Ranma ½ no me pertenece, pertenece a Rumiko Takahashi.
"Nada que perder" no me pertenece, pertenece a Conchita.
¡Es un capítulo cortito! Pero es que estoy algo ocupada. Aunque más vale esto que nada ¿verdad?
Capítulo 2
Quisiera ser capaz, decirte la verdad,
decirte que me va realmente mal,
no te logré olvidar, ni lo intente quizás.
Mentirte es la mejor opción. En el fondo quisiera ser capaz de decirte la verdad. Pero me cuesta tanto decirte que me va realmente mal. No puedo admitir eso delante de ti, parece que las cosas te van bien. Con tu traje, tu "mujer pesada", se te ve un hombre de éxito.
¿Qué te voy a contar? Qué en la oficina hoy el jefe nos ha dicho que va a haber recortes de personal y mañana nos dirá quien se va a la calle y que yo tengo uno de los boletos ganadores….
¿Qué te voy a contar? Qué dejé las artes marciales. Mi única pasión, lo único que me hacía aislarme del mundo, la tuve que dejar por una lesión que me hice en la rodilla que no se recupera del todo.
¿Qué te voy a contar? ¡Qué no te logré olvidar! ¡Qué ni lo intente quizás! No te logré olvidar porque tu recuerdo era lo que me mantenía con vida. No puedo contarte que pasé días encerrada en mi habitación esperando que volvieras. Me sentí sin vida. Pensar en ti era lo único que me hacía respirar.
¿Qué te voy a contar? Qué hace cinco años, diez meses y seis días que vi partir al amor de mi vida sin poder hacer nada por evitarlo.
- ¿Entonces, ninguno de los dos va a contestar? – dijo tu padre al ver que tú tampoco hablabas.
A pesar de estar de espaldas noté como el sol fue despareciendo y el cielo se iba nublando. El aire empezó a oler a lluvia. Era cuestión de segundos que empezara a llover. La primavera es una estación tan impredecible.
Un relámpago iluminó la habitación. Conté tres segundos antes de oír el trueno. Es una manía que tengo desde que era niña. Cuando era pequeña y llovía mis padres nos arropaban a las tres en su cama. Entonces al ver un trueno contábamos los segundos hasta que veíamos el relámpago. Mamá nos contó que los segundos que transcurrían entre luz y sonido son los kilómetros que nos separan de donde cayó el trueno. Nunca supe si eso era cierto. Pero aquel trueno cayó muy cerca. Me estremecí. No sé si por el trueno cercano o por lo que intuía que tenía que venir.
- Hijo mío – ahora era el turno de mi padre – después del tiempo que llevas viviendo bajo mi techo te he llegado a considerar el hijo varón que nunca tuve y… y… y… - rompió a llorar, viniendo de él no me extrañó ni lo más mínimo – nada me haría más feliz que te casaras con mi niña pero… - su llanto era cada vez más intenso. Llegó un momento en que no pudo hablar porque sus propias lágrimas se lo impedían.
- Tranquilo Soun, todo se arreglará – tu padre intentaba consolar al mío. Lo abrazó y empezó a llorar también. A mi la situación me pareció patética. Me entraron ganas de reír. Pero por respeto al sufrimiento de mi padre preferí aguantarme la carajada.
- Queréis explicarnos de una buena vez para qué nos habéis citado aquí – gritaste tú poniendo un pié encima de la mesa con un puño en alto.
- Verás hijo – ante tu amenaza tu padre dejó de llorar al instante. El mío seguía a lo suyo. Qué vergüenza de padre – hace un par de días tu madre nos pilló organizando una nueva… esto… otra… boda – se llevó una mano a la cabeza y empezó a reír nerviosamente.
- ¿Y? – pregunté yo. Con aquella era la séptima boda que organizaban a nuestras espaldas. Era de esperar que intentaran organizar una nueva.
- Pues que no voy a permitir que se lleve a cabo otra boda que acabe mal – tu madre volvió a hablar – les dije que sólo aceptaría esta boda si vosotros estabais de acuerdo. En el momento en el que ninguno de los dos es capaz de decirme que ama al otro yo tampoco seré capaz de aceptar una boda entre vosotros.
- ¿Mamá, estás rompiendo nuestro compromiso? – preguntaste mirando al suelo. Me pareció ver sangre en tus manos. Tus uñas se clavaron en la palma de tus manos de tan apretados que tenías los puños.
- Yo no lo he roto. Lo habéis roto vosotros al no contestar a mis preguntas. Un silencio no es nada. Por lo tanto concluyo con que no sentís nada. – su razón tenía. Nosotros mismos habíamos roto el compromiso. Por no perder en aquel estúpido juego.
Mis ojos se humedecieron y al instante me giré para ver tu reacción. Me pareció ver que también brillaban. Me miraste. Otro relámpago. Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez y once. Trueno. Mi tonta manía de contar el tiempo que transcurre entre la luz y el sonido. Esa manía me sirvió para contar los segundos que me estuviste mirando. Callé. Callaste. Te desafié con la mirada. Me desafiaste con tus ojos. Callamos los dos. Saliste corriendo por el jardín. Once segundos y no nos volvimos a ver hasta hoy.
La última vez que te vi eras una pelirroja que corría por los tejados de Nerima. Yo subí a encerrarme a mi habitación. Por una vez creo que lloré más que mi padre. Oía la lluvia caer. Tu madre quiso despedirse de mí. No quise verla. La culpé de nuestra separación. No quería ver a nadie, quizás sólo a ti. Porque para mi no importaba nadie más que tú.
Mi reloj marcaba las tres de la mañana cuando te oí llegar. Oí como hacías tus maletas. Como os despedíais de mi familia. Pediste que se despidieran de mí. No tuviste el valor de hacerlo por ti mismo. Te entiendo. Yo hubiera hecho lo mismo. Nos parecemos demasiado. Cabezones. Orgullosos. Nosotros…
Continuará…
Gracias por los comentarios. Seguís con la duda de la mujercita que llama a Ranma, de que va el trato que hicieron y si Akane miente o no. Tendréis que seguir esperando. Espero que poco porque creo que podré actualizar rápido.
BABY SONY las cosas no se arreglan. No es tan fácil… recuerda que por ahí hay una mujer que quiere muchísimo a Ranma y él le corresponde. Las mujeres somos más tontas y tardamos más en olvidar… ¡qué mala soy!
annkarem y Marirosy ¡muchas gracias! Pero ya sabeis lo que se dice: lo importante no es como empieza sino como se acaba. Ja ja ja…
aniyasha te prometo que en el siguiente capítulo habrá besos y caricias. Pero el resultado sigue siendo el mismo… ¡se separan igual!
kary14 eso de que sólo compartes a Ranma con Akane vamos a tener que hablarlo… porque vas a tener que compartirlo también conmigo ;)
Hasta prontitoooooooo!
