Capítulo VII: ¡Al demonio, las rosas!
NESSIE'S PoV
Solo pasaron cuatro semanas para que Victoria se volviera mi mejor amiga en la agencia pues había descubierto que teníamos muchas cosas en común como nuestro estilo aunque él de ella era un poco más exhibicionista pero sin dejar de verse decente, ella era como una hermana mayor que te daba consejos pero sin serlo pues no sé porque no la podía considerar mi hermana todavía, incluso me había defendido la primera vez que las 'rubias' quisieron sabotearme con unas cremas que una muchacha de cabello negro y corto me había ofrecido, lo que no sabía en ese momento era que usaba una falsa peluca que ocultaba su cabello rubio cenizo y sus malas intenciones pero Victoria logró detenerla en el acto antes de que yo me aplicara la crema que contenía más grasa que tres hamburguesas con queso derretido, y hasta las hicimos pagar con sus mismas tácticas pero algo peores pues como dije antes Victoria no tenía pudor alguno que se le hizo fácil conquistar al novio de años de Noela (la líder de las 'rubias'), acostarse con él miles de veces y provocar que terminara con la maldita advirtiéndole que si se volvían a meter con nosotras el castigo sería mucho peor para todas ellas, fue algo bajo lo que hizo pero debo admitir que lo disfruté pues la única forma de librarse de ese grupito era jugando sus mismas cartas y ganarles el juego, y me divertí algo al tener que llevar a Sarah hasta donde estaba la escena más traumáticamente pornográfica que jamás había visto por la expresión que puso cuando encontró a su novio en esa comprometedora posición, yo solo logré verlos cubiertos por una delgada sábana negra con caras diferentes pues mi amiga se veía satisfecha por lo cometido y el muchacho comenzó a dar excusas pero al volver a ver a Victoria olvidaba todo incluso a su 'novia' que aún lo observaba indignada por la traición, Noela llegó a amenazarnos con contarle a Heidi de las conductas inmorales que practicábamos pero nuestra jefa nos defendió alegando que ese era nuestro asunto y no tenía nada que decirnos pues no afectaba a su agencia, eso fue la cereza de nuestro delicioso mousse de chocolate. Nos divertíamos en exceso pero ya sin chantajes ni maldad pues no era lo nuestro, desde la venganza más dulce solo nos concentrábamos en aprender lo más nuevo de esta profesión, sobre cómo alcanzar la perfección sin perdernos a nosotras en el camino a la superación, me entretenía tanto que olvidaba por completo los problemas que tenía con Jake con respecto a nuestra relación que aunque se volvía más rutinaria con cada día que transcurría no acabaría por mi iniciativa, por otro lado estaba Benjamín que estaba más que encantado con todo lo que le contaba sobre el mundo del modelaje admitiendo que como él una vez me había dicho: era un arte más en la humanidad, y por último estaba Bella, a quien agradecí por todo lo bueno que hacía por mi felicidad incluso por la mentira a lo que ella respondió diciendo que solo era una pequeñez, aunque para mí era lo más fantástico que nadie jamás se había atrevido a hacer por mí desinteresadamente.
Aún no podía creer que ya era considerada una modelo por las personas adecuadas de la agencia al completar mi recorrido con mi propio book, me había aprendido las poses más agraciadas y perfectas de memoria, estaba lista para trabajar por primera vez con una marca de gran prestigio como 'Alexander McQueen', no comprendía muy bien como Heidi había logrado proporcionarnos de una entrevista con los representantes del diseñador a Victoria y a mí, hasta nos tuvimos que vestir diferente para dar una imagen de clase y distinción ante los ojos extraños, mi atuendo consistía de un minivestido blanco de algodón con mangas largas hechas de encaje blanco con un cuello cerrado, una negra chaqueta de lana con pequeños destellos plateados provocados por una lluvia de brillantina, un collar de tres filas hecho de perlas con un dije en forma de listón en el medio decorado con diamantes, un par de zapatos color cemento de tacón plateado, una pulsera de brillantes en la mano izquierda y unos aretes colgantes muy pesados pero hermosos, dejé mi cabello suelto pues Heidi había dicho que se veía mucho mejor de esa manera sin ataduras; Victoria era otra historia vistiendo un minivestido color verde militar con la parte superior hecha de gasa negra con un cuello cerrado, un par de zapatos color ladrillo de tacón azabache, una pulsera brillante color naranja, y unos pendientes pequeños a la par con la pulsera que estaban un poco cubiertos por su cabello suelto que había laceado a pedido de nuestra jefa, eso le daba una apariencia más juvenil pero igual de sofisticada que yo, hasta me atrevería a decir que se me parecía en apariencia con la excepción de la forma de nuestros ojos y su color, ella tenía los ojos pequeños y algo rasgados de color verde, lo cual era lo opuesto a mí.
