Capítulo XVII: No Me Dejes Ir
NESSIE'S PoV
Gracias al dulce y apasionado beso que Jake me había dado anoche, me estaba pasando el día con más ideas sobre cómo decidirme entre uno de los dos para detener toda esa maldita confusión, durante la primera clase había escuchado a Bree agradecerme más de mil veces el haberle obsequiado la corona pues siempre había sido su verdadero sueño triunfar en lo que sea y yo cumplí su deseo desinteresadamente, por otro lado Angela solo le repetía que no era una reina de verdad porque nadie había votado por ella y que no se lo merecía pues no tenía la apariencia de una real al ser tan poco hiriente con los perdedores, yo escuchaba lo que se decían pero no intervine al prestar la más mínima atención a sus motivos ya que era como si mi mente estuviera en otro lado pues ni siquiera en las clases o cuando Benjamín me preguntaba sobre mi atuendo nocturno en el receso lo había oído a conciencia al estar preocupada por otros temas que debía de solucionar antes de que explotaran en mi cabeza, por un momento estaba totalmente ilusionada con Victoria por su forma de ser conmigo y por la manera divertida con la cual veía las dificultades de esta vida sin crearse problemas pues solo se dejaba llevar por la corriente creyendo que ese sería su destino, y después me ponía a pensar en Jake siendo como un bendito príncipe de cuentos con su aptitud de muchacho insuperable en cualquier aspecto pero de la mejor forma pues era encantador conmigo cuando se lo proponía justamente como ayer al besarme sin ser nada sugestivo provocándome aquella sensación que todas las niñas experimentaban en su primer beso de amor, aquella por la cual te sentías volar y deseabas gritar de la felicidad e incluso cuando me llevó a casa en su nuevísimo Toyota negro con lunas polarizadas (por lo cual tuve que irme hoy a clases en taxi pues mi auto se había quedado en el estacionamiento toda la maldita noche) donde todo el recorrido escuchamos nuestra canción favorita desde que éramos pequeños 'Hey Jude', a él le agradaba desde que su abuelo se la cantaba a él y su hermano cuando eran pequeños y digamos que le hacía recordar los buenos momentos en los cuales aún tenía una familia unida de la cual se sentía orgulloso de ser parte, y por otro lado a mí me encantaba porque Bella me la cantaba cuando era una pequeña miedosa cuando mamá se embriagaba pero yo por dentro sabía que había una enorme posibilidad de que papá se la hubiera enseñado para que lo recuerde así que era aún mejor; finalmente cuando llegamos a mi casa me intentó besar nuevamente pero lo detuve con amabilidad explicándole lo que me sucedía con respecto a mi confusión y afortunadamente reaccionó de la forma más comprensiva en el mundo, fue extraño pues no me atacó ni nada parecido a ello cuando pensé que me rechazaría para siempre, luego solo me dijo que me esperaría todo el tiempo que fuera para decidirme y sin importar a quien eligiera él siempre estaría a mi lado aunque sea como solo un buen amigo lo que me demostraba que él había vuelto a ser el antiguo Jake sin cambios repentinos por falta de confianza sino que ya era mi amor pero ni por eso mi mente ni mi corazón se aclararon dejándome el camino libre, él se despidió de mí con un beso en la mejilla izquierda para luego retirarse. Hoy lo había visto pero no me atreví a dirigirle la palabra pues no quería darle esperanzas que quizá luego ya no existieran arruinándolo todo por una insensatez, solo me dediqué a mirarlo analizando cada movimiento que efectuaba como si observara un documental realmente interesante y solo lograba suspirar cada vez que me regalaba una de sus indomables sonrisas que incluían un guiño de ensueño, era como si me hipnotizara con su presencia o cuando estaba a poca distancia de mí como si estuviéramos conectados de alguna manera. Aún pensaba en Victoria y en lo que podía estar haciendo ahora en vez de preocuparse como yo, ella seguramente estaría tranquila como un espíritu libre divirtiéndose en alguna fiesta o comprándose ropa carísima con el dinero que cobró por el desfile de Victoria Secret, pero definitivamente la estaba pasando de lo mejor ya que aunque ni siquiera fuera mitad de semana ella consideraba que todos los días eran maravillosos para celebrar lo que fuera por eso pertenecía a muchas religiones que le permitían ir a festejos ceremoniales donde la gente bailaba por diferentes razones que ni ella misma entendía pero le encantaba, pero lo mejor era que al parecer ella nunca se ponía triste al ver la felicidad en el rincón más oscuro de la penumbra. Y así regresaba la confusión que parecía estar adherida a mi cerebro y aunque trataba de quitármela reemplazándola con claridad, nada cambiaba en mi dividido corazón indeciso de personaje de novela romántica contemporánea.
