Disclaimer: todos los personajes son de Meyer y la historia es de VampireAngel94 yo solo la traduzco con su permiso.

Un millón de gracias por sus reviews. Ahora como es viernes los dejo con lo que les interesa. El capi XD


Capitulo veintiocho

Cuando me desperté, no estaba donde quería estar.

Escuché el pitido del monitor cardiaco junto a mí, haciéndome moverme incómodamente en la cama en donde estaba recostado, mis brazos buscaban por algo que yo sabía no estaba aquí. Cuando mis manos encontraron algo pequeño y cálido, de inmediato salte a conclusiones, mis ojos se abrieron a la posibilidad de que ella estuviera de regreso. Que ella aun me quisiera,

Mis ojos se humedecieron, no era ella. La cabeza de Alice descansaba sobre sus brazos, durmiendo, o, estaba durmiendo hasta que sintió la cama moverse. Tan pronto sus ojos se abrieron y me vio, lanzó sus brazos a mí alrededor, abrazándome con su pequeña forma.

"¡Oh dios mío, Edward! ¿Qué pasó?" lloró Alice.

"N-no lo sé, Alice…" le susurré.

Ella puso su mano en mi hombro y se alejó para examinarme, antes de sonreír aliviada, "No sabía que te pasaba contigo. Carlisle dijo que estabas bien, pero para mí había más, tú no eres el tipo que se desmaya, ¿por qué demonios lo hiciste en la mitad de la calle?"

Las lágrimas que había tratado de detener volvieron. Agaché mi cabeza mientras podía sentir mi labio inferior temblar. Ella se había ido. Ella realmente se había ido. No era un sueño…Mientras mis pensamientos surgían, mis lágrimas seguían cayendo. No me importaba que fuera poco varonil, no me importaba que Alice estuviera en el cuarto, mirando cómo me venía abajo. No me importaba. Porque ya no tenía mi corazón, ya no tenía a Bella.

"¿Edward…? ¿Qué sucedió?" Alice pregunto suavemente, ella se movió en la cama, su mano en mi hombro y guió ligeramente mi cuerpo hacia ella, dejándome llorar en su hombro,

"E-ella me de-jo, Alice," sollocé, "Ella se fue."

"¿Qué?" preguntó, su voz sonaba como un venado frente a las luces de un auto.

"¡Se fue!" le grité, ¿qué? ¿Acaso esta sorda?

"¿Quién se fue?" preguntó lo obvio.

No podía soportarlo, sabía que estaba fuera de lugar, pero empujé a Alice de mí y de la cama, y grite, "¡Bella! ¡Ella es quién! ¡Ella me dejo!"

La expresión de Alice, pronto cambio de herida a confusa, "¿Qué? ¿Por qué?

No le respondí, mis hombros empezaron a sacudirse mientras enterraba mi cara en mis manos. Lo sabía. La mierda, que lo sabía. Sabía que mi felicidad no durara. No lo merezco. No merezco la felicidad que Bella me dio. Soy un peso muerto. Obligo a las personas a caer. Demonios. Le supliqué a Bella que se quedara conmigo, hasta trate de sobornarla, ¿qué tan jodidamente patético puedo ser?

Alice, trato de confortarme, pero la alejé. No merezco su calidez, ella probablemente solo siente lastima de mi, solo se queda a mi lado por nuestra relación sanguínea. Ella parecía herida por mi reacción a cada una de sus reconfortantes palabras; me dolor se hacía peor al ver que puse a mi hermanita a sufrir también. Pero, no podía evitarlo. Verla parada diciéndome que todo estaría bien. ¡Cuando ciertamente nunca estaría bien! Mi prometida a la que amo más que a mi propio corazón, rompió conmigo y me dijo ¡que el bebé que tanto deseaba fue perdido! ¿Cómo puede ella, solo pararse allí y decirme que todo estará bien?

Nunca estará bien.

