¡Holas! Les sugiero que si ustedes gustan pueden poner de fondo esta canción es con la que escribi parte del capitulo. Espero que lo disfruten, gracías por leerme y el apoyo (Gracias por su paciencia)

Poner en YT: watch?v=6LNfCjtY4SA (Si esto se borra lloro .-.)


Rima POV

Allí me encontraba yo, frente a frente de él, con la mirada fija en sus ojos, no sabía la razón por la cual había venido hasta acá pero no me importaba, estaba frente de mi y podía volver a verlo. No pude evitar sonreír en el momento que abrí la puerta y cruzamos nuestras miradas. Era tan difícil de creer esto, era algo que por más que lo soñara sentía que jamás pasaría, por un momento pensé que seguramente me había quedado dormida y estaba soñando, pero no, no era así, estaba despierta, lo estaba, de eso me asegure yo al darme pequeños pellizcos en mi brazo. No podía hablar, estaba totalmente hechizada con sus ojos, era patético en realidad, que yo estuviera de esta forma, de que por su culpa me pusiera de este modo tan vergonzoso, me sentía patética pero a pesar de aquello me sentía feliz, tan feliz que creía que iba a explotar, tenía a Nagihiko en frente de mi callado y mirándome fijamente. Era extraña su mirada y cuando lo note me preocupe, era como… como si estuviera preocupado pero a la vez alegre, no era capaz de entender la razón de todo esto, de su visita y de nuestro silencio, aunque no era nada incomodo, supongo que ya no podía aguantar demasiado, cada vez más y más me notaba con más alegría, una gran sonrisa se quería formar en mis labios pero hice lo posible en que solo fuera una pequeña y sutil, sentía mi rostro caliente era seguro que me estaba sonrojando, después de todo era vergonzoso estar mirando fijamente a los ojos al chico que te gusta, pero me daba igual, allí estaba yo. Los ojos de Nagihiko me hipnotizaban totalmente, sus ojos calor ámbar me envolvían totalmente, no había forma en la que yo pudiera apartar mi vista de ellos, jamás me había dado cuenta desde que conocí a Fujisaki Nagihiko que tenía una muy bella mirada. Suspire, sin darme cuenta en el momento y cuando lo hice me sonrojé aun más de lo que estaba.

— H..hola Rima-chan —titubeo después de tanto silencio entre nosotros.

— Hola —susurre levemente bajando mi mirada y escondiendo la sonrisa que se me había formado por su culpa. No quería que lo notara, que notara el que por su presencia me encontraba llena de la mayor felicidad del mundo, no se porque, pero no quería…

— Perdón por venir sin avisar —se disculpo ante mi con una sonrisa nerviosa y colocando una de sus manos detrás de la cabeza. Se veía un poco tenso, pero no quise preguntarle la razón.

— ¡Hum! ¿Qué más podría esperar de un idiota como tú? —dije egocéntricamente mientras me cruzaba de brazos y volteaba a ver a la nada, realmente no sabía como actuar o reaccionar, no quería ponerme ridícula y amable con él, se me hacía difícil por alguna extraña razón, no sabía de que otra forma tratar a Fujisaki Nagihiko, el hecho de que era un completo idiota no iba a cambiar con él paso del tiempo, para mi por más que me haya enamorado (Un me da escalofríos decir aquella palabra) sigo en posición de que es un completo idiota a su manera. Siendo tan amable, tranquilo y sonriente… Es estresante verlo siempre tan, tan… ¡Tan él! No comprendía como alguien como él podía sonreír tanto y a cada momento, había ocasiones en las que pensaba que Nagihiko era una especié de alienígena haciéndose pasar por un humano, eso o que una uva había mutado hasta convertirse en aquel espécimen mejor conocido con Nagihiko, eso explicaría el hecho de que fuera un idiota con cabeza purpura; la imagen de aquello que pensaba se formo en mi cabeza y no pude evitar echarme a reír suavemente.

