¡Lo lamento tanto!

Se que no subí el capítulo el día que debí hacerlo, y sé que tampoco debo excusarme, pero aquí les traigo el primer capítulo RyoSaku.

En este capítulo narrará solamente Sakuno y Ryoma, y es de fundamental importancia, que todas busquen la canción "No debe tocarte" de Toby love y Alexis & Fido. Que la primera parte de esta historia está totalmente basada en esta canción.

Habrá OCC de Ryoma, aunque igual traté de que su personalidad normal estuviera en algunas escenas.

Esto… no habrá otro capítulo hasta la otra semana, o sea hasta el domingo 24 de enero, por que ¡me voy de acampada!, parto el día martes, y llego el día viernes, y aún debo preparar algunas cosas.

Estaré fuera de la civilización, así es que no me maten si el próximo capítulo está un poco corto.

¡Kikumaru sempai! – lo abraza

Eiji: ¡Janita-chan! – la abraza aún más asfixiadoramente

No… puedo… respirar… - dije apenas

Eiji: ¡gomen! De nuevo – le sale una gota de su nuca

Ejem – me aclaro la garganta – puedes ya dar los disclaimers

Eiji: POT desgraciadamente no le pertenece a Janita-chan, y por esa mala situación, Janita-chan se desquita con migo alimentándome sólo con pan y agua, menos mal que la historia si le pertenece, por que o si no estaría mucho más flaco de lo que estoy.

¡Kikumaru sempai! ¿Que estás leyendo? – Pregunto nerviosamente - ¿Quién te dio esas tarjetas? – pregunto tomándolas y leyéndolas – esta letra… - una venita se asoma a mi frente y arrugo las tarjetas – ¡Ryoma!

Ryoma: ¿Qué hice? – viene llegando con cara de angelito

¿Por qué le diste estas tarjetas a Kikumaru sempai? – muy molesta

Ryoma: ¿Yo?

¡Arg! – Me arreglo el cabello – me sacas de quicio – suspiro – bien di esto – le entrego nuevas tarjetas.

Ryoma: Por favor = Pensamientos

Dejen = La voz al otro lado de la línea telefónica

Reviews = a quien Janiita-chan designe, narrará normalmente la historia

Gracias = La historia se detiene y Janiita-chan, aclara o cuenta algo

_-_ = la escena cambia de lugar

Ryoma: ¿Contenta?

No, deberás pagar – con cara de demonio – esto no se quedará así

Ryoma: Eh… yo me largo – se va corriendo

Bueno, aquí va el capítulo nos leemos abajo – ahora con cara de niña buena


Aquí narrará Sakuno

Ya han pasado exactamente cinco días, desde que estoy en este lugar.

Ha sido algo monótono, pero jamás me aburriría de esto, ha sido extraño, todo mi mundo ahora gira en torno a… en torno a el.

Ha sido un pilar fundamental para esta difícil etapa de mi vida, jamás creí que una persona pudiera cambiar tanto, supongo que me equivoqué con respecto a Hiroshi.

En este preciso momento es en el que me siento más sola, en realidad es en el que estoy sola, la rutina diaria en este hospital es la siguiente:

Despierto, y Ryoma no se encuentra en la habitación, un par de minutos después aparece y me hace desayunar, luego conversamos, de cualquier tema, el que se nos ocurra. Después me hace almorzar, aunque yo no tenga ni una pizca de hambre, dice que no le gusta para nada no verme comer, luego justo a tiempo, cuando el se va a entrenar, llegan los sempais a hacerme compañía, hablamos un par de horas y ellos se van, quedo sola un momento algo así como una media hora o un poco más y vuelve Ryoma justo a tiempo para hacerme cenar, luego el se va a cenar, y cuando regresa, se recuesta a mi lado y me hace dormir.

