Accidentally in love
Sunmary: Por que el amor es como una caja bombones; hay sorpresas en él, cosas buenas y malas, recuerdos dulces y agrios. El amor no es planeado y a veces simplemente accidental.
5.
Crème brûlée
Día de San Valentín
Una semana antes del día de San Valentín. Lunes. Casa Kurosaki. 19:30 Hrs.
De acuerdo, Isshin Kurosaki se había vuelto oficialmente loco. Se preguntaran ¿Qué es lo que había hecho esta vez? Pues se había ofrecido 'voluntariamente' a cuidar de la sobrina del vecino en lo que él se largaba a florida ¿Tierno, no? La madre de la niña venia el 15 de febrero a recogerla y tenia que estar en el mejor estado posible. Ahora, eso no seria ningún problema si la niña pasase de los diez años, el tema era que tenía tan solo tres años.
— ¡Joder viejo, ¿Qué mierda has hecho? Cuidar a una niña de tres años es una tarea complicada! ¡¿Por qué te ofreciste a esto? ¡¿Qué rayos pasaba por tu cabeza cuando aceptaste esto?
— ¡Pensaba en lo mucho que le gustaría practicar a mi hijo para ser papá…! —Por ese comentario se gano un golpe tan fuerte en la mejilla que lo estampo contra la pared contigua al poster de Masaki. Cuando se levanto, comenzó a llorarle a poster de Masaki— ¡Masaki, nuestro hijo va a dejar a su nueva quinta hermana sin protección! ¡Nuestro hijo es un irresponsable! ¡Cuando sea padre…!
Le volvió a golpear.
— ¡Cállate, viejo degenerado, que a mi para ser padre me falta mucho!
—Si claro —fue Karin quien hablo— con lo que rechina tu cama por las noches y los agudos 'lamentos' que se oyen, dentro de un par de meses, veremos a Rukia-chan en cinta…
Tanto Rukia como Ichigo se sonrojaron en extremo ¿Acaso hacían tanto ruido cuando hacían el amor? Pero si el pelinaranja se había asegurado de reprimir gemidos, tanto los de él como los de Rukia, y de no hacer el menor ruido posible con la cama. Al parecer ese camastro ya estaba empezando a destartalarse de tanto uso.
—Calladita te ves mas bonita, Karin…
La pelinegra Kurosaki rio y se dirigió a la cocina con Yuzu, quien tenia a la bebe— Como digas, Ichi-nii, como digas.
El shinigami miro de reojo a Rukia quien se hundía más en el sofá, alzando la revista "Runaway 16" lo más alto que podía para ocultar su sonrojado rostro ¡Mierda, Karin era una bocona! Esperaba que su padre estuviese lo suficientemente inconsciente para no haber escuchado nada de lo que dijo Karin. Se giro, temiendo lo peor, para luego respirar con alivio: Aun estaba inconsciente.
Mas tenían el problema más grande de sus vidas: Una niña de tres años a la que cuidar. Esa iba a ser la semana mas larga de todas.
Martes. Zona de combate uno, digo, la sala de estar. 18:00 Hrs.
¿Quién hubiese creído que una pequeña niña de tres años ocasionaría el desastre que ahora contemplaban? Pero ¿Qué contemplaban exactamente? Pues la destrucción parcial de la casa Kurosaki.
—Ru-u-u-ki-i-i-a… Ru-Ru-Ruki-a-a… —Tartamudeo el pelinaranja desde atrás del sillón mientras veía a su novia acercarse a la bebe que no paraba de decir "Soy la reina abejita bububu" y jugaba con un cuchillo sin filo— Ten mucho pe-pe-pero mucho cuidado, tiene que seguir viva para el quince.
Rukia, quien se encontraba en su forma shinigami, intentaba acercarse lo mas que podía a la niña para hacer un Bakudo que la detuviese.
— ¡Ya lo se, idiota, solo déjamelo a mi! —Grito en un susurro para no ahuyentar a la pequeña chucky, digo, a la niña— Libby, ¿Quién es la reina de las abejas?
La niña le miro con sus acuosos ojos cafés y comenzó a agitar el cuchillo en lo que decía: — ¡Yo, yo, yo! ¡Yo soy la reina de la abuejas! ¡Y tu —Señalo a Rukia con el cuchillo— eres el pequeño ratón de la reina, bububububu!
—Sí, Libby, yo soy el ratón —Dijo. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, hizo la posición correcta y grito el Bakudo.
¿Cuál fue el resultado? Un sillón casi incendiado. Libby había logrado escabullirse debajo de la alacena, la cual se encontraba en la sala haciendo del castillo de la reina, evitando así el Bakudo que, prácticamente, incendio uno de los sillones de los Kurosaki. Que casualidad que Ichigo justo se estuviese ocultando en ese sillón.
— ¡AHHHHHH! ¡Enana estúpida! ¡¿Qué mierda has hecho? ¡Quemaste el sillón… y mi chaqueta! —Exclamo el sustituto en un ataque de histeria total mientras veía incendiarse el sillón y su chaqueta— ¡Iré por agua!
—¡No puedes! —Le grito Rukia.
— ¡¿Por qué? —Estaba realmente frustrado.
