Accidentally in love

Sunmary: Por que el amor es como una caja bombones; hay sorpresas en él, cosas buenas y malas, recuerdos dulces y agrios. El amor no es planeado y a veces simplemente accidental.

3.

Trufas de almendras.

Cumpleaños de Rukia.

Los cumpleaños.

Fechas históricas en las que una persona avanza de edad, se hace mucho mas madura y sabe como actuar frente a una sociedad de adultos mandones. Ahora, el cumpleaños de Kuchiki Rukia era otra nota. Prácticamente, el instituto entero sabia acerca de la gran fiesta sorpresa que Inoue, Chizuru y Keigo le estaban haciendo; y con "fiesta sorpresa" me refiero a que la cumpleañera ni enterada de lo que sucedía a su alrededor.

Era normal que de vez en cuando Rukia fuera algo despistada, sobre todo en el mundo de los humanos, el cual aun no había conocido del todo por el tonto de su novio que siempre le ponía excusas burdas y estupidas para no salir como: "Tengo sueño" "Estoy cansado" "Tengo que estudiar" "Salimos cuando matamos hollows" No mas le falta decir "Soy un anciano aburrido y sin vida social" lo cual era relativamente cierto en un aspecto muy intenso de su vida como adolescente normal… pero nos fuimos por la tangente ¿En que estábamos? ¡Ah, sí! Rukia era más despistada que una mosca, sobre todo con respecto a las fiestas que, en su año de haber estado en el mundo real, nunca había disfrutado ¿Y por que? Bueno, échenle la culpa al novio celoso.

Pero esta vez era distinto, o algo así, ya que Ichigo se había ofrecido para distraerla por el resto del día… bueno digamos que tampoco se ofreció; lo obligaron.

— ¡¿Y por que yo tengo que perder mi tiempo en una fiesta que no quiero que hagan? ¡Yo ya le tengo una sorpresa, demonios, ¿No pueden cancelar todo esto? —Sip, a Ichigo Kurosaki no le gustaban las fiestas.

El chico de anteojos suspiro mientras intentaba calmar a su novia para que no se diera contra la pared en lo que discutía con el estupido de kurosaki.

— ¿Cómo te lo explico de una manera que entiendas? —Le dijo sin mucha paciencia para negociar— Orihime ha planeado esta fiesta desde hace meses ¿Comprendes? Ella ha organizado todo para que su amiga recibiera la felicitación de todos sus compañeros, los cuales, la estiman mucho ¿Ahora aceptas?

— ¡Por supuesto que no! ¡PST… como si no supieran que la mayoría del instituto le hecha el ojo a mi novia, ni aunque me maten la llevo a ese local de mala muerte! Sin ofenderte Inoue, pero no quiero una fiesta para Rukia.

Y en ese momento Ichigo Kurosaki conoció el lado oscuro de Inoue Orihime.

— Tú no comprendes, Kurosaki-kun. Kuchiki-san es mi mejor amiga ¿Entiendes? Mi mejor amiga, junto a Tatsuki-chan. Ahora, ella IRA a esa fiesta y TU, específicamente TU, la llevaras ¡Cumple 17 años y, aunque no tuvo dulces dieciséis, yo le hice sus dulces diecisiete! ¡Así que la llevaras y no reprocharas nada, Kurosaki-kun!

Muy bien, ahora si, Ishida tendría mas cuidado en decirle que no a Orihime. Por otro lado, el shinigami jamás había visto a su amiga tan estresada por una fiesta, que él supiera, siempre era la que organizaba las fiestas de cumpleaños de todos y, al parecer, la fiesta de Rukia no era la excepción. Pero él no quería que todos la vieran en un vestido, muy bien arreglada… ¡Todos los chicos se le echarían encima! Como si no se diera cuenta de que la mitad de la escuela babea por ella y la otra mitad por Orihime.

Ishida e Ichigo no tenían mucha suerte en cuestión de sus novias. Pero que se le hace, al mal tiempo buena cara.

— ¿Alguna duda, Kurosaki? Por que creo que mi novia ya lo dijo todo —Le reprocho el Quincy con una sonrisa de autosuficiencia.

El pelinaranja maldijo para sus adentros; no podía negarse o vería más de la Dark Orihime y preferiría evitar esa visión. Se rindió.

— Bien —Gruño en señal de rendición— ¿A que hora la llevo?

El enojado rostro que Inoue tenia cuando le grito a Ichigo desapareció, mostrando ahora una calida, y terrorífica para Ichigo, sonrisa.

— A las 9. Escucha ella debe estar ya vestida y tu la vas a acompañar hasta la torta. Sterling Knight estará allí para cantarle primero, luego Selena Gómez entrara y, bueno, solo logre que uno de los Jonas viniera así que no estarán todos pero logre que una banda estadounidense viniera también a tocar.

