Return to Zero
Cáp. 2 - 9
Gakupo cerró con llave la puerta y se sentó en un pequeño taburete frente a su cómoda para poder estar a la altura perfecta del espejo.
Una vez sentado se cepilló el cabello y lo recogió totalmente con ayuda de algunas pinzas y alfileres, entonces se colocó una rejilla en el pelo que se ajustaba como si fuera un gorro de natación. Suspiró con la mirada fija en el suelo, repetir la misma rutina por las mañanas era algo cansado. Abrió el tercer cajón del tocador y sacó de él una peluca de color marrón. Se la puso un poco rezagado ya que tenía bastante sueño.
Se pasó la noche en vela reflexionando. No era la primera vez que extorsionaba al pobre científico pero se preguntaba si con el paso del tiempo cada vez le quedaba menos integridad como persona.
Él había tenido una infancia bastante dura, ya que él a los ojos de la sociedad sería llamado "mestizo". Su padre era un Vocaloid y su madre una Azhir. Vivía oculto ante el resto de Azhirs, ya que si veían que el chico tenía los cabellos violetas no dudarían en matarlo. Así que desde pequeño estuvo usando una peluca castaña para pasar desapercibido. Acabó trabajando en el ejército e incluso pasó de soldado a sargento en poco tiempo. Pero creció habiendo visto morir a su madre y padre: Su madre de una enfermedad y su padre tiroteado. Él fue quién disparó.
Desde ese momento Kamui se fue cerrando en sí mismo. No sabía por qué había matado a su padre, por qué participaba en una guerra o por qué deseaba ganar a toda costa, solo seguía órdenes.
La única vez que desobedeció una fue para conseguir un poderoso aliado: al doctor Kagamine, quien suplicando por su vida le ofreció crear armas para su ejército. Gakupo aceptó, pero su compañero no había echo el mismo trato por lo que lo mató de un tiro en la cabeza. Pobre científico Sakine, tenía una hija de apenas diez años. Pero si la chica moría, mejor, le ahorraría el trabajo de tener que hacerlo en un futuro. Además, gracias a aquel acuerdo, el hijo del doctor recibía amnistía hasta el momento de guerra.
Alzó su mirada y vio su reflejo en el espejo, su mirada había cambiado mucho en estos años, había pasado de tener miedo a dar miedo y esa era la mejor manera de ganarse el respeto de todos.
Salió de la habitación del cuartel, le tocaba turno de guardia con uno de sus compañeros de mismo rango.
Llegó un poco tarde pero no le importaba demasiado, llegó con una actitud indiferente y se colocó donde estaba su compañero. Pero este ni siquiera se percató que Kamui había llegado, se encontraba viendo una figura inerte en el suelo: Era una chica, a simple vista se notaba que era de la especie Vocaloid.
Gakupo se acercó lo suficiente como para poder verla de cerca y observar que respiraba.
-¿Qué hacemos con ella? –preguntó, aunque ya sabía la respuesta.
-Tiene el pelo rosa no es una de los nuestros, ya sabes lo que hay que hacer- Como lo pensaba, la chica debería de morir por el simple hecho de ser de otra especie. Desenfundó el arma dispuesto a disparar a la muchacha –Aunque –interrumpió su compañero –es una pena, porque la desgraciada es condenadamente bella.
Se alarmó al oír eso, ¿Qué había querido decir exactamente? Sus sospechas fueron confirmadas cuando vio a su socio agacharse a la altura de la muchacha. Sintió como la rabia invadía su cuerpo, una cosa era obedecer para poder conquistar el planeta y otra muy distinta aprovecharse de una chica inconsciente. Kamui se situó tras su camarada de manera que este no pudiera verlo y le golpeó en la nuca con el mango de la pistola, dejándolo seco. Abrió los ojos de par en par; ¿Qué había echo? ¿Desde cuándo le importaba lo más mínimo otra persona?, y menos un vocaloid. Miró alarmado a su compañero, no le importaba haberlo matado ya se había manchado las manos de sangre en incontables ocasiones. Lo que le preocupaba era qué le podría pasar a él. Intentó calmarse un poco. Podría decir que un Vocaloid les había atacado, mentir era, para su opinión, muy patético pero en otras situaciones se había rebajado más, así que no le importó demasiado. Pero el problema era dónde entraba la chica, qué excusa se inventaba para ella. Unos pasos lo inquietaron, no tenía demasiado tiempo. Así que se llevó a la joven en brazos y decidió ocultarla en su habitación. Perfecto, el sargento del ejército Azhir escondía una bomba de relojería en su cuarto. Como si no tuviera suficientes problemas.
