Accidentally in Love
Sunmary: Por que el amor es como una caja bombones; hay sorpresas en él, cosas buenas y malas, recuerdos dulces y agrios. El amor no es planeado y a veces simplemente accidental.
9.
"Guapa" By Diego Torres
Cumpleaños de Yuzu y Karin.
Había estado hablando por semanas de eso.
Un padre jamás dejara de parlotear de lo orgulloso que esta por que su hija llegue a la dulce adolescencia; en este caso el que armaba tremendo escándalo era Isshin Kurosaki que, al estar a dos días del cumpleaños de sus hijas, estaba tan alterado y paranoico que Ichigo le había amenazado con mudarse sino calmaba sus nervios. Llegar a los 13 años era importante. Es una edad en la que dejas los infantilismos, dejas las muñecas y las reemplazas por kilos sobre kilos de maquillaje contra el agua, en algunas niñas el efecto era retardado, como Karin a la cual le valía todo eso del maquillaje, pero a otras le llegaba mucho mas rápido de lo normal, como a Yuzu quien una semana antes ya había empezado a usar el temido "brasier".
Isshin estaba más paranoico que nunca. A Yuzu le hacia ponerse unos tres suéteres para que no se le notase la tira del brasier ¡Y estaban llegando al verano, por dios! Karin por suerte, rescataba a su hermana de las garras de su loco padre, pero ella tampoco se salvaba. Karin solía llegar entre las 5 y 6 de la tarde de su entrenamiento de futbol ¿Y ahora? Isshin la iba a recoger a todos los entrenamientos diciendo que no quería que su hija tuviera malas juntas y, como toda adolescente normal, la pelinegra solo rezaba para que la tierra se la tragase por la vergüenza ¿A quien en su sano juicio le gusta que su padre le este controlando cada momento de su vida?
A nadie. Menos a Karin que era muy independiente para su edad, al igual que Yuzu. Por el lado de Ichigo, él estaba de lo mas normal posible. Sabia que a sus hermanas le llegaría la hora de madurar y lo aceptaba, al contrario de su padre, él no hacia tremendo escándalo por que llegaban tarde o que se veían con chicos. Ichigo sabia que sus hermanas no eran tontas, se sabían cuidar y merecían su espacio pero Isshin no quería ver eso, para él, aun seguían siendo las niñas de siete años que lloraban si se le rompía la cabeza a su Barbie. Sabía que tenía que aceptar que sus hijas ya cumplían 13 años ese viernes, eran adolescentes, por lo cual decidió despedir esa niñez con una fiesta en su casa.
Cualquier padre pensaría en hacerle una fiesta con luces sicodélicas, igual que esos clubs en LA pero solo a Isshin Kurosaki se le ocurre contratar a payasos, magos, animadores de fiestas infantiles, cajas sorpresas de McDonald, etc. Como dicen: A un padre le cuesta más darse a la idea que sus hijas ya no son niñas. En el caso de Isshin pues…
— ¡Ya déjame, viejo pervertido! —Fue el grito descomunal de Karin al verse acosada por su propio padre— ¡Yo puedo ir solita a la escuela! ¡Tengo pies, tengo manos…!
— ¡Y también busto! ¡¿No ves como todos esos niños te miran, Karin?
— ¡Y una mierda! ¡Déjame en paz! ¡Largo, vete, desaparece, huye, corre, atrápalo! ¡Lo que sea, solo déjanos en paz! —Toda la gente a su alrededor comenzó a verlos extraño… cualquiera lo haría.
— ¡Pero quiero protegerte!
— ¡Yo puedo patear traseros solita, me se cuidar sola y cuido a Yuzu todo el tiempo! ¡Así que no tienes nada de que preocuparte! —Tan mala suerte tiene Ichigo que justo pasa por ahí— ¡Mira ahí esta Ichigo con una chica!
— ¡¿Dónde?
Isshin se descuido tan solo un segundo, vio a su hijo caminar con una chica de cabello castaño oscuro, masomenos de su altura. Era extraño, en Japón las chicas no eran tan altas como esta, que parecía medir 1.70 como mínimo, pero daba para más. Se distrajo por cinco segundos para mirarlo a ambos charlar y reírse ¿En serio era su hijo? ¿El arisco, anti-social que no pela a ninguna chica? ¿Ese era Ichigo Kurosaki? Quizá se estaba equivocando pero el intenso color naranja de su cabello era inconfundible. Solo había una manera de saber si era su hijo.
— ¡Ichigo! —Grito.
El aludido se giro. Ciertamente era su hijo pero ¿Quién era la muchacha alta que estaba con él? Ichigo pensaba evadir a su padre, que de seguro le haría tremendo rollo por conversar con una amiga, pero no podían correr y lugar donde ocultarse no había; ni modo. A enfrentar el alboroto de Isshin.
— ¿Qué quieres, viejo? —Le respondió de mala manera. Estaban en una calle concurrida de la ciudad.
—Pues tus hermanas se acaban de escapar pero ya las encontrare luego —La chica se le acerco a Ichigo por atrás— Buenos días.
La castaña le sonrió amablemente y dijo —Buenos días ¿Usted es el padre de Kurosaki?
—Sí, ese soy yo —Le dio la mano para saludarla— Disculpa los malos modales de mi tonto hijo que no sabe presentar a las personas.
— ¡Cállate, viejo! —Grito avergonzado el pelinaranja— Lo siento. Él es mi padre, Kurosaki Isshin, el que debería mantener el hocico cerrado —Esto lo dijo con una vena en la frente— Papá, ella es Lea una amiga de la academia.
—Soy Lea Da pello. Un gusto conocerlo, Kurosaki-dono —Acepto la mano de Isshin.
"¿Da pello? Definitivamente ese no es un apellido japonés" Fue el pensamiento del patriarca Kurosaki ante la mención de ese extraño apellido. Casualmente se le hacia conocido pero no recordaba de donde "¿Dónde he escuchado el apellido Da pello…? ¡Claro, ya recuerdo!"
—Disculpa —Llamo la atención de Lea antes de que fuera jalada por Ichigo hacia otro lugar— ¿De casualidad tu padre se llama Víctor Da pello?
—Sí ¿Por qué? —Pregunto algo confundida la castaña.
Ahora a Isshin le parecía todo claro. Víctor Da pello había trabajado en el hospital tres años seguidos junto a él y a Ryuuken ¡Que curioso el destino! ¡Cuantas veces habían salido a almorzar los tres! ¡Cuantas veces habían ido por el café de la medianoche en sus turnos vespertinos! ¡Que tiempos! Era de esperarse que la hija de ese viejo compañero siguiera los pasos de su padre como medico pero había algo que le inquietaba tremendamente ¿Qué la familia de Víctor no vivía en Francia? Según recordaba Isshin, él le dijo que extrañaba mucho su país natal, Francia, y que esos tres años se le estaban haciendo una eternidad.
—Yo conozco a tu padre.
Teatro de Karakura. Ese mismo día. 18:00 Hrs.
La alarma sonó, lo que indicaba el fin del ensayo de la obra por ese día.
