delito hacer,
hacer el amor de la forma en la que
anoche lo hicimos"
La luna estaba cubierta por unas discretas nubes que anunciaban agua. Hasta ese instante era la única luz que iluminaba esa triste noche. La misma tristeza y amargura que ahora ahogaba a un hombre, que volvía a desvelarse en la madrugada. Y esta vez no era la culpa y la rabia lo que le carcomía por dentro si no la necesidad. ¿Cómo era posible que cuando había conseguido enderezar su vida lo vuelve todo a perder más dolorosamente aún?
"a dentelladas, cinturas y a manantiales delirios
con la furia en los talones y el abuso
en los colmillos"
Y todo por ser tan imbécil y no saber decidir por sí mismo lo que quiere, lo que no quiere, por lleva una doble vida sin definirse. Ya habían pasado varios días desde su "fiesta honorífica" pero todavía resonaban las felicitaciones de sus compañeros y la de su..."maestro". Y también las palabras de una de las personas que más lo habían comprendido antes de que él mismo acabase con su vida
-Severus por favor-susurró el ex profesor a la oscuridad. Se había visto obligado a cometer un delito que no deseaba. Dumbledore era la persona que más había querido y le costó mucho desgaste psíquico para poder hacerlo. Y ahora le estaba resultando más duro si cabe.
Todo para que en un futuro incierto, todo fuera a mejor, que se había hecho así para que él siguiera su vida, que su papel era importante en esa guerra. Pero ¿cuál era realmente su papel? Porque él no lo sabía
"Tiene que ser delitoole tu mirada
ole la mujer
¡Ole tu mirada
ole la mujer!"
¿A cambio de salvar al mundo él tenía que perder lo que más amaba en el mundo? No, qué va. También era para proteger al necio del hijo de sus mejores amigos, Draco Malfoy, al que se le había encomendado esa misión y Dumbledore, como era su alumno e hijo de antiguos alumnos de la escuela, se vio en la obligación de hacer algo por él. Solución...la que él mismo dio, asesinar al propio Dumbledore, para que todo siguiera encajando a la doble vida que llevaba, como mortífago y como aliado del difunto director. Algo estrictamente necesario para poder acabar con Voldemort en su momento. Tan necesario que no había vuelta de hoja y no tuvo más remedio que hacerlo
ole tu mirar
ole la mujer que cuando mira
niña va tirando
ole por los ojos
ole madrugadas"
Un asesinato que no ha tenido más remedio que cometer y que ahora cubría con una nebulosa su futuro, tanto el más cercano como el más lejano. El viejo director parecía tener claro cual era el futuro del Príncipe Mestizo, del antiguo profesor de Pociones y Defensa Contra las Artes Oscuras. ¿Cómo era posible? Si el propio aludido no lo sabía.
Severus se miró la marca de la Promesa Irrompible. Olvidaba a menudo esa marca, que no era igual que la Marca Tenebrosa. Esa marca por el contrario no le quemaba pero su vida estaba atada a ella, le recordaba que Dumbledore, pensando en él como en un amigo (se atrevería a decir que como un hijo) había hecho todo ese plan no sólo para salvar a Malfoy sino también a él mismo. Si no protegía a Malfoy, él habría muerto. Pero Severus Snape era una persona que había aprendido a pensar más en los demás que en él...pero en esos momentos pensaba en él...y en la persona por la que ahora podía seguir adelante sin desear suicidarse para acabar con tanta locura. Por la que ahora tampoco puede dormir. Se despierta siempre recordando esa noche, que no hace tanto pero que le parece muy lejana. Y recuerda que por unos momentos se sintió hombre, se sintió humano, se sintió...feliz. Y ahora se siente un desgraciado, al no poder tenerla a su lado. Por ese maldito destino
"ole de verdad
suave pa quererte
voy caminando niña
yo me noto
los recuerdos es mejor que te los lleves
no debería ser tan breve"
¡Qué duro estaba resultando! Sabía que era por su bien, que de otra manera habría muerto pero ¿no era aquello peor que la muerte? Al menos si estaba muerto podría ser feliz y amarla en paz eterna allá donde fuera.
Severus se levantó de la cama y se dirigió a la cocina, temblando de frío. No estaba acostumbrado a aquel clima. Debido al lío en el que se había metido al asesinar a uno de los mejores magos de todos los tiempos había decidido pasar un tiempo en una casita perdida cerca del mar, en España, donde sabía que no lo encontrarían de momento y que el propio Señor Oscuro le había facilitado su salida del país.