—Aparte de que Libby construyo una muralla china que impide el paso a la cocina, las tuberías se rompieron ¿no recuerdas? —Dijo la morena al tiempo que volvía dentro de su gigai. Cuando ya estuvo de nuevo dentro, dijo: —Cuando intentamos cogerla hace una hora para que no saliera lastimada tú, "accidentalmente", me empujaste. Caí en la inclinación de la mesa, en la cual se encontraba la cena que Yuzu había preparado para nosotros y la niña antes de irse, haciendo volar el tazón de vidrio que se rompió en el lavabo de la cocina, discutimos y TU —Le señaló— pensando que era el interruptor de luz, encendiste el triturador e hiciste que el lavabo, prácticamente, se destruyera por los trozos de vidrio que dejo el pírex roto. Así fue como las tuberías se destruyeron y ahora la cocina debe estar inundada, aparte que tenemos un pequeño incendio en tu sala, el sótano debe estar hecho un desastre, tenemos casi todas las ventanas con una perforación causadas por las pelotas de tenis que estaban en el sótano, los cuartos están de cabeza y el tuyo, aparte de tener el foco roto, esta todo ensuciado de la mucosidad de… Libby y finalmente el baño, el cual tiene un pequeño agujero en el suelo ¿De quien es la culpa por lo del agujero? ¡Ah, si! ¡DE ICHIGO! El resto de culpa la tiene… Libby.
Ahora que su novia le había hecho hincapié en lo horroroso que era el caso, se daba cuenta de algo: Kami-sama lo odiaba con toda su alma. Él y su padre habían nacido para hacerle la vida una completa miseria y él había nacido para vivirla y aguantar toda esa calamidad.
— ¿Deberíamos llamar al viejo? —Pregunto el sustituto mientras intentaba coger a Libby, la cual volvía a escabullirse dentro de la alacena destrozada.
La shinigami miro a su alrededor y con una mirada sarcástica le dijo: — ¿Tú crees, Ichigo? ¿En serio lo crees? Por que, a no ser que tengas un plan para coger a Libby desprevenida, no tenemos opción. Debemos llamar a tu padre. No se cual es la razón para que la niña este tranquila con tu padre y con nosotros…
— ¿Sea una completa desquiciada, destructora de casas y de chaquetas?
Rukia suspiró— Sí… ¿El teléfono aun funciona?
—No, ¿Recuerdas que lo usó para amarrarme a esa silla? No fue muy bonito estar atado en el sótano durante casi dos horas, Rukia ¡Y tú ni te dignaste a buscarme!
—Ya te dije —Hablo mientras sacaba su celular y veía en la agenda telefónica, algo chamuscada y babeada, el numero del celular del padre de Ichigo— Libby quería jugar al caballito y me hizo recorrer toda la casa en cuatro patas, con un bozal, que por cierto no se de donde lo saco, y con una cuerda atada a mi cuello —Se quito la bufanda que tenia para dejar ver las marcas de una soga sobre la nívea piel de su cuello— ¡Mira esto! ¡¿Qué demonios voy a decir mañana en el instituto? ¡Todos creerán que estamos haciendo cosas extrañas!
— ¡Ya lo se, ya lo se, solo… llama al viejo y dile que traiga una grúa!
— ¿Para que una grúa?
— ¡Para demoler la casa y construir una nueva!
Miércoles...
Jueves...
Viernes...
Sábado. Casa, refaccionada, Kurosaki. 9:00 a.m.
Las reparaciones de la casa tardaron aproximadamente tres días. Tres días en los que Yuzu, Karin, Ichigo, Rukia, Isshin y Libby tuvieron que ir a dormir a un motel barato (Comprendan a Isshin, esta bien que sea un doctor pero ¿Uno tiene que ahorrar, no?). Tres días en los que ni las gemelas ni Ichigo ni Rukia fueron al instituto por cuidar a la bebe para que no intente quemar el motel; si lo hacia, el dueño los demandaría. Tres días en que Isshin no fue a trabajar al hospital e Ishida (El padre de Uryuu) lo tuvo que cubrir; como dijo Rukia, por alguna razón con Isshin esa niña era la representación de la virgen María y con los demás… era el arma secreta de destrucción de Hitler.
En realidad, si se ponían a pensar, quienes destruyeron la casa fueron Ichigo y Rukia. Ambos, en su intento por coger a la niña, habían utilizado todas sus armas habidas y por haber, incluso el pelinaranja llego a usar su Bankai para… bueno, ni él mismo lo sabe o recuerda ¿No han tenido recuerdos horribles que, cuando causan un trauma emocional, reprimen y no recuerdan nada? Pues eso fue lo que hizo Ichigo. Así que, tres días después, volvían al hogar dulce hogar, refaccionado.
Al entrar, Isshin verifico que nada faltase y que todo estuviese en su lugar. Unas dos horas después de revisar que todo estuviese en su lugar, soltó un suspiro de alivio y se echo en su nuevo sillón de cuero negro.
—Bueno, todo esta como debe de estar —Miro la hora— Bien, ya es casi el almuerzo y como no hay nada en la alacena ¿Les parece si salimos por una pizza?
Tanto Yuzu como Karin asintieron la cabeza y fueron a traer sus abrigos, hacia frio. Mientras Ichigo se sentaba en el nuevo mueble de a dos y Rukia cargaba a Libby y la mecía en su espalda.
—Pareces toda una madre, Rukia-chan —Espeto Isshin con una mirada picara haciendo sonrojar al sustituto— ¿Te gustan los niños?
La shinigami se espantó— ¿Todos los niños son iguales que Libby? —Dijo mientras comenzaba a temblar.
El patriarca Kurosaki soltó una intensa y grave risa gutural al ver temblar a su tercera hija. Ella no tenia ni idea de cómo eran los niños en verdad; Libby era un "caso especial de hiperactividad"
—No, Rukia-chan, Libby es una niña especial y por eso se comporta de esa manera.
— ¡Ja! ¿Especial? Esa niña debe de ir a un centro psiquiátrico. Mira que destruir una casa… Tsk —El pelinaranja como siempre aportando sus muy útiles comentarios.
—Ya estamos, viejo, vámonos —Grito Karin desde la puerta.
