Pasó octubre, noviembre y mitad de diciembre, Edo y Al se sentían muy a gusto viviendo con Katrina.

Edo había conseguido un trabajo de medio tiempo en una tienda de fuegos artificiales y Al estaba ayudando a Kat y Wen en la pastelería.

Además Al y Wen eran cada día más amigos.

-Creo que en cualquier momento se ponen de novios- le dijo un día Kat a Edo. Y era realmente lo más probable, pero ambos eran tímidos, había que esperar que alguno de los 2 dijeran algo.

-Al, ¿cuando le vas a pedir a Wen que sea tu novia?- le dijo un día Edo mientras leían en la sala.

-Hermano, no es tan fácil. ¿Y si me dice que no?-

-No te dirá que no, se nota que ella también te quiere-

-Supongo que lo haré un día de estos, cuando junte el valor. Y tu hermano, ¿Cuándo hablaras con Kat sobre lo que sientes?-

-¡Que! No, no le diré nada, además ella puede rechazarme. No, no pienso hablarle de eso-

-Estoy seguro que no te rechazará hermano, ella te quiere, para darse cuenta basta ver cómo te trata-

-Te trata de la misma forma a ti, ella es dulce con todo el mundo. No sé si algún día se lo diré-

-¡Edo! ¡Al!- llamo Kat desde su habitación- ¿Pueden venir un momento por favor?-

Subieron y fueron hasta el cuarto de Kat, era una habitación muy grande y luminosa, con un tocador y placard de madera oscura, una cama grande con dosel y un espejo de pie con marco plateado. Legaron a la puerta y golpearon.

-Pasen-

Los jóvenes abrieron la puerta y vieron a Kat, estaba vestida con un hermoso vestido largo negro adornado con pequeñas gotas brillantes y tenía el pelo atado en una trenza, se veía realmente bellísima.

-¿Cómo me veo?-

Edo no podía hablar, estaba impactado ante la belleza de la joven.

-Muy linda- dijo Al- ¿No lo crees hermano?

-Preciosa- dijo Edo sin darse cuenta.

Katrina se sonrojo y bajo la mirada, Edo hizo lo mismo.

-Es el vestido que voy a usar para la fiesta de navidad-

¿Fiesta de navidad?- preguntó Edo.

-Sí, todos los años doy una fiesta por navidad, lo hacía siempre la señora Ángela y yo seguí la tradición, igualmente es una reunión pequeña, con los amigos más allegados y queridos-

-Que divertido- dijo Al- y… ¿Wen vendrá?-

Kat emitió una leve risita.

-Por supuesto. Bajen que me tengo que cambiar por favor, no les molesta si les pido que me ayuden con la fiesta, ¿verdad?-

-Claro que no- dijeron los hermanos y abandonaron la habitación.

-La fiesta será el 24 por la noche- dijo Kat- Unos días antes van a traer el árbol, por favor Al, ¿tú puedes recibirlo y ponerlo en la sala?-

-Claro-

-Bien. Voy a necesitar que me ayuden con las decoraciones, por la comida no se preocupen que de eso me ocupo yo. Los invitados llegaran a las 18:00 así que para las 17:30 tiene que estar todo listo- Katrina dio un suspiro- Lamento molestarlos con esto pero prometo que se divertirán-

-No te preocupes, nos agrada ayudar- dijo Edo y Al asintió.

Llegó el 24 y todo estaba listo. A las 18:00 comenzaron a llegar los invitados, Wendy y sus padres, Meg (la amiga que Kat volvía de visitar cuando se encontró con Edo y Al) junto con su esposo Peter y su bebe, algunas ancianas con sus esposos, obviamente amigas de la señora Ángela, el jefe de Edo con su familia, Kat insistió para que lo invitara, y algunos vecinos.

Fue una velada muy divertida. Comida deliciosa, charlas muy amenas, buena música y baile.

-Kat, tócanos algo en el piano, por favor- pidió el papá de Wen.

Kat accedió con gusto y comenzó a tocar una dulce melodía navideña y todos se sintieron a gusto escuchando. Cuando termino la aplaudieron.

-Gracias. ¿Por qué no traigo algunos instrumentos más y tocamos algo para bailar?-

-Gran idea- dijeron los invitados.

Kat, acompañada por Edo, Al, Peter y Wen, subió al 1º piso donde estaban los instrumentos. Bajaron un violín, un arpa y un triangulo.

Con Kat en el piano, Meg en el arpa, Peter en el violín y la madre de Wen en el triangulo, comenzó el baile.

Edo se paró al lado del piano para escuchar a Kat, desde allí podían ver a todas las parejas y no les sorprendió ver a Al bailando con Wen.

-¿Crees que hoy junte el valor?-preguntó Kat.

-Todo es posible-

Luego de unos minutos de baile, Al comenzó a hablar.

-Wen…hay algo que quiero preguntarte- Wen lo miró a los ojos deseando que fuera esa pregunta que tanto esperaba- ¿Quisieras ser mi novia?-

Wen sonrió radiante de alegría.

-Si Al, si quiero- y lo abrazó.

Desde el otro lado de la sala Edo y Kat vieron todo.

-Se animó- dijo Kat muy feliz por sus amigos.

En ese momento Al y Wen se acercaron a ellos y les dijeron la noticia.

