Disclaimer: No soy dueña de nada. Los personajes son de Meyer, la historia de VampireAngel94 yo solo la traduzco con su permiso.

Para las que me preguntaron sobre la pequeña excursión de Edward a la hora de almuerzo en los reviews y no los pude responder ya sea porque la página no me dejo o porque era de no registrados y los mails no salían les digo que fue algo curioso. Edward salió a comprar condones por eso no quiso que Bella lo acompañara, sin contar con tener la mala suerte de toparse con Emmett en la tienda cuando iba a pagarlos. Emmett como es tan discreto, hizo que todo mundo en la tienda y sus alrededores debido a su melodiosa voz se enterara que su hermano mayor estaba comprando condones porque al fin iba a tener algo de acción. Lógicamente Edward deseo que se abriera la tierra y se lo tragara lol.


Capitulo Diecisiete

Regresamos al apartamento muy rápido.

No podía evitar sonreír tontamente durante todo el camino de regreso, pensando que acabo de aprender algo nuevo de Edward, quiero saber cada pequeña cosa por la que ha pasado, cada pensamiento, y estoy a un escalón más cerca de hacerlo. Edward me pregunto un par de veces porque estaba sonriendo así, aunque él estaba sonriendo como un retrasado al igual que yo, aunque él hacía que luciera mucho más atractivo. Yo solo le respondí con un 'no quieres saber' y él solo se rio tomando mi mano y besándola.

El apartamento estaba frio, no, era un congelador. Me rehusé a entrar hasta que Edward encendiera la chimenea e incluso así corrí dentro, él se rio a mi niñería, le dije que él podía decir algo después que él usara un conjunto como el que yo tenía puesto, eso pareció callarlo.

Me senté en el sofá directamente frente a la chimenea, viendo las llamas flamear y sonar. Podía decir que Edward estaba parado justo detrás de mí, él se inclino sobre el sofá y paso sus brazos sobre mi pecho y beso mi cuello.

"Quieres que busque unas cobijas amor?" me pregunto en mi oido, su aliento me hizo temblar.

"Si, por favor." Le respondí, sus brazos me dejaron e inmediatamente arrepintiéndome de mi decisión, maldiciendo y rápidamente doblando mis brazos alrededor de mi misma, demonios que frio hace aquí.

No le tomo mucho tiempo, él vino de regreso con su gigantesca cobija dorada y un par de almohadas, acomodándolas en el suelo y palmeando el espacio junto a él señalándome que me acostara a su lado. Me levante y salte bajo las cobijas, inmediatamente me acurruque junto a Edward. Lo deseaba tanto que dolía, toda la noche, todo el día en la oficina; no deseaba nada más que él me tomara. Pero no lo hizo porque le dije que teníamos que ser completamente profesionales, yo sabía que agradecerle que me hubiera escuchado, pero no lo hacía!

Tan pronto como sus brazos me envolvieron, él salto sobre mí, su problema aun seguía allí desde el claro. Demonios. Yo creí que se le había ido con el clima frio, obviamente estaba equivocada…No que me molestara o algo así.

Podía sentir el fuego en mi estomago creciendo, mi necesidad por el se hacía mayor. Empecé a desabotonar su camisa, él solo levanto mi falda hasta arriba de mi estomago, él no quería esperar hasta que nuestras ropas fueran descartadas. El saco un envoltorio de sus jeans y lo rasgo con sus dientes, un condón. Edward se sentó por un segundo, él estaba a punto de abrir sus pantalones peor mis manos fueron a ellos primero, yo quería ser la que lo hiciera.

Él me miro con ojos de deseo, podía sentir que mis ojos reflejaban los suyos. Solté su correa y su botón, ahora baje el cierre de su pantalón y traje sus bóxers con ellos hacia abajo al mismo tiempo, exponiendo su miembro. Edward gruño por la repentina libertad, tome el condón de su mano y ligeramente lo puse sobre él, dejando que la punta de mis dedos lo rozara en su camino hacia abajo, ganando un gemido. Tan pronto como estuvo puesto, Edward ataco mis labios de nuevo, su lengua y la mía pelearon por la dominación. Sus manos tiraron mi ropa interior por mis piernas y las tiro al otro lado de la habitación.

