Llevábamos ya cerca de una hora de vuelo y en mi cabeza aun estaba el conocer a Bella, la única vez que había visto sus ojos abierto fue solo porque era para ver si estaba bien, el día del accidente. Y nunca la había escuchado hablar.
No la había podido conocer mayormente, porque su diario lo alcancé a leer solo hasta el mes de Agosto. No sabía que más había pasado con ella después de los siguientes meses. Todavía me preguntaba acerca del paradero de la agenda. Cuando había hablado con Alice, me había comentado que no había podido encontrar pistas sobre donde podía estar.
Con esos pensamientos aterrizamos, Alice me estaría esperando con su auto en el aeropuerto. Busqué mi equipaje. Y salí para poder ir a ver a Bella.
-Hola Edward, no sabes lo feliz que estoy –me saludó con su habitual efusismo.
-Ni siquiera puedes imaginar en tu pequeña cabeza mi felicidad –me burlé.
-Ven, no perdamos tiempo y vamos a ver a Bella, ya que no la he podido ver por venir a buscarte. Deberías sentirte importante.
Llegamos hasta su Porshe y entramos. Alice aceleró. Con los pensamientos acerca de la agenda me acordé que Bella tenía unas fotografías por su cumpleaños. No me había percatado que no me había dado cuenta que el Jacob que salía en la fotografía no era la misma persona que había conocido.
-¡Alice acelera! –le grité, en su rostro había duda-. Solo acelera.
-¿Qué diablos pasa? Ya se que quieres ir a ver a Bella, pero tienes que tranquilizarte.
-No es necesariamente por eso, puede estar allí.
-Obviamente que Bella va a estar allí, solo hace dos horas que ha despertado ella –Alice no entendía.
-La persona que secuestró a Bella
-¿Que? –preguntó.
··- Inicio Flashback-··
Nos saludamos y luego lo dejé entrar. Jacob se acercó hasta Bella, le tomó la mano y la quedó mirando. No sabía que más hacer aquí… así que me fui.
-Puedes estar solo media hora, luego vendré a revisarla.
Desde la puerta lo vi asentir…
Llegué hasta el ascensor para poder ir a mi consultorio para guardar mis cosas, pero me percaté que no traía conmigo el maletín. Luego me acordé que lo había dejado en el sofá de la habitación de Bella. Dí la vuelta con dirección a su habitación. Cuando llegué me acordé que debía golpear la puerta para poder pasar –nunca lo había tenido que hacer-.
-Pase –escuché desde adentro.
-Se ha quedado mi maletín –le respondí.
Lo tomé de donde estaba y salí.
··- Fin Flashback -··
No había recordado eso, tampoco el que Bella tenía imágenes de Jacob –porque definitivamente no era él-. Las dos personas eran totalmente opuestas. Además el maletín era el único lugar donde estaba esa agenda.
-No puede ser –susurró luego de que le contara la situación.
Alice fue tratando de adelantar algunos coches, tomando precauciones. Hasta que llegamos al hospital, corrí todo lo que pude. Hasta llegar a la zona donde se encontraba Bella. Afuera se encontraba Jacob o como quiera que se llame. Al verme su mirada fue se terror y luego fue a felicidad. Se había dado cuenta que me había enterado.
Corriendo por el pasillo opuesto al que yo había llegado escapó. Lo seguí inmediatamente. Corríamos por todo el hospital, todos nos quedaban mirando. Se fue bajando por las escaleras ¿qué lograba con gritarle "Hey, tu"? si no se iba a detener.
Estábamos llegando hasta la entrada principal y grité.
-¡NO LO DEJEN ESCAPAR! –pero fue en vano, porque el ya había escapado. Salí por las puertas de vidrio, los coches pasaban a gran velocidad, él logró cruzar la avenida. Yo quedé al otro lado.
Tenía la agenda en sus manos, la abrió y arrancó algunas –varias-. Hojas de esta. Me las mostró. Luego sacó un encendedor y les prendió fuego ¿con qué fin? No lo se. Una sonrisa malévola surcó por sus labios. Las hojas se estaban consumiendo y yo no podía hacer nada.
Tiró la agenda hacia el suelo y el desapareció luego. Ya no podría hacer nada.
Crucé la calle cuando el trancito aminoró y fui en búsqueda de lo que quedaba de la agenda. Cuando la recogí me di cuenta de que había sacado de esta la última semana de septiembre y los últimos días que Bella había escrito de octubre ¿Qué habría sucedido allí?
Se había escapado.
Llegué hasta el hospital y los guardias con sus miradas me pedían disculpas. Subí hasta donde estaba Bella. Afuera estaban enfermeras. Entré, mi padre estaba allí.
-¡No me toquen! –gritó Bella.
-Por favor tiene que calmarse –le dijo mi papá.
-No quiero, quiero a mi hijo –dijo Bella.
-Ella está bien –interrumpí.
-¿Eres tu mi ángel? –me preguntó con su hermosa voz, mientras las lágrimas que habían caído hace unos minutos iban desapareciendo y me miró con esos profundos y hermosos ojos marrones.
Hola, bueno... uf! Gente, mi país está sufriendo por el Terremoto que ocurrió en la zona centro sur del país. Mil gracias a IvannaCullen y a morita cullen que me preguntaron si estaba bien. Y si estoy bien, cuando ocurrió yo estaba en una pijamada con La Push y me dio un ataque de pánico, pero solo fue por aquella madrugada. En mi cuidad fue solo eso, un sismo que no pasó a mayores.
Mañana entro a clases, y por esa razón no podré actualizar tan seguido. Lo Siento, pero no puedo haecar nada, si ven que pasó mucho en mi notebook me quitarán Intenet y hay no podría continuar con el fic.
gracias por sus reviews a: Amelie666 (te mandé un PM, estás bien?), IvanaCullen, Tina Masen, morita cullen, marihel, Leinad25, VERONICA, Maiy, Jos WeasleyC, MarielithaCullen, Yirla, ALLY CULLEN. mil gracias! :)
Bueno, Bella a despertado, no mucha gente lo adivinó. jiji me gusta causar sorpresa. Desde que comenzé el fic sabía cuando ella iba a despertar, cinco meses desde su entrada al coma. ¿Qué les pareció? Díganme. y Bueno Jacob no era Jacob chan, pero aun no se sabe y alguien se imagina el porqué "él" arrancó esas hojas???
Fuerza para los chilenos que se encuentran entre las V y VIII región. Sobretodo para Concepción y sus zonas rurales.
Au revoir!
