A las 3:30 Katrina ya estaba levantada, se bañó y arregló y una hora más tarde salió rumbo a la tienda.
La pastelería se llamaba "Sueños de Verano", era una tienda mediana, decorada con muy buen gusto, todo en tonos pasteles.
Cuando llegó, Katrina fue directamente a la cocina. Wendy había hecho las compras necesarias el día anterior así que tenía todo lo que necesitaba. Cuando estaba preparando una torta de chocolate (su especialidad) llegó Wendy.
Una joven de 16, más alta que Kat, con largo cabello rubio y ojos azules, llevaba puesto un vestido rosa y un saco negro. Mientras se sacaba el saco saludo a Katrina.
-Buenos días Kat. ¿Cómo estuvo tu viaje?-
-Fue lo mejor del mundo, cuando te cuente no me vas a creer-
Ésta joven era la única que sabía de dónde venía Katrina, se lo había contado 2 años atrás y Wendy en la inocencia e ilusión propia de su edad no lo había cuestionado, y con el paso del tiempo, a pesar de crecer, nunca dudo de la historia de Kat.
-¡Edward Elric! ¡Ese chico del que me contaste esta aquí!-
-Sí, es increíble, lo sé, pero es cierto, es como si viviera un sueño-
-¡Wow! Éste sí que es como un cuento de hadas, que ese chico haga lo mismo que tu, y ahora se encuentren…debe ser el destino-
-¿Tú crees? Ojala sea cierto. Sabes, muchos dicen que cuando una persona se enamora de una ilusión, cuando conoce a la persona real se desencanta. A mí me paso todo lo contrario, Edo es tan especial, además de ser el valiente y audaz alquimista que imagine por las historias que de él se contaban, también es un chico muy dulce y amable, aparte de ser muy lindo-
Siguieron hablando de Edo hasta que terminaron las tortas, tartas y galletitas y fue momento de abrir la tienda.
-Hoy podrás conocerlo porque vendrá a ver la tienda, él y su hermanito Al-
-No me contaste como es su hermano, ¿Qué edad tiene?
-Bueno… creo que tendría que tener 19 pero por unos "problemas", que no entenderías, creo que tiene 15 aunque con los recuerdos y pensamientos de su verdadera edad. Es complicado, la verdad no sé, digamos que tiene 19-
-¿Y es lindo?-
-¡Wendy! Jiji, si es lindo, no tanto como Edo por supuesto pero es lindo y además es muy tierno, te agradará-
Wendy sonreía de la emoción.
A las 9:30 llegaron los Elric.
-Buenos días Edo, buenos días Al, bienvenidos a mi tienda. Les presento a Wendy, Wendy ellos son Edward y Alphonse Elric-
-Encantada de conocerlos-
-Mucho gusto- dijeron los hermanos con disimulada sorpresa…Wendy era muy parecida a Winry… y se pusieron a ver la tienda.
-Hermano, te diste cuenta que esa chica...-
-Si, Al-
-¿Y que sientes?-
-Realmente nada, no es Winry ni igual a ella, y aunque lo fuera…ya te dije que no siento por ella lo que solía sentir…ahora solo quiero a una chica-
Al sonrió, él no había olvidado del todo a Winry.
-Sí que son lindos- le dio Wendy por lo bajo a Kat.
-Cállate Wen-
-¿Pasa algo?- preguntó Al.
-No, nada Al- dijo Kat- ¿Quieren algo de comer?-
-¿Si nos comemos las cosas nosotros que vas a vender?-
-Porque les convide un poco no voy a quebrar-
-Eso depende de cuánto coma mi hermano-
-¡Al!-
-Jajaja- Al y Kat se pusieron a reír.
En ese momento entró una clienta y Wen fue a atenderla.
-Tu amiga es bonita- dijo Al.
-¿Eso crees? Si, en verdad es bonita, creo que se llevarían bien, voy a decirle que venga a comer para que se conozcan mejor-
En ese momento entro otra persona y Kat fue a atenderla.
-Es mi impresión o Kat quiere que Wen y yo nos gustemos- dijo Al.
-Creo que sí, Al. Bueno, no eras tú el que siempre decía que quería enamorarse, tal vez esta es tu oportunidad-
-¿Y la tuya hermano?-
Edo se sonrojo un poquito y miro a Kat.
-Ya te lo dije, tal vez-
Los hermanos se quedaron toda la mañana en la tienda y hasta ayudaron cuando había varios clientes, a las 12:30 cerraron la tienda y los 4 se fueron hacia la casa.
-¿Siempre tienen tantos clientes?-preguntó Al.
-No, depende los días, usualmente vienen más personas los lunes y los fines de semana, el resto de los días es más tranquilo-
-Ah-
Durante el almuerzo Wen se encargó de "interrogar" a los Elric, era una niña muy curiosa.
