Nota obligatoria: Los personajes de Saint Seiya son obra de Masami Kurumada, yo nada más me dedico a escribir sobre ellos sin obtener nada a cambio más que mucha satisfacción personal y entretenimiento saludable.

De asesinos a caballeros: historia de renacimiento y redención

Mejor solo, que mal acompañado; primer destino.


Templo Principal, despacho de Shion

-Otra vez solos tú y yo, Dhonko, igual que hace doscientos años…

Dhonko y Shion compartían unas copas de vino dulce y una partida de ajedrez, era avanzada la mañana del día en que los ex-caballeros dorados partieron con rumbo a los destinos que eligieron, pero no prescisamente con los compañeros que querían. Dhonko ejecutaba su siguiente movida en el juego, cuando un guardia llamó a la puerta.

-Guardia -después de que Shion le hizo la señal para que entrara, el hombre se inclinó en una respetuosa reverencia y se dispuso a dar el informe que traía para el Patriarca.

-Su Ilustrísima, Asterión acaba de reportar que los doce abordaron sus respectivos aviones a la hora indicada...

-¿Hubo resistencia?

-Algunas protestas, pero nada importante que destacar...

-Bien, en cuanto arriben los de plata, avísale al caballero de Lacerta que lo quiero ver en mi despacho...

El hombre contestó con una reverencia y se retiró inmediatamente.

-Que todo esto sea para bien, amigo, me preocupa mucho la forma en que los combinaste…

-No te preocupes -Shion se concentró en el tablero, para realizar su siguiente jugada, tomó el alfil e hizo una diagonal- como dicen por allí, todo está fríamente calculado... además recuerda los brazaletes

-Eso no los detendrá mi querido lemuriano

-No, es cierto que pueden molerse a golpes, pero al menos sus cosmos están bloqueados y no ocurrirá nada que dure mil días...

Dhonko torció la boca, no muy convencido de las razones de su amigo- está bien Shion, explícame esta tríada: Aioria, Shura y Mu, francamente, no entiendo

-Dhonko -Shion miró al otro directo a los ojos- Aioria tiene mucho dolor acumulado en su corazón, mucho resentimiento e ira... sobre todo contra Shura

-Aioria es capaz de matar a Shura a la primera oportunidad...

-Allí es donde entra Mu...

-Shion, nunca creí decir esto de ti, pero eres cruel... cómo pones a tu propio hijo allí, en medio de esa guerra...

-A ver Dhonko ¿cuál es el lema de la casa de Aries?

Jaque Mate para Dhonko. El de Libra suspiró vencido.

...Paciencia


Vuelo 3605, con destino a Barcelona

Aioria se había mantenido muy callado y Shura y Mu, se lo agradecían a la diosa. Pero para desgracia de ellos dos, el silencio del león duró poco, más específicamente, hasta que la aeromoza le sirvió un vodka con jugo de naranja.

-¿Y a quién se le ocurrió la grandiosa idea de dejar que esta cabra traidora y yo compartamos el mismo espacio aéreo?

-Ya Aioria, te recuerdo que vuelas directo a Barcelona, a mi viaje, así que te comportas porque no pienso servirle de guía a un chiquillo malcriado

-Además, este tipo... -dijo señalando a Mu e ignorando a Shura- se encargó de hacerme una rinoplastia el otro día...

-Me llamo Mu, Aioria -dijo el lemuriano con un suspiro de fastidio- les guste o no ya estamos aquí, y la verdad la princesa fue muy amable en permitirnos la oportunidad de recorrer el mundo exterior... por eso deberíamos buscar comportarnos de la mejor manera...

Aioria bufó y siguió mirando por la ventanilla, Shura, por su parte, abrió un ejemplar en español de "La Isla del tesoro" y se aprestó a continuar con las páginas que seguían de la marca. Mu, en medio de los dos, suspiró y cerró los ojos para tranquilizarse un poco. Después de un rato, recordó que debían revisar el contenido del paquete que les habían entregado, así que lo sacó del bolso tipo cartero que llevaba, y lo puso sobre la mesita de su asiento.

-Necesito que escuchen -Aioria se volvió hacia el lemuriano y Shura cerró el libro, cuando Mu confirmó que efectivamente estaban atentos, abrió el paquete- me entregaron esto para los tres- del envoltorio, el lemuriano sacó algo que parecía un aparato y en un sobre más pequeño se encontraba una tarjeta plateada con el nombre y apellido de Shura en esbozado, además de algunos documentos de otra índole. Mu tomó el dispositivo y lo revisó como quien no le haya el sentido a la cosa.

-¿Ustedes saben qué es esto? -preguntó Mu.

Los dos excaballeros se encogieron de hombros y miraron aquello extrañados.

Aioria y Shura al fin estaban de acuerdo en algo: no tenían idea de que aquel aparato, era un teléfono celular.


Templo Principal, despacho de Shion

-Está bien Shion, admito que puede que esos tres den buen resultado, o que al menos Mu logre algún avance... pero ¿qué hay de los otros?... te lo pongo así... ¿qué estás haciendo pagar al pobre Aiorios?

-Nada, apelo al amor fraternal que existe entre Aiorios y los gemelos, recuerda que se criaron juntos en sus primeros años...

-Y según tú, Aiorios va a lograr que Saga y Kanon empiecen a llevarse como los mejores hermanos del mundo... y no me salgas con eso del emblema de la casa de Sagitario...

Shion miró a su amigo y sonrió -Perseverancia...


Vuelo 2104, con destino a Tel Aviv

Kanon había tomado la ventana y leía tranquilamente una revista de historietas, Saga se sentó en la fila del pasillo y también leía, pero un libro de historia de las religiones, ambos gemelos ubicados a menos de un metro de separación, sin establecer ningún tipo de contacto y Aiorios sentado en medio.

Con recelo, el ex-caballero de Sagitario, volvía a ver de un lado al otro para encontrar el momento justo en el cual hacer una intervención que al menos iniciara una charla entre los tres, Shion había confiado en él al nombrarlo como mediador y no iba a darse por vencido, al menos no tan fácil.

-¿Y qué lees Kanon?

-Algo ligero... La Liga de la Justicia contra Brainiac*...

-Dime qué lees y te diré qué tan ignorante eres... -se atrevió a decir Saga, sin levantar la mirada de su libro

Kanon bajó la revista y miró a su gemelo -¿Lo Sagrado y lo Profano**?, lo he leído tres veces, para que lo sepas -terminó, señalando el libro del mayor.