Alguien entró a mi habitación o al menos eso sentí, volteé dándome cuenta de que se trataba de mi mamá agitando un pañuelo como símbolo de que venía en son de paz, reí un poco ante tan ocurrencia y noté que estaba vestida para salir de fiesta probablemente aunque aún eran las seis de la tarde, ella llevaba puesto un juvenil minivestido ceñido de color negro con tirantes gruesos entrelazados en su cuello dejando una abertura en forma de triángulo largo del tamaño de una mano en el frente del tronco con la espalda descubierta y un par de zapatos de tacón alto color palo rosa con una delgada correíta y abertura para los dedos; parecía que quería verse como una adolescente como actuaba siempre pero esto ya era demasiado, era ridículo a su edad intentar lucir como una de las muchachas de mi escuela pues ya era hora de que comenzara a dar señales de madurez.
▪ Hey – dijo sentándose al lado mío en mi cama mientras yo me encontraba junto al respaldar con las piernas entrelazadas esperando cualquier tipo de bomba que me pudiera lanzar sin previo aviso – solo quería terminar con este silencio incómodo para ambas mostrándote mis más sinceras disculpas por la idiotez que cometí contigo, - se veía realmente arrepentida, lo veía en sus ojos que parecían mostrar odio por sí misma, suspiró con una sonrisa y quitó un mechón de cabello de mi rostro que interrumpía mi vista – así que dime, ¿qué sucede en tu vida, Nessie?
▪ Nada, mamá, en serio – respondí con poca credibilidad en mis palabras y hasta yo lo había notado sin poder disimularlo ni un poco al no poder ni siquiera mirarla a los ojos bajando la mirada, ella levantó mi barbilla con delicadeza para poder verme con claridad
▪ Sé que hay algo, ¿me lo dirás, pequeñita? Confía en mí – admitió con una dulzura tierna que pensé solo tenía para Bella, pero cuando me dijo 'pequeñita' me hizo sonreír pues siempre llamaba a mi hermana así para mostrarle cariño de madre y eso era como un alago que tomaría prisionero en mi mente hasta que lo procesara llenándome de ello, ahora sabía que sí le interesaba así que le podía confesar todo sin temer por nada pues me demostraba que si me consideraba digna de su cariño de madre
▪ Si hay algo pero mamá, - estaba algo nerviosa pero lo haría – necesito que abras tu mente a cualquier tipo de ideas, ¿puedo yo confiar en que así lo harás? – ya no estaba tan desconfiada cuando asintió con la cabeza con apariencia tranquila y mucho más relajada que antes – Ok, mamá, estoy enamorada de dos personas muy diferentes y no tengo idea a quien escoger porque cuando pienso que él debe ser el correcto, resulta que ella es la correcta pero no sé qué hacer y…
▪ ¿Ella? – me interrumpió y era obvio que se encontraba en shock pero aún podía mover sus labios - ¿una chica? – parecía que fuera a explotar en cualquier momento - ¿estas 'enamorada' de una chica?
▪ Sí, es Victoria, bueno, 'Vicky' – me confundí al usar los nombres para tratar de explicarle bien – es que su verdadero nombre es Victoria, - cerró los ojos - cuando paso tiempo con ella todo parece ser solo alegría sin preocupaciones mundanas, ella es increíble…
▪ No quiero oír nada más – ella negaba con la cabeza agitando sus manos en desacuerdo, abrió los ojos y comenzó a respirar entrecortadamente – Nessie, solo te encuentras confundida, ¿comprendes? – me quería obligar a entender eso pero yo sabía que no era una confusión pasajera pues esa había sido mi primera idea al besarla – Esa estúpida muchacha te ha metido ideas en la cabeza que no son ciertas en lo absoluto, tú crees quererla pero ¡no es así! – se comenzó a exasperar
▪ Mamá – la tomé de los hombros para que respirara y asimilara lo siguiente que le informaría – me enamoré de ella, no es que esté confundida, simplemente la amo y ese ni siquiera es el problema porque…
▪ ¡No! – gritó liberándose de mis manos como si yo tuviera una especie de enfermedad contagiosa, se veía molesta llegando a asustarme mucho - ¡tú eres una hermosa chica común, no eres un fenómeno como esos otros muchachos! ¡No quiero seguir hablando de esta estupidez!