— ¿Cómo rayos conseguiste que vinieran estrellas de Disney a la fiesta de Kuchiki-san? —Le pregunto su novio.

— Oh, tengo mis métodos.

Bueno ¡Eso si que no lo habían acordado!

— ¡¿Qué? —Grito el sustituto, haciendo que el Starbucks en el que se encontraban, temblara.

Su novio estaba extraño ese día.

Era su cumpleaños y estaba más callado de lo normal. Ichigo la había llevado a pasear por todas las tiendas de vestidos pidiéndole que escoja cualquiera, lo mas extraño de todo, que él lo pagaría ¡Oh, dios, creo que Ichigo esta teniendo un severo ataque de generosidad! Pensó la morena.

Pasado una hora en el centro comercial, mientras Ichigo intentaba pensar en como había aceptado esa idea y en como demonios Inoue había conseguido que unas estrellas del canal de Disney se presentara en la fiesta de cumpleaños de su novia ¡Y le cantasen! Era cierto que Rukia amaba ese canal de TV, solo dios y Zeus saben cuanto ama ver ahí a Chappy y a todos esos dibujos y series del canal. Lo que le hacia dudar de si de verdad iba a cumplir 17 años.

Un gritillo le saco de sus pensamientos y vio a su novia colgada del escaparate de una tienda de la marca francesa Cocon ¡Oh, dios! Todo menos…

— ¡Ichi… Ichi… Ichig…!

— Por favor, Kami-sama, dime que no es ese vestido, por favor —Le rogó al cielo.

— ¡Quiero ese vestido!

— ¡No! ¡Mi bolsillo! —Grito el shinigami antes de ver el precio y cuando vio el precio… digamos que tuvo un repentino desmayo y fulmenash al ver lo carísimo que le iba a salir todo ese capricho de Inoue.

Media hora después.

— ¿Eh? ¿Dónde estoy? —Pregunto el shinigami al verse acostado en un sillón ¿Pero donde demonios estaba? Lo último que recordaba era a Rukia pidiéndole un vestido de casi mil dólares… El vestido… ¡el vestido! — ¡Rukia no te atrevas a comprártelo!

Toda la tienda de diseño se sobresalto ante el grito de un joven con pinta de pandillero. La morena se acerco a su novio y le mostró, muy oronda el vestido que se había comprado.

— ¿A que es lindo? ¡Ya me lo probé y me entalla bien!

— Rukia —Dijo el shinigami desolado— Has gastado de mi bolsillo más de mil dólares, ni yenes, dólares… ¿Cómo rayos voy a pagarlo? ¿Cómo, Kami-sama, como?

Su novio le daba algo de lastima, debería decirle que compro el vestido con su propio dinero y que no toco para nada sus ahorros. Para ese entonces, Rukia ya sabía que él era más pobre que el mendigo de la esquina de su casa. Bueno, tampoco al extremo, pero es una mera comparación.

— Si te sirve de consuelo, YO me lo he comprado, con MI dinero —No, no podía hacerlo sufrir de esa manera. Ni ella era tan despiadada.

Ichigo se sorprendió que ni siquiera hubiese tocado su dinero, vaya al parecer si se estaba volviendo responsable. Pero era su cumpleaños y el era su novio, tenia QUE comprarle algo.

— Bueno, al menos déjame comprarte los zapatos.

— No te preocupes, ya los escogí aquí, pero ¿Por qué me debo de vestir hoy así, Ichigo? ¿A dónde me vas a llevar?

Claro que había olvidado a donde iban a ir, como si no supiera que esa noche iba a ser la peor de su vida. Odiaba las fiestas pero la fiesta de su novia no podía odiarla, tenia que amarla ¡Realmente debía de amar esa fiesta!

— A un lugar, no preguntes ¿Compraste todo? —Le pregunto, haciendo una nota mental de su faltante obsequio.

— Sí, ya tengo el vestido, los zapatos y algunos accesorios, así que es todo ¿Nos vamos?

— Sí, pero antes debo ir a la tintorería.

— ¿A qué?

Ichigo se paso las manos por el rostro y dijo en tono desolado — A recoger mi terno.

No era posible que solo faltase una hora para la fiestecita esa que Orihime había preparado para su novia ¡Dios, como odiaba las fiestas! ¡¿Por qué demonios tenia que llevarla y ser su chambelán? ¡¿Qué no podía tener un cumpleaños normal?

— Necesito un Diazepun(*) —Aclaro para si mismo el sustituto y encendió la TV.