Edward se posiciono encima de mí y lentamente entro en mí. No se sentía muy bien para ser honesto. Se sentía incomodo en realidad, áspero, solo no se sentía la misma conexión como la tuve anoche o esta mañana. Era como estar detras de un vidrio, aun estábamos uno al lado del otro, pero nosotros no nos tocábamos, y dios, yo deseaba ese contacto. Me ajuste a él, pero ninguno de los dos nos movimos ni un poco. Ambos nos miramos en los ojos del otro, ambos sabíamos que había algo mal.

"Edward..."

"Tu también?"

"Si.."

Él salto de mi y se recostó a mi lado, y suspiro, "Urg, que vamos a hacer…tu no puedes tomar la píldora porque si estas embarazada entonces podría lastimar al bebe. Ahora no podemos usar condones, y dudo mucho que podamos usar es de venirse fuera…"

Me perdí en mis pensamientos, y estaba enormemente frustrada en lo sexual. Dios que vamos a hacer? Nosotros no podemos usar ninguna de ella, y seriamente no podemos solo dejar de tener sexo, nosotros lo necesitábamos como un drogadicto necesita su dosis.

"No tengo idea…tal vez nosotros deberíamos…solo no preocuparnos por eso…" le dije, eso pareció atraer su atención, él se sentó y pareció entrar casi en pánico.

"Que quieres decir con no preocuparnos por eso? Tu no te refieres a… tu no hablas de no tener sexo verdad?

"Qué? No, diablos no, eso es la última cosa que quiero. Solo me refería a… tu sabes…no usar protección…"

Las cejas de Edward se curvaron, su rostro sorprendido. Estaba completamente avergonzada por toda la ida, pensé que era lo que Edward quería, pero probablemente él lo pensó bien y pensó que él era muy joven también. Me escondí bajo las cobijas para esconder mi humillación y mi rostro rojo, "no te preocupes" le dije bajo la cobija. Edward trato de quitármela, pero la apreté firmemente, y no estaba lista para que me viera aun.

"Bella, déjame verte…por favor?" él pregunto susurrando.

Afloje mi agarre en las cobijas; él las quito de mi rostro, sus ojos llenos de amor y felicidad. "Bella, tu sabes lo que eso significa verdad? Eso significa que tienes mayor posibilidad de quedar embarazada. Yo sé lo que quiero, pero tu?"

Suspire, tome ligeramente ambos lados de sus mejillas, "Edward, no lo sé realmente para ser honesta. Todo lo que se, es que pensar en un bebe, nuestro bebe, no parece ser atemorizante como parecía. Quiero cualquier cosa que me puedas dar, y ahora mismo, lo que puedes darme es un bebe, ti lo quieres, entonces ahora lo quiero también."

"Estas segura?" me pregunto, aunque su voz traicionaba sus palabras, él estaba completamente extático

No pude evitar sonreír al estado de ánimo de Edward, ciertamente cambio del semblante asesino que tenía unas horas antes, "Mientras sea nuestro, estoy segura."

Justo después de esas palabras Edward ataco mis labios, lo pude oír arrancarse el condón, no pude evitar reírme silenciosamente por lo ansioso que estaba. Él se posiciono a sí mismo de nuevo, me miro con duda.

Rodé mis ojos, "apúrate, antes que cambie de opinión!" le dije juguetonamente, él sonrió y entro en mí, esta vez más rápido.

Antes que lo supiera los labios de Edward se estrellaron contra los míos, ambos géminos en la boca del otro. Nuestras caderas se movían en sincronía la una con la otra, esta vez se sentía bien. Se sentía correcto, y me hacía sentir completa, algo de lo que nunca tendría suficiente. Envolví mis piernas alrededor de la cintura de Edward, haciéndole más fácil que embistiera, pero algo que no esperaba era Edward nos volteara, poniéndome encima, para que dominara. Rompí nuestro beso y baje a su cuello, desabrochando sus botones Edward me detuvo de terminar antes. Besando todo lo que mi cuerpo dejaba alcanzar, seguía empalándome en Edward.

Sus dos manos en mis caderas, girándome mientras yo embestía. Volví a su pecho y empecé a besar sus pezones, si él se sentía similar a como yo lo hacía cuando él me besaba, entonces obtendría una adorable reacción. Enrede mi lengua en la rosada área, entonces ligeramente mordí la carne rosada, haciéndolo gemir mi nombre bastante alto, no pude evitar sentirme presumida, sí, yo hice eso. Cambien de un pezón al otro e hice exactamente lo mismo con el otro.

