Accidentally in love

Sunmary: Por que el amor es como una caja bombones; hay sorpresas en él, cosas buenas y malas, recuerdos dulces y agrios. El amor no es planeado y a veces simplemente accidental.

6.

Giandujas de avellana.

Aniversario de la muerte de Hisana.

Ichigo POV.

Los días pasaron volando. Vinieron a recoger a Libby al día siguiente y, aunque suene raro, la extrañamos mucho. El viejo empezaba a hacer los turnos más largos y a veces ya ni lo encontrábamos en casa. Después vino lo más extraño de todo el asunto de mi noviazgo con Rukia: Ir a cenar a la casa de Byakuya. La verdad es que no era como esa reunión de pijos, era algo más ameno y hasta puedo decir divertido. Renji, Ukitake-taicho y hasta Yoruichi-san estaban en esas reuniones.

Todo parecía bien. Después de lo que ocurrió en San Valentín, de mi repentino 'viaje a la realidad' me di cuenta de que podía decirle a Rukia "Te amo" sin temor a nada pero lo mas extraño de la situación es que desde ese día, cada vez que hacemos el amor o simplemente salimos, siento una opresión en el pecho y empiezo a darme cuenta de que ella podría tener a cualquier otro chico, a cualquiera… y de entre todos ellos, me pregunto ¿Por qué me eligió a mi?

En el instituto, como ya éramos alumnos de último año, nos presionaban para saber acerca de nuestro futuro profesional. Yo ya lo había decidido: iba a estudiar medicina en Tokio, iba a ejercer la medicina en la capital de mi país y me estaba esforzando mucho por lograrlo. Los exámenes del instituto eran la primera semana de Marzo y debía de aprobarlos con las mejores notas si deseaba tener un cupo en alguna universidad, por eso es que había dejado de asistir, desde hace dos semanas, a las cenas semanales de Byakuya.

Ahora que lo pienso ¿A Rukia tendrán que asignarla a Tokio cuando yo vaya a estudiar o se quedara acá en Karakura? No hemos llegado a conversar nada acerca del tema mas importante: El futuro ¿Qué pasara con 'nosotros'? ¿Terminaremos cuando acabe el instituto? El solo pensarlo hace que nuevamente un nudo se instale en mi corazón y me impida respirar. Sinceramente, no deseo pensar en la posibilidad de que Rukia me abandone pero supongo que algún día lo hará, algún día ella me abandonara.

—Ichi-nii —La voz de Yuzu hace eco en el oscuro cuarto solo iluminado por mi lámpara. Los exámenes comienzan mañana y estoy dando mis últimos repasos para no olvidar nada— La cena esta servida, por favor, baja que no queremos ver ratas en la alcoba de nuevo.

Ratas ¿Por qué cuando Yuzu habla de ratas me recuerda a Rukia, más exactamente, al día en que le dije que la amaba?

—De acuerdo —Me levante, apague mi lámpara y salí del cuarto junto con mi pequeña hermana— ¿Qué hay de cenar?

—Hice Toriyaki. Por cierto ¿Rukia-chan, donde esta?

Suspire ¿Qué nadie podía hacerme olvidar que tenia una novia por un momento? — Ella esta cenando en casa de su hermano ¿No recuerdas que yo también asistía a esas reuniones todos los domingos?

—Ya veo —Descendió lentamente las escaleras, como si estuviese reteniéndome— Ichi-nii esta poniendo toda su mente y esfuerzo en sus exámenes, no dudo que saldrás con muy buenas notas.

—Eso espero, Yuzu. Necesito esas notas para poder pedir vacante en una universidad.

El resto de la cena estuvo en completo silencio. Realmente se extrañaba a Rukia y al viejo en la casa, era como si fuésemos sordo-mudos.

Fin Ichigo POV.

Esa misma noche. Mansión Kuchiki.

Por razones obvias, esa noche solo Byakuya y Rukia estaban sentados en el gran comedor de la mansión Kuchiki. Ciertamente la morena había estado extrañando a su novio en las cenas dominicales pero no solo ahí, también en la vida cotidiana. Desde que Ichigo se propuso aprobar con excelentes notas los exámenes del instituto no habían tenido tiempo ni de hablar del clima; el pelinaranja se estaba esforzando de una manera sobrehumana para poder aprobar esos exámenes.

Por otro lado, Rukia también había pensado en la posibilidad de acompañarlo a Tokio, que es donde le dijo que quedaba la universidad, pero, luego de consultarlo con Ukitake-taicho, se dio cuenta de que le era imposible: Tenia que quedarse asignada a Karakura hasta nuevas ordenes y eso le entristecía. Mas, no era solo eso lo que la mantenía meditabunda, también era el hecho de que todos sus compañeros no hacían otra cosa mas que hablar acerca de lo que iban a hacer en un futuro, de sus planes para su vida, de que iban a vivir cuando cumplan cuarenta años, todo eso la asombraba y a la vez la melancolía le invadía.

Ella había acompañado a Orihime a una llamada 'Oficina de Admisión' donde les preguntaban cosas como ¿Qué carrera vas a elegir? O ¿En donde quieres estudiar? A Inoue le gustaba cocinar y, aunque tenía aun mucho que aprender, quería dedicarse a deleitar paladares 'sofisticados' y, como los únicos paladares sofisticados en el mundo eran los franceses, estaba compitiendo por una beca en una escuela de Chefs. Le había comentado que su prueba iba a ser en septiembre y que iba a inscribirse en un curso de cocina de preparación.

Cuando la morena vio la sonrisa y los ojos iluminados de su amiga se dio cuenta de que ella no había pensado en el futuro por una razón: Por que no lo necesitaba. Ella era una shinigami y estaba orgullosa de ello pero aun así, algo dentro de la Kuchiki, le decía que quería tener un futuro igual que los otros. Con ese pensamiento recorriéndole las venas, hace dos semanas exactamente y frente a Ukitake-taicho y Yoruichi-san, había soltado que quería quedarse en el mundo humano, no como shinigami; como humana.

Al principio, Byakuya, quien era a quien tenia que convencer primero, se mostro negativo de una forma tajante incluso llego a insultarla por atreverse a pensarlo. Luego intervino su Taicho diciendo que era una posibilidad, siempre y cuando la cámara de los 46, o en este caso Yamamoto-Taicho quien era el que se encargaba de todas las decisiones desde el incidente de Aizen, el tutor legal del shinigami y el capitán de su respectivo escuadrón dieran su aprobación para que se diese el respectivo proceso.

Ukitake-Taicho no tenía problema con esto ya que él creía que era capaz de valerse por si misma en el mundo humano pero Byakuya seguía sin aceptar esa declaración. Durante las siguientes dos semanas, tanto Yoruichi como Ukitake, quienes presentaban las correspondientes órdenes para el proceso, hablaron con Yamamoto presentando los pros y contras para la estadía permanente, como humana, de Rukia Kuchiki. Finalmente, después de dos largas semanas, el comandante general había aprobado todo siempre y cuando Byakuya se acercara a firmar el papeleo correspondiente.

Y ahora estaba sentada al lado de un inexpresivo Byakuya Kuchiki quien meditaba personalmente la posibilidad de que la hermana de su esposa, que en paz descanse, se alejara del mundo shinigami y comenzara otra vida, lejos de él. Muy en el fondo, Byakuya se había encariñado con Rukia, se había acostumbrado a su presencia, a su compañía y a las nuevas costumbres que traía del mundo humano. El noble giro levemente sus ojos para ver a Rukia, quien comía pacíficamente una cena exquisita.

"Realmente tiene un gran parecido a ti, Hisana…" Pero la verdadera razón del porque no quería dejarla ir estaba en sus mismos pensamientos: Ella le recordaba a Hisana. Le recordaba lo que era estar vivo y ser feliz, aunque no fuera su esposa. Y aquella conversación que tuvo con Ukitake y Yoruichi le hizo reflexionar y hasta cambiar de opinión.

Flash Back—

Una semana antes. Despacho de Byakuya Kuchiki. 23:14 Hrs.

En definitivo, tanto Ukitake como Yoruichi, estaban en su contra ¿Cómo podían osar pensar que Rukia podría ser humana? ¡Era inaudito y una deshonra para la familia!

¿En serio piensas que confinándola en su habitación olvidara lo que le dice su corazón? ¡Estas loco, Byakuya! No puedes simplemente encerrarla y esperar a que se le pase. Ella ya lo decidió: Quiere ser humana y tener una vida como la de Ichigo o la de Inoue ¡No puedes negarle eso cuando sabes que es posible! —Era Yoruichi quien intentaba hacer entrar en razón al noble líder de los Kuchiki.