Al llegar al lugar pudimos ver que era elegante pero a la vez discreto para que nadie se enterara de los secretos que guardaban para la siguiente temporada pues muchas otras marcas podrían copiar sus nuevas tendencias así que se mantenían anónimos hasta el día de los anuncios o inclusive hasta la semana de la moda del año en la Ciudad de Nueva York, me ponía a pensar si algún día podría estar desfilando ahí donde sería requerida por miles de diseñadores para mostrar sus prendas en distintas locaciones importantes con fotógrafos por todos lados sacando las primicias sobre mi carrera, mi madre arrepintiéndose de haberme tratado como una niña pequeña que no sabe lo que quiere y todas las chicas del país queriendo ser yo al cumplir mi sueño; me vi forzada a despertar de mi fantasía mental pues teníamos que entrar al lugar donde Heidi solo anunció su nombre logrando que el afeminado recepcionista de lentes nos llevara hasta una habitación donde habían paneles blancos y negros con luces, flashes, cámaras, muchísimos atuendos que jamás había visto en boutiques, pude notar quien era el fotógrafo pues era obvio al ver la gran cámara que sostenía, la estilista también era fácil de reconocer al estar al lado de un puesto de maquillaje y peinado, y solo llegué a reconocer al aclamado diseñador de los atuendos de la marca pues Joanna se le acercó dándole un beso en cada mejilla, yo pensaba que eso solo sucedía en las películas pero ahora veía que era la realidad de este nuevo mundo en el cual me encontraba aprendiendo cada aspecto de lo que viviría hasta jubilarme a los treinta, como decía Victoria.
▪ Y bueno, estas son las chicas de quienes te hablé – avisó Heidi señalándonos que nos acercáramos a ella, y así lo hicimos de lo más tranquilas por fuera pero por dentro solo podíamos estar más que emocionadas por lo que experimentábamos – ella es Nessie – el hombre me ofreció su mano con una cálida sonrisa y la estreché con naturalidad – y ella es Victoria, ¿qué te parecen? ¿crees que si sean las indicadas?
▪ Absolutamente que sí lo creo – afirmó con una sonrisa paciente – luego de ver el book de ambas he quedado impresionado porque prácticamente son mi visión para esta colección, mis señoritas – ambas nos miramos con harta complicidad y orgullosas por lo que lográbamos con los nuevos conocimientos adquiridos - así que sean bienvenidas a su primer día como modelos oficiales de la exclusiva y mundialmente famosa marca de 'Alexander McQueen', mi nombre es Francis White y soy el diseñador de la colección en la cual participarán llamada 'FantNi', es como una forma de minimizar la frase 'fantasy night' sin que se vea simple, ¿listas para este gran reto, damas?
▪ Claro como el agua – respondimos ambas al mismo tiempo, reímos por eso mientras nuestra jefa asentía complacida y jactanciosa
▪ Muy bien, primero necesito que firmen este contrato de confidencialidad ya que no queremos que ciertos detalles abandonen estas instalaciones, ¿cierto? – preguntó algo inseguro mirándonos con una pisca de sospecha en sus grandes ojos color turquesa, ambas asentimos serias como gemelas – perfecto, tomen los papeles y firmen en la parte de abajo con sus iniciales a la derecha central – nos ofreció los documentos, me sentí estúpida al no leerlos ni tener la intención de hacerlo pero quería acabar con tantas formalidades y sabía que Joanna no nos metería en nada sospechoso así que solo acepté las condiciones como cuando te haces tú primera cuenta en 'iTunes', Victoria hizo lo mismo y se los devolvimos - ¡exquisito! Ahora vengan a arreglarse porque hoy será un día exhaustivo y tenemos que comenzar de inmediato