XxXxXxXx
Len se despertó en un sitio que estaba escasamente iluminado y no pudo reconocer. Había permanecido toda la noche sentado contra una pared, por lo que le dolía todo el cuerpo debido a la mala postura y sobre todo sentía un gran peso sobre el lado derecho de su cuerpo.
¿Donde estaba?, miró a su alrededor, no recordaba nada de lo sucedido la noche anterior con lo cual no sabía cómo había llegado hasta allí.
-¿Len? –habló una voz terriblemente conocida.
El chico alzó la vista solo para encontrarse con una mirada azul tremendamente familiar.
-¡Kaito! –exclamó, aunque no sabía si de alegría o sorpresa -¿Qué haces aquí?
El nombrado negó con la cabeza.
-Ni idea, me desperté aquí –entonces dirigió la vista a su lado derecho y señaló al hombro del chico –Por cierto, enhorabuena –sonrió pícaro.
Le sorprendieron sus felicitaciones, todavía estaba adormilado y tuvo que asimilar la información.
-¿Eh? –Soltó mientras dirigía su vista hacia donde apuntaba el dedo de su amigo –¿A qué te refi…? -se calló de inmediato cuando vio que una chica rubia descansaba sobre su hombro.
Su cara pasó a ponerse de un color rojo intenso, ahora lo recordaba todo, desde que escaparon del laboratorio hasta que fueron acorralados por un grupo, pero a partir de ahí estaba borroso.
-¡No es lo que parece! –se defendió Len mientras agitaba sus brazos exageradamente.
-¿Y qué es lo que parece? –se burló Kaito.
-Vaya, no sabía que eras de ese tipo de persona – otra voz habló, pero no provenía del chico amante de los helados.
Len se giró lentamente en dirección a la voz. Por favor que no sea ella, por favor que no sea ella Se repetía mentalmente. Finalmente pudo ver cara a cara a quién le había hablado.
-¡Miku! Tu no pensarás que yo…
-Yo no he dicho nada –contestó la chica –pero no me dirás que la chica ya estaba vestida solo con tu chaqueta- recalcó la palabra solo.
Len se golpeó la cabeza varias veces contra la pared de la habitación, no le creerían si decía que la chica era un robot que había "cogido" del laboratorio de su padre y había sido creada a partir de su ADN y que cuando la conoció no llevaba nada. Por muy verdad que fuera no era demasiado creíble.
Unos ronquidos detuvieron a Len, entonces vio que había una única persona más en la sala. Una chica castaña y vestida provocativamente de rojo se encontraba durmiendo en una esquina de la habitación.
-¡OH! ¡Dios mío, han sedado a Meiko! –exclamó. En una situación normal abría ignorado la presencia de la chica, pero si servía para cambiar de tema, a partir de ahora se alegraría de verla.
-Lo cierto Len… -comenzó hablando Kaito –es que cayó dormida en el suelo poco después de que tú te fueras, y no se a despertado desde entonces –concluyó mientras una gota de sudor coronaba su sien.
-Esta chica nunca cambiará –murmuró el rubio.
Se escucharon unos sollozos. El robot se despertó por fin, aunque si no fuera por el gimoteo que hizo no se hubieran percatado de ello ya que no hizo ningún ruido o gesto.
El rubio dirigió su mirada a la chica, parecía demasiado real.