Pero lo que no sabía es que los nobles pueden ser muy tercos y obstinados.

No cambiare de parecer, Shihouin, y no me interesa ni su opinión ni la tuya. Ella no firmara ningún papel y no ira a ningún lado —Hablaba de la mas fría manera en lo que firmaba unos papeles de su escuadrón— Ukitake te pediré que releves a Rukia de la ciudad de Karakura y asignes a otro en su lugar. Ella podrá hacer misiones sin salir de la sociedad de almas pero nada más.

Me temo que eso no es posible ahora, Byakuya. No tenemos a ningún reemplazo disponible ni de mi escuadrón ni de otro —Era una mentira blanca que estaría dispuesto a pagar por la felicidad de su subordinada— Además no veo el problema en este asunto, ella quiere vivir en el mundo humano y puede hacerlo. Urahara le puede preparar un gigai especial y Mayuri hacer los procedimientos que se solicitan en la forma; además, no es la primera que alguien solicita algo como esto y lo sabes ¿O no recuerdas a Isshin Kurosaki? Por él fue que se hizo este sistema de traslado de almas.

Aparte —Volvió a hablar la gata de ojos verdes, esta vez, mas calmada— Ella no dejara de ser shinigami, como Isshin, conservara su zampakutou y su rango. Claro que, al igual que él, ya no podrá pelear como antes y su reiatsu disminuirá considerablemente pero para eso tiene a Ichigo ¡Ese chico se mataría si ella se lo pidiera y lo sabes! ¡Él puede cuidar de tu hermana, Byakuya!

Kurosaki Ichigo tiene un reiatsu muy inestable y seria de gran peligro que este demasiado tiempo junto a Rukia, seria…

¡Inestable las polainas de mi abuela, Byakuya! —Otra vez la alteración invadió su mente.

El noble la asesino, literalmente, con la mirada ¿Cómo se atrevía a insultarlo y en su propia casa?

Controla tu vocabulario, Shihouin, que no estas en la casucha de Urahara para maldecir cuando quieras. Al parecer demasiado tiempo con ese sujeto ha hecho que todos tus buenos modales se fueran por el caño y que la boca sucia que tenías se volviera aun más sucia.

Eso fue un golpe bajo para el orgullo de Yoruichi. Oh, ese maldito bastardo estirado se iba a encontrar con su lado oscuro.

Kuchiki, Yoruichi-san, cálmense. No podemos tomar una decisión así a la ligera ni a punto de insultos. Si tu problema es Ichigo, lo resolveremos, entrenara para establecer su reiatsu y lo hará.

Pero ese no es el problema ¿verdad?

Byakuya la miro enigmáticamente.

¿Qué insinúas? —Espeto con dureza.

Tu problema no es ni Ichigo, ni su reiatsu, ni como se las va a arreglar tu hermana en el mundo humano. El problema eres tu —El noble dejo de hacer lo que estaba haciendo. Sin levantar la cabeza, abrió muchos los ojos y presto atención a lo que la gata estaba a punto de decir— No quieres que se vaya por que te recuerda a Hisana.

Cállate —Susurro despacio pero imponente.

Es idéntica a ella, es igual de frágil que ella pero no es ella, Byakuya. Es otra persona, con otras metas, otros sueños. El problema es que no quieres que se vaya por que sabes que seria incumplir con la promesa que le hiciste a Hisana sobre su tumba pero ¿sabes? Ella te diría lo mismo que yo te digo ahora: Déjala ir.

Dije que te callaras, Yoruichi —Esta vez comenzaba a perder los estribos.

Rukia no es Hisana, Byakuya, lo sabes y siempre lo supiste pero no lo quieres aceptar ¿Acaso te preocupa que piense Ginrei de ti?

Cállate…

¿O acaso lo que piensen tus padres, difuntos te recuerdo, de ti?

¡Cállate!

¿O es lo que piense Hisana?

Byakuya estrello ambos puños contra su escritorio. No iba a permitir que ella comenzara a hablar de Hisana como si la hubiese conocido, solo él sabia como se sentía acerca de abandonar a su hermanita, solo a él le había dado esa mirada llena de preocupación, solo a él le había entregado su confianza y solo a él le había entregado lo mas preciado para ella: Rukia. Y no iba a permitirse traicionar su confianza, no la traicionaría, no a su amada Hisana.

No te permitiré que hables de ella como si la hubieses conocido. No sabes lo que ella quería, ni lo que más anhelaba en el mundo… Así que más te vale que no sigas emitiendo una sola palabra contra ella.

Yoruichi no se sorprendió de su reacción, realmente lo veía venir al estarlo provocando, pero eso era lo que quería lograr: Esa amenaza.

¿Y lo que Rukia quiere, Byakuya? No se cuales eran los anhelos o sueños de tu esposa pero tu hermana esta convencida de su decisión y quieras o no yo voy a ayudarla. Ukitake ¿Vas a ayudar? —Se dirigió al capitán del decimo tercer escuadrón.

Cuando Kuchiki dijo que quería vivir en el mundo humano vi en su mirada la convicción de esa decisión. Si ese es el camino que va a lograr que sea feliz, entonces bien vale el sacrificio.

Necesitan la aprobación del teniente capitán y él no aprobara esto si yo no estoy de acuerdo.

La gata suspiro: —Pero yo sí, Byakuya, y Urahara también te aviso. Además el miércoles tenemos la audiencia, si deseas venir eres bienvenido y sino pues da igual. Se hará.

Tanto Ukitake como Yoruichi se levantaron. Ukitake se retiro y Yoruichi se paro en el marco de la puerta del despacho.

Lo sabes.

¿Qué cosa?

Que aunque le prohíbas esto, si se aprueba, ella ira a vivir al mundo humano con o sin tu consentimiento.

(…)

Ella no es Hisana, Byakuya, puede parecerse todo lo que quieras pero no es ella. Y si vas a negarle ser feliz, te pregunto: ¿Hisana-san lo aceptaría?

Dicho esto, Yoruichi Shihouin, se retiro del despacho.

Byakuya Kuchiki podía ser muchas cosas e incluso podría llegar a traicionar si su honor dependiera de ello pero lo que nunca, jamás en la vida, haría seria romper la promesa que le hizo a Hisana, a su bella y amada Hisana ¿Ella aceptaría que Rukia se fuera a vivir al mundo humano? Al principio creyó que se opondría y luego lo pensó con más detenimiento. No, ella le habría sonreído y le habría dado permiso, aunque no quisiera dejarla ir lo haría, si ella era feliz así. Yoruichi había tocado un punto sensible en todo este asunto y, cuando la llaga había sido abierta, no se podía cerrar sin un buen cicatrizante.

El noble se levanto, se retiro de su despacho y fue hacia el altar que le tenía a Hisana. Encendió el incienso respectivo, tomo asiento sobre su almohada y bajo la cabeza: Se estaba mostrando débil e indefenso pero no importaba, no interesaba por que, a pesar de estar muerta, Hisana aun poseía el corazón de Byakuya y se lo había llevado con ella a la tumba.

Me pediste que la cuidara, que la hiciera mi hermana y lo hice, Hisana, lo hice —Su voz sonaba cortada. Yoruichi sabía perfectamente el punto débil de la cabeza Kuchiki— Pero ahora ella quiere abandonar, quiere irse a vivir al mundo humano. Ella quiere hacerme romper la promesa que te hice y… no puedo…

Apretaba los dientes con furia. Se quito los Kenseikan, que mantenían su cabello ordenado y hacia atrás, los dejo sobre el piso de madera y se levanto el rostro. Se mostraba tal y como era, tal y como Hisana lo había conocido; ella jamás le juzgo y siempre le trato con respeto y cariño. Y la fecha de su muerte era el próximo viernes, si iba dejar ir a Rukia al menos tenia que mostrarle la tumba donde yacía su hermana.

No le parecía una buena idea, no le agradaba el compartir a Hisana pero los celos ahora eran estúpidos por que ¡Era su hermana, por dios! Tenía derecho a visitar la tumba de Hisana.

Te prometo que la llevare a verte —susurro débilmente poniéndose en pie y cogiendo los Kenseikan del suelo— Rukia te ira a visitar, mi amor —Acaricio, con la mano no ocupada, la fotografía de Hisana— Te lo prometo.

