Rima no entendía la razón por la cual le había dicho aquello Nagihiko y mas aun que se sintiera tan nervioso de haber dicho aquello que hasta había salido de la habitación sin siquiera mirarla, se sentía rara y confundida, le molestaba que con cada día que pasaba se iba acostumbrando más a la compañía de aquel chico y que apenas había transcurrido dos días en lo que habían estado juntos pero para ella con cada segundo que pasaba se iba sintiendo con más y más necesidad de estar junto a él.
"Que patética soy" susurro para si misma mientras expulsaba un gran suspiro, su chara la cual sabía acerca de lo que sentía se le quedo mirando preocupada ya que sabia que el corazón de la chica comenzaba a nublarse a causa de las confusiones que tenia acerca de si estaba en lo correcto continuar ocasionando que esos sentimientos de amor comenzaran a crecer aun más y más hasta el hecho de no poder soportar que quien era su enamorada no lo correspondiera los sentimientos que tenia hacía él. La joven rubia se quedo observando él vestido que su… ¿Cómo podía llamarle? ¿Amigo? No sabía que relación tenia con Nagihiko, no podía ser solo su amigo después de su confesión, pero… tampoco es que fueran algo mas que amigos, solo, no sabía, no entendía el tipo de relación que se llevaban, aun mas confundida que antes Rima se tiro rendida en la cama de Nagihiko y se quedo acostada hecha casi bolita pensando…
Por otra parte Nagihiko, quien anteriormente había salido a toda prisa de su propia habitación se encontraba de pie frente a la puerta del salón de practicas pero no se movía en absoluto, estaba confundido con lo que sentía y se sentía raro por la forma en la cuál había dicho aquello a Rima, no sabía que le pasaba y más aun el porqué había corrido de aquella forma como si tratara de huir de lo que la rubia le fuera a responder. Él chico soltó un pesado y melancólico suspiro y en acto seguido estaba dispuesto a regresar con Rima y hablar con ella acerca de cómo se sentía cuando desde dentro del salón se escucho un fuerte grito, atontado se quedo por unos instantes sin hacer reacción alguna, intentando pensar quien era la persona quien había gritado. La puerta que tenia frente a él se abrió a causa de la madre de él chico.
- Te estábamos esperando Nagihiko- le recibió con un tono neutral en su voz. La dama se movió hacía un lado de la puerta permitiendo visualizar la figura de dos personas, ambas mujeres, una se veía de la edad del peli morado, mientras que su acompañante era una señora un poco más grande de edad que la madre del joven. Nagihiko un tanto extrañado entro a la habitación cerrando la puerta, él presentía que no venían solo a una clase…
Los minutos pasaron velozmente, el reloj marcaba ya las doce de la tarde, Rima quien ya se había puesto el vestido que Nagihiko le había prestado se encontraba sentada en una banca que estaba en el jardín de la casa junto a un cerezo en florecimiento.
- Al final no fui a ver a Nagihiko practicar… -susurro mientras veía melancólicamente un pétalo que había caído en sus piernas
- Rima, no te desanimes… Tal vez puedas ir ahora con él- dijo la chara preocupada por su amiga quien se encontraba muy triste en este momento
- Si voy solamente molestare a Nagihiko y hare que se desconcentre, mejor esperare a que termine, le daré las gracias a Nagihiko y a su madre para irme a casa- respondió ella volteando a ver las ramas de aquel árbol que tenía detrás de su ser.
Mientras que Rima se encontraba pensando en silencio contemplando el paisaje Nagihiko quien como había pensado tenían una charla muy intensa con su madre y aquellas dos mujeres desconocidas para él. Pasaron alrededor de 30 minutos para que terminaran de charlar después de aquello Nagihiko quien salía con una cara muy pensativa y sería se topo a Rima la cual aun estaba sentada en el jardín, pero en vez de ir a ver que tenía la rubia y que hablaran paso de ella y se metió al baño.