-¡Ey! ¿Ya te has despertado? –preguntó Len en un tono cariñoso, como si hubiera estado toda la mañana esperando a que eso ocurriera.
Como respuesta la chica lo miró fijamente sin decir nada.
-Parece que aún no puede hablar… -murmuró Len para sí.
De repente la puerta se abrió, haciendo que todos los presentes, a excepción de Meiko que continuaba dormida, dirigieran su vista hacia la puerta.
XxXxXxXx
Ser la nueva era algo a lo que Kio nunca se acostumbraba. Cada vez que iba a un lugar o a otro siempre se veía envuelta en miradas de todo tipo: acusatorias, de compasión, de lástima…
Eso era algo que se tenía que acabar, hoy cumplía quince años ,sin embargo todavía, fuera a donde fuera, escuchaba murmullos que hablaban constantemente sobre ella:
¿Has visto a la nueva?
Sí, fue abandonada y ha llegado hace poco, ha sido adoptada nada menos que por el capitán, aunque al parecer tiene amnesia
Pasara el tiempo que pasara, siempre era etiquetada como la nueva, y aunque ya llevaba conviviendo en el cuartel general de los Azhir durante cuatro años siempre había llegado "hace poco". A la gente de su alrededor no le importaba lo más mínimo, ya que siquiera se encargaban de confirmar esos detalles, ¿Por qué se inmiscuían tanto en su vida? Sí, tenía amnesia, pero lo prefería a recordar a la clase de padres, si se les puede llamar así, que abandonaron a una hija. Además puede que ella no recordara su pasado, pero la gente no recordaba ni su nombre y solo le dedicaban alguna que otra sonrisa falsa debido a que su padre era el capitán. No necesitaba la compañía de nadie, había estado prácticamente sola desde que alcanzaban sus recuerdos. No le importaba permanecer así hasta el fin de sus días o eso lo que quería creer.
XxXxXxXx
Cuando la puerta se abrió todos pusieron cara de asombro, como si en vez de una persona hubiera un fantasma ante ellos. Era un hombre de ojos carmesí y el cabello plateado recogido en una coleta. La mayoría de los que se encontraban en la habitación alternaron miradas entre él y el rubio, hasta que el peliazul se decidió a hablar.
-Le… Len, ¿es tu hermano? –preguntó con inseguridad.
-¡Como quieres que sea mi hermano si es la primera vez en la vida que lo veo! –gritó el rubio. El comentario no le había molestado tanto, es solo que Kaito podía ser muy idiota.
Corrección, lo era.
El que estaba en la puerta tosió un poco para volver a reclamar la atención de los individuos.
-Mi nombre es Honne Dell, dirijo la organización secreta "crypton", encargada de la preparación para poder reconquistar el planeta…
-¿Crypton? No había oído hablar nunca de ella –dijo Kaito en un tono infantil.
Eso fue la gota que colmó el vaso, el peliazul fue golpeado por un negi, cortesía de Miku Hatsune.
-¡Kaito! ¿Qué parte de secreta no entiendes? –le reprochó la chica.
La estupidez tenía un límite.
El chico asintió en el suelo mientras se sobaba el chichón que le había dejado el golpe.
Dell intentó retomar un poco la conversación, pero parecía imposible que tuvieran interés. La paciencia del joven era muy limitada.
-¡Queréis ser serios! Esto no es juego de niños, la razón por la que habéis sido recluidos aquí es que era cuestión de tiempo que los Azhir atacaran, deberíais de estar agradecidos, si no en este instante podríais estar muertos- en la última parte dramatizó un poco, respiró hondo intentando controlar sus nervios –Deberíais seguirme. Os mostraré las instalaciones-.
Dicho esto salió de la sala.
Miku fue la primera en salir después de el, Len agarró de la mano a 02 que seguía desconcertada, aunque no dijo nada entendió todo lo que dijo el hombre y Kaito fue el único que se preocupó por Meiko, ya que la cogió en brazos y salió de la habitación.
