Hola.
Seré breve. Me torcí el tobillo, tengo esguince, tengo más tiempo para escribir y lo siento mucho por tardarme.
So, there we go!
Joy Hamato: Amiga mía, siento mucho tener que decirte que de momento, no puedo responder a tu pregunta. ¡Eso quitaría lo interesante de la historia XD! ¡Besos!
agus772: Tu deseo se ha cumplido. ¡Aquí tienes el segundo capítulo! XD. ¡Besos!
Jamizell Wolf Blood Amatista: Creo que ya sé cuál es esa corazonada que tienes. ¡Y estás yendo por buen camino! ¡Besos!
Bueno, ya no os voy a aburrir más. Gracias por tomaros la molestia de leer este intento de traducción.
Disclaimer: Las tortugas ninja no me pertenecen, y por supuesto, la canción de "When she cries" tampoco.
Capítulo 2
Cuando entraron en las alcantarillas, Donnie les dijo que el sonido había venido de los viejos vagones de los trenes. "Solo unas cuadras más…"
"¡Sh!" Leo extendió sus brazos para detener a sus hermanos detrás de él. Estaba viendo desde una esquina a los Krang, los cuales estaban bajando de uno de los vagones viejos del tren mientras cargaban muchas cajas.
"¿Qué están haciendo?" susurró Raph cuando todos se asomaron por la esquina para ver. "¿Qué hay en las cajas?" Antes de que Leo le pudiera decir que se callara, algunos Krangs los vieron y les comenzaron a disparar.
Todos rodaron y esquivaron los disparos mientras atacaban a los droides con sus diferentes armas.
"¡Donnie, mira qué hay dentro de las cajas! ¡Raph, tú y yo los detendremos! ¡Mikey, vete con Donnie!" ordenó Leo. Todos asintieron con la cabeza y se separaron. Donnie pasó entre los droides y usó su vara Bo para bloquear los disparos mientras que Mikey utilizaba su kusarigrama para tirar a un grupo de Krangs.
"Okay, cúbreme, Mikey." le dijo Donnie y Mikey asintió, sin verlo a los ojos. Donnie suspiró mientras sacaba la cuchilla escondida de su arma y abría las cajas.
"Oh, ¿queréis más, Krang?" sonrió Raph mientras lanzaba una de sus sais a uno de los Krangs, haciendo que los que estuvieran detrás de él se estrellaran contra la pared. Leo rodó los ojos mientras saltaba encima de uno y lo atravesaba con sus katanas.
"¡Están huyendo!" gritó de repente Leo, apuntando a un carro (lleno de Krangs, obviamente) que estaba arrancando para huir de ahí. Mikey y Donnie vieron detrás de ellos a más Krangs, que también trataban de huir.
"¡Los tengo!" sonrió Mikey, golpeando a algunos de ellos mientras movía hábilmente su cadena.
"¡Leo, tienen explosivos! ¡En las cajas hay explosivos!" dijo Donnie con la sorpresa recorriendo sus ojos. Leo miró a Raph con una mirada de horror. "¡Pero no están activados! ¡Hay que golpearlos para que estén activados! ¿Qué querrá el Krang…?" Donnie fue interrumpido por un Krang que cogió su bandana para atacarlo por la espalda.
"¡Donnie!" gritó Mikey sorprendido, lanzando su cadena para golpear y alejar al droide de su hermano mayor. Donnie lo miró agradecido antes de usar su arma para apuñalar al Krang.
"¡Chicos, vamos a parar ese carro y a destrozar a todos esos Krangdroides! ¡Tenemos que asegurarnos de que no huyan con esos explosivos!" ordenó Leo mientras los demás asentían con la cabeza. Empezaron a correr detrás del carro que estaba cogiendo más velocidad.
Raph y Donnie saltaron al techo mientras que Leo y Mikey atacaban por los costados. Los dos trataban de llegar a donde los Krangs mientras esquivaban sus disparos.
"¡Booyakasha!" gritó Mikey mientras entraba dentro del carro, golpeando a varios de ellos. "¡Leo, aquí hay más cajas con explosivos!" Leo miró a donde apuntaba su hermanito para ver que estaba en lo cierto.