▪ No es una estupidez, mamá – le recalqué tratando de tranquilizarla pues comenzaba a temer por mi vida con su aptitud tan violenta, odiaba que se comportara así pero buscaría la forma de hacerla entrar en razón
▪ Si quieres experimentar, muy bien, pero no trates de ser diferente de tu hermana con esta clase de libertades tuyas – me reclamó aún con gritos como si la hubiera insultado o algo así, como si yo fuera alguien digna de recibir golpes violentos convertidos en palabras hirientes y retrogradas
▪ ¡No es un experimento, yo la amo! – exclamé para llamar su atención tratando de luchar contra su voz altísima de mujer enojada, y aunque me sentía débil decidí continuar defendiéndome de sus ataques pues no podía dejarme vencer por ella, ya no
▪ ¡Entonces, sí la amas tanto, vete de aquí con ella! – no podía creer hasta donde llegaba su odio, ella me echaría de la casa tal y como lo hizo con Tasha hace años cuando la equivocada era ella, siempre ella – No, ¿sabes qué? Mejor yo me voy ahora pero cuando vuelva no quiero ver tu asqueroso rostro de fenómeno en mi maldita casa – eso me lastimó mucho, ya podía sentir las lágrimas inundar mi rostro cuando ella se dirigía a la puerta para irse de mi 'patética' presencia, volteó a verme con desprecio - ¡Dentro de ti sabes que estas mal y yo deseo no tener una segunda hija si hubiera sabido que sería un desperdicio!
La puerta la cerró con fuerza al retirarse provocando que el sonido estridente retumbara en mis oídos como otro grito, pero eso no era nada a comparación de todas sus injuriosas palabras que pasaban una y otra vez por mis recuerdos provocando que las lágrimas siguieran humedeciendo mi rostro sin verle un fin; me sentía peor que todas aquellas veces en las que ella me criticaba por no ser como Bella pues ahora lo hacía deseando que no hubiera nacido y aunque había leído que cuando una se abría con sus padres la primera vez siempre sería difícil, nunca imaginé que doliera tanto el rechazo de una madre que siempre me había rechazado por ser como era al no parecerme en nada a su hija prodigio siendo un 'fenómeno' como ella me había llamado, no quería vivir con su odio y hasta pensaba en ser más como mi hermana dejando atrás mi amor por aquella chica que me había hecho feliz para que mi mamá me quisiera al menos por una vez, solo deseaba que ella fuera mi mamá y no mi asesina pues era así como lo sentía, que ella me mataba al tan solo preferirlo a tener que aceptarme como realmente era ya que para ella lo único que no andaba bien en esta 'familia' era yo que venía solo para arruinar su paz con mis experimentos y siendo una pérdida de años para su perfecta existencia. Resolví llamar a la persona que me animaría un poco, tomando el consejo de mí madre marqué el número de Victoria en mi móvil y esperé a que me contestara.
▪ Hola, Victoria necesito hablar contigo – me expresé rápido pues sabía que alguien ya había contestado su móvil y quería que todo mi pesar me dejara para ser reemplazado por jubilo
▪ Vic está algo ocupada – dijo una voz masculina conocida, escuché en el fondo que la voz de mi amiga decía algo como '¿quién es?' – algún recado que le quieras dejar pues como te dije ella está muy ocupada en otros asuntos – reconocí la voz del maldito de James, no entendía nada de lo que sucedía pues me sentía confundida por primera vez con relación a ella, ahora la escuché decir 'vuelve a la cama, lindo' – hey, ¿sigues ahí? ¿Tienes algún mensaje para 'Vic' o no?
▪ Sí, tengo uno – estaba molesta y triste por todo lo que me sucedía pero no los dejaría oírme sollozar – dile que, ¡se vaya a infierno!
Colgué escapando de la cruda realidad que me enseñaba a una Victoria que ya no me quería sino que me lastimaba al haberme ilusionado para después escupirme en la cara acostándose con el idiota de James, veía ahora claramente que mi mejor amigo había tenido toda la razón al ser desconfiado de ella pues ahora era más que obvio que solo me utilizaba por los contratos que le daban gracias a mi imagen, todas las influencias se las conseguía porque la creí mi amiga y no la arpía chupasangre que realmente era haciendo lo que fuera para tener lo que quería hasta que absorbiera todo lo que le convenía, también al meterse a la cama con James tendría mucha más influencia gracias a los grandiosos comentarios que el pervertido le daría a Heidi sobre ella; ahora todo me dolía mucho más por haberme enamorado de la más grande mentira sobre la faz de la tierra que me hacía sufrir como si alguien hubiera tomado mi corazón arrancándolo de mi pecho con violencia para aplastarlo sin devolvérmelo dejándome enormemente débil y con dificultades para respirar por todas las lágrimas que derramaba gracias al inmenso martirio que me atormentaba sin dejarme salir de su laberinto de emociones negativas para mí. Ella continuó llamándome pero yo no contestaba, borré su número y hasta programé mi móvil para no recibir llamadas de números no registrados en mi agenda; mientras buscaba ahí apareció el número de alguien que si me comprendería sin darme la espalda en lo más mínimo, marqué sosteniendo el aparato en mi mejilla.