-¿Dónde la puedo dejar? –preguntó señalando a la chica que cargaba.
Por toda respuesta Dell señaló un sofá que se encontraba a escasos metros de su posición. Kaito se acercó y, literalmente tiró a la chica en el sillón. Por suerte esta tenía el sueño muy profundo. Kaito aceleró un poco el paso para lograr ponerse a la misma altura que los otros. Dell siguió guiándoles a través del emplazamiento. Era mucho más amplio de lo que parecía, con grandes salas tanto de ocio como de entrenamiento. También contaba con algunas habitaciones individuales para los de más alto rango y dobles para el resto.
Finalizando la visita llegaron a la última habitación que era destacablemente más grande que las otras. Con un montón de artilugios de guerra como rastreadores, radares o simplemente ordenadores que controlaban la zona.
La estancia estaba casi vacía por lo que daba impresión de ser aún más grande. Una mujer, que quizás tuviera la misma edad que Dell, se acercó a ellos levantando la mano tímidamente como saludo. Tenía una larga melena gris atada en una cola baja por un gran lazo, de tez muy pálida y ojos rojos, comparables al color de la sangre. Dell la señaló.
-Ella es mi hermana adoptiva, Yowane Haku.
La nombrada volvió a saludar con la mano y bajó un poco la mirada.
Dell apuntó hacia uno de los asientos situado enfrente de un gran ordenador, allí estaba sentada una chica con una larga melena rubia atada al lado derecho de su cabeza. Esta manejaba la máquina a la vez que un portátil y movía los dedos de manera asombrosamente rápida.
-La que está allí sentada es Akita Neru –casi automáticamente, tras ser nombrada la chica se balanceó en su silla giratoria y saltó del asiento, abandonando ambos aparatos. Acto seguido sacó del bolsillo de su uniforme un teléfono móvil y comenzó a teclear.
-Soy Neru, dirijo la mayoría de los artilugios de comunicación, un placer – lo dijo con una voz segura, pero el hecho de que no les mirara ni a la cara hacía que pareciera falso.
-Por el momento –comenzó a hablar Dell- estos son parte de los miembros fundamentales, aunque aún quedan algunos más.
-Espero que eso lo digas por mí –exclamó una voz masculina que pertenecía a un nuevo integrante en la sala.
Detrás del joven apareció otro, que por su apariencia era mucho más mayor. De cabellos castaños y ojos igual, que vestía con ropa de color rojo llamativo. Dell suspiró con pesar no sin antes echarle una mirada de reproche.
-El es Meito –dijo casi por obligación. –Vino hace poco-.
El mencionado saludó de muy buena gana.
El peliplateado cambió totalmente su expresión y miró de reojo a Len y a 02, entonces chasqueó los dedos.
Eso fue una señal para que los componentes oficiales de Crypton agarraran fuertemente a Miku, Kaito y Len, en ese momento Dell desenfundó su arma y apuntó a la única que habían dejado libre.
-Entonces tú debes de ser el robot, ¿verdad?
La chica no se inmutó por el acto, solo se quedó mirando. Todavía no sabía cómo reaccionar ante un ataque. Desabrochó la chaqueta un poco, con la intención de dejar su hombro al aire, una vez lo consiguió se podía ver un 02 perfectamente marcado.
Len se alarmó ante la escena e intentó zafarse de las manos de su apresor, Meito, pero este era mucho más fuerte que el rubio, quién vio sus esfuerzos inútiles.
-¿Qué haces? ¡Déjala en paz! –gritó alarmado.
-Es un arma de guerra, nos traerá problemas –contestó mientras movía su dedo índice hacia el gatillo.
El rubio sintió pánico, todo pasó como a cámara lenta. Dell pulsó el percutor provocando un ruido que silenció la sala. Len dejó de sentir la fuerza que ejercía Meito y calló de rodillas al suelo, totalmente sudado y con los ojos abiertos de par en par por lo que acababa de ver… No había pasado nada.
