Terminó diciembre y comenzó un nuevo año.

Una tarde Kat les dijo a los hermanos:

-Les quería comentar algo, en febrero, en Italia se realizan los famosos Carnavales de Venecia y yo voy a viajar allí para participar, será un viaje de más o menos un mes, si quieren pueden acompañarme o quedase aquí-

-¿Como son los carnavales?- preguntó Al.

-Es un baile muy grande, la gente usa ropas de noche del siglo XVIII y las típicas máscaras venecianas. Es muy lindo y siempre he querido ir, así que decidí hacerlo este año. Creo que les gustaría, piénselo, la invitación está. Pero traten de decidirlo pronto porque tengo que comprar los pasajes-

Edo y Al hablaron sobre el tema.

-No me gustaría separarme de Wen todo un mes, pero tú puedes ir hermano-

-¿Yo? ¿Con Kat? ¿Solos?-

-¿Cuál es el problema? Además, tal vez sea la oportunidad que estas buscando, digo…para decirle lo que sientes.

-¡Al!-

-Es solo una sugerencia, pero creo que deberías ir, además Kat no puede irse tan lejos sola, realmente creo que debes acompañarla-

Edo se quedó pensativo, realmente quería ir y su hermano lo sabía.

-Sí, iré con ella-

Al sonrió

-Eso no significa que le vaya a decir nada- dijo Edo a la defensiva.

-Está bien-

Cuando Edo le dijo a Kat que viajarían los 2 solos, la chica creyó que estaba en un sueño "Edo y yo…solos"

-De acuerdo- dijo- Voy a comprar los pasajes y a arreglar todo.

La joven salió y regresó en 1 hora.

-Salimos el 25 de enero, así que tenemos 2 semanas para arreglar todo.

Peter nos llevará con su auto hasta el puerto, de allí tomaremos un barco hacia Francia luego seguiremos viaje por tren y auto y por último llegaremos a Venecia en barco. Es un viaje un poco largo, pero créeme que valdrá la pena-

-Genial, creo que será divertido- dijo con una sonrisa.

Pasaron las 2 semanas, Peter iba a pasar por la casa de Kat a las 13:00 hs., así que la joven decidió darse una vuelta por la pastelería antes de partir.

-Edo, voy a salir por un rato a ver cómo está la tienda y darles las últimas instrucciones a Al y Wen.

Si no te importa, ¿podrías bajar las valijas de mi habitación y tenerlas listas en la sala para cuando vuelva?-

-Sí, claro-

Katrina se fue. Edo terminó de arreglar sus cosas y fue al cuarto de Kat a buscar las valijas. Estaban acomodadas al pie de la cama.

Edward se detuvo a ver por la ventana y se dio cuenta que estaba nublándose.

-Kat no tenía ningún saco abrigado cuando salió, agarraré uno para el viaje-

Abrió el placar y vio que los sacos estaban en el estante superior. Trató de bajar uno de color rojo pero algo le golpeo la cabeza lo que hizo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo con el saco encima.

Mirando el suelo se dio cuenta que lo que lo había golpeado era un libro, un libro que en la tapa tenía dibujada la Cruz de Flamel, la misma cruz que el usaba en su tapado. En ese momento algo cruzó por su mente y miro con más detenimiento el tapado rojo que tenía en sus manos, era igual al que él solía usar, con la Cruz en negro bordada en la espalda.

-No puede ser-

Tomó el libro y comenzó a hojearlo. Se dio cuenta que no era realmente un libro, sino un diario. El diario de Kat.

En la 1º hoja la fecha decía 22/4/1911…"Hoy es mi cumpleaños número 12, pero no estoy feliz. Mamá cada día está peor, no sé cuanto más seguirá con vida. Todos me dicen que mejorará, pero no soy tonta y no me permito hacerme ilusiones…"

Edo paso la pagina y leyó algunos fragmentos.

