Capítulo 5

Sorpresa

-¡Martin, déjame en paz! –Se escuchaba los gritos y riñas de Jenny por los pasillos de Torrington.

-¡Pero que te cuesta! Solo será una tarde… ¡Para que veas lo maravilloso que so…! –No acabó de hablar, pues su hermanastra le pegó en pleno rostro protegiendo a su amiga.

-¡Ouch! –Se acaricia la nariz.- ¡Diana, no te metas! ¡¿Y por qué me pegas? –Se queja como niño pequeño.

-¡¿Tú qué crees? Estas todo el día acosando a mi amiga… ¡Pesado!

-Diana, no malgastes tus fuerzas con un idiota como él –Le dijo burlona su amiga mientras se reía del chico.

El rubio solo infló las mejillas pisando el suelo molesto mientras las chicas se reían de sus tonterías. Cuando Martin se puso recto notó como alguien lo empujaba sin querer, pues era de cuerpo grande, causando que el chico cayera al suelo y apoyara la cara sobre su mano.

-Sin duda alguna me levanté con el pie izquierdo… -Se quejó en un susurro para sentarse y ver quien se había chocado con él, y como no, fue Java.

-Perdona Martin –Se disculpa levantándole enseguida con una mano.

-¡Ou! –Se sorprendió de cómo le levantaba de golpe.

-Anda, ¿Este no es el cocinero? –Preguntó en un susurro Jenny a Diana.

-Sí, también es amigo nuestro

-¿De verdad, y de que lo conocéis? –Preguntó haciéndose como quien no sabía la cosa.

-Pues… -Diana se puso nerviosa al igual que los otros dos, hasta que Java rió y decidió responderle.

-Ellos conocerme de un bar donde trabajé… Ellos enseñarme vuestro idioma y muchas cosas –Extendió los brazos.- ¡Y ofrecerme trabajo cocina!

-¡Oh! –Jenny se quedó bastante sorprendida por la habilidad de inteligencia de Java.- Que bueno y que amables –Sonrió.- Y que casualidad, una amiga mía y de mi hermano también entra aquí de cocina… Espero que te ayude mucho Java

-¡Gusto el mío! ¡Yo deseoso de conocerla! –Exclama emocionado y corre hacia la cocina haber si había llegado.

Así que por un corto periodo en esta historia, nos centraremos un poco en Java y en esa chica que anda deseoso en conocer. Llegó a la cocina, viendo como la jefa presentaba a una chica, a una chica de baja estatura, de melena por debajo de los hombros color azul marino y dos hermosos ojos naranjas. Por un momento, alrededor del cavernícola parecía que apareciesen corazones.

-¡Java, llegas tarde! –Le riñó su jefa, este solo se encogió de hombros y se puso al lado de otro cocinero con la cabeza gacha; no le gustaba que le riñeran.- A lo que iba… Esta chica está aquí de prácticas de cocina de Estados Unidos. Se llama Rona y espero que la tratéis bien y la ayudéis a involucrarse aquí –Dijo más como una orden que un favor, así que todos asintieron fuertemente.- Pero necesita algún tutor… ¡Java! Ya que tu también entraste como nuevo no hace mucho, serás quien la guíe en este trabajo, ¿Te quedó claro?

-¡Sí!

-Bien, entonces ¡Todos a trabajar! –Dicho eso, no tardaron en ponerse a trabajar.

Todos menos Java, quien se quedó ahí quieto, nervioso al ver como la chica le miraba tímidamente, esperando a que se acercara. Con un poco de valor, Java se le acercó con esa típica sonrisa de despistado que tenía.

-Hola, yo ser Java –Le habló algo nervioso.

-Hola Java, yo soy Rona, espero que me ayudes mucho –Le sonrió dulcemente pero algo tímida.

Aquella sonrisa fue como una flecha de amor para Java, quien pronto le empezó a explicar cómo podía la función de aquel lugar.

Por otro lado, Martin y las dos chicas estaban sentados en el comedor, comiendo tranquilamente, o si se puede decir así, ya que Diana y Martin discutían mientras que Jenny miraba por todos lados, cosa que Diana se dio cuenta.

-¿Ocurre algo Jenny?

-¿Eh? Pues… Buscaba a mi hermano… -Dice algo preocupada, pues era nuevo y encima el más guapo, le preocupaba que las chicas le acosaran.

-¿Axel? –Al nombrar su nombre sintió su corazón acelerar.- Bueno… No creo que se pierda… -Dijo también buscándole, quería verle aunque ponía la excusa de ayudar a su amiga.

-¿Me buscabais? –Preguntó una voz detrás de ellas, haciendo que pegaran un leve grito y miraran al chico.

-¡Axel! –Martin al oír su nombre puso mala cara, pues estaban pasando completamente de él.

Axel solo las miró con la ceja arqueada y miró a su hermana.

