Capítulo XIII: Resaca Emocional

NESSIE'S PoV

Desperté con el sol iluminando mi rostro, pero esa no era la razón por la cual había abierto los ojos, el brillo de ese gran astro era soportable e inclusive podría decir que no me molestaba en lo absoluto pero lo que sí no me había dejado seguir durmiendo era las emociones confundidas dentro de mi ser, no podía quitarme aquel accidente de la mente quizá porque aún no lo había superado y odiaba que todo cambiara por un solo error, si hasta yo misma había jurado no seguir cometiendo errores para forjarme un futuro hecho de mis anhelos convertidos en una realidad pero quizá habría arruinado una amistad por un impulso que se contradecía al haber durado dos minutos exactos, muchas veces me preguntaba '¿por qué yo?' cuando tenía trece y sufría por no tener un papá conmigo en silencio pero ahora la situación no era tan simple como poder extrañar el cariño de alguien sino que era una barrera que jamás creí poder cruzar hasta ayer por la noche, el haber besado a un chica era solo una parte mínima de mi estado confundido pues la mayor parte era que la chica con quien lo había hecho era mi amiga y aparte que creía haber sentido algo que solo sentía con el antiguo Jake, quizá solo habían sido los tragos o la emoción del momento o de repente el destino ya estaba escrito para ponerme trabas en cada estación de mi vida antes y después de todo lo bueno que me podía suceder, tenía que aprender a sobrellevar la situación de la manera más madura y con la que me sintiera cómoda pues sabía que sería difícil volver a ver a Victoria luego de lo de ayer, pues había un posibilidad de que me odiara por haber hecho eso aunque ella también hubiera sido una participante activa, no quería volver a verla y sentir esa tensión incomoda que según Yahoo Answers, era normal cuando una besaba sin intención a su mejor amiga. Pero estaba el conflicto que me hablaba sobre sentimientos encontrados que podían ser solo los efectos del alcohol en la fiesta, pero dentro de mí podía considerar que lo que habitaba en mí era mucho más que excusas y que podría ser algo más que un accidente entre amigas, no quería considerarlo ya que jamás había tenido ninguna reacción más que de amigas con otra chica, ni siquiera había tenido amigas antes de Victoria y no sabía si estaba confundiendo los sentimientos amicales con los románticos, ahora pensaba que jamás había considerado que yo podría estar atraída a alguien de mi mismo sexo pero lo que más me confundía era que seguía sintiéndome enamorada del recuerdo del antiguo Jake, y lo que yo siempre había comprendido era que existían los heterosexuales y homosexuales, así que cómo era posible que me gustaran los dos, cómo me gustaría que alguien me explicara que lo que me sucedía solo fuera una fase pero nadie lo haría ya que estaba sola y no podía contactar a Bella para que me apoyara con la dirección que tomaba mi vida pues ya no quería preocuparla con mis dramas personales, ella ahora tenía una vida formada en Nueva York junto a sus amigos y no podía condenarla a volver cada vez que yo tuviera problemas, así que lo resolvería de la única manera en la cual sabía arreglar las situaciones para las cuales no tenía solución: concentrándome en otra cosa para olvidar lo sucedido, que era un obvio acto de cobardes pero me funcionaría y era mi escape fácil para no pensar en aquello al actuar como si no pasara nada.

Gracias al cielo que hoy era viernes y mi mamá se había ido, o al menos había oído eso en la madrugada cuando hablaba por su móvil con su jefe sobre ir a su trabajo desde los jueves a partir de la próxima semana y yo sabía que lo hacía para no verme al sentirse abandonada por su ingrata familia; decidí darme un baño rápido en la ducha para al terminar poder vestirme con unos ceñidos pantalones jean rojos a la cadera, un delgado top negro con escote en el pecho, una chaqueta blanca de lana con solapas pomposas, unas sandalias negras hechas de charol con tacón alto y con muchas correas que cubrían el empeine haciéndolo ver tan chic, mis lentes de sol grandes color canela, una cartera en forma de maletín hecho de cuero negro atravesado por una red con la correa hecha de eslabones dorados de Chanel, un par de anillos blancos en cada dedo índice y unas pulseras varias con mucho dorado y blanco en ambas muñecas, mi maquillaje fue tranquilo pues mis labios y mis uñas tenían el color rosado eléctrico y con mis sombras de siempre. Bajé las escaleras hasta la cocina para tomarme una pastillita milagrosa con un poco de zumo de limón sin azúcar ni esplenda en su contenido que yo sola había preparado en un instante, vi mi la hora en mi iPhone dándome cuenta de que ya debía irme así que salí de casa para subir a mi auto donde reproduje la canción 'Nutbush City Limit' que me gustaba desde que la había oído en la serie de televisión Glee, una noche cuando me sentía aburrida cuando mamá arrojó a mi hermana a la calle dejándome sin protección al vivir con una mala madre que yo siempre había preferido al no ver nada bueno en el lado paternal pues no conocía a mi papá como verdaderamente era sino que lo había imaginado como alguien malo que resultó no ser en lo absoluto.

