Capítulo 7 –Y se sabrá la verdad-
"…Porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren…" J Sabina
Ya habían pasado un par de días del cumpleaños de Ginny y Harry todavía exhiba las marcas tanto en la cara como en los brazos de los belicosos canarios de la pelirroja y lo que era aún peor Moddy lo presionaba todos los días, vía lechuza y personalmente, de invitar a la menor de los Weasley a ser miembro de la orden. El problema radicaba en que la pelirroja cada vez que estaban juntos, fingía que Harry no se encontraba, creando una atmósfera bastante tensa entre ambos. Una tarde cuando volvieron de una misión y ambos se encontraban en el número 12 de Grimmauld Place el moreno decidió tomar el toro por los cuernos y enfrentar al diablo pelirrojo.
Decidido, pero con la varita a mano para lanzar un hechizo, solo por las dudas, subió las escaleras y como nadie contestó, entró en el cuarto. La llamó un par de veces pero nadie contestaba así que confundido decidió tentar, solo un poco, a la suerte e introducirse en el baño anexo a la habitación de Ginny. Fue entonces que la vio cantando mientras se pasaba una esponja por sus finas y delgadas piernas, la espuma cubría casi todo su cuerpo y el monstruo de su pecho comenzó a bailar algo muy parecido a la conga. Trató se serenarse y poner su mente en blanco, cosa que no logró, y para evitar avergonzarse frente a ella comenzó a imaginarse a Crabbe en un bikini.
-Errr… Ginny disculpa.
-Ah eres tú Harry pasa siéntate- y con un movimiento de su varita apareció una pequeña butaca junto a la bañera con patas en forma de jarra. Mientras la torturada mente de Harry intentaba no pensar en la proximidad con la pelirroja, esta disfrutaba de lo más lindo haciéndolo sufrir.Ahora ella comenzó a frotarse la otra pierna con una lentitud muy dolorosa para el joven de ojos verdes.- ¿Qué necesitas?
-Err… yo… tú…-estaba tartamudeando el gran Harry Potter, El elegido, el que derrotó al que no debe ser nombrado, estaba tartamudeando, de haber podido Ginny hubiese empezado a dar brinquitos de felicidad. Porque por primera vez los roles se habían invertido intentó disimular su sonrisa lo mejor que pudo con un intento de tos, mientras apoyaba los brazos en el borde de la bañera y miraba fijamente a Harry.- La orden del fénix- Harry no podía apartar los ojos de sus pechos y la imagen de Crabbe en bikini se había transformado en la de Ginny desnuda, por lo que debió tomar una toalla para cubrir la furiosa erección que comenzaba a ser notoria en sus pantalones.
-¿Qué sucede con la orden? ¿Alguna misión? Sabes que debo acompañarte sino el ministerio me pone de patitas en la calle. - dijo mientras retomaba la tarea de enjabonarse el cuerpo.
-No- sacudió la cabeza tratando de eliminar algunas escenas subidas de tono con la muchacha que se estaba bañando frente a él- Quieren que evalúes la posibilidad de hacerte miembro- ahora su voz era ronca.
-En serio- la pelirroja casi salta de la bañara pero recordó que estaba desnuda y que Harry estaba frente a ella- Pues claro que sí.
-No deberías de precipitarte es peligroso- el moreno estaba comenzando un discurso sobre porque debía pensarlo un poco pero algo lo hizo detenerse: Ginny había tomado su mano delicadamente y lo miraba directamente a los ojos.
-Harry ya no soy una niña de quince años que necesita ser protegida, se los peligros que traen estar en la orden perdí dos tíos o a caso lo olvidaste, mi hermano Bill es medio hombre lobo, toda mi familia está en la orden. Se lo que eso significa y por eso quiero estar ahí quiero protegerlos no quiero mirar desde una caja como todos los que amo arriesgan su vida por un mundo mejor, quiero ayudar. ¿Lo entiendes Harry?
-Sí, pero- el oji verde estuvo a punto de decir que lo que el amaba era ella y si algo le pasaba ya nada tendría sentido, pero optó por la segunda excusa válida- Tu familia se preocupa por ti.
-Y yo por ellos- respondió tozudamente la pelirroja- sabes que esta conversación no tiene sentido ¿verdad?-El oji verde asintió con un movimiento de su cabeza- Entonces ¿cuándo me hacen miembro?
