Ranma ½ no me pertenece, pertenece a Rumiko Takahashi.
"Nada que perder" no me pertenece, pertenece a Conchita.
Capítulo 6
Al despertar estaba otra vez sola en mi cama. Creí que había tenido el sueño más maravilloso de mi vida. Me duché y Kasumi me pidió que te despertara. Entré a tu habitación. Tu padre no estaba allí.
– Ranmaaaaa despierta de una vez, dormilón, no quiero llegar tarde – grité. Al despertarte me viste en la puerta. Miraste a tu alrededor y volviste a dirigir la mirada hacia mi.
– Sólo te diré una cosa princesita: "primera norma" – mi mente la recordó "mientras estemos a solas seremos amables, nos portaremos bien y seremos cariñosos el uno con el otro".No había sido un sueño. Bostezaste y volviste a cerrar los ojos.
– Te pido disculpas bello durmiente – dije acercándome a ti. Había encontrado un mote cariñoso para ti, sin abrir los ojos me regalaste una sonrisa y supe que te había gustado el mote, te pegaba mucho. Te di un beso fugaz en los labios y ambos sonreímos. Escuchamos a Happosai cantando por el pasillo.
– Akane creo que ya podemos empezar con nuestro teatro – me guiñaste un ojo y gritaste – Marimacho ¿qué haces en mi habitación? ¡Luego me llamas pervertido a mí!
¿Si el teatro era aquello? Cuando estabas conmigo a solas… ¿todo era real? Nunca supe la verdad. Al fin y al cabo tú no querías perder y para ganar tenías que conquistarme.
Aquella semana fuimos a la feria con la familia. Un oso panda salió de una pintura y quiso una cita contigo. Me enfadé mucho y me puse muy celosa. Quise poner el pestillo en la ventana. No lo hice porque había una norma que me lo impedía. Cuando entraste me viste seria.
– Tendríamos que poner alguna norma sobre los celos – dijiste mofándote de mí.
– Tendríamos que poner una norma sobre celos si estos existieran. Simplemente estoy cansada, así que si no te importa me voy a dormir, buenas noches – dije haciendo ver que bostezaba estirando los brazos.
– ¡Tú estás muy celosa! – me señalaste en señal de burla.
– No, no lo estoy – odié las normas uno y dos, me impedían darte un puñetazo.
– Pues dame un beso – susurraste cada vez más cerca de mí.
– ¿Por qué no se lo das a tu amiga? – dije girándome y tapándome con la sábana – se ha divertido mucho contigo y la hacías reír demasiado ¿no crees? – murmuré entre dientes.
– A mi a la única que me gusta besar y hacer reír es a titonta – saltaste encima de mi cama y aquel fue el primer ataque de cosquillas que me hiciste. Cuando iba a gritar me callaste con un beso. Adoraba esa forma tuya de callarme.
Te hice un hueco en mi cama y entendiste que mi enfado había desaparecido. Nos tapaste con la sábana. Me abrazaste como habías hecho todas las noches aquella semana. Me besaste como no habías hecho antes. Aquella noche decidimos que debíamos confiar el uno en el otro.
Me sentí muy estúpida por ponerme celosa de un dibujo. Más adelante me sentí mejor al ver que tú también te ponías celoso con Pchan. Las noches que Pchan dormía conmigo tú no venías a verme. Un día te pregunté el por qué y dijiste que Pchan era un cerdo muy listo y seguro que era capaz de escribir una carta a nuestros padres diciéndoles la verdad.
Todo aquello era demasiado real para ser un juego. Me gustaba tenerte tan cerquita de mí. Una noche mientras acariciabas mi pelo y yo estaba a punto de dormirme tu voz me despertó.
– Akane ¿qué pasará si ninguno de los dos se declara nunca? – más de un millón de veces me había hecho esa pregunta. "Viviremos una farsa de por vida" era la respuesta de mi mente.
– Es mejor que no pienses en eso Ranma, estate tranquilo, tarde o temprano me dirás que me amas – estábamos pasando demasiado tiempo juntos, se me estaba pegando tu egocentrismo. Levanté la vista y vi que intentabas ocultar una sonrisa.
– Estamos pasando demasiado tiempo juntos, me robas mis frases – ahora me tocó reír a mí. Me encantaba ese Ranma, tan cariñoso y que además me hacía reír cada vez que abría la boca. ¿Era el Ranma real o el Ranma que interpretaba? No lo sabía, no me importaba, yo no me iba a declarar, lo quería a mi lado – a lo mejor deberíamos poner una fecha límite y declarar un empate – mi corazón empezó a latir muy rápido. Estaba sobre tu pecho, seguro que lo notaste. Nooooo, eso sí que no. ¿Una fecha límite y acabar con aquello? ¿Empate? Jamás…
– Vaya vaya Saotome, ¿será que realmente te estás enamorando y te da miedo perder? – fue el turno de tu corazón, latía tan rápido como el mío.
– Para nada – intentaste transmitir tranquilidad en tu voz pero tu corazón te contradecía – estoy tan seguro que serás tú quien se declare que no pienso poner ninguna fecha límite. Y ahora a dormir princesita… – dijiste dándome un beso de buenas noches en la frente.
