Yo: Wii, otro capítulo.
Momoko: Wii, hasta que te encontré.
Yo: *trago saliva* Mo…Momoko, discúlpame, yo… waaa, moriré
Brick: Ven Momoko, yo me encargo.
Yo: *glup* No Brick, tu eres bueno conmigo.
Brick: *se me acerca* *en voz muy baja* Corres a las tres ¿ok?
Momoko: Apúrate Brick
Brick: Tres!
Momoko: Waa! La dejaste escapar! …
NOTA: Los chicos no me pertenecen, las chicas menos, no me pertenece nada T_T
NOTA2: Los chicos tienen 16 y las chicas 15.
(Momoko PDV)
- Miyako! ¿Cuántas cartas tienes hoy? – le dije a mi amiga.
- Hay Momoko, tú siempre te interesas en eso – me respondió.
- Es que yo no recibo ninguna pero me alegro de que tú sí – dije.
- Momoko, ya vamos, guarda rápido tus cosas, me muero de hambre – dijo Kaoru.
- Está bien, está bien, ya me apuro – dije y abrí mi casillero con la intención de guardar mis cosas, pero de repente un sobre cayó de mi casillero al piso. Tiré mis cosas dentro de mi casillero, recogí el sobre, que por cierto era de color rojo carmesí, y lo abrí.
Dentro había un papel doblado en cuatro, lo desdoblé y comencé a leer en voz alta lo que decía:
/ Yo solía pensar que sabía quién eras tú
no sabía que dentro de ti yo iba encontrar la luz
no sabía que existía un mundo así
no sabía que podía ser tan feliz /
- Al parecer es una estrofa de una canción – dijo Miyako.
- … - no sabía que decir, sólo me quedé leyendo el papel hasta que…
- Momoko! – gritó Kaoru.
- AH! Kaoru, me asustaste.
- No salías de tu trance. Además, el sobre dice:
/ Para: Momoko
De: Un admirador secreto /
- Un admirador secreto – repetí.
- ¿La carta tiene posdata? – preguntó Miyako
- Déjame ver… Sí, y dice:
/ Guarda bien esta carta, es la primera de las siete que de mi parte recibirás /
- La primera de siete – dije para mis adentros - ¡Qué emoción! – grité.
(Segundo día, segunda carta)
- Otra carta espero recibir, de mi admirador para mí, para mí – dije al tiempo que habría mi casillero y dicho y hecho, otra carta cayó al suelo:
/ Y la vida pasaba de largo vacía sin emoción
no había nada flotando en el aire abrazándome el corazón
y llegaste tú y el mundo me abrazó
y llegaste tú y el mundo se paró
Pdta. Guarda bien esta carta, es la segunda de las siete que de mi parte recibirás /
- Genial, al parecer una carta diaria, veremos que dice la de mañana – me dije..
(Tercer día, tercera carta)
- Momoko, si ayer recibiste otra carta ¿te aseguras de que hoy habrá otra? – me preguntó Miyako.
- Claro, estoy muy muy segura – y abrí mi casillero. Yo tenía razón, otra carta apareció:
/ Y llegaste tú y me sorprendió
el poder que había en este amor
y llegaste tú una bendición
aún recuerdo el momento en que todo cambió
Pdta. Guarda bien esta carta, es la tercera de las siete que de mi parte recibirás /
- Yo te lo dije Miyako, yo te lo dije – sonreí.
(Cuarto día, cuarta carta)
- Vamos Kaoru, yo quiero que veas como otra carta va a estar en mi casillero – le dije a mi amiga.
- Está bien, ya voy – me respondió y me siguió.
Cuando abrí mi casillero, Kaoru sacó la carta, la abrió y la leyó:
/ Y llegaste tú y me sorprendió
el poder que hay en este amor
y llegaste tú, una bendición
aún recuerdo cuando llegaste tú
Pdta. Guarda bien esta carta, es la cuarta de las siete que de mi parte recibirás /
- O sólo soy yo o este admirador tuyo repite la posdata – me dijo.
- No seas así… aunque tienes razón… pero no vuelvas a decir eso o algo malo de él – le dije.
- Cálmate, era sólo un comentario.
(Quinto día, quinta carta)
Esta vez fui a mi casillero sólo para recoger mi carta.
