Capítulo IV: Miedo Al Olvido

NESSIE'S PoV

Mirarme al espejo al despertar había sido parte de mi rutina matutina desde mi último año en la insoportable escuela privada para señoritas, pero ahora sentía como si el espejo solo me criticara como mamá y la encargada de la agencia de modelaje, ahora entendía a lo que se referían ambas al decirme todas esas cosas, empezaba a notar que mi cuerpo no era tan perfecto como lo había jurado mi adulador amigo gay pues aunque tuviera un rostro ligeramente bonito jamás igualaría a esas muchachas tan preciosas y delgadas que esperaban junto a mí ese tormentoso día en el cual arruinaron mis primeras ilusiones de poder destacarme en algo que me subía el autoestima de una manera grandiosa pero que ahora solo me había dejado por los suelos con pensamientos suicidas que por más cliché que sonaran pues eran reales aunque poco probables pues como la mayoría de adolescentes que deseaban morir éramos demasiado cobardes y queríamos saber que pasaría en el futuro para asegurarnos de que no cometimos un error al dejarnos vivir, aunque la mayoría solo se dejaría vivir para no perderse el final de temporada de su serie favorita al recordarlo mientras sostenía la cuchilla de sus padres a un centímetro de sus muñecas. Ese pensamiento me alegró un poco pero al volverme a ver en el espejo después de haberme bañado y vestido con una blanca camiseta con detalles de chompa trenzada de lana en las largas mangas, un par de rojos shorts jean, un collar largo hechas cuentas de bronce, unos aretes de diamantes de fantasía color té y un par de zapatos cubiertos de escarcha plomiza con tacón color aceituna, mi tristeza volvió a formarse pues ya no me sentía tan confiada como antes así que me atreví arruinar mi atuendo con una negra chaqueta militar antigua que le pertenecía a mi papá en sus años de universitario pero me la había regalado porque me gusto para conservarla, me la puse para supuestamente estar ¨más cómoda¨ aunque ya podía escuchar a 'Joan Rivers' criticarme a kilómetros de distancia por mi falta de buen gusto en cuanto a combinaciones que se asemejaban al 2004, era insultante pero me lo merecía aunque solo me lo haya dicho mi fashionista interior; resolví dejar mi cabello suelto y completamente lacio cubierto solo por una vincha con encaje floral negro que sobresalía de entre mis cabellos color caramelo claro.

Bajé las escaleras hasta la cocina donde obviamente no había nadie al ser viernes, y desde que mi papá había viajado mi madre salía mucho más temprano a su trabajo de fines de semana, pero en fin sería como cualquier otro día pues me tendría que preparar el desayuno, el almuerzo y la cena sin ayuda de nadie en lo absoluto, lo único diferente era que ya no tenía que soportar sus dolorosos monólogos sobre su hija favorita y de porque no intentaba parecer a ella, dolía que tu propia madre te tratara como si no fueras importante aunque se suponía que los padres amaban a sus hijos por igual, ese no era el caso con la señora Reneé Drywer abrí el congelador viendo muchos alimentos subidos en grasa así que lo cerré para no tener tentaciones y decidí comer solamente un racimo de uvas moradas junto a una botella de agua. Salí de casa con mi pequeña mochila, me embarqué a la Secundaria en mi auto y puse la canción 'Lovelier Than You' de 'B.O.B' en el reproductor que estaba dentro, hace tiempo la había escuchado en una película y simplemente me encantó desde el primer momento; en el camino paré por el semáforo en rojo y veía a varias muchachas de primer año con apariencia de supermodelos riendo sobre cuán perfectas eran mientras cruzaban lentamente la pista como si fueran el centro del universo y me di cuenta de que jamás había sentido tantos celos de chicas tan superficialmente descerebradas como ellas, la canción cambió a 'Let Yourself Go' de 'Green Day' y todo cobró sentido, la luz cambió a verde así que arranqué con una sonrisa asustándolas de muerte pues llegaron a pensar que las atropellaría de verdad pero me detuve logrando que salieran de mi camino de una buena vez, llegué a la institución minutos después de ese acontecimiento digno del inicio de una película fabulosa.