Su rutina era simple: Se levantaba a las seis, iba al instituto de ocho a tres de la tarde, de tres a tres y media llegaba hasta el teatro, de tres y media hasta las seis ensayaban la obra que iban a presentar en agosto, de seis a seis y media llegaba a casa, de seis y media a siete veía Disney Channel, de siete a ocho hacia su tarea, de ocho a ocho y media ayudaba con la cena en lo que Ichigo llegaba de la academia, de ocho y media a nueve y media cenaban, de nueve y media a diez conversaba con Ichigo, de diez a once terminaba de repasar sus líneas y de hacer su tarea, de once a once y quince se alistaba para dormir y a las once y media ya estaba dormida. De los hollows se encargaba Ichigo, aunque habían cedido y solo, de cinco noches, dos tenía que salir a matar hollows.
La obra que iban a presentar el 12 de agosto era un musical de la película "Alice in Wonderland" dirigida por Tim Burton (N/A: Lo siento, tenia que poner esa película ¡La amo! Algún día espero trabajar con Tim Burton o de plan conocerlo y felicitarlo por sus grandes películas que me inspiran muchísimo:] ¡Aguante Tim! ). Todos pensaran que Rukia haría el papel de Alicia pero no, no supero las expectativas de la profesora ¿Qué papel tenia? Rukia era la reina roja. Según Shiori-sama, la personalidad explosiva de Rukia encajaba perfectamente con la reina roja.
Pero esta producción era distinta a cualquier otra. Shiori-sama había tenido la idea de acompañarlo con arneses, trapecios, trampolines y muchas acrobacias rítmicas. Iba a ser una producción monumental ¿Dónde la iban a presentar? En el teatro de Karakura por supuesto y después lo presentarían en la inauguración de un orfanato que Shiori-sama estaba patrocinando. En fin, iba a ser monumental pero muy peligroso.
Esa primera semana de mayo habían ensayado las líneas, la otra semana seguirían con las líneas y luego empezarían a compilarlo todo con los arneses, los saltos y trampolines. Rukia no sabía en que rayos se estaba metiendo pero no le importaba por que le gustaba estar sobre el escenario, ser distintas personas o dos a la vez. No sabía por que pero cada vez que interpretaba a algún personaje sentía que podía hacer muchos más y la adrenalina corría por su cuerpo.
Ese día laboral había culminado. Shouta le había estado enseñando a afinar sus cuerdas vocales para poder hablar mas fuerte. El papel que interpretaba Shouta Usami era el del sombrerero loco pero él siempre obtenía los mejores papeles.
—Muchas gracias, Shouta-kun, por haberme ayudado con mis líneas —Le agradeció Rukia mientras caminaban hacia la estación de tren— La verdad no lo hubiese logrado sin ti.
—Mi trabajo es ayudar a la estrella de la producción —Con elogios se ganan a las personas pero Rukia no era idiota.
— ¡Ay, pero que dices! ¡Si yo no soy la protagonista! ¡Soy solo un personaje secundario! —Pero al parecer Rukia es demasiado o inocente o idiota para no notarlo.
Shouta tenía un plan, ciertamente no era para robar el banco nacional de USA pero algo era algo. Pretendía ser el "amigo cariñoso" por un tiempo, ustedes saben, ganarse la confianza de la chica, tener mas cercanía con ella y luego estacaría el golpe final ¿Cuándo lo pensaba hacer? En el estreno de la obra de teatro. Pero ¿No le temía a Ichigo? ¿A que le partiera el cuello o, en el mejor de los casos, lo dejara impotente? La verdad oculta de Shouta era simple: Era un mujeriego pero de los malos, de esos que cautivan a una mujer, obtienen lo que quieren de ella, en este caso el sexo, y luego las abandona a su suerte y con una gran carga en los cuartos posteriores o como se le diría en la actualidad, siendo madre adolescente.
Shouta tenía en mente que Rukia seria un muy buen partido en la cama y pensaba poner en marcha su plan en el estreno de la obra. "Primero es separar a Kurosaki de ella y luego el resto será fácil" Ese era siempre el tonto pensamiento de un chico malo.
Finalmente entre conversación y plática amena llegaron a la calla de Shouta que, casualmente, estaba solo a cinco cuadras de la casa Kurosaki ¿Coincidencia? No lo creo, ciertamente Shouta ya le había echado el ojo desde hace bastante tiempo.
—Bueno, Rukia-chan, aquí me quedo yo —Le dijo muy amablemente y en tono caballeroso— Buenas noches.
—Buenas noches, Shouta-kun.
Siguiendo el hilo de sus pensamientos, la morena, se encamino a la casa Kurosaki. Metió la llave en la cerradura, abrió la puerta, escucho risas provenientes de la sala, camino lentamente y cuando llego a la sal no pudo creer lo que veía. Isshin estaba sentado en el asiento de uno, las gemelas en el sillón de tres personas e Ichigo estaba sentado en el sillón de a dos…
Con otra chica mucho mas bonita que ella a su lado.
POV Rukia.
¿Qué demo…?
— ¡Oh, Rukia, ya llegaste! —La voz de Ichigo se hacia lejana— Te presento a Lea, es una compañera de la academia a la que voy después de clases. Nos encontramos con el viejo por la calle y al parecer conoce a los padres de Lea ¿Qué casualidad no?
—Sí, que casualidad.
Fueron las únicas palabras que pude mencionar por que no había comprendido ni la mitad de lo que había dicho Ichigo ¿Quién era esa chica? ¿Por qué le sonreía tan confiadamente a Ichigo si apenas la conocía? Su rostro era bello, parecía una de esas modelos que salen en "Runaway 16", es realmente hermosa.
—Así que tu eres la famosa Rukia —La tal Lea se levanto ¡Y una mierda! ¡Me dobla la altura! ¡Me siento tan… enana!— Oh, vaya, pensé que ibas a ser mas alta como Kurosaki era alto pensé que…
…
¡¿QUÉ CARAJO HA DICHO?
—Jajajajajajaja —La risa de Ichigo se hizo sonar en la casa. Oh ese idiota me las iba a pagar caro— Todos, cuando la conocen, piensan que es alta pero luego se dan con la sorpresa de que es una enana.
— ¡Cállate, imbécil! —Le grite, colorada por la furia. Me estaba avergonzando frente a su amiga de la academia… ese infeliz— Lamento que tengas que soportar a Ichigo todas las tardes, Lea-san —Para que vean que soy una buena actriz. Sí, estoy actuando por que la verdad tengo ganas de insultarla por lo que ha dicho ¡¿Qué yo iba a ser mas alta por que Ichigo era alto? ¡Por favor! ¡Me lleva un carajo que sea mas alta que yo, soy mas fuerte y ágil que ella, le puedo romper la canilla en un segundo sin ser tan alta!— Un gusto.