La bala que Dell usó era de fogueo y la chica seguía en la misma posición y de una pieza, pero totalmente confundida.
-¿Po...Porqué? –alcanzó a preguntar Len.
-No sabíamos el funcionamiento del robot y no podíamos arriesgarnos a convivir con él, por eso pensamos que si quizás se veía en una situación de riesgo se activaría.
El peliplateado tendió una mano a Len para que pudiera levantarse.
-¿Sabes como funciona?
El rubio negó con la cabeza, todavía intentando recuperase del susto que había sufrido. Dell volvió a girarse a la chica y le subió la cremallera con pudor.
-Será mejor que Haku te busque algo de ropa –tosió un par de veces de manera falsa.
Dicho esto la nombrada salió literalmente disparada en busca de algo de ropa.
-¿Alguien nos explica algo? –preguntó una furiosa Miku, por el echo de que la habían estado ignorando. Kaito solo asintió dando a saber que quería saber lo que ocurría.
-Pues…- Len tragó aire – ella es un robot que ha creado mi padre que evoluciona hasta convertirse en humano, pero si es activado se convierte en un arma.-. Terminó la explicación sonriente.
Miku y Kaito solo quedaron más confundidos ante la vasta aclaración del chico. Dell lo miró mientras una gota de sudor aparecía en su frente.
-Tú no te explicas muy bien, ¿verdad?
El rubio se colocó la mano en la nuca a modo de disculpa, de repente cambió su expresión y lo miró de una manera más seria.
-Por cierto, ¿cómo sabía que el robot era ella? –señaló a 02.
Dell pensó un poco.
-Pues, uno de nuestros agentes que se encargaba de recoger información se enteró de que el robot fue activado ayer, por lo que sabíamos evolucionaría con el tiempo. Pero dado que acababa de salir de la cápsula supusimos que todavía no tenía sangre circulando por sus venas, sin embargo tú tienes una tirita en el brazo lo que demuestra que has tenido una herida, con lo cuál quedabas fuera de sospecha –explicó como si fuera lo más obvio del mundo – y como teníamos una descripción aproximada, eliminamos al resto por descarte.
Len observó al chico con admiración, era algo que el nunca hubiera adivinado.
-Por cierto, –interrumpió Dell la ensoñación del rubio -¿cuántos años tienes?
Len se sorprendió un poco por la pregunta.
-Pues, catorce –contestó extrañado.
El peliplateado soltó un bufido y soltó alguna maldición por lo bajo.
-Pensaba que serías mayor.
Eso si que dejó atónito al chico.
-¿Por qué lo dices?
-Porque la verdadera razón por la que os trajimos aquí fue para conseguir más gente para el ejército, pero eres un chiquillo, no vales –dijo con autosuficiencia.
Una vena apareció en la frente del chico. ¿Qué no valía? Y donde había quedado el rollo de: "os trajimos aquí para protegeros". Los habían engañado, como si fueran tontos. Estaba a punto de reprocharle cuando alguien se le adelantó.
-¡Hay otras maneras de reclutar gente! –exclamó Miku, sorprendiendo a todos –No es muy normal que digamos el entrar en casa de otros y dejarlas inconscientes para luego reclutarlas por la buenas, además… -cambió su semblante temperamental para pasar a uno afectado -¿quién nos llevó a mí, a Meiko y a la rubia? –Sobreactuó intentando parecer dolida-¿Y si nos hubiera llevado un pervertido…?
El resto de los presentes de la sala la miró con cara de circunstancias.
-Por eso no debes preocuparte, yo os llevé –Una nueva persona apareció en la habitación, alguien muy familiar para Miku-.
Era un joven alto y atractivo, que compartía características con Miku como el color de pelo y de ojos. El chico hizo una media sonrisa al ver que la joven parecía no creer lo que veía.
-¿Mi…Mikuo? –preguntó la chica con temor. Este asintió
-Así es, hermanita –dijo a la par que extendía los brazos.