Podía sentir nuestros orgasmos acercarse y yo quería que este fuera intenso y rápido. Empecé a apretar mis paredes internas mientras me deslizaba por su miembro, él gimió fuertemente una vez lo tuve entero, entonces subí rápido haciendo la misma cosa que cuando baje. Él gruño, "Bella…" me advirtió, significando que él no solo estaba cerca, sino que también lo disfrutaba mucho. Seguí haciendo la misma acción, ganándome mucho placer.

Edward no podía parar de gemir, esta debe ser realmente una posición muy agradable para él, y podía decir que con solo una cuantas empaladas más y él se vendría, incluso contra su voluntad. Él nos giro una vez más, esta vez embestía contra mi rudamente, y hombre! Eso solo me hacia excitarme más. Me vine rápido y fuerte, Edward hizo lo mismo.

Él salió de mi y se recostó a mi lado, ambos jadeando, mi cabello pegado a mi frente, espalda y pecho. Si, ya no tenía más frio. Después de ese clímax seguía desconcertada, podía seguir viendo estrellas blancas danzando en mis ojos, demonios eso fue grandioso. Trague en duramente, mi garganta completamente seca, necesitaba tomar algo.

"Eso fue asombroso amor…" dijo Edward sin aliento, aunque admire sus pulmones porque podía aun hablar.

"Nece-necesito una b- bebi-da." Jadee, empecé a levantarme pero Edward me empujo de regreso abajo.

"No, yo la busco." Me dijo, besando mis labios y levantándose, poniéndose de vuelta sus pantalones. Tengo que admitir, su trasero es la cosa más linda que he visto, me reí tontamente.

Edward se giro y sonrió con burla, "Vez algo que te guste?" yo solo asentí, él meneo su trasero mientras caminaba hacia la cocina haciéndome reír.

Tome unas cuantas respiraciones profundas y le levante, queriendo dormir en una cama esta noche para no tener dolor de espalda en la mañana por dormir en el suelo. Tome la cobija, las almohadas y empecé a caminar a su cuarto, tropezándome con la parte de la cobija que estaba colgando, "Ow!" grite susurrado. Un par de brazos me agarraron por la cintura y le levantaron, yo murmure unas gracias.

"Tu realmente necesitas dejar de estar caminando mientras no estoy cerca, no tengo la oportunidad de atraparte si no estoy allí." Su tono estaba lleno de humor, yo le saque mi lengua como si tuviera cinco años y tome las cobija de nuevo, aunque nuevamente casi me caigo porque se me enredaron en los pies, Edward me atrapo, por supuse. Demasiado perfecto, él me tomo con una mano y con la otra me entrego el vaso de agua, y tomando la cobija y las almohadas. Empezamos a caminar a su cuarto.

"Sabes si te sigues cayendo, vasa lastimar a pobre Nessie." Edward me dijo en un tono serio.

Rodee mis ojos, "Y tu sabes que yo no lo hago porque me gusta verdad? Lo hago porque realmente no tengo mucho control cuando se refiere a mis pies."

"No me refiero a eso, no estoy tratando de burlarme de tu discapacidad," ambos nos reímos, "Solo estoy diciendo que como dije antes, solo quiero que esperes a que este contigo antes de empezar a hacer algo que pueda agotarte."

Lo mire como boba, "Entonces tu me estás diciendo que desde que puedo estar posiblemente embarazada no tengo permitido caminar por ahí con algo como una almohada, porque me estoy esforzando? Que hay sobre el plato de comida? Sería mucho para manejar?" trate de sonar seria pero el sarcasmo tomo completamente mi tono de voz.

No mucho después ambos rompimos a reírnos, si, totalmente estúpido yo sé, pero toda discusión fue estúpida. Él se inclino y me beso ligeramente, y empezó a caminar de regreso al cuarto. Tome un par de tragos de agua, dejando que el frio líquido goteara por mi garganta. Me la bebi toda, para el tiempo que llegamos al cuarto de Edward, puse el vaso en la mesita de noche. Mire a Edward, quien dejo caer la cobija en la cama y empezó a hacer, lo ayude.

