Return to Zero

Cáp. 3 – 8

La chica abrió sus ojos celestes al mismo tiempo que se desperezaba. Una vez estuvieron bien abiertos miró a su alrededor, se encontraba en una habitación que no reconocía, pestañeó un par de veces para cerciorarse de que estaba bien despierta aun así se frotó los ojos. Paseó un poco por el solitario cuarto. A decir verdad solo sabía que el día anterior salió disparada del subsuelo al escuchar una alarma, e intentando esconderse se golpeo con algo, aunque no pudo saber el que exactamente ya que cuando escapó estaba totalmente oscuro. ¿Como había llegado allí? No tenía la menor idea. Pero ello no la desanimó, había salido a la superficie, logrando llegar bastante más lejos que cualquier otro de su especie y estaba viva, detalle que más le sorprendía. Seguro que algún alma bondadosa sintiendo compasión de ella la abría acogido en su casa. Aunque la suerte nunca había estado de su lado, parecía que comenzaba a sonreírle.

La chica se sentó de nuevo en la cama, pudo sentir que era cálida y mullida. Al tenderse se encontraba muy cómoda, a objeción de que de las sábanas emanaba un fuerte olor a desodorante masculino. Se incorporó de golpe.

-¡Vamos Luka! ¡No has venido aquí para nada! –se dijo a sí misma.

Lo pronunció con una segunda intención; ella no había planeado por nada salir, pero ya que había logrado escapar de aquel agujero en el suelo cumpliría uno de sus propósitos: ver la estrella que alumbraba el día.

Según historias que su difunto padre le había contado era una esfera caliente y luminosa, aunque no recordaba su nombre siempre quiso poder verla con sus propios ojos, y parecía que su sueño se haría realidad en breve. Se levantó y se dirigió a la única ventana que la habitación poseía. Corrió un poco las cortinas grises, y alzó lentamente la persiana. Esperaba que la luz se filtrara poco a poco en el cuarto y superando con creces todo lo que había imaginado, pero algo fallaba. Aceleró el ritmo para comprobar que ocurría, una mueca de desilusión se marcó en su rostro. Solo alcanzó a ver la amplia pared de hormigón que le impedía ver cualquier rayo de luz. Se desplomó decepcionada sobre la cama. Quizás todavía no era el momento todavía…

La puerta se abrió haciendo que la chica levantara la cabeza casi mecánicamente. Ante ella apareció un joven castaño, que quizás rondara su edad, el la miró despectivamente como culpándola de algo. A Luka no le gustó demasiado esa actitud, pero el chico imponía ya que era poseedor de unos bellos ojos morados pero al mismo tiempo eran fríos y distantes. La chica tragó saliva y forzó una sonrisa, quizás fue quién le salvó y ella no era desagradecida. Se puso de pie para llegar a la altura del chico, aunque este era bastante más alto que ella lo que hacía que el pareciera más peligroso, pero eso no detendría a Luka.

-¿Tu me has salvado? –preguntó para comprobar si el era el "alma bondadosa" que la había ayudado.

El joven asintió casi por obligación. Luka cambió su sonrisa falsa por una sincera.

-Muchas gracias –exclamó mientras se inclinaba –de noser por ti estaría muerta-.

El hombre hizo una mueca.

-Si fuera por mi estarías muerta –corrigió de manera dura – Mi intención era matarte, pero al final te tuve que acabar salvando –dijo como si se arrepintiera de aquel acto – si quieres agradecérmelo es mejor que te estés quieta y no me molestes. –Hizo una pausa – No quiero saber tu nombre, y tu tampoco sabrás el mío, no saldrás de esta habitación para nada y por favor haz que no me percate de tu existencia en este cuarto hasta que piense como puedo sacarte de aquí sin armar jaleo -finalizó a la par que se sentaba en la cama, en el mismo sitio donde Luka había estado instantes antes.

La chica se quedo de piedra mientras una venita se marcaba en su frente. ¿Como podía tratarla así? Ni la conocía. Pero podía estar tranquilo, si ella era un problema desaparecería, por que al contrario que lo que el le había dicho, no había salido para encerrarse en aquellas cuatro paredes. Soltó un bufido mientras se apoyaba en la pared.

