Capítulo VIII: ¿Creer o no creer? Eh ahí el dilema.

NESSIE'S PoV

Lo que veían mis ojos era una persona que mi mente jamás pensó volver a ver luego de huir como un verdadero cobarde de mi casa dejándole toda la rabia y desprecio de mi madre para mi hermana, no asumió su responsabilidad en aquel asunto tan bochornoso del cual fue uno de los protagonistas como un niño que escapa de todo en lo cual le indiquen que ha hecho algo malo, casi estropea mi familia por tratar de pasarla bien con mi hermana mayor a costas de mi madre quien era su novia en ese tiempo y por la cual vivía de lo más plácidamente en nuestra casa como un bendito huésped permanente; la verdad era que él nunca me había caído bien por estar saliendo con mi mamá y no era porque estuviera celosa de que me la pudiera quitar o que no pensara que ella no fuera lo suficientemente atractiva como para tener un novio mucho menor que ella sino que me resultaba extraño que tuvieran tanta confianza y una copiada rutina establecida de una pareja de años cuando solo llevaban menos de un mes de conocerse, me parecía sospechoso desde el primer día en el cual lo vi luego de quejarme del sujetador de mi madre vagando por la casa, y aunque fuera algo horrible e incómodo encontrar la ropa interior de tu progenitora en el suelo no pude quitarme de la mente las miradas que compartía con Bella desde ese maldito primer día, luego fueron sus intentos de siquiera tocarla cuando noté que ella no quería nada con él con respecto a sus insinuaciones, lo sabía casi todo pero siempre pensé que quizá mi cabeza lo imaginaba todo para poder tener algo de diversión en mi vida pero no quería equivocarme y perder a mi hermana en el camino por mis erróneos cálculos y no fue hasta que oí a mamá gritarle a Bella en el primer piso mientras estaba casi dormida en mi cama luego de la fiesta en casa de Edward, no quería que pelearan pues sentía que en cualquier momento comenzaría a por esos gritos e insultos así que bajé para encontrarme con mi madre echando a la calle a mi hermana como si fuera un perro en vez de ser su hija, ahora que lo pensaba bien creo que ella se interesa solo en Bella por la culpa que la corroe al haberle hecho esa bajeza, esos días tuve que lidiar con una madre vengativa y depresiva por la culpa del estúpido de James que nunca llamó para dispensar a mi hermana de las maldiciones que arrojaba mamá al creer que ella lo había 'tentado' o se lo había quitado por maldad. Aún notaba un ápice de coquetería en su mirada pero a la vez lo notaba preocupado por mi presencia, odiaba a ese innecesario ser humano que nadie extrañaría si es que muriera al día siguiente por ser el jodido malnacido que sabía que debía de seguir siendo, si lo pudiera matar con la mirada ya hace mucho tiempo que él estaría muerto de la manera más horrenda, que solo una película de gore podría describir de una forma tan gráfica que solo podía aparecer en mi violenta cabeza llena de eso por ser tan rara desde muy niña (a los diez tenía gustos que solo una adolescente gótica poseía con todo y su forma pesimista de ver a los demás), como mamá siempre me lo hacía recordar a una temprana edad, Bella era la chica madura y lista mientras que yo solo era la pequeña anomalía de la familia Swan, pero ni siquiera por eso lograba ponerme celosa de mi hermana sino que provocaba que siguiera siendo yo misma por más atormentada que fuera por ello.

▪ ¿En serio necesito volver a preguntarte? – inquirí enormemente molesta con el ceño fruncido y los brazos cruzados por su callada aptitud como si lo que deseara fuera callarme para no armar un escándalo, pero por más que lo quisiera destrozar no arruinaría mi primer día real de trabajo por un inconveniente como este pero necesitaba saber - ¿qué demonios haces aquí?