Veamos. Era alta, delgada, de cabello extremadamente lacio y largo de un color castaño, tenia buenas proporciones en los cuartos traseros y, aunque no podía competir con Inoue, al menos los tenia mas grandes que yo. Apartando, era demasiado alta ¡Casi de la altura de Ichigo y creo que todavía le sobrepasaba! Su piel tenia un bronceado tan… no se, era extraño ver a esa chica era tan distinta a mi, a Tatsuki, a Inoue, a cualquier chica de Karakura. Sus ojos eran verdes, hermosos verdes debo admitir, ¿serian lentes de contacto? Inoue me había dicho que podía cambiarme el color de los ojos con lentes de contacto.
Lea me sonrió amablemente. La verdad me estaba cayendo bien… hasta que volvió a tomar asiento al lado de Ichigo. Bien ¿Sabia ella quien era para Ichigo, no? Por que sino lo sabia pues, por mi, no habría problema en arreglarlo por la fuerza.
— ¿Te vas a sentar o no, Rukia? —Me hablo el idiota de mi novio señalando el sitio al lado suyo de la izquierda, ya que el de la derecha lo ocupaba Lea.
—Sí —Respondi levemente, sentandome a su lado.
—Rukia-chan, Lea es hija de un ex compañero del hospital que vino desde Francia por tres años por un doctorado y, si no me equivoco, ahora es profesor de Biología genética de la facultad de medicina de Marsella ¿no, Lea-chan?
—Sí. Mi papá trabajo mucho por ese doctorado y, cuando lo consiguió, realmente se realizo como persona y ahora ya no quiere ejercer su profesión sino intentar dar sus conocimientos a otras personas. El decano de la facultad de Marsella lo llamo y lo contrato para poder ser profesor de Biología Genética.
Ok. Todo esto de la medicina es interesante pero ¿Qué es Marsella? ¿Qué es decano? Primeramente ¿Qué es biología genética?
— ¡Increíble, Lea! —La voz de mi novio me saco de mis cavilaciones— ¡¿De verdad tu padre hizo todo eso?
— Sí, Kurosaki, aunque no lo creas.
—No, si lo creo solo me impresiona. He escuchado de Marsella, una de las mejores universidades para estudiar medicina en Francia, hay mejores pero esa es de prestigio —Vaya, Ichigo si que había investigado acerca de las universidades con facultad de medicina.
—Hey, ¿Te parece si otro día vienes a mi departamento y video chateamos con mi padre? Cada domingo él se conecta para saber como estoy aquí en Japón — ¿Qué ha dicho?— La verdad a veces pienso que no confía en mí.
¡Ah, ya recobre el sentido! Dijo que si Ichigo podía ir a su departamento para video chatear con su padre que, según sé, esta en Francia. La verdad es una buena oportunidad para Ichigo y no creo que haya problema en que yo vaya también.
— ¡Es una fantástica idea! —Casi grite como respuesta a la pregunta a de Lea.
— ¿Segura, Rukia? —Me pregunto Ichigo ¿Pero que pensaba? ¡Era una grandiosa oportunidad para poder entablar conversación con un doctor en medicina genética y lo que tenga que ver con eso! ¡Seria fantástico!
—Pero claro, idiota. Es una gran oportunidad.
—Cierto es una gran oportunidad…
Yo siempre tengo la razón.
—Pero lamento decirte, Rukia-san, que no podrás venir con nosotros.
¿Qué?
— ¿Qué? —Repetí anonada.
— ¿Por qué no? —Pregunto Ichigo.
—Mi padre es algo especial con las visitas a mi departamento y solo quiere ver a personas que tengan batas blancas y sean prospecto de futuro medico y, si no me equivoco, tu eres actriz ¿no?
Claro, cuando le conviene dice que soy actriz y, cuando no, me traiciona vilmente como Aizen. La verdad a veces pienso si realmente deberíamos estar juntos.
—Sí, soy actriz —Arrastré las palabras como si estuviera comiendo limón agrio.
—A mi padre le va a preocupar que vayas tu porque, viéndote, no tienes para nada pinta de medico.
…
Ok, puede que no sea tan inteligente como los demás pero es por que no he estado en el mundo humano el tiempo suficiente para saber que demonios significa "biología genética", incluso acepto que no tenga pinta de medico pero no voy a aceptar que sea ella quien me hable así ¡Ichigo jamás, ni siquiera cuando no estábamos de novios, me hablo así! ¡Jamás! ¡Y Lea como se llame no me va a denigrar así! ¡Antes que mi noviazgo, antes que todo, esta mi orgullo!
FIN POV Rukia
"Sabia que era mala idea traer a Lea aquí ¡Mierda! Puedo sentir el aura homicida de Rukia" Una idea perversa paso por su mente "¿Acaso estará celosa de Lea?" Una sonrisa involuntaria salió a la luz, su orgullo de hombre estaba por la nubes "Bueno ahora sentirá lo que yo siento cuando la veo con Shouta Usami" Su sonrisa desapareció "Demonios, hasta decir su nombre me produce vinagrera".
Las cavilaciones de Ichigo fueron interrumpidas por los pasos enojados pero decididos que Rukia dio hacia las escaleras mientras decía:
—Hagan lo que quieran —Su voz era lúgubre y destilaba venganza.
"Rukia…" Fue el pensamiento de Ichigo ante la actitud de su novia. Era más que obvio que Lea sobraba ahí e iba a ser más difícil que Rukia cambiase esa actitud de "te voy a matar".
—Lea, creo que es hora de que te vayas a casa, se hace tarde —No quería sonar ofensivo ni nada por el estilo, era la primera amiga que hacia en la academia, no quería espantarla por los celos de su novia.
—Sí, tienes razón —Dijo mirando la hora, se levanto— Me despido, Kurosaki-dono —Hizo una pequeña reverencia— Chicas —Se despidió con la mano de las gemelas.
—Adiós, Lea-chan —La despidió Yuzu.
Karin había visto la reacción que tuvo Rukia ante la provocación de Lea. Se veía a kilómetros que quería con su hermano pero sabia del inconveniente factor "novia". Presentía que lo que restaba del año iba a ser… interesante. La verdad admiraba mucho mas a Rukia ahora porque, de haber sido ella, Karin le habría propinado un fuerte puntapié en el estomago por haberla ofendido de esa manera.
Sabía que Rukia era de la clase de chicas que no se dejaba manipular por nadie y que era fuerte. Sabía que tuvo que poner en práctica todo su autocontrol para no mentar madres hace un rato. La puerta se cerró e Ichigo inmediatamente subió al cuarto de las gemelas y abrió la puerta.
Encontró a Rukia ensayando una de sus escenas para la obra que no sabia de que trataba por que, sinceramente, no le había prestado atención en nada del teatro ¿Quién le mandaba a hablarle en hora de estudio? Pensó que lo haría fatal, como siempre, pero se dio con la sorpresa de que sonaba creíble su actuación. Aclarando algo; Rukia estaba de espaldas y no notaba la presencia de Ichigo.
— ¡¿Qué alguien no me puede traer un chanchito?* —La verdad, no actuaba nada mal. La escena del chanchito era un tanto sádica por el abuso a los animales pero divertida a la vez.
—Siento decirte que no tenemos ningún chanchito en esta casa —dijo en un tono burlón Ichigo pensando que las cosas se suavizarían un poco si bajaba la tensión.
