21.3. Concordando
.
.
Agarró una servilleta con rudeza para así poder limpiar los cristales de sus anteojos, los cuales le estaban dando guerra pues las manchas se hacían más extensas y se convertían en borrones grasosos que tapaban su visión. Eran sus lentes de lectura, siempre se dormía tarde haciendo sus deberes o estudiando por obvias razones su vista llegaba a cansarse y preocupada de que bajara su rendimiento escolar fue a comprarse unos lentes adecuados de armazón rojo.
Suspiró porque de no haber perdido el trozo de tela que los acompañaba nada de esto sucedería. No entendía como una pequeña mancha podía provocar tanto desastre, era algo agotador y frustrante.
Pero de una forma filosófica, en tanta claridad siempre tenía que existir un punto de mugre que opacara su transparencia. Era ella sus anteojos, estaba manchada por sus decisiones, enclaustrada en una relación que no tenía comienzo y menos un final simplemente sabía que lo debía tener.
Encajaba en lo que necesitaba, era lo opuesto a su desastre personal, él era una persona tan serena que no podía haber algo equivocado en su vida. Por eso lo escogió, porque al ser mayor que ella su madurez la protegería, la amaría de una forma saludable.
¿Saludable?
¿Es que acaso había una forma saludable de amar? Si lo pensaba sensatamente, no había nada sano en ello, no podía ser ella misma, tenía que ocultarse, de esperar en las sombras por él, sabía que la quería pero… ese sentimiento en el fondo de su ser de que algo no estaba bien.
Resopló como un caballo, todo estaba perdido, tendría que comprar otros lentes porque estos estaban demasiado sucios.
—Y así se ve la desesperación por no tenerme cerca.
Parpadeó perpleja al mirar al vocero de esa voz socarrona, que se estaba colocando en la silla frente a ella, colocando los pies en otra silla a su izquierda, ambos separados por una mesa de forja.
—Hola, Li ¿necesitas algo? — preguntó con una sonrisa un poco forzada, estaba extrañada de que él le hablara y más que nada se sentara junto a ella.
Él simplemente alzó una ceja marrón oscuro con extrañeza:
—No estaría aquí si no fuéramos equipo—se cruzó de brazos.
¿Equipo?
Equipo.
Oh…
"Ese" equipo
—Oh lo siento, no lo recordaba—remarcó lo ya obvio acentuando más su sonrisa tratando de sonar amable, mientras observó la pila de libros que había en la mesa, cómo si no tuviera suficiente trabajo—, no te preocupes si deseas nos dividimos el trabajo y cada quien lo realiza a su paso, así al final observamos quien tiene las mejores ideas y decidimos con cuales quedarnos.
Shaoran la observó reflexivo, analizando sobre las opciones que dio, todo sería perfecto, no tendría que soportarla con su sonrisa congelada salida de un programa de los 60's, hasta juraba de repente escuchar esas risas de fondo, pero eso le quitaría toda la diversión.
—Me lo pensare—dijo levantándose y acercándose a ella.
¿Qué no estaba bien de su propuesta? Detestaba los trabajos en equipo, no podía hacer lo que ella quería cuando debía tomar en cuenta la opinión de otros. Por lo tanto estaba consternada de su "me lo pensare".
—Y… limpiar tus lentes no es tan difícil—agarró los anteojos de sus manos junto con otra servilleta—, lo debes hacer con suavidad.
Dijo en voz baja agarrando con delicadeza los anteojos del armazón y presionando con ligereza la servilleta en el cristal con su pulgar de norte a sur. El cuidado que ejercían sus manos en el objeto que sostenía era impresionante al ser un chico de manos grandes que se veían un poco ásperas, pero lo hacía mejor que ella. Claramente eso la hizo enfadar y sentirse embelesada por el movimiento pausado e hipnótico. Esto la hacía sentirse inútil.
Al terminar la miró fijamente y le colocó con suavidad los lentes en el puente de su nariz y en la curvatura de sus orejas, sus dedos eran cálidos.
—Mi color favorito.
Fue casi un murmullo saliendo de sus labios porque muy apenas los despego que Sakura creyó haberlo imaginado, mientras él se alejaba ella no podía sentirse más extraña con su actitud. Esta semana no podía ser más rara. Pero lo peor fue cuando por cosas de su buena maldita suerte quedo en el equipo del proyecto de la evaluación final con Shaoran Li.
.
.
Las campanillas de la puerta repiqueteaban, dando aviso de la entrada de clientes que se empapaban de un olor de café, pan y canela.
Plus C, era una de las cafeterías más concurridas de Tomoeda, era un edificio de ladrillo avejentado inspirado con el toque urbano de Nueva York, dos pisos internos separaban a la cafetería del pequeño centro recreativo que tenía el negocio.