▪ ¿Podríamos hablar de esto en otro lugar menos…? – expresó con la voz baja cuando comenzó a ver a Victoria acercándose a nosotros aún perdida en su móvil

▪ ¿Público? – lo detuve sínicamente sin que me importara que mi amiga comenzara a darse cuenta de lo que sucedía entre nosotros con esta acalorada discusión - Cómo con mi hermana, sin que mi madre se entere, ¿o me equivoco?

▪ Ness… - comenzó a hablar arrastrando el segundo que me ponía mi hermana para mi primer sobrenombre, se notaba iracundo de una manera controlada pero su culpabilidad lo invadía al bajar la mirada en una peculiar combinación de emociones en él

▪ ¡No te atrevas a llamarme Ness! – exclamé en voz baja para que mi sueño de modelaje no se acabara por esta incómoda situación, y casi pude oír cuando mi amiga soltó un '¡oh!' para lo que parecía ser una escena en pareja, lo que no era, quizá luego le explicara para que no se imaginara cosas que no eran; en eso ambos vimos como Heidi salía algo contenta de su oficina caminando un poco rápido con los altos tacones de Luis Vuitton para abrazar por detrás a James dándole un beso en la mejilla que solo podía indicar una cosa que me hizo horrorizarme aún más

▪ Hola, lindo – dijo Heidi en un tono infantil pero con su misma voz ronca de 'femme fatale' de siempre abrazándolo con más fuerza de antes mientras él sonreía ciertamente incómodo aun mirándome, entonces ella notó nuestro intercambio de miradas con distintos propósitos – oh, ¿no me digan que se conocen?

▪ Desafortunadamente sí – respondí en voz baja rogando para que no se diera cuenta pero con la misma aptitud de superioridad pues era la verdad, la tensión en el aire era tanta que se podía cortar con un cuchillo

▪ ¿A que sí? – preguntó ella algo confundida pero tajante, seguro pensaría lo peor igual que Victoria por la misma expresión en su rostro así que decidí evitar que ese pensamiento cruzara por su mente

▪ Iba a ir a buscarte a tu oficina por mi paga de hoy y me encontré a tu novio, ...cuidaba de mi cuando tenía catorce así que se podría decir que era mi niñero – al parecer la convencí pues volvió a verse menos pensativa, volvió a verlo con admiración mezclada con ternura que pensé que no existía en ella

▪ Mi prometido, querida – me corrigió – pero vamos por tu paga, no me gusta hacer esperar a las trabajadoras eficientes como ustedes así que tú también ven Victoria - me sorprendía que le haya conseguido reemplazo a mamá y Bella pero creo que habían pasado un aproximado de dos años así que era ligeramente comprensible que buscara a alguien más que lo mantuviera – tú, espérame aquí que cuando termine nos vamos a cenar – le indicó a James como si fuera su dueña y si eran novios era más que obvio que lo era

Las tres pasamos a la oficina, Victoria me tomó del brazo mientras me daba una mirada cómplice y decía '¡qué ardiente!' en voz baja para que nuestra jefa no la escuchara, al parecer ya se había fijado en su físico, pero sabía que no se acercaría a él tanto como para ser despedida por un posible comportamiento inmoral dentro de la agencia. Heidi nos dio unos números de cuenta para sacar de ahí nuestra paga con tan solo identificarnos con el recepcionista del banco pero por si acaso nos dio unos números de cuenta, el mío era 5691617048; salimos de ahí juntas pero no pude evitar observar como James me recorría con la mirada como con Bella hace años con tanto anhelo así que le lancé una mirada envenenada, volteé los ojos harta de ese comportamiento con los de la Secundaria y ahora lo debía de soportar con este intento de 'gold-digger', caminé velozmente hasta entrar al elevador junto a Victoria quien sonreía al ver la poco ortodoxa escena.