Estaban en Pizza Hut, disfrutando de dos pizzas familiares americanas con extra queso y con las orillas crocantes y rellenas de queso fundido. Rukia ya había probado la pizza antes pero no la de Pizza Hut, ya que Ichigo era tan tacaño que solo la llevaba a comer a puestos de comida rápida donde la pizza era mitad masa de pan mitad lo que sea que encuentres en la cocina.
Libby, sentada al lado del Kurosaki mayor, se atragantaba, prácticamente, con la pizza. Todo iba bien. De pronto, por la puerta principal, entro uno de esos repartidores de volantes, este llevaba puesto un disfraz de Cupido; Ichigo recordó en ese instante que día era mañana: San Valentín.
"¡Mierda! ¿Mañana es San Valentín? ¡Demonios! Espero que Rukia no se de cuenta o si no me hará llevarla a algún sitio pijo" Sí, incluso yo lo considero tacaño al miserable. En fin, el tipo vestido de Cupido se acerco a la mesa Kurosaki y entrego unos volantes, para luego ir a la mesa contigua. Rukia leyó el folleto en el cual se leía:
"¡San Valentín: Love Day!
Pase el mejor día de San Valentín con nuestros obsequios comestibles. La panadería, dulcería 'Masita' invita a todos a pasarse por su sucursal con un descuento por ser San Valentín y para las parejas, aparte de un descuento especial, participaran en un sorteo para entradas dobles al concierto del amor, el cual se efectuara ese mismo día a las veinte horas.
Los esperamos a todos."
La morena se alentó al escuchar tal promoción ¿Y si ganasen las entradas dobles? Irían a un concierto, ella jamás había ido a uno; primeramente ¿Qué era un concierto? Se pregunta la shinigami, mas no le importo y simplemente emocionada por ser el día de San Valentín le dijo a su novio:
—Ichigo ¡Hay que ir a esta panadería mañana! ¡Nos harán descuentos si vamos en pareja! ¡¿No es eso perfecto para ti? ¡Así no tendrás que pagar mucho y no estarás quejándote de que absorbo toda tu energía y dinero!
El sustituto echo una ojeada a la promoción.
"Bueno, la verdad no esta nada mal, si nos hacen descuento bien podríamos ir ¿Qué puedo perder?" Miro a su novia— Sí, parece buena idea.
Fue ahí cuando Isshin intervino en la conversación y el comienzo para entablar una "hermosa amistad" con el dueño de esa sucursal de Pizza Hut.
—¡Hijo mío, por fin eres un caballero! ¡Deja que te abrace a ti y a mi futura nuera! —Como siempre Ichigo intercepto su abrazo y lo mando a volar. Isshin estampo la cara contra la pared de los servicios higiénico, tirándose así unos cuantos dientes.
—¡Jodete viejo! ¡ ¿Cuándo dejaras de ser tan inmaduro, mierda? ¡¿Por qué no puedes ser un padre normal como los demás?
—¡Jaghas seghe noghsmal, hisho mío! —Hablo algo confuso por la perdida de algunos dientes traseros y frontales.
Luego de un par de insultos más y otro golpe, vino el dueño y los echó a patadas. Antes de salir, el dueño veto de por vida a Isshin Kurosaki.
—Pero —Fue Karin la que hablo— ¿Nosotros podemos seguir viniendo? —Señalo a Libby, Yuzu, Rukia, Ichigo y a ella misma— No es nuestra culpa tener un padre que al parecer ha cambiado de cerebro con un mono.
—¡Hishaa mía! —Gimió el padre.
El dueño les dedico a los cinco su mejor sonrisa y dijo: —Ustedes pueden venir cuando quieran, el que esta vetado es él —Señalo a Isshin con el dedo— Pondremos su fotografía en la pared de "vetados de por vida". Vuelvan pronto.
18:00 Hrs. Casa Kurosaki. Cuarto de las mellizas.
Rukia había estado leyendo en "Runaway 16" un articulo titulado: "¿Cómo hacerse un facial, depilarse las cejas, exfoliarse las piernas y humectar la piel en tan solo una noche?". Realmente le estaba resultando muy útil ese manual y costaba tan barato, cada semana compraba la edición nueva. En fin, en ese momento iba a poner en practica todos los consejos de esa nueva "biblia" ya que al día siguiente Ichigo y ella iban a salir, por lo tanto, debía de verse lo mejor posible.
Era inútil pedir la ayuda de Karin, y era demasiado tarde para llamar a Orihime, así que Yuzu y ella se habían sometido a la rigurosa rutina que describía la revista. Primero, en la cocina, hicieron una mascarilla para Rukia de palta con miel y para Yuzu de plátano con miel, cuando las hubieron mesclado bien, fueron al salón de belleza, digo, al cuarto de las mellizas, cerraron la puerta para que Libby no entrase y procedieron a esparcirse la mascara por el rostro.
Estuvieron con las mascaras y pepinos en los ojos durante aproximadamente una hora, se lavaron la cara luego en agua de manzanilla y ¡Voalà! ¡El rostro de ambas quedo mas terso, blanco y natural que antes!
—Esta revista tuvo razón —Dijo Rukia mientras seguía observando el resultado de la crema de palta.
Luego siguieron con la exfoliación de piernas. Para eso tuvieron que ir a la farmacia por la crema para piernas y ¿Quién tuvo que acompañarlas hasta la farmacia? Adivinaron: Ichigo.
De regreso a casa ya con la crema.
—Rukia ¿Por qué estas tan pálida? —Pregunto el shinigami viéndola de cerca.
Hombres. No notan el esfuerzo que una mujer hace por verse bella.
—Por nada, idiota, no es de tu incumbencia es un tema de chicas.
E Ichigo no quería saber nada relacionado con esos temas.
Regresando al cuarto de las mellizas. Rukia y Yuzu esparcieron la crema por sus piernas, frotando de arriba abajo y con el ritmo que marcaba la revista, estuvieron así por una media hora hasta que sus brazos ya no dieron más y dejaron reposar la crema en sus piernas. Diez minutos después se lavaron las piernas con agua de anís, que era el paso final de la exfoliación.