Fin Flash Back—

Y ahora las cosas estaban así. Lo había decidido en el preciso momento en que se derrumbo ante el recuerdo de Hisana: Aceptaría que Rukia fuera humana con la condición de que siguiera yendo a la mansión cada domingo para cenar, con o sin Kurosaki. Dejo los cubiertos a un lado y se cruzo de manos.

—Rukia —La shinigami alzo la Mirada— Quiero que me des la razón por la cual deseas ser humana.

La morena abrió abruptamente los ojos y trago el alimento— ¿Qué? —Estaba atónita, jamás pensó que su hermano aceptaría eso.

—Si es lo suficientemente buena, aceptare esta locura con la condición de que sigas viniendo cada domingo para la cena. Ahora, dime tu razón.

Rukia se había quedado sorprendida. Hace una semana le había, prácticamente gritado, que no volviera a tener ideas estúpidas y que se largara a su alcoba y no saliera hasta nuevo aviso; y ahora le estaba pidiendo la razón. Una razón concisa y directa; y la tenia.

—La razón por la cual quiero vivir como humana es por que deseo tener un futuro.

— ¿Un futuro? —Preguntó dubitativo.

—Sí ¿Sabe, Nii-sama? En el instituto, como somos alumnos de último año, nos están exigiendo una respuesta a la pregunta: ¿Qué queremos hacer en el futuro? Y todos responden cosas como: Ingeniero, abogado, productor y cosas así. Cuando toco mi turno, yo no sabia que responder por que, la verdad, no había pensado en eso y dije 'No lo se'; la maestra dijo que tenia que pensarlo sino quería terminar fracasando en la vida —Dejo sus cubiertos sobre la mesa— Y cuando le toco el turno a Ichigo, él no dudo ni un segundo en decir que quería ser medico, como su padre —Byakuya vio algo en los ojos de Rukia que le sorprendió: Admiración— Por un momento pensé "Vaya, Ichigo si que lo tiene bien pensado" y luego me puse a pensar que si él se iba a estudiar y yo no hacia nada, le seria de molestia. Aparte que todos hablan solo de eso y de nada mas.

Byakuya estaba sorprendido por la conducta humana que le describía Rukia.

—Mi razón es esa, Nii-sama: Quiero tener, como todos los demás, un futuro. No es que no me agrade ser shinigami es solo que desearía tener algo mas.

Ya no necesitaba más. Lo había decidido.

—Mañana iré a dar mi firma al despacho del comandante Yamamoto. Supongo que la preparación del gigai y el espíritu tomaran unas dos semanas. Podemos mandar una nota a esa escuela a la que vas para que te exoneren durante ese tiempo, de hecho, yo mismo la hare.

"¿Esto… realmente esta pasando?" Rukia toco sobre el pecho, su corazón, sintiendo como se aceleraba de la emoción ante lo dicho. Se levanto rápidamente e hizo lo que hacia en el mundo humano cuando estaba emocionada: Lo abrazo.

Por otro lado Byakuya no sabia que hacer ante esa muestra de afecto, jamás le habían dado tal muestra excepto su esposa y eso, contando breves momentos. Recordó como era que abrazaba a Hisana: Coloco sus dos manos en la espalda de Rukia y le apretó despacio, con cariño, con comprensión. Por que él también había sido ambicioso alguna vez en su vida y siempre conseguía lo que quería.

"Tal vez Rukia es mas Kuchiki de lo que pensaba" Afirmo mentalmente el noble.

Luego de un par de segundos de sostener ese fraternal abrazo, Rukia le soltó y volvió a su asiento con una sonrisa y una que otra lagrima que dejo salir en los brazos de su hermano. No importa si era humana, ella seguiría visitando a Byakuya por que, al igual que él, se había acostumbrado a su presencia. Pero Byakuya en ese momento tenía algo en mente, una promesa que había hecho no hace mucho a su difunta esposa: Invitar a Rukia el día del aniversario de su esposa a visitar su tumba.

Desde que murió, cada año, él iba a dejarle un ramo de sus flores favoritas a su tumba. Le hablaba. Le comentaba sus días. Prometía lo mismo que ella le dijo antes de morir. Y luego se iba a seguir con su vida. Pero ese día, más concretamente el viernes de esa semana, iba a compartir esa rutina con Rukia, con su hermana. Tenía que avisarle de sus planes, ya no había marcha atrás.

—Rukia… —Hablo con seriedad pero, en lo profundo, temblando. Por que, hasta Byakuya Kuchiki, tiene sus momentos de debilidad.

La nombrada dejo nuevamente los cubiertos sobre la mesa y le miro dubitativa.

— ¿Qué ocurre, Nii-sama? —Pregunto, temiendo que halla cambiado de opinión.

—Quiero que vengas, este jueves por la noche, a la mansión.

— ¿Por qué?

Tenia que decirlo. Le debía una explicación, de todas maneras, era hermana de Hisana.

— ¿Recuerdas que te conté, esa vez, sobre la montaña del Hougyoku, cuando Kurosaki te salvo, acerca de tu hermana?

La morena abrió los ojos desmesuradamente. Sí, lo recordaba perfectamente, Byakuya había sido esposo de su hermana.

—Sì... —Susurro casi inaudible ante el asombro.

Dudo pero no vaciló— Este viernes es el aniversario de su muerte —La morena, al escucharlo de los propios labios de su Nii-sama, supo exactamente que deseaba— Deseo que asistas a una pequeña ceremonia que yo he mantenido durante todos estos años. Como su hermana, tienes derecho.

Rukia Kuchiki era la mujer más feliz sobre la Sociedad de Almas en ese preciso momento. La habían adoptado hace mas de cincuenta años y, recién ahora, Byakuya se atrevía a confiar lo suficiente en ella como para pedirle que asista a la visita anual que le hacia a su hermana. Se pudo dar cuenta, con el mismo acto de ir a visitarla cada año, que él jamás amaría a otra que no fuese Hisana, que no fuese su hermana.

Se quedaron un tiempo en silencio y luego la morena contesto, con la voz entrecortada por la felicidad:

—Me encantaría asistir, Nii-sama. Aquí estaré.

Lunes. Semana de exámenes finales.

POV Rukia

¡Que felicidad! ¡Nii-sama me ha invitado a visitar la tumba de mi hermana!

Jamás lo había hecho y, por fin ahora, me lo pide. Cuando llegue ayer a casa y quise contarle a mi novio acerca de todo lo que había sucedido en estas dos semanas en la Sociedad de Almas ¿Saben que fue lo que hizo? Me dijo: "Cállate, estoy estudiando, el que tu seas shinigami y no tengas que preocuparte por estas pruebas, no significa que yo no deba. De todas maneras yo no soy un shinigami "oficial" y tengo una vida" Dijo mas basura como esa pero me moleste y le azote la puerta en lo que iba a dormir con Yuzu y Karin.

No me sorprende, la verdad, su comportamiento pero me duele que haya dicho toda esa basura de que soy shinigami y no tengo que preocuparme por todo eso. Si me hubiese dejado hablar, le hubiese contado que ya no iba a ser shinigami que iba a ser humana. Así que ahora, estoy almorzando con Tatsuki y con Orihime en lo que los hombres, por que así nos repartieron para los exámenes, daban su prueba y luego nosotras entrabamos y ellos tomaban su almuerzo. Les conté la decisión que había tomado mi Nii-sama, también acerca del aniversario de Hisana.

— ¡Que felicidad! —Extraño. Eso mismo fue lo que yo pensé— ¡Te felicito, Kuchiki-san, has logrado un éxito con tu hermano!

—Así que ahora ¿Vas a ser humana? —Me pregunto la boxeadora.

—Sì —Conteste— Me ausentare durante unas dos semanas por la preparación del gigai y todo eso. Luego podre asistir normalmente a las clases, puedo seguir yendo a la Sociedad de Almas cada que me plazca pero ya no podre seguir luchando con Hollows y mi reiatsu disminuirá enormemente pero… —Vi el rostro de Ichigo en mi memoria y, aunque me haya ignorado ayer, seguía siendo otra de las razones por la cual anhelaba volverme humana— Ichigo lo vale.

Orihime estaba al borde del llanto por tal confesión que dije y Tatsuki la consolaba en lo que me sonreía amablemente. En momentos como este, se que he tomado la decisión correcta.

La campana suena y los chicos salen. Nos llaman para entrar. Veo a Ichigo salir con Ishida, Chad, Keigo y Mizuiro. Keigo estaba llorando, Chad permanecía impune, Mizuiro estaba con su juguete e Ichigo y Uryuu se encontraban comparando las respuestas del examen. Es el momento perfecto para felicitarlo por hacer un buen trabajo.

