Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Meyer, la historia es de VampireAngel94 yo la traduzco con su permiso.
En este capi hay ligeros cambios, en el capi original se decía que Edward estaba en casa de Jasper y Alice cuando en el anterior decía que era Bella y Alice las que estaban allá, así que lo corregí, así que las que saben inglés no crean que me volví loca, tenía que darme continuidad a la historia. Otra cosa que cambie fueron algunas cosillas que van en contra de mi credo, así que para evitar que Diosito Santo me fulmine con un rayo las edité.
Capitulo 34
"¡Bella, es Edward! Tienes que venir enseguida"
Sentí cada onza de sangre dejar mi cara en ese preciso momento.
"¡Edward! ¿Qué le sucedió a Edward?" medio grité.
Otro golpe sonó a través del teléfono, salté ligeramente, mi corazón se saltó un latido por el sonido, "¡no lo sé! ¡Sólo ven aquí, ahora!" y antes que pudiera preguntar algo más, ya había colgado.
Cerré mi celular, corrí a la puerta, Alice corría detrás de mí haciéndome preguntas, mi mente rechazaba todo lo demás que sucedía en el mundo, lo único que era real para mí era Edward. Y él estaba en problemas. Estuve afuera cuando me percaté del dilema. Me giré hacia la contrariada Alice, "Necesito tomar prestado tu auto."
Ella negó con la cabeza, "No, yo conduzco."
"¿Por qué?" le pregunté.
"Porque, probablemente tendrás un choque antes de llegar al apartamento." Dijo simplemente, abriendo las puertas del auto, salté dentro casi al instante.
"¿Cómo sabes que necesito ir al apartamento?" no le había comentado nada.
Bufando, ella se sonrió burlonamente, "Como si fueras a actuar como una maniaca son que fuera algo serio y fuera sobre Edward."
"Tú también lo estarías si fuera Jasper…" murmuré.
"Exacto, y lo sé." Ella remarcó, luego suspiró, "¿Qué le pasó a mi hermano?"
Dejé que mi cabeza cayera en mis manos, mis codos descansando en mis rodillas, "n-no lo sé…"
"¿Qué dijo Emmett?"
"Pensé que estabas dormida" levanté una ceja.
"Bueno…estaba esperando una llamada, así que…"
"¡Alice!" grité.
"¿Qué?" me miró inocentemente, sabiendo que funcionaria, así que suspiré y miré a la carretera, "No es el día de mi boda así que tengo permitido hablar con mi esposo por teléfono."
La miré mal, "tú eras la que decía que Edward no tenia permitido hacerlo y que él era el que estaba siendo posesivo."
"Sin embargo lo es."
Le di una mirada extra asesina, "¡No, no lo es!"
"¡Bella, el chico rehúsa dejar tu lado, literalmente! Te pedí un vaso de agua hace unos días y Edward te siguió a la cocina."
Lo pensé unos segundo, "¿Y?"
"¡Él no te deja irte al cuarto de al lado! Él probablemente te sigue al baño"
En solo unos segundos mi cara se volvió roja, "¡No lo hace!"
"Pero te espera en la puerta."
"¿Entonces?" hice un puchero.
"¡No es normal!"
Rodé mis ojos, "él solo sobreactúa algunas veces desde lo del secuestro, no le gusta estar lejos de mí."
Alice suspiró, "Es comprensible, pero Bella, seriamente, ustedes dos necesitan aprender a vivir separados."
Sentí un dolor en mi estomago sólo con las palabras, las deje entrar en un oído y salir por el otro. Nosotros no necesitábamos aprender eso, nos vamos a casar mañana, ¿por qué demonios nos íbamos a separar? "Yo no quiero estar lejos de él tampoco."
"Pero Bella…Jasper y yo, preferimos estar juntos, pero tenemos vidas propias. ¡Trabajamos en compañías separadas, salimos con diferentes amigos, tenemos vidas diferentes! Pero las manejamos y no estamos solos."