Me hicieron cambiarme la ropa en un probador amplio como los que hay en las tiendas de 'Gucci' en el centro de Los Ángeles, el primer traje constaba de un rojo vestido apretado que cubría un poco más abajo que la rodilla hecho de una tela gruesa que desconocía cubierto por gasa del mismo color asegurada por unas especie de trenzas de seda brillosa escarlata donde tres iban algo separadas al medio vertical tanto por adelante como por atrás, las dos que iban al lado de la cintura eran como bordes y había una horizontal que rodeaba toda la cintura, el cuello del vestido era cerrado y el traje en si era manga acero, también me dieron unas pantimedias negras para que se viera decente y con unos zapatos de tacón color rojo oscuro que combinaba a la perfección con el atuendo sin quitarle la atención al vestido que era la estrella; a la hora de maquillarme y peinarme me pusieron una bata para que el vestido no se ensuciara, lo hicieron todo óptimo al aplicarme unas sombras mostazas que enmarcaban mis ojos que delinearon con lápiz negro al igual que la mascara en mis pestañas y en mis labios solo aplicaron un poco de labial rosa pálido que bien podría pasar como un simple brillo, mi cabello solo fue ondulado de una forma extraña pues querían que tuviera friz para que pareciera enmotado; después de eso solo me quedaba posar para la cámara en una ventana cubierta por largas cortinas color café con leche hechas de gasa donde se podía ver un interminable rayo de sol radiante. No sé quien tuvo la idea de poner música para que nos sintiéramos más cómodas pero se lo agradecí pues antes de comenzar estaba muy nerviosa por ser la primera vez que lo hacía de verdad y tenía miedo de fallar decepcionando así a todos los que confiaron en mí, pusieron la canción 'Addicted To Love' de Florence And The Machine y fue ahí cuando el fotógrafo me dijo que escondiera mi brazo derecho detrás de mi cuerpo y colocara mi mano izquierda en mi cadera mirando hacia el lado izquierdo donde estaban las estilistas, sentí el flash de la cámara cada dos segundos y cada veinte segundos me pedía que cambiara de pose como con las piernas separadas con las dos manos en las caderas luego decía que lo hacía grandioso, y así pasaron los primeros cinco minutos. Luego le tocaba a Victoria pero no tuve tiempo para ver su vestuario pues ya me tenía que cambiar de nuevo, esta vez el atuendo consistía de una blusa de gasa color café con leche claro, una falda color blanco sucio con pequeños signos de menos de color negro en toda su extensión con una delgada cuerda negra amarrada en el lugar de la correa, me puse las mismas pantimedias y esta vez con unos zapatos color crema de tacón alto; me maquillaron con un poco de sombra café, mascara marrón, rubor de un color cálido en mis mejillas y labial escarlata pálido, con el mismo peinado. Ahora Victoria volvía a cambiarse para que yo saliera a tomarme las fotografías, me hicieron estar parada hacía la ventana pero mirando a atrás sujetando mis brazos con las manos como si me estuviera protegiendo del viento falso que colocaron para que mi cabello se fuera para los lados sin verse despeinado, y así rápidamente se pasaron los cinco minutos para volver a cambiarme. El tiempo no se pasó volando pues nos tuvimos que cambiar de atuendo como unas ochenta veces como mínimo hasta que llegó el último cambio de traje del día que consistía de un minivestido café-rojizo manga acero con el cuello cerrado hecho de gamuza, unas pantimedias marrones y unos botines del mismo tono que el vestido con las suelas mostazas y con diez agujeros para agujetas hechos de oro puro sin propósito pues no había necesidad de ellas, usé el mismo maquillaje con la excepción de los labios que ahora tenían una tonalidad naranja oscura, esta fue la única vez que me pidieron hacer una sola pose junto a Victoria que se trataba de estar ambas sentadas en un sofá rectangular color vainilla con la misma pose de agacharnos un poco hasta que nuestras rodillas se juntaran poniendo la mano izquierda en la rodilla apropiada y rozar la parte de abajo de la pierna con la mano derecha y doblando un poco la cabeza hacía la derecha con una expresión sin poder mostrar nada de emociones. El vestuario de Victoria era igual al mío, hasta teníamos el mismo peinado y maquillaje, ahora entendía que quería hacer un efecto del reflejo en el espejo lo cual era más que artístico así que me sentía bien por ser parte de lo que sería un éxito si es que mi sentido del estilo estaba encendido como pensaba pues me parecía que las prendas eran tan primorosas que hasta la misma 'Helena Boham Carter' se vería preciosa y nada desquiciada con todo esto, no tenía nada contra ella porque en sí me encantaban sus películas pero había una gran diferencia entre haber estado casada con Tim Burton y vestir lo que él creaba en una alfombra roja.
