N/A: ¡Hola!, como siempre, gracias por los reviews enviados, de verdad, son los que más ánimos me dan para seguir escribiendo, también por que he recibido apoyo de mis mejores amigas, Cibeles y Daniela, jamás pensé que me apoyarían en un proyecto así de loco, y aunque se que creen que estoy demente, también sé que me quieren y apoyan en todo, incluso en esto, por eso gracias. =)
Sé que han leído sólo los tres primeros capítulos de la historia, y a esta altura ya TODAS, le tienen odio a Hiroshi, creanme que yo… también… jajaja
Y por último, quiero decirle, que no le he hecho descripción física a Hiroshi, por la simple razón, de que pronto desaparecerá del fic, y por que no merece descripción, ahora si lo desean les daré la descripción, pero eso deben comunicármelo en los reviews.
Bueno, ahora con lo de siempre:
Por favor = Pensamientos
Dejen = La voz al otro lado de la línea telefónica
Reviews = Narro normalmente la historia
Gracias = La historia se detiene y la autora, ósea yo, aclara o cuenta algo
Con respecto a los Disclaimers… no me gusta darlos ¬¬! Pero tengo que hacerlo.
POT no me pertenece ToT, ni tampoco los personajes que en esta historia aparecen, son propiedad de Takeshi Konomi. Pero AFORTUNADAMENTE, la historia SI me pertenece ¡^^!
Y después de esos deprimentes Disclaimers, les dejo el cuarto capítulo de esta humilde historia… =)
Capitulo 4
El sol iluminó la habitación de una castaña, la luz golpeando sus ojos, hizo que se abrieran lentamente, para acostumbrar su vista a la iluminada habitación.
Era sábado y no tendría escuela, era su único día libre a la semana, el único día en que podía ver a Hiroshi… pero no quería, al pensar en el instantáneamente, su voz temblaba y su miedo aumentaba al cien por cien.
Lo que había sucedido la noche anterior automáticamente, la había hecho crear un sentimiento de rechazo hacia el chico aunque haya sido inconscientemente creado, ya que según ella lo del golpe no había sido nada importante, aunque su conciencia le decía todo lo contrario, en verdad sus pensamientos la obligaban a dejar de pensar en el en forma positiva.
Había decidido mantener el secreto de lo anteriormente mencionado, sabía que si le contaba a su abuela, ella armaría un escándalo, y seguramente le prohibiría ver a Hiroshi, y si no quería que media Japón se enterara de ello, ni pensar en contarle a Osakada… si, eso sería peor, completamente peor.
El móvil de Sakuno comenzó a sonar, sin ver de quien se trataba, comenzó a sudar y su corazón latía rápidamente,- ¿y si es Hiroshi? – Ante tal pensamiento, la chica sostuvo por un momento la idea de hacer como si el infernal aparato nunca hubiera sonado, pero otro pensamiento inundó su mente- ¿y si es Obaa-san? -Este ultimo hizo que tomara el objeto con notable miedo, lentamente fijó su vista en la pantalla, cuál fue su sorpresa, que no era ninguno de los antes mencionados.
Quien la llamaba era alguien con quien sólo había tenido contacto un par de veces, y cabe destacar, el pequeño detalle de que la primera impresión que se llevo de el fue de un chico arrogante, frío y altanero. La segunda fue solamente por que su abuela los presentó, su abuela lo presentó como el capitán del club de tenis de la secundaria, y a ella la presentó como la que estaría a cargo de las lesiones de los integrantes de aquel club.
Acto seguido, tuvieron que dar sus números telefónicos para cualquier tipo de "emergencia" o algo parecido.
Desde ese momento, no habían tenido más contacto ni ningún tipo de conversación, así es que ni siquiera tenía idea para que le estaría llamando tan temprano un día sábado.
¿Hola? – dijo ella algo tímida
Ryuzaki – respondió el joven frío como siempre
¿Qué sucede? – cuestionó ella
Como las finales se acercan, tendremos entrenamiento hoy en una hora más, en Seigaku, no faltes – sentenció el chico sin esperar respuesta – nos vemos – dijo, y sin más colgó
Algo la alegró. NO, no era que el la haya llamado, ni siquiera la alegró que haya sido el, si no que fue el hecho de que tendría excusa para no verlo.
