Disclaimer: todos los personajes son de Meyer, la historia es de VampireAngel94 yo solo la traduzco con su aprobación.

N/T: En algunos reviews anónimos me preguntaron porque Edward y Bella decidieron no usar condones. La razón es que no sentían la misma conexión de cuando están piel contra piel. XD


Capitulo Dieciocho

Las cosas fueron completamente locas esta semana.

Todo tan agitado. La boda de Alice y Jasper es en una semana y ella tiene midiendo el vestido. Aparentemente soy una de las dos damas de honor, Rosalie siendo la primera, yo soy la segunda. No ha habido nada que no sea cosas de su boda para Alice, ella esta haciendo los vestidos Y está planeando toda la boda, sin preocuparse por una planeadora de bodas, y ella continua trabajando. No me preguntes de dónde saca tiempo para todo eso.

Eso también significa que la navidad esta a casi una semana de distancia. No le tengo mucho cariño a celebrar las fiestas; las encuentro bastante ridículas en realidad. Ok, tal vez la verdadera razón es porque odio que la gente gaste dinero en mí, aunque sea tan poco como un dólar, no me importa, pero es completamente ridículo!

Aun así, yo siempre gasto dinero en los regalos de los demás. Si ellos lo celebran entonces no los puedo decepcionar, así que siempre compro sus regalos. Entonces aquí estoy yo. En la mitad de una piscina de animales venenosos, peleando por ver quién se queda con la sudadera amarilla porque es todo en lo que han podido poner sus manos. Yo suspire, definitivamente debí haber comprado mis regalos de navidad antes.

Edward y yo decidimos ir a la casa de Esme y Carlisle después de la boda y dormir allá. Ok, fue más forzado que decidido. Alice quería quedarse para las navidades y luego irse a su luna de miel, diciendo que ese es un tiempo de familia y que ella no se lo perdería por nada del mundo, y por supuesto, Jasper solo estuvo de acuerdo con todo Alice dice, como el perrito enamorado que es. Es realmente muy tierno.

No tengo idea de que comprarle a todos para navidad, por eso es que me traje a Edward conmigo, aunque él insistió diciendo que podía ser secuestrada o algo. No pude evitar reírme a sus palabras.

"De que te ríes amor?" Edward me pregunto con sus brazos sobre mis hombros.

Sacudí mi cabeza, "Nada, nada, ahora que tipo de cosas le gusta a Jasper?"

"A él le parece gustar la guerra muchísimo."

"Ok, entonces crees que debemos conseguirle algunos libros?" le pregunte, no tenía idea que le podía conseguir que no fueran libros sobre la guerra fría.

Edward se rio, "No muy sentimental."

"Bueno que más le podría conseguir que no fueran libros que tuvieran que ver con la guerra?" le pregunte sacándole la lengua. Él se rio, apretando mis brazos y besando mi frente.

"Aquí hay una tienda de antigüedades, ellos venden muchas cosas de la segunda guerra mundial. Creo que vi una pistola que usaron en la guerra fría, estoy seguro que la amara."

Suspire, "Ok, entonces que hay de Emmett?"

"Lo tengo cubierto; le conseguí un año de subscripción a un gimnasio. Eso le da un año de membrecía y cualquier suministro que ellos tengan, es para cualquier gimnasio en Washington."

Fruncí el ceño, "bueno entonces que le puedo dar yo?"

"No necesitas darle nada, amor."

"Si lo hare, no voy a dejar solo que tu compres todo y entonces escribir mi nombre en la caja diciendo que lo compre también!" le discutí.

Él me detuvo de seguir caminando y me giro para que lo viera, él tomo mi cuello con una mano y me hizo mirarlo, "Bella, nosotros somos una pareja. Lo que es mío es tuyo. Es lo mismo que nosotros hacemos todos los años en nuestra familia, cada pareja compra regalos para todos. Nunca he tenido a alguien con quien hacerlo, y ahora que te tengo conmigo, finalmente tengo eso, entonces nosotros lo vamos a hacer. Entiendes?"