Con diversos cuadros con recortes de poemas e imitación de pinturas de famosos pintores, a veces se generaban exposiciones de los artistas locales, además de una pared negra exclusiva para los amantes del grafitti que cambiaba el diseño cada mes, con estanterías de metal negro con libros avejentados y nuevos, títulos en varios idiomas y tomos únicos.
Era un lugar en donde la mayoría de los jóvenes se citaban para pasar la tarde, después se iban de rol a algún club disponible en el centro de la ciudad; que en realidad eran subterráneos y solo eran tres.
En la cafetería había un menú variado de cafés con sus respectivos acompañamientos dulces, que por lo general eran deliciosos.
Una camarera de cabellos rubios –teñidos porque la raíz traslucía en su cabellera- se acercó con una gran sonrisa al cliente misteriosamente atractivo que se encontraba en una esquina del local, se arregló el cabello y se subió un poco la falda puesto que sus pechos no eran algo deseable; tenía que mostrar sus largas piernas tonificadas bronceadas artificialmente como todo su cuerpo.
—Bienvenido a Plus C…
—Sí, me puedes traer un café negro y un brownie con pistaches, gracias—dijo observando su celular con el ceño fruncido sin siquiera dirigirle la mirada.
La joven mesera se quedó estática y ofendida ¿Cómo era posible que ni siquiera la mirara? Iba a abrir su boca de nuevo cuando un joven pelinegro llego.
—No crees que has sido maleducado, Shaoran—le sonrió a la camarera y se sentaba en el asiento contiguo del susodicho.
—Lo siento—miró a la camarera y le sonrió forzosamente—, pero si no llegaras tan tarde no estaría así.
—Siempre tan paciente. Querida—se dirigió a la chica de bonitas piernas—, podrías traerme un frapuchino de coco con una magdalena de moras—le dedicó una sonrisa leve, pero en sus ojos había una nota de peligro y perversión.
Suspiró cuando la chica se fue, observando el contonear de la orilla de su falda contra sus muslos.
—No sé cómo puedes ser tan huraño con encantos como ella.
—¿Qué descubriste? —lo miró sin hacer caso de su comentario.
El joven de ojos celestes lo observó con sorna, tenía tanto y nada que decirle. Observó a su compañero, tenía buena pinta si no fuera porque Shaoran era muy remilgado ya hubiera… bueno lástima que no le gustara experimentar, sería muy divertido.
Colocó los codos en la mesa para entrelazar las manos creando una cama para su barbilla.
—Estuve investigando por aquí y por allá, pero me topé con cosas muy extrañas y a la vez perturbantes.
—Spinnel, ya dime que sabes. Y te he dicho que dejes de beber esa cosa "orgánica" que solo te hace imbécil.
—Calmado, esa cosa "orgánica" como tú le dices, me salvo la vida. Pero bueno, ¿acaso eres doctor?
Sin esperar respuesta prosiguió con su plática. Mientras sacaba un folder manila de un grosor considerable.
—Encontré que están haciendo ciertas transacciones ilícitas, entre tu padre y el dueño de los Yakuza. Ellos intercambian protección por secretos, entre… otras cosas. Todo eso lo tienen oculto bajo el nombre de 894, como una empresa de bajo perfil que ayuda caritativamente al gobierno y se enfoca en la salud popular, ja, los muy perros solamente dominando a los pobres para que hagan su voluntad y así ganar poder. Pero… eso ya lo sabías.
Shaoran apretaba su mandíbula, claro que lo sabía, eso era algo de lo que su padre se jactaba cada dos por tres. Lo que no entendía era porque se lo recordaba si eso no tiene nada que ver con lo que le había pedido investigar.
—Sé que te preguntas y eso que tiene que ver con lo que me pediste. Pues Shaoran… tu madre era nieta de uno de los miembros más antiguos y poderosos de esa maldita organización e hija de un integrante de los Sun Yee On.
Él lo miró como si dos cabezas le hubieran crecido en el hombro, tragando pesado, mirando el café que la mesera ponía en enfrente de sus manos.
No, esto no podría ser. ¿O sí?
Mi mamá, mi dulce madre… no.
Su abuelo, de lo que recordaba de él era un anciano agradable, lo quería, pero tenía las manos ensangrentadas.
Pero, ¿Por qué yo no lo sabía? Se supone que soy parte de esa familia.
Por supuesto sabia la respuesta, su padre lo consideraba inferior a su hermano.
—Gracias, Linda—le guiñó un ojo y bebió un sorbo de su frapuchino, sabía que no debía beber azúcar pero le valía un comino, lo necesitaba—, pero eso no es todo…—mordió el panquecito deleitándose del sabor.
.
.
