Capítulo XVI: ¿A quién pertenece mi corazón?

NESSIE'S PoV

Desperté dándole la bienvenida a una nueva semana de escuela, hoy volvía a la apestosa realidad de ser una simple adolescente con sosos deberes estudiantiles al tener que asistir a clases para dar tres exámenes importantes de Sociología, Historia Mundial y Geografía, los dos primeros eran algo duros pero el último era el más fácil al repetirse la misma pregunta que abarcaba en 80% de la prueba que consistía en colocar los nombres de los países y sus capitales en un mapa del mundo dividido en naciones, esta situación se había mantenido así desde que ingresé a la Secundaria Westchester Senior y hasta creo que en los tiempos en los cuales mi hermana era de primer año; todo en la escuela ya no me parecía entretenido sino más bien era como una careta que cubría mi apariencia a la fuerza, ocultaba quien era verdaderamente para mostrar un lado oscuro que los demás sí querían ver pues abarcaba sus expectativas pero no las mías, y lo notaba aún más después del desfile junto a Victoria al ser yo misma agradándoles a todas esos desconocidos que habían venido a verme hacer lo que me encantaba, me había sentido deseada sin ser frívola pues yo aún consideraba a las otras modelos muy superiores a mí al tener mucho más experiencia y siendo aclamadas por las demás que llegaban a intimidarse por su mera presencia a pisar el suelo frío con sus tacones altos sin presentar sonido pero sí autoridad que nadie se atrevería a dudar.

Salí de la tina al terminar de bañarme con agua tibia por el invierno fuerte y extraño que azotaba a Los Ángeles, me sequé con una toalla que tenía un sol en el medio de distintos colores cálidos con un paisaje de edificios enormes que me había enviado Bella como un obsequio por el tonto gusto de gastar injustificadamente el dinero que había comenzado a ganar como una trabajadora más y ya no una simple pasante, cuando hablamos por el móvil ayer ella me contó que su jefe (que no era un pervertido sexual que se trataría de propasar con ella pues era más gay que Perez Hilton vistiendo rosa) le había dado un puesto como la asistente de la asistente de la asistente de uno de los ejecutivos más importantes de la corporación de la moderna revista, era una gran labor para recién estar comenzando pero la suerte siempre rodeaba a mi hermana así que no se le había hecho nada dificultoso llegar a tal posición pues lo que ella hacia lo efectuaba muy bien y así nadie podía dignarse a dar quejas de ella, estaba orgullosa de ella al aún mostrar que era una muchacha adaptable que encajaría muy bien en cualquier lugar donde pudiera expresar sus puntos fuertes que la caracterizaban tanto. Cuando terminé de secar mi cabello comencé a vestirme con un atuendo fiestero muy peculiar para usar en la Secundaria pues consistía de un plomo minivestido suelto hasta medio muslo tapizado por miles de cañitas minúsculas de color plata apiladas ordenadamente que daba la impresión de ser un vestido inspirado en la protagonista de la película de 'The Great Gatsby', también llevaba unas botas negras de gamuza hasta medio muslo con aberturas en forma de ovalo recostado para los dedos, una chaqueta de gaza blanca con pequeñas tiras de tela plateada y dorada cosida a ella a montones como si fuera una especie de plumaje en toda la prenda, el collar que me regaló mi hermana, otro collar que parecía más bien dos largas cadenas plomas juntas, unos pendientes chicos en forma de diamante rojizo y un brazalete simple del mismo prendido color; dejé mi cabello suelto pero con una especie de arreglo a lo Anne Boleyn en la serie de televisión 'The Tudors' y me maquillé a lo natural pues mi vestuario era suficiente para llamar la atención hasta a millas lejos de mí. Bajé las escaleras para comer mi ensalada de tomate matutina que le daba algo de color a mi rostro, actualmente era lo único que no era líquido que ingería pues tenía que mantener mi peso al tener un contrato para el catálogo de esta temporada de Naeem Khan, me habían visto en el aclamado desfile y me había pedido a Heidi pues creían que debía de ser la nueva imagen de su marca, lo cual era un verdadero honor que me hacía muy feliz; salí de casa y me aventuré hacía la escuela en mi auto donde reproduje la canción 'Fashion' de Lady Gaga, y aunque sabía que era muy obvio dada mi situación igualmente me encantaba pues me sentía poderosa e invencible sin ser una creída, seriamente esperaba no estar convirtiendo en una de esas chicas plásticas sin nada de cerebro ni aspiraciones en ser algo más que bonita, quería ser tan grandiosa como mi hermana pero en mi propio campo de juego sin ser una copia que nunca llegaría a ser exacta pues ambas éramos únicas aunque mi madre no estuviera de acuerdo con eso pues para ella solo existía Bella, su primogénita y yo solo era un espacio vacío que no llenaba sus expectativas en lo más mínimo; pero al menos ella era la única que pensaba que no valía mucho ya que para las demás personas yo era un tesoro o incluso un diamante en bruto que tenía que pulirse para ser una carísima joya, igual pensaban los muchachos menores y mayores de la Secundaria pues ahora mismo me observaban congelados al bajar de mi auto para ingresar a clases, para ellos yo era muy valiosa, obviamente que no por las razones que quería exactamente como una valiente mujer postmodernista pero al menos era un comienzo.