Lamento informales que solo empeoro las cosas.
—Lárgate, Ichigo. Tengo que ensayar —Ese era el tono mas indiferente y con la amenaza de "no me jodas" mas visible ¡Hasta un ciego vería la indiferencia en su voz!
Todos menos Ichigo.
— ¿Ah? ¿Por que estas de tan mal humor? —Le encaro. Ichigo no era de las personas que se inmutaban ante una situación así— Habla ya, enana.
La morena se giro y le dio una de sus miradas más frías que Ichigo pudo sentir como se congelaba, literalmente, hasta la medula. No era buena idea hablar con ella en ese momento, por lo menos no hasta que se tranquilizara pero nosotros, los fans, conocemos a Ichigo Kurosaki: Atractivo, impulsivo, cabezota, inteligente cuando quiere serlo, protector y un largo etcétera, como también sabemos que hay momentos en que ser idiota es su lema principal.
—Ok. Ok. Ya párala ¿no? Pareces menopáusica con tus cambios de humor, solo te faltan los bochornos allí abajo—Dijo refiriéndose a la intimidad de su novia— y te puedo empezar a llamar "tiíta Rukia".
Pausa / Una pregunta a todas las lectoras ¿A que mujer, en uso pleno de todas sus facultades físicas y psíquicas, le gustaría que la llamasen menopáusica? ¡Ni a mi madre le gusta que la llamen así, y eso que ella esta en esa etapa! / Rebobinando.
¿Qué fue lo que ocurrió después de la frase sarcástica del pelinaranja? Digamos que el infierno se desato, literalmente hablando, en el cuarto de las mellizas.
— ¡¿QUÉ MIERDA DICES, DEGENERADO? ¡¿A QUIEN CARAJOS LLAMAS MENOPAUSICA?
En el transcurso de ese grito Rukia le lanzaba cosas, al azar, a Ichigo ¡Las cosas que estaban mas cerca a ella! Mala suerte la de Ichigo que el secador de pelo era lo primero que estaba a su alcance; bueno, el secador de pelo, y muchos mas objetos corto-punzantes. El pelinaranja esquivaba como podían los objetos, excepto el secador que le dio en la ingle y, soportando el dolor, siguió esquivando los objetos que apuntaban hacia su virilidad.
— ¡CON UN DEMONIO, RUKIA, CALMATE DE UNA BUENA VEZ! —Le grito.
— ¡VETE, LARGO, FUERA DE MI CUARTO! —Le gritaba. Estaba realmente furiosa con Ichigo y con Lea; con Lea por haberla insultado indirectamente y con Ichigo por no haberla defendido. Se supone que el imbécil era su novio ¡Tenia que defenderla, maldición!— ¡AHORA!
Hay personas que no entienden con palabras y la fuerza bruta es la única manera de hacerlos entender. Ese era el caso de Ichigo Kurosaki que, al verse ya con varios moretones en varias partes de su cuerpo que desconocía que tenia, se vio en la obligación de alzar la bandera blanca pidiendo una tregua… hasta que Rukia tiro, "por accidente", un vaso de losa que habían dejado las mellizas en el cuarto y estampo contra la pared.
La taza se hizo añicos y un pedazo de vidrio impacto contra el brazo de Ichigo y no fue hasta que comenzó a emanar sangre en cantidades industriales que no se espanto de verdad.
— ¡Auch! ¡Mira lo que me has hecho… mierda, duele!
Rukia se espanto en cuanto vio la alfombra con gotas de sangre y fue a ayudar rápidamente a su novio. Aunque sea un desgraciado, aun lo quería y no podía verlo lastimado. Rápidamente cogió una toalla, primero retiro el pedazo de vidrio que se había incrustado y luego hizo presión sobre la herida.
—Ven siéntate —Le pidió la morena, ya mas calmada— Sujétate la toalla fuerte para que no se derrame mas sangre, voy a traer algunas cosas del botiquín.
Rukia se fue y regreso en lo que Ichigo suspiro, de verdad que era rápida ¿Cómo diablos lo había hecho? No tenia ni idea pero en fin, volvía con todo el botiquín de primeros auxilios. Pero una pregunta, simple y sencilla, hizo eco en la cabeza del pelinaranja ¿Sabia Rukia algo de primeros auxilios o como usar el alcohol sin hacerlo chillar? La respuesta era no.
—Rukia —Su voz sonaba algo espantado— Dime ¿Sabes utilizar el botiquín de primeros auxilios? —Temía la respuesta.
—Bueno, intentare no matarte al menos.
Trago saliva fuertemente. Esto estaba mal, una pelea simple y un comentario, que no volvería a decir, habían provocado una herida de unos cuatro centímetros de profundidad en el antebrazo de Ichigo Kurosaki. "¿Qué aprendimos hoy? Jamás llamar a Rukia menopáusica"
—Bien, quédate lo mas quieto posible.
Sala de estar de la familia Kurosaki. Dos minutos después.
Un grito hizo retumbar toda la casa Kurosaki.
Era un grito de dolor, como si le estuviesen torturando; y se escuchaba del cuarto de las mellizas.
— ¿Qué carajo fue eso? —Fue el dulce y tierno comentario de Karin Kurosaki— ¿Fue Ichi-nii quien grito?
Otro grito se escucho pero esta vez mas como gemido que otra cosa.
—Oto-san ¿No estaba Rukia-chan arriba? —Pregunto Yuzu.
—Sí. Se fue al cuarto furiosa antes de que Lea-chan se fuera —Otro gemido entre la angustia y la desesperación se hizo presente, interrumpiendo su conversación— ¿Por qué?
Otro gemido más angustioso que el otro.
—Demonios —Maldijo Karin— La verdad que Ichi-nii no debió haber subido tan rápido. Por querer arreglar las cosas rápido algo malo sucedió.
—Soy incapaz de pensar que Rukia-chan le pudiera hacer daño a Ichi-nii —Otro gemido pero esta vez mas despacio— ¿Y si mejor vamos a ver que sucede?
Un segundo. Dos segundo. Treinta segundos. Un minuto. Dos minutos. Los gemidos pararon.
—Algo sucedió —Respondió Isshin en lo que se levantaba del sofá y subía sigilosamente las escaleras— Vengan vamos a averiguar que es.
Las gemelas le siguieron.
Y así terminaron escuchando tras la puerta del cuarto de las mellizas.
— ¿Esta mejor? —La voz de Rukia sonaba entrecortada— ¿Te duele mucho?
Otro gemido se hizo presente pero ya no tan fuerte y menos angustioso. De hecho, sonaba como si le gustara mucho lo que estaba haciendo "¿Pero que están haciendo?" Era la lascivia pregunta que formulaba Isshin Kurosaki en su pervertida y lujuriosa mente. Otro gemido pero inundado de placer esta vez…
—Rukia, ¿Sabes realmente lo que haces?—El gemido fue mas sonoro; no cavia duda, algo "pervertido" estaban haciendo ese par dentro de la habitación.