Al llegar, todo fue diferente pues solo veía a Benjamín pero no le hablaba y él tampoco lo hacía, pero el que sí me persiguió durante todas las clases que compartíamos en el día era el tontito de Jake pero yo ni siquiera lo dejaba dirigirme la palabra ya que sabía que él me engañaría de nuevo con aptitudes buenas para que luego volviera a ser el idiota obsesionado con el hockey a quien no le importaba lo que me sucediera, y lo único que necesitaba ahora era reposar de tantas cosas que me sucedían aunque debía de admitir que me provocaba cierta satisfacción ver a Jake prácticamente rogándome que lo escuchara para no cometer más equivocaciones en nuestra relación; por otro lado se encontraba mi nueva popularidad con toda la Secundaria y hasta me enteré que estaba nominada para reina del baile de invierno, según Bree y Angela, eso era un honor y lo mejor que le podía pasar a una chica en los años de su juventud pues todo el mundo tendría que reconocerte como la más perfecta de todas sin discusión alguna, esa parte fue la que me atrajo a desear la corona e inclusive, me daba ganas de idear una campaña para que votaran por mí y también de lucirme con un vestido despampanante convirtiéndome en una diosa para los estudiantes que me sacarían fotografías como en las sesiones con las reconocidas marcas de ropa en este país, y quizá hasta llegaría a ser más grande que el legado que mi hermana había dejado aquí. Mientras escuchaba como unos cuatro jugadores de futbol me invitaban a salir alagándome más de lo debido en compañía de mi sequito de taradas sentadas en la parte más alta de las gradas al lado del campo de deportes, pude ver como Jake se iba acercando a nosotros en cámara lenta o al menos así lo captaba mi imaginación para hacerlo más dramático y hasta le incluía el tema de 'I Knew You Were Trouble' de Taylor Swift que se reproducía en el reproductor de Angela mientras él caminaba. Desperté de mi sueño mental cuando lo vi frente a mí, ya había subido las gradas inferiores y mi compañía lo miraba como un freak.

▪ ¿Podemos hablar… en privado? – preguntó mirándome serio con sus verdes ojos de modelo novato; quería escapar de las invitaciones de los jugadores así que solo asentí y lo acompañé hasta la mitad del campo vacío para que ciertas personas indeseables pero necesarias no escucharan nada que no debieran, él escondió sus manos en los bolsillos de su capucha ploma mirándome como antes lo hacía, antes de convertirse en un idiota ególatra y desinteresado de su novia – quiero que sepas porque me vi forzado a cambiar contigo desde esa vez, - esperé su explicación pues necesitaba saber si el motivo era él o yo – cuando lo hicimos me sentí expuesto porque tú eras la mejor chica con quien había salido, e incluso aquí eras una chica Swan con una intachable reputación de ser perfecta y no me creía suficiente para ti así que decidí cambiar a una especie de tipo que creí que te gustaría porque por fin encajaríamos, pensé que así serías más feliz sin darme cuenta de que te perdía gracias a ese cambio

▪ Yo solo quería que siguieras siendo aquel chico lindo que me apoyaba y me hacía sentir especial por ser solo Nessie, y no por ser la hermanita menor de Bella – dije honestamente pero sin poder perdonarlo aunque su historia me hubiera conmovido mucho, no sabía que me impedía hacerlo pero no podía – quería que por lo menos alguien me escuchara, mi papá se fue de viaje y mi madre se sigue comportando como si fuera su enemiga, por fin estoy completamente contenta trabajando como modelo pero tú no estabas ahí para animarme, te necesitaba allí

▪ Sé que me vas a odiar como a Benjamín por lo que te voy a decir y probablemente ya ni siquiera consideres el perdonarme pero debo ser valiente para decirte lo que pienso que sucede – anunció inseguro, confundiéndome pues el tema aparentemente cambiaba por completo sin antes prepararme para lo que pudiera venir – no creo que el modelaje te esté ayudando mucho, estas adelgazando demasiado, tú no eras de aquellas muchachas que se preocupaban por su físico a tal manera que te pudieras matar de hambre con lo que encontró Benjamín en tu bolso – rodeé los ojos cansada de oír lo mismo de él aunque consideré por un momento lo que me decía pero rápidamente regresé a mi puesto en contra de sus creencias – no quiero que te destruyas por algo que es tan frívolo, no lo hagas como yo lo intenté hacer con el equipo de hockey al que acabo de renunciar – eso me sorprendió pues el necesitaba esa actividad curricular para tener más posibilidades de obtener una beca innecesaria en una universidad gracias al dinero de sus padres – no quiero perderte por ello