Caminé por los pasillos seguida por mi séquito de superficiales ayudantes sin vida propia mientras la población estudiantil se abría como el mar rojo al verme en escena, notaba algo diferente en los pasillos y todo se debía a los benditos posters del baile invernal que se me había olvidado por completo, volteé a ver a mis 'fieles compañeras' dándome cuenta de que ellas también solo hablaban de sus vestidos y parejas para la dichosa noche, ahora recién me acordaba de que no había comprado un vestido para la maldita ocasión especial, volví a ver los posters arruinándome la mañana al enterarme de que la festividad se celebraba esta noche.

▪ ¿Y qué vestido te pondrás hoy, Nessie? – preguntó Bree con una voz irritante como si fuera un despertador con el sonido del piar de un pollito bebé, pero este se escuchaba directamente en mis oídos haciéndome sobresaltar mientras me alejaba de mi monologo interno, me calmé un poco pues mataría a una inocente sin neuronas si no alertaba a mi sentido común

▪ No lo sé aún – respondí con tranquilidad para no verme débil mientras pensaba en las maneras por las cuales podría obtener un vestido hermoso a última hora

▪ ¡Pero el baile es esta noche! – exclamó Angela casi gritándome como si su poca autoridad hubiera crecido más de cinco tallas en segundos, se oía molesta como si le afectara que yo no llevara vestido, el resto de personas que caminaban por los pasillos se dieron cuenta de esto y la miraron interesados en lo que pudiera sucederle gracias a su atrevimiento, volteé a verla lentamente como si estuviera poseída

▪ ¡Eso ya lo sé, listilla! – le reclamé en voz baja observándola con odio mientras ella se moría de miedo por mi aptitud, me di cuenta de que los demás seguían mirando el espectáculo así que les ofrecí una mirada envenenada que provocó que continuaran caminando hacia otra dirección - ¡no eres nadie para gritarme, y si yo quisiera te podría destruir como a un maldito gusano al pisarte con los tacones así que no vuelvas a dirigirte a mí de esa insolente forma a menos que quieras soportar una maldita bofetada!

▪ Lo siento, solo me preocupé, no lo volveré a hacer… lo prometo – se disculpó sin poder mirarme por el temor, ella mantenía su mirada en el suelo o en sus botas azules mientras que me dio algo de lastima al igual que a Bree

▪ Bueno, yo ya veré como consigo mi vestido, solo sé que será espectacular cuando lo vean esta noche – admití confiadamente sin saber aún como lo hallaría pues tenía unos gustos difíciles de encontrar en una tienda común, ni con un personal shopper podría encontrar lo que mi mente producía como inigualable, me acerqué a mi casillero para sacar mi lapicero negro para desarrollar el examen de Geografía sin dificultades, cuando volteé a observarlas noté que ellas me veían con admiración como si fueran un par de cachorros y yo su ama, simplemente no sabía manejarse solas en este pequeño mundo que si lo mirabas desde lejos no era un problema pero cuando vivías en él lo más sensato era ser como ellas, como nunca planeé ser y ahora comenzaba a asustarme de tantas malas aptitudes y la necesidad de cubrir las apariencias frente a gente que no te merecía