"¡Bueno, yo soy su asistente y su compañera de cuarto! No tengo amigos además de ti, Jasper, Emmett y no estoy siquiera segura de poder contar a Rosalie! ¡Edward nunca menciona ningún amigo, y nunca nadie llama, nosotros compartimos los mismo intereses y hacemos casi todo juntos!" Whoa…en realidad no tenemos nada de vida social.
"Edward nunca ha tenido amigos fuera de la familia." Ella captó mi atención enseguida, "Dios sabe que ha tenido oportunidades, solo que él nunca ha permitido que nadie se acercara. Después de que mamá y papá murieron, él se cerró, entonces enseguida de salir de la secundaria empezó a manejar la compañía y se enterró en montones de trabajo que casi nunca sabíamos de él. Ni siquiera en navidad, sólo si necesitaba mi firma o la de Emmett en un documento.
"Pero ahora te tiene a ti, su mundo cambio del trabajo a ti y él—siendo el típico hombre—solo parece capaz de mantenerse en un solo lugar." Completó.
Mordí mi labio para evitar que temblara, "Quién estaba con él después del accidente…justo después, me refiero
Ella suspiró, "Yo fui quien respondió el teléfono cuando uno de los paramédicos llamó. Encontró el celular de Edward en su bolsillo, él estaba…en una situación crítica."
"¿Podrías ser más especifica?" presioné.
"Él…él lo vio todo, él estuvo consiente todo el tiempo. Cuando algunas personas vinieron, él estaba gritando y golpeando las puertas delanteras para sacar a nuestros padres…" su voz se empezó a romper.
"Oh dios mío, Alice, lo siento mucho…"
Alice me dio una sonrisa triste, "No puedo imaginar que hubiera hecho, digo, ¿cómo alguien puede recuperarse de eso?"
"Conozco ese sentimiento muy bien." Miré por la ventana hacia la nada, sólo deseando que Alice pudiera acelerar más.
"¿Qué?"
"Justo después de graduarme, regresaba a casa después de la universidad y mi padre colapso, tuvo un ataque cardiaco." Expliqué.
Ella jadeó, yo continué, "murió antes que los paramédicos pudieran llegar a ayudarlo. No he podido pisar la casa desde entonces, no puedo siquiera pensar ir a Forks sin recordarlo."
"Bella…lo siento mucho." Su voz fue apenas un susurro, casi no la escuché. No hablamos por un tiempo, hasta que Alice rompió el silencio, "No puedo imaginarlo, Edward solía tener pesadillas espantosas sobre lo que sucedió, durante años se despertaba gritando."
Mi cabeza se levantó de golpe por eso, "¿Pesadillas?"
Alice asintió, "Si, pobrecito. Solía gritar, revolcarse en la cama, rompiendo varias cosas en el cuarto y todo eso."
Jadeé, "¡Él ha estado hacienda eso desde que regresé del hospital!"
"¿Qué?" chilló, "¡¿Por qué no me dijo? ¡¿Por qué no me dijiste?"
"Él no ha roto nada, sólo…" sacudí mi cabeza, tratando de borrar la imagen, "Lo despierto cuando me aprieta muy fuerte."
"¡Bella! ¿Te das cuenta de cómo puede esto afectar su salud mental?" podía decir que había enojo tras sus palabras.
Asentí, "¡Por supuesto! Él va al psiquiatra dos veces a la semana."
"¡¿Qué?" cubrí mis oídos ya que su voz sonó como uñas rasgando un tablero, "¿Entonces qué? ¿Cada vez que me decías que iban al médico, ustedes estaban viendo un psiquiatra? ¿Cómo pudieron ocultarme algo así?"
Suspiré, "Alice…este es nuestro problema. Edward sabia que reaccionarias de esta manera, por eso no quiso decirte nada al respecto."
"¡Sí, es por eso que él está teniendo pesadillas!"
"Es por eso que ninguno de nosotros queríamos estar separados esta noche." Le repliqué.