Una vez terminamos empecé a desvestirme, estas ropas no eran que yo usaría en la cama, y no creo que a Edward particularmente le importe de todos modos. El cuarto estaba oscuro así que no creo que Edward lo note, pensé equivocadamente. Él estaba frente a mí antes que pudiera quitarme exitosamente mi falda, él se inclino y la tomo de mí, entonces sus manos recorrieron mi cuerpo hacia arriba y mi camisa. Sus manos se deslizaron bajo, sobrevolando mis pechos, trayendo la camisa con sus manos y sacándola completamente. Ahora estaba parada completamente desnuda frente a un hombre completamente vestido.

Lleve mis manos por su pecho hasta que llegue a sus hombros entonces las lleve por sus brazos, dejando que la camisa cayera al suelo. Su correa en sus pantalones estaba abierta, así que todo lo que tuve que hacer fue sacar el botón y bajar el cierre, llevándome sus bóxers rojos con sus pantalones en mi mano y deslizarlos por sus piernas, podía decir que Edward estaba duro de nuevo.

Y antes que lo supiera, nosotros habíamos llegado al orgasmo número dos.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Me desperté antes de que Edward, como era usual.

Aun era temprano en la mañana, o eso creía, podía oír la lluvia golpear el techo de manera arrulladora, así que eso podía hacer que el cuarto estuviera oscuro. La noche fue tan memorable como la noche anterior, mi cuerpo aun estaba un poco dolorido por toda la acción de la noche pasada, aunque no lo ha pasado mucho tiempo desde que perdí mi virginidad.

No podía hacerme dormir de nuevo, solo mire el cuarto perezosamente hasta que mi mirada cayó sobre un gigantesco objeto negro en el otro lado del cuarto, su piano. Mire a Edward-mi almohada- y note que él estaba durmiendo pacíficamente. Mi curiosidad me quemaba, quería ir y ver el piano que él tanto ama. Ligeramente agarre las manos de Edward de detrás de mi espalda y lentamente me desenrede de ellas, poniéndolas a su lado, ligeramente le di un besito en los labios antes de bajarme lentamente de él, asegurándome de no despertarlo.

Sus respiración era lenta y acompasada, no lo había despertado…aun.

La frialdad del aire me golpeo con fuerte tan pronto como me quite las cobijas del cuerpo. No te que aun seguía desnuda y dudaba que usar alguna de mis ropas que estaban en el suelo me calentara. También note que la camisa mangas largas de Edward estaba en el suelo, no sabía porque pero siempre quise ponerme una de la camisas de Edward. Parecía lo suficientemente grande, así que la puse, abotonándome su camisa note que al menos estaba un poquito más abrigada. Era lo suficientemente larga para pasar mi trasero. Mi ropa interior estaba en algún lugar de la sala, y no quería vagar muy lejos en caso de que Edward se despertara y notara que su cama estaba sola.

Camine hacia el piano, lo primero que note fue mi reflejo en el espejo. Estaba completamente anonadada. Por primera vez en mucho tiempo, pensé que me veía hermosa. Mi cabello no estaba completamente ondulado o completamente desordenado, caía sobre mis hombros. Note algo sobre mi piel, es como si estuviera casi brillando, me sonreí a mí misma, solo Edward podía hacer eso. Ligeramente toque mi reflejo en el espejo, seguro estaba oscuro en el cuarto, pero aun así podía ver la mayoría de los objetos frente a mí. No pude evitar pensar que vestir la camisa de Edward era casi hecho para mí, su loción después de afeitar hacia que mi boca se aguara, y todo lo que quiera hacer era usarla todo el día.

Podía ver ligeramente a Edward atreves de las nubes de oscuridad, aun dormido en la cama. "Te amo…" le dije inconscientemente a su reflejo.

Quite mis ojos de su pacifico reflejo e hice mi camino al objeto que capturo mi curiosidad. Deje que mi mano rozara la sedosamente negra cubierta, oh todas las cosas que pueden pasar en esta amplia superficie…sacudí mi cabeza antes que quedara muy atrapada en mis fantasías. Me senté en la pequeña banca que esta frente al gran piano, ligeramente corriendo mis dedos por las teclas, enviando un sonido música. Edward no se despertaría, que yo sepa, puede un ciclón aterrorizar la ciudad de Seattle y él seguiría dormido en lala landia. Note un pedazo de papel en el pie.

La nana de ella.

El titulo de las canción decía.

