Los personajes de la siguiente historia no me pertenecen. Alguno de ellos son propiedad de Disney y otros son propiedad de Dreamworks

CAPITULO 6

Ya habían pasado dos semanas desde que despertó. Después de unas últimas revisiones Elsa ya había regresado a casa. No había sido tan difícil para ella subirse a un auto, ya que no recordaba mucho del accidente. Su actitud era la misma de siempre, seria y mirando a todos con desconfianza. Cuando hablaba con sus padres se dirigía a ellos como señor y señora. Con su hermanito era un poco más abierta ya que el pequeño hacia cosas que en ocasiones hacían que Elsa sintiera ternura por él. En cuanto a su prima, Odette…bueno, le daba miedo. No un miedo de desconfianza que tenía cada vez que veía a alguien si no un miedo de estar viendo en una loca sin frenos.

Elsa se encontraba parada en medio de la habitación mirándose por décima vez en el día la ropa que le había traído su madre para salir del hospital. Pasaba su mano por la remera holgada que le llegaba hasta debajo de la cintura, de color rosa fluorescente, con capucha y tenía estampado el logo DC en el pecho de color verde. Su otra mano estaba en el bolsillo de su pantalón jean negro. Por último, su vista paso a examinar sus zapatillas Topper blancas con tonos azules.

Dejo de mirar su ropa para mirar su habitación. Había una cama de dos plazas pequeña, arriba de ella había dos tablas de Skate colgadas. Había un armario pegado a la pared de color marrón, una ventana que tenía vista a la calle, un escritorio donde estaba su computadora y que tenía un estante donde estaba su impresora y tenía otro donde había un montón de libros. Las paredes estaban repletas de posters de Skate y había un cuadro donde había un collage de fotografías. Eso llamo la atención de Elsa y camino hacia el cuadro, con las manos en los bolsillos, para ver las fotos. Solo había dos personas, ella y la chica pecosa que había visto en el hospital solo una vez y que luego no volvió a ver.

Un diminuto ruido rompió la concentración que tenía en el cuadro. Elsa se dio cuenta de que un pequeño gatito había asomado la mitad de su cuerpo por la comisura de la puerta de su habitación. Era colorado con rayas del mismo color pero más oscuras en la espalda, parte de su boca era de color blanco, su nariz era rosa asemejándose algo al color de su cabello y sus ojos era marrones.

"Hola amiguito" saludo Elsa agachándose a la altura del felino y estirando la mano para llamar su atención.

El gato feliz, fue acercándose sin temor a su dueña y pasó su cabeza por la mono y luego la bajo para que pasara por su espalda para sentir la suave caricia que tanto había extrañado.

"Eres un pequeño muy amigable" dijo Elsa sentándose en el suelo y tomando al animal en sus manos para acariciarlo detrás de su oreja. No imaginaba que ese era el lugar que más le agradaba al gato, que ya estaba ronroneando por eso.

Examino el collar celeste que estaba alrededor de su cuello y enredo sus dedo en el dije en forma de circulo de color dorado que tenía escrito la dirección de su casa y el nombre del gato.

"Oliver" leyó "¿Así te llamas?" pregunto acercando al gatito a su rostro, quien maulló ante la pregunta. "¿A caso yo te puse ese nombre?" su respuesta fue una rápida y rasposa lamida en la punta de la nariz "lo tomare como un sí" dijo eso ultimo riendo.

Elsa no se dio cuenta de que estaba siendo observada por su padre, quien estaba parado en el marco de la puerta con la mano en el picaporte. Él miraba sorprendido a su hija, ya que era la primera vez en más de dos semanas que ella sonreía de esa manera. De las veces que había estado con Olaf si había sonreído pero no era igual que en esa ocasión, porque esta vez se mostraba muy feliz.

Era inexplicable para Elsa decir lo que le pasaba con Oliver. Su corazón se aceleró tan rápido cunado lo vio, como diciéndole que tenía un significado especial para ella. Tenía ganas de estar todo el tiempo con él y jamás soltarlo. Quería que permaneciera a su lado.

John, aunque prefería no hacerlo y seguir viendo la hermosa escena, toco la puerta para llamar la atención de su hija. Elsa volvió a su postura seria y vio hacia la puerta, manteniendo a Oliver en sus brazos.

"Amm…perdona si te interrumpí" se disculpó John, pasando su mano por su cuello que en ese momento estaba algo sudoroso por los nervios. "Solo quería asegurarme de que estuvieras bien."

"Yo…estoy bien" le respondió Elsa aferrándose más al gatito por miedo a que se lo quitaran.

