Ranma ½ no me pertenece, pertenece a Rumiko Takahashi.

"Nada que perder" no me pertenece, pertenece a Conchita.

Ya os dejo leer…


Capítulo 4

Y en lugar de eso, sonrío y tiemblo,
y te cuento que ya acabe la facultad,
me puse a trabajar y, me volví a enamorar.

¿Que qué tal me va? – Digo sonriendo, espero que no notes como ha temblado mi voz – la verdad es que me va muy bien. Ya acabé la facultad. Estudié derecho y me puse a trabajar en un bufete. El jefe me tiene muy bien valorada y cada día tengo más clientes – y mi voz venga a temblar, qué mal se me da mentir – y ¿qué es de tu vida? – que no me hable de la tía pesada porque no me controlo y soy capaz de arrancarle los ojos.

No me puedo quejar. Estudié economía y dirección de empresas – ¿por qué sonríe de esa manera? Por favor qué guapo está. ¿Qué hace? Se está sentando a mi lado, espero que no note el temblor de mis piernas – Dirijo una cadena de dojos por todo Japón. Estoy siempre de aquí para allá cogiendo trenes y aviones. Ahora llevaba una semana fuera de casa intentando resolver algunos problemillas. Tengo unas ganas de llegar a casa y…

¿Sabes? Yo también estoy deseando llegar a casa para ver a mi novio – te interrumpo antes de que me digas que estás felizmente casado o algo por el estilo. Antes de que tú me hagas daño te lo haré yo. ¿Pero a quién engaño? Si mi novio es ficticio y tu mujer es real… ¿Qué daño te voy a hacer?

AHHhhh – dices sorprendido, parece que he conseguido ponerte nervioso – ¿Por fin encontraste a un tío que te aguante? – ese es el Ranma que yo conocía. Celosillo. Debería decirle la verdad.

Y en lugar de eso, sonrío y pienso
porque no seré capaz de decir la verdad.
Te pierdo una vez más.

Pues sí. Es muy amable conmigo, me hace reír y no se cansa de decirme que está muy enamorado de mí y…– mientras voy diciendo estas palabras sonrío y pienso porqué no seré capaz de decir la verdad. ¿Y si resulta que no tienes a nadie? Puede ser que con mi "pareja imaginaria" haya acabado con alguna posibilidad, por pequeña que fuera, de que lo que había entre nosotros volviera. Siento que te pierdo una vez más. Sigo siendo una bocazas. Pero lo hecho hecho está.

Ya, ya… – me interrumpes moviendo una mano de un lado para otro. Parece que has vuelto la tranquilidad que te había abandonado aunque sólo fuera durante unos segundos tras la noticia bomba que te había soltado – y tú, ¿también estás enamorada de él? – me dices clavando directamente tu mirada en la mía con una sonrisa de medio lado. Pero qué guapísimo que estás por Dios. Aunque si esperas que te dé una respuesta aún no te la voy a dar, al menos no antes que tú.

Eso es cosa mía. ¿Acaso yo te estoy preguntando si tú estás enamorado? – la sonrisa que tenías se te ha borrado.

Hazlo –me dices fríamente – no tengo ningún problema en contestarte – me da miedo preguntarte. Pero y si la respuesta es no, aún quedaría alguna esperanza. Podría inventarme una pelea ficticia con mi "actual pareja" e ir a por ti.

Está bien – digo inquieta por la posible respuesta – ¿estás enamorado? – espero no haya notado el miedo en mi voz.

Por supuesto – dices muy rápido, demasiado para mi gusto – estoy muy enamorado desde hace años de la chica más maravillosa que jamás he conocido – vale, ¿hay algo que vaya más allá de odiar a alguien? Es lo que estoy sintiendo en estos momentos por esa imbécil – y tú, ¿estás enamorada? – Sí, sí lo estoy. Estoy muy enamorada desde hace muchos más años que tú, enamorada del chico más estúpido que jamás he conocido.

Sí, sí lo estoy – donde las dan las toman – para tu información me volví a enamorar y ahora estoy en uno de los mejores momentos de mi vida.

