CAPITULO QUINCE: DEFENSA PERSONAL
-¿Qué es esto?
-Son las nuevas órdenes
Alexander le entregó un pergamino bien sellado. Severus lo miró fijamente y pronto se dio cuenta de que estaba sellado mágicamente. Sólo podía abrirlo la persona adecuada y ese debía de ser él. Alexander le asintió y antes de hacerlo, miró a la puerta de su despacho. No parecía que fueran a interrumpirle.
Se tomó su tiempo para leerlo con calma y quedarse con todo lo que ponía... porque como se imaginaba, el pergamino se consumió en un fuego sin llamas.
-Vaya, vaya... así que tenemos una misión muy especial...-comentó con el joven.
-Sí, muy, muy especial. Y muy complicada también
-Sólo se trata de vigilar ¿no?-Severus lo miró con perspicacia
-Sí, se trata de "sólo" vigilar... no dice nada de que tengamos que hacer "algo más" con él.
-Cierto... ¡y es una lástima!-y dicho esto, se fue. Ya comenzaban las clases.
-Así que tienes que vigilar de cerca a Harry ¿no?-Dumbledore estaba despierto desde hacía rato, eso lo sabía Severus, pero simuló seguir durmiendo para poder oír la conversación y leer el pergamino con disimulo.
-No se trata de vigilarle si no de impedir que logre los horcrux que se encuentran en la escuela. Lo que realmente estamos vigilando son los horcrux pero lo que me trae de cabeza es ese chico, Albus. ¿Qué clase de trabajos ha hecho para que siendo recién llegado, conozca este secreto? Somos pocos los que conocemos esa información, precisamente por lo delicada que es.
El director no dijo nada y se marchó, probablemente a otros cuadros a desayunar.
-Sólo quería pedirte perdón una vez más. No te debí gritar, ni comportarme como lo hice. Tenías ra...-Ginny posó sus dedos sobre sus labios.
-Es suficiente-sonrió-los dos nos comportamos como unos críos. Tú tenías razón al decir que tal vez no esté preparada para acompañarte porque siempre has mirado por mí.
-Y tú tenías razón al decir que me hago demasiado el héroe, que quiero abarcar mucho.
-Sí y por eso estás aquí-repuso ella burlona-pero lo importante es que sigamos como hasta ahora ¿de acuerdo?
-¡De acuerdo!-asintió Harry feliz.
Y ambos se alegraron de haber firmado una tregua, de intentar recuperar la confianza perdida. Por lo menos eso facilitaría la convivencia juntos pues, tal y como intuyó Ginny, Harry se había apuntado a todas las asignaturas extras.
La sorpresa se la llevaron al encontrarse con todo el antiguo E.D allí sobretodo... o al menos los que llegaron a ir ese año a la escuela: Luna, Dean, Neville, Seamus Finnigan, Lavender Brown, las hermanas Patil... . Había otros alumnos, de los nuevos de primero, de Slytherin, como el propio Malfoy, que sin ellos saberlo, observaba muy de cerca a Ginny sobretodo y a Harry, que habían estado mucho tiempo juntos durante parte del día. Hermione vió a Jonathan de nuevo y se alegró de verlo allí. Y Ron... el pelirrojo tenía cara de pocos amigos porque, en su línea, apenas se había matriculado a algunas clases, las que le pareció más interesantes y todas las daba Snape. Hermione y Harry lo obligaron a matricularse en el resto si quería acompañarlos a las misiones que hicieran para buscar los horcrux, ya fuera dentro de la escuela... o más allá de sus límites.
Los reunieron a todos en el Gran Salón, dos horas después de la comida, dando tiempo a dar una última clase aquella tarde. McGonagall les anunció visiblemente encantada que la respuesta de todos para aquellas clases había sido muy positiva. Les llevaría tiempo de preparar todas las clases pero que aquella tarde podrían tener la primera de ellas, tal y como anunciaba el horario: Defensa Personal. En media hora aparecería Alexander Jover, que era quién la impartía.
Durante aquel tiempo, todos los matriculados, se dispersaron por el salón, preparado ya para esas clases. Hermione pudo notar con aún más claridad unas tensiones que se habían ido haciendo más y más patentes con cada clase que habían compartido con otras casas, especialmente, como no, con Slytherin. Aquello iba más allá de la fijación por Harry, por ser quién era. Estaba segura de que los enfrentamientos de esa guerra que no se terminaba de desatar en todo el mundo mágico, se verían reflejados igualmente allí en Hogwarts, dentro de sus muros.
Quienes no dedicaban miradas asesinas los unos a los otros, se dedicaban a comentar la clase que habían tenido con Jover. La mayoría de los presentes ya habían tenido su primera clase de Defensa con él y estaban muy entusiasmados. También oyeron, de boca de algunos chicos, que era un donjuán...
-Me apuesto una docena de mis cromos a que ese se tira a una alumna-dijo un chico de tercero de Rawenclaw.
-Yo me apuesto dos docenas, a que se tira a todas las de nuestra clase
Ginny y Hermione los oyeron. La castaña gruñó y Ginny les dedicó una mirada asesina.