—¡Ichigo! —Alce mi mano para poder hablarle— ¡Felicida…!

FIN POV Rukia.

Y lo único que hizo Kurosaki Ichigo fue pasarse de largo, sin siquiera mirarla, ni notar su presencia, solo mirando las respuestas acertadas que había obtenido en ese primer examen.

Martes. Segundo examen.

Ciertamente, Rukia se había dado cuenta de la indiferencia de su novio para con ella pero eso no era todo: Ni siquiera le escuchaba cuando decía algo, solo asentía con la cabeza y le decía "Disculpa, estoy estudiando" ¿De aquí a cuando, Ichigo Kurosaki, se volvió un nerd come libros? ¿Qué paso con el señor "Me-vale-gorro-el-instituto-y-prefiero-darme-a-la-fuga-para-matar-hollows"? Pero mas que nada ¿Que rayos fue lo que le paso al Ichigo de antes? Después del día de San Valentín, de su inesperada confesión de amor, había estado algo extraño. Cada vez que se besaban. Cada vez que hacían el amor. Cada vez que hablaban, su mirada estaba ida y se mantenía algo cabizbajo.

Rukia se había percatado de ese comportamiento desde ya hace mucho y la indiferencia había comenzado dos semanas antes y se volvía cada vez peor. Le dolía. Ayer, cuando quiso felicitarlo por hacer un buen trabajo en el examen, ni siquiera la noto, ni siquiera le volteo a verle, simplemente paso de largo como si ella fuera alguien mas del instituto, un extraño. Eso había hecho que su corazón se agitara de dolor por la indiferencia y por las palabras que el le había dicho después de San Valentín.

Nuevamente estaba almorzando en la azotea con Tatsuki y con Orihime. Ella no les había contado acerca de lo que le dijo Ichigo el catorce de febrero, no quería hablar de su vida privada pero ahora ya no tenia opción por que, tanto Inoue como Arisawa, habían visto como Ichigo evito, olímpicamente, a Rukia en el pasillo.

—Ya veo —Tatsuki pensó que Orihime se pondría mal al escuchar las palabras que le dijo Ichigo a Rukia pero se equivoco al verla sonreír. Tal vez si estaba yendo en serio con Uryuu, pensó para si la boxeadora.

—No entiendo —La voz de la Kuchiki sonaba entrecortada. La verdad, esto del amor le superaba enormemente y hacia que su corazón diera saltos o, hacia el cielo o al infierno— Ichigo dijo que me amaba… —Pequeños gemidos de dolor comenzaron a salir inesperadamente de su boca. El amor era complicado— ¿Entonces por que me trata con tanta indiferencia? —Estaba cabizbaja y, cuando levanto la vista, lágrimas peleonas estaban saliendo de sus orbes violetas— Orihime, Tatsuki, díganme: ¿Qué he hecho mal? ¿He hecho algo que le molestara?

Orihime se levanto y comenzó a consolar a su amiga mientras Tatsuki maldecía por lo bajo al idiota de Ichigo. Sabía que necesitaba las buenas notas para pedir vacante en una universidad pero tampoco era para que ignorase por completo que tenía una novia. La campana sonó nuevamente pero Inoue y Rukia tuvieron que ir al baño ya que la segunda no podía calmar su llanto y no sabia porque. El amor era complicado y ahora lo vivía de primera mano.

Mientras tanto Tatsuki camino decididamente hacia el salón de clases dispuesta a hablar, y si era necesario golpear, a su inútil compañero de clases. Lo encontró, nuevamente, conversando con Uryuu acerca de las respuestas del examen.

—Ichigo, necesito hablar contigo un minuto —Hablo fuerte y claro.

—Ahora no, Tatsuki, estoy ocupado.

Esa respuesta suya le hizo hervir la sangre. Lo tomo por el cuello de la camisa y lo arrastro nuevamente al salón contra su voluntad, cuando estuvieron solos en una esquina del salón se permitió protestar.

— ¡¿Qué rayos te pasa? ¡¿Por qué me jalaste así? ¡Estoy ocupado con los exámenes! —Se disponía a irse cuando la mano de Tatsuki le detuvo nuevamente— ¿Qué es lo que quieres?

—Quiero que dejes de ignorar a tu novia.

— ¿De que rayos hablas? Yo no ignoro a Rukia. Ella entiende que tengo que pasar estos exámenes con buenas calificaciones y lo respeta.

— ¿En serio? ¿Entonces por que esta ahora en el baño, con Orihime, llorando?

Hay personas que eran realmente cabeza duras y, una de esas personas, era Ichigo Kurosaki quien no creía que Rukia estuviera llorando.

—Si me quieres hacer una broma, no lo estas logrando. Rukia no lloraría por algo así, ella comprende que debo estudiar y, para eso, necesito espacio —Se giro— Dile a Rukia que llegare un poco tarde a casa.

Dicho esto, se retiro.

Miércoles. Tercer examen.

Las cosas estaban cada día peor.

Rukia había pasado toda la noche con los nervios de punta por que su novio no llegaba a casa. Finalmente, a las once y media de la noche, Ichigo Kurosaki se digno a aparecer a la residencia con ojeras y miles de libros en la mano. Rukia sabia que estaba estudiando, además Tatsuki le había dicho que iba a llegar un poco tarde a casa ese día pero ¡Tarde es llegar a las nueve de la noche! ¡No casi a medianoche! Intento armar una platica con él mientras cenaba pero lo único que conseguía era un "si" seco y un "Humph" sin sabor.

Sin mucho ánimo para seguir esa conversación de mudos subió a dormir.

Era miércoles. En la mañana habían discutido Rukia, Ichigo e Isshin por las horas a las que estaba llegando su hijo. Aunque Isshin pareciera el tipo de padre que no se preocupaba por sus hijos, realmente le urgía saber todo de ellos y mas cuando tenia a una Rukia cabizbaja y sin ánimos de nada. Tanto él como Yuzu y Karin ya sabían que Rukia se ausentaría el jueves, viernes, sábado y domingo, para asistir al cementerio a ver su difunta hermana, les había tenido la suficiente confianza como para contarles, e iban a darle un ramo de rosas de parte de la familia Kurosaki.

Ese gesto le hizo saltar de felicidad. Realmente estaba muy agradecida por la consideración que le tenían en esa casa. Ya en el instituto, tanto Tatsuki, Inoue e Ishida, comunicado por la segunda, le iban a dar, cada uno, un pequeño arreglo floral para la tumba y ese mismo día lo iban a ir a comprar.

— ¡¿Eh? —Exclamo el pelinaranja algo molesto— ¡¿Cómo que no vas a poder estudiar conmigo hoy, Ishida?

—Lo siento, Kurosaki, pero le prometí a Orihime que iría con ella a la florería esta tarde, lo siento.

— ¡¿No puede esperarse hasta que terminen los exámenes? ¡Las flores no se irán a ningún lado!

—Es que no son para ella, son para Kuchiki.

Eso no se lo esperaba y le enojo el que Rukia no tuviese consideración de ir otro día, con lo caprichosa que era, solo lo haría por fastidiarle.

—Espera un momento —Ichigo salió del aula como poseído.

Estaba enojado con Ishida por ser tan condescendiente con Inoue, enojado con Rukia quien había hecho planes en plena semana de exámenes, con el mundo por hacerlo shinigami y no permitirle estudiar como debía. Finalmente encontró a Rukia sola saliendo del baño de mujeres.

— ¡Rukia!

La shinigami se giro y vio a su novio viniendo hacia ella. Su corazón se acelero ¡Por fin iba a dirigirle la palabra! Mas no se espero no lo que le dijo.

— ¡Ichigo! —Se emociono ella— ¿Qué tal te ha ido en tu prueba?

— ¡No me cambies de tema! —Espeto— ¡Escucha, el que tu seas shinigami y no tengas que preocuparte por esta estúpida prueba no es razón para que distraigas a otros solo por tus caprichos de niñita! ¡¿No entiendes que esta prueba es muy importante para todos? ¡Tanto Inoue como Ishida y Tatsuki necesitan aprobar estos exámenes para poder pedir vacante en una universidad pero tu no lo necesitas de hecho no se por que estas tomando estas pruebas, Rukia!

—Ichigo… —Apretó sus manos en puño y arrastro su nombre con odio.