—Si, ya… ¡Cállate de una vez! —Le respondió con voz cansada.
—Aghh… solo espero que no conciban a mi sobrino en nuestro cuarto —Fue el irónico comentario de Karin Kurosaki a lo que los demás solo la callaron con un leve "Shhh"— Ya, ya, esta bien, me callo, me callo.
Los gemidos dejaron de emitirse. Algo pasaba a dentro y todos pensaban que por fin iban a ser tías/abuelo.
Mientras tanto en la habitación de las mellizas.
Ichigo estaba sentado en la cama de su novia con el brazo vendado en una posición realmente extraña. Jamás pensó que un pedazo de loza filuda fuese tan doloroso de sacar ¡Y más cuando trozos se habían quedado dentro de la carne sangrante! Ichigo había gritado como soprano ese día y no se las habían pateado. Rukia, en el intento de salvar a su querido novio, con un alicate, sacado de quien sabe donde, le arranco el vidrio del brazo pero se dio cuenta que en realidad no lo saco; lo partió en dos.
¿Cuál fue el pronóstico? La mitad del vidrio había sido liberado y la otra mitad estaba impregnada en la herida del sustituto. Ichigo había mentado madres pero Rukia no le hacia el menor de los casos, simplemente se dedicaba a pensar como sacar la otra parte del vidrio, finalmente cogió el bisturí que había usado para rasurarse las cejas y con un certero movimiento saco el pedazo de vidrio… como también saco mucha mas sangre.
Ichigo tenía que ser llevado de emergencia al banco de sangre.
Finalmente la morena decidió que seria de ayuda su Kidoh para curar la herida, al menos superficialmente. Ciertamente no tenia los poderes de regeneración de Inoue pero haría lo su mejor esfuerzo en, aunque sea, cerrarle la herida. Después de unos minutos con el Kidoh, Ichigo comenzó a gemir ya no tan dolorosamente, con mas alivio y placer que antes. La verdad, estaba más calmado ahora que ya no tenía el brazo desangrado pero aun así no se podía quedar con la herida abierta por lo que la morena se decidió a vendarlo.
Rukia no tenía ningún futuro como enfermera o, en el mejor de los casos, asistente dental.
Así fue como llegamos a la situación en la cual el brazo de Ichigo estaba vendado con su cuello en la posición mas extraña posible. Créanme, no hay palabras para describir como estaba retorcido pero finalmente Rukia pudo ponerle el brazo en una posición razonable, de frente, y el Kidoh le ayudo mucho a curarse la herida.
—Bueno supongo que tendré que hacerlo yo mismo, ya que pareces ser una inútil en esto —Le reprocho enojado el shinigami mientras se desataba el vendaje y gemía de vez en cuando por el dolor del brazo— Ah, Rukia, no sabes hacer esto.
—Bueno, discúlpame, no soy un "prospecto" de medico, Ichigo —Hizo comillas con sus manos en prospecto, aun seguía enfadada por lo de Lea— Siento solo ser una vulgar y tonta actriz, siento no ser tan inteligente como otros, siento no tener esa pinta de medico que tienen tú y Lea ¡Y siento no ser suficiente para ti, imbécil!
Ahora, como ya se habrán dado cuenta, los que escuchaban afuera sabían que la situación se había tornado peligrosa. Cuando Rukia se enojaba, el huracán "Defiendo mi orgullo Kuchiki" barría con toda esperanza y moral presente. Isshin y Yuzu ahora se ponían a sudar frio mientras Karin, por una vez en la vida, se puso a espiar con ellos. No se iba a perder lo que Rukia le iba a hacer a su hermano. Seria oro puro.
— ¡¿No ser suficiente para mi? ¡Auch! —Gimió mientras se vendaba bien la herida— ¡Rukia ¿De que mierda hablas?
— ¡De lo que Lea dijo! ¡Oh, pero es que tu no escuchaste lo que me dijo ¿verdad? ¡Solo te quedaste aplastado en el sillón, como un gordo y castrado perro viejo, escuchando como tu "amiguita" me insultaba y ni siquiera te dignaste a defenderme! ¡Si alguien te hubiese insultado, yo, y escucha bien, yo te hubiera defendido! ¡¿Por qué? ¡Por que eres mi novio, mi amigo y mi compañero de batallas! ¡Se supone que nos guardamos las espaldas pero resulta que tú decidiste clavarme el puñal, no por la espalda, Oh, no, sino de frente y sin descaro alguno! ¡Como un vulgar y sucio traidor!
…
El pelinaranja estaba realmente atónito ante lo que había soltado su novia, nunca la había escuchado hablar con tanto veneno y enojo en su voz, era como si fuese una serpiente venenosa a punto de morderlo. Pero era Kurosaki Ichigo, nunca se quedaba callado.
— ¡Vaya! —Dijo el pelinaranja.
— ¿Vaya que? —Le respondió.
—El club de teatro te ha vuelto mas "melodramática" de lo normal —Hizo comillas en melodramático— Jamás te había escuchado decir tantas palabras en forma de un insulto ¡Haz aprendido algo nuevo! ¡Bien por ti!
"Oh-uh" Fue el pensamiento del patriarca Kurosaki al escuchar el sarcástico comentario de su hijo. Estaba jugando con fuego y se iba a quemar "Sera mejor que intervenga o me quedare sin casa de nuevo"
— ¡Hijo de pu…! —Rukia no termino de maldecir por que Isshin abrió la puerta sonoramente.
— ¡Vaya, vaya, vaya! ¡¿Qué tenemos aquí? ¡Rukia-chan ¿Por qué no vas a ayudar a Yuzu con la cena?
— ¡Vamos, Rukia-chan! —Yuzu temía por la vida de su hermano y lo quería demasiado como para verlo morir tan joven… Ok, quería un nuevo vestido para Bustafá (Alias: Kon) y el único que podía comprárselo era Ichigo.
Rukia respiro hondo unas diez veces antes de irse sin siquiera dirigirle la mirada a Ichigo.
Cabe resaltar que esa fue una de las cenas mas incomodas, con intentos varios de homicidio, tensa y peculiarmente terrorífica que la familia pudo haber tenido. Rukia era como un león enjaulado listo para atacar en cuanto su enemigo bajase la guardia. León enjaulado: Rukia Kuchiki, enemigo: Ichigo Kurosaki, guardias de la jaula del león: Isshin, Yuzu y Karin Kurosaki.
Iba a correr sangre esa noche.
Sábado 6 de mayo. 09:30 Hrs. Habitación de las mellizas.
POV Karin.
El sol me da en toda la cara, un maldito pájaro esta chillando fuertemente en una de las ramas del árbol del vecino, hay perros que le están aullando al sol o están peleándose entre sí, puedo escuchar los murmullos de Rukia-chan, el viejo e Ichi-nii detrás de la puerta. Me giro para ver a una Yuzu completamente dormida, no se da cuenta de que planean la misma sorpresa que el año pasado: Desayuno en la cama, nos mandan a volar todo el día y al regreso hay un pastel y todos los amigos del hospital del viejo están discutiendo en la cocina mientras niños que no conozco están alborotando la casa.
