Sola En El Mundo

3. Flores

Como había supuesto el día anterior, iba a hacer nublado. Aun era temprano, por lo que marcaba el reloj de mi habitación, eran las la 5 y media de la mañana, iría al mercado a partir de las 7. Estaba como loca, tenía ganas de ir al mercado, compraría algún collar y anillo. Y flores, me encantaban las flores me encantaba olerlas, estar a su alrededor me tranquilizaba y me sentía cómoda. De repente, y por primera vez en 50 años supe porque.

…[Flashback]…

Tenía 5 años. Estaba en un jardín, lleno de flores de todos los colores y tamaños pero todas igual de hermosas. A lo lejos, entre las flores distinguía una silueta, era mi madre estaba regando las plantas por allí. De repente, sentí algo en mi hombro, me di la vuelta había una joven de 22 años.

-Nana Jess, tú crees que me dejara acercarme para ayudarla-dije con vos triste, de un momento a otro sentí que corría una lagrima por mi mejilla. Mi nana saco un pañuelo de su bolsillo, se puso a mi altura y me limpio la mejilla.

-Claro que si, Bella-dijo acariciándome la mejilla, se volvió a poner de pie y me extendió su mano para que la cogiera. La cogí dubitativa.-Vamos a preguntarle, ya verás cómo le encanta que la ayudes-dijo de forma amistosa, al minuto estuvimos junto a ella. Yo agarre la mano más fuerte de Jess, mi madre nos miro, pero como no decíamos nada, volvió a sus cosas. Mire a Jess y asintió, luego se soltó y me dejo hay sola con mi madre.

-Mami, te importaría si te ayuda, por favor-dije con voz temblorosa. Lo único antes de que ella contestara fue una sonrisa resplandeciente.

-Claro que si, corazón- me cogió de la mano y me explico cómo tenía que hacerlo estuvimos toda la tarde hay, después me sentó en un banco que había escondido entre las plantas, y me estuvo contando muchas historias. Así fue todas las tardes, hasta los 11 años. Luego empecé a ir a casa de Angie a jugar o hablar. Cuando estaba cansada o triste, o simplemente no podía morir salía y me sentaba en el banco donde años atrás había estado por primera vez con mi madre.

…[Fin Flashback]…

Con ese recuerdo paso bastante tiempo, pero aun así eran las 6 y media. Recordé algo. Fui corriendo a velocidad vampírica al despacho de Carlisle. Pero no estaba.

-¡Carlisle!, ¡Carlisle!- dije a grito pelado. Salí a la parte del jardín, no estaba. ¿Dónde estaría? De un momento a otro sentí que venía del bosque.

-¿Qué ocurre?-dijo preocupado, me cogió la cara para que pudiera mirarle a los ojos.

-Tranquilo- dije, el soltó las manos de mi cara pero me cogió de la mano.-Solo que ayer se me olvido decirte, que me invitaron a la mansión yo Salí diciendo que tenía mucha prisa, que otro día seria, creo que más pronto o más tarde tendremos que ir, porque como comprenderás no pienso ir sola-dije a toda velocidad. El solo asintió y sonrió. De repente me di cuenta de otra cosa, el lo aceptara como si conociera a alguien de esa familia.

-Carlisle, ¿conoces a los Masen?-el solo asintió.

- ¿Quiénes son? Háblame de ellos, parece una familia estupenda, por lo menos Tanya y Peter, bueno y no hablar de la pequeña, ella es estupenda-dije recordando como conocí a cada uno de ellos.

-El señor y la señora Masen, se llaman Edward y Elisabeth. Tienen a su hijo mayor Peter, de 23 años, el se caso con Tanya Denali y tuvieron a la pequeña al poco tiempo, esos son los que conoces. Luego tienen al menor Edward, de 17 años. Es un caballeo ese muchacho y muy guapo. Bueno en realidad la familia Masen, son todos guapísimos. Antes de que me preguntes les conozco porque ellos no van al hospital, son de clase alta, así que tiene que ir el médico, fui un día que llovía, y así los conocí. Pero bueno te dejo te veo preparada y sé que vas a ir al marcad, así que y compra algo. Bueno adiós, luego te veo.-dijo, por lo que vi apreciaba a esa familia, pero sus ojos brillaban mientras hablaba de Edward. Sonreí al darme cuenta de eso. Dios, que sonrisa de tonta tendría que tener.

Bueno hora de ir al mercado, me levante y fui por las calles hasta llegar. Había un montón de gente comprando de todas verduras, pescado, carne, telas, vestidos….. Y flores me acerque al tendedero y estuve mirando, al lado mío apareció un muchacho de pelo cobrizo, musculoso, guapo más bien hermoso me quede embobada viéndole como una tonta, y eso que aun no había visto su cara, aparte la vista rápidamente. Ahora le sentí a él mirándome, sonreí. Fui a coger un ramo, ero a la vez choque con la suya, levante la cara y vi a la persona más guapa de la tierra, era un ángel esos ojos color esmeralda. Me sonrió y me saco de mis sueños.