-Jenny, nos reclama… -Pensó en algún nombre mientras la hacía levantar.- …Jeremy, me llamó al teléfono para consultarnos una cosa ¡Vamos!

-¡Vale! Adiós chicos –Se despidió la chica con la mano.

-¡Ese chico! ¡Lo odio! –Exclama Martin.

-No lo conoces, así que calla –Le riñó Diana dando un bocado de su hamburguesa.- Lo que te pasa es que se ha llevado a Jenny y te da rabia no poder seguir cortejarla

-¡Hum! ¿Y tú que sabes? –Se queja el rubio cruzándose de brazos y desviándole la mirada.

En el mismo momento suena su reloj, cosa que los dos chicos miran atentos al reloj y buscan el paso azul para la central. Lo encontraron, estaba en una esquina del comedor, así que ambos se levantaron para entrar con gran disimulo y discreción. Java los vio, pero estaba en hora laboral y no podía dejar eso para irse con ellos, así que se quedó con la chica.

Así que Diana y Martin eran guiados por una cinta, analizándolos para saber si eran los verdaderos, así llegar hasta la sala de Mom.

-¡Que monstruo nos toca! –Entra emocionado Martin hasta llegar a la mesa de su jefa.

-Eso mismo lo tendréis que descubrir vosotros –Cortó la mujer fríamente.

Martin dio dos pasos hacia atrás alejándose de la mesa. Le llegó a asustar ese tono frío de la mujer. La ojiverde solo suspiró para abrir una pantalla y pasar imágenes sobre ese suceso.

Las imágenes se centraban en una ciudad, ahora abandonada, totalmente oscura que parecía la noche eterna, además de tener una niebla espesa como acompañante. Esa fue la primera imagen, para que la segunda, en medio de esa niebla se viera dos ojos rojos y rápidamente Mom lo quitó.

-Pues aquí os explico lo que pasa en esta ciudad, esos ojos que visteis si mira fijamente a alguien los vuelve en piedras y después no se sabe nada de ellos

-Me suena un poco a la historia de Medusa –Dijo Diana recordando aquella historia.

-Exactamente, solo que no se sabe como es ni su escondite… Os toca investigar eso –Mira alrededor de la sala.- ¿Dónde está Java?

-Err… Creo que se quedó en el trabajo –Aclaró Martin rascándose la nuca.

Mom se tapó la cara soltando un gran y pesado suspiro.

-Está bien, iréis vosotros dos –Abre la puerta que llevaba a la ciudad abandonada.- Suerte –Dicho eso, ambos se fueron del lugar, dejando sola a Mom.

La mujer soltó un leve suspiro y apoyarse en la silla mientras cerraba los ojos.

-Tanto tiempo… Mom –Sonó una voz grave por toda la habitación, y familiar para Mom.

Esta abrió los ojos rápidamente y miró en dirección de la persona que le había hablado, hasta abrir los ojos de par en par al ver a un hombre. Un hombre alto de cabello corto de de punta y de barba algo espesa pelirrojo, y de ojos café.

-Aaron… -Nombró al tipo que estaba en medio de la sala.

-Yo mismo, has cambiado mucho… -Dijo el hombro acercándose un poco más.

Mom se fue levantando poco a poco, con mirada perdida y sin creerse que aquel hombre estuviera delante de ella. Se acercó a él hasta quedar a dos pasos de lejanía, mirándole con ojos brillantes. El hombre observó el lugar hasta sonreír de medio lado.

-A final lograste crear una organización –Soltó un silbido de admiración.- Buen trabajo –La mira fijamente.- Pero… Ya sabes mi deseo de eliminar esos monstruos ¿Verdad? –La mujer le apartó tristemente la mirada, haciendo que el pelirrojo sonriera de medio lado.- ¿Tus agentes te nombraron de alguno de los míos? –La mujer abrió los ojos de nuevo para mirarle.

-Esos chicos… ¿Son tus agentes?

-¡Exacto! Por lo tanto… -Se acerca hasta su oído.- Ahora somos rivales

La ojiverde llevó sus manos hacia su pecho apretándolo algo enrabiada. El hombre al ver aquello y ver como le había dejado de mirar, se quedó satisfecho para abrir una puerta de color blanco.

-Nos vemos, Mom –Se despidió el hombre para atravesar esa puerta e irse del lugar.

Una vez sola, la mujer cayó sobre sus rodillas al suelo a la vez que llevaba una mano a sus labios para taparlos, pues las lágrimas empezaron a salir de sus ojos, llorando de angustia.

-¿Por qué… Aaron?

Continuará…

Martin y Diana están en la misión de la "Medusa", donde se vuelven a encontrar al equipo de Aaron, esta vez peleando a ver quien llega antes al escondite del monstruo.

Próximo capítulo: Hay miradas que matan