De nuevo por aca! ¿Cómo están? Espero que bien ;D disculpen mis tardanzas pero espero que me entiendan -.- la tarea y las clases me traen realmente ocupada, y ni que decir el hecho de que aún me quedan fics por editar -.- en fin… espero que esto de aquí les guste xP

Advertencias: Spoilers del manga (desde Tokio Acido en adelante) y Shonen ai

Disclaimer: TRC no me pertenece

DISFRAZ

Kurogane no recordaba cuanto tiempo llevaba viajando, hace mucho que la princesa Tomoyo lo había mandado a ese viaje, aún recordaba perfectamente el día en que fue mandado con la bruja, el mismo día en que conoció a sus compañeros, a esa princesa que recién acababa de perder sus recuerdos en forma de plumas, ese mocoso que parecía decidido a encontrarlas a cualquier precio... y a él, a Fye, a ese mago hipócrita que siempre cargaba una estúpida sonrisita en sus labios

Desde que lo vio por primera vez lo supo, supo que ese mago escondía algo, supo que todas esas sonrisas nunca eran de verdad, supo que Fye sufría, sufría mucho, cosa que al principio no le importaba en lo absoluto pero al pasar el tiempo comenzó a molestarle

El ninja odiaba todos esos motes que el mago solía usar para nombrarle, odiaba esa sonrisa que parecía que nunca abandonaba sus labios, pero lo que más odiaba era ver esos ojos color zafiro, podía ver la verdadera naturaleza del mago en esos ojos... Fye sufría y al guerrero le dolía verlo sufrir, pero se resignaba, a veces realmente quería ayudar a Fye, pero el mago no se abría a nadie, y a Kurogane eso le molestaba, ¿desde cuándo le había tomado cariño a ese mago? nunca lo supo, solo supo que veía al mago como un amigo, un fiel compañero en el viaje al cual quería ayudar

Ahora, después de tantas cosas que habían vivido juntos, al fin comprendía la verdad, no veía a ese mago como un amigo, sino como alguien especial, pero no lo supo sino hasta que lo vio moribundo en una cama, con una venda en el lugar en el que debería de estar su ojo izquierdo, Kurogane se sentía culpable por no haber podido ayudarlo, quería hacer algo pero no sabía qué hacer, su persona especial estaba a punto de morir, y pensar que aún así Fye seguía con esa estúpida sonrisa en sus labios... Kurogane estaba tan desesperado que era capaz de hacer cualquier locura con tal de salvarle la vida a ese ya no tan despreciable sujeto

Una locura... era justo así como Fye describía ese impulso de su compañero al donarle su sangre para convertirlo en vampiro, Kurogane sabía lo que había hecho, se había convertido en la presa de Fye, por lo que debía de alimentarlo con su sangre para que el mago pudiera vivir, algo que al antiguo mago le parecía repugnante y al ninja no parecía arrepentirse... ¿cómo arrepentirse de eso? si era la única forma de salvar a su insoportable compañero

El guerrero sabía que si las cosas con Fye no iban bien, ahora se ponían peor, supo que nada sería lo mismo una vez que fye se despertó y lo saludo con un corto y simple - ¡Buenos días... Kurogane! - esas palabras bastaron para romperle el corazón en mil pedazos, a él, un guerrero entrenado para proteger a la princesa de japón, que ahora se sentía morir por la frialdad de ese maldito sujeto... Pero Kurogane tenía que soportarlo, era verlo morir o vivir con esa frialdad, por lo que se decidió por la segunda opción

Al fin y al cabo Fye seguía igual, ahora era diferente, ya no sonreía ni llamaba al ninja con sus ridículos sobrenombres, ahora se portaba frio y distante con sus compañeros, a excepción de la princesa quien también comenzaba a ser más fría, desde que descubrió que ese mocoso era un clon y se fue dejándola sola, pero Fye seguía escondido tras ese disfraz que no dejaba ver a nadie sus verdaderos sentimientos