El hombre llevó una de sus manos hacia su cabellera y tiró de ella hacia arriba, esta se soltó dejando ver el verdadero color de su pelo recogido con pinzas y demás. Luka abrió los ojos de par en par, tenía el cabello morado y eso solo significaba una cosa: el era un vocaloid.

-Tu… -comenzó a hablar, pero no siguió recordando todas las norma que el le había impuesto segundos antes-.

Kamui la ignoró, no se arriesgaba a que ella lo descubriera por que prácticamente era su misma especie. Además la chica no estaba en situación de amenazarlo, ya que si las cosas se complicaban podía quitarla de en medio. Reunió las horquillas en su mano y las guardo en su cómoda junto a la peluca.

-Puedes dormir en la cama –dijo indiferente, más por cortesía que por otra cosa.

La chica asintió aunque en realidad le había ignorado ya que tenía la vista fija en el tercer cajón del tocador donde escondía la peluca.

Gakupo se sentó en el suelo recargando su peso contra la pared mientras intentaba conciliar el sueño.

XxXxXxXx

Mikuo se lamentaba en su habitación importándole muy poco que estuviera siendo observado.

-Vamos anímate Mikuo, ya se le pasará el enfado –decía su compañero de cuarto: Akaito.

-Miku me odia –gritó mientras se colocaba en la esquina de su cama.

Un aura negra rodeaba el espacio que rodeaba al joven, mientras decía la misma frase pero esta vez murmurando.

Se escuchaban las voces de una discusión desde fuera, pero ambos las ignoraron. Ante aquella escena, Akaito mostró una sonrisa muy poco convincente mientras intentaba calmar a Mikuo.

-Vamos, no te desanimes si… seguro que te ha echado de menos –dicho esto soltó una risilla nerviosa mientras una gota de sudor resbalaba por su frente al ver la reacción de su compañero.

-¿Tu crees?- preguntó esperanzado mientras su mirada se llenaba de estrellitas.

-¡Claro! –exclamó Akaito levantándose para evitar que su amigo viera que su expresión era todo lo contrario a sus palabras.

-Hablando de otra cosa… -comenzó a hablar de nuevo con intención de evitar que tocara otra vez el tema de Miku- ¿Qué piensas de las nuevas integrantes? –pronunció cambiando su tono de voz a uno más sensual.

Mikuo lo miró con cara de circunstancias mientras suspiraba.

-Tu tan mujeriego como siempre… -dijo resignado – Si te soy sincero, no creo que tengas ninguna oportunidad.

Akaito no pareció molestarse por el comentario del chico. Se acercó a su cama mientras metía su mano derecha debajo de su almohada.

-¿Tu crees? –preguntó de manera retórica mientras de debajo, sacaba un pequeño botecito de cristal.

Mikuo contemplo la botellita, en esta se podía apreciar una etiqueta que decía "cantarella". El chico se cruzó de brazos sin apartar la vista del bote.

-¿Sabes lo que te hará Haku si se entera de que otra vez estuviste en su cocina? -resaltó la palabra Su.

Dicho esto, el peliverde cogió la botella por el tapón con solo dos dedos como si esta estuviera envenenada y la tiró por la única ventana que poseía la habitación.

-haz el favor de no meterte en más problemas con ella –concluyó.

Akaito por el contrario se quedó totalmente inmóvil, con los ojos y la boca exageradamente abiertos por la escena que acababa de ver. Tardó unos minutos en reaccionar.

-¡Eres malvado! –repetía mientras golpeaba en forma de chibi el pecho de Mikuo.

Cuando se hubo calmado, ocupó el lugar en el que antes se había situado su compañero, adoptando la misma posición mientras susurraba algo como: botellita… oportunidad…perdida

Mikuo suspiró.

-Esta va a ser una noche muy larga…

XxXxXxXx

La luz se filtraba por la ventana interrumpiendo la oscuridad total que Meiko necesitaba para continuar durmiendo, aunque si no la hubiera despertado los rayos hubiera sido el calor. La chica soltó un bufido.

-Y dijeron que esta era una de las habitaciones más frescas –dijo para sí misma ya que era la única que se encontraba en esa habitación.