No me tomó mucho tiempo salir del hospital, ellos me dieron unas pastillas a las cuales no les presté atención y me dijeron que las tomara. La tiré en el basurero una vez estuve fuera del hospital. Alice trató de convencerme que la dejara llevarme al apartamento, pero quería, no, necesitaba caminar. Ella no pareció tomar muy bien mis palabras, así que decidió suplicarme, sin embargo yo ya iba alejándome por la calle.

Lo vi todo tan diferente. Ayer. Veía las cosas brillantes, encantadoras y cálidas. Ahora lo veía todo por lo que realmente eran, aburridas, sin vida y frías. No sabía que la temperatura aquí era la misma que en el Polo Norte. Podía sentir mi corazón congelándose lentamente, el sentimiento era sobrecogedor. No sabía a dónde mis pies me llevaban hasta que me detuve en frente a un lugar que acosara mis pesadillas hasta el día que muera.

Los muelles.

Mi corazón se abrió mientras se repetía la escena que ahora hizo mi vida sin sentido. No me di cuenta hasta que me percaté que estaba parado en el mismo lugar en el mismo espacio en que me paré…entonces. No sabía lo que estaba pensando, pero no me podía mover, estaba petrificado. ¡No me podía mover, demonios, casi no podía respirar! Miraba el mismo lugar donde mi vida se detuvo, donde mi ángel una vez estuvo parada, donde Bella estuvo parada. Antes de correr.

Parado aquí. No lo sé. Es como si estuviera esperando. Esperando a despertando. Esperando a despertarme con mi ángel aun fuertemente envuelta en mis brazos, mi hijo aun en su vientre, el hermoso rostro de Bella sonriéndome amorosamente. Sabía porque estaba aquí. Está esperando. Pero no para despertarme. Estaba esperando por Bella. La manera en la que ella actuó…no parecía ella. Así que me quedé. Esperando por ella. Aunque sabía que ella no vendría, pero una pequeña parte…la pequeña parte que dominaba todo pensamiento negativo que tenia, me hizo quedarme, me hacia aferrarme a la pequeña cordura que me quedaba, era todo lo que me quedaba.

No sabía cuánto tiempo me quedé allí, pero una cálida mano en mi hombro me llamó la atención. Giré mi cabeza, una pequeña parte de mí, la positiva, brinco de arriba abajo, rogando que fuera Bella.

No lo era.

"¿Edward, qué estás haciendo acá afuera?" me preguntó James.

Mi estomago se redujo, "Nada."

Él frunció el ceño, "¿Hombre, estas bien?"

No quería hablar, definitivamente no con James. No podía fingir una sonrisa, creo que nunca sería capaz de fingir una emoción cercana a la felicidad de nuevo, solo asentí, "Sí"

"¿Sabes que sé, que estas mintiendo, verdad?" me preguntó

Me encogí de hombros.

"¿Dónde está tu novia? Yo pensaba que ustedes dos estaban unidos por las caderas" James sonrió, supongo que tratando de aligerar mi ánimo.

Aunque sabía que él, no se había enterado, no pude evitar la persistente voz en el fondo de mi cabeza que me rogaba porque le diera un puñetazo. Que me rogaba que golpeara a cualquiera que se atreviera a decir su nombre. Pero mantuve esos sentimientos a raya, la última cosa que quería era una demanda, "Nosotros rompimos."

"Aw hombre, eso es realmente malo, ¿cuándo paso eso?" preguntó.

Cierra la boca, James… "Esta tarde."

"Eso apesta, ¿quién dejo a quién?"

Apreté mis dientes, "Realmente no quiero hablar sobre eso James."

Sonrió con burla, "Creo que tengo mi respuesta…"

Lo perdí, lo agarré de la camisa y lo halé hacia mí, no necesitaba ver mi rostro para saber que tenía una expresión asesina, gruñí, "¡Cierra la maldita boca James, antes que haga algo que lamente!"

James me empujo, solté mi agarré en su camisa, "Lo siento, no quise decir eso."