—No, déjame terminar. Mira, este capricho tuyo de ir a la florería para no se que mierda puede esperar, estos exámenes son muy importantes para mi, para Ishida y para todos. No se que haces aquí, tu ya tienes tu trabajo de shinigami y tienes a tu hermano millonario que puede pagarte un pent-house en Beverly Hills, así que no andes ahora con estos caprichos tuyos ¿si? ¡Demonios! A veces puedes ser un estorbo —Suspiro pesadamente. Estaba realmente estresado— Mira, Ishida tiene que ayudarme a estudiar para poder aprobar así que te pido que lo canceles para el sábado ¿De acuerdo? Iremos todos y te comprare lo que quieras.

¡Crack!

Así fue como sonó el corazón de Rukia Kuchiki ante esas palabras, para ella, crueles e insensibles. Ichigo Kurosaki era un completo imbécil, no se merecía nada de ella; nada. Ni siquiera se merecía que le gritara.

¡Crack!

—Entiendo —Susurro, conteniéndose para llorar o golpearle— Lamento haberte molestado durante todo este tiempo, Ichigo. Ya no lo volveré a hacer, de hecho, no me veras durante un tiempo para que puedas concentrarte en tus estudios.

—Pues, gracias —Se giro media vuelta— Apresúrate que les toca el examen a las chicas.

Kurosaki se fue a almorzar con Ishida y los demás pero Kuchiki Rukia jamás entro al salón, de hecho, no se la volvió a ver hasta la salida. Hizo caso omiso al pelinaranja y se llevo a Ishida y a Sado a la florería. Allí los cinco compraron un ramo de flores, escribieron las tarjetas correspondientes y se las entregaron a Rukia quien, agradecida, las recibió y les conto que tenia planeado marcharse en ese mismo momento.

—Pero ¿Y Kurosaki-kun? —Hablo Orihime inocentemente.

Bajo la mirada y dijo: — Terminamos —Tanto Ishida como Inoue abrieron los ojos— Después de hablarme como lo hizo hoy creo que… —su voz se volvió a entrecortar— creo que estaba mintiendo cuando dijo que me amaba, así que… ya no lo molestare más. Regresare en dos semanas y les deseo suerte a todos en los exámenes.

Así, en el crepúsculo de la tarde, Kuchiki caminaba cabizbaja con cinco adornos florales en sus manos. Tenia razones para ser humana pero esas razones ya no incluían a Ichigo; ya no.

Jueves. Hora de salida.

POV Ichigo

Soy un completo imbécil y recién me doy cuenta de ello.

Al parecer tiendo a hablar antes de pensar las cosas y a actuar de manera temeraria e impulsiva ¿Es que mi cerebro no esta en su lugar? Ya no importa, la paliza que me ha dado Tatsuki e Ishida ha sido suficiente para espabilar y darme cuenta del GRAVE problema en el que estaba metido. Ayer… no medí mis palabras, estaba enojado, confundido, estresado más que nada y cansado de pasar día tras día en vela por este maldito examen pero eso ya no importa ¿verdad? Por mi estúpida actitud, Rukia había terminado conmigo y yo no había puesto oposición a la paliza que me dieron saliendo de la escuela.

—Kurosaki —Menciono fríamente mi compañero de estudios— ¿Qué es lo que vas a hacer? Por que no pienso dejar que todo mi arduo trabajo durante un año se vaya al retrete solo por que eres un burro.

La verdad, ni yo sabía que rayos iba a hacer. Ir a buscarla a la sociedad de almas era lo mas factible pero aun faltaba un día de examen y… Demonios.

—No lo se —Conteste en lo que me pasaba la manga por la sangrante comisura de mis labios.

— ¿Qué rayos te pasa? —Exclamo, ya más calmada, Tatsuki— La has ignorado por mas de dos semanas y es tu novia ¿Quieres que te lo repita? ¡Es-tu-novia! O bueno, era tu novia, por que se canso de ser ignorada y ni se molesto en reprochártelo por que comprendía a la perfección que tu necesitabas tu espacio para estudiar pero tuviste que abrir esa boca tuya que no dice mas que idioteces y herirla sin ni siquiera escuchar sus razones.

— ¡Ya te dije que no sabia que era lo que le pasaba! ¡No me lo conto nunca! —En eso, Rukia había fallado ¿Por qué no me conto todo lo que había pasado en las dos semanas que no había asistido a la cena dominical de Byakuya? ¿Por qué no me conto antes que estaba haciendo los papeles para ubicarse en un gigai humano?— ¡¿Cómo quieres que sepa lo que le pasaba? ¡No soy adivino!

— ¡Por que nunca le diste tiempo para decirte nada! —Me grito nuevamente mi amiga de la infancia ¿De verdad la había ignorado tanto?

—Ella siempre quiso decirte todo lo que le pasaba, a ti primero que nadie, Kurosaki-kun —Inoue… ¿Es en serio?

Trague saliva— ¿En serio? —Le pregunte, sintiéndome basura por ignorar a la persona que amaba. Por que sí, la amaba y ella tenía un concepto equivocado de mí por mi estupidez… En momentos como este, desearía golpearme con un bate de beisbol.

— ¡Sì! —Exclamo la novia de mi amigo— Pero como tú siempre estabas ocupado con el estudio y las vacantes de la universidad, te olvidaste por completo de ella. Así que venia a mi casa y me lo contaba todo, es por eso que, tanto Tatsuki-chan, Kuchiki-san y yo, hemos estado juntas; por que, al venir a mi casa, de vez en cuando, se encontraba Tatsuki-chan y también le contaba todo.

Ok, entiendo que se halla enfadado conmigo por lo de la indiferencia durante estas tres semanas pero ayer me dejo sin Ishida para estudiar ¿Qué con eso? ¿Venganza por mi estupidez? Si bien me lo merecía, ya no importaba por que, de todas maneras, aprobé los exámenes de hoy. Aun así ¿Para que coño quería ir a la florería?

—De acuerdo, he sido un idiota, lo reconozco pero ¿Por qué esa enana no podía esperar al sábado para ir a la florería? Discúlpenme pero es que no comprendo. Se que a veces tiene esos impulsos de hacer cosas sin pensar pero…

Escuche un leve gemido y dirigí mi vista hacia la persona que la había emitido. Inoue. Ella estaba cogiéndose del hombro de Ishida y lloraba ¡Demonios! ¿Ahora que había hecho? La verdad es que se me estaba haciendo mala costumbre romper el corazón de las personas que me querían y estimaban. Ishida la abrazo fuertemente mientras me miraba con decepción ¡¿Y ahora que mierda había hecho? Sentí que alguien me alzaba por la camisa y me golpeaba nuevamente en el rostro…

Caí de pie y me sobe la mejilla por el fuerte puñetazo que me había proporcionado Tatsuki. Ya me había dado una paliza antes… ¿Por qué mierda me golpeaba ahora?

— ¡Mierda, Tatsuki! —Exclame furioso— ¡¿Y ahora que hice?

La mire y su mirada reflejaba decepción, ira, impotencia y ganas de mandarme al infierno ¿Pero que había hecho ahora? ¡Nadie me explica nada!

—De verdad, Kurosaki, que mereces el haber roto con Kuchiki —Hablo Ishida ¡¿Cómo se atrevía él a decir eso?— Tanto la has ignorado que ni le diste tiempo para decirte nada. No sabes absolutamente nada. Dime ¿Sabes que día es mañana?

—Viernes 3 de marzo ¿Qué tiene eso que ver? —La verdad no entendía ni mierdas.

Tatsuki rechino los dientes con furia: —Lo siento, Ishida, ya no puedo permanecer aquí viendo la cara de gilipollas que tiene este imbécil. Simplemente verle me supera, encárgate tú de regresarlo al mundo de los vivos —Y se fue con pasos furicos.

¡Ahhhhhh! ¡No entiendo ni mierdas! ¡¿Qué carajo le pasa a Tatsuki?

— ¡¿Cómo puedes no saber que día es mañana, Kurosaki-kun? —Inoue Sollozaba ante el recuerdo de algo pero ¿Qué?

— ¡Reverendo imbécil! —Me insulto Ishida— ¡Mañana es el aniversario de la muerte de la hermana de Kuchiki! ¡Nos fuimos a comprarle flores para que ella las llevara de nuestra parte a su tumba en la sociedad de almas!

Oh, santa y pura mierda ¿Qué cosa le había dicho ayer a Rukia?