— ¿Su-sucede algo Rima-chan? —me pregunto confundido ante mi repentino cambió de humor. Yo solo seguía riendo y señalándolo, me dolió mi estomago ante la falta de aire.

— ¡Eres una uva Nagihiko! —grite eufórica entre risas, las lagrimas salían de mis ojos ante tanta carcajada, sin darme siquiera cuenta hice chara change con Kusukusu por lo cual de mi boca solo seguían saliendo miles de tonterías acerca de él. Sonara cruel, pero adoraba burlarme de él, adoraba verlo confundido mientras yo reía sin siquiera parar un segundo— ¡Corran es Barney! —más y más tonterías relacionadas con el color morado de su cabello comenzaron a salir sin para.

— Rima-chan se burla de mi… —una tristeza falsa se hizo notar en su tono de voz y bajo la cabeza creo yo, intentando que me sintiera mal por haberle dicho aquello. Temari y Rhythm solo nos veían realmente confundidos y se alejaron argumentando que no nos conocían. Sentí las manos de Nagihiko en mis mejillas y el chara change paro.

Nagihiko POV

Poco después de haber llegado y saludado a Rima-chan esta se quedo sumida en sus pensamientos por un corto periodo de tiempo, podía notarlo, pero espere a que volviera en si, tenía la gran duda de saber la razón por la cual estaba tan pensante, al volver Rima comenzó a burlarse suavemente de mi, al principio quede totalmente sorprendió acerca de la reacción de mi acompañante, pero después de un cierto lapso de tiempo fui capaz de darme cuenta de que ella estaba tan sumida en los nervios que esa era su única forma de expresarlo, aparte de aquello pude notar como Rima tenía unas marcas en sus mejillas "Ese debe ser su chara change" pensé, ya que nunca había tenido la oportunidad de verla con el. Me quede un buen momento escuchándola, notando además que mis charas se alejaban un poco de nosotros avergonzados. Estuve así hasta que con pena fingida me queje acerca de sus burlas hacía mi. No note cambio en su actitud, así que me acerque sin que me notara y estire suavemente sus mejillas, debía admitir que eran suavecitas. El chara change de Rima desapareció y se me quedo mirando con un sonrojo muy notable

— ¿Q-qué haces Fujisaki? —note como me llamo por mi apellido molesta, pero detrás de todo aquel teatro de enojo se podía apreciar que se encontraba muy nerviosa. Era sumamente linda.

— Cara rara —susurre con diversión y una sonrisa en mi rostro. Rima parecía sorprendida de que yo dijera eso.

— ¿Cómo lo sabes? —era demasiado notable el que Rima estuviera sorprendida, pero no entendía al principio la razón de su sorpresa— Esto es algo que Kusukusu siempre hace cuando estoy triste… —unas leves palabras salieron de sus labios, todo aquello que me decía parecía más un susurro, como si no quisiera que yo lo supiera.
— ¿No recuerdas? Cuando salimos con Amu, ella hizo en varías ocasiones esto —argumente con sinceridad. Sentí como se acercaba Kusukusu y molesta me decía:

— ¡Lo estas haciendo mal! —una risa se escapo de mis labios y yo solo me dedique a acaricia una de las mejillas de Rima, soltando el intento de "cara rara" que estaba haciendo.

— Na-nagihiko… —me miro o intento mirarme con un gran nerviosismo, su bello rostro estaba sonrojado haciéndola ver aun más adorable y encantadora.

— Rima-chan eres muy bonita —dije abiertamente antes de recordar que odiaba ser llamada linda.