Tenía el sobre en sus manos, hacía unos minutos que Spinnel se había ido, dejándolo hecho nudos en la cabeza. Todo lo que creía, a quien más respetaba, todo se había ido al carajo. Ahora no sabía nada, tenía un plan: derrumbar a su padre, sacar sus "trapos sucios".
Lo que no esperaba era que su madre estuviera tan involucrada y que toda una gran sátira de maleantes… no podría luchar contra eso. Pero tenía que hacer algo, no podía vivir así, ya no más.
Tantos malditos engaños.
No era suficiente con ser repudiado por su padre, ni siquiera el esfuerzo durante su adolescencia de llevarse bien con él, ni después del accidente de su mamá. Si es que era un accidente. Lo único a su favor era su fortaleza de acabar con él, su padre. Quería destruirlo por destruir la vida de su mamá.
Y todo estaba en sus manos, literalmente, porque en ese sobre venía todo lo que Spinnel le había explicado en un "breve" resumen.
Se levantó de su silla y se dirigió a la caja, tenía que irse y aclarar su mente en algún lugar. Que no fuera su casa claro.
—Vamos, Sakura, sabes muy bien que nunca sales, quisiera saber a qué debemos tu divina presencia.
—Chicas, no digan eso, si salgo con…
—No es verdad—todas empezaron a reír.
Shaoran se detuvo un rato, en realidad no es que pudiera avanzar porque había una larga fila, lo bueno es que tenía buena audición para escuchar lo que su pareja estaba hablando. No es que fuera un chismoso, le valía un… pepino lo que ella hiciera, pero… no negaba que quería conocer con qué la podría fastidiar.
Bueno… tal vez si era un poco curioso, pero nada más, no había nada de malo en eso.
—Bueno, lo siento pero la escuela me absorbe—dijo sorbiendo su moka.
—Claro, sabemos que estas luchando por lo que quieres, eso es de admirarse, yo no aguantaría como tu tanta presión solo por una beca—comentó una de sus amigas de cabellos rojizos y ondulados.
—No es cualquier beca, Chiharu, mira que vivir un año en otro continente es… uff…difícil—dijo su amiga de anteojos.
—Sí lo es, pero yo sé que Sakura lo lograra—una sonrisa maternal se extiende por su rostro.
—Gracias, les prometo que no las volveré a abandonar.
Así que la listilla está participando para la beca a Washington, D.C.
—Bueno… dinos quien te atrae de la universidad—un resplandor brilló en los anteojos de su amiga Naoko.
Sakura solamente se atragantó.
—¿De qué hablas?
—Vamos, que sabemos que alguien te gusta, mira por tu sonrojo, de seguro esta en nuestro salón porque cuando sales de ahí no miras a nadie.
—No sé de qué hablas, Naoko, no me gusta nadie—dijo evitando la mirada de sus amigas.
—Oh, Sakura eres tan mala mintiendo, mira cómo te pones, a ver quién será—Chiharu tocó su barbilla pensativa—tiene que ser alguien guapo e inteligente.
Sí. Pensó Sakura.
—Con personalidad—ríe Rika participando en el acertijo.
Sí. Sonrío.
—Con el que hables.
Sí. Suspiró.
Entonces a una de ellas se le ilumino su rostro.
—¡Ya sé quién es!
Sakura se puso nerviosa, Oh no…
—Li—afirma Chiharu.
—¡¿Qué?! —tartamudeo Sakura.
A lo que un muy consternado Shaoran se tropezó con el bote de basura cuando avanzaba en la fila, lo bueno es que una pared dividía esas mesas de la fila.
—Sí, vi que tienes su pluma y el día que nos formaron por equipos en la clase del profesor Yukito, de hecho estabas un poco nerviosa cuando te formaron con él.
—Yo… yo…—en realidad no sabía que decir, por un lado estaba aliviada pero por otro consternada.
Ella con Li.
Por favor, sería como si su abuelo fuera boxeador a sus ochenta años.
Imposible.
—No te preocupes, Saku, no diremos nada y no tienes que decir nada que no quieras, te conocemos y con que estés con nosotras basta—la animó Rika.
—Pero, deberías aprovechar el estar con él, mira que tiene un buen trasero—rió la pelirroja.
—¡Chiharu, tienes novio! —se exaltó Sakura poniéndose roja.
Oh, están hablando de mi trasero. Él ego masculino de cierto castaño subió.
—¿Y? eso no impide que tenga ojos.
—Además, tiene lindo cabello y lindos ojos, no solo su trasero—comentó Sakura como si fuera algo obvio, entonces se dio cuenta de lo que dijo y que tres pares de ojos la miraban. —Yo… no quise decir eso es que… agh—se hundió en su asiento.
—Tranquila, me alegro que hayas encontrado a tu Veintiuno—sonríe Rika.
