Yo: Qué capítulo para más triste!
Miyako: ¿Otra muerte?
Yo: Sí *suspiro*
Boomer: Miyako, ¿cierto?
Yo: Lamentablemente así es
Miako y Boomer: QUEEE! YO/ELLA NO DEBO/DEBE MORIR
Yo: No es mi culpa *sniff sniff*
Miyako: ¿Y de quién es?
Boomer: Mataré a esa personas
Yo: hemm…bueno es… este… Mejor vamos con las notas!
NOTA: Los chicos y las chicas no son míos, no son tuyos, no son nuestros ni vuestros, sólo es mio, tuyo, nuestro y vuestro el secreto de mi nombre, próximamente revelado.
NOTA2: Ellas, 16; ellos, 18
(Punto de vista de Boomer)
- Demonios! ¿Por qué no puedo decírcelo? – les dije a mis "brothers" Birck y Butch.
- Pero ayer te estabas animando Boomer, no seas así y ya suéltaselo – me dijo Brick, como si fuese tan fácil.
- O se lo dices tú, o vamos nosotros – me amenazó Butch, y cuando él te hace una amenaza, la cumple *trago saliva*
- Bien bien, se lo diré mañana mismo, espero – lo último lo dije en voz mínima, como si fuese un monólogo para mí mismo.
(Al día siguiente)
Jueves, colegio, Miyako. Para mi mala suerte, hoy nos tocan todas las clases juntos, espero poderle decírselo en alguna de esas clases, porque prefiero que se entere por mí, que por MIS amigos.
- Muy bien chicos, la clase de lengua ha terminado, pueden ir a su siguiente clase – por fin, no entiendo lengua y menos con Miyako a mi costado, con su sonrisa y…y…
- Hola – me dice ella, tan angelicalmente.
- Ho… hola – mierda, justo ahora tartamudeo – te quiero decir algo, ¿puedo?
- Claro – me dice tan inocentemente.
- Tú, bueno tú, iré al grano, me gusta Miyako, y mucho. ¿Quisiera ser mi novia? – listo, lo dije y su reacción fue… SE DESMAYÓ.
La vi tirada en el piso y fui hacia donde ella, cuando le cogí la muñeca, noté la ausencia de pulso, la llevé a la enfermería lo más rápido posible. Luego de un par de minutos escuché la sirena de la ambulancia y vi como se la llevaban al hospital.
(Después de la escuela)
- SI NO SE LO HUBIERA DICHO SEGUIRÍA AQUÍ – me recriminé en frente de mis amigos.
- Boomer no te culpes… - trató de terminar Butch pero Brick lo cortó.
- Déjalo. Mejor brother anda al hospital a ver qué le pasó, anda, nosotros te cubrimos, decimos que estás en alguna de nuestras casas, quédate con ella.
- Gracias – dije y me dirigí al hospital.
En el hospital me enteré de lo que le había pasado: sufrió un paro cardiaco por una impresión fuerte, al parecer ella sufría del corazón y yo no lo sabía, me siento pésimo, me siento un asco. Por suerte, dicen que se recuperó, sólo un poco, pero que al menos está fuera de peligro, aunque lo más recomendable es que no reciba ninguna otra impresión fuerte.
- ¿Puedo ir a verla? – pregunté cortésmente a una enfermera, la cual me dio una sonrisa, ¿alentadora, tal vez? Y me hizo pasar a una habitación donde ella estaba descansando plácidamente.
- Trate de no despertarla, y si eso pasa, por favor no avisa – me dijo la señorita de blanco.
- Está bien – le contesté y se fue, dejándome a solas con mi Miyako.
- Hola – le susurré y como si supiese que estoy desprevenido, me agarró la mano y me contestó:
- Ho…hola – sonaba débil – Respecto a tu pregunta -¿cómo se acordó? – yo te respondo que sí.
- Oh! Gracias Miyako, esperemos a que salgas del hospital y lo celebramos, ¿sí? – le dije cariñosamente pero ella me dijo algo que me llegó hasta el alma:
- Si ya me llegó el tiempo de morir, quiero que sea en tus brazos – y me acerqué como por instinto, la besé y…pereció un mis brazos, en mis labios.
Yo: *sniff sniff* esta es una historia que me llegó profundamente, muy muy en el fondo
Miyako: En verdad es triste, y más aún la última parte
Boomer: Por favor MIyako, no te mueras en mis brazos ¿sí?
Miyako: Boomer, YO NO PIENSO MORIRME EN TUS BRAZOS
Yo: claro, ella no te quiere, sólo en el fic
Miyako: Si lo quiero, es mi amigo *sonrojo*
Boomer: Yupi, bueno, comenten nuestra historia por favor, se los agradeceré mucho.
Yo: BOOMER, YO DIGO ESO, PERO YA QUE. GRACIAS POR LEER!