La chica esbozó una pequeña sonrisa, para luego ponerse de pie, y caminar hacia el baño para tomar una ducha.
Camino a Seishun Gakuen, recibió un mensaje, que el sólo contenido la hizo temblar
"Hola Saku, en una hora nos vemos en el parque de siempre, te amo, Hiroshi."
Glup.
Yo le dije que nos podríamos ver los sábados, estará furioso si se entera que no lo podré ver hoy – pensó la chica mientras detenía el paso
Ella le respondió al muchacho.
"Lo siento Hiroshi, hoy hay entrenamiento en Seigaku, no nos podremos ver"
La joven suspiró esperando lo peor, siguió su camino, al minuto después volvió a recibir otro mensaje del mismo destinatario.
"Te veo en Seigaku entonces"
Al menos creo que no está molesto – pensó la chica mientras esbozaba una pequeña sonrisa y continuaba su camino hacia el instituto.
Al momento de llegar, se dirigió a las canchas de tenis, al entrar, fue a donde normalmente estaría su abuela, pero ella no estaba, a cambio estaba un joven de cabellos negros verdosos con una mirada dorada incomparable, estaba sentado con ambos brazos cruzados, y sus piernas extendidas, mostraba su mirada concentrada, fría y penetrante, y en sus labios se asomaba una pequeña y casi imperceptible sonrisa de arrogancia.
Etto… ¿Ryoma-Kun? – dijo esta acercándose al chico
¿Si? – respondió este sin dejar de mirar lo que sea que estuviera mirando
¿Y mi Obaa-San? – dijo esta curiosa
No ha podido venir – respondió sin más
Ya veo… - ella desvió la mirada un poco, y de pronto su curiosidad la invadió nuevamente – Etto Ryoma-Kun
Mal, muy mal Sakuno, la curiosidad no es buena.
¿Qué pasa ahora? – dijo este perdiendo la paciencia y mirando a la joven
¿Cuánto tiempo estarán entrenando los sábados? – dijo esta esperando a que sólo fuera ESE sábado
¿De verdad quieres saber?
Mas o menos unos cuatro sábados más – dijo este volviendo a mirar lo anterior
¡Oh si! La curiosidad mató al gato, en este caso, ¡a Sakuno!
¿Cuatro? – preguntó esta exaltada
¿Estás sorda o que? – Dijo el chico con más impaciencia aún - ¡Si! Dije cuatro
Lo… lo siento, Ryoma-Kun – dijo esta cabizbaja – no quise molestarte
No lo hiciste – dijo este fríamente, pero vio la mirada de la chica clavada en el suelo - ¿sucede algo?
Nada, demo… - dijo esta
Si es algo personal no me cuentes – se adelanto a decir
No, no es nada TAN personal – respondió
¿Entonces…? – dijo este esperando una respuesta rápida para seguir con lo suyo
Los sábados son mis únicos días disponibles para ver a… - no pudo terminar
Tu novio – dijo este desinteresadamente
H… hai – dijo esta desanimadamente
¡Oh! Ya veo… - dijo mientras veía que la chica seguía con la vista en el suelo
Se molestará mucho si sabe que no lo podré ver por cuatro sábados – dijo esta con temor, recordando lo de la noche anterior, aún con la vista en el suelo
¡Demonios!, ¿qué rayos había de interesante en el suelo?
No te preocupes – dijo este sin mirarla – si quieres al siguiente sábado, yo me encargo de las lesiones que tengan los chicos del club
¿De verdad? – decía la chica mientras un toque de ilusión aparecía en su voz
¡Claro! – Respondió este con una sonrisa burlona - ¿Qué tan difícil debe ser ponerle banditas cada cinco minutos a Horio?