-No te creo...

Aiorios miraba de un lado al otro siguiendo las voces, bueno al menos ya se comunicaron y en este punto de la conversación decidió que lo mejor era dar un giro que impidiera una pelea.

-Y bueno... al parecer ese libro es interesante, ya que los dos lo leyeron, tal vez puedan contarme de qué se trata... me encantaría saberlo -dijo el arquero con mirada curiosa.

-Es un análisis profundo de los puntos de coincidencia entre las religiones a través de la historia del hombre... -contestó Saga- pero si lo que quieres es entretenerte y pasar el tiempo sin esforzar el cerebro, mejor hablen de Brainiac

-¿Brainiac? -preguntó Aiorios desconcertado.

-El villano de mi historieta -Aiorios arqueó las cejas divertido, siempre había pensado que la única diferencia notoria entre los gemelos era su edad psicológica, y eso al parecer, no había cambiado con los años.

-Personalmente creo que Doomsday* es mejor villano -continuó Saga de pronto, para sorpresa de los otros dos- es un estratega natural... el ser una máquina, hace vulnerable a Brainiac, actúa bajo una lógica absoluta y por eso siempre pierde...

Kanon entrecerró los ojos -no puedes opinar porque no tienes conocimiento de causa, odiabas leer historietas cuando niños...

Saga dejó el libro a un lado y se inclinó para encarar a su gemelo -leí todas tus historietas cuando no estabas, varias veces... por cierto -e inclinándose sacó un sobre que le entregó a Kanon- te las devuelvo...

Kanon tomó el sobre con desconfianza y ante la mirada curiosa de Aiorios, sacó las revistas y comenzó a revisarlas, mientras sus ojos se iban cristalizando -eran mis favoritas... las andaba buscando el día que... que nos peleamos... -Kanon sentía que estaba a punto de echarse a llorar, así que tratando de disimular, le hizo una severa observación a Saga- ¿dónde las tuviste?... es como si las hubieras guardado debajo de una gotera... mira el papel salvaje!

Saga sonrió con melancolía y suspiró mirando hacia abajo.

-En ese tiempo Kanon..., yo lloraba mucho...


Aeropuerto Eleftherios Venizelos

Tonta, lo único que se te ocurrió decirle fue que su reloj era bonito... diablos, siempre te las arreglas para quedar como una estúpida delante de él...

-¡Shaina!

La amazona caminaba con paso firme hacia la puerta de salida de la terminal aérea, se sentía muy abochornada por el numerito que armó delante del excaballero de Piscis, sobre todo porque siempre que se había cruzado con él, ella terminaba haciendo el ridículo.

Será que el cultivador de rosas...

-¡Shaina!

Absorta en sus líos mentales, la de Ofiuco no se dio cuenta de que Misty de Lacerta la seguía de cerca -¿estás sorda mujer?- preguntó el plateado cuando estuvo al lado de ella.

-Oh, Misty... disculpa, no te había escuchado...

-No... me imagino que no, vine a buscarte porque el chofer dice que ya nos volvemos al Santuario y que no piensa esperar a nadie

-Gracias por el aviso...

-Por cierto, Shaina... -dijo el plateado cambiando el tono autoritario por un murmullo- hay fuertes rumores en el Santuario, acerca de un tórrido romance entre tú y el ungido de la diosa... el Caballero Divino de Pegaso...

Shaina paró en seco.

-¿A qué se debe ese comentario Misty? ¿Deseas que te confirme el rumor de primera fuente? -la amazona cruzó los brazos y se acercó a su compañero desafiante- o ¿tienes otro interés personal?

-No, Shaina -contestó el de Lacerta ronroneándole en el oído- solamente te lo estoy recordando, por si se te había olvidado... digo, temo que te deje de gustar la equitación y te empiece a interesar la jardinería, preciosa... -Misty lanzó una seductora risa al aire y se dirigió al transporte, dejando a una furiosa Shaina atrás.

-Y en caso de que así sea Misty... ¿me vas a hacer lo mismo que a Sophie? -le increpó ella, sin importarle las miradas ajenas.

El rubio se volvió sobre sus talones y la tomó bruscamente del brazo.

-Sophie se fue porque ella así lo quiso...

-Sophie se fue porque no soportas que nadie se le acerque, e hiciste lo que estuvo a tu alcance para hacerle la vida imposible y eso todo el mundo lo sabe...

-Cuídate pequeña... porque conmigo, tienes las de perder...

Misty dio media vuelta y se fue dejando a Shaina inmóvil donde estaba, temblando de ira e impotencia.

Amaba a Seiya, de eso estaba segura, tan segura como que el caballero de Piscis siempre la ponía muy nerviosa.

Lo que no sabía era por qué amaba a Pegaso, si él no la amaba a ella…


Despacho de Shion, Templo Principal

-Por cierto, no me explicaste lo de los dijes...

Shion estaba demasiado concentrado en su segundo juego, ya que después de unos cuantos movimientos, tal vez podría ganarle a Dhonko, así que se incorporó sin dejar de ver el tablero.

-Aiorios, Mu, Shaka y Aldaberán, cada uno lleva un emblema de la Niké -Shion cambió de ángulo para estudiar sus posibilidades sobre el juego- cada emblema es una llave para abrir un grupo de brazaletes...

-Shion, puedes dejar el tablero un momento y explicarme qué sucede...

Shion se respingó algo fastidiado -lo siento... como te decía, cada dije es una llave para abrir un grupo de brazaletes y se les entregó una carta explicándoles todo... sin embargo...

-Sin embargo...

-Saben que es la llave, lo que no saben es que es la llave de un grupo, que no es el suyo…


Vuelo 0427, escala a Bankok

El avión que los llevaría a él y sus dos compañeros asignados, comenzaba el viaje hacia su tierra natal, cerca de Nueva Delhi, India.

En cuanto las turbinas encendieron, Milo empezó a bostezar copiosamente y cabeceaba de vez en cuando, Aphrodite no hablaba mucho, por no decir que nada y se mantenía con los ojos cerrados y los brazos cruzados, rumiando goma de mascar.

Viendo que el panorama para socializar no era muy alentador (de todos modos no era algo que le interesara mucho), sacó el contenido del paquete que le asignaron a su grupo y entre ellos encontró una carta para él, en la que se le explicaba todo lo referente al viaje.