La noche anterior había ganado una discusión en la que, resumiendo, había conseguido una habitación individual. Normalmente esos cuartos correspondían a personajes de alto rango como lo era Dell, pero el poder de convicción de Meiko era directamente proporcional a su mal genio y a todo ello la suma de que cuando se produjo aquel debate ella acababa de despertar con restos de resaca era una combinación catastrófica por lo que era mejor que ella hiciera lo que le plazca ya que se negaba a compartir el cuarto con una desconocida y Miku estaría con Rin, a la que consideraba una especie de mascota pues se divertía bastante con ella, como la hermana menor que nunca tuvo. Agarró una toalla blanca que yacía doblada en un taburete y vertió un poco de agua de una botella que le habían dado el día anterior. Se lavó la cara con el paño húmedo para refrescarse, cuánto agradecía tener el pelo corto en estos momentos. Lo más normal hubiera sido irse a las duchas, pero dado que estas eran para todos, seguro que tendría que hacer cola y se moría de hambre, por lo que iría más tarde.

Antes de salir se fijo en el cuarto, ya que la noche anterior estaba demasiado cansada para hacerlo. No era nada del otro mundo: una cama de 90 cm., un armario para guardar ropa que no tenía, una mesita de noche situada bajo una triste ventana de cortinas que debieron ser blancas hace años, muchos años. No era una habitación muy grande pero por lo menos estaba aceptablemente limpia y tendría su intimidad.

Se quitó la camiseta ancha que había usado como pijama para ponerse su traje de dos piezas rojo, tendría que pensar como conseguir más ropa ya que no había traído nada y eso era su única prenda. Se peinó un poco con las manos y salió de la habitación. Caminó un poco por los pasillos hasta llegar al comedor y, si recordaba bien, estaría cruzado el amplio corredor. Como había intuido había una cola enorme para entrar a los baños y un montón de chicas armadas con maletitas y toallas para asearse, supuso que los vestuarios masculinos estarían en otra parte. Aunque cuando hicieron la visita ella estaba "descansando" sobre el sofá, pudo reconocer a algunas de las integrantes que conocieron sus amigos y Len el día anterior ya que encajaban perfectamente con la descripción.

Llegó al comedor, a pesar de que era temprano todos sus compañeros estaban despiertos, ella era la última que faltaba. Levantó la mano saludando pero Kaito se hundió en su asiento por acto reflejo, ya que cuando la castaña levantaba la mano por la mañana solía aterrizar en su cabeza. Pero hoy era distinto, era uno de los pocos días en los que no tenía resaca por haber bebido como muestra de ello tenía mejor aspecto en comparación y soltó un sonoro "¡Buenos días!" Al que todos respondieron excluyendo al robot, no obstante esta le lanzó una mirada calida, dándole la bienvenida, que era más propia de Kaito, quizás la hubiera aprendido de él.

Se sentó en un asiento entre Dell y Miku que era el único que quedaba libre. Acto seguido apreció Haku con bastante prisa.

-Siento llegar tarde, había mucha cola en el vestuario –se excusó.

La chica se puso tras un mostrador y se puso un delantal morado y mostraba una sonrisilla.

-Haku se encarga de cocinar la comida del comedor –aclaró Dell. Aunque parecía estar bien despierto, su voz delataba que estaba bastante cansado y que se había despertado poco antes de Meiko.

-Dentro de poco me traerán algunas frutas y pan, de momento ¿Qué va a ser? –hablo la cocinera mientras empezaba a sacar utensilios, leche, café y azúcar.

-¿De que sabores tenéis los helados? –se escuchó la voz de Kaito.

Todos llevaron su vista hacia el con cara de circunstancias y al sentirse observado puso un rostro infantil -¿He dicho algo raro?

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Gakupo se despertó gimiendo un poco de dolor debido a la mala postura que había tenido. Definitivamente no era cómodo dormir sentado contra una pared. Se llevó su mano derecha al cuello para masajearlo un poco. No debería de haber echo eso, al fin y al cabo el odiaba a los vocaloids y encima no la conocía siquiera, pero quizás quería conservar uno de los principios que le inculcó su madre para variar: se amable con las chicas… chicas… ¿y la chica?