-Primero debes pasar un par de pruebas, le avisaré a Moddy pero lo más probable es que mañana tengas que presentarte. Irás conmigo.
-Gracias Harry, ahora podrías voltearte que debo salir- el moreno tragó fuerte y se volteó por un segundo pensó irse pero sus piernas se negaban a acatar esa orden en específico- Listo.
Cuando el moreno volteó se encontró con la encarnación de Venus hecha mujer. De pie frente a él la pelirroja se secaba cuidadosamente el pelo y su cuerpo solamente se encontraba cubierto por la bata de seda que al estar húmeda por el contacto con el cuerpo de Ginny se adhería a él, dejando muy poco librado a la imaginación.
-Harry… Harry, ¿me estás oyendo?- preguntó la pelirroja moviendo una mano frente a él. - ¿Qué vas a hacer con Romilda? Ella corre peligro ¿no?
-¿Qué Romilda?- preguntó él todavía perdido en la figura de la menor de los Weasly, Ginny puso mala cara- Ahh si Romilda por eso no te preocupes solo fue…
-Una calentura- terminó la joven- Espero que ella lo entienda así, porque discúlpame si te ofendo pero esa chica siempre ha estado detrás tuyo y no se perdería oportunidad de divulgarlo a los cuatro vientos y exagerarlo un poco, no sé si me entiendes.
-Ella no es tan tonta, además lo entendió perfectamente, no es la primera vez- ante estas palabras Ginny se sintió caer un pozo muy profundo, toda aquella alegría que la había embargado unos minutos antes por quedando reemplazada por una profunda decepción. Su pecho comenzó a dolerle muy fuerte.
Tratando de sonar calmada anunció- Si todo está aclarado me voy a vestir podrías salir de mi habitación - Cuando Harry desalojó el área, ella cerró con llave su pieza y puso música lo suficientemente alta como para que Harry no la escuchara desahogarse. Aunque ella no pudo oír fue como el moreno abría la ducha para darse un "relajante" baño de agua helada.
Al otro día, como Harry lo había predicho, Ginny debió presentar se en el nuevo cuartel de la orden que estaba en Godric Hollow muy cerca del Panteón de los Potter. La casa no podía ser vista por que contaba con el encantamiento Fidelius así que Ginny debió leer un pergamino bastante arrugado con una letra casi ilegible para poder entrar. Por dentro era una casa común y corriente incluso, según Harry, contaba con dormitorios y una cocina. Como habían llegado muy temprano ningún miembro de la orden se encontraba presente, por lo que la pelirroja se retiró al baño para poder cambiarse.
Cuando bajo casi todos los miembros que no estaban en misión ya habían llegado. Saludó cortésmente a cada uno sorprendiéndose por qué Nevil, Luna, Dezmela, Deán y muchos otros miembros del ED eran ahora miembros de la orden. Al llegar Moddy le fueron indicados los reglamentos y le indicó que si fallaba le harían un Olviviate, ella estuvo de acuerdo. Luego fue el turno de las pruebas.
La primera, dirigida por Tonks, consistía en disfrazarse así que con un simple movimiento de su varita se convirtió en una señora de cincuenta años muy parecida a la profesora McGonnagal con una mezcla de abuela de Neville, alta distinguida pero de sombrero un águila disecada, esto provocó varias risas incluso de la vieja profesora de transformaciones. Luego vino la parte de Pociones y plantas su examinador fue, obviamente, Neville quien le indicó reconocer un par de pociones, entre ellas la Amortentia, que desgraciadamente todavía olía a él, y fabricar sus antídotos. Esta prueba también fue superada sin complicaciones. Para la última prueba se metió en una habitación muy oscura donde la esperaba Lupin.
-Hola Ginny- la saludó él.
-Profesor ¿Cómo ha estado?- lo abrazó contenta de volver a verlo.
-Bien se acerca la luna llena pero – bajo un poco la voz- es más soportable que los antojos de Tonks.
Pronto unja voz estridente sonó por toda la habitación, a Ginny se le erizaron los pelos de la nuca ya que le recordó al vociferador que su madre le había enviado a su hermano- REMUS JOHN LUPIN QUE DIABLOS QUIERES DECIR CON ESO; CLARO TU NO TIENES QUE SUFRIR LOS MALESTARES Y TE RECUERDO QUE MI ESTADO NO ES PRODUCTO DEL AIRE SINO DE ALGO QUE, A USTED SEÑOR LUNÁTICO, LE GUSTA PRACTICAR MUY A MENUDO.