Las casualidades de la vida son increíbles, es una ruleta rusa de juego de azar; por que así era la vida de Ichigo Kurosaki que, al encender un simple aparato electrónico, se dio cuenta de lo "enorme" que era la fiesta que Orihime le había organizado ¿Y por que, se preguntaran ustedes? Bueno, al parecer, Orihime había engañado a Rukia y le había hecho hacer un video pidiendo sus "dulces 17" a MTV… Por que el supuesto "local de mala muerte", que vendría siendo uno de los hoteles más lujosos de Karakura, estaba saliendo por el canal de MTV y lo que era el colmo de los colmos…

— Estamos aquí en los dulces 17 de la adolescente Rukia Kuchiki, aquí en Karakura, Japón —Anuncio el presentador muy emocionado— ¡Es increíble la cantidad de gente que se ha congregado en este lujoso hotel! ¡Estamos aquí con la mejor amiga de Rukia, Orihime Inoue!

— Oh, Kami-sama… —susurro el sustituto.

— ¡Ohayo, Karakura! ¡Vengan a divertirse a los dulces 17 de Rukia-chan! ¡Prometo una velada increíble! ¡Habrá pastel, baile, estrellas y mucha diversión!

— ¡Ya oyeron a nuestra colaboradora de la fiesta, así que tomen un abrigo, pónganse su mejor vestido y pasen a esta fiesta de estrellas!

La TV se apago de un momento a otro. Ichigo volteo temiendo que fuese Rukia para encontrar a Karin y a Yuzu, ambas con vestidos de gala, a sus espaldas.

— ¿Ustedes sabían de esto? —Pregunto el shinigami aun aturdido.

Karin dio un pesado suspiro — Si te decimos que sí, te enojaras y no la llevaras.

— Y si te decimos que no, nos harás hablar de todas formas —Hablo la más dulce de las Kurosaki— Así que te diremos que no sabemos nada y que vamos a una fiesta, nada más.

— La llevare de todas maneras, si no lo hago, aparte que Orihime pueda morir de un colapso nervioso, Rukia habrá gastado ese dinero en vano comprándose un caro vestido que…

La morena lo interrumpió — Ichigo en serio ¿A dónde vamos tan elegantes?

El sustituto quedo aturdido ante la visión que se le presento. "¿Ella es Rukia?" Hablo para si mientras el labio inferior se le iba cayendo al suelo de la impresión. Era un vestido rosa pastel, con encaje de corazón, corsé hasta la cadera y un pequeño volado en la parte inferior que hacia lucir sus delgadas piernas.

Rukia también se asombro de ver a su novio tan guapo y elegante, su cabello aun seguía despeinado pero eso no le quitaba lo bien que le asentaba el terno a su cuerpo. No era un dios griego, podria no ser Zeus… pero debía admitir que su novio era guapo y sexy y lindo y sexy… muy sexy.

— Muy bien, ya que estas lista Rukia ¿Nos vamos? —Pregunto Karin mientras apresuraba a Ichigo con la hora.

Observo el reloj: Un cuarto para las nueve. Demonios — Muy bien, Rukia, ya estas lista, vámonos.

— Pero Ichigo ¿A dónde vamos? —Reprocho la pequeña shinigami ante el jaloneo de su novio. Zafándose intencionalmente se cruzo de brazos y le mostró una ruda mirada— ¡Exijo que me digas a donde vamos! ¡No has hecho nada más que estar en las nubes hoy! ¡Y es mi cumpleaños! —Realmente parecía dolida… o era una buena actriz— ¡¿Cómo se supone que seré feliz si ni siquiera el que dice ser mi novio no me ha saludado hoy?

— Rukia ya basta de este melodrama, te saludare cuando lleguemos —Le dijo intentando apurarla— ¡Vámonos, enana terca!

Dio dos pasos hacia atrás.

— ¡No me insultes hoy, estupido ignorante bastardo e impotente! ¡Ni siquiera un "Feliz cumpleaños" nada! Creo que debo conseguirme otro novio.

Eso si que no lo soportaría. Ante la presión de su chica y su poca paciencia la asió hacia su pecho, besándola suavemente en los labios y luego dándole un par de besos en la frente. Se lamentaría de esto luego ya que Inoue lo mataría.

— Escucha, Orihime planeo una gran fiesta sorpresa para ti, me dijo que te entretuviera todo el día para que no pasaras por las calles donde iba a ser la fiesta —Suspiro— Sabes que no me gustan las fiestas y sabes que no soy un bailarín nato pero solo por que es tu cumpleaños te complaceré en todo lo que quieras. Solo por esta noche.