—¡Rukia-chan, mis piernas están tan suaves!
— ¡Sugoi! ¡Esa revista es increíble!
Prosiguieron con la humectación, para esto ambas debían darse un baño de leche, para mantener la piel tersa, luego debían quitar la leche con agua de manzanilla y secarse suavemente con una toalla, palpando y no restregando. Esto fue lo que les tomo más tiempo a ambas, aproximadamente entre dos horas. Para las ocho de la noche, ambas se encontraban en el cuarto, observándose una a la otra, viendo su trabajo ¡Habían logrado blanquearse la piel!
—Bueno, Rukia-chan ¿Qué sigue en la revista?
Rukia cogió "Runaway 16" y la abrió donde había echo el dobles— Sigue la depilación de cejas —Vio el temor de Yuzu en esta parte del articulo— ¿Qué ocurre, Yuzu-chan?
— ¿Te parece si empiezas tu primero con ese paso, Rukia-chan?
—Sí, no veo el problema. Yo primero. Haber… —Volvió a la revista— Necesito unas pinzas de belleza ¿Tenemos?
Yuzu observo entre los materiales que poseían. Nada se parecía a la pinza de belleza que mostraba la revista.
—No, no tenemos ¿Y ahora que hacemos?
Rukia se puso a pensar mientras ojeaba la revista y veía si encontraba algún sustituto para las pinzas; y lo encontró en su mente— Podemos usar uno de los escalpelos del señor Kurosaki ¿no?
— ¡Sí, ya voy por uno!
Cuando Yuzu regreso cometió el error de traer a la niña destructora de casa de nombre Libby.
— ¿Por-Por que la trajiste? —La morena aun no se recuperaba del trauma vivido días atrás.
—Jeje, Tranquila, Rukia-chan, Libby estará quietita ¿verdad, abejita? ¡Oh! —Exclamo la castaña al ver que Libby quería coger el escalpelo— No, bonita, no lo tomes. Ten, Rukia-chan.
Rukia lo cogió y se sentó frente a la cómoda la cual tenía un gran espejo sobre ella.
—Ya regreso, Rukia-chan, voy por la merienda de Libby.
—Vale.
Rukia cogió el escalpelo y comenzó a quitarse algunos pelos de entre las cejas. No se dio cuenta que Libby se había parado, había caminado hasta estar a su lado y estaba mirándola como si fuese la atracción del circo de las rarezas. La morena comenzaba a depilar cuidadosamente la ceja izquierda… cuando Libby la movió y frente a sus ojos veía como su ceja izquierda desaparecía por completo. Se había depilado toda la ceja.
— ¡Oh, por dios! ¡Libby, ¿Qué has hecho? —Exclamo la morena mientras veía que solo le quedaba una ceja— Bien, no entrare en pánico. Tendré que igualar la otra.
Libby se paso al otro lado y la empujo varias veces para que, o saliera de la banca o le diera el escalpelo. Rukia, no soportando más, cogió a la niña y la sentó en la cama; rápidamente se sentó en la banca y comenzó a igualar la otra ceja. Después de un minuto de haber depilado a ciega y siniestra, por que había cerrado sus ojos, abrió sus orbes para verse en el espejo: Ahora ya no tenía cejas. Sintió como Libby gateaba sobre la cómoda (Dios sabe como hizo para subirse allí), vio a la morena a los ojos y comenzó a acariciarle las inexistentes cejas mientras decía:
—Miau, miau, miau. Eres un gatito bueno. Eres mi gatito bueno.
"Genial. Ahora soy un gato ¡¿Qué otros animales va a querer que interprete la próxima? ¿Un león, un pez?" Harta de todo eso, cogió a Libby por la cintura y la llevo abajo donde el señor Kurosaki podría cuidarla bien.
Ichigo se encontraba en su alcoba, milagrosamente, estudiando y a la vez craneando que iban a hacer mañana cuando, de pronto, gritos al unisonó que reconoció como los de Yuzu y Karin se escucharon por toda la casa, haciéndola retumbar. Pero el nombre que gritaron luego hizo que saltara de su asiento para ver lo ocurrido.
—¡Rukia-chan ¿Qué mierda te has hecho? —Había gritado Karin.
Cinco segundos después, Ichigo se encontraba en la planta baja.
— ¿Qué ocurrió? ¿Rukia, estas bien? ¿Qué paso? ¿Rukia esta herida?
Todas las preguntas fueron respondidas cuando Rukia cubrió su rostro avergonzada. Vio a su familia que intentaba contener la risa; Ichigo le cogió por el hombro y la giro, aun seguía cubriéndose el rostro.
—Rukia ¿Qué paso?
— ¡Soy horrible, Ichigo! ¡Soy un mounstro! —Sintió la respiración de su novio sobre su oído.
—Para mi jamás serás horrible, muéstrame tu rostro, Rukia.
La morena, confiando en la seriedad de su novio, quito las manos y alzo la cabeza con determinación. Ichigo la miro fijamente, volteo su cara hacia ambos lados para volver a verla. En ese momento Rukia confió en Ichigo, en su seriedad y en su…
—¡Jajajajajajajajajajajajajaja…! ¡ ¿Pe-pe-pe-pe… pe-pe-pero que te has hecho? ¡Jajajajajajajajaja….! ¡¿Eres tonta o que? ¡Jajajajajajajajajajaja…! —Prácticamente estaba partiéndose de risa— ¡¿Es que acaso quieres ir a audionar al circo?… ¡Ouhh!