Resolví los tres exámenes seguidos pues las clases eran en las tres primeras horas antes del primer receso, no había resultado tan fácil como había imaginado pero tampoco fue el fin del mundo pues el haber estudiado el domingo me ayudaba con esta clase de problemas que si tenían una solución, recordé cuando les había echado un vistazo a Angela y a Bree cuando aún ni iban por la mitad de la prueba y me habían dado pena pero de alguna forma me daba satisfacción que aún no me haya convertido en una como ellas, todavía existía algo de la irreverente Nessie en mí y me sentía aliviada de que aunque sea en esto seguía siendo aquella niña sarcástica a quien no le importaba lo que las personas pensaban de su físico, deseaba volver a ser aquella chica pero ya no había vuelta atrás con esto pues mi decisión había sido crecer y demostrar a los demás que se equivocaban al solo compararme con alguien pues yo podía valerme de mí misma para hacerme camino en el mundo, ahora solo debía de deshacerme de esas ideas tontas de volver a ser la misma idiota que confiaba en un chico solo porque se habían acostado una vez. La historia cambiaba al extremo cuando una veía a Benjamín resolver un examen de cualquier tipo pues aunque él fuera atractivo no significaba que fuera alguien sin cerebro ya que era tan brillante como los reflejos en su cabello, él terminó todos rapidísimo y por eso salió incluso antes que yo del salón de clases como si no tuviera aire en ese espacio cerrado. Ayer lo había llamado y habíamos hecho las paces, eso me agradaba mucho porque necesitaba a mi mejor amigo junto a mí para no volverme una de ellas por completo al querer conservar mi mente, aunque aún no le había contado sobre mi descubrimiento personal pues solo habíamos hablado de lo grandioso que sería retomar nuestra entrañable amistad que debía de ser para siempre, debíamos comenzar por dejar de pelear por tonterías sin sentido así que ambos acordamos ser honestos con todo aunque fuera doloroso para no reservarnos la amargura que pudiéramos tener al no decir las cosas como eran. Lo estaba mirando hace un minuto aproximadamente mientras tomaba una lata de Pepsi que sabía que contenía Red Bull, decidí acercarme a él para poder hablar civilizadamente cara a cara como los amigos que se suponía habíamos vuelto a ser; llegué hasta su banca que estaba cubierta por la sombra del gran árbol a su lado, él me sonrió y me indicó que me sentara amistosamente.

▪ Hola, B – lo saludé sonriéndole como siempre lo había hecho desde que lo conocí y me agradó su forma directa de ser con los demás como si fuera un verdadero hermano que nunca había tenido la dicha de poseer – ayer no me contaste nada de tu nueva vida así que mis oídos estarán atentos ante cualquier noticia o bomba que desees soltar

▪ Hey y ok – respondí con ganas de reírme y con los ojos entrecerrados - Como hemos vuelto a ser mejores amigos necesito decirte algo sumamente importante que te va sorprender pero es como me siento

▪ ¿No estarás enamorada de mí o algo así, cierto? – preguntó preocupado con una mirada de miedo alejándose ligeramente de mi cuerpo en la larga banca – porque tú ya sabes que te falta algo específico para ser mi tipo, linda

▪ ¡Demonios, no! – grité espantada por su suposición pues si bien antes me había sentido ligeramente atraída a él por su bien formado físico, eso ya era parte del pasado – Santo Dios, ya sé eso, - exclamé en voz baja - y no se trata de eso, sino de algo realmente mío que hasta el sábado no tenía idea de que me perteneciera y tu serías el primero al que se lo cuento

▪ Oh, yo supuse que como mi físico es tan grácil… - no siguió alagándose a sí mismo cuando vio mi expresión de aburrimiento y enojo con una ceja levantada, creo que fui ultra convincente pues paró de hablar de su persona como si fuera un maldito dios griego – lo siento, continua

▪ Bueno, iré directamente al punto de la historia – comencé segura de lo que iba a decir y sin nervios pues sabía que me traicionarían como Brat Pitt a Jennifer Aniston en el set de 'Sr. Y Sra. Smith' – creo, yo sé que me gusta mucho Victoria pero ya no como una amiga solamente, ni como una hermana, nos besamos dos veces y sentí algo grande, estoy un 99% segura de que me enamoré o de que al menos tengo un fuerte ¨Crush¨ con ella, ¿qué piensas?