— Tonto… —se sonrojo un más que antes. Era extraño, yo seguía acariciándola pero ella no huía de mis caricias, más bien parecía que se acercaba más a mi. No me resistí más y la abrace pegándola contra mi pecho, quería tenerla cerca de mi y respirar aquel bello aroma que desprendía. No podía pedir más, mi corazón iba a mil por hora, me encontraba muy nervioso, su cercanía a mi me llenaba de tanta tranquilidad a pesar de esos nervios que me invadían, yo sabía la razón de aquello, del porque deseaba tanto estar con ella y tenerla entre mis brazos, yo… Yo amaba a Rima-chan…

Rima POV

Los nervios me invadieron, estrujaron y descontrolaron todo mi ser en el momento en que Nagihiko me había atrapado entre sus brazos y apretado contra su pecho, algo dentro de mi me decía que me alejara, que era esto muy vergonzoso, pero era totalmente imposible, todo mi ser se encontraba totalmente entregado en aquel cálido abrazo, mis piernas temblaban y mi corazón se alteraba con cada rose que tenía con él, su calor me inundo totalmente y su varonil aroma me embriago como jamás me había pasado. Sentía una tranquilidad inimaginable y una seguridad que ni un ejercito completo sería capas de darme. Escuchaba el latir de su corazón en mis oídos que siendo juntado con el mío no comprendía cual era el de quien, pero ambos sonaban alterados, se fusionaba el latir de nuestro corazón provocando una vibración unísona; él también lo estaba, él también estaba nervioso, no quería soltarme y yo no quería que él me soltara, ignoraba totalmente que estuviéramos en la calle haciendo este tipo de escenas tan vergonzosas. Yo ya lo sabía, no podía evitarlo, no importaba que tan sería y malvada fuera con él, Nagihiko ya lo sabía todo, sabía mis sentimientos por él, los cuales cada vez crecían más y más que hasta llegaba el momento en que sentía que explotaría, no podía ocultar ya más esto, no podía luchar contra yo misma, lo ama, los ama con locura, con desesperación y por más que me enojara con él por el hecho de hacerme sentir este tipo de sensaciones tan desbordantes era imposible seguir negando todo. Lo amo.

— Te amo… —susurre consiente de mis palabras, ya no había motivos para arrepentirme de sentir todo esto por el cabeza de uva. Nagihiko no me respondió, a cambio solamente me abrazo aun más fuerte con una bella sonrisa en su rostro. No sabía lo que sentía él a cerca de mi, pero no importaba, lo mejor era disfrutar cada segundo que pasaba a su lado.

Normal POV.

La pareja de jóvenes escucharon que detrás suyo se abría una puerta, esto provoco que avergonzados se separaran, sin verse los rostros se colocaron casi como soldados esperando que no los regañara la madre de cierta joven.

— Me preocupo que no volvieras ya Rima, pero por lo visto estas muy bien acompañada jovencita —rio por debajo la madre de la rubia mirando fijamente a la persona de quien tenía el honor de acompañar a su hermosa criatura— ¿No vas a presentarnos? —musito amablemente esperando reacción alguna de su hija, la cual con el paso de los minutos que seguía allí se iba sonrojando más y más.

— Fujisaki Nagihiko, mucho gusto Sra. Mashiro —él joven peli morado con gran calma y amabilidad que lo caracterizaban se presento ante la dama que tenía frente a él. Hizo una pequeña reverencia y sonrió sutilmente— Soy un buen amigo de su hija.

— ¡Muchas gracias por cuidar a mi pequeña Rima tan bien! —agradeció pícaramente enfocando y entonando fuertemente la palabra "tan" en su frase. Sonrió hacía su hija y discretamente le giño el ojo. Rima reaccionó por fin, su rostro parecía haber caído en un bote repleto de pintura roja, parecía que se iba a derretir de los nervios.

— ¡Q-quien dijo que tú y yo éramos a-amigos! —grito llena de vergüenza al joven que reía para sus adentros y pensaba en lo adorable que se veía su amada en una situación como esta. La chica se cruzo de brazos y una cara molesta invadió su semblante colorado.

— ¿Eh? Entonces si no son amigos… ¡No me digas! ¡¿Es tú novio?!

— ¡MAMÁ! —un grito nervioso y alterado se escucho por todo el lugar asustando a la poca gente que se encontraba por los alrededores— ¡Él no es mi novio! Solo es Nagihiko y ya… —dijo ya en un tono de voz más bajo aun con los brazos cruzados.