"Déjame solo James." Le siseé.

Murmuró algo mientras se alejaba, no llegue a entender que dijo, pero no me importaba. Me deje ahogar en mi propio dolor. Nunca he sido una persona violenta. Nunca he maldecido, querido golpear a alguien—sin tener una razón válida — o ser cruel. Nunca he sido esa clase de persona. Pero aquí estoy. Y no me importa. Todo lo que me importaba era… ¿Qué? ¿Qué hay para importarme en un mundo sin el sol?

Creo que la única cosa que realmente me hacia continuar era el hecho que ella seguía viva. Ella dijo que no era feliz conmigo, ¿eso significa que ella puede ser feliz con alguien más? Mi sangre empezó a hervir de solo pensar en MI ángel con otro hombre, tocándola en formas que ella solo me permitía a mí. Sin embargo mi enojo solo era con el hombre. No con Bella. Nunca con Bella. Nunca podría enojarme con ella, ella merece felicidad, y yo debería dejarla tenerla.

Lagrimas cayeron de mis ojos una vez más; mi Bella, ya no era más mi Bella. El pensamiento me llegó con fuerza completa. Estaba a punto de un ataque de pánico. Necesitaba disminuir mi ritmo cardiaco.

Así que me fui a un bar.


Me desperté la mañana siguiente en mi escritorio, una masiva resaca me dio la bienvenida con una nota pegada en mi frente. La arranqué refunfuñando.

Día uno, segunda vez que me despierto sin mi ángel en mis brazos.

Estaba muerto. Tal vez no esté muerto aun, pero sabía que si me emborrachaba estúpidamente de nuevo, posiblemente lo esté pronto. Que gracioso. Se dice que cuando uno embriaga se olvida de las cosas. Yo no. Aunque en las películas y novelas los hombres van a bares y beben hasta olvidar sus problemas. Eso no funcionó para mí. Terminé con una Resaca, seguro, pero no olvide, no se fue el dolor, si hice algo fue alentarlo. Anoche, aunque estaba totalmente intoxicado, mi mente seguía alerta al dolor. Así que evité mi apartamento. Todo seguía allí. Mis cosas y las de Bella. Eso significa que no puedo pasar un pie por esa puerta.

Mi bolsillo vibró, lo cual era un poco raro, pero de todos modos metí mi mano y saqué mi celular.

12 llamadas perdidas, 11 nuevos mensajes.

Genial, pensé sarcásticamente. La última cosa que quería hacer, era hablar con ALGUIEN, mucho menos doce de ellos. Sin embargo escuché mis mensajes, eso parecía lo suficientemente inofensivo, ¿verdad? Es una llamada de una sola vía, sin hablar, sin discutir.

Presioné el primero, por supuesto, era Alice, "¿Edward? ¿Dónde estás? No estás en tu apartamento y estoy preocupada. Por favor llámame."

Parecía inofensivo, lo borré y fui al próximo mensaje, y de nuevo era Alice, "Edward, por favor. Estoy realmente preocupad. Sé que debes estar pasando un muy mal mome-"corté el mensaje de voz antes de que terminara. Rápidamente borré todos los mensajes de Alice, solo dejando tres. Me sentía mal por causarle dolor a Alice, pero no podía evitarlo, ella solo debería preocuparse por ella misma, el stress no le hace bien al bebe…

Bebe…hice una mueca. La peor parte de todo este fiasco es que no termina. Nunca terminara. Mi corazón no se puede enmendar, ¿Cómo puede sin puntadas? Sin ellas mi corazón solo se dañaría cada vez más antes de rendirse.

Mi teléfono vibró y sonó, probablemente era Alice, nuevamente. Decidí ser bueno esta vez y responder, si no lo hacía ahora, entonces ella probablemente llamaría a la policía y tendría un equipo completo buscándome. Tomé una amplia respiración antes responderle.