Aún así Kurogane decidió no darse por vencido, pero el mago hizo algo que alguien muy difícilmente le perdonaría, los traicionó, o al menos parecía que estaba dispuesto a hacerlo... fue cuando llegaron al mundo de celes, fue cuando el ninja pudo comprender la tristeza del mago, cuando al fin se enteró de todo lo que había sufrido, y lo comprendió pero eso no importó pues el mago estaba decidido a matarlo si se interponía en sus planes para revivir a su hermano

Solo que Fye reaccionó, no quiso matar a Kurogane, pero si no lo hacía... tenía que matar a Ashula, y eso es algo que no quería hacer, era su maldición pero prefería morir que matar a Ashula, sin embargo fue de nuevo el ninja el que intervino y terminó con ese rey, lo que ocasionó que el mundo se desintegrara, dejando a Kurogane en medio de otra decisión, algo que el ninja no podía llamar difícil decisión, pues fue capaz de convertir a Fye en vampiro quedando así él como una presa, no era difícil saber que Kurogane decidiría salvar al rubio sin importar el pago que tuviera que dar... Así, Kurogane dio su brazo como pago por sacar a Fye de ese mundo

- Kurogane - escuchó una voz a sus espaldas

- ¿Qué ocurre? - preguntó el ninja siempre serio mientras volteaba, encontrándose así con ese ojo pálido, el cual seguía siendo el reflejo de todo lo que su compañero sentía, pudo ver la preocupación del ahora vampiro - ¿Tienes hambre? - preguntó en tono frio

El rubio negó con la cabeza - ¿Quiero saber cómo te encuentras? - en su mirada parecía sentirse culpable

- Estoy bien - fue la simple respuesta de Kurogane, Fye tenía la vista fija en su brazo mecánico - no tienes que sentirte culpable por esto

- Lo sé - fue lo único que dijo el vampiro - fue tu elección - dijo cabizbajo - pero de todos modos quería decirte que lo siento - terminó conteniendo las ganas de llorar

- Ya te lo dije, no debes sentirte culpable, después de todo fueron mis decisiones convertirme en tu presa y dar mi brazo - posó una mano en el hombro de su amigo - de hecho... soy yo el que debería disculparme por todo lo que te hice sufrir... pero yo... - Ahora era él el cabizbajo - yo no sé como hubiera soportado seguir si no estabas tú - logró terminar de decir

El rubio no se molestó en levantar la cabeza, una sonrisa amarga se dibujo en sus labios, el ninja acababa de decirle algo que nunca pensó escuchar de su boca, Kurogane no era bueno hablando de sus sentimientos, y él tampoco, por eso es que siempre tuvo la necesidad de esconderse, no solo era el hecho de estar huyendo, sino que no era bueno mostrando sus sentimientos, pero él también sabía que su compañero era importante para él de alguna manera

- Gracias - fue lo único que dijo antes de dar la media vuelta y alejarse, dejando a Kurogane pensativo, el rubio ya no era muy distante, comenzaba a cambiar de nuevo, pero aún así parecía no haberse deshecho de ese disfraz todavía, pero Kurogane lo entendía, después de ver lo que el ninja es capaz de hacer él vampiro no quería seguir preocupándolo, pero para el ninja era cuestión de ver sus ojos para saber si algo no anda bien

Una sonrisa se dibujo en sus labios, todo estaba a punto de terminar así que necesitaba descansar, a la mañana siguiente viajarían al mundo de Clow en busca de Fei Wong y del Shaoran clon, por lo que el ninja caminó al interior del palacio imperial para descansar el resto de la noche

FIN

net: espero que les agradara ;D cualquier cosa (peticiones, aclaraciones horrores de ortografía -.- últimamente tengo problemas con eso último y siempre se me pasan algunas a pesar de re-leer el texto tres veces ¬¬)

se cuidan y esperen el tercero, trataré de no tardarme en subirlo pues quiero terminar con todos estos fics que me encuentro editando para continuar mis otros fics (mis fics largos)