▪ '¿Qué es lo que pienso?' – repitió lo que dije con paciencia y con pausas dramáticas que creí que ya no usaba desde el primer año pero veía que me había equivocado – bueno, yo pienso que tienes aún algo importante con Jake y que estas confundida con tanta maravilla con el modelaje, uno no solo descubre su sexualidad por un simple beso, yo lo sabía desde que tenía uso de razón pues siempre me sentí diferente pero tú solo estas obviamente confundida, dime ¿qué pasará con Jake?, ahora supuestamente ¿qué sientes por él?, ¿acaso ya no hay nada y por eso dices que eres gay?

▪ No he dicho que fuera gay, solo que me gusta Victoria de forma diferente – me defendí de sus 'ataques' pues así se sentían en mi mente, que cada palabra que salía de su boca me trataba de asesinar – y también sigo sintiendo algo por Jake, solo que no es tan intenso como antes, me siento igual por los dos y no estoy malditamente confundida, ¡demonios! – no quería que me volviera a decir así pues él mejor que nadie sabía lo que sufría con los perjuicios de ese calaña, así que sería directa – Solo te quería decir que me gustan ambos bandos, soy Bi, supongo que así puedes decirle sin la palabra con 'S' en el medio

▪ ¿Y estas segura de que no eres algo bicuriosa? – preguntó inseguro pues se notaba que no había recibido muy bien el balde de agua con mis confesiones, su nerviosismo se notaba en la forma en la cual movía las manos para expresarse mejor

▪ Estoy muy segura de lo que soy – respondí honestamente sin trabarme pues ya no tenía nada que esconder – y sé que es raro pero debo admitir que me sentí realmente atraída por muchas de las chicas en el desfile de Victoria Secret con tanta lencería, e incluso ahora me siento demasiado hechizada por Jake jugando soccer, ¡es que solo míralo todo sexy!

▪ ¡Tienes la maldita razón! – exclamó Benjamín mirando hacia donde él estaba jugando como nunca por diversión, yo sabía que no era su pasión pero lo hacía cuando no tenía otras responsabilidades cuando su hermano lo visitaba – Yo solo me había dado cuenta del cuerpazo de Leo pero ahora fijándome bien tu ex sí que se ve genial con esa camiseta pegándose a su pecho sudado…

▪ ¡Hey, los ojos aquí! – lo regañé señalando mi rostro pues no quería que lo examinara para sus propósitos pervertidos como con todos los demás muchachos que consideraba simpático, me miró con serenidad

▪ Ok, está muy bien que te gusten los dos pero solo recuerda que para cualquier relación solo puedes estar con uno así que tendrás que elegir tarde o temprano, esto no es un maldito triángulo amoroso del siglo veintiuno porque uno de los lados se tiene que cortar ya – me explicó dejando atrás lo gracioso para darme un toque de realidad que sabía que me golpearía con violencia, pero aunque me pareciera difícil y aguafiestas entendía que era algo que tendría que afrontar cuando estuviera lista peor solo esperaba que no fuera tan tarde, el timbre de la cuarta hora retumbó en mis oídos – vayamos a clases