-Cógelo usted, yo comprare otro. De todas formas era para mi madre. No tiene importancia .Por cierto soy Edward Masen. Y tú, señorita- me dijo. Oh Dios, este es Edward Masen, es mucho más guapo de lo que Carlisle decía y esos ojos color esmeralda, a partir de hoy mi piedra preferida era la esmeralda preferida.

-Isabella Swan, pero llámeme Bella-le estreche la mano y le sonreí. Así que eres un Masen-dije mirándole a los ojos en los que me perdía, dios me encantan.

-Sí, ¿conoces a alguien de mi familia?-dijo con el ceño fruncido, parecía confuso. Asentí.

-Conozco a tu hermano, a su esposa y su hija. Son encantadores-dije cogiendo el ramo y pagando. Después, me ofreció su brazo y me llevo a una mansión, estuvimos hablando todo el camino. Abrió la verja, Dios, si que era grande la casa de los Masen, me dijo que espera en el porche que ahora venia. Me senté en las sillas y al poco rato, apareció Edward.

-Ahora traerán el té-me dijo sentándose a mi lado. Parecía nervioso se estaba pasando todo el rato la mano por el pelo. M e miro me sonrió de forma cariñosa, Oh dios a partir de hoy esa iba a ser mi sonrisa prefería. Tenía que empezar a cazar más a menudo por qué no veas como huele. Se me hace la boca agua al olerle.-Bueno, yo te he contado un montón de cosas sobre mí y mi familia. Cuéntame algo sobre ti- dijo pasándose con nerviosismo otra la vez la mano por el pelo. Le sonreí y a sentí.

-Claro, vivo a tres manzanas de aquí con mi tío Carlisle Cullen-iba a continuar pero me interrumpió.

-El doctor Cullen, es tu tío, me tendría que haber dado cuenta la piel blanca y esos ojos de color miel.-yo solo asentí.-Perdona por interrumpirte, continua.-dijo de forma cálida. Iba a continuar pero apareció una mujer de unos 40 años. Venía con una bandeja de té. Hora de tomar comida humana, pensé. Lo apoyo encima de la mesa de la tetera y las dos tazas. Y se retiro. Continúe.

-Mis padres murieron hace un año, y mi tío Carlisle, me acogió en su casa era la única familia que tenia. La verdad es que es mi tío segundo, pero es lo único que tengo. Pero en el fondo me siento sola en el mundo. Lo único que me tranquiliza o si estoy triste, son las flores no veas cómo le he puesto el jardín de atrás a mi tío.-dije el solo asentía, mientras se bebía el té. Cogí la taza y di tres sorbos pequeñitos. Entonces me cogió de la mano sin decirme nada, y me arrastro al jardín de la parte de atrás. En cuanto llegamos me quede maravillada me recordaba el sitio de mi madre y a lo lejos había una farola con una regadera (así la llamo yo a la planta que sube por las casa)y al lado un banco. Sonreí, el no había soltado a un mi mano me acerco a las plantas, se agacho un poco y cogió una margarita, se volvió para encararme y me la puso en el pelo, sonrió y le devolví la sonrisa ese momento era tan perfecto que sobraba las palabra. Entrelazo sus dedos con los míos y me enseño todas las plantas. No decíamos nada. Cuando acaba de enseñarme el lugar, me guio al banco de antes y nos sentamos. No hablamos, solo nos sonreíamos. Por instinto propio y no sé porque apoye mi cabeza en su hombro, el al principio se puso tenso, pero empezó a acariciar mi pelo. Entonces mire al cielo para ver las nubes pero lo que vi eran estrellas y la luna. Ya era de noche me tendría que ir a casa. Le mire y el solo suspiro. Le levante la cara para que me mirara a los ojos.

-No te preocupes mañana nos veremos, te lo prometo-dije. Me di la vuelta pero alguien me agarro de la cadera para no poder moverme .No podía verle la cara estaba de espalda pero se acerco y me susurro un simple.

-Quédate-no sé cómo pero accedí, lo siguiente que supe era entrar en un comedor enorme me dijo donde estaba el teléfono para que llamara a Carlisle. Llame a casa, pero no me lo cogió nadie, así que llame al hospital, me lo cogió y me dijo que a las 6 de la mañana me quería en casa. Acepte. Cenamos. Pero no vi a los padres de Edward, mañana le preguntaría, la criada me preparo el cuarto de en frente de Edward y me dejo el pijama. Pero a mitad de la noche sentí unos golpes en la puerta, quien seria era de noche tendrían que estar todos dormidos. La puerta se abrió.

Hasta aquí capi, mañana otro subo todos los días espero que os guste para mi es mi preferido. Bueno muchos besitos y dejar reviews.

Os quiero.¡BESOS Y ABRAZOS!