"Mira, este capricho tuyo de ir a la florería para no se que mierda puede esperar (…) ¡Demonios! A veces puedes ser un estorbo (…) Mira, Ishida tiene que ayudarme a estudiar para poder aprobar así que te pido que lo canceles para el sábado ¿De acuerdo? Iremos todos y te comprare lo que quieras." –Recordó-

Si hubiera un premio al idiota del año, sin duda, yo me lo ganaría. Después de procesar la información recién adquirida me di cuenta que había sonado como un patán frente a Rukia y ella se había aguantado el gritarme, aunque bien merecido lo tenia. Pase mis manos por mi rostro al saber lo que había hecho. Estaba de acuerdo con Ishida: Yo no merecía a Rukia, lo supe desde el momento en que comprendí que la amaba.

Desde ese momento ya no podía mirarle al rostro sin sentirme culpable. Culpable por pensar que ella estaría mejor con otro. Culpable por pensar que, si la dejaba ir, yo seria eternamente infeliz. Culpable por saber que ella quizá no sentía lo que yo sentía. Culpable por quizá estar atándola a mí ¿La estaba atando a mí? ¡Demonios, no lo se! Pero ahora ya no importaba ¿verdad? Ella había terminado conmigo con justa razón y sutilmente.

Pero no quería. No quería pensar en que pudiera alejarse de mi: Me he acostumbrado tanto a que ella siempre este a mi lado, a su presencia, a su voz, a su compañía, a sus besos… a su cuerpo… a ella. No, no podía perderla sin luchar. Quizá Byakuya ya sepa lo que nos paso y debe querer castrarme por romper el corazón de su hermana pero enfrentare lo que sea solo para disculparme. Me levante decididamente a ir en ese mismo momento a la mansión Kuchiki pero mi cerebro me detuvo diciéndome que mañana era el ultimo día de la prueba ¡Oh, carajo! Tenia que dar la prueba de mañana si quería tener los puntos suficientes, por que no había hecho muchos puntos en el examen del martes ¡Mierda!

Al parecer Ishida me comprendió, por que dijo: —Quizá sea mejor que vayas mañana después del examen. No creo que Kuchiki quiera escucharte hoy.

Sì, creo que eso era lo mejor por ahora. Así de paso me daba tiempo para crear una elaborada razón para Byakuya, que al saber todo esto, quizá no pase de la puerta de enfrente. Mañana va a ser un largo día.

FIN POV Ichigo.

Viernes. 6:30 Hrs. Cementerio privado Kuchiki.

Byakuya y Rukia caminaban sobre el rocío matinal del césped recién regado en dirección a la tumba de Hisana Kuchiki. Byakuya se había sorprendido ante la llegada tan temprana de su hermana y mas con los seis arreglos florales que traía consigo, el ultimo de la familia Kurosaki ya que Rukia llego a ir a la casa de Ichigo para avisar que se ausentaba durante dos semanas y, cuando les conto sobre el aniversario simplemente Yuzu corto algunas flores de su jardín en el patio trasero, armo un arreglo floral y los tres escribieron una pequeña tarjeta en nombre de Hisana.

Ahora, caminando a su lado, Byakuya considero invitar a los ryokas a la próxima cena dominical por tan considerado regalo hacia su esposa difunta. La verdad pensó que la tumba solo tendría flores de él pero ahora iba a tener todo un gran arreglo floral. Eso le saco una pequeña sonrisa torcida. Realmente necesitaba comenzar a sonreír más. Y, aunque Rukia no le contase el porque regreso tan pronto, no le importo mucho.

Cuando hubieron llegado, Rukia, quien llevaba las flores, se agacho y comenzó a decorar la tumba de Hisana. Cuando termino, acaricio el frio mármol que tenía inscrito su nombre.

—Así que ella es mi hermana —Susurro para si misma— Ohayo… Hisana-nee-san.

Byakuya no respondió, dejo sus flores sobre el césped que contenía la tumba de Hisana y simplemente se dedico a mirar. Pasaron los minutos, en silencio los dos, y dieron las siete de la mañana. Era hora de volver.

—Es hora de irnos —Espeto— Debes descansar, mañana comienzas con los preparativos para el gigai humano.

—Sì.

Ese mismo día. 12:30 Hrs. Instituto de Karakura.

POV Ichigo

La campana del almuerzo era música para mis oídos. Salí como poseído por el demonio del aula, me metí al baño con la mochila, saque a Kon de allí, me convertí en shinigami, saque un pequeño regalo que había comprado anoche y también una caja con una rosa, si iba a disculparme no podía ir con las manos vacías. No tenia tiempo para darle explicaciones a Kon, así que lo único que le dije fue que siguiera la corriente y embale hacia la tienda de Urahara, el cual ya había sido avisado que tenia que abrir la puerta a las 12:35 de ese día ¡No tenia tiempo que perder!

Realmente me importaba poco en ese momento si estaban bien o mal mis respuestas del examen, lo único que me interesaba en ese momento era recuperar a Rukia. No la iba perder, no la podía perder. Llegue a la tienda de Urahara en el tiempo justo. Urahara me hablaba pero sinceramente no tenia ganas de responder a sus preguntas que iban desde "¿Para que quieres ir a la Sociedad de Almas?" hasta "¿Cómo esta Kuchiki-san?" La verdad merecía el que me torturaran preguntándome como estaba Rukia, sabiendo yo, que estaba herida por mi estupidez.

Traspase la puerta rápidamente y, usando shumpo, me movilice hasta el final del túnel. Cruce la puerta espiritual y me encontré sobre la montaña del Hougyoku, nuevamente. Eso, solo me hizo recordar más a Rukia, el día que la salve por una injusticia, cuando pelee con Byakuya por ella y Aizen, como olvidarlo. Como olvidar por todos los problemas que me hizo pasar a mi, a Inoue, a Rukia y a toda la sociedad de almas. Utilice el shumpo para movilizarme hasta la mansión Kuchiki.

Ahora me encontraba frente al portón, no sabiendo que hacer sinceramente. El guardia se me acerco.

—Disculpe ¿Tiene usted visita con Kuchiki-sama?

—No, vengo a buscar a Rukia Kuchiki.

—Lo lamento, pero la señorita Kuchiki esta indispuesta ahora. No puede pasar.

Me importaba una mierda sino me dejaba pasar, simplemente tendría que sacar a Zangetsu y asunto arreglado. Pero una voz familiar me llamo.

— ¡Ichigo!

Renji. Nunca había estado más feliz de ver a Renji en toda mi vida. La última vez que lo vi estaba vestido de mesero y atendía a Byakuya como si fuera su sirviente personal. Bueno, al menos en su cumpleaños, él podía ser tratado como un rey.

— ¿Qué haces aquí, Ichigo? —Miro ambas cajas que traía— ¿Para quién son esos obsequios?

Me sorprendió que no supiera que había terminado con Rukia, quizá ella no quiso contarle— Son para Rukia, vengo a verle —Comente, de todas maneras, no tenia que saber que rompimos y que venia arrastrándome para que me perdone.

— ¡Cierto! Ella se va a volver humana —Dijo. Luego se dirigió al guardia— Vengo a entregarle unos informes a Kuchiki-taicho, él también puede pasar —Me señalo. Te lo voy a agradecer toda la vida, Renji.

Sin chistar, el guardia no abrió la puerta. Renji se dirigió inmediatamente al despacho de Byakuya, que era donde debía de estar; por otro lado, yo me dirigí a la habitación de Rukia. Si no mal recuerdo, su alcoba daba para el jardín de atrás. Me asegure de ocultar bien los regalos que le tenía y me encamine.

Anduve perdido durante unos diez minutos y luego, al dar vuelta en una esquina desconocida, la encontré, leyendo un libro, sentada en el suelo. Llevaba una simple yukata lila; hermosa. No había duda de que el lila le favorecía mucho. Ella no noto mi presencia por lo que decidí hablar primero.

Trague saliva, esperando que todo saliera como lo había planeado— Rukia —Musite decidido y ella volteo a verme.

En el mismo instante en que volteo, abrió los ojos con sorpresa y trato de huir. Doy gracias a Kami-sama por hacerme alto y con piernas largas por que pude detenerla antes de que se escabulla por algún sitio de esta escurridiza mansión.

—Suéltame, Ichigo… —Su voz sonaba entrecortada y dolida ¿Saben? En este momento me siento la peor basura del mundo.

—No, tengo que decirte algo.

—Ya he escuchado todo lo que tienes que decir —Un sollozo involuntario salió de sus labios ¡Soy un idiota! — Debo irme.