La patada en el estomago que recibió Ichigo por su atrevimiento le hizo quedarse sin aire a él y hacer que Rukia le odie por el resto de su existencia. Karin, Yuzu, Isshin y Libby, en los brazos de este ultimo, veían como Ichigo era golpeado, pateado y posiblemente dejado impotente por Rukia Kuchiki, quien parecía una de esas leonas en celo que protegen a sus bebes luchando con los machos de la manada.
— ¿Debimos decirle que no se riera de ella, viejo? —Le susurro la pelinegra Kurosaki a su padre mientras veía a su hermano entre lágrimas; no sabia si eran de risa o de dolor.
—No, yo creo que con esta paliza aprenderá a no burlarse de su novia en una situación así —Le devolvió el susurro su padre.
Así, después de un par de golpes más y una bolsa de hielo en sus partes bajas, Kurosaki Ichigo recupero la movilidad de sus piernas, el habla y la calma que lo caracterizaban… Ok, lo único que recupero fue el habla por que aun no se podía mover del sillón. Rukia, por otro lado, se había encerrado en la alcoba de las mellizas y ambas estaban ahí con ella reconstruyéndole las cejas con marcador negro.
—Pobre Rukia-chan, ella solo quería verse bien para ti, idiota desconsiderado —Le hablo su padre. La verdad es que Isshin era un buen actor, ya que hacia sentir mal a su hijo o bueno es lo que quería lograr.
El pelinaranja suspiro.
— ¿Quién le manda a hacer cosas que no sabe? Mira que depilarse las cejas totalmente… ¡Ella es la idiota, yo no! —Le grito a su padre.
—Pero es tu novia.
— ¿Y?
—¡ ¿Acaso no te sientes ni un poquito mal por quien es tu novia, tu mujer, la futura madre de tus hijos y mi nuera?
El sustituto casi se atraganto con la infusión que estaba bebiendo cuando le oyó decir a su padre cosas tan inesperadas.
—¡Te he dicho que dejes de decir sandeces, viejo! —Le grito enfadado Ichigo.
Se levanto del sillón y frotándose la cabeza por atrás subió las escaleras. Camino por el pasillo tranquilamente cuando la puerta de las gemelas se abrió de repente y delante de él pasaban ambas hermanas. Ichigo se asomo por la puerta y pudo ver a Rukia mirándose en un pequeño espejo como la pintura del marcador de iba deshaciendo.
Eso le causo más risa aun y, sin poder aguantarlo mucho mas, se carcajeo todo lo que su estomago aun le permitía. Rukia, al escuchar la risa de su novio, cogió el secador de pelo, que había traído Karin para intentar secar el marcador negro, y se lo aventó por encima de su cabeza. Se preguntaran si el secador dio en el blanco… Les diré que, nuestro pelinaranja favorito, tuvo que volver a ponerse otra bolsa de hielo en el mismo lugar en el que estuvo antes.
Rukia estaba deprimida y enfada al mismo tiempo: Deprimida por la rasurada de cejas y enfadada por el imbécil cara de mono que tenía por novio. Sí, la vida humana no es sencilla y Rukia lo estaba sabiendo de primera mano.
"Me pregunto si mis cejas pueden crecer por la noche…" Fue el inocente pensamiento de la shinigami, inexperta, ante una situación de ese calibre.
Domingo 14 de febrero. Día de San Valentín. Casa Kurosaki. 09:30 Hrs.
Como es el caso, se equivoco. No, las cejas no crecen durante la noche ¿Y ahora que haría? Se supone que ese día iban a salir, aunque pensándolo mejor…
— ¡No! —Se grito a si misma mientras se arreglaba en el espejo del baño— ¡Soy una Kuchiki y no me puedo amedrentar por algo tan insignificante como las cejas!... —Se toco la piel blanca donde, días atrás, habían existido cejas— Aunque sigan igual que anoche.
La verdad era la primera vez que la revista le había fallado ¡Mira que recomendar algo tan peligroso como la depilación de cejas! En fin, como dice el dicho: Lo hecho, hecho esta y no hay vuelta atrás. Tendría que salir de la casa con la cabeza en alto, mostrando el honor Kuchiki que poseía… y también las inexistentes cejas. Ok, ahora si estaba deprimida.
Se volvió a mirar al espejo, haber si encontraba la solución para su dilema, como era de esperarse, no la encontró. Quiero decir ¿Cómo haces que te vuelvan a crecer las cejas en menos de dos horas? ¡No se puede! Eso toma semanas… incluso meses. "Un minuto… ¡ ¿Meses?" La shinigami se horrorizo ante esa posibilidad.
—I-Imposible. Tienen que crecer para mañana —Se dijo— Me rehúso a salir sin cejas, no puedo. Tengo orgullo.
— ¡Enana! ¡¿Qué mierda haces tanto tiempo allí adentro? ¡¿Con quien hablas? —Le grito el shinigami sustituto detrás de la puerta.
La furia volvió a invadir el pequeño cuerpo de Kuchiki Rukia. Estaba detrás de la puerta, el bastardo que decía ser su novio, el hijo de… que se había burlado de ella hasta quedar sin aire ¡Y así se decía llamar novio! ¡Bah! Patrañas.
—Con nadie… Kurosaki-kun —Se podía notar un pequeño tic en su ojo derecho.
Al shinigami se le crispo el cuerpo al oír la voz melosa con la que solía hablar en el instituto. "¿Qué mierda le pasa? ¿Habrá despertado con el pie izquierdo?" Se pregunto inocentemente. La verdad es que había distintos tipos de idiotez. Ichigo podría ser valiente, audaz, inteligente algunas veces, fuerte en espíritu y moral pero no podía negar que tuviera una pisca de idiotez. Y, a veces, Rukia se sorprendía de lo idiota que podía llegar a ser su novio.