Mi querido Shaka,

Hoy inicias un viaje a tu tierra natal, y a otros dos destinos más, elegidos por tus compañeros. Esta aventura tiene varias razones de ser, para la diosa, que aprendan a desenvolverse en el mundo real y que conozcan tierras y personas ajenas al recinto, para mi, que se encuentren a ustedes mismos en un ambiente menos hostil que el del Santuario.

Al igual que para tus hermanos de armas, sé que el período en el que el dios Ares, se apoderó de la Orden, fue muy difícil para ti. Sin embargo, por las capacidades que has desarrollado en el control del cosmo, supiste canalizar tus sentimientos mejor que los demás. Es por eso y por tu actitud conciliadora, que te elegimos como mediador entre Milo y Aphrodite.

Entre tus dos compañeros de viaje, hay viejas rencillas ocasionadas por una rivalidad de egos, favorecida por Arles. No hay de qué preocuparse, no son problemas realmente serios, pero por si no lo has notado, estos dos chicos, van a convertir cualquier situación en una competencia, allí es donde te pido que intervengas.

Por otro lado, cada uno de ustedes recibió un brazalete. Esos brazaletes son un sello de Niké para bloquear sus cosmos y solo hay una forma de abrirlos y es con uno de los dijes como el que llevas colgado en tu cuello. Debes comprender, que bajo ninguna circunstancia, podíamos dejarlos viajar con sus poderes activos.

Hemos puesto en tus manos una gran responsabilidad, hijo y confiamos en que su aventura llegue a buen término, nos vemos en el Santuario, antes de la fiesta de la Luna de Cosecha.

Un abrazo, Shion

Shaka miró a Milo que dormía y a Aphrodite que desenvolvía otra goma de mascar y pensando en las palabras que le dedicara el Patriarca en su carta, cerró los ojos y se relajó sin dejar de acariciar el dije que colgaba en su cuello.

Ellos dos eran ahora, su gran responsabilidad...


Despacho de Shion, Templo Principal

-¿Más tranquilo o menos nervioso? -preguntó el Patriarca a Dhonko, quien tomaba su quinta copa de Moscatel.

-Ni uno, ni otro...

-Camus, Angello y Aldaberán no tienen que preocuparte, Alde es muy positivo y paciente, Camus es solo un snob presumido y Angello -suspiró Shion- Angello es Angello...

-Camus es un orgulloso, nunca cederá al deseo de Atena de que forme parte del grupo, esa batalla, Aldaberán la tiene perdida...

-Shion levantó la mirada del tablero -soy yo o tienes algo personal contra Camus...

-El chiquillo es un insolente...

Shion, no pudo evitar carcajearse.

-¿Qué te hace tanta gracia?

-Que tenemos cuerpos de dieciocho años, pero nos oímos como ancianitos de docientos...


Vuelo 1201, con destino a París

Estimados pasajeros, estamos por arribar al aeropuerto Charles de Gaulle, en la hermosa ciudad de París, la temperatura es de 28 grados y el cielo está despejado... por favor abrochen su cinturón...

-Que bueno que ya estamos aquí -suspiró el toro mientras se secaba el sudor, ya que esas habían sido las dos horas más largas de su vida. Camus y Angello, no pararon de discutir en todo el camino. Los temas habían sido variados, desde comida, hasta historia, todo, absolutamente todo, era motivo para iniciar una pelea, incluso, para vergüenza del toro, la aeromoza les llamó la atención porque algunos pasajeros se habían quejado.

-Uff al fin... voy a poder ir a encerrarme en mi habitación a solas y les veré la cara en una semana... -dijo Angello bufando.

-Excelente, tu estúpida acritud, nos permitirá visitar lo más bello de París a Alde y a mi, sin tener que cargar con peso muerto, Angello

Aldebarán volvió a suspirar cansado; tres semanas con esos dos lo iban a volver loco.

-En serio muchachos... nadie se va a quedar en ninguna habitación y nadie aquí es peso muerto... ¿de acuerdo?

Los dos excaballeros guardaron silencio sin replicar, mientras tanto Aldaberán se reacomodó y suspiró para calmarse.

Aparentemente el torito se había impuesto y anotó en esta jugada.

-Bien Camus... después de que salgamos del aeropuerto ¿a dónde iremos? -preguntó entonces el toro más tranquilo.

-Mi lista de actividades dice que al Peré Lachaise...

-¿Al Peré Lachaise? ¿no es eso un... cementerio?

-Sí, es para enterrar a Angello...


Santuario, escalinata entre Cáncer y Géminis

-June... June por favor espérame

-No tenemos nada más que hablar, Shun...

-Yo sí necesito hablar...

-Shun -dijo la muchacha derrumbándose, cuando el caballero de Andrómeda la alcanzó y la tomó en sus brazos- déjame ya por favor, no quiero escuchar tus razones... no tengo el valor para escucharlas...

-June... cuando te dije que te quería... era cierto... no quiero perderte de esta forma, eres mi amiga

La chica comenzó a sollozar, acurrucada en los brazos de Shun, quien le acariciaba y besaba suavemente el cabello -no puedo enamorarme de una mortal, necesito que lo comprendas...

-Pero tú eres Shun -a June casi no le salían las palabras, estaba destrozada- ¿o quién eres entonces? ¿eres solo el dios de la Muerte? ¿dónde está mi Shun?

Shun se sentó en la escalinata atrayendo consigo a la rubia, quien no paraba de llorar -Hades me escogió al nacer, en otras ocasiones el avatar fue seleccionado al llegar a la pubertad, por eso mi enlace con él es muy fuerte y lo necesito para seguir existiendo, sin él, mi alma prácticamente está dividida...

-¿Y Perséfone?

-Es... es el amor natural de Hades y... el mío... entiende que no puedo luchar contra eso, June si las cosas hubieran sido distintas, habrías sido la única mujer y no dudaría en compartir mi vida contigo...

-Pero no es así... -dijo la chica, quitándose la máscara para limpiarse bruscamente las lágrimas- para mi es difícil aceptar todo esto... pero así es el juego de los dioses ¿no?, los humanos somos poco menos que sus fichas de juego...

Shun guardó silencio y la abrazó más fuerte reconociendo la verdad en las palabras de la amazona.

-Lo siento June... perdóname mi princesa...


Barcelona, España

A partir de que revisaran el contenido del misterioso paquete, el viaje se les hizo corto. Entre decifrar los manuales del teléfono y comprender la mecánica del uso de la tarjeta de crédito, las casi tres horas de viaje se fueron muy rápido.

