Capitulo 3
¿Amigos o Enemigos? 2ª Parte
El equipo de Martin había llegado a una pequeña cabaña, donde un hombre alto, de cabello corto y barba espesa negra, de ojos azules y muy ancho se acercó a ellos.
-¿Vosotros sois esa organización que llame?
-Si es porqué ese monstruo se llevó a vuestra hija y mujer, si –Afirmó Martin.
-Menos mal que llegasteis –Suspiró aliviado para fijarse en la chica.- ¿Qué le pasa?
-Tiene fiebre
-Entonces pasad y dejadla en una cama que tenemos, así podrá descansar mientras le preparo algo –Dijo apartándose, señal de que pasaran.
-Gracias –Agradeció el pequeño marciano, aún transformado en humano.
Java puso a Diana en la cama que les guió el hombre, donde pudo descansar tranquilamente. Martin, Billy y Java se sentaron en frente del hombre para hablar.
-Me llamo Jave, y os he llamado para que rescatéis a mi hija y a mi mujer –Dijo tristemente.
-Pero para rescatarlas, nos tendrás que enseñar una foto suyas –Dijo Martin seriamente.
-Claro –Asintió el hombre enseñándole una foto de su esposa y su hija.
La esposa de Jave parecía más joven de lo que era, pues era una mujer de altura normal, de cabello largo marrón pero recogido en un moño y de ojos azules.
Su hija era de la misma edad que Martin, de cabello largo negro y ojos azules como sus dos padres.
Martin al ver a la hija, se le iluminaron los ojos.
-Ten por seguro que rescataremos a su hija y a su esposa –Dijo con una mirada de niño.- ¿Cómo se llaman?
-Mi esposa Dania y mi hija Estela –Contestó no con muy buena espina.
-¡Ten seguro que las salvaremos! –Dijo energético.
-Vale, pero me gustaría que durmierais y descansarais por el largo viaje –Dijo amablemente el hombre.
-Muchas gracias señor Jave –Agradeció Billy.
Mientras, aún era de noche y Diana seguía durmiendo, aunque agitadamente por la fiebre. En la habitación, una figura masculina entró a través de la ventana de la habitación, cual comenzó a acercarse a ella silenciosamente, quitándose el guante y tocar la frente de la chica.
Al notar que tenía mucha fiebre, sacó un pequeño frasco de su reloj; era transparente, cosa que hizo que la chica bebiera de ella, pero al ver que no lo aceptaba, no tuvo otra que tomarlo él y juntar sus labios con los de ella, así haciendo que bebiera el antídoto.
Al notar que la chica se iba tranquilizando, acarició su mejilla para salir por la ventana.
Al caer al suelo, una chica de ojos verdes se paró frente a él.
-Querido hermano ¿Qué te has enamorado de mi mejor amiga? –Preguntó picaronamente quitándose la máscara.
-Déjame Jenny –Le contestó fríamente comenzando a caminar.
Jenny sonrió satisfactoriamente para ponerse a su lado y sujetarse de su brazo cariñosamente.
En cuanto se fueron del lugar, Diana se levantó de golpe, sudando y respirando agitadamente. Se rozó la frente al notar que la fiebre iba bajando, pero bajó la mano rozando sus labios. Mientras dormía, había notado unos dulces y finos labios masculinos, cual le encantaría volver a probarlos.
Volvió a echarse en la cama, aún mareada por la fiebre. Se fue durmiendo poco a poco otra vez.
Al caer en un sueño profundo, una grande sombra se la fue acercando, cogiéndola de la cintura y alzarla violentamente, haciendo que se despertara y chillara.
-¡Martin! –Martin al escuchar su nombre subió como un relámpago entrando a la habitación.
Al entrar, se encontró a una criatura grande verde de ojos rojos.
-¡Es ese! ¡Java!