/ Hoy que estoy en tus brazos recuerdo mi soledad
y me río pensando en las veces que yo te dejé pasar
y llegaste tú y el mundo me abrazó
y llegaste tú y el mundo se paró
Pdta. Guarda bien esta carta, es la quinta de las siete que de mi parte recibirás /
La leí y comencé a pensar en algo:
Son siete cartas, y todas me las ha ido dejando en mi casillero, ya estamos viernes y obviamente mañana no hay colegio… eso quiere decir que: ¡Tendré que esperar hasta el lunes para recibir mi otra carta! No puede ser
(Sexto día, sexta carta)
Sábado, no hay colegio y tampoco habrá cartas, ¡qué tristeza!
- Momoko, hay una carta para ti – escuché que mi mamá me gritaba desde el piso de abajo.
Salí corriendo de mi habitación, muy esperanzada y en efecto me encontré a mi mamá con un sobre rojo carmesí en sus manos.
- Gracias mamá – le dije y comencé a leer la carta:
/ Y llegaste tú y me sorprendió
el poder que había en este amor
y llegaste tú una bendición
aún recuerdo el momento en que todo cambió
y llegaste tú y me sorprendió
el poder que hay en este amor
y llegaste tú, una bendición
aún recuerdo cuando llegaste tú
Pdta. Guarda bien esta carta, es la sexta de las siete que de mi parte recibirás /
- Que extraño, esta vez mando dos estrofas – dije – pero que importa, espero que mañana llegue pronto – terminé de decir y me dirigí a mi habitación, tenía que guardar la carta.
(Séptimo día, séptima carta)
Hoy es domingo, hoy recibiré la última carta. Debería de estar alegre pero no, será la última carta que reciba y yo quiero muchas más.
- Momoko, otra carta para ti – gritó mi mamá.
- Ya voy – dije y salí de mi cuarto con una mezcla de emociones.
Cuando bajé mi mamá me dijo:
- Esta carta me la entregó un chico, al parecer mayor que tú ¿Quién es?
- Uh… em… un admirador secreto mamá. – le contesté algo sonrosada – Pero, ¿cómo era?
- No lo recuerdo, vino muy temprano, tú aún estabas dormida.
Me caí hacia atrás estilo anime pero me levanté rápido. Mi mamá me entregó la carta y subí corriendo a mi habitación a leerla:
/ Hola Momoko.
Ayer terminé de mandarte la canción por cartas y hoy en esta quiero decirte que ya deseo revelar quién soy. Nos encontramos en el lago que está en la parte posterior del parque central. Te espero a las siete.
Pdta. Me reconocerás ya que cantaré esa canción. Si aún no te la sabes, lleva todas las cartas, para eso quería que las guardaras /
- ¿Cómo adivinó que aún no me sé la canción? – dije para mí – no importa, hoy lo conoceré, hoy por fin.
Estuve impaciente esperando a que las horas pasaran. Llegadas las seis, me alisté para ir a conocer a mi admirador secreto.
Me puse un vestido color rojo carmesí sin tirantes, el cual de la cintura para arriba tenía brillos y de la cintura para abajo, ondas. Me puse pendientes en forma de aros del mismo color que el vestido. Como siempre me peiné con una coleta alta atada con mi moño rojo.
- Listo, mejor me voy ya o llegaré tarde.
Salí de mi casa y caminé hasta el parque, por suerte quedaba muy cerca. De ahí busqué la fuente, que cómo él me dijo, quedaba en la parte posterior del parque. Escuché que alguien comenzó a cantar la canción, seguí la voz y no podía creer a quien me encontré:
- Hola, Momoko – me dijo.
- ¿Brick? ¿Eras tú mi admirador secreto? – le pregunté.
- Oh! Sí, pero veo que prefería a otra persona – me dijo tristemente y parecía dispuesto a irse pero corrí tanto como el vestido me lo permitía y me le trepé por la espalda.
- ¿Está loco o qué? Yo te quiero a ti, sólo que no imaginé que fueses tú.
- Yo no te quiero – dijo y sentí las lágrimas aproximándose a mis ojos – yo te amo – dijo mientras me bajaba de su espalda y me volteaba para estar frente a él – y discúlpame este atrevimiento – me dijo segundos antes de que me diera un beso.
Brick: Ella se fue solita
Momoko: No, tú la dejaste escapar
Brick: No, ella se fue solita
Momoko: Tú dijiste tres y ella se fue, fue toda tu culpa, tú morirás en vez de ella.
Yo: No lo mates que si no no tengo con quien emparejarte
Momoko: Así que aquí estás, bueno tú viniste voluntariamente.
Yo: *me voy detrás de Brick* No, yo no vine voluntariamente, yo sólo… sólo… Waaaaaa, si vine voluntariamente.
Brick: Ya Gabriela, sabes que no te va a matar
Yo: Si claro, ¡me odia! Bueno, en fin, por fas comenten y gracias por leer!