Asentí, me sentía completamente culpable ahora. Debe haber sido difícil estar en una familia con perfectas relaciones y ser el único de los seis que está solo. Él tal vez no haya estado solo físicamente, pero mentalmente lo estaba. Las fiestas deben haber sido lo peor de todo. Teniendo a todos alrededor de la mesa, todos ellos teniendo a su perfecta pareja a su lado y él teniendo que mirar todo la ternura y los arrumacos mientras él estaba parado en una esquina observando las cosas que no tenía. Si. Me siento realmente culpable.

Edward sonrió y me beso dulcemente los labios, entonces tomo mi mano mientras seguíamos caminando, "Entonces que piensas que le debemos dar a Rosalie?" pregunte

"Bueno, personalmente pienso que debemos conseguirle una aspiradora para bajarle los humos de su cabeza…" le golpee las costillas, "Ok, ok… si, no tengo idea. Solo le di un set de maquillajes el año pasado."

Me reí, "Bien, que te parece…Er…um…un cupón para un spa?" era la mejor cosa que podía pensar.

"Esa es una buena idea, le podemos dar a Alice y enviarlas a uno al que ellas siempre van…" no estaba siendo seria cuando le dije eso, pero bueno, eso la saca del camino.

"Bueno tengo una idea para Alice, pero no lo comprare hasta la víspera de navidad." Le dije , sabía exactamente que le conseguiría a ella.

"Podrías decirme que es exactamente ese 'algo'?"

Sacudí mi cabeza, "Nop, tendrás que esperar. Aunque creo que se lo tengo que dar en la víspera de navidad. No creo que dure si no lo hago." Le dije. Tendré que recogerlo después de la boda, para darse a ella esa noche, solo espero por comprárselo, no dañe sus planes…

"Es alcohol?"…

"No."

"Chocolate?"

"Er, no."

"Una planta caníbal?"

"Qué?!" le pregunte riéndome.

Edward se rio, "Bueno alguien se tiene que comer su guardarropa antes que se desborde."

Rodee mis ojos, "no te preocupes, este es el lugar?" le pregunte, estábamos de frente a la única tienda de antigüedades que había visto. Aun no conocía mucho de este lugar, me había mudado apenas poco menos de un mes. Edward asintió y entramos a la tienda. Para mi sorpresa no había mucha gente aquí, lo cual era un gran alivio. Era muy pintoresco, había un montón de objetos raros inundando la habitación en los estantes y clavado en el techo. Solté la mano de Edward y empecé a vagar alrededor, mirando cualquier objeto que me pudiera gustar.

Desde juguetes a muebles, todos ellos lucían exquisitos. Pero la única cosa de todos los artefactos en el cuarto que me capto mi atención. Fue un collar, un muy hermoso collar con un medallón. Parecía ser plata, pero igual podía ser oro, de todos modos. Tenía forma de un corazón, un mini corazón en el medio, una esmeralda, me recordó los ojos de Edward inmediatamente. Lo mire de regreso, tenia gravadas unas letras.

B.C

Era extraño, pero tan pronto vi esas letras un escalofrío me recorrió la espina. No sabía quien había sido el dueño de ese hermoso artefacto, pero era como si hubiera sido hecho para mí. Solo que mi apellido no empieza con 'C', pero no me importa. Trate de abrir el medallón, pero no cedió, aunque no hice mucha fuerza, era tan pequeño y hermoso que tenía miedo de romperlo. Me di por vencida, y mire hacia arriba, la vendedora me vio mirando el collar y se acerco.

"Es un precioso collar, no está de acuerdo?" dijo ella. Ella era áfrico-americana, tenía su hermoso cabello negro recogido la mitad y la otra mitad suelto. Ella era hermosa, delgada, no muy vieja, pero en casi llegando a los cuarenta, vestía un jeans y una chaqueta azul. Sin embargo ella nunca se le podría igualar a Rosalie. No creo que nadie pueda.

"Si, lo adoro." Le dije.

"La cadena es oro blanco, el diamante del medio es 2.25 quilates. Es un articulo muy raro, hecho a principios de 1900." Ella me dio una lección de historia.

