Hola!
Quería daros las GRACIAS! por todos los comentarios que me habéis escrito, lo agradezco mucho.
Bueno aquí os dejo con el capítulo.
Fueron pasando los días, buscando algo que las llevase hasta donde se encontraba Anna, pero todo era inútil, lo peor llegó cuando Emma activó sus poderes con toda la tensión que tenía de no revelar a su familia la relación que tenía con Regina, por no poder encontrar a Anna, también porque Hook no paraba de perseguirla y todo el pueblo reclamándola como la Salvadora, estaba al límite, primero fue el accidente que tuvo lugar con su padre, que casi se le cae un poste de la luz encima y luego Henry. Decidió después de aquello que lo mejor era estar sola, y no hacer daño a la gente que quería.
Henry llegó hasta casa de sus abuelos y vieron el golpe que llevaba el joven en la cabeza, rápidamente estos lo tumbaron en su cuarto y llamaron a Regina, que no sabía nada de lo que estaba pasando con Emma, aunque sentía el miedo de Emma, pero pensaba que era porque no quería decir nada que hiciese sospechar a sus padres sobre lo que estaba pasando entre ellas.
-"Ya está curado, ahora tienes que descansar"- le ordenó Regina a su hijo.
-"Ayúdala"- le pidió el joven mientras cerraba los ojos, dormido.
Regina le besó la cabeza y le acarició el pelo lentamente hasta que paso unos minutos. Salió hasta el salón donde se encontraban los príncipes.
-"¿Sabéis algo de Emma?"- preguntó
-"Sí"- afirmó Snow- "Llamó para decirnos que ya lo tiene solucionado y que se iba a deshacer de los poderes."
-"¿Estáis locos?"- cuestionó la Reina- "Emma está ahora mismo sola y asustada, no podéis querer que se quite sus poderes, es una parte de ella."
-"Le hizo daño a Henry"- le recordó David.
-"No los controla, necesita mucha práctica. Lo que no puedo creer es que no le dieseis una oportunidad, y que cuando se convirtió en una amenaza para vosotros, la abandonasteis"- los miró furiosa. –"Esa es la diferencia entre Emma y vosotros. Que si eso os hubiese ocurrido a alguno de vosotros, Emma no hubiese dudado un segundo en buscar cualquier cosa para ayudaros y sobre todo no os habría abandonado."
Regina miró a los Reyes y estos le dieron la razón inmediatamente, pero Regina ya había salido en busca de la rubia, antes de que hiciera una locura.
La morena apareció enfrente de una casa desconocida para ella, pensó que se había equivocado, pero al recorrer unos pasos alrededor de aquella casa, se fijó en el coche amarillo de la rubia.
Regina decidió inspeccionar antes la casa y la rodeó hasta llegar a la parte de atrás donde se encontró a Elsa siguiendo un pañuelo que resultaba ser de Emma.
-"Elsa, espera. Voy contigo"
La Reina de Arendelle la miró y sonrió asintiendo. Las dos entraron por la puerta y recorrieron 2 estancias hasta dar con Emma. La cual estaba apunto de abrir la puerta que Gold le había señalado.
-"¡Emma no!"- gritaron las reinas.
-"Tengo que hacerlo, no puedo seguir hiriendo a la gente que quiero."- gimoteó Emma dándose la vuelta.
-"Emma estoy aquí"- dijo dulcemente Regina acercándose. –"Te voy ayudar, lo habría hecho desde el principio."
-"No te acerques a mí no quiero hacerte daño a ti también."
-"No me lo vas a hacer, confía en mí. Nunca me harías daño"- le dijo suavemente. –"Tienes que aceptar quien eres, que eres así, tienes un poder hermoso y con el que salvaras vidas."
Regina se puso enfrente de Emma extendiendo su mano, segura de que la rubia no le haría daño.
Emma asustada, hizo que las luces empezasen a parpadear y las lámpara a temblar. Agarró la mano de Regina y no le pasó nada, todo se calmó. Emma sonrió mirando a Regina y la abrazó fuertemente.
Elsa que miraba como un simple espectador de aquella hermosa escena, sonrió y quiso salir para darles privacidad a la pareja. Pero Ingrid se lo impidió tirándola con un golpe de viento helado, haciendo que Emma y Regina se separasen.
-"Y tú ¿Quién eres?"- preguntó Regina.
-"Aparte de la heladera"- continuó Emma.
-"¿Emma?"- la nombró con familiaridad.