Desde lo que pasó con Hiroshi aquí en el hospital, ha sido todos los días igual, pero ninguno de los dos parece aburrirse, parece mentira que dentro de dos días todo acabará, y el volverá a ser el chico frío y sin sentimientos… ¿cómo lo sé? Muy fácil, cuando llegan los sempais, el se muestra frío, su mirada vuelve a ser la misma de siempre, y ya no muestra ese brillo especial.

Según supe, Hiroshi ahora está en la cárcel, y no saldrá de ella en un buen tiempo, su padre me ha enviado una carta, diciéndome, que los planes de irse del país siguen en pie, y que en el momento en que Hiroshi tenga un pie fuera de la cárcel, se irían, me pidió disculpas por lo ocurrido, y cómo el tiene mucho dinero, me ofreció pagar un tratamiento con un loquero, le dije que no era necesario, siempre se me dio fácil olvidar este tipo de cosas.

De hecho, el tiempo en el que estoy con Ryoma, el jamás toca el tema de Hiroshi, eso hace que me mi mente jamás se preocupe de el, y este pendiente de una sola cosa: Ryoma.

No es hasta el momento en que los sempais se van, y que Ryoma entrena, en el que pienso en Hiroshi y lo ocurrido, pero cuando Ryoma llega, me hace olvidar todo lo antes mencionado, con un simple beso en la mejilla.

Y es que ese simple contacto, me hace enrojecer, y hace que mi corazón palpite tan fuerte, que pareciera que se me saldrá.

Ahora está ese tema…

¿Qué ocurre con Ryoma? Por más que quiera no dejo de pensar en él, cómo ya dije, todo mi mundo gira en torno a el, y me ha hecho pasar lo amargo de la situación, me hizo creer que hay algo bueno después de algo malo, aunque claro, a el yo no le he dicho, que el es lo bueno que a mi me ocurrió…

De pronto la puerta de mi habitación se comenzó a abrir – Ryoma-Kun – pensé mientras una sonrisa se me formó en los labios.

Mis sospechas eran ciertas, Ryoma había llegado, cómo de costumbre me fue a saludar con un beso en la mejilla.

Hola Ryuzaki – Dijo mientras cómo siempre bajaba su gorra - ¿Cómo has estado mientras me ausenté? – preguntó

Bien Ryoma-Kun – respondí - ¿Cómo te ha ido en el entrenamiento? – pregunté yo también

Excelente – respondió - ¿Sabes? Estaba pensando en jugar un partido contra ti cuando salgas de aquí

¿Qué? – Grité mientras abría los ojos como platos - ¿Por qué crees que soy la enfermera y no una jugadora del club? ¡Soy terrible!

Tranquila – me dijo – tendrías al mejor profesor de tenis – dijo mientras esbozaba una sonrisa arrogante, y se señalaba

Tendrías que venir al hospital, por tener múltiples golpes en la cabeza – me miró confuso – golpearía tu cabeza con la pelota de tenis – le expliqué, e hice una pausa, y luego lo miré – de verdad, soy terrible

Ryoma soltó una risita que trato de disimular con tos falsa, luego llegó la enfermera con mi cena, Ryoma hizo que me la comiera toda, ni siquiera pude dejar un poco.

Ryuzaki, me iré a cenar no me tardo – me informó

Hai Ryoma-Kun – sin querer mi semblante se volvió triste, siempre era así cuando el me decía que debía hacer algo fuera de la habitación

Ryoma salió y quedé sola nuevamente – no se por qué me preocupo, de todos modos no se demora más de diez minutos en cenar – pensé de inmediato

No quería, no quería dormirme antes de que el llegara, quería verlo antes de dormir, pero no podía, los medicamentos me quitaban energía, y parecía que Ryoma se estuviera tardando más de lo necesario, cuando estaba a punto de rendirme, la puerta de mi habitación se abrió, y me dejó ver al chico que ocupa mi mente desde hace ya más o menos cinco o seis días no estoy segura, pero una vez lo vi, cerré los ojos y comencé a dormir instantáneamente.