Miku comenzó a correr hacia su hermano, con los brazos igualmente extendidos y cuando estaban prácticamente abrazados, la chica hizo un rápido movimiento sacando un puerro de solo dios sabe dónde y lo estampó fuertemente en la cabeza del chico. Este cayó al suelo.
-¿Por qué? –preguntó gimiendo de dolor mientras un chichón coronaba su cabeza.
-¿¡Como que porqué! ¡Me abandonaste cuando tenía ocho años, dejándome a mi suerte! ¿¡Pensabas que iba a perdonarte? –gritó la chica, aún empuñando su "arma".
-Te dejé para unirme a Crypton, sería peligroso tenerte conmigo…
-¡Claro! Es mejor abandonar a una niña sola e indefensa, y ahora intentas hacerte el bueno, ¡Ya puedes olvidarme! –La chica dirigió una mirada al peliazul del grupo.- ¡Vámonos a buscar a Meiko, Kaito!
El nombrado asintió, más bien con miedo y la siguió. Sabía por experiencia propia como dolía un ataque de Miku.
Abandonaron la sala mientras Miku murmuraba algo parecido a: "Hubiera preferido al pervertido…"
Dell y Len se quedaron esperando a Haku con la ropa, mientras intentaban consolar a Mikuo.
XxXxXxXx
Akaito se paseaba por el cuartel intentando matar el tiempo, sus compañeros habían ido a recibir a los nuevos integrantes y él, por hacerse el interesante, prefirió conocerlos más tarde. ¿Desde cuándo la base era tan silenciosa? ¿Silenciosa? Unos ronquidos contradijeron lo que el pelirrojo acababa de pensar. Decidió seguir aquel alboroto, hasta que llegó a la sala de estar. A sus ojos de seductor no pasó desapercibido la figura que descansaba plácidamente en el sofá: era una mujer de cabellos castaños la cual no reconoció, por lo que supuso que sería una de las nuevas.
Acercó su cara a la de la chica pero la voluntad del destino quiso que la chica despertara en ese momento, cuando vio al chico, estampó la palma de su mano contra la cara de este apartándolo bruscamente.
-¡Kaito! ¿¡Cuántas veces te he dicho que no te acerques a mí mientras duermo! , ¡Me molesta tu aliento de helado! –exclamó la chica mientras se incorporaba efusivamente. Pero esta debería de estar más que aturdida ya que el chico odiaba el helado. Un momento, ¿acababa de llamarle Kaito?
Akaito estaba a punto de corregirle su error cuando volvió a interrumpirlo, antes de que siquiera comenzara a hablar.
-¡Maldita sea! Debería dejar de beber, creo que el alcohol me esta volviendo daltónica –dijo a la vez que se frotaba los ojos.
-¿Con quién hablas, Meiko? –habló, esta vez el verdadero Kaito que acababa de aparecer por la puerta con Miku.
-Contigo –contestó como si fuera lo más obvio del mundo, esta vez estuvo mirando a ambos chicos, sintiéndose cada vez más mareada –creo que también estoy viendo doble…
Miku negó con la cabeza en señal de exasperación y decidió intervenir.
-¿Tu quién eres? –preguntó mirando al chico de rojo.
Este se acercó y besó sensualmente la mano de Miku.
-Soy Akaito, para servirle, mi dama –dijo intentando aparentar una voz grave.
Eso solo asqueó un poco a la chica quién apartó la mano mientras la sacudía como si la hubiera tocado algo contaminado. Si hubiera sabido que terminaría así se hubiera ahorrado preguntarle el nombre.
Antes de que Miku reprochará la acción del pelirrojo, Haku, Dell y Len aparecieron por la puerta, acompañados de la robot. En cuanto Miku la vio, pareció olvidar el suceso anterior y se lanzó a abrazar a la rubia.
-¡Oh! ¡Qué mona! –dijo como si estuviera contemplando el ser más tierno del universo.