Ichigo la miro, esperando su reacción, la cual, fue inmediata. La morena se safo de él y entro a la limosina que los esperaba fuera de la casa. Al quedarse solo y con los brazos al aire, se volteo y vio a la pequeña Kuchiki gritándole: — ¡¿No vienes? ¡Inoue te matara si no me llevas a mi fiesta!

El pelo pinto sonrió por primera vez en todo el día y entro a la limusina.

Y cuando llegaron fue la pesadilla mas horrenda de todas: Eran Chapys de todos los colores, formas y tamaños, además de cámaras, paparazzi's, alfombra dorada y el presentador de MTV que vio por el aparato ese.

— Esta será una larga noche —susurro para si.

Al día siguiente.

— Ichigo —Una voz comatosa y lamentable se escuchaba por toda la casa Kurosaki— ¡Ichigo, quiero mi pastilla! ¡ICHIGO, PELMAZO HIJO DE $%&/·#~€&...!

"Nota mental: Jamás dejar a Rukia sin proteccion cuando entre en un bar" Fue un error dejar que la pequeña shinigami se acercara sola al Cole bar ¡Prácticamente dejo sin Vodka al hotel! ¡Tuvieron que comprar más! Y ahora la resaca la ponía de un humor de los mil hollows, pero como aun era su novia y vivían bajo el mismo techo, técnicamente, tenía que complacerla.

— ¡Maldita sea, no me grites que ya llegue! —Le hablo ásperamente el sustituto— Aquí tienes tu pastilla, tómatela.

Obedeciendo las órdenes de su novio, tomo la pastilla con el vaso de agua que le había traído ¡Así que a eso se le llamaba resaca! ¡Si que dolía! Sentía su cabeza a punto de explotar, no sabía por donde iban a salir sus ideas primero si por el lado derecho o el izquierdo.

Ichigo, al verla tan mal, decidió darle su pequeño presente de cumpleaños. No era la gran cosa, pero algo es algo y quizá su presente ayudaría a mitigar el gran dolor. Se dirigió a su armario y saco una pequeña caja de color rosa pastel con un moño rojo fuego. Con algo de pena por su novia se lo entrego.

— ¿Qué rayos es eso? — ¡Diablos! ¡Si que la resaca la ponía de mal humor! Pero ¿a quien no?

— Un pequeño obsequio de parte mía, se que no es mucho pero el viejo aun no me ha pagado lo de la fiesta de navidad —Dijo rascándose la parte inferior de la cabeza— Feliz cumpleaños atrasado Rukia.

La shinigami abrió el regalo. Al ver esas trufas con forma de conejos lanzo un gritillo de felicidad para luego apaciguarlo con un clamado de dolor, amaba aun más a Ichigo por haberle traído algo que mitigaría su horripilante dolor. Juro que nunca mas volvería a pisar un "Cole bar" de esos de hoteles baratos, como lo llamaba Ichigo a donde habían ido. Cogio uno, se lo metió a la boca y disfruto el cacao procesado con almendras.

— Están crujientes —Dijo con sus dedos algo embarrados de chocolate— pero me gustan —Le ofreció uno a su novio, el cual, ni corto ni perezoso, con sus labios cogio el bombón de los dedos de Rukia— ¿Qué tal?

—Para ser bombones finos, no están nada mal —Dijo mientras se sentaba junto a ella— pero me gustan mucho mas comerlos de tus dedos —Dijo mientras le arrebataba uno, nuevamente con los labios, de sus dedos— Y tienen algo especial si son de tus labios.

Ichigo se acerco para besarla pero la shinigami le puso su palma y le dijo:

— Si te atreves a besarme ahora o a comerte mis bombones, te pateare tan fuerte en tus gemelos amigos que no procrearas ni siquiera en tus próximas tres vidas.

Esa fue una advertencia que Ichigo seguiría sabiamente.


Nota de la Autora:

(1): Diazepun, es un medicamento para el imsomnio que, en exceso, puede causar daño cerebral pracial o total, en el peor de los casos.

*Quiza hallan visto por MTV ese programa de 'mis dulces 16' o 'Quiero mis 15' o 'Quiero mi boda'... en fin, saque la idea de esos programas.

*Agradesco mucho a los que me han dejado un review :3. No me importa si son pocos o muchos ¡Con que se hayan tomado la molestia basta y no los defraudare! I promis! Aunque este recontra atareada lo hare, tarde pero llegara :3.

*Espero que les halla gustado este capitulo. La verdad es que, la experiencia en el Cole Bar, fue mia y mi mejor amigo salio herido por eso... no sentimentalmente, fisicamente seria la palabra apropiada. Digamos que le paso lo mismo que Rukia le dice a Ichigo en el ultimo parrafo XD.

*Sin nada mas que decir, espero que lo disfruten y ¡Sus reviews son una inspiracion! ^W^.