Hola a todos, ya sé que me he tardado siglos en actualizar cuando dije que estos primeros los iba a subir rápido, pero entre que se me rompió el ordenador, que me fui de viaje, y que mi vida da más vueltas que los carricoches de la feria, la verdad es que no he tenido tiempo ni ganas de ponerme a subir... pero bueno, ya he vuelto con más ánimos y con un ordenador nuevo, así que sin más dilación...


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3. Vergüenza.

Miró el camino por quinta vez, esperando inútilmente ver aparecer su figura en el horizonte, empezaba a impacientarse, y eso que él no se caracterizaba por perder la paciencia fácilmente.

Optó por sentarse bajo uno de los árboles más cercanos al camino y seguir esperando.

Suspiró.

- Esta mujer... siempre me hace lo mismo.

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Despertó por el ruido de unos golpes en la puerta. Se levantó tranquilamente y se dirigió hacia la puerta, pero antes de que se diera cuenta, ésta se había abierto y una mujer pelirroja había saltado hacia él y lo había abrazado, cayendo los dos al suelo.

- ¡Gin, ¿sabes qué día es hoy?!

- Rangiku, ¿crees que despertar a alguien aporreando la puerta es normal? – la regañó, pero con una sonrisa en el rostro.

- No me digas que estabas dormido a estas horas – comentó sorprendida – no es propio de ti.

- Anoche estuve trabajando hasta tarde.

- Ajá – Rangiku lo soltó y se levantó – no me has contestado, ¿sabes qué día es hoy?

- No, no lo sé – dijo levantándose también y sacudiéndose la ropa – ¿por qué no me das una pista?

- Pues hoy es el aniversario de la primera vez que... – se puso un dedo en los labios haciendo una pequeña pausa, pensando qué iba a decir a continuación.

- "...la primera vez que..." te lo estás inventando.

- Es que hoy me apetecía escaquearme...

- Y querías engatusarme a mí – concluyó.

- Vamos, teniente, muestra un poco más de entusiasmo. ¿Tienes que hacer algo esta tarde? Cancélalo y espérame donde siempre sobre las cinco. Hasta luego.

Lo soltó todo de golpe y se marchó corriendo, para no darle la oportunidad de negarse.

Gin salió un momento para buscarla con la mirada, pero ya había desaparecido de la vista. Suspiró y sonrió. Volvió a entrar en su habitación cerrando la puerta, definitivamente, le apetecía muchísimo más pasar esa tarde con Rangiku que haciendo el papeleo de la 5ª división.

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Rangiku salió corriendo con la botella de sake en la mano, llegaba tarde, muy tarde, pero le había costado más de lo que creía conseguirla, al final había logrado engatusar a Shunsui, por no mencionar la media hora que se había pasado delante del espejo cuando debería estar yendo a su encuentro con Gin.

Llegó al lugar indicado, pero no encontró a nadie. Buscó un poco por los alrededores, pero no consiguió encontrar a Gin por ninguna parte.

De repente sintió como la abrazaban por atrás, y una voz le susurró al oído.

- ¿No te da vergüenza tenerme aquí esperándote tanto tiempo? Me he aburrido mucho – alargó el brazo y le arrebató la botella de sake.

- ¡GIN, NO VUELVAS A HACER ESO! – después de recuperarse del susto, añadió sonriendo - ¿Tanto me has echado de menos?

Rangiku se dio la vuelta para estar frente a frente con Gin y le rodeó el cuello con sus brazos.

- ¿De dónde has sacado la botella?

La chica le dio un beso en los labios.

- Imagínatelo.


Chan chan!! Sí ya lo sé, es un poco tonto, pero quería ir empezando por cosas más banales e ir profundizando más en los personajes en los siguientes momentos, ya habrá tiempo de tensión, pasión, dolor... y la verdad que con el título no se me venía nada más a la cabeza, bueno tal vez sí, pero eso conllevaría a que siempre hablara sobre el mismo tema, y eso sería aburrido.

Otra cosa que quería comentar, subiré el siguiente entre mañana y pasado, y espero no tardar mucho en seguir subiendo más.

Besos a todos y gracias por leer.