"¡Técnicamente, es dinamita!" gritó Donnie desde el techo del carro y los dos rodaron los ojos. Cuando Raph saltó dentro de la cabina del conductor, el carro dio un giro forzoso, haciendo que Mikey y Leo cayeran al suelo y que Donnie casi se cayera del tejado. "¡Ten cuidado, Raph!".
"¡Ten cuidado tú, torpe!"sonrió Raph mientras golpeaba a algunos Krangs. Donnie saltó y se puso a su lado, viendo el motor del carro.
"¿¡Lo puedes parar!?"la voz de Leo se dejó oír por encima de todo ese ruido. Ahora, destrozando más Krangs, el estruendo era muy alto y el carro no se detenía. Mikey juró escuchar unos ruidos extraños provenientes de las ruedas.
"Sí, dame un minuto-" Donnie hizo una pausa cuando Raph lo protegió de un Krang que quería darle un golpe en la cabeza. "¡Gracias, Raph!"
"Añádelo a la lista de favores que me debes." Sonrió Raph mientras corría a donde estaban los Krangs para destrozarlos. Leo y Mikey saltaron a su lado para acercarse y ayudarlo.
Leo enfrentó a unos cuántos droides mientras Mikey miraba a su alrededor, emocionado. Utilizó sus cadenas para enredar a unos Krangs y sus nunchakus para golpear a otros más. Mikey notó una extraña palanca en la que ponía "Parada de emergencia".
"¡Ah, perfecto!" dijo Mikey en voz alta con una sonrisa.
"¿Mikel, qué estás haciendo?" gritó Leo. Cuando se giraron a verlo para ver qué estaba haciendo, los ojos de Donnie se abrieron como platos, con el horror pintando su rostro.
"No, Mikey, no muevas esa pala-" Era demasiado tarde. Mikey movió la palanca, y fue tal el frenazo, que hizo que las cajas cayeran abruptamente sobre el suelo. El carro detrás de Mikey y Leo, que era el que tenía los explosivos, chocaron entre ellos y explotaron, llevándose a las pobres tortugas por los aires.
….
Cuando la niebla se disipó, se pudo ver a un Leo tosiendo y quitándose los escombros de encima. Miró alrededor de él para buscar a sus hermanos y vio lo que quedaba del carro del Krang. Escuchó un gruñido y vio a Donnie tumbado en el suelo, siendo aplastado por algunas cajas. "¡Donnie!" Leo sintió millones de punzadas de dolor en su brazo. Se acuclilló al lado de Donnie, quien se sentó y se sacudió el cuerpo, liberándose de los pequeños escombros que aún tenía en su cuerpo.
"Ugh, eso si que dolió." Dijo Donnie mientras se sujetaba la cabeza. Un gruñido reveló a Mikey, que estaba sentado cerca de Leo. "¿Mikey, estás bien?"
"Sí… ugh… lo siento, chicos." Se frotó la cara y miró alrededor de él. "¿Dónde está Raphie?" Cuando oyeron un suave gemido, miraron a un lado y vieron que una parte del viejo carro había aterrizado en las piernas de Raph.
"¡Raph!" gritaron todos y usaron su fuerza para levantar el carro. Donnie se apresuró en sacar a Raph de ahí.
"¡Raph! Raph, ¿estás bien?" Donnie lo agitó un poco. Raph abrió los ojos, y a todos les pareció que giraban.
"La… dinamita… explotó… y pareció como si un elefante se haya sentado encima de mí" dijo y todos rieron con alivio al escuchar esa última parte. "¿Donnie?"
"¿Sí?"
"Mis piernas me duelen… y… ¿y por qué estáis borrosos?" preguntó confundido. Donnie frunció el ceño.
"Apenas puedo ver y me parece que tengo una contusión" dijo Raph.
"Tenemos que llevarlo a la guarida." dijo Donnie y Leo asintió.
Bueno, creo que lo dejaré hasta aquí, porque traducirlo fue más difícil de lo que me esperé y tengo que actualizar otros fics.
¡Besos desde Euskadi!