Odio el 6 de mayo.
Lo único que puede hacer bonito este día es… No, lo siento, me equivoque nada puede hacer que este día sea mejor, en todo caso puede empeorar pero no creo que el viejo se atreva a invitar a toda nuestra clase a una de esas fiestas infantiles, je, no, antes me suicido a que mis compañeros de clase conozcan a mi padre. Quizá Yuzu sienta lo mismo, la verdad es que necesitamos un nuevo padre, o que nos digan que hemos sido adoptadas seria lo mejor.
La verdad esto no se podía poner peor.
— ¡Sorpresa! —Vi a mi padre con un pastel con forma de conejo en manos, a Rukia-chan con una mascara de Chappy y a mi hermano con su cara de "me jode esto".
Al universo le encanta contradecirme ¿verdad?
Ya para que me esfuerzo.
El día no podía estar peor. No fue el típico desayuno en la cama, por el contrario, nos mandaron a vestir y estuvimos en el desayunador toda la familia… Oh, sí, olvide mencionar que Ichi-nii y Rukia-chan no se han hablado desde hace dos días y el ambiente ha estado tan cargado que podría lanzar un huevo al aire y en menos de cinco minutos estaría frito y listo para comer. Lo peor han sido los intentos de homicidio y los "yo tengo razón" o "No él/ella esta de mi lado", era frustrante tener siempre que decir que yo no daba ni para uno de para otro.
Yuzu estaba en la peor de las situaciones ¿Por qué? Porque ella, inocentemente, dijo "yo estoy de tu lado, Rukia-chan". Error fatal. Desde ese día Ichigo no volvió a probar ningún bocado hecho por Yuzu o Rukia, pensaba que lo iban a envenenar y se iba a comprar al McDonald's de la avenida ¡¿Cómo puede creer que su propia hermana lo iba a envenenar? ¡Yuzu lloro por horas cuando el infeliz le dijo eso y el viejo lo cuadro!
¿Sirvió de algo? No. Simplemente hizo que la casa se volviera un lugar inseguro y aterrador, desde que Lea vino todo había sido problemas e Ichi-nii realmente no cooperaba para arreglar las cosas. Con decirles que Yuzu y yo tuvimos que dormir con tampones en los oídos, un casco de la guerra del golfo y metralletas cargadas de pintura; la casa era un campo de batalla e Ichigo no hacia nada por disculparse.
Él tenia la culpa ¡Él había traído a la bestia, alias Lea, y había molestado a la bella, alias Rukia, que ahora era la bestia endemoniada encarnada! Si Ichigo tenía el ceño fruncido ¡Entonces Rukia era la reina de los ceños fruncidos! ¡Le había ganado a mi hermano! ¡Increíble! En fin, ya terminamos de desayunar y ahora el viejo nos ha mandado a todos a volar de la casa y no regresar hasta las seis de la tarde. Me da miedo lo que haya planeado el viejo y la verdad no quiero descubrirlo.
Debo admitir que, por una vez en toda mi corta vida, estoy aterrada.
FIN POV Karin.
Sí, el panorama era así de feo como lo describía Karin.
Las cosas no podían emporar…
— ¡Rukia-chan! ¡Que sorpresa verte por aquí! —Shouta Usami estaba paseando a su perro por el vecindario de la casa Kurosaki ¿Acosaba a Rukia? No, la verdad es que vivía unas cuadras mas abajo.
— ¡Shouta-kun! ¡¿Esa es Cookie de la que tanto me has hablado? —Se arrodillo para ver a la perrita. El rubio solo asintió con la cabeza— ¡Sugoi! ¡Es tan linda!
— ¡Que linda perrita! —Fue el comentario de Yuzu, mientras también se arrodillaba a acariciarla— Tu debes ser Shouta-kun, Rukia-chan nos ha hablado tanto de ti.
— ¿En serio? Bueno, gracias un placer conocerte también eh…
—Yuzu Kurosaki —Respondió la castaña.
— ¡Oh! ¡¿Ustedes son las mellizas Kurosaki? —Dijo señalándola a Karin también.
—Sí ¿Por qué? —Respondió toscamente Karin
— ¿Conocen a Mikami Usami? —Preguntó.
—Sí, es un amigo nuestro —Respondió Yuzu tan inocente como siempre— ¿Por qué?
— ¡Mikami es mi hermano menor! ¡Vaya, así que ustedes eran las lindas mellizas de la que tanto habla! —Respondió. Ese comentario hizo sonrojar mucho a Yuzu pero Karin no se la trago tan fácilmente, ella podía ver como los ojos de Shouta rebosaban de lujuria contenida, algo andaba mal.
— ¡Vaya, pero que sorpresa! —Hablo la castaña— Jamás pensé encontrarme con el hermano de Mikami ¡Y que genial que seas amigo de Rukia-chan!
—Sí, por cierto, les confirmo que Mikami va a asistir a su fiesta ¿es hoy, no?
— ¿Qué fiesta? —El miedo se apodero de Karin.
—Tu padre entrego muchas invitaciones para una fiesta el día de hoy en su casa. Aprovecho para decirles que yo también iré.
— ¡¿IRAS? —Fueron los gritos al unisonó de dos personas conocidas por nosotras, las ichirukistas, como Ichigo y Rukia. Él grito de enfado y ella de emoción.
—Sí —Miro su reloj de pulsera— Bueno, Cookie tiene que dar su paseo matutino, Good bye, Rukia —Se despidió en ingles mientras le besaba la mejilla a la morena y ella se sonrojaba mucho.
—Adiós, Shouta.
El rostro de Ichigo era el de un volcán a punto de explotar.
Al parecer las cosas si podían empeorar.
Casa Kurosaki 17:59 Hrs. Puerta principal.
Las cosas después de toparse con Shouta habían estado mas tensas de lo normal. Yuzu y Rukia se habían ido por su cuenta a ver vestidos, gastar la GRAN mesada de Byakuya, la cual no terminaron de gastarla, y a ver a conejos en una tienda de animales. Ichigo jalo a Karin, quien estaba a punto de irse corriendo un minuto después que Rukia y Yuzu se largaran pero su "amado hermano" la tomo del brazo, a cualquier lugar que no involucre estar cerca de ellas. Ichigo tenía orgullo, Rukia tenía orgullo y ninguno de ese par de idiotas enamorados se iba a disculparse para que todo volviera a ser calma y felicidad…
Ok, tampoco pidamos perfección pero mientras no vuelen tazas o platos por los aires, estamos bien.
En fin, así nos dieron las seis de la tarde y tanto Rukia como Ichigo estaban parados sobre el pórtico de la casa Kurosaki con ambas mellizas atrás de ellos. Karin quería matarse, o mejor aun, matarlos a ellos mientras Yuzu solo quería que pararan las peleas, no le gustaba vivir en guerra; por otro lado Isshin padecía de lo mismo, es por eso que los boto de la casa para ver si arreglaban las cosas, pero más que nada era para ganar tiempo.