-"¿Nos conocemos?"- preguntó intrigada por la forma en la que la había nombrado.
-"De la tienda"
Emma supo que mentía, y se dispuso a atacarla, pero la otra rubia fue más rápida y lanco un rayo de hielo directo a Emma, pero Regina la apartó haciendo que le diese a ella en el corazón, consiguiendo que en su pelo moreno apareciese una franja blanca.
-"¡Regina!"- gritó Emma acercándose a ella, mientras Íngrid desaparecía de allí.
-"Estoy bien"- dijo la morena.
Emma intentó ayudarla a levantarse, pero Regina se destabilizó e hizo que volviera a estar en el suelo, haciendo que la línea de su pelo se hiciese más grande.
Elsa se despertó y al observar esa escena se acercó a las 2 mujeres rápidamente.
-"Emma, se está congelando"- le informó la rubia.
Emma miró a Elsa asustada, y se giró para mirar como Regina empezaba a temblar del frío que sentía.
-"Ayúdame"- le ordeno a Elsa –"Tenemos que ponerla cerca del fuego."
Elsa y Emma agarraron a la morena, y la llevaron hasta el coche de la rubia para dirigirse a su mansión. En el trayecto que duró, Emma, no dejó de estar pendiente de Regina. Al entrar en la mansión la tumbaron en el sofá que se situaba enfrente de la chimenea, y Emma se acercó a encender el fuego.
-"Que puede ocurrirle"
-"A Anna le ocurrió lo mismo, empezó así y luego se congeló"
-"Pero se descongeló ¿Cómo se descongeló?"- preguntó ansiosa Emma.
-"Me salvó de Hans, se interpuso entre la espada y yo."- contestó Elsa.
-"Por salvarme está así."
-"Un Acto de amor Verdadero, puede descongelar un corazón helado."- citó Elsa.
Emma miro seriamente a la rubia, y luego a la morena, que la miraba expectante. Y al deducir su siguiente paso, negó la cabeza.
-"Elsa llama a Henry, dile que venga ¡ya! Yo volveré enseguida, cuídala."- le ordenó.
Emma salió por la puerta fue en busca de Robín para que la despertase con un beso de amor.
Pocos minutos después Robín y Emma hacían presencia en la casa de la alcaldesa, y allí ya se encontraba Henry agarrando la mano a su madre dormida. Pero también estaban sus padres.
-"¿Qué hacéis vosotros aquí?"
-"Venimos a ver si podemos ayudaros con algo."- respondió Mary Margaret.
Emma los miró y asintió acercándose con Robín hasta donde estaba tumbada Regina. Emma prefirió que Henry la besara el primero, para no tener que ver como Robín lo hacía.
Henry suavemente se acercó hasta su madre y pidiéndole que se despertase le besó la frente como muchas veces hacia ella con él. Pero no surtió efecto, haciendo que el joven soltara lágrimas y rápidamente se alejó para abrazarse a su abuela.
Ahora era el turno de Hood que poniendo una rodilla en el suelo se acercó a los labios de la morena y los besó suavemente, pero siguió sin ocurrir nada. Para Emma se la fue su última oportunidad para hacer que Regina volviese.
Snow miró a Regina y luego a Emma.
-"Emma, porque no pruebas tu"- le pregunto a su hija.
Emma frunció en ceño y la miró como si estuviese loca, pero luego al mirar a Regina no le pareció tan mala idea. Y con paso lento se acercó a Regina, bajo la mirada expectante de todos los que estaban en esa habitación.
-"Espero que no me mates si recuerdas esto y te despiertas"- susurro a Regina y le acarició la cara. –"Pero lo prefiero, antes que verte así y no poder hacer nada"- Emma se acercó a sus labios, pero cambio a su oreja y le susurró- "Te quiero imbécil, no me dejar ahora."
Después de aquella confesión, Emma volvió a estar cerca de los labios de la morena, y la miró una vez más antes de cerrar los ojos y besarla delicadamente, casi como un pequeño roce. Pero aquello fue lo único que necesitó para que un halo de color azul inundara la sala, haciendo que las personas que se encontraban allí, menos Snow miraran con incredulidad como la morena recién despierta sonreía correspondiendo a aquel beso de amor.
Bueno hasta aquí el capítulo, la verdad es que no sé si seguirlo o no.
Vosotros tomáis la decisión.
Hacérmelo saber.
Un abrazo de Koala!