— Esta bien, esta bien. Bueno Nagihiko-san es un justo conocerlo, los dejare solos, pero Rima no tardes demasiado.

Dicho esto la madre de la joven entro de nuevo a su hogar dejando a la nerviosa pareja de nuevo completamente sola.

— Mi mamá solo busca la manera de incomodarme… —musito con un profundo todo de enojo combinado con cientos de nervios

— ¿Eso crees? Yo creo que solo se preocupa por ti, creo que busca de nuevo ser la madre que tenias antes de que pasara tu secuestro… —la joven rubia sorprendida volteo a ver al chico que tenía frente a sus ojos fijamente para segundos después bajar la mirada al piso— ¿Cómo lo estas llevando? Tu sabes, lo de tus padres… —un leve sentimiento de tristeza comenzó a emerger en el lugar, el tema del que se estaba comentando era tan delicado como el problema de Nagihiko, pero sabía que si no le preguntaba a Rima ella jamás le contaría nada, todo se lo guardaba siempre, cada sentimiento de tristeza lo escondía. El silencio se apodero súbitamente, la pequeña rubia cabizbaja comenzó a ser absorbida por sus sentimientos y leves lagrimas comenzaron a brotar de sus claros ojos color ámbar, él joven se asusto por lo que había provocado y en acto seguido sin pensar se coloco a la atura de su preciada amiga. Rima sintió como un suave rose en sus mejillas limpiaba todas las pesadas lagrimas que caían, levanto su vista solamente para toparse con aquellos ojos que la veían extremamente preocupados, él la abrazo lo más fuerte que pudo aferrándola contra su pecho y acariciando su ondulado cabello mientras que la triste joven lloraba en silencio, una mezcla de sentimientos la invadía y no podía hacer nada. Ella detuvo su llanto y se separo del cálido abrazo.

— Eres un estúpido Fujisaki —comento con la voz ronca y entrecortada mientras que con extremo cuidado golpeaba sutilmente el hombro de su compañero.

— Lo soy… —susurro con una tranquilizante sonrisa formada en los labios— Se que te dije que no te quedaban las lagrimas pero… Hay veces que es necesario soltar todos los pesares ¿no?

— Ahora por eso te llamare estúpido y tonto durante todo el campamento, hay que poner en alto tu habilidad especial —un risa burlona salió de sus labios y con un beso rápido en la mejilla del chico se acerco a la puerta de entrada y se quedo por unos segundos mirando la expresión que había causado en el rostro de su gran amor. Se despidió con una sonrisa que fue respondida al poco tiempo por el mismo joven y se dispuso a entrar en casa.

La noche había invadido las calles y un atontado muchacho se encontraba caminando regreso a su casa donde estaba seguro que se llevaría un buen regaño por parte de su madre al haberse escapado de la practica y volver a altas horas de la noche.

— ¡Fujisaki Nagihiko quédate allí donde estas! —escucho una voz muy conocida para él justo en el momento en que disponía entrar tan sutil como un gato a su habitación, al darse la vuelta se encontró con su madre quien molesta lo veía— ¿Dónde estabas?

— Salí… —susurro sin muchos ánimos de hablar con su progenitora en aquellos momentos

— Saliste ¿Y se puede saber a donde para llegar hasta ahora Nagihiko? —una mueca de enojo se formo en el rostro del chico y entro a su habitación haciendo caso omiso de su madre quien suspiro pesadamente y quedándose frente a la puerta le dijo— Mañana por la tarde vendrá la familia Mei para hablar de los asuntos de la boda, así que tienes que estar presente sin falta Nagihiko.


Se pone detrás de una pared— ¡¿Qué les pareció el capitulo?!

Jajajaja estuve como no se cuantos días tecleando y teclando de poco en poco y ahorita en uno de mis momentos de depresión más fuerte me puse a escribir lo que me faltaba (See ando deprimida -o-) La musica de YT me ayuda a relajarme mucho para escribir x3
Nos vemos~ cualquier queja, carta de amenza, comentario bonito y hermoso yo lo leere gustosa \*-*/