▪ Wow, trabajas rápido – expresó ella en doble sentido mientras bajábamos con una sonrisa mirándome orgullosa, por lo que tuve que detener el ascensor con el botón de emergencia

▪ ¡¿Qué?! – pregunté ofendida aunque ya sabía que se refería a James y a mí siendo algo más que conocidos – ¡ese idiota y yo no somos nada!, ¡él casi arruina a mi familia cuando decidió acostarse con mi hermana cuando era novio de mi madre en mi maldita casa! - suspiré por la falta de aire

▪ Mierda, eso es de locos, que se atreviera a venir, quizá sabía que estabas aquí, pero ¿cómo así? – expresó anonadada, presioné el botó nuevamente y nos inundó la misma música de elevador que hay en los grandes hoteles lujosos, eso quitó un poco la tensión de nuestro oxígeno – y es tan malditamente ardiente

Giré los ojos por su incompetencia pero debía admitir que le dio un final algo cómico a nuestra conversación que ya no daba para más pues quería que Benjamín me acompañara al banco para poder comprar ropa de diseñador con mi dinero propio al recogerme. Al salir del establecimiento vi a Benjamín apoyado en su auto mientras unas chicas le hablaban como si fuera un dios, con mi presencia logré dispersarlas, él me abrazó como un hermano y entramos a su auto donde comencé a oír su más nueva canción favorita que era 'Applause' de Lady Gaga, me gustaba pero no me obsesionaba como a él que se la pasaba moviendo la cabeza cada vez que el coro sonaba y tarareando al unísono como si fuera una batalla de karaoke, estaba tan empecinado con ello que ni me preguntó cómo me fue, lo cual comprendía a la perfección al tratarse de mi mejor amigo.

▪ ¿Adivina qué? – pregunté sospechosa mientras la luz del semáforo era roja, él volteó a verme mientras levantaba las manos moviéndolas de izquierda a derecha para tratar de bailar al ritmo del nuevo single – hoy vi a James – lo vi pensativo un rato, luego abrió los ojos como platos

▪ ¡James! – exclamó - ¿cómo? ¿qué diantres hacía en la agencia? ¿acaso es modelo? ¿o se está acostando con alguien de ahí? – reí un poco pues había hecho todas las preguntas que yo había creado en mi mente al verlo, excepto la última pues no se me había ocurrido

▪ Supongo que ahora se acuesta con mi jefa – solté sin interés alguno en sus tratos para con ella pero era lo más obvio pues dudo que lo haya elegido por ser inteligente, B me miraba atento en cada palabra que vociferaba – el imbécil es su prometido pero cambiando de tema, hay algo mucho más interesante ya que después de una intensa sesión de fotos obtuve mi primera paga pero primero debo de sacarla del cajero y si me acompañas mañana podríamos comenzar a gastarla en ropa de marca, ¿te parece?

▪ Por supuesto – aceptó pues le convenía en cierta parte – necesitas un estilista que te haga destacar la belleza que ya tienes en la Secundaria y seas la envidia de las mal llamadas 'populares', también para que Jake te preste más atención, lo que escoja para ti lo hará estar como un jodido mástil

▪ Es tan extraño cuando haces comentarios sexuales sobre las personas – admití riendo mientras negaba con la cabeza por la forma en la cual me sentí al oír comentarios así de mi novio (que seguía sin dar señales de vida conmigo) – y cambiando de tema, ¿qué te decían las chicas que vi al salir?

▪ Solo eran unas disque modelos que querían trabajar en la agencia – me explicó con tranquilidad aunque había visto a una muchacha con el triple de mi masa corporal así que era más que obvio que no tenía oportunidad – y hacían lo usual, me admiraban por mi fantástico físico y me pedían citas, al parecer mi popularidad con las chicas se está volviendo un fenómeno global, como desearía que el equipo de football se sintiera lo mismo por mí, sería mucho más fácil que sacarlos del closet con violencia en los cambiadores

▪ Ok, ¿y ahora a quién acosas, B? – pregunté interesada en saber quién era su nueva víctima a los 'Christian Grey' pero sin lo del sadomasoquismo, él siempre era así con los chicos que temían salir del closet ocultándose con los deportes y digamos que los deportistas eran su tipo

▪ Déjame recordar, creo que su nombre es… - no podía creer que ni siquiera recordara el nombre de con quien se acostaba