La chica soltó una carcajada y luego dulcemente dijo – Gracias, Ryoma-Kun
Ryuzaki – dijo este poniéndose de pie
¿Si? – respondió esta algo confundida
Ahí viene Horio, saca las banditas – dijo este mientras caminaba dándole la espalda a la chica, de pronto volteó y volvió a decir – y de nada – y continuó su camino
La chica esbozó una pequeña sonrisa, y luego suspiró con resignación al escuchar que la voz de Horio había dicho "Saku-Chan, me lastime la rodilla" se volteó y se dispuso a pegar la bandita – Después de todo… no es nada difícil ponerle una bandita a Horio – pensó y continuó con una dulce sonrisa todo el entrenamiento.
_-_
Mientras aquella chica hablaba con aquel joven de cabello negro verdoso, otro chico ya había llegado a Seigaku, y observaba como SU novia, SU chica hablaba con ESE idiota.
¿Qué rayos hablará Sakuno con ese imbécil? – Pensaba el chico apretando los puños - ¿A caso me engaña y quiere verme la cara? – Ya no daba más de la furia – Ya verá, ¡ninguna estúpida me verá la cara!
_-_
Al momento de salir de los entrenamientos, recibió un nuevo mensaje
"Estoy a la vuelta de Seishun Gakuen, en el parque"
De todos modos, sólo me acompañará a casa, ¿Qué podría pasar? – pensó la chica, mientras se encaminaba a aquel maldito parque
Ese "¿Qué podría pasar?" Sakuno, es CURIOSIDAD, ¿ya olvidaste que pasó la última vez que eso te ataco?
Al ir acercándose al parque distinguió a la perfección al dueño de aquel mensaje, pero estaba raro y atemorizante, el parecía exaltado y molesto, al instante luego de analizar esto el corazón de la chica comenzó a latir fuertemente, y unos deseos de salir corriendo de ahí imposibles de explicar aparecieron, sus manos completamente sudadas pasaban por su frente y comenzaban a jugar entre ellas en señal de nerviosismo.
Demasiado nerviosismo…
Hola Hiro… - intentó decir pero su miedo se hizo realidad, ese silencio de ayer, ese silencio sepulcral había vuelto a aparecer, y nuevas lágrimas se asomaban por sus ojos.
¿Ves?, ¡te lo dije!... ¡maldita curiosidad!
La chica repitió la acción de la noche anterior, y nuevamente tomó su mejilla adolorida, ese bastardo la había vuelto a golpear, y no sabía por que.
¿Me quieres ver la cara de idiota? – dijo el mirando a la chica con odio
La castaña no contestó, aún estaba en shock
¡RESPONDE! – Dijo este moviendo los brazos de arriba abajo en modo de desesperación - ¿Me quieres ver la cara?
¿Qué demonios hice? – fue la respuesta de esta
El maldito pedaso de mierda tomo a la castaña de los brazos, y comenzó a zamarrearla de un lado a otro, sin cuidado de cuál grande era el daño que le hacía en apretar demasiado fuerte sus delicados brazos.
Me… duele… - fue lo que pudo emitir en tartamudeos la joven
¿Te duele? – Preguntó el chico - ¿y crees que a mi no?
Suéltame… Hiroshi…. Por… favor – dijo está entrecortadamente, ya que gemidos de dolor se escapaban de sus labios
El chico tiró a la joven bruscamente haciendo que esta perdiera el equilibrio, y retrocediera unos pasos.
La chica pensó que aquel calvario había acabado, pero se equivoco el chico volvió a acercarse a ella.
¡PAF!
Un nuevo golpe se hizo presente en la escena, y nuevos gritos desesperados del chico comenzaron a escucharse, mientras tomaba fuerte y brutalmente las muñecas de la joven.
¡NADIE ME VE LA CARA SAKUNO! – dijo este mientras sujetaba más fuerte las muñecas de la chica
¿Pero yo que hice? – preguntó esta en un intento de defenderse
¡PAF!
Otro maldito golpe se hizo presente.
¡DEBERÍAS AGRADECER QUE NO LE VOY CON EL CUENTO A TU ABUELA, Y QUE SÓLO LO ARREGLO ENTRE NOSOTROS! – Gritó este mientras volvía a tirar brutalmente a la chica - ¿sabes que? Ya me voy, no quiero seguir viéndote esa cara.