Se levantó del suelo inmediatamente cuando se percató de que estaba totalmente solo en el cuarto, buscó por la habitación, pero esta era minúscula, obviamente la chica no estaba y no había podido salir por la ventana dado que era imposible ya que había una pared que lo impedía. Solo había podido salir de allí por la puerta y si lo había hecho, al mismo tiempo había firmado su sentencia de muerte y no solo eso, también la suya ya que si la interrogaban podía delatarle y no era demasiado difícil encontrar al único sargento de ojos morados en todo el cuartel, tendría que salir a buscarla… ¿¡En qué momento se le ocurrió traer a una chica a su cuarto? Y para colmar el vaso, era de las especie enemiga, suspiró con pesar mientras se colocaba una camisa limpia y abrió el tercer cajón en busca de su peluca, pero no estaba, sacó en cajón incluso miró en los otros, pero no había rastro de ella. La chica se lo había llevado.

Ahora estaría encerrado en su habitación hasta que volviera, eso si lo hacía, ya que aquella peluca y una buena actuación era su pasaporte de salido.

Golpeó la pared con sus puños haciendo que retumbara el sonido. Si alguno de sus compañeros se les ocurriera entrar estaría perdido y no podía hacer nada. Había subestimado a la chica, eso seguro.

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Dell terminó de tomarse su café que, al igual que Meiko, había tomado por desayuno. Kaito sollozaba en protesta mientras pasaba una breve depresión ocasionada porque no había helado ya que, teniendo en cuenta que en la base eran demasiados, era demasiado caro comprarlo. Mientras tanto Miku y Len esperaban aquellas frutas, aunque la chica empezaba a impacientarse y empezaba a considerar la opción de tomarse un café, aunque a ella personalmente no le gustaba ya que el sabor era demasiado amargo para su paladar, aunque Meiko se lo bebió de un trago como si fuera agua, seguramente ella estaría más que acostumbrada a tomar bebidas fuertes. Por otra parte Rin tampoco había comido ni bebido nada, ya que nadie sabía que le gustaría. Unos pasos se empezaron a escuchar seguidos de unas risas. Seguramente alguien estaría haciendo una carrera.

Por la puerta se asomaron unos tirabuzones rojos que pertenecían a una chica de ojos zafiro que cargaba entre sus manos una bolsa de papel repleta de barras de pan. La chica colocó la bolsa en la encimera del mostrador detrás del que se encontraba Haku, y se colocó las manos en las rodillas intentando recobrar el aliento. Todos se quedaron atónitos ante la singular entrada de la chica pero antes de que pudieran decir nada apareció una segunda persona; Tenía el cabello corto y verde al igual que sus ojos y ella era la que llevaba las frutas. La chica se sujetó a la pared para apoyarse mientras dejó las frutas sobre la mesa.

-¡Gumi eres muy lenta! ¡Te he ganado! –exclamó triunfal la chica pelirroja.

-No estaba compitiendo contigo, te perseguía porque me quitaste las gafas –respondió la chica que respondía a nombre de Gumi –además, en cualquier caso tu saliste antes ¡Teto eres una tramposa! –

La otra sacó la lengua dando por terminada la conversación y proclamándose vencedora. Gumi decidió ignorarla y beber agua. La llamada Teto saludó enérgicamente al resto de los integrantes de la habitación.

-Soy Teto, yo ayudo a Haku en la cocina y demás tareas –dijo. Los demás le devolvieron el saludo. Teto tenía una jovialidad y aspecto que para nada delatarían su edad. Si ella utilizara todo su potencial hubiera sido una de las mejores en el ejercito y eso era algo que Dell le recordaba cada vez que la veía, pero a ella no le interesaba la guerra, es más sentiría miedo, pero sabía que una día tendría que luchar aunque esperaba que estuviera muy lejano.

Por otra parte Gumi colocó las frutas en un plato a modo de frutero y colocó en el centro de la mesa.

-¿También eres ayudante? –preguntó Len intentado no sonar ofensivo, solo tenía curiosidad por saber los puestos, ya que Dell le dijo que no podía combatir.

La chica no pareció molestarse y le dirigió una mirada.

-Que no te engañe mi apariencia, aquí donde me ves soy una gran espía, es más yo fui la que sacó fotos de la cápsula de 02-dijo orgullosa.

-Rin –corrigió el chico - ¿fuiste tú?

-La única – hizo una pausa mientras se dirigía de nuevo junto a la chica pelirroja –solo ayudo en la cocina por que no tengo nada que hacer y por que sin mí Teto estaría metido en más de un problema y tendría a la pobre Haku desesperada –esto último lo dijo señalando a la nombrad mientras recuperaba las gafas que le había quitado.

-Lo que pasa es que tienes celos –replicó Teto mientras cruzaba los brazos.

