Un nuevo día comenzaba, el sol inundaba a habitación de cierto chico quien ya se encontraba despierto antes de que siquiera el sol comenzara a asomarse por el horizonte, ya que tenia por la mañana práctica de danza como era costumbre en su familia. Antes de marcharse se quedo mirando a una pequeña chica rubia que dormía plácidamente, mientras la miraba descansar pensó:
"Se ve muy tierna" -al finalizar su pensamiento una pequeña risa salio de él ya que aquella pequeña chica había hablado entre sueños susurrando que tenia hambre. Después de ello alistó sus cosas y se puso en camino a la sala de prácticas.
- Buenos días Nagihiko -la madre del chico saludo a su único hijo quien entraba por la puerta vestido con un kimono japonés
- Buenos días Madre -respondió el tranquilamente con una sonrisa en su rostro
- Creí que ibas a preferir descansar hoy con eso de que Rima anda por aquí, no vaya a verte así -giño divertida mientras Nagihiko tomaba asiento
- No será la primera vez que me haya visto como chica, ella sabe que antes era Nadeshiko -respondió seriamente
- Si, se nota, Rima se ve que es muy lista, no era raro que notara algo como eso.
- Lo se, aunque al principio me sorprendió y me llego a asustar que le dijera a alguien más -susurro Nagihiko
- Lo imagino, debió haberte puesto muy asustado. Pero bueno mi niño, no fue así. Asi que ya es hora de practicar, entre más rápido comencemos más rápido podrás ir con Mashiro.
Nagihiko rio- Si madre, es hora de practicar.
Madre he hijo dieron inicio a la practica de danza mientras que una pequeña rubia dormía plácidamente. Las horas fueron pasando rápidamente y Rima termino despertando cerca de las 10 de la mañana cuando el sol ya estaba alumbrando cada rincón de la habitación y eso fue exactamente lo que ocasionó que despertara ya que un rebelde rayo de sol había entrado por la ventana molestando en los ojos a la pequeña jovencita quien atontada miro a su alrededor preguntándose en donde se encontraba ya que seguía más que adormilada, al paso de 10 segundos recobro su memoria de los eventos pasados a lo que se sonrojó notoriamente y se dejo caer de nuevo en la mullida cama de Nagihiko se acurruco y se quedo recostada pensando. Minutos después se escucho que la puerta de la habitación se abría.
- ¿Rima-chan aun duermes? -se escucho un leve susurro proveniente de la puerta. Rima al momento se giro hacia la puerta encontrándose a Nagihiko quien llevaba atado su cabello con una coleta.
- No sabia que Nadeshiko estaba de visita- comento ella riendo suavemente
- ¡Que graciosa eres Rima-chan! -comento fingiendo la voz de Nadeshiko- oye, ya que estoy de visita vayamos a tomar una ducha juntas -rio el joven al ver que la cara de la pequeña rubia se tornaba completamente roja como una granada en su punto.
- ¡T-tonto! -le dijo llena de nervios ya que no podía evitar imaginarse un poco lo que él había dicho- Entonces, ¿porqué ese repentino cambio de look?
- Desde en temprano estoy ensayando danza, por eso llevo el cabello atado- explico él sonriendo.
- Ooh, así que el grandioso Nagihiko Fujisaki estaba en sus practicas de danza- la joven rubia no sabía como expresarse por lo que termino diciendo aquello con un leve tono burlón- ¿Y qué esperas? Vamos, yo quiero ver tus dotes de bailarín
- ¿Eh? No es necesario realmente, además ya me viste una vez, no es nada diferente, solo cambia que mi madre me corrige cuando cometo errores en la coreografía, pero solo eso- le decía él con enorme nerviosismo, aunque ella supiera que era Nadeshiko y todo sobre ese asunto en esta ocasión no sabía por que motivo le daban realmente vergüenza que Rima lo viera así.
- No importa, vamos- respondió cambiando su tono de habla por algo un poco amable, aunque no tanto ya que no seria la Rima que Nagihiko conocía y tampoco pensaba cambiar su forma de ser solo porque él provocaba que sus nervios fueran en aumentó definitivo. Nagihiko suspiro rendido.
- De acuerdo, pero ahorita estoy descansando. Por cierto te venia a llamar para que vinieras a desayunar así que después de desayuno te muestro un poco la danza, ¿Entendido?- la joven solo respondió con la cabeza levantándose de la cama para caminar junto a Nagihiko por lo pasillos de la casa hasta llegar a la cocina/comedor donde los alimentos esperaban su llegada, comieron tranquilamente ambos aunque el ambiente se notaba un tanto tenso ya que no sabían exactamente de que asunto hablar, hasta Rima rompió con aquel silencio.
- Pareces una uva- susurro la pequeña rubia mirando el plato con fruta que comía
- ¿Eh? -pregunto extrañado él joven.
- No nada -excusó a lo que atontada había dicho- Por cierto, gracias por dejarme quedarme en tu casa y tambien dormir en tu cama -agradeció con la mirada dirigida a un lado intentando que Nagihiko no viera su cara que seguramente se encontraba colorada.