Y sin más el chico dejó a Sakuno en aquel parque llorando, la chica no sabía que había hecho, y no tenía el suficiente valor para contarle a su abuela – seguramente me regañará por ser una cobarde y no decirle nada a Hiroshi – pensaba entre sollozos Sakuno.
Esperó a tranquilizarse, por su propia seguridad se fue a un café que estaba por ahí cerca, no quería que a Hiroshi le dieran ganas de volver y golpearla, así es que prefirió esperar a calmarse en otro lugar.
¡Bien!, veo que al fin aprendiste que la curiosidad no trae nada bueno con ella.
Al entrar al café, fue primero al baño a lavarse la cara, al momento de mojarse las manos, pudo fijarse que de dónde Hiroshi la había tomado, estaba completamente morado, y las manos del joven estaban marcadas en moretones en sus brazos, esa golpiza le había dejado marcas, debería ser cuidadosa de no mostrarlas hasta que desaparecieran completamente.
Una vez dejo de lavarse se fue a sentar, y a pedir algo caliente para tomar, las lágrimas aún no cesaban por completo, y necesitaba relajarse.
Cuando llegó su orden no tenía ganas de servírsela, a cambió de eso sólo quería llorar, quería llorar todo lo que fuera necesario, para no hacerlo en su casa y que su abuela no le preguntara que le ocurría.
Se sentía tan mal y triste, que no se fijó en una presencia en frente de ella.
Hola - dijo la voz de una extraña chica a su lado
…-Sakuno no respondió sólo la miró extrañada
¿No me recuerdas? – preguntó esta con un tono desanimado
Creo que no – respondió esta con desgano - ¿Cómo te llamas?
Veo que es difícil recordar a los viejos amigos – dijo esta sentándose frente a Sakuno y apoyando su mentón en su mano
¿Viejos amigos? – peguntó esta extrañada
Déjame ver… - dijo esta – te suena ¿Ann Tachibana?
Sakuno parpadeó dos veces y dijo – ¿Tachibana Ann?, ¡la última vez que te vi fue a los once! – Dijo esta olvidando su pesar - ¿cómo ha estado tu vida?
¡Muy bien! – Respondió esta – demo… ¿la tuya?, al parecer no muy bien – dijo cabizbaja
Sakuno analizó la situación, Tachibana Ann era una vieja amiga de infancia, y era una persona confiable, realmente podría decirle sin temer que alguien más aparte de ella se enterara.
Como lo pensó, lo hizo, le contó a Ann lo sucedido, y pudo desahogarse como ella quiso, pudo llorar lo necesario, pero no tuvo el coraje para mostrarle las marcas de lo ocurrido recientemente, a pesar de eso el apetito volvió, se comió lo pedido anteriormente, más otros dos trozos de torta de chocolate.
Ya era tarde y debía irse a casa, pero no lo hizo sin antes prometerle a Ann que volverían a hablar, y que terminaría con Hiroshi, por mucho que eso doliera y por más que costara hacerlo.
Al llegar a su casa, pudo darse cuenta de que su abuela aún no había llegado, por lo que se dio una ducha para terminar de relajarse, luego se tumbó en su cama y encendió su móvil, tenía diez llamadas sin contestar de Hiroshi, tres de su abuela, y dos de Osakada.
¡Que bueno que no lo tenía encendido! – pensó para luego volver a apagarlo y dormirse.
_-_
Un chico de cabellos negros verdosos, estaba a punto de cambiarse para poder dormir, pero unos gritos de sus padres lo hicieron olvidarlo.
¿Cómo pudiste Nanjiroh? – dijo una mujer llorando
¡Bah! ¿Qué puedo decir? – Dijo este despreocupadamente – no fue nada importante
¿Cómo que no fue nada importante? – Dijo esta desesperadamente – ¡pudiste haber muerto, y además me mentiste!
¡No armes tanto escándalo mujer! – Dijo este posando una mano en el hombro de ella – ya te dije, no paso nada
¿Qué rayos habrá hecho el viejo ahora? – pensó Ryoma abriendo la puerta de su cuarto para ir al lugar donde se encontraban sus padres.