¿Veintiuno? Se preguntó un Shaoran aturdido.
—¿De qué hablas Rika?
—Naoko, me sorprende que se te pase algo por alto, pero no sé si recuerdan el disco de Sakura, el que su hermano le regalo de Alanis Morissette, hay una canción que se llama 21 things I want In a lover, ella juro y perjuro a sus quince que el que describían era su chico perfecto.
Sakura solo pudo sonrojarse, no podía creer que se acordaran de eso, aunque lo aplicaran con el chico equivocado. Li no tenía ninguna de esas características. Pero, las dejaría creerlo, era mejor eso a que supieran la verdad.
—Disculpe, usted sigue.
Shaoran solo miró a la cajera con vergüenza y saco su billetera.
Dios, no puedo creerlo, pero si Kinomoto no… ¿o sí?
—Señorita, ¿tiene una pluma?
.
.
—Señorita, le mandan esto.
Una camarera le da a Sakura una servilleta doblada a la mitad, sus amigas la miraron expectantes.
—¿Qué dice? —curioseo la amante de las historias de terror.
—Eh…—entonces se levantó de su lugar con el rostro sonrojado pero no de vergüenza sino de odio, giro la cabeza.
Al quedar en frente del aparador de la entrada, lo vio.
Él estaba ahí.
¿Habrá escuchado?
Pero entonces Shaoran Li la miró fijamente con ojos burlones, le sonrió ladinamente y la saludo con la mano tocando su frente al estilo militar.
Oh… no, sí escucho. ¿Qué haré ahora?
Trago pesado mientras arrugaba la servilleta con su mano en un puño.
"Ya lo pensé.
Nos vemos mañana después de clases.
En tu casa.
Li Shaoran.
P.D. Tu trasero también es… aceptable."
.
.
Hola! (I will wait, Iwillwait, Iwillwait... for you... así unas cinco mil veces más, no pude aguantar no poner esta canción)
Sí, lo sé, lo lamento, creo que fueron 3 semanas sin un capitulo pero tuve necesidades universitarias e.e, mi trabajo final (con el que quede inconforme ¬¬) pero ya se acabó ahora papeleos de nuevo ingreso pffff...
Me he ido por las ramas. ¿Qué les pareció este capítulo? Se dieron cuenta que cambie un poquitín la sinopsis, espero que no esté muy revuelto, mañana lo revisare porque es tarde y quería subir algo para ustedes. Es que, era frustrante escribir hace dos semanas porque no me gustaba, o era mucho de esto o aquello o nada de nada (no sé si me entiendan). Y luego me enfrasque en una trilogía que me obsesiono y volvió loca, Dios, dos días y fue suficiente para agregar a una autora a mi lista favorita, lloré, con eso digo todo. Además tengo dos historias peleando en mi cabeza D:! pero hasta que lleve más avance con esta seguiré con otras.
LES recomiendo que oigan la canción que se menciona porque de ahí viene todo (bueno y de otras canciones), me dio un tiempo por oír a Alanis, una obsesión de todas sus canciones pero ya la deje. Así me sucede, después busco otras cosas.
Primero, gracias por sus lindos reviews (que al rato contestare) que hacían que mi conciencia dijera: !no lo dejes, pero termina esa maldito proyecto de una vez!, así que lo siento, prometo no tardar y actualizar mínimo cada semana xP.
Segundo, gracias por sus favs, follows y Alertas, eso quiere decir que les gusta aunque sea solo el principio ;O, eso sí, tengo escenas escritas sin orden porque cuando te llega la idea tienes que anotarla aunque sea en papel de baño! (ok, exagere).
AlysonLi, Kendrix astrix, Li Kinomoto Blue, kastlikinomoto, .7, yeyuperez, Kyary-Chan13, LadySuzume-Chan, Sakura Li Kou, andreeauchiha, kastlikinomoto, saku-princess
Merci beaucoup! (es que en francés todo se oye bonito :P, si me equivoque en sus nombres lo siento e,e)
Aquí los reviews de los que no tienen cuenta o son "anónimos":
SakuraKikyou: Hola, espero y sigas leyendo, poco a poco esos dos se acercaran jajaja. Nakuru, bueno... hay seguirla leyendo porque también tiene su historia, pero si es una... eso. Shaoran siente odio, quien no después de lo que pasó el pobre con un padre que es un hijo de su mamá :P y que no tiene apoyo de nadie. Y Sakura... bueno es Sakura jajaja, y es Yukito aquí se aclara. Hasta pronto!
cami-chan: Que bueno que te pareció interesante, espero y sigas leyendo.
Próximo cap: Descubierto
Bueno, me despido, hasta pronto!
Tengan dulces sueños, días, tardes, lo que sean ;B.