Salí de mi auto como si nada obviando las miradas acosadoras de los muchachos pues ya no me importaban tanto, vi a Jake desde lejos gracias a su muy peculiar camiseta negra con un estampado que decía: ¨ARTIST SKATER MUSICIAN SURFER WRITER CHEF¨, cada palabra en blanco debajo de otra, era extraño porque él no era ninguna de esas cosas aunque lo de surfer tal vez sí pues lo practicaba una vez cada siete meses solo cuando Edward volvía a casa. Nos tomamos de las manos y caminamos por el pasillo pues aún teníamos tiempo de sobra para conversar un poco, hace una semana que nos habíamos amistado pues se disculpó alegando que había sido un idiota por haberse comportado de esa forma conmigo y que solo yo tenía razón en todo, recuerdo cuando se apareció en la puerta de mi casa con un ramo de claveles blancos y un león enorme de peluche pidiendo disculpas con los ojos del 'Gato Con Botas' en 'Shreck 2', obviamente lo perdoné luego de que me invitó a un fantástico concierto de una de mis bandas favoritas: 'Ok Go'. Sonreí al pensar en los momentos en los que tarareamos las canciones que nos sabíamos de memoria, y por una hora logré olvidarme de mis dramas personales con tanta alegría que me proporcionaba mi adorable novio. Y aunque yo no fuera perfecta como quería, al menos tenía un muchacho perfecto solo para mí.

▪ Y, ¿cómo estas, linda? – preguntó él alejándome de mis pensamientos para concentrarme tan solo en su sonriente rostro que brillaba como el cielo nocturno cubierto por estrellas, comenzaba a darme cuenta de que tal vez me gustaba más de lo que creía

▪ Ya sabes – suspiré recordando mi depresión – aun procesando que no soy lo suficiente bonita para ser modelo, que no tengo un futuro en esa rama así que estoy desesperanzada por esas razones y muchas más – mi rostro seguramente reflejaba mi dolor interno pues había imaginado mis horrendas emociones y en todo lo dicho por las personas de la agencia al ilusionarme para luego arruinarme con solo dos frases

▪ Bueno, yo estoy emocionado por el juego de esta noche, el entrenador nos ha preparado lo suficiente como para ganarles a los de 'Gunter Shields High' – no entendía muy bien de lo que hablaba pero sabía que había olvidado algo importante para él, como él había olvidado mi depresión como si fuera algo sin importancia y de esa manera mi idea de verlo como un príncipe había caído presentándolo como una versión humana, con cabello y más joven de Homero Simpson – venceremos a esas 'Pitón' no nos ganaran ni en sus sueños, será lo mejor de este año - volteó a verme notando mi confusión y culpabilidad – te olvidaste, ¿cierto? ¿por qué no puedes acordarte de las cosas que me interesan pero yo si tengo que escucharte quejarte por la idiota que no te acepto en las pasarelas?

▪ Ok – me queje dolida – no te preocupes, hoy iré y dejaré de hartarte de acuerdo, estas peor que mi mamá – debía de aceptar que solo le respondí así porque me afectaba que a él no le interesara lo que me lastimaba, para él no era importante en su malditamente perfecta vida de 'atleta', vi que trataba de disculparse pero lo detuve a tiempo – ya no importa, entremos a clases