¿Te volviste a enamorar? – te veo decepcionado. Parece ser que te ha dolido algo mi revelación – si te volviste a enamorar significa que antes… ¿ya estuviste enamorada? Quizás ¿de mi? Porque ya sabes lo que significaría eso ¿no? – recuerdas el pacto que hicimos. No puede ser. "El que reconozca que se ha enamorado del otro pierde ". A éste no le ha dolido ni lo más mínimo lo que le he dicho, lo único que le importa es ganar el reto. Jamás te gustó perder. No te importo nada. ¿Por qué cojones guardaría mi mazo? Ahora mismo lo utilizaría con mucho gusto.

Tienes razón, significa que estuve enamorada – si a él no le gusta perder a mi menos – Pero no me seas creído. No fue de ti.

Entonces supongo que se podría decir que empatamos – ¿Acaso habla del pacto?

Hablas de…

Sí hablo de nuestro jueguecito – se ha puesto serio – Cuando pactamos las normas ¿hablamos alguna vez de qué haríamos si acabábamos en empate?

En estos momentos viene a mi el recuerdo de cómo empezó todo aquello. Sé que él también está intentando recordar. A mi me costará menos porque casi todas las noches este mismo recuerdo viene a mi una y otra vez…

Llevabas casi una hora entrenando en el dojo y Kasumi me pidió que te llevara la merienda. Cuando entré te vi muy concentrado en tu entrenamiento y no quise molestarte. Empecé a merendar sin ti, eso sí, mirándote. Pocas veces me permitía el lujo de hacerlo por miedo al qué dirían, pero aquella vez me lo permití.

Me acabé mis pastelillos y sorbía el té de vez en cuando. Estuve casi cinco minutos mirándote. Tu concentración era perfecta. Hacías unos movimientos perfectos. Tenías un cuerpo perfecto. Perfecto, ése eras tú. Un suspiro salió de mi alma captando tu atención.

¿Qué estás mirando marimacho? me dijiste quitándote el sudor que cubría tu frente. Un perfecto borde, ése eras tú. Mi propio pensamiento me hizo reír.

Nada, yo sólo venía a traerte la merienda pero te he visto tan concentrado que no te he querido molestar – te contesté cortésmente. Tú te dirigiste hacia mí y te sentaste enfrente. Miraste los pastelillos de arriba abajo – tranquilo, los ha hecho Kasumi – Con dos bocados acabaste con los pastelillos que había preparado Kasumi. Una gran gota de sudor salió de mi frente.

¿Y de qué te reías entonces? – preguntaste. Mi sonrisa no había pasado desapercibida para ti.

De ti, ¿de quién iba a ser? – te dije de manera divertida. Estaba feliz y eso se notaba en como te hablaba.

Por fin volvíamos a ser prometidos y algo me decía que Nabiki no querría volver a ser tu prometida. Me sonrojé al recordar como me abrazaste el día anterior gritando que me amabas, sé que sólo era una venganza por todo lo que te hizo pasar Nabiki cuando fue tu prometida, pero por unos instantes para mi aquello fue real.

¿De mi? – Dijiste señalándote – ¿y me podrías explicar qué he hecho para que te rías de mí? A ver si así me río yo también.

Te imaginaba abrazando a Nabiki y diciéndole que la amabas – me volví a reír, tú no lo hiciste.

¿Cómo puedes ser tan cruel? Sabes que tu hermana está enamorada de mí y tú te ríes de sus sentimientos de esa manera – me regañaste muy serio. Yo no sé si Nabiki estaba enamorada o no de ti, pero algo le gustabas y yo me sentí fatal por reírme así de ella. Entonces empezaste tú a reír – ¡Te lo has creído tonta! Tu hermana sólo está enamorada de su dinero, bueno, y del nuestro…

Baka – dije flojito mientras mi mazo te golpeaba bien fuerte – mi hermana no está enamorada de ti porque ninguna chica en su sano juicio se enamoraría de un idiota como tú.