No hablamos después de eso. Continuamos el resto del trayecto de la casa de Alice. Tan pronto ella se estacionó yo corrí, no recordaba si había estrellado la puerta del auto o si la deje abierta. Jasper nos esperaba afuera, iba a decirme algo pero no me detuve a escucharlo, pasé a su lado corriendo y subí al apartamento, desde la entrada se escuchaban los gritos.
Emmett estaba en la cama, luchando con Edward, sus ojos fuertemente cerrados, su expresión facial era de pánico mientras gritaba, "¡REGRESA!"
"¡Bella!" Emmett gritó aliviado.
"¡Edward!" grité con miedo. Subí a la cama, los esprines se ajustaron a mi peso de inmediato. Emmett continuó sujetando fuertemente a Edward mientras este daba vueltas tratando de liberarse. Mis manos sujetaron ambos lados de la cara de Edward, tratando lo mejor posible de evitar que su cabeza siguiera golpeando a Emmett. Traté de despertarlo, "¡Edward! ¡Edward por favor despierta!"
"¡BELLA; NO!" continuó gritando.
"No se despierta." Emmett dijo a través de sus dientes, obviamente luchando para mantenerse en un solo lugar.
Quité de los ojos de Edward su empapado cabello, acariciaba sus mejillas, "¡Edward, Edward por favor! ¡Por favor, estoy aquí!"
Su pecho subía y bajaba frenéticamente, respiración era tan agitada como su hubiera corrido un maratón de cinco millas. Sus ojos se abrieron repentinamente, ni siquiera un segundo después me tumbó en un abrazo, por lo visto el férreo agarre de Emmett no fue lo suficiente para mantenerlo acostado. Me golpeó con tanta fuerza que aterricé de espaldas en el colchón, sin aliento. Mis brazos lo envolvieron, podía sentir las lagrimas rodar por mi cara, "Estoy aquí, Edward, estoy aquí."
La cara de Edward se enterró en mi cuello, podía sentir el liquido cálido de sus lagrimas mojar mi piel, sus sollozos rompían mi corazón en dos. Alice habló, "Si hay algo –
"Pueden irse, por favor" no podía evitar que un poco de veneno se mantuviera en mi voz, no podía evitar culpar a Alice por todo esto, si ella no hubiera hecho que me fuera entonces no estaríamos en este predicamento.
No la vi, pero ella no respondió. Todo lo que supe fue que la cama se movió cuando Emmett se levantó y que la puerta se cerró poco después. Edward susurró, "Lo siento mucho."
Cerré mis ojos fuertemente. Empecé a acariciar su cabello, "No tienes nada que sentir."
"Por favor no me dejes."
"No lo hare."
Sintiendo sus ojos cerrarse fuertemente, se acurrucó más cerca de mí, podría decir que nos derretimos el uno en el otro, pero era más como un niño lo haría con su almohada cuando escuchar un ruido en la ventana, Edward era como un niño y yo era su respaldo, su almohada.
"¿Era el mismo sueño?" le susurré.
Negó débilmente con la cabeza, "peor."
Otra lagrima se me escape, "¿Quieres hablar sobre eso?"
"No quiero pensar en eso nunca más." Susurró.
Besé su cabeza, dejando descansar en ella mi frente, "Te amo Edward y nada nunca cambiará eso." Eran las únicas palabras que pensé podrían confortarlo, esperando sinceramente que lo hicieran.
Él no respondió, sólo me apretó más, su cabeza levantándose de la manga—ahora—empapada de mi camisa y se giró de manera que ahora yo estaba encima, las dos manos de Edward sujetaban mi rostro. Descansé mi frente en la suya mientras nuestras bocas estaban ligeramente abiertas. Sus vividos ojos verdes estaban ahora rojas, las lágrimas aún amenazaban con caer. Mi corazón palpitaba mientras sentía tentada a decir unas cuantas blasfemias.
"Edward…creo que necesitas dormir," le susurré, sus ojos se abrieron de miedo.
Edward sacudió su cabeza, "¡No!"
Suspiré, "No iré a ningún lado."
"No puedo dormir."
"Pero lo necesitas."
"No ahora mismo, al menos."
Me reí ligeramente, "¿Quieres parecer un zombi en el día de nuestro boda?"