▪ ¿Crees? – pregunté un poco indignada pero él no le tomó mucha importancia a mi comentario

▪ Sí, se llama Rick algo, tiene una pinta de gótico tan sexy – admitió con emoción por su descubrimiento en ese chico, cuyo nombre me sonaba tan conocido hasta que mi memoria fotográfica muy parecida a las complejas reseñas de Wikipedia se activó en un segundo

▪ Espera – paré de respirar provocando que él me mirara expectante y serio – creo que conozco a tu Rick, su nombre completo es Rickard Haze, es el sobrino de un maestro, tiene novia/animadora desde primer año, anota todos los últimos puntos ganadores en los juegos desde la mitad del segundo año, es uno de los pocos muchachos que son pro-abstinencia así que verte involucrado con él es un escándalo enorme

▪ No lo sabía, soy un zorro y el, ¡un tigre! – se expresó con la cantidad de promiscuidad de siempre en sus palabras, digamos que escuchar a B sin eso era como escuchar a Jake hablar de algo que no fuera él mismo

▪ En realidad, creo que somos los lobos o algo así, pero no los tigres – le expliqué aclarando su error, aunque era innecesario pues por su expresión podía comprender que su idea era otra

▪ Me refería a que lo era en los cambiadores – admitió mientras yo me tapaba los oídos negando con la cabeza ya harta de saber todos los detalles de sus encuentros clandestinos

Condujimos hasta el cajero más cercano al restaurante 'Redish Spice' y aunque se escuchaba como el nombre clave de una excantante inglesa, la comida era realmente exquisita. Saqué todo el dinero que necesitaba para comer ahí y nos pusimos a caminar hasta el lugar pero comencé a sentir que nos seguían, había tenido esa misma sensación hace minutos atrás cuando nos detuvimos en el semáforo en rojo pero ya eran dos veces seguidas; entonces volteé para encarar los pasos que había empezado a oír junto a Benjamín y pude ver que era el desgraciado indeseable de James.

▪ ¿Qué diablos haces? ¿Desde dónde nos has estado siguiendo? – pregunté ya no tan molesta pero igual de irritada por su presencia, su reacción me hizo cambiar de opinión pues al haberlo sorprendido cayó al suelo revelando su rostro adolorido al bajar la capucha verde que vestía

▪ Desde que saliste de la agencia – admitió sin sentir vergüenza pero con algo de culpa, lo podía adivinar por su expresión de mirar hacia abajo – mira lamento haberte seguido pero solo quería explicarte como fueron las cosas en realidad, tú eras muy niña y…

▪ Ok, mira no trates de arreglar las cosas luego de dos años con la jodida excusa de que yo tenía catorce, ya no me importan tus explicaciones, - admití honestamente pues ya me aburría seguir con lo mismo, quería dejar de darle el crédito de arruinarlo todo cuando la que lo había hecho era otra - se las debías a mi mamá no a mí

▪ No dejaré de seguirte hasta que me permitas justificarme acerca de lo que pasó – advirtió como si tuviera derechos sobre mí, odiaba eso aunque me hiciera preguntarme por qué no se comportaba Jake así conmigo tratando de enmendar sus acciones – solo quiero hacer lo correcto por única vez en mi vida, ¿podrías permitírmelo, Nessie? – lo miré dudosa de sus intenciones, me sentía dividida entre la piedad que podía sentir y el juicio que se merecía - Te invitaré la cena, lo más caro que tengan y así ahorrarías ese dinero para lo que se te antoje, solo déjame hacer lo correcto esta vez

▪ ¿Dejarás de seguirme y me compraras la comida que yo quiera sin importar su gran precio si acepto? – pregunté insegura, esta era una de las ocasiones en las cuales odiaba tener los buenos sentimientos de los Swan pero ya todo estaba dictado cuando él asintió con la cabeza provocando que sus ojos se pusieran algo contentos, volteé a ver a B quien estaba confundido – tomaré un taxi luego de terminar la comida, te veo mañana, ¿ok?