"Es bueno saberlo. Lisa…tu madre salió y yo iré a hacer unas compras. Deje anotado los números de teléfono en una hoja, están la mesa del living. Llámanos por si necesitas algo y por si pasa algo con tu hermano."

En el hospital se habían encargado de enseñarles cómo utilizar un teléfono, así que no era problema saber usarlo.

"De acuerdo."

Su padre se despidió con un ligero movimiento en la cabeza y cerró la puerta una vez que salió.

Oliver salto de los brazos de Elsa para ir por la pelota roja de tamaño pequeño que luego tomo con su boca para colocársela en las manos de su dueña. Elsa al principio no sabía qué hacer con el juguete, solo lo observaba. Dejo caer la pelota en la en suelo. Reboto y Oliver empezó a jugar con ella con sus patitas. Elsa rió ante esa acción.

"Pareces que eres bastante juguetón, Oliver."

Kristoff y Anna estaban dando su caminata del día. Rapunzel había quedado verse con su novio y como hacía tiempo que no lo veía su prima le dijo que fuera con él sin problema. Dodger, perro de la pelirroja, Fox terrier de color blanco con manchas marrones en la espalda y parte de la cabeza del mismo tono, el pelaje de sus patas era de un tono gris y tenía un pañuelo rojo en el cuello, los acompañaba en su paseo.

La primera vez que empezaron el ejercicio había sido bastante complicado. Anna caminaba demasiado lento, se quedaba trabada cada vez que daba unos tres pazos y Rapunzel y Kristoff la detenían siempre que quería correr de regreso a la casa. Ella en más de una ocasión contuvo el impulso de gritar. Después de dar la caminata volvió a encerrarse en la habitación y no salió hasta que sus padres regresaron a la casa y le avisaron que era hora de cenar. Ocurrió lo mismo unas tres veces hasta que tomo el coraje de caminar sin miedo.

Cruzar la calle había sido otro desafío y solo lo consiguió cuando la tomaron de la mano. En los días que siguieron poco a poco fue perdiendo su miedo mediante tanta caminata y tantas bromas que Kristoff hacía, pero no se había ido del todo. Además, aun tenía pánico a los vehículos y desde que salió del hospital que no se había vuelto a subir a uno.

"Oye ¿No extrañas ir al cine?" preguntó Kristoff.

"Claro que sí, sabes que me encanta ir ahí."

"¿Y porque no vamos este fin de semana con Rapunzel?"

Anna suspiro pesadamente. Ya entendía a donde quería llegar Kristoff con esto. No era como si no lo hubiese hecho antes y, de hecho, su prima y sus padres habían intentado lo mismo. Pero no importaba cuanto lo intentara, Anna no iba a ceder tan fácilmente.

"Ni siquiera me atrevo a caminar hasta la veterinaria para llevar a bañar a Dodger no creo que pueda ir hasta al cine."

Dodger se alarmo y se detuvo al escuchar la palabra baño.

"Relájate amigo, hoy no es tu día" le tranquilizo su dueña dándole una rápida mirada.

Con eso el perro se relajó y siguió caminando.

"Pero no es necesario caminar" continuo insistiendo Kristoff. "El trayecto es largo y cansador. Podemos ir en auto, yo conduzco."

"Kristoff, no me volveré a subir a un auto y mucho menos si tu conduces."

"Auch…ese es un cometario dolorosamente ofensivo."

Anna resoplo deteniéndose.

"No es por ti, es por mí. No quiero subirme a otro auto o vehículo y sobre todo si un amigo es quien conduce. No me siento segura cada vez que veo uno."

"Pero vas a tener que superarlo en algún momento, no puedes manejar tu vida solo caminando. Y con esto no quiero decir que caminar este mal."

"Anteriormente las personas no se manejaban auto."

"Anteriormente las cosas no eran como ahora."

"No voy a seguir discutiendo del asunto." continúo caminando, haciendo caso omiso al suspiro de resignación que Kristoff soltó en ese momento.

"Solo intento ayudarte" dijo el chico corriendo hacia ella.

"Y te lo agradezco pero eso no funciona."

Llegaron a la casa de Anna en el preciso instante en que dejaron de hablar. Se detuvieron en el umbral.

"Tengo que irme" dijo Kristoff "tengo que ayudar con unas cosas en mi casa."

"Descuida, la verdad es que prefiero descansaren mi habitación por el momento."

"Está bien, llámame si me necesitas ¿sí?"