¿No te cansas de no tener razón? – preguntaste sobándote el pequeño chichón que he había hecho – o ¿quieres que le pregunte a Shampoo, Ukyo y Kodachi?

Lo dicho, nadie en su sano juicio – dije bebiendo lo que me quedaba de té. Entonces nos miramos y los dos nos echamos a reír.

Pues mejor no hablamos de tus "enamorados", a esos también les falta algún tornillo – hice un gesto como queriendo decir "ya ves" y tú seguiste hablando – seamos realistas, ningún hombre en su sano juicio se enamoraría de una marimacho como tú no te pegué porque segundos antes yo te había hecho un comentario similar.

Que sepas que te estás ganando un vuelo por los cielos de Nerima, no lo haré porque ayer me regalaste un ramo de rosas precioso – y luego lo pasé genial paseando contigo por el parque, pero eso no me atreví a decírtelo – y que sepas que yo sería capaz de enamorar a un chico normal si me lo propusiera.

Bueno, yo creo que también soy capaz de enamorar a una chica normal murmuraste ignorando lo que había dicho del paseo por el cielo y el ramo de rosas – Akane dime una cosa, ¿tú tienes el juicio sano?

Supongo que sí te dije intrigada, luego me di cuenta de lo que significaba tu pregunta – ¿Crees que tú serías capaz de hacer que yo me enamorara de ti? – iluso, él no sabía que hacía tiempo que me había enamorado…

Tú te consideras una chica normal y yo me considero un chico normal iba a replicar cuando clavaste tus ojos en mi poniendo el dedo índice en tu boca – shhhh mejor no digas nada – dijiste, sabías que te iba a decir que un chico normal no se convierte en chica con el agua fría – entonces hagamos una apuesta. Yo digo que tú te enamoras de mí antes que yo de ti.

Continuará…


Madame de la Fere-du Vallon no me llores ¡eh! Jijijiji el capítulo algo más largo. Y sip, ha mentido. Ahora ya sabes algo más del pasado aunque en el próximo capítulo os desvelaré todo el pacto que hicieron y entenderás mejor los capítulos 1, 2 y 3. La que espera no aburrir soy yo. Todos los comentarios y palabras sobre la historia son siempre bienvenidas.

Marirosy me temo que sigues sin saber si Ranma sigue lo mismo… o al menos no sabes si siente lo mismo por Akane. Jejeje qué mala persona soy!

jAckesukA se ha aclarado algo del pasado y en el próximo capítulo sabrás mucho más. En mi país hay un dicho que dice: "Piensa mal y acertarás". Y el Ranma de mi historia parece malo… Ya se verá aún no tengo decidido qué haré con él. ¡Gracias a ti por leer!

Veruska me ha encantado tu frase "que duro saberte enamorada de alguien que ya te olvidó" ya veremos si este es el caso. La verdad es que Akane me da mucha penita hasta a mi, y eso que soy yo la que la hace sufrir ;)

annkarem ¿te emocioné otra vez? Espero que sí y que quieras seguir leyendo más. Sigues sin saber si es su madre o su amada. Algún día te sacaré de la duda. Besos para ti tb.

Sakura y Naomi Saotome más o menos ya vas intuyendo porque no pueden, pero te adelanto que el capítulo que viene te sacará de todas tus duda. Me alegra que te guste la historia. Besitos!

aniyasha ¿no te reíste? ¿al menos te saqué una sonrisilla con lo de los ataques de cosquillas no? Bueno… te cuento un chiste pero se me dan fatal, "van dos en una moto y el del medio se cae por la ventanilla" jo. No me río ni yo. Se me da mejor el drama. Tu chiste del suicidio ha sido mucho mejor jojojojojo. ¡No me digas que lloraste! Pero si esto sólo acaba de empezar… no sé no sé si terminaran juntos. Le estoy cogiendo el gustillo a tenerlos separados ;) o a lo mejor les doy una segunda oportunidad. Depende de lo que me diga mi inspiración. ¡Un besitooo!