▪ ¿Segura? Podría llamar a la policía y hacer que lo arresten por acoso a una menor, si es que quieres – expresó como solo un verdadero amigo podría hacerlo, por toda su lealtad sabía que lo haría si yo así lo deseara, le sonreí satisfecha

▪ Estaré bien, no te preocupes – solo quería terminar con este asunto de raíz de una buena vez para no continuar con la historia que trajo mis malos recuerdos a mi mente, abracé a Jess despidiéndome y luego miré seria a James – entonces entremos

Al estar allí ordené lo más caro y delicioso que había en la carta, me costaba creer que tuviera tanto dinero en su tarjeta de crédito pero al ver la fotografía de Heidi en su billetera al pagar por adelantado hizo que viera que quien pagaba no era él, el dinero era la clase de pago que le daban a uno por sus servicios prestados y obviamente que alguien como él cobraba, me pregunto si lo de ser barman también había sido una mentira para ocultar su obvio trabajo como gigolo frente a nosotras.

▪ ¿Me explicarás como fueron las cosas en ese entonces o tengo que ordenar otro asado con langosta para que hables? – pregunté disfrutando del vino tinto que había ordenado, era irresponsable al permitir que una menor de edad beba alcohol, reí ante ese pensamiento

▪ Digamos que tuve un enamoramiento fugaz cuando vi a tu hermana por primera vez, me gustaba Reneé demasiado pero había algo que me atraía a Bella – comenzó a hablar viéndose aún apenado por su situación indecorosa con ella a las espadas de mamá

▪ ¿Su juventud? – pregunté sarcásticamente pero con la expresión más seria que había puesto en mi vida pues no era un momento para reír

▪ No, es que Bella era como volver a sentirme como alguien de mi edad y parar de crecer por algún motivo, todo tenía algo entretenido, y obviamente con tu mamá era diferente porque deseaba crecer y madurar asentándome junto a ella quizá con una familia que pensé jamás tener para mí, - se veía tan esperanzador cuando hablaba de ambas personas aunque sabía que tenía que haber algo malo en su historia, era tan extraño que sonara tan pacífico al buscar la felicidad - pero luego las emociones se distorsionaron y no podía dejar de arruinar lo que me hacía feliz con tu mamá con las sensaciones de Bella, y sé que fui un maldito cobarde al dejar nada más que una nota para Reneé pero solo trataba de facilitarle las cosas a Bella ya que ella había sido como una amiga para mí; tuve que seguir con mi antiguo empleo y no era el de barman que tenía cuando conocí a tu mamá, sino mi primer trabajo desde los diecinueve al no tener a alguien que me ayudara con lo de entrar a la universidad me vi forzado a ser un gigolo, no es tan divertido como suena, y así fue como conocí a Heidi, ella es muy caritativa con todos

▪ Creo que ya lo sabía – afirmé mientras él se veía confundido y sorprendido – tienes muchos músculos como para ser un simple barman – ambos sonreímos en ese preciso instante y me pude dar cuenta de que sus ojos eran de la misma tonalidad del Sr. Parker

▪ Nunca intenté lastimar a nadie, en serio lo siento, te juro que no quise estropear a tu familia, Nessie – admitió con pesar y se veía tan genuino que le creí en ese momento sintiéndome hasta mal por su vida, era terrible haberlo querido juzgar

▪ Te perdono – le aclaré – pero igual pagaras aunque engorde tanto como la obesa madre de 'Honey BooBoo'

▪ Hahaha – se carcajeó – dudo que engordes, te ves bien para tener diecisiete, pasaste de ser la hermanita rara para convertirte en la hermosa y desesperante chica Swan – sonreí de oreja a oreja sin esconderlo

Era la primera vez que me sentía alagada por un coqueteo tan obvio, pero fue lo más amable que alguien me había dicho en mucho tiempo sin que yo me sienta asqueada por ello, ya no era solo una sombra.