Falle música, así que no tenía idea que notas decía. Pero Edward la escribió, así que sabía que sería hermosa sin importar que. Había unas tres páginas de la canción, y no pude evitar desear escuchar la angelical música ser interpretada. Pensé también con curiosidad sabe quien era 'ella'. Por todo lo que sabía podía ser la nana de Esme o Alice, pero aun así deseaba que fuera mía.

No me di cuenta cuando, pero Edward estaba parado inclinándose en el piano mirando abajo hacia mí perezosamente.

"Lamento haberte despertado." Le dije, él solo sacudió su cabeza y sonrió.

"Deberías, me desperté y para mi sorpresa están en una cama vacía. No una manera muy agradable de despertarse. También note que las teclas estaban siendo tocadas, entonces supe que eras tu o algún psicótico que te había secuestrado y estaba a punto de secuestrar mi piano también." No pude evitar reírme. Él vino y se sentó en la banca junto a mí, su espalda en la dirección opuesta de la mía así él podía ver mi cara claramente."Pero seriamente Bella, no lo hagas de nuevo, no creo que mi corazón aguante, despertarme en una cama sin ti." Él susurro, poniendo un mechón de mi cabello detrás de mi oreja y besando dulcemente mis labios.

Él me miro abajo y de vuelta a mí, "También recomendaría que usaras mis ropas tanto como sea posible."

"Crees que luzco bien?" le pregunte dulcemente.

Edward se rio, "Luces para ser devorada amor, no puedo quitar mis ojos de ti. Solo la uses frente a nadie más, te quiero toda para mí solo."

Esta vez fue mi turno de reí, ligera y juguetonamente lo golpee, solo haciéndolo rebotar y besarme de nuevo, "Edward?"

"Si amor." Él respondió, sus manos trazaban mi cuello y clavícula.

"De quien es esta nana?" le pregunte en un susurro, no muy segura si quería saber la respuesta.

Él giro su cabeza ligeramente para ver sobre que estaba hablando, él sonrió a su mismo y me miro, "Tuya."

Mis mejillas se calentaron y mi corazón palpito, "Mía?"

"Tuya. Quieres escucharla?"

Asentí.

Él salto de la banca y se giro, me empujo un poco más hacia la banca así él se podía sentar directamente detrás de mí, su cabeza descansaba en el hueco de mi cuello, sus brazos alrededor mío y empezó a tocar sin siquiera mirar. El angelical sonido lleno el cuarto, podía sentir mi corazón palpitar con cada nota que él tocaba. Esta era posiblemente la mejor cosa que alguien haya hecho por mí, y esto me hacía que mi amor por Edward creciera exponencialmente, no sabía que eso fuera posible.

Podía sentir mis lagrimas llenar mis ojos. La música ligeramente murmuraba para detenerse, se acabo antes que pudiera realmente absorber toda la serenata.

Edward giro mi cabeza para que ver mi rostro, su expresión era ilegible, "Te gusto?"

Yo asentí, "La adoro." Le susurre, las lagrimas cayeron de mis ojos antes que pudiera detenerlas. Edward limpio las lagrimas de mis ojos con sus dedos, trayéndolas a sus labios y probándolas. Lo mire curiosa, él solo sacudió su cabeza y beso mi frete.

"Tal vez debas dormir un poco más, probablemente estés exhausta."

Sacudí mi cabeza, "Puedes…puedes tocarla de nuevo por favor?"

Él asintió y obedeció mis órdenes; el cuarto se lleno con la celestial música una vez más. Lo adoro; no podía ponerle palabras a los mucho que amaba esa canción. Y es mía. Toda mía. Hecha para mí. Solo para mí. Cuando esta canción es tocada sentía como si cada duda, cada mala sensación se fuera. Son problemas de mañana. Y esto, esto es ahora, así que debo vivir el momento.

Antes que lo supiera, me quedaba dormida por el sonido de la serenata de mi amado, hecha solo para mis oídos, y mis oídos solamente.


Chicas a coro AWWWWW!! Por dios que hombre tan tierno, yo quiero uno así u.u

Ya vieron la Bella, no que no quería un bebe, pues mija a este paso XD no demoras u.u Golosa! Ya quieres hasta con el piano hay que ver u.u Comparte que nada te cuesta XD… Sorry son las pastillas de la migraña me ponen medio loca.

Ya saben déjenme sus reviews a ver que les pareció el capi.