Yo asentí, "Cuanto cuesta?" le pregunte, asustada del monto, seguro que tengo unos cuantos miles después de vender la casa, pero aun así… no me gustaría gastar mucho dinero en una cosa.

"Esta en rebaja, solo son nueve mil." Dijo ella, un brillo esperanzado en sus ojos.

Wow, ok, tal vez es un poco alto. Lo devolví, me sentí como si estuviera devolviendo un pedazo de mi corazón cuando lo hice. Estaba tan tentada a comprarlo, pero el collar junto a él era perfecto para Esme y quite mi mente en ese objeto que quería más que nada. Tome el otro y lo examine. Un collar de perlas, rosado y era algo que podía verla usando. Llame a Edward, quien me di cuenta estaba parado tras de mí. Le mostré el collar y el asintió, diciendo que era perfecto.

"Cuanto es este señorita?" le pregunte, enseñándole el collar.

"Ese es novecientos setenta y ocho. Quiere comprar este articulo?"

Yo asentí, "Si, por favor."

Edward saco su billetera, pero yo lo detuve, "Un-huh, yo estoy pagando, por este, tu compraste el de Emmett, yo compro el de Esme." Esta iba a ser una muy cara Navidad…

Él frunció el ceño, "No no lo harás, no eres capaz de pagarlo."

Esta vez yo fruncí el ceño, "Edward, yo vendí mi casa en Forks, tengo unos cuantos miles en el banco, yo lo comprare."

"No."

"Si."

"No, no lo harás."

Rápidamente saque mi tarjeta de crédito y la pase por la ranura antes que Edward pudiera detenerme, "Bella!" él se quejo, yo sabía que él estaba enojado, pero no me importo, marque mi clave y compre el collar, dos menos, solo me quedaban unos cuantos más. Ya había comprado el de Ángela , Jacob, junto con el de mi mamá y Phil, todos ellos se los había enviado y ha había terminado con ellos.

La joven que dio el collar en una caja de terciopelo rojo con una bolsa plateada brillante, le agradecí y me gire, solo para chocar con el pecho de Edward, sus brazos doblados y mirándome ceñudo. Trate de parecer lo más inocente posible, pero no funciono ni un poco. "Bella, alguna vez vuelves a hacer eso y te quitare tu cartera." Me dijo fríamente haciéndome temblar.

"Hey, tu dijiste que era una cosa de parejas, como va a ser una cosa de parejas si no es de nosotros dos?" le pregunte mirándolo ceñuda de regreso.

Él apretó sus dientes, "No importa, Alice deja que Jasper pague los regalos, así que tu deberías hacerlo igual."

Eso hizo que mi sangre hirviera, "no soy Alice…Edward. No me gusta ser consentida, y no me gusta dejar que mi otra mitad pague por todo, así que acostúmbrate antes que vaya y compre los demás regalos sola!"

Me aleje hasta una katana japonesa, la espada decía que era de la primera guerra mundial. No le puse mucha atención así que solo la tome y camine de regreso al mostrador, estaba a punto de pagarla antes que Edward pasara su tarjeta de crédito y la pagara, me gire y le fruncí el ceño, él miro hacia abajo con una expresión presumida. Rodé mis ojos y cruce mis brazos sobre mi pecho. Edward puso una mano en mi cabeza y revolvió mi cabello, lo beso ligeramente. Suspire, porque?. Porque no puedo seguir enojada con él!?

Salimos de la tienda, Edward cargando ambas bolsas, yo quejándome porque él lo cargaba todo.

"Solo ríndete amor, tu no cargaras las bolsas." Dijo él, con una sonrisa en su cara.

Hice un puchero, "Bien entonces, que le daremos a Carlisle?"

"Ya está cubierto, le compre una pintura antigua de inicios de 1700 en Inglaterra, la vi ojeándola un día en un unas vacaciones que fuimos allá." Respondió Edward

"A tu familia le gustan mucho las antigüedades verdad?" le dije bromeando, él se rio.