La clase de arte era una de mis favoritas al tener como maestro al Sr. Parker, el maestro más joven y normal de toda la Secundaria, parecía más el consejero estudiantil que un docente pues siempre se las ingeniaba para meterse en las mentes de los alumnos para ayudarlos a encontrarse a sí mismos en el arte aunque también era bueno en su trabajo al graduarse en una de las academias de artes más prestigiada de Europa, y aunque tenía un futuro prometedor al salir de ese lugar, él decidió establecerse en Los Ángeles hace unos cuatro años según nos contaba pues quería huir del conformismo de su ahora ex prometida en Nueva York con todos sus pensamientos políticos y enfrascada en ella misma sin que le interesara nada más, él era diferente pues siempre contribuía con caridades y tenía la mente de un revolucionario francés lleno de ideas con tonalidades artísticas, y yo sabía que parecía que me sentía atraída hacía él por la forma en la cual lo describía pero lo único que podía sentir por el Sr. Parker era admiración y amistad desde que me dijo que le agradaba como era al pintar pues mostraba una independencia muy parecida a la de él antes de conocer a su ex prometida y eso le traía buenos recuerdos de su adolescencia en Bristol cuando tan solo un pincel manchado de pintura apretándose contra un lienzo lo hacía querer seguir existiendo en un mundo lleno de hipocresía pues tan solo eso le daba la esperanza que en cualquier lugar le negaban. La mayoría de 'atletas' y 'chicas populares' se la pasaban vociferando que era gay y muy extraño, lo cual era completamente falso pues siempre lo sorprendía coqueteando con la Srta. Paxton (la secretaria del director), así que yo solo pensaba que él era un ser profundo que había nacido rodeado de gente que se negaban a entenderlo pues tenían miedo de verse iguales a él, temían ser diferentes en la Secundaria, temían tener mente propia, temían convertirse en seres únicos que no siguieran al resto como borregos. Y aunque el maestro era extremadamente guapo con sus penetrantes ojos avellanas y cabello castaño cenizo que lo hacía ver como un modelo hermoso de Calvin Klein, él no era mi tipo pues era un maestro más lo cual me hacía recordar a cierto libro de cierto autor ruso y simplemente no deseaba ser la promiscua protagonista.

▪ Buen uso de lo surreal y trata de pintar con más color verde – expuso el Sr. Parker mientras pasaba por mi lugar observando mi pintura, había dibujado un ser ambiguo desnudo pintado de distintos colores que la hacía ver camaleónico frente al fondo que le había ilustrado – la tarea era expresarte a ti mismo en el lienzo de forma abstracta, ¿ves algo de abstracto en eso? – volteé para ver a quien se dirigía, era a Jake, quien solo había dibujado un palo de hockey junto a un 'puck' – vuelve a hacerlo y esta vez quiero conocer tu alma a través de la pintura, eres uno de los pocos que hasta ahora no pueden liberarse por el arte en esta clase

▪ Pues creo que lo hice perfecto porque mi alma es el hockey – expresó Jake con orgullo y algo de enojo en su mirada, me sentía avergonzada pues no podía creer que le hablara de esa manera tan pedante al profesor, se comportaba como los jugadores de football creyéndose mejor que todo el mundo

▪ ¿Y eso es todo lo que eres? ¿Solo un jugador? ¿Nada más? Por favor, explícame pues no comprendo como tú puedes ver solo una faceta ti mismo - respondió el maestro en tono desafiante logrando silenciar a mi irrespetuoso novio que obviamente no entendía el mensaje de todo esto, el Sr. Parker siguió con su pequeño discurso inspiracional mientras pasaba por cada asiento – Para mí cada persona es como una esfera de disco – la clase carcajeó, él sonrió comprendiéndonos – tiene muchas facetas brillantes que le permite brillar cuando una luz la ilumina, dando vueltas pero sin cambiar su forma de ser sino que sigue emitiendo mucho más brillo con el tiempo que transcurre

La clase continuó y me comenzaba a preguntar si es qué para Jake yo solo era una novia pero nada más ni nada menos, lo interesante de mi era ser la joven chica Swan que le daba compañía, quizá era por eso que se disculpó: para no perder mi imagen junto a su careta de atleta; o de repente todo era parte de mi imaginación que volaba mucho más alto en este tipo de clases, y aparte de que no quería pensar en algo como eso porque si comenzaba con esas ideas terminaría cuestionando todo lo que cambiaba en mi vida desde que mi hermana se había ido, todo se había vuelto real y ya no era tan límpido como siempre había creído, pues era lo contrario llegando a ser doloroso y terrorífico.