Abrió la puerta con cuidado, como si de una película de terror se tratara, con las bisagras rechinando. Ichigo pudo ver las energías negativas que salían del cuarto de baño "Hummm… creo que si esta de malas hoy ¿Estará en sus días del mes?" Pensó, crédulamente, Kurosaki Ichigo. El sustituto retrocedió un par de pasos al ver que, del cuerpo de su novia, se desprendía una energía maligna y negativa. Como de odio, rencor, depresión y ganas de matar a alguien. El pelinaranja trago fuertemente.
—Ru-Rukia ¿Estas bien? —Le pregunto.
—Sí… estoy bien —Su voz sonaba de ultratumba mientras su cabeza estaba gacha— Estoy perfectamente bien… sin cejas.
Entonces comprendió que era lo que la tenia así de alterada y con instintos homicidas: Aun seguía afectada por lo de sus cejas. El sustituto suspiro y poso su mano sobre la cabellera azabache de su novia; por otro lado, Rukia se sobresalto ante este acto de cariño, normalmente no hacia eso… a menos que estuvieran haciendo el amor. Le acaricio la cabeza, como si de una niña pequeña se tratara y le dijo:
—Escucha, no me importa si tienes o no cejas y a ti tampoco te debería de importar. Sigues siendo bonita tal y como eres… —Se ruborizo un poco ante las palabras dichas. Compréndanlo, no estaba acostumbrado a decir cosas bonitas.
—Gracias —Mascullo— Pero te arruine el día de San Valentín, Ichigo.
— ¿Y por que dices eso?
— ¡¿No lo ves? —Levanto el rostro dejando ver un rostro perfecto… sin cejas— ¡No tengo cejas! ¡No puedo salir así, me miraran raro y se reirán de mi, como tú lo hiciste anoche! —El pelinaranja frunció el ceño ante su comentario— Tengo mi orgullo, Ichigo. No pienso dejar que sea pisoteado y menos por personas que no conozco.
—En primer lugar Rukia ¿Te interesa tanto lo que piensen de ti?
La shinigami se tenso: —No es lo que piensen de mi, Ichigo, es que… se burlaran. Se reirán de mí y, siendo sinceros, yo también me reiría si fuese otra persona. No podremos salir.
Volvió a suspirar. La verdad es que en ese punto tenia razón, las personas eran, a veces, basuras desconsideradas y se burlarían de ella… pero que dios ampare a esas personas por que si llegaban a burlarse de ella en su presencia, él se encargaría, personalmente, de que jamás volvieran a reír.
—Saldremos Rukia, quieras o no —Le dijo mientras retiraba su mano y se dirigía a su cuarto— Alístate rápido.
La shinigami se quedo K.O. ¿Acaso era sordo o ciego? ¿No había escuchado lo que le había dicho? ¿No había visto que parecía un fenómeno de circo sin cejas?
— ¡¿Qué rayos te pasa? —Le grito desde la puerta del baño— ¡¿Acaso no me has escuchado ni un poquito? ¡No-Tengo-Cejas! —Se señalo la piel blanca arriba de sus ojos— ¡¿Cómo quieres que salga sin ser el hazmerreir de la calle?
—En primer lugar deja de gritarme que no te hecho nada y me estas empezando a hacer enojar —Dijo parado ya en la puerta de su alcoba— En segundo lugar, golpeare a cualquiera que se atreva a reírse de ti o a mirarte raro, no sabrá que lo golpeo —Dicho esto se metió en el cuarto.
El corazón de Rukia se acelero ante lo que había dicho su idiota "Golpeara a cualquiera que se burle de mi…" Se repitió mentalmente algo abochornada por lo dicho. Realmente, aunque parecían palabras bruscas, tenían un significado oculto de protección y cariño. La verdad es que se sintió aliviada y con ganas de abrazarlo, estaba pensando a creer que a Ichigo le importaba un pepino su relación pero parece que le importaba más de lo que pensaba.
Corrió a la habitación de las mellizas, cerro la puerta y comenzó a vestirse. Pasados unos quince minutos se miro en el pequeño espejo que había sobre la cómoda. La verdad es que, como el frio era agudo, el jersey gris que se había comprado le sentaba bien y hacía juego con los jeans pitillos negros y las botas negras. Se miro e intento ponerse algo que cubriera el 'accidente' que había cometido la noche pasada. Ni siquiera un gorro, se lo podría poner sí, pero parecería raro que se bajara el gorro hasta los ojos.
— ¡Rukia! —Se escucho la voz del shinigami detrás de la puerta— ¿Estas lista?
Suspiro, rindiéndose, y dijo: —Ya voy —En serio que había hecho todo lo posible para hacer crecer sus cej…. ¡Un minuto! ¡No todo! — ¡Claro! ¡La crema de crecimiento de pelo que usa el señor Kurosaki! ¡¿Cómo no lo pensé antes?
Sí, señores y señoras, Isshin Kurosaki se estaba quedando calvo. Pero comprendan que, aunque sea shinigami, aun sigue teniendo el proceso de vejez común entre los humanos. Rukia corrió hacia el baño lo mas rápido que pudo y saco una pequeña loción color verde que decía 'Natura'; rápidamente se la coloco sobre las cejas sin que tocara sus ojos y espero… un minuto, dos minutos… diez minutos… veinte minutos… media hora ¡¿Acaso le habían estafado al viejo?
Rukia bajo, ahora sí rindiéndose completamente, y vio a Ichigo y a Libby viendo la Tv. Un escalofrió recorrió su espina dorsal. Giro su cabeza a ambos lados, buscando a las mellizas y a Isshin, su miedo se acrecentó.
—Ichigo…
— ¡Por fin, bajas! —Dijo apagando la televisión— ¿Nos vamos ya?
—Ichigo… ¿Dónde esta tu papá?
—El viejo, Yuzu y Karin fueron al hospital a ayudar. El padre de Ishida llamo diciendo que lo necesitaban 'hoy y ahora' —Suspiro— Así que se fue con ambas para que lo ayudaran.