Para cuando se dieron cuenta, los tres muchachos de brazaletes color rojo, estaban buscando la forma de salir del aeropuerto de Barcelona. Con ayuda de los guías de turismo, escogieron hospedarse en un hostal cercano a la plaza de Catalunya y a partir de allí, confiar en Shura como anfitrión.

Ya en el hostal, decidieron que cada uno tendrían una habitación, eso para prevenir problemas. El tiempo estaba templado, en plena transición entre verano y otoño y era especial para salir a caminar y conocer el lugar. Las tres habitaciones que les asignaron, tenían un pequeño balcón con una agradable vista de la ciudad.

Lo primero que hizo Mu, después de guardar su ropa, fue salir para respirar aire fresco, se apoyó en la baranda e inhaló la brisa que empezaba a humedecerse y que jugaba con él, desordenando su largo cabello.

Su mente volaba muy lejos de allí, donde estaban sus hermanos, donde había quedado su padre con Kiki y donde podría estar en ese momento la persona que ocupaba su corazón ¿qué parte del cielo estarás mirando ahora? -pensó el joven lemuriano.

-Hey tío... ¿tú tan pensativo? -el balcón de Shura conectaba al lado derecho del de Mu y el de Aioria al izquierdo y en ese momento el español salía a contemplar la ciudad, mientras se fumaba un cigarro.

-Preocúpate el día que no piense...

Shura se rió y dejó salir una bocanada de humo -¿qué te ha parecido?

-Bella Shura... debes estar orgulloso...

-Y eso, que no has probado la comida

Mu recordó que tenía hambre -realmente agradecería en este momento que nos llevaras a comer... ¿qué exactamente podríamos pedir aquí?

-Frutos del mar y carnes con verdura, como toda comida mediterránea... pero para mi, tiene ese sabor especial de hogar... mmm muero por una butifarra blanca con monguetes... -dijo Shura saboreando el plato en su mente y de pronto cayó en cuenta con Mu- ¡no me digas que eres vegetariano... ¡eso no puede ser!

Mu se carcajeó -no te preocupes, mi señor carnívoro, solamente no como nada cuyo número de patas sea mayor-igual a cuatro o menor- igual a dos…

Shura arqueó las cejas –mmm, bueno allá tú carnero, sabes qué mejor salgamos ya... avísale a Aioria...

-¿Por qué no le avisas tú? -preguntó Mu con una risilla maliciosa.

-Porque no quiero que el león se de el gusto de almorzar cabra hoy...


Despacho de Shion, Templo Principal

-¿Y por qué la genial idea de enviar a Shaka con esos dos?

-Shaka es sabio y paciente, sabrá manejarlos –dijo Shion dándole un sorbo a su copa- realmente él no es del todo el mediador… quien realizará el trabajo allí va a ser Milo

Dhonko mantuvo el peón que iba a mover en el aire -¿Shion, qué estás diciendo? Milo es cualquier cosa menos un mediador… ¡el chico siempre ha sido un atolondrado!

-Shaka no sabe comportarse como un muchacho común, se crió en un limbo entre ser dios u hombre y por su parte, Aphrodite ha sido un niño muy maltratado

-Aphrodite no es ningún angelito, Shion –Dhonko movió el peón y de inmediato Shion sonrió, se lo puso fácil.

-Lo siento amigo, pero tu peón es mío –el lemuriano se puso muy serio- Aphrodite… Kris, ha sido mi experiencia más dura como Patriarca, y no puedo permitir que el muchacho pierda aún más el norte, quiero que disfrute vivir, eso es todo

-Y según tú, Milo es la llave para que esos dos comiencen a comportarse como muchachos… normales

-Has dado en el clavo, amigo mío…

Dhonko se recostó hacia atrás, mientras jugueteaba con sus dedos –me has ocultado tus verdaderos planes todo este tiempo…

-Para engañar a tus enemigos, tienes que engañar primero a tus amigos… la verdad amigo, este grupo es el que menos me preocupa, te aseguro que ellos no se meterán en problemas

Dhonko levantó una ceja divertido.

-Discúlpame que difiera contigo… pero Milo y Aphrodite juntos significan problemas para Shaka

-Dales el beneficio de la duda, no tienes que ser tan duro con ellos

-Si estás tan seguro, apostemos

Shion se lo pensó mejor.

-Sabés qué amigo, mejor no me arriesgo


Vuelo 1904, con destino a Nueva Delhi

Aphrodite revisaba el teléfono por todas partes sin lograr encontrar el botón para encenderlo -había visto unos hace un tiempo, pero no se parecían a este...

Shaka dejó de contemplar el cielo por la ventana y tomó el aparato, sin comprender realmente el concepto de un teléfono móvil -no le encuentro la lógica a esto... ¿para qué cargar con un teléfono?

-Traigan acá -Milo tomó el dispositivo y lo encendió para configurarlo, ante la mirada atónita de sus dos compañeros y les dijo guiñándoles un ojo- una chica... me enseñó a usar su celular... era igual a este...

Shaka arqueó las cejas. El peliceleste bufó y le volvió la cara al Escorpión.

-Nada formal... ya saben, solo... lo de siempre... -y extendiendo su derecha hacia Shaka le pidió con la mano que le entregara los manuales del aparato.

-Patrañas Milo, no podrás con eso -se dejó decir Aphrodite, mientras cruzaba los brazos enfadado- una chica no te enseñaría todo eso en un rato...

-Fue un rato largo -dijo Milo riendo triunfante- y no me enseñó solo a usar el teléfono pecesito... por cierto, podríamos tener una larga charla tú y yo... solo para que aprendas del maestro...

-¡Pedazo de...!

-Caballero... ¡por favor hay niños presentes! -dijo Shaka escandalizado.

-Vamos Afro... no te molestes conmigo -continuó Milo tranquilo- sé que has tenido... una vida de abstinencia absoluta... pero estoy seguro de que este viaje nos va a servir para ponernos al día... igual va para ti, buda -terminó Milo con una risilla.

Aphrodite se puso muy serio y sin mirar a Milo le dijo -mi vida privada no te incumbre escorpión, espero que eso lo tengas claro... ya alguna vez hablamos de eso

-Lo siento por ustedes dos… -terminó el escorpión guiñándoles un ojo a sus compañeros- pero el que viene conmigo va a tener que aprender a pasarla bien…y las chicas están incluídas...


Camino a Jerusalem

-¡Me muero del hambre!

-Comeremos hasta que lleguemos a Jerusalem

-No entiendo por que no quisiste quedarte en Tel Aviv, Saga...