"Si, bueno que puedes esperar de mi familia, nosotros siempre hemos sido anticuados, bueno Rosalie, Alice y Emmett no lo son. A parte de ellos, si." Dijo él riéndose, "Vamos amor. Vamos al restaurante de Esme para almorzar antes de ir a casa."

Asentí, Wow. Ya termine…demonios fue más rápido de lo que pensé!

Íbamos camino al estacionamiento hasta que Edward nos detuvo frente a una tienda. No cualquier tienda. Sino una tienda de bebes. Mire hacia arriba para ver a Edward, su cara se ilumino al verla; él bajo su cabeza para mirarme con ojos curioso y una mirada de perrito. Suspire y asentí. Él nos apresuro para entrar, él parecía un niño en una tienda de golosinas, era adorable.

La tienda se llamaba Baby. Co, lo sé, no muy creativo peor funciona. El interior era totalmente tierno, un lado de la tienda pintada de rosa pálido, la otra azul bebe. Edward se fue hacia la sección de niñas, mirando todos los pequeñísimos trajes de bebe.

"Bella! Ven a ver esto! Encontré uno perfecto para ella!" Él agarro un traje blanco de volantes, un muy bonito vestido. Sospecho que él lo escogió del resto porque lucia anticuado, pero aun así me gustaba. Tenía botones en el pecho del vestido, no se abrochaban, ellos solo eran para adornar. Edward miraba el vestido con tanta emoción, tanto amor en sus ojos y él me miro a mi, sus ojos preguntándome si lo compraba.

"Edward…nosotros ni siquiera sabemos si estoy embarazada aun…Además si lo estoy tal vez sea un pequeño Eddie!" le dije con humor, Edward hizo una mueca a su sobrenombre y sacudió su cabeza.

"No, es mi esperma y todo lo que es mío hará el trabajo un ciento diez por ciento! Además es una niña, Bella, no va a ser un niño." Dijo él presumidamente.

Me reí, "Demasiado seguro de ti mismo no crees?"

"Nop, solo estoy diciendo la verdad." Dijo él inocentemente, me reí y lo empuje juguetonamente. Dios solo faltan tres días más para que me venga el periodo, nunca me he atrasado desde que empecé a tenerlo, así que básicamente sabré enseguida si lo estoy o no.

Su expresión cambio de juguetona a seria en un parpadeo, "Bella, voy a comprar este vestido ya sea que lo apruebes o no." Dijo él y lanzo el vestido en su hombro, volviendo a mirar las ropas y continúo buscando más que le gustaran. No puede evitar rodar los ojos y reírme.

"No crees que Alice se ofenderá un poquito si ella no diseña los vestidos?" le pregunte, la cabeza de Edward se levanto y sonrió, atrapándome en un abrazo lo cual me sorprendió completamente. No sabía qué hacer, así que solo le palmee ligeramente su espalda. "Edward?"

Él trajo sus manos a mi cara y estrello sus labios con los míos en un rápido pero apasionado beso, uno que me hizo querer mucho más pero sabía que tenía que terminarlo rápido porque estábamos en un lugar público y dentro de una tienda de bebes, si odio estos besos. Él rompió nuestro beso y empezó a besar cada pulgada de mi cara, dejándome hacer lo mejor para atrapar mi aliento. Él me dio un besito en los labios una vez más, "Gracias!"

Lo mire realmente confundida, "Que? Por qué?"

Edward beso mi nariz y me hizo reír, "Porque finalmente has admitido que puedes estar embarazada." Me susurro, su cabeza en mi frente. No sabía a qué se refería, claro que me daba cuenta que tal vez estaba embarazada. Estoy segura que lo dije un par de veces…o no…?

Sacudí mi cabeza y ligeramente lo empuje alejándolo, mirando las medias, "Bueno, creo que vamos a necesitas estas…" le dije, Edward venia tras de mí, sus brazos envolvieron mi cintura, su cabeza descansando en mi hombro.

"Es tan pequeño…" susurre. Tantas emociones me llenaron cuando vi ese pequeñísimo objeto. Me llene de dicha en cuanto lo vi, aun así me asustaba mucho. "Que tal si no estoy hecha para ser madre, Edward…"

Los brazos de Edward se apretaron a mi alrededor, me beso el cuello amorosamente, "Lo serás amor, lo sé."