Anna asintió con un ligero movimiento en la cabeza. Después de despedir a Kristoff con un abrazo, llamo a Dodger para que entrara a la casa con ella. El perro, muy obediente, siguió a su dueña y se detiene en medio de la sala cuando su cabeza choca contra las piernas de ella.

Anna quedo estática al ver a su madre y a la madre de Elsa sentadas en el sillón del living.

Desde que salió del hospital Anna no había vuelto a saber nada de Elsa ni de su familia. Con todo el miedo que tenía más lo ocupada que estuvo para superarlo no había vuelto a visitarla y tampoco se había atrevido llamar a su casa suponiendo que Lisa y John estaban demasiado alterados con el asunto y no quería ponerlos más nerviosos de lo que estaban.

"Hola Anna" saludo Lisa.

"Hola" correspondió está acercándose a ella para saludarla con un beso en la mejilla.

Anna se alejó nuevamente para tener una mejor vista de las dos mujeres.

"¿Cómo has estado?" pregunto la madre de Elsa.

"Yo…bueno, aun no supero mucho lo del accidente y estoy trabajando para seguir adelante…con ayuda de mis amigos…y también de mis padres. Dodger también ayuda, aunque es un perro pero es un perro muy inteligente. Yo lo entrene después de todo. Sé que no parece mucho porque es un perro y solo sale a caminar conmigo pero hace más cosas y… "

Anna paro al escuchar a Lisa reír y eso hizo que se sintiera algo avergonzada.

"Es bueno saberlo." comento la mujer.

"¿Y cómo esta Elsa?" se animó a preguntar Anna.

Noto que Lisa estaba tratando de esconder su tristeza.

"Hoy salió del hospital" respondió. "Le estaba contando a tu madre que la doctora Jane nos habló de un instituto para ayudarla con su problema y su padre y yo estamos pensando seriamente en ello."

Anna decidió tomar asiento en el sillón que estaba a un lado. Eso significaba que lo que Lisa estaba diciendo le interesaba.

Lisa le conto todo lo que la doctora Jane le había dicho. Además le dijo que tratar con su hija no había sido fácil los últimos días. Elsa no quería hablar mucho, cuando lo hacía mantenía la cabeza agachada la mayoría de las veces y que apenas estaba empezando a llevarse bien con su hermano.

"Lisa, sabes que aquí estamos por si necesitas ayuda" le dijo Kate.

"Aprecio tu ayuda, pero tampoco queremos ocasionales algún problema."

"No es ningún problema."

"Gracias…Oh, pero acabo de tener una buena noticia al menos."

"¿Qué clase de noticia?"

"John acaba de enviarme un mensaje diciendome que vio a Elsa muy feliz jugando con su gato. Elsa no tiene mucha confianza con todo el que se le acerca pero con ese gato parece que no fue así, quizás está mejorando."

El corazón de Anna disparo al escuchar eso último.

¡Elsa no había rechazado el gato!

"¿Anna, te sientes bien?" dijo su madre al darse cuenta de que su hija parecía algo mareada.

"Si" contesto tratando de sonar animada, poniéndose de pie. "Me siento un poco cansada por todo el paseo así que mejor iré a descansar un rato. Me dio gusto verla Sra. Snow."

Saludo a Lisa y subió las escaleras para ir derecho a su habitación.

Ninguna de las dos mujeres sospecho que algo le ocurría a Anna. El único que fue capaz de darse cuenta de que algo le pasaba fue Dodger.

Anna y ese perro tenían un vínculo sumamente fuerte. Lamentablemente ella nunca fue buena en hacer amigos, eso antes de haber conocido a Kristoff, y aunque Elsa se encargaba de acompañarla la mayoría del tiempo ella no podía evitar sentirse sola. Es más, de no ser por Elsa quizás no habría conocido a Bella o a otras personas.

Una navidad, su padre le había entregado el último obsequio que quedaba debajo del árbol y que llevaba su nombre. Cuando Anna le quito el moño, le arranco el papel y luego le quito la tapa de la caja se en encontró con un pequeño cachorro moviendo su cola de alegría y enseñando su lengua. La conexión entre ambos fue inmediata, Dodger salto a sus brazos y ahí empezó su amistad.

El Fox Terrier estuvo en varias veces cuando la pelirroja se sentía triste, sabia cuando algo la estaba molestando o cuando algo malo le pasaba, la había cuidado las numerosas veces en que estuvo enferma, le saco una risa incontables veces, cuando iba a la escuela se había memorizado el horario que su dueña regresaba a la casa y siempre la esperaba en la puerta, y hasta que no llegaba no se apartaba de ella no importaba si Anna se retrasaba una hora por estar haciendo algo con Elsa.