-Demasiado escandalosa para mi gusto

Desde la conversación en el avión, donde salió a relucir lo duro que la pasó Saga durante el tiempo que Arles tuvo el control, Kanon se había mostrado un poco más anuente a socializar con su hermano.

-Mi úlcera no tiene la culpa de que detuvieran a Aiorios en el aeropuerto y lo interrogaran por tres horas!

-Kanon... tú no tienes úlcera, y Aiorios tampoco es culpable de sus rasgos... además, nadie te dijo que discutieras con la oficial...

-En primer lugar Saga, sí padezco de úlcera, en segundo lugar, hay profundas diferencias entre Aiorios y el arquetipo árabe...

-Eso a la oficial no le interesaba, estuvieron a punto de arrestarte. Además, si padecieras eso, no podrías comer todas esas porquerías -dijo Saga señalando el chocolate que masticaba Kanon con entusiasmo.

-No me mires a mi... a Aiorios también le gustan -dijo el gemelo señalando al moreno, que se mantenía muy callado, debido a la gran barra de chocolate que sostenía con la boca- ¿verdad arquero?

-Bah, por eso están escuálidos los dos... se van a llenar de azúcar y antes de los treinta los diagnosticarán con diabetes...

-¡Escuálidos! -dijeron los aludidos a coro.

-Ya dejen de quejarse -dijo Saga serio- hoy recorreremos toda la Ciudad Vieja y dormiremos en el centro, al siguiente día tomaremos el Birzeit y seguiremos el camino hasta donde podamos ¿de acuerdo?

Ambos muchachos asintieron asombrados.

-Qué... ¿ustedes creen que yo iba a venir hasta aquí, sin estar completamente seguro de lo que iba a hacer?

Aiorios arqueó una ceja y Kanon hizo un mohín de enfado.

-Oye amargado, dentro de tus planes, podremos... ya sabes, sacar tiempo para... buscar compañía? -preguntó Kanon descaradamente.

-Hagan lo que quieran... yo vine aquí a conocer el lugar, solo no causen problemas... -dijo el mayor acomodando su mochila en la espalda para seguir caminando, dejando a los otros dos rezagados.

-Insisto, Saga nació adulto -observó Aiorios.

-¿Y yo?

-Tú no creciste nunca, Kanon


Despacho de Shion, horas más tarde

- Como puedes darte cuenta fue una reunión difícil

-¿Ella reaccionó mal?

-Peor de lo que esperaba... estaba muy dolida, me rogó que los hiciera desistir -Shion se deshacía de su túnica negra dispuesto a quedarse en ropa de entrenamiento, con maestría, cubrió sus manos y los brazos hasta los codos con vendas, todo frente a la fría mirada de Dhonko- ellos lo habían hablado, amigo...

-¿A qué te refieres?

-Saga me dijo que los cinco que vistieron sapuris, se reunieron en la habitación de Afro antes de la reunión, allí se pusieron de acuerdo para renunciar a las armaduras en el Consejo

-¿Entonces qué hay de los demás?

-Parte de la reacción en cadena que comenzó con Mu...

-¿Y ahora?¿Qué haremos sin la Orden Dorada?

-No es la primera vez que no hay una Orden Dorada completa, Dhonko. Las guerras divinas ya pasaron y estamos en período de paz. Subiré a Star Hill para que las estrellas me guíen sobre lo que debo hacer, tú te quedas a cargo -Shion se puso una chaqueta cómoda y guardó algunas cosas en una mochila- si las constelaciones brillan de nuevo quiere decir que tendremos otros aspirantes y que debemos dejar partir a esta generación...

-¿Y si no? –preguntó el tigre dorado cruzando los brazos y recostándose en una pared cercana a Shion.

-Tendremos que hacer lo necesario para que se queden...


Santuario, casa de Acuario, al día siguiente

-Maldición ¿dónde estará?

Dhorte de Columba, realizaba una inspección exhaustiva del sótano de la casa de Acuario buscando algo, así que con cuidado, revisaba la parte trasera de los estantes, en cada uno de los espacios que quedaban vacíos al correr las botellas que sobrevivieron al desliz del cisne.

-¿Se puede saber qué estás buscando en este sótano amazona?

-Ah, hola -dijo la mujer dejando de hacer su tarea- ¿Ikki verdad?... fui enviada a hacer una inspección, busco una grieta en la viga corona...

Ikki se acercó a la mujer con algo de desconfianza.

-¿Por qué enviarían a una amazona y no a un ingeniero?

-Porque da la casualidad, caballero de bronce -dijo la mujer enfatizando lo último, mientras se le acercaba con un andar elegante y pausado- que aunque te parezca increíble, tengo conocimientos suficientes en estructura como para que su Ilustrísima, me haya asignado la tarea de buscar daños que reportar en los doce templos

Ikki respiró hondo, sin importarle que ella se diera cuenta de su disgusto.

- Si su Ilustrísima confía en ti, no me queda más remedio que hacer lo mismo, aunque no me guste... –el fénix se dio media vuelta y salió disgustado del templo- te voy a mantener vigilada... no te conozco bien y no confío en ti

-Si me conocieras, no te gustaría...Ikki -murmuró la mujer, mientra lo veía alejarse.


Sala de detención, Musee du Louvre, París

-¿Contento Angello?, ahora no podré cumplir mi lista!

-Un momento, yo no tengo la culpa de que hayas comenzado a pelear con la guía...

-En primer lugar, no fui yo quien contrató una visita guiada... no me parecía necesario y en segundo lugar, yo sabía más que ella acerca de la escritura sumeria...

-Presumido... lo que pasa es que ella no te dejaba lucirte, franchute...

-Tengo bases teóricas suficientes para refutarle, Déguel de Acuario investigó por años al respecto, además la chica era demasiado sensible y simplemente le hice una acotación razonable... no tenía que reaccionar así...

-¿Una acotación razonable Camus? Prácticamente le dijiste que era una idiota...

-Se dio por aludida... además estamos aquí porque tú empezaste a gritarme...


París era simplemente maravilloso, la ciudad bellísima, la comida exquisita, la gente refinada y elegante, tanto como Camus o... ¿tanto como Angello?

Sin embargo había sido difícil, las discusiones entre sus dos compañeros, eran una competencia épica de palabrería sofisticada y conocimientos previos en cultura y arte y él... él se sentía completamente fuera de lugar.