"¡Hola!" saludé

"Hola Edward." Una voz anónima habló, esta voz era falsa, sonaba como el tipo de voz que usaban los asesinos en las películas cuando llamaban a casa de alguien para asustarlos.

"¿Puedo preguntar, quien es? Froté mi frente, tratando de deshacerme de mi dolor de cabeza.

"Lo siento, no puedo decirte." Replicó.

Suspiré, "Mira, voy a colgar el teléfono ahora."

Estaba a punto de quitar el teléfono de mi oído cuando lo escuche, "Si fuera tu, no haría eso."

"¿Oh?"

"Si valoras la vida de tu prometida, entonces, te sugiero que no lo hagas" Mi corazón se detuvo por sus palabras, aunque no estaba corriendo más de prisa de todos modos.

"¿Qué?" pregunté para estar seguro.

"A las ocho en punto esta noche, el edificio donde actualmente estoy con tu prometida, volará por los aires. Yo estaré bien, no te preocupes por mí, pero sin embargo tu prometida…ella estará un poquito atada en ese momento." Se rió.

"¿Qué le has hecho?" grité atreves del celular. Mi corazón corría, aunque ayer se despedazo, aun había piezas que quedaban. Si pensaba tener algo de vida, los necesitaba, y sin Bella, no habrá ni siquiera un corazón que bombeé oxigeno a mi cuerpo.

"Cálmate. Ella está justo aquí."

Un momento de silencio y lo escuché, escuché su voz como campanillas, "¡Edward!"

Mi corazón latió por primera vez en estos días, "¡Bella!"

"Edward no l" la voz de mi ángel fue cortada.

"¡Bella!" la llamé gritándole al teléfono, esto solo causo que el malnacido se riera.

"Ah, el primer amor siempre nos aplasta, ¿no lo adoras? Aunque personalmente preferiría no ser el aplastado…"

"¡Déjala ir, bastardo!" grité

"Planeo hacerlo, después que tú me des lo que quiero."

"¿Qué es lo que quieres? ¡Te daré lo que sea!" le daría mi vida si tuviera que hacerlo.

"Ven a las siete y treinta en la avenida 1750 Occidental. Si le dices una sola palabra a alguien o trata de traer policías, entonces tal vez creo que la bomba explotará antes de que alguien pueda llegar a ella. Así que no trates de hacer nada estúpido." Me amenazó.

"Sí, pero te juro por dios que si tú la lasti-" la línea fue cerrada.

Me senté, con mi celular aun presionado en mi oído. Mierda, ¿Qué tal si le pasa algo a Bella? ¿Qué tal si no la saco a tiempo? Algo va- Mis manos temblaban tanto que mi teléfono se cayó al suelo, asustándome. Me agaché a recogerlo y lo cerré.

"Jessica!" grité, por favor no me digas que es tan temprano que ella no ha llegado…

La puerta se abrió, deje escapar un suspiro de casi alivio., "¿Sr. Cullen? ¿Cuándo entró?"

"Eso no importa; necesito que me averigües algo." respiré

Ella asintió, "Averigua si la Avenida 1750 Occidental es en Seattle."

"¿Eso es todo?" me preguntó, mi mente solo quería gritarle y decirle que se fuera y lo hiciera.

"Sí, por favor apresúrate." Le dije.

Con un asentimiento ella salió de la puerta, me deje caer en mi silla, mis manos recorrían mi cabello y lo tiraban. ¡No podía creer que fuera tan idiota! ¡Debería haberme quedado con ella ayer! ¡Debería haber evitado que la secuestraran! ¡Es Bella! ¡Ella puede encontrar problemas en un psiquiátrico!

A pesar de todas mis preocupaciones y latigazos mentales, no podía evitar sentir un ligero alivio al saber que voy a volver a mi ángel. Una vez más.


Ya ven que les cumplí. Espero que les haya gustado el capi y recuerden que no se vale matar a la traductora XD

Déjenme saber que les pareció. Nos vemos el domingo en verdades.