- Que hare… -susurro Nagihiko preocupado mientras se echaba agua en la cara- ¿Por qué justo ahora?... ¿Por qué?... –los charas del chico se voltearon a ver mutuamente con un semblante lleno de preocupación y tristeza, Nagihiko se encontraba al borde de las lagrimas, ellos lo podían ver en sus ojos- ¿Qué le diré a Rima?... ¿Cómo puedo explicarle algo así?...
- Solo dile la verdad Nagihiko, ella lo entenderá y podrá ayudarte –respondía Temari intentando calmar a su amigo mientras cubría su boca con la manga de su kimono.
- Pero eso podría lastimarla… no quiero que Rima sufra…
- ¡Animo Nagi, no tienes que estar solo por esto, Rima es fuerte y podrá aconsejarte algo! –Rythm animado dio una palmadita en el hombro de su amigo para en acto seguido sentarse sobre aquel lugar.
- ¿Por qué siempre eres tan despreocupado? –pregunto él peli morado curioso
- No es que sea despreocupado, solo creo que todo tiene alguna solución –animado respondió el chara ocasionando que en el semblante de Nagihiko se formara una leve sonrisa de esperanza, puede que lo que él había dado como sin solución pudiera tenerla, solo esperaba no estarse equivocando.
Rima se encontraba caminando camino a su casa, no se había despedido de Nagihiko, ni agradecido a la madre del chico por haberla dejado quedarse, la única cosa que había dejado para que no se preocuparan era una nota sobre el escritorio de Nagihiko, una nota un tanto arrugada y con borrones que decía:
"Perdón por no haberme despedido pero necesitaba volver a mi casa, muchas gracias por su hospitalidad, por cierto… el vestido te lo pasara a traer mi madre mañana ya lavado cuando vuelva del trabajo. Adiós."
No era la mejor nota que alguien pudiera dejar ya que era muy notorio que no se sentía cómoda estando en casa del chico y aun más cuando sus sentimientos que ella seguía creyendo patéticos estaban atormentando su mente ¿Qué más podía hacer? Solo quería desaparecen un momento de todos y pensar claramente en lo que sentía, temía que sus sentimientos no fueran nada para Nagihiko, sabía que él era un chico muy dulce con ella y siempre se esforzó para que se llevaran bien, pero… ¿Qué tal si solo la veía como una amiga? Ella se encontraba temerosa de eso, sabía que no era como Amu, que ella era completamente distinta, no sabía como ser cariñosa con Nagihiko, ni las cosas que le gustaban… su comida favorita, su música favorita, su familia, nada… porque en todo el tiempo que paso con él nunca le intereso conocerlo ¿Para qué? Si eran enemigos, nunca pensó que ese sentimiento se celos que sentía por él se transformaría en amor ¿Y si no era amor? Y si estaba enferma, tenía fiebre y alucinaba cosas que no eran. El enamorarse era una cosa muy complicada más cuando se tenía a Mashiro Rima de por medio.
Cansada Rima llego a su casa y no paro de caminar hasta que llego a su habitación donde se tiro a su cama mirando el techo pensante.
- ¿Crees que Nagihiko se enamore de mi? –pregunto entre un melancólico suspiro mientras se volteaba hacía un lado haciéndose bolita
- Rima es muy bonita, claro que Nagihiko se enamorara de ti –dio como respuesta la pequeña chara que se encontraba sentada en el buro que se encontraba al lado de la cama. Rima solo se quedo en silencio pensando, tratando de entender por todo lo que estaba pasando, eso hasta que el cansancio la venció ocasionando que callera en un profundo sueño.
Las horas pasaron.
Un celular notifico que se le agotaba la batería, lo cual provoco que cierta rubia despertara y adormilada buscara su celular, en el cual se encontraba una notificación de un mensaje el cual al abrirlo decía:
"Rima, necesito hablar contigo, por favor cuando veas mi mensaje llámame es urgente…"
Perdón perdón por la tardanza, he andado con cosas de la escuela y luego he andado mal sentimentalmente :c y no me sentia capaz de escribir nada, así que en mis momentos de animo me puse a escribir esto, espero que les guste :)