Si solamente se escucharan y se dieran cuenta de que tenían más afinidades que diferencias, serían los mejores amigos del mundo.

Pero no, por eso ahora, se encontraba tratando de convencer al encargado de seguridad del Museo del Louvre, de que sus dos compañeros no tenían intenciones de agredir a una pobre guía, quien topó con la mala suerte de ser contratada por el italiano.

-Señor, lamento mucho el incidente, estoy seguro de que mi amigo, solamente fue un poco duro al corregir a la muchacha, ya sabe, es lo que llaman un purista y todo fue parte de una discusión intelectual -Aldaberán no era bueno dando discursos y mucho menos exponiendo argumentos, pero esperaba que la sinceridad de sus palabras fuera evidente para el hombre del que ahora dependía la libertad de sus compañeros.

-Disculpe... monsieur... –preguntó el elegante francés, de silueta delgada y cabellos y bigote bien cuidado.

-Aldaberán, Aldaberán Vangelis...

-Monsieur Vangelis, la guía reportó que fue insultada y que su vida estuvo en peligro, debido a que sus compañeros, monsieur Faure y monsieur Di Mare, iniciaron una pelea, en el pabellón de Mesopotamia... Mon Dieu ¡puede usted imaginarse eso!

-Eh... no pues no


-¡Tú ibas a aplicarme una ejecución aurora, idiota... tenía que defenderme!

-¡Acaso no te diste cuenta que no puedo encender mi cosmo!

-¡Eres taaaan brillante que no te importó atacarme en medio esas piezas de arte... valla erudito... vas a tener que iluminarme!


-Supongo que tampoco está conciente de que cada pieza que se exhibe en este museo es patrimonio invaluable para la humanidad, monsieur

-Señor Cotillard, le prometo que yo me haré cargo de ellos dos y que le pedirán disculpas a la guía y... al museo

El hombre suspiró, mientras pensaba qué hacer con aquella tan peculiar situación. Los tres hombres parecían caballeros decentes que solo pasaban por un mal día, así que podía ser transigente. Sin embargo, ese pensamiento quedó descartado, cuando uno de los guardias tocó la puerta de la oficina.

-Monsieur Cotillard, los dos hombres en la detención, están peleando...

-Me decía usted, monsieur Vangelis... –interrogó Cotillard a Aldaberán.

Aldaberán se pasó la mano por la cara.

Empezaba a dudar de su capacidad para mantenerse ecuánime.


Barcelona

-Esto es maravilloso, Shura

-Antoní Gaudí fue el mejor arquitecto de su época, utilizaba todo tipo de materiales para incorporarlos en sus diseños

Los muchachos miembros del grupo rojo, decidieron dedicar ese día para realizar el recorrido que iba desde la Plaza Catalunya, hasta la Iglesia de la Sagrada Familia. El camino era corto, pero la idea era explorar la Casa Milá, la Casa Batlló y terminar el día en la plaza Gaudí, junto a la Iglesia de la Sagrada Familia.

Por otro lado, Aioria se había mantenido muy callado y la convivencia era muy incómoda para los tres. Durante el trayecto del mercado de la Boquería, donde disfrutaron de un delicioso desayuno, hasta la casa Batlló, Shura y Mu caminaban entusiasmados, dejando rezagado al león, quien se movía arrastrando los pies y pateando algunos guijarros que se encontraba al frente.

Al notar Mu, que el muchacho no estaba con ellos, se volvió hacia Shura para indicarle que Aioria iba retrasado –se ha quedado atrás… casi no quiso comer al desayuno. A veces no entiendo las desiciones de mi padre, este viaje debió ser con su hermano, no con nosotros…

-Mucho menos conmigo carnero –dijo apesadumbrado el español- nunca lo voy a lograr… si el supiera lo culpable que me siento, al menos me dejaría hablarle… pero es completamente hermético

-Tienes razón y la verdad me siento mal por él -Mu suspiró y le sonrió a Shura haciéndole una señal con la cabeza para que continuara, mientra él se quedaba a esperar al león.

-Aioria... ¿podemos hablar?

-No

-¿Me dejas disculparme por lo de tu nariz?

-No

-¿Disculparás a Shura?

-No

-Tus razones

-Asesinó a mi hermano, sin importarle que era su mejor amigo

-Ya veo... sigues en la misma posición... –Mu suspiró paciente y siguió caminando.

-Sólo quiero que esto se termine para volver a Grecia y hacer vida...

Mu lo volvió a ver algo triste, tratando de comprenderlo.

-Aioria te voy a hacer una pregunta... ¿tu mejor amigo es Milo verdad?

-Si, bueno... si creo que si...

-Si... el Patriarca te dijera que Milo estuvo a punto de asesinar a una indefensa Atena y te ordena que cumplas con tu deber de caballero dorado ¿qué harías?

Aioria lo meditó un rato y volvió a ver a Mu, con los ojos acristalados.

-No me preguntes esas cosas

-Trata de ponerte en esa situación, por favor, es lo único que te pido

El león dio una bocanada de aire que dejó salir con un largo suspiro.

-Seguramente… lo mataría... Mu


Nueva Delhi

Shaka se levantó inhalando fuerte, llenando sus pulmones del aire de la India, intentando acostumbrarse de nuevo a todos los aromas y al increíble colorido de su tierra natal. Con el fin de ahorrar algo de dinero y promover la convivencia armónica entre sus dos compañeros, alquiló una sola habitación para los tres, en un pequeño, pero encantador hospedaje en las afueras de la capital.

El viaje hasta India, fue largo y cansado, así que habían decidido darse ese día para caminatas pequeñas cercanas al hostal y mucho tiempo de reposo. La dinámica entre el grupo se había mantenido dentro de los términos de la cordialidad, Milo intentaba conversar, pero Afro era demasiado callado, incluso para los estándares de silencio del excaballero Virgo.

El rubio se tomaba muy en serio la misión encomendada y se había propuesto lograr una relación de amistad, eso a pesar de que seguramente les quedaban muy pocos días juntos, ahora que la Orden Dorada se había disuelto. El día amaneció maravilloso para caminar y decidido a no perder más el tiempo, se volvió para levantar a Milo y a Afro.

-Vamos, arriba Milo -Shaka sacudió al escorpión lo suficiente como para que no se asustara. El muchacho dormía tan profundamente que daba lástima despertarlo, se encontraba boca abajo, cubierto con una ligera sábana, que el rubio sacó de un tirón al ver que el otro no reaccionó- deberías de ponerte algo para dormir -le dijo Shaka al encontrarse con el bello cuerpo, completamente desnudo.