Al terminar el día escolar Jake tenía que quedarse para seguir entrenando para su dichoso juego así que Benjamín se ofreció a acompañarme a casa en mi auto aparte de que no había traído el suyo y en la mañana se había visto forzado a usar el transporte escolar que era lo más bajo que alguien podía caer, incluso para que no lo reconocieran se escondió bajo una capucha negra y lentes de sol para cubrir su rostro a lo '-A' de 'Pretty Little Liars', el parecido hizo que se emocionara enormemente en el momento en el cual se lo mencioné; aunque lo seguía considerando atractivo no podía nublarme y olvidar por completo que yo no era su tipo pues tenía una 'V' donde él quería un 'P' así que era anatómicamente imposible formar una pareja con tu mejor amigo gay. Creo que solo deseaba sentirme importante para un chico que no solo me viera desde un lado y que quería que solo mostrara ese lado al resto, me preguntaba dónde había quedado ese lindo chico que me hizo sentir las mariposas en el estómago del primer amor, primer beso y la primera vez; al parecer se había desvanecido el año pasado cuando comenzó a ser parte de ese inútil equipo de hockey que solo lo alejaba de mí y de su verdadero yo, o quizá este misógino personaje era el verdadero Jake aunque me negara a creer que había pasado de ser el niño inocente hasta el nazi popular. Dejé conducir a mi amigo pues no me sentía muy bien que digamos.

▪ ¿Estas mejor? ¿Ya no hay intentos suicidas fallidos? – preguntó Benjamín preocupado pero a la vez sarcástico con una sonrisita compasiva hacía mí con ojos piadosos; se sentía realmente bien que alguien te preguntara como te sentías queriendo saber la respuesta ya que el momento de la mañana fue realmente inapropiado de la parte de Jake, con B era mucho mejor pues era un amigo que realmente se preocupaba por lo que me sucediera dejando atrás el atentado en el bus escolar

▪ Bueno, he comenzado a comprender que modelar no estaba en mi destino, por lo cual mi madre y la de la agencia tenían razón así que el sueño se rompió y tengo que volver a la realidad, quizá podría probar con arte ya que me desenvuelvo excelentemente en esa materia, tal vez sería como el Sr. Parker – expresé con grandes aspiraciones y no era algo malo intentar ser una artista profesional, pintando cuadros para exposiciones donde solo pudiera usar una camiseta negra de cuello de tortuga con oscuros jeans ajustados y una boina; él detuvo el auto intempestivamente y dentro de mí agradecía haber usado el cinturón de seguridad, escuchaba las bocinas de los autos de atrás - ¡Diablos!

▪ ¿Hablas en serio, maldita sea? – preguntó molesto conmigo, afortunadamente arrancó el auto antes de que los conductores posteriores nos dañaran nuestra integridad y la del auto – Nunca abandones tus sueños, no importa cuántas veces te caigas siempre te levantas y es ¨mágico¨ - recordé algo

▪ Espera – pensé - ¿mágico? – su rostro era algo avergonzado y culpable - ¿te enredaste con el capitán del equipo de baseball que se parece mucho a 'Magic Mike'?

▪ Me declaro culpable… a medias – expresó con tristeza – su novia porrista nos interrumpió y tuve que salir de su habitación por la ventana – su decepción era obvia

▪ Oh Dios mío, mi mejor amigo es un 'zorro' – dije sin pelos en la lengua pues era muy cierto que su reputación no era la mejor y menos ahora al interponerse en una relación que ya caía a pique

▪ Preferiría el término 'gigolo sin paga' – respondió defendiendo su causa como si fuera una guerra de propuestas presidenciales, pero debía de admitir que su elección de palabras era fascinante – bueno, creo que si hubo algo de paga con todos esos besos húmedos en mi cuello

▪ ¡Santo Chris Angel! – exclamé en sorpresa por la bomba que había lanzado – mi mejor amigo es una pequeña perra desde tiempos inmemorables

Ambos reímos hasta casi quedarnos sin aire para respirar; finalmente llegamos a casa donde rápidamente me acerqué al congelador para tomar un poco de jugo de naranja sin azúcar pues aún quería perder algo de peso para intentarlo una vez más y así aceptar el consejo de B. Sentí unos pasos atrás de mí y supuse que era mi mejor amigo, tendiéndome una trampa en la que no caería al oírlo.