La chica llevaba puesta una sudadera de mangas largas a cuadros en distintas tonalidades de azul, que combinaba muy bien con sus ojos y unos pantalones cortos de color negro. Para terminar el conjunto llevaba sobre su cabeza un gran lazo blanco que le daba un aspecto inocente.
-Por cierto Len –empezó otra vez a hablar Miku, sin separarse de la chica -¿Cómo se llama?
El rubio dudó.
-Pues… 02 –respondió finalmente. Miku lo miró susceptible.
-¿¡Cómo pretendes que una chica se llame 02! Necesita un nombre más adecuado algo así como…-hizo una pausa para pensar - ¡Negi! –exclamó finalmente.
La mayoría de los presentes miraron con cara de circunstancias a la chica, aunque ella parecía que le gustaba el hecho de que la chica se llamara así.
-No me gusta ese nombre –protestó Len, ya que nadie parecía hacerlo.
-¿Ah, no? Pues piensa tú uno, listillo –contestó mientras le sacaba la lengua.
-Rin –dijo secamente –Se llamará Rin.
A todos les pareció un nombre mucho mejor, aunque Miku seguía defendiendo que Negi era más apropiado.
-¡Eso no es un nombre, es un sonido! –Protestó, aunque lo mismo podría aplicarse a sí misma ya que Negi era una hortaliza -¿Acaso lo has pensado?
-No –respondió –pero es definitivo –concluyó.
-Pero… ¡Len!
-Déjalo, Miku –interfirió el peliazul –Las mejores cosas nacen sin pensarlo –intentó animar.
-Eso fue lo que te pasó a ti ¿no, Kaito? –se burló la castaña.
El chico le echó una mirada asesina, sabía que en el fondo seguía borracha y no lo decía enserio pero no pudo evitar molestarse. Respiró hondo e intentó contenerse.
-Meiko… recuérdame porqué somos amigos…
XxXxXxXx
¡Fin del Cáp.! Que ganas tenía de quitármelo de encima xD. Siento haber tardado tanto en subir, aunque lo tenía escrito el mismo día que colgué el Cáp. Anterior… pero tenía que ambientar el climax, además de revisarlo y corregir algunas cosas xD, os aseguro que yo era la primera que quería subirlo… espero que la espera haya merecido la pena ^^U
Contestando/agradeciendo reviews
darkLGD
Gracias! Me honra que pienses que es buenisima, aunque creo que aun tengo que mejorar un poco ^^U
TheBestDamnThing13
Bueno… mi pareja favorita es RinxLen… xDD pero te alegrará saber que en mi fic el romanticismo será un poco secundario, para complementar. Mentiría si dijera que no me gusta, pero es siempre lo mismo… por eso me arriesgué e hice un fic de otro tipo, además preferiría que la gente leyera mi fic por la historia que por las parejas =/
PD; no me parecían sosos en absoluto, y me alegra saber que comentas solo en las historias que más te gustan, me siento halagada :3
Rin Hatsune
=) Como me gusta saber que a la gente le agrada tanto mi fic, y se encariñan con el xD pues espero que este Cáp. Te haya gustado tambien, y perdón por tardar tanto ^^U
Lunnaris
Gracias por decir que escribo bien, aunque me he dado cuenta de algunos fallillos xDD (todo hay que decirlo u.u) y sep, tenía que dejar el final abierto, tiene más misterio xD
Raquelsweet
Gacias por tu comentario ^^U. La verdad, me gusta que alguien sea un poquito crítico como has sido tu, así veo mis fallos, y en algunas cosas coincido contigo, pero cosas que hasta que no las mencionaste no me he podido dar cuenta. Intentaré que no se me escapen esos detalles para poder mejorar la calidad del fic ^^.
Por otra parte, me alegra que te haya gustado ^^, aunque creo que decir que parezco una escritora profesional, me viene un poco grande, ya que como tu misma has dicho aún tengo que pulir algunas cosas, pero seguro que de aquí hasta el final mejora tanto mi manera de escribir como la de explicar y aclarar las cosas ¡Espero que hayas disfrutado el Cáp.! =)
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