Sujete mas fuerte mi agarre — Solo te pido que me escuches, maldición —No, calmado Ichigo, nada de alterarse ahora— Por favor.

Ella dejo de intentar escapar: —Si vas a decirme mas mierda de que yo soy shinigami y otra basura como esa… es mejor que te vayas.

—No, no vengo para reclamarte nada. Vengo a pedir disculpas, a decirte que he sido un imbécil, que hable mierda la última vez, que soy una basura por haberte ignorado durante todo este tiempo y que lo que dije el catorce es verdad: te amo.

Sentí como ella comenzaba a temblar. Dudaba. Y no la culpo ¿Cómo no dudar? Quizá lo que yo pensaba era cierto, quizá la estaba atando a la fuerza. Pero pensar eso solo hace que una fuerza invisible apriete tanto mi corazón hasta el punto de que tenga que gritar para aplacar el dolor. Demonios, esto del amor me estaba volviendo débil.

— ¿Cómo puedo saber que dices la verdad? —Se giro hacia mí y vi lo que nunca creí ver en Rukia: lagrimas. Otra vez esa fuerza invisible apretó mi corazón— Me has ignorado todo este tiempo y ya no eres el mismo desde ese día. Cada vez que tenemos esos momentos especiales, tú rompes la magia evitando mi mirada. Si de verdad no sientes amor, no tienes por que decirlo, Ichigo… —Sollozo de nuevo y otra vez mi corazón se apretó… duele, y mucho— ¡No digas 'Te amo' cuando no lo sientes! ¡No me mientas!

—No te miento — ¿Por qué mi voz suena entrecortada? ¿Por qué siento un nudo en mi garganta?— Si no te amara, no habría dicho lo que dije, se que fue precipitado pero sentí que ese era el momento correcto para decirlo ¡Demonios! No te mentiría jamás, me conoces, lo sabes.

— ¿Por qué me ignoraste durante todo este tiempo? Entiendo, comprendo que tengas que esforzarte por estudiar pero no era para que me trataras así de mal, Ichigo.

—Lo se, metí la pata y la arruine, creo que eso es lo único que hago bien ahora. Arruine mi relación con alguien muy especial y ahora hare todo lo que sea necesario para recuperarla, por que no me rendiré ni siquiera si tu hermano me castra por esto.

Ella rio ante mi comentario. Su risa, no se el porque, ablando un poco el dolor al que esta sometido mi corazón. Saque ambos regalos que le había comprado, como dije, si me iba a disculpar, tenia que darle algo. Ella abrió los ojos por la sorpresa.

— ¿Para mi? —Comento dubitativa. Otra vez, no se porque, esas palabras ablandaron mas el dolor.

— ¿Para quién mas sino? No tengo otra novia aquí en la sociedad de almas y, sinceramente, no quiero otra.

Tomo el regalo con forma circular, lo desenvolvió y se sorprendió al ver la caja de Giandujas de avellana que le había comprado; el chocolate ayuda a perdonar o eso me dijo Ishida. Sonrió, acaricio la caja con ternura y luego me miro.

— ¿Qué mas tienes? No creas que te voy a perdonar solo con esto, me has tratado muy mal.

Di una pequeña carcajada, la verdad es que no esperaba que me perdonara sin sufrir. Le di la otra caja, la cual era larga, rectangular y delgada. Ella desenvolvió con cuidado y se sorprendió al ver lo que le había comprado: Una rosa roja.

—Ichigo, es hermosa —Abrió la caja y saco la rosa, la sostuvo sobre su nariz ¡Kami-sama! De verdad que se veía hermosa sosteniendo la rosa sobre su nariz pero, la verdad, había traído la rosa para la tumba de Hisana.

—Es para la tumba de Hisana —Ella abrio abruptamente los ojos ante mi comentario.

— ¿Cómo lo supiste?

Me reí ante el recuerdo de la paliza que Tatsuki me dio ayer por la tarde, de verdad que la merecía.

—Digamos que Tatsuki, Ishida e Inoue me hicieron entrar en razón —Cogí la caja y de ella saque la tarjeta que había escrito. Se la di a Rukia, ella la leyó y sonrió. De verdad, ¿Qué tenia la sonrisa de Rukia que hacia ablandar mi corazón? ¡Maldita sea, me estoy volviendo un idiota enamorado cursi! ¡Carajo, solo espero no llegar a ser extremista! — ¿Y que dices? ¿Me perdonas, Rukia?

Ella me miro, volvió su mirada a los chocolates y a la rosa. La volvió a oler y nuevamente la visión de ella se volvía más hermosa. No me arrepiento de haber dicho esas palabras por que es lo que siento ahora mismo y, si en algún momento ese sentimiento cambia, se lo hare saber a ella y a nadie mas. Y si la estoy atando a mi o no, no lo se, pero espero que ella sea lo suficientemente valiente como para decírmelo; que no sea como yo, que me guardo mis dudas para mi mismo, para no hacerla sufrir… para no romper la ilusión.

Esperaba su respuesta ansioso. Ya habían pasado diez minutos de un incomodo silencio y tenia que saber que era lo que sentía. Finalmente me dio la respuesta al extender sus brazos y rodearme por la cintura…. ¡Ah, Kami-sama! No sabes cuanto he esperado por este abrazo. Siento su pequeño cuerpo, su aroma a lilas, su esencia, todo. Nos quedamos así por un buen tiempo, la verdad no quería separarme aun pero una voz de ultratumba hizo que nos separara. Como siempre Byakuya viene a arruinar momentos de fantasía.

—Aleja tus manos de mi hermana, Kurosaki —Si, realmente estaba considerando ponerle un cencerro en el cuello.

Rukia quiso separarse pero ¿Por qué? No estaba haciendo nada malo, en las clausulas de Byakuya especificaba que los toques lujuriosos no estaban permitidos pero un simple abrazo no pasaría de mas… aunque no era una mala idea para cuando llegáramos a casa ¡Ah, mierda, no! Rukia se va a convertir en humana y tiene que permanecer aquí durante dos semanas ¡Carajo! Espero que el futon de Rukia sea cómodo y que entremos los dos.

—En las clausulas se permitían los abrazos, Byakuya, ¿No lo recuerdas? —Me gustaría ver que cara tiene el pijo este. Que grandiosa es la vida.

—Ichigo…

—No, Rukia, no voy a separarme. Quiero abrazarte, no he podido hacerlo en todo este tiempo así que cállate de una vez —Quizá me lleve una reprimenda del noble pijo por hablarle así a su hermana pero ¡Compréndanme! Hace mas de dos semanas que no he tenido contacto cuerpo a cuerpo con Rukia, que no he acariciado su rostro, sus hombros, sus pechos… su… ¡Ahh! ¡Piensa en triángulos, círculos, aristas, rombos, radios de circunferencia... tildes, el uso de un escalpelo! ¡No pienses en el cuerpo de Rukia, en su humedad… en su suavidad… en su… ¡Aristas, rombos, círculos, ladrillos, mi padre…! ¡Ahhhhhh! ¡¿Para que pense en mi padre?

— ¿Ichigo? ¿Estas bien? Estas sudando y… —Su mano esta en mi… ¡Demonios, ya lo noto!— ¡Ohhh! Bueno, ya entendí el por que jeje.

— ¿Qué cosa, Rukia? — ¿Acaso olía los malos pensamientos a la distancia? Ahora si teníamos que separarnos por Byakuya y por mi salud mental. Gracias, Kami-sama, por hacer los uniformes de shinigamis así de sueltos.

—N-Nada, Nii-sama ¿verdad, Ichigo? —Ahora veía el rostro impávido de yeso de Byakuya. Creo que tenía poderes para oler la lujuria a kilómetros.

—S-Si, es solo que estoy algo nervioso por los resultados de los exámenes, nada más.

—Cierto, Rukia me comento que estabas teniendo unas pruebas bastante difíciles. Entonces ¿Qué tal te fue?

—La verdad no lo se, me fui antes de que anunciaran los resultados. Pensé que era más importante llegar aquí que ver mis resultados. —Mire de reojo a Rukia, la cual se había quedado asombrada por mi acción. A mi no me sorprendía ya que, si de mi hubiese dependido, anoche mismo, habría venido a buscarla— Byakuya —Quería acabar de una vez con eso— Se que día es hoy.

Sentí como agudizo su mirada y su ceño de fruncía olímpicamente, aun así no me inmute, no tenia por que hacerlo. Extendí mi mano a la altura de Rukia, pidiéndole permiso para coger la rosa, ella, comprendiéndolo, me la dio.