Hubo una vez en que Anna la persiguieron unos bravucones de la escuela, ellos le quitaron la mochila cuando llego a la esquina de su casa y no querían devolvérsela, solo para perjudicarla y ver como ella lloraba y suplicaba porque se la devolvieran. No supo cómo, pero Dodger presintió de alguna manera que ella no estaba bien y salió por la puerta trasera de la casa, rodeando el patio, salto la cerca de madera, y corrió hacia la esquina donde su dueña se encontraba para ahuyentar a los bravucones.

Anna también salvo a Dodger en varias ocasiones. El perro resultaba ser un pequeño ladrón detrás de esa carita tierna. Las primeras dos horas que estuvo en la casa había intentado comerse lo que sobro del postre de navidad y en la fiesta de año nuevo salto arriba de la mesa para arrasar con toda la comida, pero su dueña llego a detenerlo antes de que armara un desastre. A veces asaltaba la heladera, le había roto los zapatos a su madre, también algunas carteras, le había robado la comida a su padre mientras este la estaba comiendo y en unas vacaciones que estuvieron en la playa le había robado salchichas a un hombre que vendía hot dogs. De no ser porque Anna intervino en todas esas veces lo habrían echado de la casa hacía tiempo. El perro la amo cuando se quebró su pata de adelante y ella se quedó todo el tiempo para hacerle compañía.

Dodger subió las escaleras y fue hasta la habitación de Anna. La puerta estaba cerrada. Muy astuta, no quería que nadie la molestara, ni siquiera él. Si los padres o Rapunzel veían la puerta cerrada significaba que quería estar sola por el momento y además lo hacía más que nada porque pensaba que el perro no sabía abrirla. Pero lo que Anna no recordaba es que el perro ya no era un cachorrito que lloraba para que lo dejara entrar, ahora era alguien mucho más hábil. Dodger se puso en dos patas y en un rápido movimiento con la boca bajo el picaporte abriendo la puerta enseguida.

Vio a Anna acostada boca arriba con los brazos abiertos de par en par y tenía los ojos cerrados. Dodger camino hasta su cama y subió a ella de un salto. Acto seguido apoyo sus dos patas y su cabeza en el estómago de su dueña.

"No tienes remedio, no me dejaras sola ni aunque te lo ordene."

La respuesta de perro fue un pesado suspiro.

Anna empezó a acariciarle la cabeza sin abrir los ojos.

"El gato, no lo rechazo… ¿Puedes creerlo?"

Lo que Lisa y John no sabían era lo que había ocurrido con ese gato. Elsa lo había encontrado con Anna junto con Dodger. Y esa vez estuvieron a punto de besarse. Elsa había terminado con su novio unos días antes.

Flashback

Elsa y Anna estaban en el lugar menos lujoso de la ciudad, el puerto abandonado. Dodger había empezado a correr por alguna extraña razón y había entrado a ese lugar. Las dos muchachas llevaban un largo rato buscándolo.

En el puerto había una enorme fábrica desierta, con paredes de ladrillos, vidrios rotos y techo de chapa donde a una larga distancia se podían ver los agujeros del mismo.

"Olvídate de ese perro, ya se perdió y no creo que en tu casa lo extrañen" dijo Elsa.

"No me da gracias."

"No intento ser graciosa, lo digo muy enserio. El olor pescado podrido ya me está matando, vayamos."

"Pues entonces vete tú. Yo no voy a dejar a mi mejor amigo aquí."

Elsa tomo a Anna del brazo para impedirle que continuara avanzando.

"¿Ahora que te sucede?" pregunto Anna molesta ante la acción.

"¿Si él es tu mejor amigo entonces que soy yo?"

"Eres una persona que lamentablemente apareció en mi vida."

"No lo dices enserio" argumento entre risas.

"Hablo muy enserio…Elsita."

Lentamente Anna se zafo de su mano, dedicándole una mirada fugaz en el proceso.

"Sigo sin creerte pequeño yeti."

Elsa avanzo hacia ella y Anna retrocedió. Repitieron eso hasta que la pelirroja choco su espalda contra la pared de ladrillo de la fábrica y Elsa la acorralo colocando su brazo a un lado de su cabeza.

"Okey, esto me está asustando" dijo Anna, trago saliva.

"Solo dime la verdad y quizás me detenga."