▪ Esto me encanta y es lo que disfruto más en mi patética vida porque puedo destacar sin sentirme avergonzada de mi cuerpo – avisé muy seria negando con la cabeza viendo como mi relación se iba borrando de la faz de la tierra – y no me apoyas así que no creo que esto siga funcionando, lo mejor sería si lo dejáramos ahí; creo que ya me perdiste

De esa manera preferí volver a los jugadores que seguir escuchándolo hablando mal de lo único que me mantenía con esperanzas y anhelos, ya estaba harta de que cada persona quisiera dictar lo que me hacía bien cuando en realidad ellos nunca me habían escuchado como para darse cuenta de que me trataban de arruinar con cada palabra que soltaban en contra de mi sueño que cada día se hacía realidad gracias a las personas que me ayudaban como Victoria o Heidi, ese pensamiento me hizo acordar de lo que había pasado entre nosotras y lastimosamente el día transcurrió rápido así que antes de que me diera cuenta la campana de la salida sonó provocando que mi sequito dejara de insistir en que hiciera una fiesta ahora que mi mamá no estaba en casa y yo tuviera que decirles que lo haría a las nueve de la noche sería lo mejor, y debía de admitir que habían mejorado su estilo un 97% comenzando con Angela que hoy vestía un adorable minivestido color mora azul con detalles de listones negros cruzando su cintura y finalmente estaba Bree que vestía un clásico minivestido color vainilla con un delgado cinturón negro, así que se merecían un intensivo para que dejaran de parlotear, me dejaron en paz para que me pudiera largar en mi auto que se dirigía a la agencia donde tendría que enfrentar a Victoria por lo que había acontecido, esperaba que no fuera tan incómodo como mi malvada mente imaginaba teniéndola a ella culpándome de todo y haciéndome sentir aún peor de lo que ya tenía, quizá confundiéndome aún más de lo que ya estaba si es que eso fuera remotamente posible. No busqué mejor opción que reproducir Reach Out mientras conducía, y extrañamente eso trajo imágenes pervertidas de Victoria y Jake por separado a mi cabeza, me preguntaba a mi misma '¿qué carajos?' pero solo comenzaba a visualizar mucho más de lo que me negaba a ver, no entendía nada de ello así que cambié la canción a una más normal y sin nada sexy como 'Now' de Paramore que enfrascaba mi situación con Jake, Benjamín y mi madre que no creían en mí pero yo les demostraría que llegaría a ser una de las mejores en mi rango, me aclaré la mente tarareando la canción hasta que llegué a la agencia con el propósito de informarle a mi jefa sobre mi nuevo contrato, aunque seguramente que ella ya tenía los papeles para que los firmara mi hermana o quizá ya hasta los había enviado por fax y los acababa de recibir para darme la noticia de mi generoso empleo, cuya emoción había acarreado problemas en mi psicótica cabeza.

Caminaba por los pasillos del piso de Heidi de forma continua pues había visto a Victoria sentada en un mueble individual cerca de la oficina mandando mensajes de texto aparentemente y me daba muchos nervios lo que pudiera resultar, pero me decidí a pasar de largo aunque lastimosamente el karma no me ayudó como era de esperarse, a estas alturas ya estaba más que acostumbrada a que nada saliera de la forma en la cual lo había planeado.

▪ Hey – me saludó levantándose con una sonrisa adorable que hacía brillar a sus ojos, me trató de abrazar como siempre pero yo la detuve antes de hacerlo como un auto reflejo que no podía controlar - ¿qué sucede?

▪ Nada, es solo que – no podía ni hablar claro por la timidez e inseguridad de mi persona que antes ni se mostraba en mí, pero al no tener el control de esta salía a flote – no sé

▪ ¡Hay por Dios, no me digas que estas así por el beso! – exclamó algo molesta y extrañada provocando que se formara una pequeña arruga en la frente, suspiró negando y rodeando los ojos

▪ ¿No estas molesta?, ¿no te sientes incomoda? – pregunté insegura sin poder mirarla directamente por más de diez segundos sin tener que fijarme en otras cosas, su rostro se relajó un poco al comenzar a comprenderme

▪ ¿Y por qué diablos estaría molesta? – inquirió confundida – Fue solo un beso accidental que a cualquiera le pasa cuando esta tan emocionada como ayer, hay que actuar de la forma madura sin dejar que un error arruine nuestra amistad – sus palabras eran sabias - ¡Así que deja de comportarte como una niña! – se dio cuenta de algo en su elección de palabras – bueno, tú lo eres pero ya sabes a lo que me refiero – me regañó al ver mi rostro ofendido – No te preocupes, no eres gay por haber compartido un beso insignificante y accidental con tu mejor amiga – me tomó de los hombros tranquilamente explicándome con un guiño, como si burlara un poco de mí, y debía admitir que aún me sentía confundida pues sentí como si cayera de un edificio alto cuando menosprecio el 'accidente' – eres tan adorable cuando estas confundida, se te sale la niña – pellizcó mis mejillas mientras hacía la expresión de abuelita consentidora con su nieta

▪ ¿Segura que no será incómodo? – pregunté aún un poco insegura y con una falsa sonrisa - ¿ya que duró dos minutos?