"Para eso Dios creó el café." Podía escuchar la ligera sonrisa en sus palabras, quería un premio por hacerlo sentir al menos un poco mejor. Giré mi cabeza ligeramente mientras dejaba mi nariz deslizarse al lado de la suya, frotándola ligeramente, "No quiero que sufras, aunque sea por falta de sueño."
"Pero no puedo." Susurró.
Lentamente, dejé que mi barbilla bajara y acariciara la suya, dejando que mis labios rozaran ligeramente mientras dejaba que Edward tomara el control de la situación. Sus manos subieron y sus dedos se enredaron en mi cabello, nos giró de manera que yo estaba bajo él. Su lengua se deslizo entre mis labios y acarició la mía, haciendo que una erupción de mariposas revoloteara en mi estómago. No mucho después de que las manos de Edward empezaran a recorrer de mi cabeza a mis hombros, pechos, costados y finalmente bajo mi camisa.
Dejé escapar un lloriqueo mientras sus frías manos por el sudor hicieron contacto con mi piel desnuda, esto dio tiempo a Edward para soltar sus labios de los míos y bajarlos por mi barbilla, marcando el lado de mi rostro con besos mientras sus manos no mostraron duda en agarrar mis pechos. No tuve tiempo de preocuparme por lo que estaba usando, así que no me puse el sujetador, él gruño contra mi piel cuando se dio cuenta.
"N-no podemos…" tragué en seco mientras Edward me besaba bajando por mi cuello.
Se detuvo de inmediato, su cuerpo completamente inmóvil, "¿No podemos qué?"
Suspiré, acomodándome a su nivel para poder poner mi frente en la suya, "a dormir, Edward."
Edward sonrió pícaramente, "pensé que querías que lo hiciera."
Rodé mis ojos, bufando, "Me refiero a que no podemos…tú sabes que…" me sonroje, incapaz de decir las palabras en voz alta, "Necesitas dormir, Edward."
Deje reposar mi mano en su mejilla y la acaricié, "Estoy aquí, y siempre lo estaré."
"¿Lo prometes?" hizo un puchero.
Me reí, "Lo prometo."
Envolviendo mis brazos alrededor de Edward, lentamente nos bajé a la cama. Edward no giró para que yo estuviera sobre él, diciendo que de esa manera sabría su me levantaba. Mis piernas a ambos lados de suyos mientras mis brazos se apretaban en torno a su forma, dándole el apoyo que necesitaba. No me dejé dormir, no me atreví a hacerlo, hasta que Edward lo hizo.
Después de media hora, suspire, "¿Edward?"
"¿Por qué no estás dormida?" murmuró.
"No me dormiré hasta que lo hagas." Le aclaré.
No estaba segura, pero mis sentidos me decían que él frunció el ceño, "No es justo que te trasnoches por mi culpa."
"¡No, no lo es, es por eso que tú tienes que dormirte!" sonreí.
"Per-" lo corté con un beso. Fue lento y amoroso. Me subí más arriba para que cuando terminara el beso, mi cabeza descansaba en la almohada a su lado. No iba a mentir. No era la posición más cómoda, pero podía ver el rostro de ese dios, así que estaba perfectamente bien. Le di un besito una última vez antes de susurrarle, "duérmete, antes que me levante y busque el cloroformo."
Se rió, "trataré"
"¡Lo harás!"
Me sacó la lengua, antes de acurrucar su cabeza con la mía, una de sus mejillas presionada contra la mía, su aliento en mi oído. Me dio un ligero beso en la barbilla, antes de nada.
Él estaba dormido.
Bien este es el último capítulo escrito por la VampireAngel94, los dos siguientes (honrando a lo que me dijo que sólo faltaban dos capis para el final) serán sacados de mi loca cabeza, así que veamos cómo nos va.
Please ténganme un pelín de paciencia, tengo otras cosas que hacer a demás de estar sentada frente a una pc traduciendo o escribiendo capis, así que tómenlo con calma, estoy tratando que no pasen más de 15 días entre las actualizaciones.