"Pero como lo sabes?" Él me giro en sus brazos para que quedara frente a él, su rostro completamente serio, "Vas a ser la mejor madre del mundo Bella, nunca pienses de otra manera." Dijo firmemente, podía decir que Edward creía en sus palabras con alma y corazón. No pude evitar creerle. Si Edward puede cree eso, entonces yo también puedo. Asentí con mi cabeza, Edward sonrió amorosamente y me beso la frente, "Bien."

Edward solo compro el pequeño vestido blanco y un par de medias blancas que combinaban, no lo deje comprar nada más, no quería que él elevara sus esperanzas, para ser sincera no quería tampoco que mis esperanzas se elevaran tampoco. Desde que le dije a Edward esa noche que podíamos seguir teniendo sexo sin protección él parecía no poder quitar sus manos de mí. No estaba segura si él solo era adicto a sexo o que él quería demasiado un bebe, no que a mí me importe o algo así…

Aunque si me asustaba un poco. No que estuviera asustada por Edward dejándome o algo, eso sería ridículo considerando que él básicamente brincaba de alegría porque acaba de comprar un adorable vestido de bebe, sino porque nos estábamos moviendo muy rápido. Amo a Edward, no pienses mal. Sé que voy a pasar el resto de mi vida con él, y sé que no querré a nadie más. Pero nosotros solo nos conocemos desde hace tres semanas, y estamos juntos desde hace dos, y ya estamos viendo ropas de bebe y cuarto de niños. No sé si solo soy yo o si es verdad, pero nosotros nos estamos moviendo un poquito más rápido que las relaciones promedios… Pero no creo que lo quiera de otra manera.

Nos fuimos directo después de comprar al restaurante de Esme, solo estaba a una cuadra así que caminamos desde las tiendas hacia allá después de poner todo en el auto.

El hombre, Tyler, como antes nos saludo en la puerta. Edward igual que antes me reclamo como suya para alejarlo, no pude evitar sentir pena por el pobre tipo, pero yo adoro cuando Edward se pone territorial conmigo, me excita mucho. Tyler nos escolto a la mesa donde nos sentamos la vez anterior, Esme llego enseguida y nos abrazo a los dos.

"Hola corazones, es una sorpresa verlos a los dos aquí, realmente necesitar empezar a llamar antes de venir." Dijo ella maternalmente.

"Lo siento mamá, nosotros llamaremos la próxima vez que vengamos, pero esto fue una cosa de último minuto, nosotros estábamos haciendo las compras navideñas." Le dije, Esme me dijo que la llamara mamá cuando fuimos a cenar a su casa hace una semana, ella ya tenía a los otros acostumbrados, así que también lo tome. La cara de Esme siempre se iluminaba cuando la llamaba así, ella siempre quiso hijos, pero dios es muy cruel por no dejarla tener uno propio, ella siempre ama cuando nosotros la llamamos mamá. Ella es básicamente mi segunda madre de todos modos.

"Oh! Que compraron?" pregunto ansiosamente.

Edward sacudió su cabeza, "No Esme, tu sabes que no lo vas a descubrir pronto, así que no te molestes."

La cara de Esme inmediatamente se cayó, haciéndome sentir ligeramente culpable, ella suspiro, "Bien, entonces que quieren de almuerzo?"

Ambos ordenamos y Esme se fue. Nosotros nos sentamos en completo silencio, uno confortable. Sin embargo mis pensamientos fueron interrumpidos cuando sentí algo tibio en el interior de mi muslo. Gire mi cara en dirección a Edward, él estaba mirando a otro lugar como si no tuviera idea de que estaba haciendo. Sus manos subían a cada segundo, "Edward…" le dije en tono de advertencia.

Él miro abajo hacia mí y me sonrió dulcemente, "Si amor?"

Mis mejillas ardían, "Tu sabes q-que…"

Él me miro curioso, "Que estoy haciendo? Me pregunto, su mano ahora rozaban mis labios a través del jeans, haciéndome estremecer, reprimiendo un gemido.