-Qué poco respeto por los profesores.
-Son jóvenes, yo creo que exageran. No me creo que un profesor tenga un lío con una alumna...-Ginny soltó una carcajada.
-No eres las más adecuada para hablar sobre eso ¿no?-le dijo en voz baja.
-¡No es lo mismo! Nosotros lo mantenemos con discreción ¡y estamos enamorados! Estos chicos hablan de intenciones descaradas y de sexo. Sabes bien que lo de Sev...
No terminó la frase porque el susodicho profesor, Alexander Jover acababa de hacer su aparición en el Salón. Hermione hizo una mueca porque el chico se había procurado una túnica negra y le recordaba en cierto modo a Severus.
-Sean bienvenidos a la primera clase de Defensa Personal de las que yo estoy a cargo. Acercaos-lo dijo sobretodo por los que más se habían separado del grupo, los que Hermione notó incómodos en la presencia de los demás compañeros-quiero explicaros en qué van a consistir estas clases.
-¿Algún tipo de magia? ¿Hechizos nuevos?-preguntó Dean. Jover sonrió mirando detenidamente a sus alumnos... y alumnas.
-Aunque no os lo creáis, no vais a usar magia en ninguna de estas clases-aquello no causó demasiadas sorpresas entre los chicos puesto que estaban acostumbrados a clases menos prácticas, sí en los que estaban en primero, que de seguro llevaban un día de una sorpresa detrás de otra.
-¿No? ¿Entonces?-siguió preguntando Dean, a lo cual algunos asintieron.
-Estas clases de defensa personal están centradas a vuestra mejora en la lucha cuerpo a cuerpo-los chicos se revolucionaron ante aquella aclaración.
-¿Pero para qué?
-¡Con magia no tenemos por que saber luchar!
Frases como estas, burlas y risas evitaron que el joven profesor terminara de explicarse, que también sonreía, como si esperara esa reacción. Cuando se calmaron, se cruzó de brazos y dijo.
-A ver... por ejemplo, tú-señaló a Crabe, que seguía riéndose tontamente-quiero que saques tu varita y vengas aquí-señaló delante suya, a una separación de medio metro de donde el profesor se encontraba. Crabe se acercó a él obedientemente. Alzó su varita.
-Atácame-aquella orden desconcertó a todos, a Crabe el primero y los demás, miraban expectantes. Crabe tomó una postura y apenas había abierto la boca y terminado la palabra del hechizo en cuestión, cuando Alexander, sin haber sacado ni siquiera su varita, había retenido a Crabe, retorciendo el brazo con el que sujetaba la varita hasta la espalda del chico y apuntándole a la cabeza, con su propia varita, la cual había robado en un instante. Y todo en unos pocos segundos. Todos soltaron exclamaciones y muchos se quedaron con la boca abierta.
-Como podéis ver, sin necesidad de sacar la varita y de usar magia, podéis neutralizar a vuestro adversario-liberó a Crabe y le indicó que volviera a su sitio para seguir oyendo la explicación.-Sabiendo unas nociones básicas de artes marciales y de técnicas de defensa personal, podéis salir bien parados de muchas situaciones complicadas.
-Sigo sin entender la utilidad de esas técnicas, siendo magos como somos-dijo Dean con tono burlón, a lo que algunos se rieron.
-No lo habéis entendido. ¡Qué poco se nota a los más mayores la experiencia!-Hermione sonrió ampliamente porque ella sí lo había entendido perfectamente y notó que Harry escuchaba con interés. Ellos que tenían experiencias reales, sabían a que se refería
-Considerad el ejemplo que os he puesto, como un ejemplo real. Poneros en situación e imaginaros que vuestro compañero me está atacando y yo estoy desarmado. ¿Cómo salís de la situación?-nadie dijo nada-tal y como suponía-Alexander cogió una silla de las que había aún allí, la acercó a los chicos y los invitó a todos a sentarse en el suelo. Él se sentó de forma desenfada y les dedicó una sonrisa simpática que provocó algún suspiro mal disimulado en algunas chicas.
-Quiero que entendáis el motivo de estas clases extras. Nadie ignora aquí que estamos a las puertas (si no estamos sumergidos ya) de una segunda guerra-todos contuvieron la respiración y no se quisieron mirar-y vais a estar en peligro continuamente... tanto fuera como dentro de la escuela- "como siga así, va a invitar al desastre aquí mismo en Hogwarts" pensó Hermione-Dios quiera que eso no pase... pero quiero que seáis realistas.