-Vale
Java saltó encima de la criatura, pero esta con la mano libre le dio un golpe y saltó a través de la ventana, destrozándola y desapareciendo.
-¡Diana! –Chillaba Martin desesperado.
-Llegamos tarde chicas –Sonó una voz familiar tras Martin.
-¡Tú! ¡Veniste a robarme otra vez a mi criatura! –Se quejó el rubio cogiendo del cuello de la camiseta al chico misterioso.
-Suelta, solo veníamos a ayudar, pero hemos llegado tarde –Dijo sujetando la muñeca del rubio y apartándola.
Martin lo miró con rabia, el chico de la máscara hizo igual, pero notaron que el suelo empezaba a temblar y escucharon como las tres chicas, acompañantes del muchacho chillaron.
El muchacho se giró alarmado al ver como unas grandes manos atrapaban a sus compañeras.
-¡Suéltalas! –Se abalanzó ante una mano, pero algo raro hizo que le golpeara en el estómago y lo lanzara lejos de allí.
En un abrir y cerrar de ojos, las chicas fueron atravesando el suelo para desaparecer.
-¡No! –Chilló el muchacho.
Todos se quedaron boquiabiertos, menos el muchacho misterioso, que miró con rabia al suelo para saltar la ventana.
-¡Espera! –Chilló Martin también saltando la ventana y alcanzándolo.
-Ahora los dos tendréis que trabajar en equipo –Se escuchó una voz femenina, pero familiar para Martin.
Ambos se giraron al ver como Billy, transformado en marciano y montado en su nave, les mostraba una imagen de Mom, que les hablaba.
-¿Trabajar con el ladrón de criaturas? –Se quejó Martin.
-Cállate estorbo –Se defendió el muchacho.
-¡Callaros! –Chilló la mujer, haciendo que ambos se callaran de golpe.- Martin, es una orden en que trabajes junto a él, y chico, te pido por favor que le ayudes –Les dijo a ambos.
El muchacho se les quedó mirando para suspirar.
-No voy a dejar tiradas a mis compañeras, así que vamos –Dijo empezando a caminar.- Vosotros dos también podéis venir –Dijo dirigiéndose a Billy y a Java.
-De acuerdo –Asintieron ambos.
-Gracias –Agradeció Mom para apagar donde se estaba transmitiendo con ellos.
El muchacho volvió a mirarlo, para apretar un botón de su reloj y sacar dos motos.
-No tengo más, así que tendremos que ir en parejas –Dijo fastidiado montándose en una.
-Yo me monto en la otra –Dijo feliz Martin subiendo en la libre.
-Yo ir con Martin –Dijo Java subiéndose con Martin.
Billy se transformó en humano y se subió con el muchacho.
-Ya que trabajaremos en grupo... Yo me llamo Martin Mystery, tu rival a partir de hoy –Se presentó dándole la mano.
El muchacho miró pensativo la mano del rubio para aceptarla.
-Alexander –Se presentó.
-¡Bien! El grande se llama Java y quien va contigo Billy
-Encantado –Dijeron ambos.
-Igual, pero basta de hablar –Tendió un casco para cada uno.- Enciende el guía de la moto y ponle esto en el hueco que hay –Le guió mientras le daba un pequeño frasco, que contenía algo oscuro.
-¿Qué es esto? –Preguntó curioso Martin, poniéndolo en el hueco que decía Alexander.
-¿Te acuerdas cuando me atacó algo raro? Pues con mi reloj pude coger su ADN y lo transferí en ese frasco –Dijo poniendo su frasco en su hueco.- Con su ADN nos guiará donde se esconde la criatura.
-¡Guau! ¡Qué Tecnología! –Dijo con admiración.
Alexander no dijo nada, solo empezó a conducir guiándose por el camino que le guiaba el guía de su moto.
Continuara...
Alexander y Martin no tienen otra que trabajar en equipo, pero encuentran el escondite de la criatura ¿Podrán derrotarla?
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