▪ ¿Cuentas eso? ¡Dios mío! – estaba impresionada, todo su ser lo reflejaba – Tu, mi querida amiga, eres una controladora compulsiva, ¡es tan malditamente hilarante! Y no te preocupes por nada, prometo que no habrán momentos incómodos – en eso vio la pantalla de su móvil otra vez, y se sentó en el mueble de cuero color crema – y creo que Heidi te está esperando por lo de Victoria Secret, así que ya debes irte a su oficina inmediatamente

▪ Que directa – admití sorprendida pero con tranquilidad pues no quería sonar molesta por prácticamente pedirme que me largara de su presencia

▪ Oh, es solo que estoy sexteando con este chico, el modelo que conocí en la fiesta y si te quedas presenciando sería muy… - admitió sin verme a la cara como si no estuviera ahí pero aunque sea trataba de hablarme y sabía cómo terminaría esa oración

▪ ¿Incómodo? – supuse arruinando lo que ella ya había puesto en bandeja, se notaba la tensión en el aire

▪ No, inapropiado, solo quiero tener mi tiempo a solas, así que… ¿podrías ir, por favor? – preguntó con la cara de un cachorrito huérfano y adorable, luego sonrió al ver que le creía a su expresión mientras yo solo asentía y ella volvía a su móvil

Caminé hasta su puerta, la cual toqué antes de entrar y al abrirla la encontré sentada con una sola hoja delante de ella, lo cual era extraño ya que siempre estaba atareada con tantos trabajos de distintas modelos que su escritorio lucía desastroso ya que para darle lo mejor a sus trabajadoras en cuanto a audiciones tenía que trabajar duro, por eso me agradaba porque ninguna de nosotras tenían oportunidades pequeñas de marcas desconocidas que tenían más demanda pero nada de buenas críticas y su carrera la ayudaba a encontrar buenos prospectos para trabajar con sus talentosas modelos pues creía que al ser las mejores deberíamos ser empleadas por los mejores.

▪ Hola, Tephie, la suertuda – me saludó de una manera peculiar y yo solo le mostré una amplia sonrisa pero mi mirada mostraba ignorancia al por que del singular apodo – estas bendecida por los ángeles de Victoria Secret, mi dulce y convincente niña

▪ Oh, ¡veo que Rebekah te avisó! Aunque yo quería darte la buena noticia personalmente pero está bien – admití un poco resentida pero lo disimulé con mi sonrisa de ensueño favorita que funcionaba para engañar a las personas haciéndolas pensar que estaba de la mejor forma

▪ Mi niña, eso no importa ahora – comenzó con un tono dulce pero desinteresado – pues el evento central de esto es que tu contrato ya está firmado así que en dos meses estarás en la pasarela de lencería más conocida en todo el mundo, con tanta prensa y tantos famosos viéndote caminar confiada, ¡serás famosa, pequeña!

▪ ¡Y no lo hubiera podido hacer si tú no me hubieras entregado esa confianza cuando me contrataste! – dije la verdad con emoción pues si ella jamás me hubiera recibido en su agencia yo seguiría siendo esa niña triste, con problemas de autoestima, ella me dio todo cuando yo era un pequeña sin experiencia pero con muchas aspiraciones

▪ Eso es realmente halagador, aunque sí hay algo que debes mejorar para estar perfecta y presentable en la pasarela – avisó con mucho tacto para que no comenzara sentirme insegura de mi misma, pero al menos ahora sabía cómo lograr lo que me pedía – debes bajar solamente un par de kilos, solo planeo que te reconozcan por ser la mejor, será un mínimo cambio positivo, ¿de acuerdo?

▪ Ok – acepté como si no fuera nada diferente o que me pudiera afectar pues estaba bien entrenada en dejar de impresionarme con esa clase de comentarios que en realidad solo me traían buenas enseñanzas

Al salir, Victoria me acompañó a almorzar una ensalada verde deliciosa y me atacó con preguntas de todo tipo, le terminé contando lo de Jake y el consejo de Heidi, y lo único que ella me dio fue un paquetito de pastillas blancas como regalo de felicitaciones por mi nuevo empleo, le contesté con una sonrisita cómplice que no era típica en mí pero por alguna razón se sintió correcto.