- No fue nada -dijo antes de meterse un bocado de sandía a la boca.
El silencio no se hizo esperar ya que Rima no sabia muy bien acerca de que hablar en este preciso momento con Nagihiko.
- Nagihiko... -susurro hablando con un toque de ternura en su voz, cosa que por alguna razón no podía ser capaz de evitar.
- ¿Si Rima-chan? -respondió a su llamado mirándola y dedicándole una leve sonrisa a la pequeña chica que le había llamado, en ese momento le pareció que el rostro de ella se había puesto colorado
- P..perdón por lo que dije anoche en la fiesta... -titubeó mirando fijamente su plato de comida el cual le faltaba poco para vaciarse
Nagihiko al principio no sabia acerca de que hablaba la chica pero un recuerdo fugaz inundó su mente, Rima le decía solo dos palabras, dos palabras que a él le habían impresionado demasiado, no porque no fuera consiente de los sentimientos de Rima hacía él, sino que nunca había pensado que ella le dijera algo así tan de repente.
"Te amo" retumbó en la cabeza de Nagihiko al momento ocasionando que un muy leve sonrojo se apoderase de él.
- N..no tienes que disculparte por eso -respondió fingiendo tranquilidad, aunque no fue bien logrado ya que en cuanto iba a pronunciar la primera palabra su lengua se revolvió haciendo que se escuchase nervioso- Sabes...
- ¿Si? -respondió un poco confundida por él llamado del joven
- No... nada, perdón -rio levemente avergonzado- Te lo diré otro día ¿Si? -Rima lo miro extrañada, no entendía que le pasaba, es como si le tuviera que decir algo pero siempre se detenía repentinamente, resignada acento con la cabeza para después ponerse de pie de la mesa y colocar su plato limpio en el fregadero. Nagihiko la siguió con la mirada y sonrió para si mismo, no entendía que era lo que la pequeña rubia causaba en su ser, pero siempre que la veía le causaba enorme ternura. Rima avergonzada pregunto a Nagihiko si podía prestarle de nuevo algo de ropa ya que lo único que traía era el vestido que había usado en la graduación, él chico deposito tu plato vacío al igual que antes lo había hecho Rima y le dijo que lo siguiera. Llegaron a la habitación de Nagihiko donde él saco de el ropero una caja llena de ropa.
- Ha estado guardada un tiempo pero te aseguro que esta limpia, puedes usar la que tu gustes -le dijo sonriéndole tiernamente a lo que Rima se volteo mirando a la caja
- Gracias.. -susurro para sus adentros agachándose para ver que prenda le podía quedar bien, anduvo mirando alrededor de 10 minutos la ropa moviéndola delicadamente para no desdoblarla hasta que encontró un vestido amarillo con un cinturón negro grueso en la parte de la cintura.
- Creo que tomare este -le comentó al peli morado extendiendo el vestido frente a sus ojos
- Te quedara bonito -susurro él chico ocasionado que la rubia se pusiera nerviosa por completo ante el alago
- ¿Q..qué dijiste? -pregunto nerviosa, pensaba que tal vez se había confundido acerca de lo que Nagihiko había dicho y que se trataba de algo completamente diferente
- Que te vas a ver muy linda -sonrió feliz y tranquilamente a la rubia a quien casi le da un infarto por causa de los cumplidos que él le decía, su rostro se puso colorado como un semáforo pero antes de que siquiera él peli morado la viera esta se giro a mirar a otra parte
- Tonto... -susurro fingiendo frialdad ante él chico
- Gracias -Nagihiko sonrió ampliamente ante el leve insulto de la joven de ojos ámbar quien miraba hacia otro lado
- Eres el tonto, más tonto del mundo sabes -reclamo ella con cierto toque de molestia
- Lo se, lo se, gracias Rima-chan -el seguía tan tranquilo como siempre ocasionando que Rima se empezará a fastidiar un poco, por lo cual se giro a verlo dedicándole una mirada enojada
- Masoquista... -le dijo casi matándolo con la mirada
- No soy masoquista, solo que... -el chico titubeó por un instante- soy él tonto que te gusta... -susurro mirando al piso nervioso. Rima se quedo atónita ante lo que él peli morado había dicho, recordó el día que por error termino diciéndole que le gustaba y exactamente le había dicho que era el mayor idiota del mundo que le gustaba. Nagihiko por su parte tapó su rostro enrojecido con su flequillo mientras veía al suelo- pe..perdón... -se disculpó ante lo que había dicho y sin esperar siquiera una respuesta de Rima o voltearla a ver salio de su . dejándola sola
Gracias a skayue que leyo el capitulo pasado y dejo rewiew, me motivo mucho que te haya gustado, con saber que alguien lo disfruta yo soy perfecto. Intentare traer el siguiente pronto:) aunque batalle con el cel xD pero lo traeré pronto. Espero y les guste mucho el capitulo :)
Nos vemos :3