-Muchas felicidades- dijeron Kat y Edo y los abrazaron. Edo le dijo a su hermano en el oído:

-Ya era hora- a lo que Al contestó:

-Te digo lo mismo hermano- acto seguido le dijo a Wen porque no seguía ella en el piano así Edo y Kat podían bailar. Edo quería asesinar a su hermano y Kat estaba muy apenada, pero la verdad es que los 2 querían bailar, así que se dirigieron a la "pista"

-Bailas muy bien- dijeron al mismo tiempo. Se rieron ante la coincidencia.

Realmente los 2 se llevaban muy bien y se querían mucho, pero no se animaban a dar señales claras de lo que sentían el uno por el otro. Kat trataba a Edo y Al por igual y Edo era muy amable pero Katrina pensaba que solo era un caballero. Los 2 estaban confundidos. Si tan solo alguno diera una señal.

La fiesta continuo muy entretenida y Edo y Kat bailaron varias piezas.

A las 22:30 todos los invitados se habían ido.

-La fiesta estuvo muy linda- dijo Al.

-En especial para ti, ¿verdad?- le dijo Kat.

-Sí, soy realmente muy feliz-

-Me alegro por ti hermanito- dijo Edo y lo abrazó.

Kat bostezo disimuladamente.

-Lo siento, tengo mucho sueño. Mañana limpiare todo-

-Nosotros te ayudaremos-

-Gracias, buenas noches y feliz navidad- se despidió y les dio un beso.

Cuando Katrina termino de subir, Al le preguntó a su hermano.

-¿Le compraste un regalo?-

-Sí, pero…no sé si dárselo-

-Claro que se lo tienes que dar, sino quedarías mal con ella, yo también le compre algo-

-¿De verdad? ¿Qué?-

-Mañana te enterarás, ahora me voy a dormir-

-Al…-

-Hasta mañana hermano- dijo y desapareció por la escalera.

A la mañana siguiente Kat fue la primera en despertarse, se puso un salto de cama y bajó. Cuando llegó a la sala vio que ya había 4 regalos debajo del árbol, sonrió y puso otros 2 y se dirigió a la cocina.

Llevó en una bandeja 3 tazas de chocolate caliente y un plato de masitas a la sala y fue a despertar a los hermanos, los 2 estaban en el cuarto de Edo.

-Buenos días Kat y feliz navidad- dijeron.

-Estaba despertando a mi hermano- dijo Al.

-Ya veo. Vengan, el desayuno está listo-

Los 3 se sentaron en la sala y sorbieron sus tazas. Al se levantó, agarró 2 regalos y le tendió uno a Edo y otro a Kat.

-Feliz navidad-

Los 2 abrieron sus regalos, Edo recibió un reloj nuevo y Kat un relicario de plata, en su interior había 2 fotos, una de Al y otra de Edo.

-Discúlpame si es un poco "egoísta" de mi parte regalarte nuestras fotos, pero quería que tuvieras algo para que nos recordaras siempre.-

-Gracias Al, me encanta, aunque no necesito esto para recordarlos, porque los 2 están es lo más profundo de mi corazón- dijo Kat y le dio un fuerte abrazo con una lágrima de felicidad y emoción corriendo por su mejilla.

Le pidió que le pusiera el collar

-Jamás me lo quitaré- dijo sonriendo.

Tomó 2 paquetes del árbol y les dio sus regalos a los hermanos.

-Espero que les gusten-

A Al le regaló unos guantes de cuero y a Edo una bufanda de lana.

-Son muy lindos, gracias- dijo Al.

-Gracias Kat, es muy linda-

-La hice yo misma- dijo sonrojada.

-Entonces me gusta más- dijo el mayor de los Elric, a lo que Kat respondió sonrojándose aun más-

Era el turno de Edo, le dio el regalo a Al, dudo un momento y le dio el suyo a Kat.

-Gracias hermano, me encanta- dijo Al mientras sostenía en sus manos un libro sobre gatos.

Katrina abrió despacio su regalo, era un bello vestido negro de seda, largo y con falda amplia, adornado con pequeñas flores blancas, muy al estilo del siglo XVIII o XIX.

-Es perfecto Edo, muchas gracias- y le dio un dulce y largo abrazo.

Pasaron la mañana charlando y disfrutando de sus regalos. Al mediodía llegó Wen para saludarlos y traerles sus regalos.

Luego del almuerzo, Al y Wen salieron a caminar y Edo y Kat se quedaron en la casa.

-¡Mira Edo! Está nevando-

Salieron al patio a ver la nieve, ya estaba todo el pasto cubierto por una gruesa capa.

Katrina hizo una pequeña bola y se la arrojó a Edo riéndose.

-¡Ah sí!- dijo Edo.

Los 2 comenzaron a jugar en la nieve como niños pequeños, se divirtieron mucho rodando por el suelo y dibujando angelitos.

Cuando Al y Wen llegaron se les unieron en el juego.

Cuando comenzó a caer la noche entraron a la casa, se cambiaron de ropa y tomaron una taza de té caliente. Luego Al se marchó para acompañar a Wen a su casa.

-Voy a tomar un baño- dijo Kat.

-Sí, yo también-

Mientras subían la escalera Edo dijo:

-Hoy me divertí mucho-

-Yo también-

Se miraron por un momento, había palabras que querían decirse y no se animaban.

Cada uno se fue a su cuarto.