30/4/1911…"Tengo una esperanza. No de que mamá mejore, sino de que no me quedaré sola y sin nada cuando ella muera. Escuche que un niño de mi edad pasó el examen de Alquimista Estatal, se llama Edward Elric. Yo también podré hacer el examen, y lo aprobaré. Seré como ese chico. Él es mi esperanza…"

Edo no pudo evitar sonrojarse al leer que Kat lo consideraba "su esperanza".

9/5/1911… "Hoy lo vi, vi a Edward Elric. Solo pude verlo de lejos, pero sé que era él. Iba caminando junto con una armadura, eso me resulto muy extraño, llevaba puesto un tapado rojo con una cruz en la espalda y su cabello rubio atado en una trenza. Me pareció muy lindo…"

Edo se sonrojó aun más.

30/5/1911… "Mamá murió. Estoy muy triste. Los militares vinieron a casa. Dijeron que como soy pequeña no puedo quedarme con la casa y que ahora es propiedad del ejército al igual que la pastelería y que me tengo que ir. No tengo nada, solo mi esperanza. Iré a pedir permiso para rendir el examen…"

2/6/1911… "No puedo dar la prueba. Me atendió un coronel de cabello negro, también alquimista, creo que dijo que se llamaba Roy Mustang. Me dijo que no se les permite a los niños dar el examen, así que le pregunte sobre Edward, dijo que él era un caso especial, que no podía darme más detalles, que esperará unos años y me deseo buena suerte. Que rabia me dio la calma con la que hablaba, me dieron ganas de demostrarles mis habilidades ahí mismo y golpearlo en la cara…"

Edo se sonrió, entendía el sentimiento de Kat.

El diario contaba sobre su viaje hasta la casa de Dante y su paso por Rush Valley, pero en ciertas partes había palabras sobre Edo.

9/8/1911…"Escuche a unos oficiales hablar sobre Edward, dicen que abandonó Central para ir en una misión, y dijeron que lo llaman el Alquimista de Acero. Es un nombre muy lindo, muy varonil, espero encontrar más información de él en mi viaje…"

Edo se dio cuenta que había información sobre la mayoría de sus viajes durante su 1º y 2º año como Alquimista Estatal.

Leyó hasta que llegó a una parte que lo dejó helado.

20/12/1911… "Lo amo. Sé que no lo conozco personalmente, pero lo amo. Sus historias demuestran la gran persona que es. No me importa si nunca lo llego a conocer, lo amo y lo amare por siempre, a él, al Alquimista de Acero, Edward Elric…

Luego de esto estaba escrita la canción romántica que él y Al le habían escuchado cantar a Kat.

-Está enamorada de mí. No lo puedo creer, siempre lo estuvo-

Edo estaba sorprendido pero muy feliz, ya no había razón para ocultarle sus sentimientos a Kat porque sabía que ella los correspondía.

-Se lo diré, en los Carnavales, se lo diré-

Guardó el libro y el saco como estaban, no quería que Kat descubriera que había leído su diario, bajó las valijas y esperó en la sala la hora de la partida.

Mientras tanto en la cocina de la pastelería.

-¡Se lo dirás!-

-Cállate Wen, Al podría oírnos-

-No puedo creer que finalmente te animes a decírselo. Créeme, ya era hora-

-Lo sé, lo sé. Es que tengo miedo que no me corresponda-

-Lo hará, no seas tonta, estoy segura de que él te quiere igual que tú lo quieres a él-

Kat sonrió, su máxima ilusión era que Edo la correspondiera.

-Wen, Kat- dijo Al asomando su cabeza en la cocina- Perdón por la interrupción, pero se está juntando gente, me ayudarían por favor-

-Claro-

Los 3 se quedaron atendiendo hasta la hora de cerrar.

Kat, Al y Wen llegaron a las 12:30 y los 4 hablaron animadamente hasta que a las 12:55 llegó Peter. Subieron las cosas al auto, se despidieron cariñosamente y partieron rumbo a un viaje que ni Edo ni Kat olvidarían