-No tengo celo, ¿No crees que ya eres mayorcita para hacer estas cosas?-.

-¡Pe…pero qué dices! ¡Si solo tengo… 15 años! –contesto con aparente nerviosismo en su voz.

-Si ya quince… Bueno será mejor que nos vayamos, que los de la sala de control deben estar muertos de hambre.

-Si seguro que Neru nos regaña –añadió haciendo un mohín.

Antes de que pudiera seguir hablando, Gumi echó a correr comenzando otra carrera, Teto no quedándose atrás la siguió mientras gritaba algo como:"Gumi tramposa".

El resto de miembros hubieran comentado algo acera del comportamiento peculiar de ambas, pero tenían demasiada hambre, y desde que el momento que la comida cruzó la puerta todos se centraron en eso y Dell y Meiko que eran los únicos que habían desayunado habían permanecidos indiferentes a la conversación.

Miku observó y rebuscó un poco por el plato que había dejado Gumi hace instantes sobre la mesa y cogió un puerro que sobresalía del cuenco. Len, imitando a su amiga se dispuso a coger una fruta, en su caso un plátano. Lo peló de buena gana ya que estaba hambriento pero algo le detuvo cuando iba a dar un bocado, la mirada fija de Rin.

-Supongo que a ti también te gustaran –dijo refiriéndose a la fruta.

Estuvo a punto de darle un plátano, pero al hacerlo dejó caer unas naranjas que llegaron rodando hacia donde estaba la robot, la chica cogió una con ambas manos y la miró con curiosidad y luego volvió a mirar a Len.

-eso es una naranja –dijo, poniendo énfasis en "naranja" –también se come –dicho esto se comió el plátano para darle ejemplo. Error. La chica lo imitó a la perfección pero se olvidó de quitarle la monda. Al probar el sabor cítrico de la fruta y amargo de la piel hizo una mueca de asco.

-Tienes que pelarla con un cuchillo – Añadió Miku mientras le tendía un cuchillo a la par que mordisqueaba su puerro.

La chica cogió el objeto que le ofrecían, pero lo hizo cogiéndolo por el filo y como consecuencia clavándoselo, haciéndose al momento una pequeña herida, no muy profunda. Len se levantó rápidamente cogiendo una servilleta para vendar la herida pero lo que vio lo dejó impactado, la herida se había cicatrizado sola, casi instantáneamente.

-¿Qué acaba de pasar Len? – preguntó Miku, que también había visto lo sucedido.

-creo que mientras siga siendo un robot puede regenerarse –respondió Len anonadado mientras se volvía a sentar en su sitio –será mejor que yo lo haga- dijo cogiendo el cuchillo y otra naranja y actuando de manera normal, como si no hubiera visto lo que acababa de suceder.

Miku terminó de comer su desayuno aunque siguió sentada un rato más, no tenía nada que hacer.

-Kaito, ¿Porqué estás tan callado? –preguntó.

El chico levantó la cabeza.

-No sabe igual –murmuro señalando el yogurt que se estaba tomando con desgana – el helado es mucho mejor.

-¡Qué infantil eres!

Tras decir esto, aparecieron dos personas con muy mal aspecto en la sala, ambas pálidas y grandes ojeras que señalaban que no habían pegado ojo, parecía que Akaito y Mikuo no habían pasado una buena noche.

Entraron sin saludar siquiera y se quedaron de pie ya que no había ningún sitio libre. Mikuo llevó su mano al plato de la frutas y estuvo rebuscando un rato, incluso vació el plato en la mesa.

-¿¡Donde está mi puerro! –preguntó exaltado.

Miku empezó a reír, era cierto que ella se lo había comido por que le gustaba pero mentiría si dijera que no sospechaba que ese fuera el desayuno de Mikuo, ya que el negi era el alimento peculiar de la familia Hatsune. Su hermano le dirigió una mirada, sin embargo no le dijo nada ya que bastante tensa era su situación con ella. O

-Ojalá esto no se repita todas las mañana… -murmuró

XxXxXxXx

Estaba totalmente aburrida, Kio se había despertado más temprano de lo usual, por lo que estaba destinada a dar vueltas por su gran habitación.

Se había peinado y puesto su uniforme del cuartel, que usaba a pesar de que no era un miembro oficial de él. Llevó su mano al picaporte.