Terminamos a las cinco de la tarde más exhaustas de lo que creíamos que podríamos estar, hasta parecía que hubiéramos estado en el gimnasio por horas sin comer nada pues solo se nos permitían tomar bebidas energizante y agua mineral. Inclusive Victoria que ya había tenido trabajos así se sentía cansada pues habíamos estado aquí desde las once de la mañana, y yo le había dicho a mamá que ¨estaría estudiando con Benjamín para un proyecto muy difícil de ciencias que tenía que presentar el lunes¨, mi mala suerte cada vez se hacía más obviamente presente pues hoy era sábado pero lastimosamente le habían otorgado el maldito día libre a mamá por una especie de aniversario de la dichosa corporación así que tuve que mentir nuevamente para que me dejara salir tantas horas aunque ya no lo percibía como una falsedad sino como un asunto que no le debía de interesar a nadie más que a mí, solo era mi problema.
Regresamos a la agencia en el auto de Heidi pues nos tenía que dar nuestra paga del día, ni siquiera podía festejar por haber sobrevivido al primer día con Victoria pues solo deseaba descansar ni siquiera tarareé la versión de Hilary Duff de la canción 'Reach Out' que puso nuestra jefa en el auto aunque a mi amiga y a mí nos encantaba más que vengarnos de las 'rubias', solo pudimos cantar como maniáticas cuando Heidi nos compró dos vasos enormes llenos de café con edulcorante en el Starbucks más cercano pues parecíamos muertas antes de ello. Al llegar solo seguimos a nuestra jefa hasta su piso pero ella comenzó a caminar súper rápido luego de recibir una llamada, seguro sería un contrato para algunas de las otras pero gracias a eso no pudimos seguirla pues ambas caminábamos con lentitud mientras revisábamos nuestros móviles, yo lo hacía para contarle de mi experiencia a Benjamín por mensajes de texto obviamente sin mencionar como era la ropa pues me tomaba muy en serio el contrato que había firmado al tener que ver con mi carrera de modelo que podría perder si lo violaba.
▪ ¡Nunca había sufrido tantas horas en una sesión de fotos! – exclamó en voz baja mientras seguía con la mirada en la pantalla de su móvil pero se notaba su verdadera lasitud – Aunque hubo algo bueno – sonrió
▪ ¿Qué no sudamos como puercas por el jodido sol? – pregunté con mi habitual sarcasmo observándola un poco confundida pues no entendía mucho pero quería saber de qué se trataba su disfrute en la larga photoshoot
▪ No – alargó el monosílabo como una niña – creo que el fotógrafo me deseaba con su gran cámara, y era como uno de esos nerd sexys que tanto gustan con esas gafas enormes que cubrían sus lindos ojos grises – podía jurar que la oí suspirar luego de hablar
.▪ Creo que la estilista era su novia, cuando me fotografiaba me miraba con odio así que no está disponible – le avisé para que no perdiera su tiempo con lo que podía ser un simple fotógrafo amateur que había conseguido su primer trabajo por conexiones paternas aunque quizá si podía tener algo bueno en el bolsillo después de todo
▪ Eso nunca me ha detenido antes – admitió maliciosamente sin apartar la mirada del móvil – aparte me gustan los hombres que me sacan fotos, es excitante, ósea imagínalo sin camisa tomándome fotos en…
▪ Ok, creo que no deseo oír los detalles de tu próxima casería sexual – repliqué algo asqueada pues simplemente no estaba de humor para escuchar sobre audios pornográficos – iré a pedir mi paga a Heidi
Caminé un poco más rápido dejando a Victoria atrás, cuando me iba acercando más a la puerta de vidrio con diseños de una bella reina de 1537 que tenía adentro la oficina de Heidi vi salir a alguien que jamás pensé volver a ver desde que tenía catorce años, no entendía que hacía allí saliendo de la oficina de mi jefa, mi mente elaboraba muchas preguntas en tan poco tiempo como ¿será modelo ahora?, ¿cómo llegó aquí?, ¿trabajará aquí de ahora en adelante? No encontraba respuestas en mi cabeza así que decidí enfrentarme a esta retorcida visión de mi antigua vida como niña casi adolescente.
▪ ¡¿Qué demonios haces tú aquí?! – pregunté con un gran enojo y mirándolo con odio como si pudiera partirlo en pedazos por lo que había hecho con mi familia, fue un maldito y merecía mi hostilidad a montones
▪ También es un gusto verte, Nessie – respondió James con la más incómoda expresión como si única salida fuera saludarme para que no armara un escándalo, como si todo lo malo lo provocara yo en vez de su presencia
Este era uno de esos momentos en los cuales deseaba con el alma que golpear y torturar a un idiota fuera legal, odiaba las leyes.