"Os enseñan aquí a diario a hacer magia, a transformaros, a hacer pociones, a cuidar plantas, a usarlas, a invocar, a hacer las labores del hogar con un simple movimiento de varita... pero nunca os han planteado una situación de peligro y mucho menos, una situación de peligro en la que no contéis con vuestra varita para hacer magia"
-Por eso, a mi gusto, la asignatura más útil que tenéis en vuestra formación, es Estudios Muggle-Hermione sonrió de nuevo porque sí, sabía de lo que hablaba perfectamente ¡se sentía tan identificada! Entonces se le ocurrió una idea: ¿sería... sería un mestizo? De hecho no fue la única que lo pensó porque un chico de primero de Slytherin soltó en voz alta
-¡Esa gentuza son basura! ¿Es que eres uno de ellos o qué?-todos miraron al chico, que se puso del color del pelo de los Weasley de inmediato, pues no esperaba llamar tanto la atención. Nadie dijo nada y el joven profesor, sin perder la sonrisa amable, le dijo en tono serio:
-Te puedo asegurar que los muggles son capaces de salvar tantas vidas como nosotros los magos. Y os puedo asegurar, que en este terreno son mucho mejores que nosotros-el chico Slytherin bajó la cabeza-nosotros estamos tan acostumbrados a hacer todo con magia que somos completamente inútiles cuando no podemos usarla. Y eso, en una guerra, es mortal.
-E incluso con varita ¿no? Si usan contra ti un "hechizo imperdonable" puedes darte por muerto ¿verdad?-dijo Neville.
-Es cierto. A veces, si te atacan por sorpresa y utilizan uno de esos hechizos, hagas lo que hagas, puede ser tu fin. Y si usan un conjuro silencioso, tus posibilidades son cero. Pero suponiendo que tenéis la oportunidad de al menos, ver vuestro enemigo y tenéis tiempo de reacción, con estos conocimientos, podéis salvar vuestra vida además.
Harry rememoró entonces, con un escalofrío, su primer enfrentamiento con Voldemort, en el cementerio detrás de la mansión donde vivió, tras el Torneo de los Tres Magos en su cuarto año en la escuela. Mucha gente, incluso él mismo lo pensaba, decía que tuvo suerte al salir vivo de sus manos, siendo tan joven pero como decía el profesor Jover, parte de esa suerte se la debía a su gran preparación física por los entrenamientos de Quidditch. Si no es por su agilidad y su poca sangre fría, aquel día no hubiera sobrevivido. ¡Y tantas otras situaciones que se le ocurrían, en las que no tuvieron que usar ni él ni sus amigos la magia para salvarse!
-Como decía al principio, estas clases os prepararan para mejorar en el combate cuerpo a cuerpo-se levantó de su asiento-no necesitareis usar magia, al menos no en vuestras primeras clases. Solo usaréis las varitas para emular las situaciones de riesgo y con el tiempo, utilizaremos hechizos débiles.
A pesar de que muchos seguían reticentes a la validez de lo que el joven profesor defendía, pronto pudieron comprobar su eficacia... algunos con sendos moretones en rodillas y brazos. La amabilidad y la simpatía del profesor, su especial trato a las mujeres, hizo que ganara muchos puntos entre todos los chicos y los Gryffindor desearan tener su primera clase con él en DCAO.
Hermione, para envidia de muchas, estuvo con él haciendo las prácticas de la mayoría de los ejercicios y estuvo hablando con él con mucho entusiasmo sobre Estudios muggles y de las cosas que enseñaban. Se le olvidó por completo la realidad y quién era realmente el profesor Jover. Fue de las más entusiasmadas a la hora de ir a las habitaciones a prepararse para la cena que empezaban en una escasa hora. Sólo cuando el propio Jonathan fue a buscarla a la hora de cenar, no empezó a volver a la realidad...
-Mi padre nos busca a los dos. Quiere que nos reunamos con él después de la cena. Donde siempre-ella sabía a que se refería con esas dos últimas palabras.
-De acuerdo. Nos veremos a los pies de la escalera, yo te llevaré a donde siempre.
Sin embargo, antes de poder reunirse con el chico, a pocos metros del mismo, el profesor Jover, como si intuyera a dónde iban, la cogió suavemente del brazo.
-¿Puedes acompañarme? Hay un asuntillo personal que me gustaría tratar contigo... en privado por favor-añadió al ver muy de cerca a Jonathan. Hermione le hizo un gesto tranquilizador con la cabeza y siguió al profesor. La castaña supuso que la llevaba a su despacho y se preguntaba por qué quería hablar con ella.
Continuará...
Notas de la autora: me acabo de dar cuenta que desde no me acuerdo cuando tengo este capítulo terminado. He ido a empezar a escribir el siguiente capítulo y de casualidad he visto que este no lo subí.
Creo que el motivo lo conozco y creo que lo terminé hace unos meses, a mediados o finales de Octubre... justo cuando mi portátil murió definitivamente. Dejó de arrancar y si lo hacía, se acababa apagando o se ponía a pitar. Estuve casi un mes sin un ordenador donde escribir y casi sin poder conectar hasta que me compré el que tengo en mis manos. Por el momento tengo la suerte de que no le da por cascarse en estas épocas de exámenes. Ni virus, ni averías, ni nada de nada. Y recuperando una inspiración perdida con mi viejo portátil, hoy me dispongo a empezar el capítulo 16 plenamente convencida de que este lo había subido. Ya he comprobado que no T_T.
Por lo menos, como podéis ver, es extenso, me cundió bastante por aquel entonces y tenía la intención de hacer lo mismo con el siguiente, que lo tendréis en breve xD.
Espero que al menos, os guste