"Edward, es mejor que detengas eso, ahora!" le grite susurrado, solo lo suficientemente alto para que Edward escuchara, él solo me miro presumido y se encogió como si él no supiera que estaba haciéndome. Sus dedos ahora estaban frotándose en mí a través del material, enviando ondas de placer a través de mi cuerpo. Me agarre con ambas manos de la mesa, mordiendo mi labio, asustada que si no lo hacía podría gemir y alguien pudiera oírlo. Peor, Esme podría oírlo.

Quería a Edward dentro de mí, quería la mano de Edward dentro de mis bragas, quería a Edward dentro de mis bragas, pero sabía que eso no iba a pasar. También sabía que necesitaba que Edward parara, como, REALMENTE necesitaba detener a Edward. No solo estábamos en un lugar público, sino que la tía de Edward podría aparecerse en cualquier minuto, no creo que Edward o yo queramos que ella vea de que son capaces las manos de Edward. Considere quitar mis manos de la mesa y remover las suyas por la fuerza, pero mi cuerpo probablemente se doble y me haga temblar de placer, y como dije estamos en un lugar público!

Mi respiración se estaba volviendo cada vez más profunda a medida que los segundos pasaban, los dedos de Edward frotándose en mi clítoris cada vez más rápido y fuerte, la boca del estomago llenándose con tanto deseo que tenía que detenerme de brincar sobre Edward y tomarlo enfrente de su tía y de cualquiera que estuviera en el restaurante.

"Bella, estas bien? Te vez un poquito…cual es la palabra? Acalorada?" Edward pregunto presumidamente, sus dedos se movían más rápido. Lo mire y le di una mirada asesina, él se rio. Podía sentir mi orgasmo viniendo cerca y más cerca.

Solo unas cuantas embestidas más y llegaría. Cuatro, tres, dos… 'Atrás' MIERDA!

Edward removió sus manos de mi, mi cuerpo entero tenso y completamente insatisfecho. Estaba tan cerca! Oh dios como necesito desahogarme! Una mano puesta en mi frente; abrí mis ojos y vi a Esme mirándome con preocupación, "Cariño estas bien? Te vez como si tuvieras calentura, te siente como si la tuvieras también." Dijo ella preocupada. Sacudí mi cabeza, diciéndole que me sentía bien. Esme me dijo que me fuera a la cama una vez termináramos nuestro almuerzo.

Una vez ella se fue a trabajar empecé a mirar mal a Edward mientras comía mi almuerzo, él solo tenía una expresión muy arrogante en su cara, sonriendo mientras comía su comida. Apesta como mi cuerpo aun no se calma del 'casi' orgasmo, y dios yo sabía que necesitaba mi climas pronto! Dejamos el restaurante, despidiéndonos de Esme, ambos la abrazamos y le dimos un beso en la mejilla antes de irnos. Caminamos de regreso al auto en completo silencio, mi respiración seguía errática desde ese momento.

Antes que entráramos al auto, Edward brinco en mi contra el auto, sus manos en mis caderas, presionándome contra la puerta, sus labios amoldándose a los míos, su lengua envolviendo la mía. Gemí en su boca, oh dios es imposible que lo desee más de lo que lo hago ahora? Edward froto sus caderas en las mías, oh sí, es definitivamente posible ahora…

Él rompió el beso y abrió la puerta para mí, como si él no hubiera estado frotándose contra mí como un adolescente hormonal! "Oh por el amor de dios Edward!" explote en frustración, si, frustración sexual.

Entonces el cruel bastardo solo sonrió, y me metió en el carro besándome levemente los labios, "No te preocupes amor, tendrás tu descarga pronto…" me susurro, hice un puchero y cruce mis brazos sobre mi pecho, él me beso de nuevo y entonces cerró la puerta, camino alrededor y salto al auto, empezando a manejar.