▪ No soy tan tonta B, puedo oír – tomé el cartón del jugo y me puse a tomarlo obviando su presencia pero él seguía caminando, lo cual me pareció extraño

Nunca pensé que lo fueras – expresó una voz que no había oído en meses, y me pareció como el canto de los ángeles, sonreí al reconocerla, volteé para encararla logrando ver a mi hermana mayor

▪ ¡Bella! – la abracé sin quererla soltar y al parecer ella tampoco quería hacerlo, era como ver a la única persona a la que le había importado desde hace mucho, estaba tan feliz que todo mal recuerdo se borró de mi memoria como si jamás hubiera estado ahí - ¡Estás aquí!

▪ Sí, estoy aquí, pequeña Nessie – me avisó con gran felicidad en sus palabras, me sentía protegida nuevamente y eso era genial, ya mi vida no era tan de miedo sino que comenzaba a limpiarse poco a poco – vine para solucionarte algunos problemas y ayudarte con otros

▪ ¿Pero cómo sabes eso? – pregunté algo confundida pues no podía ser que mamá la hubiera llamado solo para que me atendiera a mí, si ella la llamara sería solo para verla a ella

▪ Tengo mis fuentes – guiñó el ojo, pude ver a B haciendo lo mismo mientras salía de la casa; él era un buenísimo amigo, sabía que yo necesitaba a mi hermana y me la trajo como un obsequio, comenzaba a entender que le debía muchísimo – y ahora vamos a tu habitación para que me expliques porque estas deprimida, Benjamín no me quiso explicar nada

Caminamos abrazadas hasta las escaleras donde se encontraba mamá extasiada con los ojos llorosos y abiertos mirando a Bella como si fuera la luna llena.

▪ ¡Hija querida! ¡Volviste! – exclamó con júbilo abrazando a mi incómoda hermana mayor, luego trató de tomarla de la mano y llevársela – tenemos tanto de que hablar, tienes que contarme como te va y que haces en Nueva York, debemos pasar tiempo de madre e hija

▪ Mamá, espera un segundo – dijo ella soltándola educadamente – primero debo hablar con Nessie y compartir algo con ella, luego pasaremos de calidad tiempo juntas, ¿ok? – mamá asintió sonriéndole y enviándome una mirada envenenada que me asustó pues empezaba a notar que quizá si estaba loca y obsesionada con mi hermana

Bella me tomó de la mano llevándome hasta mi habitación, donde pude notar su grandioso atuendo que consistía de una blusa blanca con pedrería plateada en las solapas bordeadas, un blazer crema ahumado con cierre dorado, una corta falda tubo blanca con rombos hechos de líneas movedizas negras de muchos tamaños, unos braceletes de oro de formas cubicas y un par de botines de gamuza color marrón pálido con tacones; su cabello ondeado pero ordenado a los costados mostraba algo muy diferente en ella. En ese momento compartido me enteré de que muchas cosas que me había perdido en su vida durante este largo tiempo sin verla, se había acostumbrado a la vida universitaria y todo parecía estar bien entre ella y Edward, eran el uno para el otro pues así estaba predestinado desde que se conocieron esa lluviosa noche, era todo lo contrario a Jake y a mí pues nosotros parecíamos una pareja de ancianos que se aburría el uno del otro dejando el amor de lado; descubrí que mi hermana era una pasante en las instalaciones de la revista 'Harpers Bazar' en Nueva York y eso le había dado muchos contactos en el mundo de la moda aunque la obligaban a vestirse con las últimas tendencias que pasaban por las 'Semanas de la Moda' de todo el mundo, le conté sobre lo que pasó en la agencia de modelos mientras sollozaba desesperada por que me rechazaron, ella me consolaba diciendo que sería la mejor de las modelos y eso me lo aseguraba por su vida. Me prometió apoyarme incondicionalmente en todo lo que necesitara comenzando por mi sueño.