Al día siguiente, el penúltimo día que me encontraría en aquel lugar, como todos los días al despertarme, fijé mi mirada en la cama de al lado, sólo para asegurarme de que Ryoma no se encontraba ahí, bajé la mirada cuando lo comprobé.

Al parecer los medicamentos me hicieron más perezosa, ya que Ryoma no tardó más de cinco minutos en aparecer por ahí.

Como hacía a diario, me dio un beso en la mejilla y preguntó que tal había dormido, yo respondí que bien, y al poco tiempo la enfermera apareció con mi desayuno, que como siempre, Ryoma me obligó a comer.

¿Quieres saber lo que dijo el doctor esta mañana? – me preguntó con una sonrisa pícara

¿Estas de broma? – pregunte con los ojos como platos, Ryoma me miró confundido - ¿Ha estado el doctor y ni cuenta me he dado?

Ryoma soltó una risita silenciosa y miró hacia otro lado - ¿Quieres saber o no? – preguntó rápidamente

Vale, cuéntame – dije mientras tomaba la leche

Ha dicho que… – hizo una pausa, yo asentí para que prosiguiera – quizás puedas irte hoy a casa ¿no es genial? ¿A que sí?

Al escuchar a Ryoma decir eso, tuve una gran punzada en el corazón. No quería, no quería que aquellos días acabaran, si eso ocurría todo lo que había construido con Ryoma, por simple amistad que fuera, se iría al tacho de la basura.

El se dio cuenta de la palidez que mi rostro obtuvo y me miró pensativo, y hubo una larga pausa.

Yo tampoco quiero que acabe – repuso al fin – será una lástima – hizo una pausa y suspiró – me encantaba verte dormir

Mi rostro tomó un tono rojizo, Ryoma me hacía sonrojar DEMACIADO, cuando hacía esa clase de comentario, pero me era agradable oírlo de su boca. Yo sólo me limite a bajar la cabeza, Ryoma continuó.

Echaré de menos que digas mi nombre por las noches – se burló con una sonrisa pícara

Escuchar eso me hizo sonrojar aún más, - ¿Realmente yo decía su nombre mientras dormía?, eso era patético, incluso para alguien cómo yo – Ryoma se limitó a continuar

Tranquila, tal ves… - hizo una pausa – aún me quede una noche, eso depende de lo que diga el doctor esta tarde

Ryoma se levanto, tomó mi bandeja y se dirigió a la puerta – voy a dejarla y vuelvo, no me tardo – me informó, yo asentí mientras sentía la puerta cerrarse de tras de Ryoma.

A los cinco minutos, el regresó.

Se acomodó a mi lado, ya teníamos la suficiente confianza para que el, lo hiciera sin mi permiso.

¿Qué haremos ahora Ryoma-Kun? – pregunté mirando hacia el techo

¿De qué hablas? – preguntó

Me refiero – expliqué - ¿de qué hablaremos?, ¿Qué haremos para no aburrirnos?

Hubo una larga pausa, tan larga que creí que Ryoma no me había escuchado, y que se había dormido, decidí mirarlo para ver por qué no me respondía.

El miraba al frente, con mirada ausente, le moví un poco para apresurar su respuesta, el parpadeó dos veces y me miró

No te sigo – dijo de pronto

Una risita que contuve quiso salir, al darme cuenta de que el había callado al no entender a lo que me refería.

El doctor aún no llega, ¿Qué quieres hacer? – pregunté

Ah – dijo el entendiendo la idea anterior – bien, hablemos de… - hizo una pausa como buscando un tema

Tus novias – dije de pronto por un impulso

El me miró con los ojos desorbitados por la sorpresa

Vale, no hablemos de tus novias – dije mirando el techo de nuevo

El suspiró y dijo – vale, ¿Qué quieres saber?

Yo sonreí - ¿cuántas has tenido?