Una idea malvada paso por mi mente. Si Edward tenia permitido hacerme tan frustrada, entonces supongo que tengo permitido ponerlo a él en la misma posición en la que estoy… puse mi mano en la mitad del muslo de Edward, él se tenso tan pronto sintió mi mano en él. Deje que la punta de mis dedos corrieran ligeramente por su muslo, llegando hasta arriba cerca de la punta de su pene, pero entonces movía mi mano bajando por mi pierna, ganándome un ligero gruñido. Repetí la misma acción unas cinco veces, antes de realmente acariciarlo, haciendo que brincara en su silla.

"Bella…quieres que cause un accidente automovilístico?" dijo él, enojado, yo me reí tontamente.

Él tenía una erección masiva, ligeramente lo acaricie a través del material de sus jeans, él ligeramente gimió, haciéndome sonreír. No pare de acariciarlo, quería que el supiera cómo me sentí en el restaurante, solo que a diferencia de mi, él no tenía que mantener su boca cerrada, él solo tenía que mantener sus ojos abiertos y no desviar mucho la atención hacia el placer si nosotros queríamos llegar a la casa en una pieza. Note cuando los nudillos de Edward se pusieron blancos por lo apretado que tenía el volante, haciéndome sentir un poco presumida.

Podía decir que Edward estaba llegando cerca, él estaba haciendo lo posible por no venirse. Yo quería que él supiera cómo me sentí. Así que quite mi mano de su pene, la cara de Edward se giro en mi dirección y me dio una mirada de muerte. Solo le sonreí y salude con mi mano, "Ahora sabes cómo me sentí." Fue todo lo que dije. Sabía que era cruel, sabía como se sentía, pero si yo tenía que sufrir entonces él también.

No sabía si era yo o el carro estaba yendo más rápido de lo normal, pero de todos modos, nosotros llegamos al edificio bastante rápido. Sacamos todo lo que compramos en el centro comercial, la katana de Jasper era lo más grande de todas las cosas.

Una vez entramos al apartamento, dejamos todas las codas en mi cuarto, aunque casi no podía reconocer mi alrededor , considerando que ya no duermo en él y que la mayoría de mi ropa están en el armario y gavetas de Edward, se sentía un poco raro, pero al mismo tiempo bien.

Tan pronto como estuvieron en el suelo, Edward me empujo contra la pared y estrello sus labios con los míos, su lengua no se molesto en pedir permiso para entrar, solo se adentro en mi boca, haciéndome gemir de inmediato.

Me calenté muy rápido, lo que se hizo peor cuando Edward se separo de nuevo, esto me estaba molestando seriamente.

"Lo siento Bella, pero se me olvido decirle algo a Jasper, vuelvo en dos segundos." Dijo él besándome la frente, yo hice un puchero, "no demorare."

Y con eso salió por la puerta. Me apresure al cuarto de Edward, quitándome todas mis ropas y agarrando una de sus anchas camisas de vestir, dejando mi cabello caer de mi cola de caballo sobre mis hombros como una cascada. Me revise a mi misma en el espejo, siempre pensé que me veo mejor usando las camisas de Edward y él siempre parece reaccionar cuando las uso también, así que me hice el habito de usarlas. No tenía nada bajo la camisa, así que tome mi pila de ropa del piso y la puse en la canasta de la lavandería.

Un golpe en la puerta resonó por el apartamento. Hm, curioso, Edward nunca toca. Debe haberse quedado por fuera o algo así. Prácticamente brinque a la puerta, rápidamente acomode mi cabello y tome un gran respiro. Tome la perilla y abrí la puerta, pero me encontré a mi misma lamentando esa acción muy pronto…

"Rosalie....?"


Dum, dun, dum (8) ahora viene lo que todos querían las razones de Rosalie. Pero se las dejo para el próximo capi.

Hay cambio de días para mis actualizaciones. Como algunos saben hable con la autora esta medio liada en el cole ahora mismo, así que actualiza una vez al mes, aun faltan varios capis para que ella termine la historia por lo tanto volveré a actualizar una vez a la semana, para darle chance a terminar. Así que ahora actualizare solo los jueves esta historia. You belong to me pasa a los mates y las vueltas a los domingos, así no ando tan liada.

Besos y acuérdense de darle al botoncito verde XD