-No me cuelga nada... que no te cuelgue a ti también... buda -balbuceó Milo, volteándose hacia arriba con descaro- si que amanece rápido aquí... -terminó desperezándose como un gato, mientras Shaka se volvía para buscar a Aphrodite, temiendo que el peliceleste tuviera las mismas malas costumbres que Milo para dormir.

Sin preocuparse por cubrirse tan siquiera un poco, Milo se levantó y bostezando mientras se rascaba la cabeza, entró al baño para comenzar a prepararse para salir, cuando de pronto, escuchó la voz asustada de Shaka.

-¡Milo!

El escorpión salió con el cepillo de dientes aún entre la boca- ¿qué pafó?

-¡Aphrodite no está!


La ansiedad lo mataba y la India era un lugar que aumentaba esa sensación en su pecho. La gente era de mucho contacto y él resultaba especialmente llamativo, entre tanta piel oscura, por lo que las personas lo miraban más de lo que quisiera.

Odiaba que lo notaran, que se le entregaran por medio de esas miradas de admiración que a veces rayaban en el embelesamiento. Tratando de ignorar su incomodidad, entró a un mercado cercano, con el objetivo de comprar cigarros suficientes que le alcanzaran para el resto del viaje, pero desgraciadamente para él, no era fácil encontrarlos y se estaba desesperando entre tanta gente que se amontonaba por las callejuelas y que lo rozaban con o sin alevosía.

Entró a un local de especies, con la esperanza de que la encargada pudiera darle alguna pista de donde conseguir el calmante para su ansiedad, cuando se topó (para su desgracia) con un grupo de turistas italianas, quienes no disimularon la impresión que les causó el verlo entrar a la pequeña tienda.

Y es que el excaballero de Piscis, poseía una belleza fascinante para cualquiera, ese cuerpo que evidenciaba los resultados del entrenamiento arduo de años, el rostro magnífico de ángel y aquel cabello maravilloso que caía por la espalda en suaves bucles, hasta toparse con la hermosa curvatura que delineaba su trasero perfecto... no podía, aunque él quisiera, pasar desapercibido.

Y allí estaba él para deleite de las mujeres, con pantalones verde musgo, simple camisa blanca con las mangas arrolladas hasta los codos y zapatos marrón para hiking, puesto para que literalmente se le vinieran encima. Y así fue, en una reacción que no se esperaba, unas quince muchachas se acercaron en bandada para conocerlo y tomarse fotografías con él. En medio del tumulto, empezó a hiperventilarse ante el toqueteo y la escena se volvió borrosa, de repente alguien lo jaloneó de un brazo para sacarlo de allí y se encontró corriendo por los caminillos del mercado detrás de un hombre de unos cuarenta años, moreno como la mayoría de los locales, quien vestía solamente un pantalón de manta, el cual dejaba al descubierto su extrema delgadez.

El hombre condujo a Aphrodite a las afueras del mercado, saliendo del lado opuesto por el que había entrado el peliceleste y una vez lo tuvo allí, el muchacho agradeció el rescate con todo el corazón -dhaniavad- dijo con una reverencia.

-Buscabas cigarros -preguntó el hombre en inglés con un marcado acento indio- yo te puedo vender algunos...

Aphrodite no podía creerlo, pero no iba a dejar pasar la oportunidad -claro, ¿cuánto cuestan?

-Cuatro dólares cada uno... te puedo vender tres...

-¡CUATRO DÓLARES!... ¿no cree que es demasiado? Mmm, sabe qué... agradezco su interés, pero voy a buscarlos a una tienda donde puedo comprar diez con ese dinero -el peliceleste giró sobre sus talones para irse, pero el hombre lo detuvo...

-Disculpe... pero no encontrará esta calidad en kilómetros a la redonda... son hechos a mano, buena hoja...

Aphrodite comenzó a dudar, se había gastado todos los parches de nicotina y le dolían las mandíbulas de rumiar chicle, así que bufando resignado, sacó doce dólares de la billetera y se los entregó de mala gana al hombre, quien le dio a cambio la mercancía y desapareció rápidamente.

Me siento estafado, pensó el peliceleste, al ver al vendedor alejarse. Sin darle largas al asunto, tomó uno de aquellos carísimos cigarros y lo encendió dando una profunda bocanada para disfrutar la tan anhelada sensación del humo pasando por su garganta.

-Están un poco picantes -susurró carraspeando- pero la verdad, no saben mal...


Inicio del sendero de Cisjordania, Birzeit

-Recorrer este sendero, nos permitirá visitar algunas kibbutzim**** y así podremos conocer la vida rural de este país...

-Me parece bien -contestó Kanon caminando detrás de Saga- ya que ayer nos hiciste tragarnos toda la parte histórica y casi nos matas, deberías ser un poco considerado y no caminar como si te estuvieran persiguiendo

-Saga... Saga en serio -Aiorios casi arrastraba los pies tratando de alcanzar al gemelo mayor, quien emocionado por conocer lo más que pudiera, caminaba a velocidad de crucero, bajo el agobiente sol de medio día- hace demasiado calor y ya tengo hambre...

Saga paró en seco -es el colmo, compórtense como hombres de casi treinta años... ¡parecen niños!

-Técnicamente Aiorios tiene catorce, Saga -dijo Kanon deteniéndose mientras continuaba jadeando- así que se va a comportar como un chiquillo... amigo lo siento, pero lamentablemente y aunque no te guste tienes la culpa de eso...

Saga suspiró apesadumbrado y la melancolía hizo cuenta de su corazón -Kanon, adelántate para que compres unos Shawarma y algunos refrescos, tráeme dos. El gemelo asintió agradecido porque a su hermano se le ablandó el corazón para dejarles tiempo de comer y sin hacerse de rogar se dirigió a un pequeño puesto de comidas que se encontraba cerca de allí.

Una vez que el gemelo se hubo marchado, Saga tomó al arquero del hombro y se sentaron debajo de un cedro ubicado en una pequeña plaza.

-Aiorios -Saga sacó de su mochila algo color rojo- toma

-Saga, es la cinta que usaba alrededor de la cabeza... ¿por qué la guardaste?

-Fue el único recuerdo que conservé de ti, ni siquiera pude retenerte en mi memoria porque Arles lo controlaba todo -Saga volvió la cabeza hacia otra parte ya que francamente no tenía el valor para ver al arquero a los ojos- no debiste renunciar a tu armadura... si alguien no tenía justificación para hacerlo, ese eras tú...