Por algún motivo Anna no podía responder a la pregunta. Empezó a sentir pánico al ver el rostro de Elsa acercándose más a ella. En ese preciso instante la mente de Anna estaba en blanco, solo se quedó esperando que sucediera lo que tenía que suceder.

Solo por escuchar el ladrido de su perro, Anna fue capaz de reaccionar.

"¡Dodger!" grito y aparto a Elsa de un empujón.

Anna corrió hacia un contenedor que estaba por ahí cerca y vio a Dodger salir de él con un gatito entre sus dientes. El gato se movía sus patitas, con cara de molesto, para que el perro lo soltara.

"¿Dodger, desde cuando persigues gatos? Jamás les has dado importancia."

"Es un perro, Anna, está en su naturaleza perseguir gatos." le dijo Elsa que ahora estaba detrás de ella.

Elsa avanzo hacia el Fox terrier y tomo al gatito. El felino no dejaba de moverse y no le agradaba mucho estar en sus manos.

De apoco, Elsa lo fue acariciando gentilmente hasta que el gato empezó a tenerle confianza.

"Parece que no has tenidos buenos tratos, pequeño. Yo cuidare de ti."

Anna, que hasta ese entonces estaba agachada acariciando a su perro, alzo la cabeza en dirección a Elsa, incrédula por lo que acababa de decir.

"¿Tu conservaras a ese gato?" pregunto levantándose.

"¿Por qué no? Es lindo y me recuerda a ti."

Anna no estaba segura de sí ofenderse o no por el comentario.

"¿Y quieres explicarme la razón por la que te recuerde a un gato callejero?"

"¿Por qué le pusiste a tu perro el nombre Dodger?" cuestiono Elsa fingiendo no poner atención en lo que Anna le decía, manteniendo sus ojos el felino.

La pelirroja se cruzó de brazos.

"Porque Oliver twist es uno de mis libros favoritos."

"¿Y Dodger es tu personaje favorito del libro?" esta vez Elsa la miro a los ojos, algo sorprendida.

"No, le puse así porque es un pequeño bandido igual que él y… ¡Elsa contesta mi pregunta!"

"Oliver mmm…Veamos, Dodger encontró a Oliver perdido y solo y se hace su mejor amigo, aunque luego lo traiciona. Y Dodger, tu Dodger, ese perro pulgoso, encontró a este gatito perdido y solo así que tiene sentido. Si, Oliver" decreto la rubia asintiendo la cabeza aun sin poner atención a su amiga "me gusta. Ese será tu nombre amiguito, Oliver" acerco el gatito a su rostro "¿Te gusta el nombre Oliver?"

La respuesta del gato fue una lamida en la mejilla.

"¡Elsa!" insistió Anna exasperada.

"Anna, te presento a Oliver. Él es mi nuevo mejor amigo."

"¡Elsa, dime porque te recuerdo a ese tonto gato ahora o…"

"¿O si no que harás, pequeño yeti?"

"Te golpeare."

"Oh que miedo" dramatizo Elsa. "Jamás te lo diré, jamás lo sabrás."

Antes de que Anna pudiera seguir quejándose, Elsa salió corriendo.

"Te alcanzare, maldita seas."

Anna corrió de tras de ella seguida de Dodger quien se mantuvo ladrando en todo el camino.

Fin del Flashback

Anna tapo su vista con el brazo.

A pesar de que logro alcanzarla ese día no consiguió que Elsa le dijera el porque le recordaba a ese gato.

¿Qué hubiera pasado si Dodger no hubiese ladrado en ese momento? Lo más probable era que quizás no hubiesen tenido el accidente.

Pero ella debió haber hablado con Elsa antes de subirse al auto, o bien antes de esa noche. De cualquier manera ella se sentía responsable de lo que le había pasado.

Veamos, Oliver y Doger son los personajes de la película "Oliver y su pandilla" (no sé cómo se llamara en otros lugares). Por si no los saben, pero creo que es obvio, la película está basada en el libro Oliver Twist de Charles Dickens.

Gracias por comentar como siempre ;)

driver master: Bien, los capítulos me salen como me salen. Trato de que sean largos pero a veces no me salen. En cuanto a la tardanza, enserio lamento no renovar seguido pero pase por varias cosas últimamente y eso me ocupa tiempo. No me lo tomes a mal solo te explico el porqué de las cosas y si de algo tienes que estar segura es que no dejare la historia a la mitad.

Nara375: No sé si considerar a Alicia una princesa pero ya te digo que no es ella. De todas formas, no es rubia la chica que hablo con Anna. Saludos.

No olvides dejar tu Review