Edo y Al no tuvieron problemas en contestar sus preguntas ya que Kat les había dicho que ella sabia la verdad sobre su procedencia.
-Así que ustedes eran alquimistas como Kat, genial, lástima que no puedan usar sus poderes aquí-
-Sí, los extrañamos a veces, pero ya estamos acostumbrados- dijo Al.
Cuando terminaron de comer Kat le pidió a Edo que la ayudara con los platos y les dijo a Al y Wen que fueran a la sala así, si querían, podían charlar más tranquilos.
En la cocina, Kat y Edo se reían.
-Realmente quieres que mi hermano se enamore de esa chica, ¿verdad?-
-Quiero que se conozcan, créeme tiene mucho en común y creo que hacen linda pareja-
-Sí, puede que tengas razón. Y tu… dijiste que no tenias novio, ¿no?-
Ante la inesperada pregunta, a Kat se le cayeron los cubiertos al piso.
-¡Ay! Que tonta-
-Yo te ayudo-
Edo creyó que no obtendría respuesta a su pregunta pero Kat si contestó.
-No, no tengo novio y nunca lo he tenido-
-Ah ¿no?-
En ese momento las manos de los jóvenes se tocaron si querer y ambos se sonrojaron pero miraron para otro lado para que el otro no se diera cuenta.
Acto seguido cambiaron de tema y comenzaron a hablar sobre alquimia y terminaron de lavar y acomodar los platos y utensilios de cocina.
Edo estaba sorprendido por los conocimientos alquímicos que tenía Kat.
-Es increíble todo lo que sabes-
-Gracias, lamentablemente ahora es inútil pero adoro recordar y repasar mis conocimientos-
Cuando terminaron de limpiar se dirigieron a la sala, allí Al y Wen hablaban muy animadamente.
-Parece que ya son buenos amigos- dijo Kat.
Al y Wen se sonrojaron un poco.
-Es un joven muy simpático- dijo Wen.
-Sí, lo sé- dijo Kat - Es hora de irnos, tenemos que cocinar-
-¿Otra vez?- pregunto Al.
-Claro, para la venta de la tarde, vamos Wen. Adiós Edo, adiós Al- dijo y los despidió con un beso en la mejilla.
-Adiós- dijo Wen y le dirigió una mirada a Al.
-Hasta luego- dijeron los hermanos.
Cuando iban caminando por la calle, Wen le pregunto a Kat.
-¿Cómo eres tan atrevida de darles un beso?-
-Es solo una muestra de cariño, en otros lugares es muy común despedir así a los amigos. Cambiando de tema, ¿qué te parece Al?
-Es un chico muy dulce y simpático y lindo, creo que me gusta, tal vez terminemos siendo cuñadas-
Kat sonrió pensando en Edo.
-Eso me encantaría-
Cuando Kat regreso al anochecer a su casa encontró a Edo y Al dormidos en los sillones de la sala. Agregó leña a la chimenea y busco una mantas para cubrirlos. Observó por unos momentos a Edo y se dirigió a la cocina para hacer la cena. Cuando estuvo lista los despertó.
-Sentimos habernos dormido, es que estuvimos entrenando y quedamos cansados- se disculpo Al.
-Está bien, lo único que no me gustó es que entrenaran sin mí-
-Te prometo que cuando tengas tiempo entrenaremos juntos- dijo Edo.
-¡¡¡Yupi!!!! Jiji-
Cuando terminaron la cena Edo y Al limpiaron todo mientas Kat se daba un baño.
-¿Quieren una taza de té?- preguntó cuando vio que ya habían terminado de limpiar
-Claro-
Tomaron el té en la sala mientras leían.
-¿Este libro tiene algo que ver con el nombre de tu tienda?- preguntó Al sosteniendo "Sueño de una noche de verano" de Shakespeare.
-Sí, Ángela era una gran amante de ese autor y por eso le puso ese nombre a la pastelería-
-Ah-
-Creo que me voy a dormir- dijo Edo.
-Yo también- dijo Kat.
-Buenas noches Al- dijeron los 2 y subieron la escalera. Cuando llegaron hasta la puerta de Edo se despidieron.
-Buenas noches Kat-
-Buenas noches Edo- Katrina le iba a dar su usual beso en la mejilla, pero esta vez Edo se le adelantó, le dio el beso y entró en su cuarto.
Katrina se quedó muda de la sorpresa tocándose la mejilla que Edo había besado, luego sonrió y se fue a su cuarto. Mientras tanto, en la sala Al, que había estado "espiando", se reía para sus adentro de la actitud de su hermano.
-El amor te sienta bien, hermano-