-Te vi sufrir por mucho tiempo Saga... -Aiorios suspiró y miró hacia abajo, se mantenía sentado frente a Saga con las piernas dobladas y los brazos sobre las rodillas- ¿crees que no me daba cuenta de las jaquecas terribles que sufrías? En más de una ocasión te encontré desorientado y muerto de miedo fuera del Santuario y nunca le conté a nadie Saga, ni siquiera a Shura... y debí haberlo hecho, así todo sería diferente

-No te culpes...

-Incluso un día, te escuché discutiendo con alguien más, y lo digo porque lo que oí eran dos voces y pensé que estabas acompañado, pero cuando saliste de la habitación estabas solo...

Saga ahora si pudo ver a su amigo a la cara.

-Actuaste bajo posesión y no tienes la culpa de nada, muchas veces sentí una presencia muy poderosa en el Santuario, una presencia maligna... pero no supe leer las señales... ¿estás convencido ahora del porqué de mi decisión?

-No... eras un niño, no tenías porqué saberlo todo...

-Era un caballero dorado, mi edad no me justificaba

-Lo sufría en carne propia y tampoco supe interpretarlo... Aiorios, de verdad en parte me alegra que seas uno de mis compañeros de viaje, espero que estos días tengamos la oportunidad de acercarnos y... hablar... tenemos mucho de qué hablar...

-Estoy ansioso por eso...

-Amigo... ¿podrías darme la oportunidad de compensar tan siquiera un poco de todo el tiempo de vida que te has perdido?

-Saga… ¿de verdad quieres hacerlo?... no sé, es que francamente vi a Shura un poco asustado… -contestó el arquero con una carcajada.

Saga sonrió con su amigo imaginando al pobre Shura en medio de la situación –apuesto a que lo pusiste en aprietos arquero… me hubiera encantado verlo… -Saga había esperado toda una vida, añorando una conversación como esta con el arquero y se sentía francamente muy cómodo- te prometo que usaremos la oportunidad de este viaje para…

En ese momento unos gritos interrumpieron a los dos muchachos…

¡לעצוראתזהידועלשמצה! (detengan a ese infame)

-¡CORRAN!… ¡SAGA… AIORIOS CORRAN!

Saga cerró los ojos y suspiró resignado.

Kanon


Alrededores del hostal Fin Pani, Nueva Delhi, horas después

-Demonios Shaka, no está por ningún lado -Milo volvía de hacer un recorrido de varios kilómetros a la redonda y estaba agotado por el calor y el hambre, de la misma forma Shaka había revisado el mercado completo por cuarta vez, cuando se encontró con su compañero en una callejuela cercana.

-No puede ser que haya huído -decía Shaka jadeando- es culpa mía, debí haber conversado más con él, parecía depresivo...

-No digas eso buda, no es tu culpa -Milo se enderezó para llenar de aire sus pulmones y tomar fuerzas- Shaka, lo siento, pero necesito comer algo... tenemos horas buscando a esa alumina del demonio y estoy rendido, no puedo más...

Shaka realmente estaba preocupado por el pez, en el fondo de su corazón sabía que el muchacho tenía mucho dolor acumulado y temía porque hubiera tomado una desición por la que su vida corriera peligro. Con desgano aceptó la súplica de Milo y en un puesto callejero compraron unos vada pav***, que al escorpión le encantaban y que constituían un sustancioso bocadillo.

Mientras comían de pie, escucharon de repente la voz de algunas personas cantando en inglés y aplaudiendo, con curiosidad Shaka decidió seguir el sonido de las voces con Milo detrás de él, quien no paraba de comer su emparedado.

Cuando llegaron a una escalinata que conectaba a una calle más arriba, lo que vieron los dejó con la boca abierta. Sentado en medio de un grupo de hombres y algunas mujeres ataviados con vestimenta tradicional, el excaballero de Piscis cantaba feliz, mientras algunos músicos callejeros acompañaban la canción y las mujeres adornaban el cuello de todos, con collares de coloridas flores.

-¡APHRODITE! -Shaka corrió hasta donde se encontraba el inspirado peliceleste seguido por Milo, cuando llegaron, ambos se introdujeron en medio del gentío para sacar a su compañero- ¿estás bien?

-Hoooola Shaka... querido hermano... -dijo el muchacho arrastrando las palabras, intercalando entre ellas una risa tonta- estoy muuuuy bien... verás, estos simpáticos hippies me invitaron a compartir un rato con ellos... y me dijeron... que cantara algo -otra risilla, mientras Shaka lo ayudaba a ponerse de pie- pero sabes... las únicas canciones hindúes que conozco... son las de George Harrison...

-¿Estás ebrio? -preguntó Milo desconcertado

-Miiiilo… escorpioncito...

-¿Escorpioncito? ¿y tú desde cuando me tratas con cariño alumina?

-Que bonito color de cabello tienes... -respondió el pez, haciéndole rizos a Milo con los dedos- ¿no es cierto que antes eras rubio?

Milo se volvió hacia Shaka, mientras entre ambos, sacaban a Aphrodite de allí.

-Shaka, me temo que tenemos una baja...


Star Hill, esa misma noche

Los hermosos ojos de rubí, dejaban escapar las lágrimas sin que su dueño pudiera detenerlas. El mensaje de las estrellas había sido contundente, la Orden Dorada no podía, ni debía sustituirse.

Shion cayó de rodillas, mientras trataba de ahogar los sollozos que le causaba la impotencia que sentía, después de experimentar la terrible visión a que lo sometió el poder de las estrellas.

Se sentía agotado y aterrorizado.

Se avecinaban días nefastos para la humanidad, las guerras anteriores, no fueron más que un preludio de lo que se venía y a los Olímpicos no les iba a quedar más remedio que unirse.

De alguna u otra forma, los titanes, iban a liberarse.


Continuará...

Espero les haya gustado este capítulo, muchas gracias a los que siguen allí al pendiente de estas locuras. Sus comentarios, como siempre son muy bienvenidos.

Nunca he salido de América, así que he escrito basada en mucha lectura, experiencias de amigos y cosas que he visto en internet, así que me disculparán y me corregirán los errores en que pueda incurrir.

Un abrazo, Shakary

*Personajes de DC Comics

**Libro de Mircea Eliade

***Es como un sandwich con una albóndiga de papa en el centro

****Pueblitos rurales de Israel