— ¿Te fuiste con Shouta a pasear a esa estúpida perra? —El veneno destilaba de su boca como si fuera el de una serpiente.
—No. Me fui con Yuzu a comprarle su regalo de cumpleaños y a Karin también le compre algo —De una de las cuatro bolsas, saco un balón de futbol autografiado por Kaká— Feliz cumpleaños, Karin.
La pelinegra cogió el balón, asombrada por el olor a cuero nuevo que tenia, resplandecía como si fuera la copa mundial de futbol— ¡Increíble! ¡Gracias, Rukia-chan! ¡Esta increíble! ¿Por qué no puedes ser como Rukia-chan, Ichi-nii? Tu ni siquiera nos has saludado por nuestro cumpleaños —Karin estaba jugando con fuego por que la mirada de Ichigo era de culpa, enojo y celos; si lo mezclas bien nos da ¡Voala! El carácter de Kurosaki Ichigo— Y es que lo hiciste tan bien en la mañana que se te notaba la felicidad ¿eh?
Definitivamente Karin era experta en comentarios sarcásticos que hacían enojar a su hermano.
—Bien, siento no ser tan perfecto como Rukia. Veo que ella seria una mejor hermana que yo ¿no? —Miro a Rukia, esta vez dolido— ¡Lo lograste! ¡Lograste tu cometido, Rukia! ¡Tú ganas! ¿Quieres a mi familia? ¡Bien, tómala, te la regalo!
— ¡¿Qué? —Esta vez, quien estaba confundida era la pelinegra— A ver Ichigo, yo no compre a tu familia, no se de que demonios estas hablando en primer lugar ¡Y yo debería ser la molesta por que aun espero tu disculpa después de lo que sucedió con tu amiguita Lea en la sala hace dos noches!
— ¡No tengo por que disculparme contigo, tu fuiste la que inicio todo! ¡Me aventaste cosas! —Alzo su brazo, el cual estaba vendado totalmente— ¡Me aventaste una taza y un vidrio se incrusto en mi brazo! ¡Luego me engañas con Shouta Usami y ahora compras a mi familia! —Su voz denotaba dolor— Mi padre esta de tu lado, mis amigos están de tu lado, Yuzu esta de tu lado y ahora Karin, que era la única persona que no estaba de tu lado, ahora lo estará porque le compraste un balón autografiado por un jugador profesional que te debe haber costado un ojo de la cara pero ¡Oh, para Rukia Kuchiki no es mucho dinero porque su hermano rico se lo paga con su gran mesada! No todos tenemos tu suerte, Rukia.
En ese preciso momento Rukia comprendió algo: Ichigo no estaba celoso por Shouta, ni estaba enojado porque ella tenía que pedir perdón; él estaba enojado porque se sentía olvidado, todas las tardes, después del instituto, él se iba a sus clases en la academia y regresaba hasta muy entrada la noche como a las 10, mientras que ella regresaba temprano de las clases de teatro y pasaba mas tiempo con la familia Kurosaki. Cuando Ichigo llegaba ya todos estaban alistándose para dormir y, para rematar las cosas, él tenía que terminar de hacer sus deberes para el instituto. Mas que celoso de Shouta o de cualquier otra persona, estaba celoso de ella por pasar mas tiempo con su familia que él, por estar mas tiempo con sus amigos que él mismo. Ichigo estaba celoso de ella y en ese momento Rukia pudo comprenderlo.
La puerta se abrió, delatando así, la no esperada, ni grata, fiesta sorpresa que había hecho su tan buen padre llamado Isshin Kurosaki. Las mellizas entraron, Yuzu sorprendida e ilusionada con tantos colores y Karin golpeándose la frente con la mano pero ni Ichigo ni Rukia entraron. Isshin se les quedo viendo por un rato desde el marco de la puerta y por ultimo dijo:
—Veo que ustedes tienen algo muy importante de que conversar, regresen temprano para cantarles el "Happy Birthay" a las mellizas—Dicho esto, cerró la puerta con cuidado.
Ichigo volteo la mirada, no quería cruzarla con la de Rukia, se sentía idiota por haber dicho todo lo que dijo pero la verdad si se sentía algo excluido, desde que Rukia comenzó con las clases de teatro le prestaban mas atención a ella que a él mismo y era la primera vez que sentía ese extraño sentimiento. No quería empeorar las cosas por lo que decidió hacer lo mas conveniente para ambos.
—Es mejor que entremos o… —Una delicada mano se ubico sobre su muñeca. La cálida sensación de la piel de Rukia sobre su muñeca fue sublime.
—Caminemos ¿Te parece?
No le podía decir no.
El parque mas cercano a la casa Kurosaki era el que tenia una hermosa fuente en el centro de este y era lo mas atractivo del lugar pero como todos los vecinos estaban en la fiesta de las mellizas, el parque lo tenían solo para ellos dos.
La noche opacó el fulminante ocaso que se había formado sobre la fuente y los colores anaranjados ahora eran oscuros y la fuente se había iluminado de un casual naranja/violeta muy lindo y distintivo. Ambos estaban sentados en una banca frente a la fuente que disparaba chorros de agua naranjas y violetas, era muy hermoso. Rukia veía como los chorros de agua disparaban formas hermosas y luego volteo para ver los iluminados ojos miel de Ichigo "Jamás me había percatado de lo realmente hermosos que son sus ojos" Pensó la ex shinigami algo embobada al ver los ojos de su novio.
Tenían que hablar.
—Bueno, ya estamos aquí —Fue Ichigo el que hablo, algo avergonzado aun— ¿De que quieres que hablemos?
La morena junto sus manos y las apoyo sobre sus rodillas— Ichigo no tienes que sentirte de esa manera.
— ¿De que me hablas?
—Hablo de lo que me dijiste hace un rato en el pórtico, yo…
— ¡No me hables de eso! ¡¿Si? Fue un error no debí haberte dicho nada —Bajo la cabeza y se paso la mano derecha por sus naranjas cabellos que ahora adquirían un tono amarillo por el color naranja de la fuente.
Una punzada de dolor asalto el corazón de la morena. Odiaba que Ichigo no confiase en ella, se sentía traicionada pero ahora tenía que hablar con su novio y no flaquear a su orgullo.
—No, tenemos que hablar de eso, Ichigo. Y… —Trago saliva dolorosamente, un nudo en la garganta estaba impidiéndole hablar y pensar con claridad— me duele que no confíes en mi.
—No, yo sí confió en ti es solo que…
—Es solo que no confías en mí. Hemos pasado tantas cosas, tantos momentos peligrosos, tantas travesías en las que hemos tenido simplemente que confiar uno en el otro y en algo como esto… ¿no confías en mí? —Una lagrima resbalo por la mejilla de la morena— Ichigo me duele y me ofende que digas eso.
Ya la había visto llorar una vez y no pudo soportarlo, no era tan fuerte como él pensaba. Podría tener nuevos poderes, podría haberse convertido en un hombre mas maduro y todo pero, cuando se trataba de Rukia, era débil, muy débil. Y eso le enojaba, porque sentía que no podría protegerla de los peligros, ahora él era su protector y debía de cuidarla cueste lo que le cueste. Se acerco un poco hacia ella y en un acto de cariño le tomo ambas manos que estaban apoyadas en sus rodillas. Rukia se sobresalto y lo miro directamente con ojos acuosos, reteniendo el llanto.