▪ ¡Hola!, justo estaba pensando en ti, - expresó con su voz de hada madrina que la escuchaba en mi cabeza reemplazando los gritos – oye, estoy en LA por unos negocios con mi jefe así que en cualquier momento cuando esté libre iré por ahí a visitarte
▪ Hey – contesté con poca fuerza – te necesito mucho – sollocé expresando mi pena y no me pude controlar más – por favor vuelve a casa
▪ Ahora mismo voy para allá – se escuchaba preocupada como una madre lo estaría pero ella era solo mi hermana mayor – tranquila, hermanita,- es no podía hacerlo aunque lo intentara - no tengas miedo que yo cuidaré de ti cuando llegué, - me pude sostener un poco más con sus palabras de aliento – nos vemos
Traté de limpiar un poco más mis empañados ojos pero no logré nada más que extender el líquido lagrimal por mis mejillas un poco más; sentí un poco de comezón en la muñeca entonces me rasqué pero sentí un líquido caliente en mi dedo cuando lo hice y justamente lo que sospeché se hizo realidad, mi madre al quitar mis manos de sus brazos me arañó con profundidad abriéndome la piel que sangraba un poco así que abrumada fui hacia el baño para lavar la herida y evitar una infección pero no sé porque comencé a vomitar en la taza del retrete cuando vi de cerca el corte, sentía que me moría hasta que terminé con un fuerte dolor de estómago sin explicación alguna pero ni ese dolor se comparaba al que sentía por no sentirme protegida por mi mamá y tener que recurrir a mi pobre hermana para que me cuidara como antes cuando éramos niñas. En eso escuché que alguien subía por las escaleras corriendo y temí lo peor, que fuera mi mamá lista para echarme a la calle por no ser normal como deseaba pero afortunadamente no era ella, al abrir la puerta de mi habitación me apresuré a abrazar a mi hermana que había venido prácticamente con una velocidad inhumana hacía aquí por mí, lloré un poco en su hombro pero pude componerme a tiempo para dejar de ser una molestia para alguien que si valía la pena. La invité a que se sentara en mi cama para explicarle pues realmente se veía interesada en lo que me sucedía, para ella no era una tontería sino algo muy serio y de importancia mayor.
▪ Le confesé a mamá que me gustan los chicos y las chicas – con ella si me sentía confiada como si aunque le dijera que tenía un arma en mi habitación, mi hermana no se molestaría sino que me entendería por el simple hecho de que le importaba como una hija
▪ ¿Por qué no sabía yo eso? – preguntó sarcástica y pasiva como si lo hubiera sabido desde siempre, incluso antes que yo, sonrió tranquilamente indicándome que continuara
▪ No quería arruinar tu vida en Nueva York, no quería aburrirte con mis tonterías – me excusé explicándole porque no había podido hacerlo, ya no quería seguir matando las aspiraciones de los demás con mis tontos dramas de niña
▪ No son tonterías, 'Ness' – explicó levantándome la moral – es algo muy importante porque es quien eres, al menos para mí sigues siendo mi más importante prioridad
▪ Díselo a mamá que me echó de la casa porque soy un fenómeno y ahora la chica que amaba solo me había estado usando para tener contratos con otras marcas para su propio beneficio – me puse a llorar otra vez pero Bella me consoló abrazándome con fuerza sin dejarme ir ni yo tampoco quería hacerlo pues me sentía de alguna forma extremadamente segura a su lado
▪ No eres ningún fenómeno, - renegó mi hermana mientras acariciaba mi cabello arrullándome – tú, mi hermanita querida, eres una chica perfecta tal y como eres al ser tan bonita e inteligente con anhelos y sueños que la mayoría a tu edad deja de tener poco a poco; - era agradable que alguien notara que no eras un desperdicio, mi autoestima se iba levantando con lentitud pero segura – y esa idiota se lo pierde pues tu eres la chica más valiosa que conozco y conseguirás a alguien superior que te amé con todos tus sarcasmos y tus malos ratos, no quiero que estés triste por esa situación
▪ Gracias, te quiero, Bella – admití sin sentirme vulnerable pues era como si hablara con mi hada madrina o algo parecido, era alguien que no permitiría que nada malo me pasara; ella no se separó de mí ni por un segundo
▪ Yo también, pequeñita – respondió con ternura sin dejar de abrazarme; sentí un beso en mi nuca que me alegró más que nada en este maldito año, entonces comenzó a tararear la letra de 'Hey Jude' pues sabía que así sanaría todas las heridas emocionales que sufría
Cuando iba por la mitad me sumergí en un gigantesco sueño del cual no quería despertar para nada.