Su madre lloraba, y su padre estaba en un sillón, con un semblante serio, uno que no era costumbre de ver en Nanjiroh.
¿Qué ha ocurrido? – preguntó a su madre quien lloraba
¡No es algo que te interese, chiquillo entrometido! – respondió Nanjiroh poniéndose de pie
Si no me importara, no preguntaría – respondió este sin mirarlo – dime – le dijo a su madre quien no paraba de llorar
Tu… tu padre me ha… - la mujer se desmayó
Hmp… - dijo mientras agarraba a su madre – ¿Qué mierda ocurrió? – pensó el chico mientras tomaba a su madre en sus brazos y la llevaba a su cuarto.
Una vez verificó que esta estaba dormida, fue a la sala a hablar con su padre, que ni se inmutó al ver a su esposa en aquel estado.
¿Qué has hecho viejo? – preguntó Ryoma desafiante
Ya te dije que no es asunto tuyo – respondió este mirando su MALDITO "periódico"
¡Si es asunto mío lo que le ocurra a mi madre! – respondió este alterándose – ¿si yo no hubiera estado aquí que pasa con ella?
… - Nanjiroh no contestó, sólo se puso de pie
¡QUE SE JODA! – dijo este dirigiendo su mano al cuarto de sus padres
¿Con quien crees que hablas chiquillo? – dijo este con ese semblante tan raro en el
¿Quién te crees? – respondió el chico frío y obviamente demostrándole a su padre ni el más mínimo respeto
Hmp – fue la respuesta de este
¿Crees que ella estará siempre para ti? – Preguntó Ryoma, realmente tenía rabia - ¿Qué no se aburrirá del GRAN Nanjiroh Echizen? – dijo este en tono de burla
Mada, mada daze – respondió este
Ryoma no respondió, se dio la media vuelta y subió a su cuarto, quería despejarse, le molestaba que su padre no valorara a la gran mujer que tenía a su lado, sea lo que sea que haya hecho esta vez, no debía ser nada bueno para que su madre llorara tanto y hasta se haya desmayado.
Ryoma hizo un bolso con ropa y tomo su raqueta, no dormiría en su casa esa noche, no quería, y ya era lo suficientemente grande como para cuidarse, así es que no avisó y solamente salió de su casa a dónde sus pies lo llevaran.
_-_
Estaba tan cansada, ese día había tenido reuniones de trabajo y también por las competencias que se acercaban, Sumire Ryuzaki conducía cansada hacia su casa, ya eran casi las doce de la noche, no había mucho tráfico por las calles de Kantou, por lo que iba tranquila.
Pero la figura de un chico que iba caminando por aquel lugar la hizo detenerse.
¿Estás bien? – le preguntó deteniendo el automóvil
…- El chico no contesto sólo se giró y la miró fijamente
Parece molesto ¿Qué le habrá ocurrido? – Pensó la entrenadora - ¿Ryoma?
Hai – respondió este girándose para poder continuar con su camino
¿Y esa maleta? – preguntó Sumire preocupada
No es asunto suyo – dijo el chico frío
Si lo es – dijo esta firmemente – debo velar por el bien estar del club, no creo que el capitán sea un irresponsable que se fue de casa para dormir en la calle… ¿o si?
No iba a dormir en la calle – respondió este – pensaba ir a su casa – mintió el chico
Pues entonces, andando – Dijo Sumire haciendo un ademán con la mano para que subiera al automóvil
El trayecto no fue muy largo, pero fue en absoluto y completo silencio, Ryoma no le contaría nada de lo sucedido a Sumire, y ella no le preguntaría nada.
Al momento de llegar, ella lo hizo pasar y le enseño el cuarto de huéspedes.
Bien me voy a dormir – dijo Ryoma tratando de poder descansar
Esta bien… - dijo esta pero antes de marcharme – por cierto, ¿cómo estuvieron los entrenamientos?
Bien – respondió este
Mañana te vendré a despertar para ir a los entrenamientos, ¿esta bien? – preguntó la anciana
Esta bien – dijo este
Y sin más, Ryoma se fue a dormir, ese día habían ocurrido muchas cosas, y mañana tendría entrenamiento y debería pensar en que explicaciones le daría a su madre al día siguiente.