—Lo siento —La otra mano de Ichigo le seco algunas lagrimas que comenzaban a bajar involuntariamente— Odio verte llorar, me hace sentir mal. Y me siento peor si yo soy quien causo ese llanto, por favor, ya no llores más.
Rukia no era de las personas que lloraban con facilidad pero el que su novio, no, el que Ichigo no confiase en ella le dolía. "Yuzu me dijo una vez que el amor duele pero no sabia que de esta manera" Dejo que el shinigami le limpiara las lagrimas y finalmente, después de días de no haber tenido un acercamiento novio/novia, Rukia recostó su cabeza en el hombro del pelinaranja y él recostó su cabeza sobre la cabeza de Rukia.
Los chorros de agua naranja y violeta resaltaban una escena de reconciliación típica de dos enamorados; pero ellos no eran típicos enamorados, ellos eran Ichigo y Rukia, él un shinigami muy poderoso y ella una ex shinigami proveniente de una casa noble. Ambos no eran típicas personas enamoradas, eran dos personas que habían unido sus destinos para hacerlo uno solo.
—Supongo que tenemos que volver, tu padre dijo que volviéramos antes de cantarle el Happy Birthay a las mellizas —Fue el comentario de Rukia, quien ya se levantaba para ir a casa.
—Tsk… de acuerdo, pero vamos directo a mi cuarto y bajamos para la torta ¿vale? —Le propuso Ichigo mientras caminaba a casa junto a su novia.
—Eres un pervertido, Ichigo Kurosaki —Le bromeo.
—Di lo que quieras, pervertido o no, te gusto ¿no?
La morena se rio levemente. Todo rastro de enojo había desaparecido de ellos— Sí, Ichigo, te quiero así.
Ambas manos estaban entrelazadas… mientras la luna los iluminaba en su camino de retorno.
POV Karin
Ichi-nii y Rukia-chan llegaron una hora después con las manos juntas y sonriendo como si todo estuviera bien…
¡¿QUÉ CARAJOS LES PASABA? ¡¿ACASO NO VEIAN QUE ESTABAMOS SUFRIENDO LA PEOR HUMILLACION DE NUESTRAS VIDAS? Ni modo, tendré que llevar mascara al colegio. Luego de una media hora pase por el cuarto de Ichi-nii y gemidos se escuchaban de adentro ¡Ja! Definitivamente estaban reconciliándose muy pero muy bien.
FIN POV Karin.
21:30 Hrs. Sala de estar Kurosaki.
— ¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, feliz cumpleaños Yuzu y Karin, feliz cumpleaños a ti y a ti! —La canción de feliz cumpleaños se hizo escuchar por toda la sala de estar, mientras Isshin esperaba, con la torta en las manos, a que sus hijas, ya adolescentes, soplen las velas.
Cuando soplaron, toda la casa Kurosaki rompió en aplausos ¡Trece años recién cumplidos! Tenían un gran futuro por delante. Ambas mellizas se ocultaron en el armario mientras partían la torta, querían darse sus regalos de cumpleaños que ambas se habían comprado.
—Ten, Yuzu, es una medallita de Chappy con tu nombre —Le entrego la bolsita con la cadenita dentro a lo que la castaña gimió con un fuerte "Waa"— Se que amas a Chappy e inscribir tu nombre no fue tan caro pero valió la pena. Omedeto, Yuzu.
—Gracias, Karin-chan —Guardo la medallita en su bolsillo y luego le entrego el presente respectivo a Karin— Aquí tienes, Karin-chan.
Karin cogió la bolsita y se dio cuenta de que eran unos pendientes con forma de balones de futbol. Su hermana si que sabía sus gustos y, aunque no se había horadado las orejas, podría utilizarlos en cuanto lo hiciera.
—Gracias, Yuzu. —Dijo mientras se los probara superficialmente— ¿Me quedan bien?
Yuzu se rio levemente— Te quedan perfectos. Omedeto, Karin-chan.
Se quedaron un rato en silencio y luego Yuzu rompió el silencio.
—Oíste los ruidos que venían del cuarto de Ichi-nii ¿verdad? —Pregunto con inocencia la castaña.
—Sí, están fabricando a nuestro primer sobrino allí adentro pero viste que, cuando llegaron, ese ambiente de tensión que se sentía había desaparecido ¿no? Era como si todo fuese normal otra vez.
—Sí, finalmente Ichi-nii hizo algo bien ¿Crees que esta paz durará? —Pregunto Yuzu.
La pelinegra suspiro.
—Con nuestra suerte, no —Luego sonrió— Pero tengo fe en una cosa, Yuzu.
— ¿Qué cosa, Karin-chan?
—Ichi-nii quiere muchísimo a Rukia-chan y no la perderá por cosas tan tontas como estas.
La castaña sonrió y dijo: — Tienes razón, Karin-chan.
— ¿Salimos? El viejo nos debe estar buscando.
—Sí.
Y así salieron, literalmente, al mundo para mostrar que ya tenían trece años y que iban en camino a la madurez. Porque ambas tenían la madurez suficiente para darse cuenta de lo que pasaba a su alrededor, de todas maneras, ya no eran unas niñas.
Eran adolescentes.
22:30 Hrs. Parque con la fuente de colores.
Una tienda de campaña se divisaba al lado de la fuente.
Claro ¡Yoruichi se largaba a la sociedad de Almas! ¡Tessai se llevaba a Ururu y Jinta a un hotel y lamentablemente no tenía dinero suficiente para meterlo a él al hotel! ¡Claro, todos conseguían donde dormir menos él! Desde que una banda de asaltantes, o así le habían hecho creer entre todos a Urahara, había saqueado y destruido casi completamente su tienda, había tenido que estar durmiendo en hoteles baratos pero justo esa noche se le acabo el dinero y la tarjeta la tenia Yoruichi, que había desaparecido de la faz de la tierra, y él se había quedado en la bancarrota.
Así fue como Urahara Kisuke, el ex capitán del doceavo escuadrón y el que investigo el hougyoku, termino durmiendo en una tienda de campaña en un parque, sin un centavo. Todos lo habían abandonado.
N/A:
*;O;... Debo pedirles una sincera y muy sentida disculpa por haber tardado tanto en actualizar este capitulo. Excusas miles, entre ellas el estar de vacaciones, llendome de paseo para no volver hasta horas inauditas (?). La verdad no habia podido escribir algo bueno en este mes y hoy, finalmente, algo se me ocurrio. Asi que termine de escribir este capitulo.
*Lamentablemente los capitulos ya no seran semanales, aunque no prometo nada, por que empiezo clases la otra semana y poss... como la mayoria debe saber, la universidad jode xD.
*Espero que les halla gustado este capitulo... la verdad me gusta hacer sufrir a Urahara XD.
*Dejenme un comentario para saber que les parecio, nee? :3