Luego de semejante gritería se oyeron risas al por mayor y cuando Ginny paró de reír vio a un muy sonrojado Lupin que murmuraba cosas como "quedarme soltero", "Canuto tenía razón" y "pobre Cornamenta".
-Profesor felicitaciones- dijo la pelirroja tratando de no reír.
-Err… gracias Ginny- carraspeó un poco tratando de que se le pase el sonrojo- Tu deber será derrotar a un Boggart y tendrías que pasar a un Dementor pero ya no se puede.
-¿Qué pasó?
-Bueno usábamos el Boggart de Harry como falso Dementor pero su Boggart ha cambiado de forma.
-Ahh, ¿qué es ahora?- Lupin se encogió de hombros.
-Lista- y abrió un baúl.
Del baúl salió un diario de tapas rojas que se abrió y dejó escapar a Tom Riddle que sonrió de forma macabra y luego de un plop se transformó en Harry muerto. Ginny trató de contener las lágrimas y se imaginó algo muy gracioso y gritó:
-Riddiculus!- y el Harry muerto se transformó en Harry vestido de Can-Can. Una risa común se expandió por toda la sala y el Boggart desapareció con un plop. Lupin volvió a aparecer con algunas lágrimas en los ojos y una enorme sonrisa en la cara.
-Excelente- aplaudió- Bueno ahora deberás conocer a un miembro un tanto particular de la orden.- la condujo hasta una habitación pequeña de la casa y la abrió- A partir de aquí estas sola.
Al entrar en la habitación que estaba en penumbras lo único que Ginny distinguió fue un escritorio de estilo victoriano y un sillón también de la misma época. Pensó que estaba sola, pero aun así dijo:
-Hola, ¿hay alguien?
-Hola Weasley- un voz fría le respondió al tiempo que giraba el sillón la pelirroja casi se cae del susto cuando vio a aquel hombre surgir de las sombras instintivamente lo apuntó con su varita pero él no se inmutó, es más una sonrisa irónica cruzó su cara.
-No te alegras de verme- Severus Snape, más viejo y con algunas canas que cubrían su grasiento pelo, de antaño negro, seguía sonriendo pero no parecía tener intenciones de defenderse.
-¿Qué diablos eres?- preguntó cuando recuperó el habla.
-Soy una persona- respondió socarronamente.
-¿Qué mierda haces aquí? ¿Harry lo sabe?- Miles de preguntas se agolpaban en su mente pero optó por la acción- Maldito asesino- se tiró contra él y lo apuntó en la garganta.
-Weasley se que eres capaz de matar a alguien- su voz sonaba fría pero no había rastros de miedo mientras la pelirroja temblaba de pies a cabeza de ira- Pero no crees que si yo estoy aquí es porque Potter está de acuerdo.
-Habla- le espetó la pelirroja roja de ira y sin dejar de apuntarlo.- Por que debió haber sido un lindo cuento el que montaste para evitar que Harry te lanzara un Avda pero yo no soy él y si a mí no me convence yo misma lo haré.
-Ginevra eres demasiado impulsiva pero al contrario que tu amiguito sabes cerrar tu mente- suspiró- Eres muy parecida a ella.- Ginny parpadeó ¿a quién carajo se refería? Pronto, como si un balde de agua fría le hubiese caído encima, entendió todo y bajó la varita.
-¿La amabas? Tú la amabas y ella murió por tu culpa y por defenderlo, por eso tú… tú… te pasaste a la Orden. Por eso no lo mataste y por eso lo odiabas era igual a él pero tenía sus ojos. Ella te quería pero nunca como…
-… a él. Exacto Lily podía ver el lado bueno de las personas incluso el mío. Ese estúpido Potter lo único que hizo bien en su vida fue tratar de salvarla, pero no fue suficiente. Cuando supe lo que iba a hacer Voldemort corrí a contarle a Dumbledore lo que había hecho pero llegué muy tarde. Luego cuando Harry fue a Hogwarts el muy infeliz se parecía a su padre pero tenía sus ojos, esos bellos ojos verdes, por eso la noche de la muerte de Albus evité que lo mataran. Lo que no pude hacer por ella al menos lo hice por él.