Sus temores se confirmaron.
—Entonces ¿Quién cuidara a Libby?
Ichigo no se había dado cuenta del complot que había organizado su propia familia contra él y Rukia, haciéndolos quedar con la engendro. El sustituto puso sus ojos en blanco en lo que se dio cuenta de lo que había hecho: No había protestado en dejar a Libby en casa… con ellos… solos… La pesadilla se volvería a repetir.
—¡Joder! —Grito desesperado el pelinaranja— ¡¿Cómo no me di cuenta? ¡El viejo lo sabía desde un principio pero no quería hacerse cargo de la niña y me la dejo a cargo! ¡Mierda!
Rukia se abofeteo mentalmente: — ¿Y ahora que hacemos, Ichigo?
—Irnos de aquí, eso es lo que haremos —Dijo en lo que cogía su abrigo se lo ponía, cargaba a Libby, le ponía el abrigo y abría la puerta— No quiero tener que dormir otro día mas en un hotel barato solo por que el viejo es tacaño.
—Humph… entonces ya se de quien sacaste lo tacaño, Ichigo —Mascullo la shinigami mientras se ponía su abrigo y salía a la berma de la casa.
— ¡¿Tacaño? ¡¿Yo? ¡No es cierto! ¡Te he comprado todo lo que has querido! —Hablo.
— ¡¿Ah, en serio? ¡Después de haberte rogado, golpeado u otra cosa! ¡Ha eso se le llama ser tacaño!
Y así siguieron discutiendo hasta que llegaron a la panadería en donde anunciaban los pasteles dos por uno. Libby había permanecido tranquila en los brazos del sustituto y, en vez de mirar las cejas de Rukia, las personas los miraban y hacían muecas adorables. En todo el trayecto, ambos habían escuchado desde 'Aww, que tierna familia, mira que el hombre cargue a la nenita… le diré a mi esposo que cargue a la niña' hasta 'Wau ¡Pero que pareja bien parecida! ¡La nena debe ser igual de bonita que su madre y ni que decir del padre que esta como para…!' Ahmmm…. Mejor omitamos las partes de los elogios hacia Ichigo. En fin, nadie se dio cuenta del error que Rukia había cometido y eso le hacia feliz.
Como dije, entraron a la pastelería y tomaron un asiento de tres. Libby se sentó y comenzó a pedir.
—Quiero pastel… —Pidió mientras le jalaba la chaqueta a Ichigo— Dame pastel.
—Rukia —Mascullo con un tic en el ojo— hazla callar o la regresare a la casa.
—Ahorita viene el mozo para que nos tome la orden, Libby, tranquila y sin matar a nadie ¿entendido? —Le dijo Rukia mientras le acomodaba en la silla.
—Vale… —Susurro la infante.
El mozo de acerco y les pidió su orden. Más ni Ichigo ni Rukia sabían bien que pedir.
—Les puedo recomendar —Hablo el mozo— Nuestra especialidad: Crème brûlée, es un postre francés a base de leche que, en mi opinión, es el mejor de la casa.
Ichigo arqueo una ceja— ¿También esta en oferta? —El mozo asintió— Bien denos eso y ¿Qué podría comer… esto? —Señalo a Libby.
El mozo se acerco a Libby y le dijo en tono juguetón: — ¿Quieres pastel y leche chocolatada?
La niña abrió los ojos desmesuradamente y agito sus palmas diciendo: — ¡Si, si! ¡Pastel y leche con chocolate! ¡Si, si!
—En seguida le traigo su orden —Después de eso se retiro.
Quince minutos después.
Tanto Ichigo como Rukia se habían quedado petrificados ante el milagro que habían logrado, era cataclismico, era como para hacerles una estatua: Habían logrado que Libby no cogiera un cuchillo y empezara a perseguir al mesero, habían logrado que la niña estuviera quietecita, como una santa, como una virgen. El pelinaranja movía la cabeza en señal de negación; seguía sin creerlo, mientras la morena dio un pesado suspiro.
—Ichigo ¿Esto es todo lo que vamos a hacer por el día de San Valentín? ¡¿Qué paso con nuestro romance?
…
"¿Y ahora a esta que mosca le pico?" Pensó el shinigami sustituto para sus adentros, mientras reconsideraba la idea de que a su novia se le hubiera escapado la seriedad en cuanto se rasuro las cejas. Pero tenia razón en eso: No había ni un atisbo de romance en lo que estaban haciendo, ni siquiera podían besarse por temor a que Libby cogiera uno de los cuchillos, asesinara al camarero y luego tendrían que afrontar una discusión legal.
—Voy a matar al viejo después de esto. Lo juro. Juro que me vengare por todo lo que nos ha hecho pasar esta semana, Rukia —Le miro decidido.
— ¡Aquí esta su orden y para la pequeña su leche chocolatada con pastel de crema!
La niña hizo un sonido extraño en lo que comenzaba a devorar la orden. Entre tanto, la pareja, observaba con asombro como el crème brûlée que, en el menú aparecía en dos tazones separados, se mostraba ante sus ojos en forma de corazón con las palabras escritas en chantilly que casi nunca se decían: 'Te amo'. Ichigo Kurosaki era un hombre de pocas palabras y no decía cosas tan cursis como 'Te amo, eres mi vida, sin ti no puedo vivir, etc., etc.'. Él no era de esos tipos románticos pero al ver el rostro algo compungido de su novia se empezó a plantear el porque jamás lo decía.
Ciertamente era tímido pero ¿Tanto, al extremo, de no poder decirle a su novia que la amaba? Quizás pero siempre había una primera vez para todo.