-Quizás papa tenga tiempo de desayunar hoy conmigo –se dijo intentando convencerse. Y es que ella estaba acostumbrada a estar sola, cuando llegó algunas doncellas le prestaban atención porque ella era la novedad, pero ahora ni eso.

Se aventuró por el pasillo con intención de llegar al despacho de su padre, que era donde solía estar normalmente. Llamó a la puerta lo suficientemente fuerte para que la escuchara pero no para molestarlo.

-adelante –escuchó desde el otro lado de la puerta de roble.

Se metió temerosa en la habitación, como si en vez de su padre fuera a un juez a quien estuviera viendo.

-Papá, me preguntaba si podríamos desayunar juntos, es que hoy me he levantado temprano y…

-Lo siento hija, se apresuró a decir sin dejarla terminar. Es que hoy no es el mejor día, dejémoslo para otra ocasión.

-ah!... Está bien, no pasa nada –respondió desilusionada, pero no era lago que le sorprendiera.

Cerró la puerta tras de sí y fingió no haber visto las evidentes manchas de sangre en el traje de su padre.

Iba a meterse otra vez en su cuarto cuando un ruido de dentro la alertó de que alguien se encontraba en su interior. Miró su reloj de pulsera, aún faltaba una hora para que vinieran a despertarla y dos para limpiarla. Definitivamente no era nadie que trabajara allí. Abrió la puerta lentamente procurando no hacer ruido cuando vio a un joven en su habitación.

-Creo que me e perdido –escucho como hablaba el chico, con una voz muy dulce.

-¿quién eres tu? –preguntó haciendo que el otro diera un respingo por el susto.

XxXxXxXx

-¡Te he dicho que sigas buscando! –le gritó Akaito por enésima vez en la mañana.

-¡Y yo que es inútil! No lo encontraremos –respondió Mikuo mientras seguía revisando entre arbustos y matorrales.

-es tu culpa, tú lo tiraste, además debió de haber caído por aquí-.

-Lo siento Akaito, pero no se que tiene esa botellita para que sea tan importante.

-No preguntes… ¡y tampoco te quejes!

-Akaito, déjame ya que no e desayunado y no tengo energía – se quejó Mikuo

-¡no! Seguro que estamos cerca-

Al oír esto Mikuo ahogó un grito de desesperación, pero ya no volvería a tocar las cosas de Akaito, eso seguro.

XxXxXxXx

Bueno, por fin el cáp. 3! Siento haber tardado tanto, pero he estado liadilla este verano x.x Pero más vale tarde que nunca ò.ó

Además no hay que por bien no venga, en vacaciones empecé otro fic basado en una canción de Miku Hatsune… Por el momento no diré nada más y ya me decidiré si lo subo una vez terminado o por cáp. Igual que esta historia, aunque será mucho más corta 2 o 3 capítulos, no lo se…

Contestando/agradeciendo reviews

rin kagamine

Si yo también adora a Mikuo! ^^ la verdad me gusta ponerlo en mis historias por que no aparece mucho en FanFiction. Aunque tarde continuaré el fic, espero que te haya gustado.

PD; yo también quiero la palabra de Rin T.T pero estoy esperando la situación adecuada, si no sería muy rápido, hace poco que despertó, espero no decepcionarte =)

darkLG

Si, me imagino que será difícil, pero hago todo lo posible para que sea fácil de entender e interesante, me alegro de que te haya gustado, mis agradecimientos también a lunnaris.

Thebestdamnthing13

Perdona mis faltas de "horrortografías" intento mejorar con cada cáp. Y lo reviso varias veces pero siempre hay alguna que se me escapa, espero que de aquí al final haya podido corregir esos fallitos, pero te aseguro que me esfuerzo. Gracias por tu apoyo, pensé que al subir el fic no tendría éxito, pero leer comentarios como esos me animan muchos, espero que te este gustando!

Moeycal

Cuánto me alegra que a otra persona más le guste mi fic ^^.

Para que no te quedes con las ganas de seguir leyendo aquí va otro cáp, que lo disfrutes n_n

Raquelsweet

Si, eso también lo pensé yo, pero quería introducir a los personajes que pudiera, mientras más mejor, así si en algún momento necesito uno no me improviso y aparición milagrosa xD.

Como he comentado antes, espero mejorar la ortografía según avancen los capítulos =)