Dos – respondió al instante

Sus nombres – repuse

Leslie y Claudia – volvió a responder rápidamente

Ellas, no son de Japón ¿a que no? – pregunté

No, son de América – dijo

¿De quién tienes mejores recuerdos? – volví a preguntar

De ninguna – respondió

Lo miré confundida y sorprendida, el continuó

Ya no quiero recordarlo, malos tiempos – dijo haciendo un ademán con la mano

Vale, nuevo tema, ¿has vivido en América? – pregunté sorprendida

Casi toda mi vida – respondió

En eso el doctor entró en mi habitación y nos interrumpió, Ryoma se levantó de mi cama enseguida y dejó que el doctor me examinara.

Bien Sakuno, ¿cómo te has sentido? – preguntó observando unas hojas

¿Si le digo que mal me dejará una noche más? – pregunté con una pizca de esperanza en mi tono de voz

Limítate a responder con la verdad – dijo Ryoma con su rostro frío

Me he sentido bien – dije entre dientes

De hecho estás mejor de lo estimado, podrás irte hoy a tu casa – dijo el médico – debes arreglar tus cosas estás libre de esta cárcel – sonrió y luego dijo – te espero en mi oficina para que recojas unos papeles

H-hai – respondí

Tal y cómo dijo el doctor, me vestí y arreglé mis cosas con ayuda de Ryoma.

Fuimos a la oficina del doctor a buscar unos papeles que contenían la dieta que debía seguir por la operación, y luego sin más salimos del hospital.

Ryoma cargo mi maleta y la suya y me acompañó a casa.

Una vez en esta lo invité a pasar, mi estado de ánimo de fue a pique cuando el doctor me dijo que ya podía irme a casa, - justo cuando ya se estaba concretando lo que sentía por Ryoma – pensé - es algo completamente extraño, estoy recién saliendo de una relación, y ya estoy sintiendo cosas por Ryoma, pero nadie puede negar que Ryoma es un completo bombón… - baje la cabeza – que jamás se fijaría en mí, y me acompañó todo este tiempo sólo a petición de mi abuela.

Sacudí mi cabeza de un lado a otro, como queriendo borrar de mi cabeza aquel pensamiento, lo que hizo tambalearme con la lata de Ponta que llevaba para Ryoma.

Este se levantó rápidamente.

¿Estás bien Ryuzaki? – preguntó Ryoma atajándome para no caerme

Hai Ryoma-Kun – respondí – sólo fue un mareo

Ryoma asintió, y me ayudó a llegar al sofá, cómo todavía era temprano, Ryoma se quedó y vimos una película, claro que yo no me fijé en nada más que Ryoma, lo miraba de reojo de vez en cuando para ver que hacía.

Cuando la noche ya caía Ryoma dijo que debía irse a casa, así es que sólo me besó en la mejilla, y se fue a su casa.

Una vez se fue, me sentí tan sola, tan deprimida que sólo me fui a dar un baño, pero en vez de ponerme pijamas, me puse una de mis mejores tenidas, por una simple intuición.

Aquí narrará Ryoma

¿Por qué demonios estoy tan molesto?, ¿Por qué tengo miedo de dejarla sola? – pensaba como todas las veces que debía alejarme de ella, estaba caminando con los puños apretados hacia la estación de metro, - pero no quiero llegar a casa, no quiero dejarla sola, no quiero dejar de verla por la mañana, y es que me encanta verla dormir y escuchar cuando me llama entre sueños,- detuve mi paso y fruncí el ceño - esa chiquilla ha hecho algo en mí… - pensé dándome media vuelta - y voy a descubrir que fue lo que hizo – dije mientras caminaba de regreso a casa de Ryuzaki y sentí como una sonrisa se formaba en mi rostro.

El otro día hable con Momoshiro, y el me dijo que lo que a mí me ocurría era alguna estupidez llamada "amor" - fruncí el ceño nuevamente – juro que si eso llega a afectar mi juego, Ryuzaki tendrá que pagar… si yo me hundo, ella se hunde con migo – pensé malévolamente mientras habría la reja de su casa.