-¿Por qué mataste a Dumbledore?
-El ya estaba muerto.
-¿Qué?
-El horrocrux que fue a buscar con Harry tenía una poción que yo conocía muy bien y no le quedaba mucho de vida, eso más la maldición del anillo de Sorvolo. Yo no quise hacerlo pero había hecho un fidelius de que si yo tenía que matarlo lo haría.
-No me imagino…
-No, no te imaginas el fue la segunda persona después de Lily que creyó que había algo de bondad en mí, era como un padre.
-Te creo- dijo Ginny- Lo que no entiendo es cómo Harry no te mató antes de que tu le contaras todo.
-Digamos que salvé alguien que él amaba y no le quedó más remedio que escucharme.
-¿A quién?
-A ti- el silenció cayó pesadamente entre ambos- No me extraña que no lo recuerdes usaste mucha magia aquel día y quedaste exhausta.
-Tienes razón hay cosas de aquel día que no recuerdo- sonrió de lado- y otras que me gustaría olvidar.- Snape asintió – Pero quiero que sepas que desde ahora tienes en mí una amiga.
-Gracias.
Luego de esa conversación ambos salieron, todavía Ginny no podía creer todo aquello, tenía un fuerte dolor de cabeza que hacía palpitar las sienes. Caminaba lentamente tratando de digerir todo aquello cuando se quiso acordar estaba parada en frente de toda la orden que la miraban impacientes. Aquel salón la hizo acordar al Tribunal de Wizengamot en los juicios contra los Mortífagos. Kinsgley carraspeó y Moddy se paró extendiendo un pergamino muy viejo.
-Ginerva Molly Weasly aceptas ser miembro de la Orden del Fénix.
-Acepto- un solemne aplauso se extendió por la sala.
-Ahora deberás mostrarnos tu patronus ya que ese es el medio de comunicación entre nosotros luego se te pasará un pergamino con los patronus de nosotros a si los estudias.
-Perfecto- asintió ella y se concentró en algo muy feliz y dijo en voz alta y potente- EXPECTO PATRONUS- y de la punta de su varita salió un hermoso fénix que sobrevoló la cabeza de los presentes, se paró frente a ella, inclinó la cabeza y desapareció – Gracias Fawkes.
-Realmente admirable- dijo Dumbledore a través de sus anteojos de media luna mirando desde un cuadro- Gracias por llamar a tu Patronus como mi fénix Ginny, eso habla de que me tenía un gran aprecio.
Ella le sonrió al cuadro y poniendo la varita sobre un hombro izquierdo hizo una reverencia- Fiel a usted por siempre señor, aunque me gustaría que estuviese entre nosotros.
Una ovación la apabulló y muchos magos asentían fervorosamente. Luego de aquello Kinsgley con Moddy la llevaron a una habitación aparte.
-Muy bien Weasley- comenzó el último- Ahora te encomendaremos tu primera misión. Se nos ha dicho que trabaste cierta relación, por ponerle un nombre, con el sospechoso Zabini…
-Señor creo que sus fuentes tienen una visión de la realidad algo… confusa
-Eso no importa- interrumpió Kinsgley – Lo que importa es que lo conoces y puedes acceder a él. Esa es tu misión sacarle toda la información que se pueda no importa cómo.
-O sea debo fingir ser Marlene e infiltrarme en su círculo y ver que consigo.
-Exacto, crees que puedas- preguntó Moddy mientras su ojo mágico giraba como loco, Ginny asintió pensativa- pero lo más importante es que Potter no debe saber nada- Ahora sí que Ginny no entendía nada y su cara pareció reflejarlo- Creemos que Potter intentará seguirte y eso podría ponerlos en riesgo por lo tanto solo nosotros tres y Severus sabremos de esto.
-Pero se supone que debo ser la escolta de Harry como…
-Ahora que estas en la orden y Harry también no será necesario eso de "ser su sombra" pero deberán seguir apareciendo y viviendo juntos para guardar apariencias. Harry ya lo sabe y también tiene una misión así que no te presentará mayores inconvenientes, no será necesario para ti escabullirte para que él no te vea. –Aclaró Kinsgley- Por cierto Severus nos informó de una "fiesta privada" en lo de Parkinson la semana que viene, intenta que te inviten.
-Entendido.