"cuando el cielo se tiñe de sangre
y el horizonte se pierde
ay yo no sé si es maldita o divina
la brisa que arde, pero...¡qué bonito se
siente!"
La casa no era muy grande, de madera, crujía con el viento y la brisa marina se colaba por todas las aberturas de ella. Estaba en lo alto de un acantilado y se escuchaba el sonido de las olas embravecidas chocar con las rocas. El clima allí era más suave que en Londres pero seguía sin acostumbrarse. Tomó de la nevera un poco de leche y la echó en un cazo para calentarla. Un vaso de leche caliente...le recordó entonces a una de esas noches en las que al principio no comprendía lo que le pasaba. Un recuerdo que le llevó a muchos otros...y a ese que concretamente le dolía.
"Breve, lo bueno no debería sertan breve
baby, hoy te he guardado el corazón
por si hoy nos llueve
Tiene que ser pecado o tiene que ser
delito hacer,
hacer el amor de la forma en la que,
anoche lo hicimos"
Aquella noche, aquella noche en la que al fin pudo amarla, en la que se olvidaron de todo, de lo que ocurría en el mundo mágico, de las normas, de su vida como mortífago y de historias turbulentas. Un momento de autentica paz y calma para su alma atormentada. Y que por fin pudo perdonarse a sí mismo por todo
Nadie podía molestarlos, era un lugar bastante alejado del castillo y de las zonas más transitadas de los terrenos del castillo. Estaba cerca del lago, cuyas aguas brillaban de forma muy especial como un preludio de lo que iba a suceder. Entonces, tras asegurarse de que nadie los molestaría en varias horas se dejaron llevar por su pasión, contenida para guardar las apariencias
"a dentelladas, cinturas y a manantiales delirios
con la furia en los talones y el abuso
en los colmillos
ole tu mirar
ole la mujer que cuando mira
niña va tirando
ole
ole por nosotros
ole madrugadas"
Una noche única, jamás la había pasado así. Pudo saborear sus labios, que le sabían a gloria, durante toda la noche, pudo recorrer toda su desnudez con sus manos, sentir el calor de su piel y probarla. Pero además pudo sentir como volvía a la vida después de muchos años al sentir las manos de ella darle las caricias más tiernas que había recibido en su vida y los besos más dulces y gratificantes que sirvieron para sanar todas sus heridas
"Breve, lo bueno no debería ser tan brevebaby, yo te he guardado el corazón
por si hoy nos llueve
tiene que ser pecado niña"
Todo sucedió lentamente, con suavidad y sin prisas no quería hacerle daño a ella, sabía que era su primera vez pero ansiaba sentirlo a él dentro de su ser. Todo fue...tan breve
Ahora sólo le quedaba la soledad de esa casa que podría haber sido el paraíso junto a ella...pero debía seguir sus estudios y así la protegería. No le gustaba la idea de dejarla en Hogwarts, la escuela estaba sin Dumbledore y no sería ya la misma. Y estaría con sus amigos, más segura que con él, que ahora llevaría una vida de perseguido. Tuvo que contarle todo para que lo comprendiese, para decirle adiós por un tiempo, el tiempo que él estaría de aquí para allá, huyendo del Ministerio. Rezaba por que en ese tiempo que había transcurrido no decidiese acabar con la relación, se terminaría de hundir. Al menos que pudiera hacerle un último favor...
"La distanciano es el olvido
yo pensaré en ti
mientras estemos lejos
no me olvides
y es mejor que te los lleves"
Tomó de un sorbo la leche que le quemó desde la garganta hasta el estomago pero fue un alivio breve para el dolor que le ardía en el alma. Ojalá aceptara, ojalá le diera esa felicidad, que era lo que le faltaba en esos momentos para ser más feliz y tener otra razón para seguir adelante. Ojalá fuera a hablar con su hijo, ojalá lo convenciese para que entienda su situación y por qué dejó a su madre. Y sobretodo, que aceptase a Hermione como madrastra
""Breve, lo bueno no debería ser tan brevebaby, yo te he guardado el corazón
por si hoy nos llueve
breve, lo bueno no debería ser tan breve
no, no debería ser tan breve..."
Notas de autora: Realmente este capi no lo he modificado porque me gusta desde que lo escribí la primera vez como One-Shoot. Así que en breve publicaré la actualización del segundo capítulo
07-10-06