Cuándo toqué el timbre escuche un - ¡ya voy! – viniendo de la angelical voz de Ryuzaki, ella al abrir la puerta, abrió a su vez desmesuradamente sus ojos, claramente sorprendida de verme allí.

Ryuzaki – dije mientras asentía y ocultaba mi sonrojo con mi gorra

Ryoma-Kun – dijo ella – ¿Qué haces aquí?

Creo que se me ha quedado algo - mentí

Ella me miró incrédula y luego dijo – no he visto nada tuyo por aquí, ¿estás seguro? – preguntó

Entonces, seguro lo dejé tirado por alguna otra parte – dije dándome la media vuelta – hasta luego Ryuzaki

Etto… hasta luego Ryoma-Kun – dijo ella cerrando la puerta

¡Cobarde! – grité en mi fuero interno

No Ryuzaki ¡espera! – dije mientras ponía mi mano en la puerta, para evitar que esta se cerrara por completo.

Vi cómo Ryuzaki se sonrojaba y abría la puerta yo sonreí para mis adentros, luego suspiré y dije - ¿Puedo pasar?

Etto… claro Ryoma-Kun – dijo esta dándome espacio para entrar – siempre eres bienvenido a esta casa

Gracias – dije ocultando mi estúpido sonrojo

Entre y ella me dijo que me sentara en el sofá, se había cambiado ropa, y sus cabellos aún estaban empapados – ¿estará esperando a alguien?- pregunté un poco molesto en mi fuero interno

Llame a Tomo-chan para que viniera a acompañarme esta noche – dijo respondiendo a mi pregunta no formulada - pero no podrá venir, tiene que cuidar a los gemelos

Ah- fue mi única respuesta

Ryoma-Kun – dijo ella

¿Si? – respondí

Etto… me preguntaba si… si… bueno… - tartamudeo ella

Habla de una vez Ryuzaki – dije perdiendo la paciencia

¿Me acompañas a cenar? – preguntó mientras bajaba la cabeza

Yo la miré incrédulo, cómo me estuviera haciendo una broma de mal gusto, fruncí el ceño, y cuándo iba a responder ella continuó

Lamento el haberte molestado Ryoma-Kun – dijo ella cabizbaja y con un tono de angustia – de seguro tienes mejores cosas que hacer

Ella se dio la media vuelta, y se encaminó a la cocina.

Rara – pensé - ¿Qué clase de pregunta es esa? Me refiero a que, ella debió haber dicho algo como: Ryoma-Kun quédate a cenar o no te volveré a hablar. O alguna estupidez como esa, ¿cómo puede rendirse tan pronto?

Fruncí aún más el ceño, me levanté del sofá, y me encaminé a la cocina, al llegar ahí, vi a Ryuzaki susurrando.

Tonta, tonta – se decía a ella misma mientras algunas lágrimas caían de sus ojos chocolate - ¿cómo se te pudo ocurrir que el querría quedarse a cenar con tigo? – se preguntó

La miré con compasión, - sea lo que sea que hizo – pensé – me encanta, ella me encanta – esboce una pequeña sonrisa y me acerqué sin hacer ruido.

Cuándo estuve a unos centímetros de ella, y tomé aire para decir: - Me encantaría quedarme a cenar Ryuzaki

Ella se sobresaltó, y luego se giró para mirarme, no fue hasta ese momento, que me di cuenta de que estaba peligrosamente cerca de ella, y al voltearse, nuestros labios estaban sólo a centímetros de hacer contacto.

Mi respiración, comenzó a agitarse, y sus labios parecían un imán, quería acercarme a ella y besarla hasta no poder respirar.

Comencé a acercarme lentamente, cómo no vi ningún signo de rechazo, continué, y una de mis manos, encontraron su cintura, mientras mi mano derecha, que era la mano libre, se fue a su mejilla para acariciarla con la yema de mis dedos.