Al llegar a casa luego de un arduo día en la Secundaria solo tomé una gran taza de café expreso helado aunque fuera invierno siempre me gustaba enfriarme aún más que mi temperatura externa, y al subir a mi habitación en lo único que podía pensar eran en los pros y los contras de cada uno de mis 'love interests' comenzando por Victoria que era más que impresionante conmigo, ella me había confesado que solo le interesaba yo y fue ahí cuando me besó, me sentía encantada cuando pasaba el tiempo junto a ella con sus ocurrencias subidas de tono y con lo sarcástica que resultaba ser al tener esa juventud que no arruinaba su felicidad por nada sino que la hacía mejor, ella era tan libre en todos los aspectos incluidos y eso no era tan bueno como pensaba pues el acostarse con distintos hombres para obtener lo que quería no era algo de lo que yo fuera partidaria y ni hablar de sus aventuras con los fotógrafos comprometidos; en cambio Kyle era dulcemente tierno como un osito de felpa que podías abrazar por lo fantástico que podía llegar a ser mi primer amor de adolescencia, él me hacía dichosa con la preocupación constante que demostraba sentir por mí cuando creía que estaba en peligro, era como tener mi superhéroe personal que siempre velaría por mi bienestar sin importar lo que él pudiera arriesgar pero era muy voluble e inseguro consigo mismo y no sabía si él seguiría siendo el chico dorado o se convertiría nuevamente en el intento de jock idiota que no se veía interesado en su novia, nunca sabría en qué estado se encontraría pues podría cambiar en cualquier momento sin previo aviso por no considerarse lo suficientemente bueno para mí adivinando lo que supuestamente me agradaba en un chico para transformarse en algo que odiaba en serio y así arruinando la relación nuevamente. Ninguno de los dos parecía ser bueno o malo, ya no estaba segura de nada llegando a confundirme sin poder decidir nada sobre nadie, solo quería salir de este embrollo y ser eternamente venturosa pero no pasaría en un largo tiempo, ni siquiera me sentía con ánimos para preguntarle a alguien más lo que debía de hacer al no querer interrumpir la buena existencia de Bella en Nueva York con su nueva familia de amigos, tampoco podía arruinar el viaje de mi papá a Rusia con mis tonterías de niña chica aparte de que no me sentía totalmente lista como para contarle a otra persona lo que me sucedía ya que sabía que no todos eran de tan mente abierta como mi mejor amigo así que tenía miedo como nunca antes pensé tenerlo por algo que no fuera el contacto con los espíritus del más allá pero veía que si tenía miedo al odio que pudiera recibir de las personas que verdaderamente me importaban.

El timbre sonó y como sabía que mamá jamás bajaría para abrir la puerta cuando tomaba sus eternas siestas decidí abrir yo, viendo a un repartidor de correo que no creí que seguían existiendo con una caja sellada en la mano izquierda y un cuadernillo con un papel para que lo firmara, así lo hice recibiendo el paquete que decía: ¨para la hermanita mejor vestida del mundo, le doy este humilde obsequio que espero sea de su agrado – Bella¨. Abrí la caja con cuidado descubriendo lo más hermoso que alguien me habría podido regalar en este día de vida o muerte por lo del baile que me había vuelto a olvidar, era un vestido strapless color plomo brilloso que parecía ser un gran pedazo de gaza que envolvería a un persona atando los dos extremos en el medio con una especie de cola en la parte de atrás que se arrastraría no mostrando mis muslos ni piernas en la parte posterior pero sí enseñando desde la mitad de los muslos para abajo de la parte del frente, con la parte del pecho con una abertura en 'V' que le daba una apariencia de túnica griega por las pequeñas arrugas artísticas que se veían en toda su extensión con un poco de pedrería negra en la parte que cubría el pecho y la parte superior del muslo derecho, había visto que era de Ralph Lauren llegando a considerar que todo ya era tan precioso que casi lloré al seguir viendo lo que había en la caja que incluía un anillo plateado con detalles tallados a mano aparentemente con una piedra color turquesa pálido, una vandana delgada color negro hecha de encaje con el diseño de olas del mar tejidas que cubriría mi frente, un collar de plata con cinco pequeños diamantes con otros tres medianos y uno grande en forma de lágrima al medio que se veía pesado de llevar, otro anillo de oro decorado con miles de piedras de fantasía transparentes y finalmente estaba un par de zapatos de tacón alto color negro de algodón con la suela altísima que me haría ver aún más alta; no podía creer que todo eso haya entrado en la caja pero lo que no podía creer más era que le importara tanto a mi hermana que incluso se acordara de que tenía un baile hoy, lo cual me hizo acordar de algo importante que provocó que viera al reloj de la sala de estar dándome cuenta de la hora y de que tenía una hora aproximadamente de retraso para comenzar a alistarme, solo esperaba no llegar tarde a la celebración.