Jamás volvimos a hablamos de que pasaría si ninguno de los dos se declaraba. Jamás pusimos una fecha límite a aquel pacto. El empate para nosotros no existía. No existió hasta hoy que me volviste a preguntar…
– Sinceramente, no recuerdo muy bien las normas que pusimos – que falsa soy – Pero teniendo en cuenta que cada uno tiene ya a su pareja deberíamos declarar un empate en este momento – digo sintiéndome fatal sin saber el por qué. Te tiendo la mano para declarar el empate, los contratos orales también se pueden firmar con un apretón de manos.
– Si tú lo dices – susurras – pues nada, en este mismo momento declaramos empate y cada uno es libre de hacer su vida – me tiendes la mano y al contacto con la mía cientos, no más bien miles, bueno creo que millones de mariposas hacen de las suyas en mi estómago – Akane, si me disculpas voy a buscar mi maleta que mi parada es dentro de un par de minutos –no consigo distinguir ningún tipo de emoción en tu voz. Eres muy correcto. Tu mano hace un gesto diciéndome adiós.
– Sí, por supuesto – veo como te levantas. Yo sólo quiero estirar tu brazo y sentarte a mi lado un rato más. Si puede ser un rato eterno mejor que mejor. Mi mente grita "Hazlo" pero mi cuerpo no responde a tanto griterío – A-adiós Ranma – al menos hoy hemos conseguido despedirnos. Hemos madurado. Supongo que habiendo puesto un punto y final a todo esto ahora seré capaz de seguir adelante sin ti. Como tú has hecho sin mí.
Te levantas y te vas. No soy capaz de mirar como caminas por el pasillo del tren mientras vas a buscar tu maleta. El tren se para. Escucho como se abren las puertas. Tú desaparecerás dentro de unos instantes por una de esas puertas y a lo mejor tardo otros casi seis años en volverte a ver ¿Ésta es nuestra despedida? ¿Aquí acaba nuestra historia?
Y ahora me quedan dos opciones,
quedarme quieta o echar a correr.
Continuará…
Marirosy ok, tienes razón con lo de la sobrina… estaba pensando en lo que me has dicho de lo de Ranma, su punto de vista y tal. Pero quizás no bastaría con un solo capítulo. Al igual estaría bien que saber toda la historia desde el punto de vista de él. Si te parece bien podría hacer la misma historia pero con los pensamientos de Ranma. Pues eso si te gusta la idea me pongo manos a la obra cuando acabe este fic (le quedan un par de capítulos, como mucho 3).
Sakura Saotome ¡tonta! Jajajaja es broma… a veces el quererse no es suficiente y el orgullo o la cabezonería son muy malos. Y yo aquí al pie del cañón dándole emoción al asunto. Jejeje
annkarem que quedan más capítulos este no es el último! Tendrás que seguir esperando para saber el final. Aunque si quieres le pongo un final a este capítulo y acaba aquí! ;)
Veruska ¿al final lo has leído? Y ahora le quedan dos opciones, quedarse quieta o echar a correr, ¿y si corto la canción aquí y no se echa a correr? Jajajaja ¿un beso guapa!
ar30982 muchas gracias, ¿sabes? Actualizo rápido porque hasta yo quiero saber qué pasará…. ;)
kary14si en el capítulo anterior te parecieron lindos… ¿Qué te parecen ahora? Jijiji Quedan en empate y cada uno por su lado… incluso a mi se me escapó la lagrimilla cuando hice que se despidieran. Queda saber qué hará Akane, y por supuesto qué hará Ranma. ¡Un besito!
jAckesukA ¿Cómo te has quedado con este capítulo? Te hice sufrir verdad… ¿a qué hice crecer también tu desconcierto? Jajajaja como ya he dicho por aquí, la versión Ranma también sería importante y me estoy planteando escribir la misma historia versión Ranma. ¡Un abrazote para ti tb guapa!
aniyasha jajaja veo que has pillado de qué iba el pacto. Ellos querían quererse pero necesitaban una excusa para hacerlo sin exteriorizar sus sentimientos. Gracias por tu felicitación y un besito.
BABY SONY contestaré a tu orden de ideas:
1: no se habían enamorado, estaban ya enamorados pero el juego fue la excusa.
2: el apodo ya lo sabes pero por ahí ya se había dicho.
3: las reglas serán crueles pero les permite acercarse el uno al otro sin miedo. Lo del contrato… pues ya os he dicho que a mi me pasó algo similar y yo firmé así. Jajajajjja
4: la decisión del como y el cuando, era muy obvia pero como tu dices, el mejor lugar.
5: el futuro del otro… pues nada te daré una pista: ¡ Ranma y Akane se parecen demasiado!
Por cierto, tu escríbeme lo que quieras, aunque te extiendas, me encanta leer vuestros comentarios y me animan a actualizar más rápido. ¡Besitoooos!
Madame de la Fere-du Vallon lo siento pero soy muy rápida escribiendo. Y cada vez se van aclarando más dudas y se generan nuevas incertidumbres. La emoción no sólo creo que la sienta el lector, créeme que la escritora tb tiene las emociones a flor de piel, porque está reviviendo muchos momentos de su vida mientras hace esta historia. Son sentimientos que he vivido tan cerca que sé qué se siente y aunque a veces me cuesta plasmarlos por escrito intento hacerlo lo mejor que puedo.
Tú eres de las que creen en Ranma ¿verdad? Aix, a ver a ver si te va a defraudar… ¿tú realmente crees que el encuentro fue una trama de él? ¿No crees que pudiera ser el destino o simplemente la casualidad?
Por cierto, di lo que quiera, si te equivocas, pues nada, para algo existe la goma y el tippex, se rectifica y listos. ¡Un beso para ti tb!