Cuándo mis labios estaban rozando los suyos pude pronunciar: - ¿Qué me hiciste Ryuzaki? – ella no me respondió aún estaba inmóvil, con ambos brazos a sus costados – ¡me estás volviendo loco! – dije para luego pegar mis labios con los suyos.

Mientras nuestros labios se encontraban, nuestros cuerpos, también estaban cómo dos rompecabezas, estaban perfectamente juntos, y parecían encajar sin ningún problema, sentí cómo sus manos poco a poco, subían hasta mi cuello y se entrelazaban tras este.

Nos seguimos besando hasta que nuestros malditos pulmones exigieron oxígeno, cuándo nos separamos, me quedé mirándola a los ojos, aún cerca de su rostro, ambos teníamos una sonrisa de satisfacción en el rostro, y en un maldito intento, la traté de apegar aún más a mi cuerpo, lo que hizo que su cicatriz doliera.

¡Auch! – se quejó ella, haciendo una mueca de dolor, quitando una de sus manos de tras de mi cuello, y colocándola en la zona afectada

Lo lamento – dije ocultando mi sonrojo con la gorra, y alejándome de ella unos centímetros

No, no – dijo ella acercándose de nuevo, y dejando sus manos en la posición anterior – no duele si estamos así – dijo ella cabizbaja

Yo sonreí, y luego tomé su cintura con la mano izquierda, y con la mano derecha tomé su mentón, para obligarla a mirarme a los ojos.

No tienes por qué avergonzarte – susurré – no dolerá nunca más, lo prometo – dije para luego depositar un tierno beso en sus labios y abrazarla, acerqué mi boca a su oído y susurré – deja que te proteja pequeña, desde ahora en adelante jamás volverás a sufrir…

Sentí cómo ella asentía, y susurraba – hai, Ryoma-Kun


Ok, se que no es lo que esperaban, pero es lo mejor que salió de mi cabeza, tengo cocinándose un nuevo fic, pero no lo subiré hasta terminar este, tengo muchos proyectos en mente, ahora ¡gracias por los reviews! Siempre me dan ánimo.

Detesto, eso de poner un número de reviews para actualizar, así es que por favor dejen muchos, por que me encanta recibir apoyo =)

Pasaré a responder los que recibí:

Keylove14: ¡Bienvenida! Oh como adoro decir eso en cada capítulo, me encanta que te haya gustado, espero el capítulo te haya parecido bien cuídate y gracias por leer.

: ¡Bienvenida! Ok gracias por los deseos, pero muchas más gracias por decir que te gusta mi historia, espero el RyoSaku haya sido suficiente por hoy, pero se viene mejor, y un nuevo conflicto mucho más grande, gracias por leer.

Danii-san: espero de verdad te haya gustado el momento RyoSaku que escribí, ojalá haya estado bien cómo Ryoma se declaro ojalá te haya gustado sigue leyendo =)

Ili-sama: perdóname de verdad por no haber subido la continuación el día que debía, pero espero que te haya gustado, te prometo que jamás volverá a pasar sin previo aviso, cuídate.

Kannita: como lo prometido es deuda, aquí está el beso =). Espero hayas disfrutado la lectura cuídate y gracias por leer.

RyoSakulovers: ¡Arriba el 100% RyoSaku! Espero te haya gustado el beso, y la continuación obvio, nos leemos pronto.

AAPD1095: Si bueno, iba a ser raro que Hiroshi no tuviera problemas psicológicos, pero lo bueno es que ya no estará en la vida de Sakuno, cuídate y sigue leyendo.

Mitsuchaan: ojalá te haya gustado la continuación, trabajé en ella de verdad gracias por leer.

Bueno son todos, cómo ya dije, me voy de acampada, como me encanta hacer eso, pero bueno estaré fuera de tecnología y civilización durante la mayoría de la semana, espero me disculpen por lo de la semana pasada, no volverá a pasar sin antes decírselos, cuídense y espero sigan mi historia hasta el final.

Matta nee!

Janita-chan.