—Rukia, esto, yo…
La shinigami sonrió dulcemente y, ante este acto, el sustituto callo de inmediato. Rukia comprendía perfectamente lo que iba a hacer el shinigami, iba a decirle que la amaba pero la verdad era que ella no necesitaba esas palabras ya que él se lo había demostrado muchísimas veces. No necesitaba decirle 'Te amo' por que ya lo sabia, con sus pequeñas acciones se lo había demostrado.
—Ya lo sé, tontito, yo también —Cogió el cuchillo, partió un pedazo del postre francés y se lo ofreció en uno de los platos que les habían traído— Si quieras mas, me avisas y te sirvo ¿de acuerdo? —Se giro hacia Libby mientras le limpiaba la comisura de los labios toda envuelta en un bigote de chocolate— Quietita, Libby, debo limpiarte para que no te persigan las moscas.
— ¡Sí, moscas!
El sustituto se había quedado embobado con la imagen de Rukia sirviéndole en un plato el postre y mientras le limpiaba la boca a Libby. Era como si fueran una pareja de verdad; no novios, esposos. Eso, en vez de aterrarlo, le lleno el corazón de un sentimiento desconocido pero cálido, muy cálido a la vez. Volvió a mirarla mientras le sonreía a Libby ¿Cómo es que era tan suertudo? La verdad es que la suerte le había acompañado desde esa vez en que se encontraron en la batalla con ese Hollow y sus destinos se habían unido al ella cederle sus poderes para así, ambos, poder vivir.
Bajo la mirada a su postre, el cual no había tocado. Ese nuevo sentimiento le estaba llenando todo el cuerpo y no paraba de extenderse; cada vez mas cálido y mas necesitado. Cerró sus ojos para revivir todo lo que habían sufrido para estar juntos, sus primeras peleas después de la batalla con Aizen, los celos de ambos ante su creciente popularidad con el sexo opuesto, como sus amigos les habían abierto los ojos a sus sentimientos, todo. De pronto le pareció como si él no hubiese hecho mucho para mejorar su relación. Era su novia después de todo ¿no? Además, se le hacia un nudo en la garganta al pensar siquiera en perderla.
— ¿Ichigo? ¿Estas bien? —La voz de Rukia le devolvió a la realidad— ¿No te gusta el postre? Si no te gusta podemos pedir otro, yo pagare.
El sustituto alzo la vista y la vio: Su mirada de preocupación para con él, el cariño que le tenía y la infinita confianza que desbordaban sus palabras. De pronto, el decir 'Te amo', le pareció lo mas sencillo del mundo.
—No, esta bien —Se metió una cucharada en la boca— Esta rico.
Estuvieron en silencio durante un rato, hasta que la nieve cubrió la ciudad de Karakura. Ambos, en silencio, mirando la nevada sobre la traslucida ventana. Sí, ese era el momento.
—Rukia.
— ¿Qué?
Ambos se miraron intensamente mientras la nieve cubría las veredas de la ciudad. Ichigo sonrió dulcemente, por primera vez desde que su madre murió.
—Te amo.
La morena abrió los ojos con expectación y luego pequeñas lágrimas de felicidad empezaron a desbordar de sus orbes violetas. Le sonrió con el más infinito cariño que le tenía y le dijo:
—Yo también.
—Rukia… quiero ir a casa —Libby le había jalado la manga del abrigo.
Ambos se miraron, sonrieron y se levantaron.
—Bien, bien, Libby —Esta vez fue el shinigami quien hablo— Vamos a casa.
Y así, entre la nevada, se fueron caminando con la niña en brazos. Ahora eso era lo menos importante, para Rukia, lo mas importante fue el sueño tonto que había tenido de que su novio le dijese que le amaba, aunque sea una vez. Y así lo hizo. Por otro lado, Ichigo, había descubierto un nuevo sentimiento dentro de él que no sabia como describir y, si tuviera que decirlo con palabras exactas, seria amor.
"Parece que me estoy enamorando mas de ti, Rukia… mucho mas."
Nota de la Autora:
*Hola! Ante todo debo agradecerles por que les halla gustado el capitulo anterior. La verdad pienso que nadie habria querido estar en el pellejo de Ichigo el 31 de enero xDDD. Arigato domo sai ma! x sus reviews ;3. Me alegraron el dia y me hicieron muy pero muy feliz.
*Bueno en este capitulo ya no hay bombones pero si una deliciosa Creme Brulee :P. Creo que esto ya no es un one-shot por que me salieron 19 paginas en formato de word XD. Es mas un capitulo. Aparte el sexto sera igual de grande por que ya conte 23 paginas en word y aun no termino º0º! El proximo capitulo lo subire el otro viernes, por que el sabado tengo un matricidio :D y quiero ver quien huye primero: el novio o la novia xD.
*La experiencia de la destruccion de casa es mia y la de mi hermano, cuando nos encargaron cuidar por un fin de semana a mi sobrino Dominiquec. Libby = Dominiquec = Arma secreta de Hitler = Desastre = Llamadas ilimitadas al 105 (Es como el 911 en mi pais). Con decirles que el mocoso jugaba a ser Bostligier de Toy story, se subia al respaldar de los muebles, gritaba "¡Al infinito y mas alla!" y saltaba... claro se daba de alma pero no lloraba y lo volvia a hacer una y otra y otra vez... tambien jugaba a ser el hombre araña teprando paredes y arruinando almuerzos ¬¬... destruyo mi MP4 ToT ya le dije a mi prima que voy a demandar a su hijo por daños fisicos y psicologicos =).
*Anywhere, espero que les guste este capitulo y si al final me quedo algo meloso es porque me puse a escuchar canciones romanticas y mi fangirlismo salio a la luz D:... Whatever, espero que les guste. Bye-bye!
*Serian tan amables de comentarme que les ha parecido el capitulo? Se los agradeceria muchisimo :3 Bye-bye!