— ¿Le contaste? —Le pregunto a Rukia quien se ruborizo y se oculto un poco tras de mi. Adoro que haga eso. Byakuya suspiro— Bueno, eso explica por que los ryokas mandaron flores contigo.

—Bueno, yo le traje esto a Hisana-san —Extendí la rosa roja hacia Byakuya; él, no se inmuto, avanzo y la cogió con delicadeza. Con esa acción puedo ver lo mucho que amaba a Hisana y eso se respeta— No es un arreglo floral tan grande como los que ya debe tener pero es algo.

Demonios, Byakuya abrio la tarjeta que le escribí a Hisana. Todo va bien, aun no…. ¡Mierda! ¿Por qué esta frunciendo el ceño demasiado? ¿Hice algo mal? Solo le escribí lo que se escribe en las tarjetas de defunción. Finalmente, bajo la tarjeta.

—Discúlpenme, debo ir a entregarle un último regalo a mi esposa.

Dicho esto, se retiro.

En ocasiones como esta, ciertamente pienso, que Byakuya si tiene una parte sensible y no esta siempre tan enojado con el mundo como lo quiere hacer ver a todos. El que se halla retirado para colocar mi simple rosa en su féretro era importante y denotaba mucho respeto y cariño hacia Hisana-san. Él la ama… aunque este muerta, lo sigue haciendo. Si Rukia muriese ¿Qué haría yo? ¿Seguiría con mi vida como siempre o seria igual que Byakuya? Pensar en eso solo hace que la fuerza invisible apriete nuevamente mi corazón. Rukia puede haber detenido la lluvia dentro de mi y dado esperanzas que tocaban el cielo pero ¿Y si todo eso es solo una ilusión? ¿Y si, sin querer, ella me halla hundido?

—Ichigo… —Me volví hacia la voz de mi novia, quien estaba sentada sobre el futon comiendo las Giandujas que compre— ¿Quieres unas?

Si me ha hundido o no, realmente no me interesa ahora, mientras este a mi lado disfrutare todo lo que pueda y, si llego a caer, se que ella seguirá a mi lado y me hará pisar tierra.

— ¡Por supuesto! ¡No te las acabes todas, enana! —Ella solo se rio. Ya no le molesta que la llame de esa manera.

Supongo que con la edad uno va madurando y toda esa nota. Este año cumplo dieciocho años y Rukia los cumple el próximo año. Ahora, sentado junto a ella comiendo esos deliciosos bombones de avellana, pienso que han pasado miles de cosas hasta este preciso momento que han cambiado tanto mi vida como la de ella. Ahora ella se iba a volver humana… por mí, por estar a mi lado.

Y yo sigo pensando si en verdad merezco tal honor.

—Ku-ro-sa-ki-kun… — ¡Giahg! ¡¿Qué rayos fue eso? ¡Arruino el momento tan cursi que tenia conmigo mismo!— Nii-sama va a tardar unas cuantas horas en regresar…

Oh, diablos, se por donde iba esto.

—Entonces… — ¡Ah! Di-Diablos… no lo podemos hacer aquí ¡No en la casa de Byakuya! ¡Quiero mucho a mi hombría!— ¿Te parece si… — ¡Ahhh…! Pero creo que… será inútil. Como dije, agradezco mucho a quien sea que haya hecho el uniforme de shinigami tan cómodo y suelto, oculta 'cosas' que no deberían estar 'despiertas' a estas horas de la tarde—…aprovechamos el tiempo?

¡Pero claro que sí!

—No estaría nada mal… — ¡Así no es mi voz! ¡Nunca ha sonado tan baja y ronca antes! Aunque es obvia la respuesta… ¡Ah!... Creo que será una larga tarde, solo espero que Byakuya tarde lo suficiente y que a Renji no se le ocurra molestar; aunque lo sabrá por los sonidos que escuchara.

FIN POV ICHIGO.

Byakuya había dejado la rosa roja sobre le lapida de Hisana y había abierto la tarjeta que Kurosaki le había escrito a su esposa. No quería demostrarlo frente a él pero, en lo profundo, sus palabras le conmovieron; realmente, si se esmeraba, era un gran orador y lo había comprobado en su cumpleaños. El sustituto había intentado imitar uno de los dibujos de Rukia, no le salió tan bien como a ella (Si se puede hacer peor), pero algo era algo y no iba a rechazar un regalo tan… sencillo para su esposa.

Byakuya se levanto del césped, por que estaba en cunclillas, y observo, con jovial alegría, como, por primera vez desde que ella murió, su tumba estaba rodeada de flores de distintos colores, de globos de conejos, de una rosa roja sobre la lapida y una tarjeta abierta que decía:

"Hisana-san, agradezco todo lo que has hecho por Byakuya, por Rukia y por mi. Por Byakuya, al hacerlo feliz, se nota a leguas. Por Rukia, al darle la felicidad que es tener un hermano. Y por mí, por haber puesto a Rukia en mí camino. Si no la hubieras dejado en Rukongai aquella vez, nada de lo vino después se hubiese hecho realidad y no habría podido haberla conocido.

Gracias, por todo, Hisana-san."

Byakuya bajo la mirada ocultando una tímida sonrisa que no podía mostrar por su carácter y orgullo. Y musitó:

—Gracias, Kurosaki Ichigo… —Hizo una pequeña pausa mientras el aire de primavera agitaba sus cabellos azabaches—…Por todo—Se giro y volvió a su despacho en el cual le esperaban muchos mas papeles que firmar y un atareado Renji también.

Aunque sea, por un momento, se permitió sentir la felicidad. Saborearla. Tocarla. Vivirla. Sentirla. Escucharla. Dejar que inunde cada recoveco de su cuerpo y alma. Aunque sea, por un momento, se dio el lujo ser feliz y de sonreír…

Siquiera, por un momento.


Nota de la Autora:

*Hola a todos! :D ¿Como estan? Me alegra que les halla gustado el capitulo anterior y espero que este cumpla con sus expectativas. La verdad para hacer este capitulo (de casi 30 pag en word) me he inspirado en dos canciones: Momentos de Noel Schajris y Lo olvide de Pedro Suarez Vertiz, les recomiendo, si es que tienen alguna de esas dos canciones, que la escuchen como musica de fondo, cualquiera de las dos sirve por que en las dos me inspire.

*Lo admito: Este capitulo es mas Drama/Romance que otra cosa y algo perver con los pensamientos de Ichigo xD. Pero es que como era Hisana tenia que hacerle un capitulo muy pero muy especial... aparte que amo el Byahisa... no se, siento que èl la sigue amando en lo profundo, muy pero muy profundo, archimegaduperhipermega profundo de su alma.

*E Ichigo actuo como un perfecto imbecil :L...

*Ahhh... la verdad es que acabo de ver la peli "Letters to Juliet" tambien acabo de descargarme la cancion de la banda sonora de fondo y siendo sinceros estoy recontra fangirleada~ con el Ichiruki por supuesto ¿A que viene todo eso? No se, tenia ganas de contarselo a alguien xD... no mentira sino que posiblemente me haga otros capitulos asi algo melositos por que ahora, escuchando Love Story de Taylor Swift y con la peli aun fresca en mi memoria, ideas romanticas pasan por mi cabeza...

*(dos segundos despues, el tema musical cambia al de eclipse) Awwww~ Ayer me fui al estreno de eclipse y juro, lo JURO POR EL ICHIRUKI, que llore cuando Edward le propuso matrimonio a Bella en su alcoba. Y cuando Jacob escucha que Bella se va a casar ¡Ohhhh por Isshin Kurosaki! casi me desmayo en el asiento del cine... felizmente mi amiga me tiro su coca cola encima xD. Y cuando a Jacob lo hiere uno de los neofitos y sus costillas se rompen y cuando Carlisle lo ayuda... y Jacob grita... TOT... Tambien llore... snif*... Asdfff... Ya ni se de que soy fan... ¡SOY FAN DE TODO! :L Pero mas de Jasper que esta bien hot.

*En fin (?). Sorry me sali del tema y comence a divagar. Sin mas que decir espero que este capi cumpla con sus expectativa y les remueva el corazoncito :3 por que intente hacerlo lo mas emotivo que pude y, aunque puedo hacerlo mejor, eso fue lo que salio xD.

*Para saber si les gusto o no, solo tienen que dar un clik en el botoncito verde aqui abajito ;3