_-_
Sakuno despierta – decía una anciana mientras movía a su nieta quien dormía
Aún no – respondió esta descuidadamente
De pronto los recuerdos de las marcas de la noche anterior, aparecieron en su mente, haciendo que esta se tapara y respondiera
Esta bien abuela, bajo en un minuto – dijo dulcemente y mostrando una pequeña sonrisa
Ella se levantó, tomó una ducha y procuró vestirse con una polera de mangas largas para poder tapar aquellas marcas.
Una vez hubo bajado a tomar desayuno su abuela le dijo
Sakuno ¿puedes ir a despertar al invitado? – lo dijo con una mirada pícara
¿Invitado? – preguntó curiosa la castaña
Y vamos de nuevo con la curiosidad
Si invitado – dijo su abuela sirviendo el café
¿Dónde está? – pregunto incrédula esta
Pues, en el cuarto de invitados Sakuno – respondió esta mientras señalaba la habitación
¿Quién es? – preguntó esta con algo de temor
No es Hiroshi, si es lo que piensas – respondió esta en modo de burla – pero sí es un chico
La chica suspiró aliviada, no quería que fuese Hiroshi - ¿Quién podrá ser? – se preguntaba la castaña mientras se dirigía a la habitación.
Una vez llegó a la puerta golpeó, pero no obtuvo respuesta, decidió entrar, y tal y como dijo su abuela, había alguien en esa habitación, un chico por el desorden, estaba tapado hasta la cabeza, y sólo se le distinguían unos pocos cabellos, unos que ella reconoció a la perfección, había sólo una persona que ella conocía que tenía esos cabellos.
¡Ryoma-Kun! – Dijo esta abriendo sus ojos
Se dirigió a la cama en dónde se encontraba el chico y le habló un par de veces, al no escuchar respuesta de parte del joven decidió moverlo sutilmente.
Luego de un par de movimientos, el chico comenzó a abrir los ojos lentamente, y al reconocer a la castaña la miró confundido
Ryuzaki… ¿Qué haces aquí? – preguntó Ryoma
Vivo aquí Ryoma-Kun – respondió esta algo tímida
¡Oh! Claro – Dijo este - ¿Qué sucede? – preguntó
Ya es hora, mi abuela dice que te levantes y vallas a desayunar – dijo esta en la puerta del cuarto – debemos ir a entrenar
Hai, voy en un minuto – respondió este levantándose de la cama
El chico se duchó y fue a tomar desayuno, los entrenamientos eran después de almuerzo, así es que haría un poco de entrenamiento personal antes de hacerlo grupal, por suerte la vieja Ryuzaki tenía una cancha de tenis en su casa, por lo que decidió jugar un rato en una pared.
Espero les haya gustado, como ven trabaje en hacer el capitulo más largo, bueno como dije arriba díganme si quieren que le haga descripción física a Hiroshi, ahora pasaré a responder los reviews.
Isuldory: tranquila, Sakuno terminará pronto con Hiroshi, gracias por leer.
MilfeullS: si… sería mucho más satisfactorio, sólo espera a ver como lo tortura Ryoma – sonrisa maligna –
Nanda18: si es lo mismo, pero ve que pasa primero, aunque es lógico que ocurrirán ambas, gracias por leer.
Winry-chan21: jajaja Ryoma será el héroe en este punto, pero verás que más adelante puede convertirse en el villano, y luego nuevamente en el héroe xD cuídate y ojalá te haya gustado la Cont.
Viicky2009: Gracias por la preocupación, estoy mejor aunque aún siento ganas de vomitar :S xD bueno, que bueno que te guste la historia, ojalá te haya gustado la Cont. Y tu idea no está nada mal, aunque prefiero hacer que Ryoma lo torture –sonrisa malévola – eso sería genial, cuídate y gracias por leer.
Bueno, ojalá les haya gustado, gracias por los reviews y por el apoyo, Ryoma duerme – risa malvada – descuiden, pueden echarme la culpa, estará en el próximo capitulo, o eso espero =) bueno, dejen Reviews que estén bien.
Matta nee!