Lo hice todo rápido dándome cuenta de lo ceñido que estaba el vestido, me peiné con unos rizos en las puntas del cabello que se veía muy bien y me maquillé con un rojo sangre en los labios y usé sombras oscuras que realzaban mis ojos celestes aturquesados; con una velocidad impresionante pues no me caí de las escaleras logré salir de casa y adentrarme en mi auto para dirigirme al baile invernal auspiciado por los de último año que se graduaban muy pronto. Al llegar, todo se veía como si fuera Central Park en Navidad pues tenía una decoración llena de árboles cubiertos por nieve falsa con copos de nieve hechos de cristal colgando del techo donde se escuchaba la versión de 'Ready Set Go' cantada por Rocketeer, cuando me vieron se abrieron como en la mañana y en el escenario podía ver que ya iban a decir quién era la reina del baile pues el maestro Harding estaba con el micrófono en mano junto a un muchacho coronado como rey pero la de reina seguía a lado del profesor.

▪ …y su reina del baile invernal de este año es… - odiaba cuando hacían esa pausa tratando de añadirle drama a la ya estúpida situación pues era tan Hollywoodense y falso - …Renesmee Swan

Aunque me habían sugerido que ganaría antes me sentí más fría y extraña que antes, estaba vestida de la manera más glamorosa que podía conocer pero no me sentía lista para unirme a ese clan frívolo lleno de dolores de cabeza y con cuidado a las apariencias, pero ciertamente no sé cómo hice para mover mis piernas hasta el escenario lista para dar mi discurso tomando el micrófono del maestro que había anunciado mi nombre y me colocaba la corona de acero decorado con distintas piedrecillas de fantasía baratas, sentí todas aquellas miradas incluidas la de mi mejor amigo que se veía más aburrido que hasta superaba a la banda de góticos, estaba a su lado Kyle sonriéndome como si realmente fuera de la realeza y también estaban unas vanguardistas Bree y Ángela, ambas con distintos rostros pues la primera se veía orgullosa de mí y la segunda era como una segunda Tanya mucho más celosa que la antigua.

▪ Gracias – dije asustándome un poco por el sonido de mi voz en el aparato – como su nueva reina elijo desistir de mi cargo otorgándoselo a alguien que sé que se lo merece más que yo, - la gente estaba en shock - esa persona es Bree, - la miré de reojo - sube de una vez

Ella lo hizo confundida y le puse la corona cuando estuvo a mi lado haciéndole una corta reverencia con una honesta sonrisa, salí del salón del baile triunfante pues todos aplaudieron a la verdadera reina del baile y me sentía orgullosa de ello, había hecho algo desinteresado por primera vez en mi vida sintiéndome con una enorme dicha. Vi como Jake salía detrás de mí y me quedé mirándolo parada sobre el concreto de la entrada de la escuela, él me sonrió.

▪ Lo que hiciste fue grandioso – admitió con seriedad pero incluso así se veía totalmente tierno como si nada pudiera hacerlo ver mal, no entendía eso pero era bueno ante mis ojos

▪ Sé que piensas que todas son unas perras pero ella es una niña buena y quería la corona así que le di esa pedazo de felicidad – le expliqué con algo de detalle mientras sentía el frío en mis brazos sobándome mucho para entrar en calor, él aparentemente se dio cuenta y me puso su saco negro encima educadamente

▪ ¿Así que ya no eres una perra? – preguntó sin ofenderme con el calificativo pues siendo honesta yo realmente me estaba convirtiendo en esa clase de persona tan vacía

▪ Ya no me siento así, y supongo que nunca lo fui – aclaré desinteresada y con un poco de sueño aunque aún era temprano para querer dormir, a estas horas me quedaba prendida con mi iPad

▪ Lo sé – respondió acercándoseme con naturalidad, tomó mi fría mejilla con su cálida palma y nos acercó disminuyendo a distancia a cero

Ese beso fue diferente a todos los que había sentido en mi vida entera pues no lo sentía como un saludo o una despedida, solo que no quería parar de rosarlo con mis labios así que enrosqué mis dedos con su sedoso cabello mientras él colocaba sus manos ahora en mi cintura, todo se sentía correcto en su totalidad dándome un alivio enorme que no entendía pero comenzaba a experimentar esa sensación de poder volar sin siquiera considerar que podrías caer pues me sentía poderosa como nunca, era como tener tu primer beso con la excepción de que todo era fenomenal y ya no existía ese miedo clásico de no tenerlo todo para efectuarlo ya que ahora me sentía más lista que nadie en este fantástico mundo, y quizá no había conservado mi corona pero al menos el chico que amaba si se quedaría conmigo por unos cuantos minutos.