NOTA: Este fic no es mío, solo lo publico en fanfiction, la creadora del fic es Luna Shinigami, por ello dejo las notas de ella tal cual ella escribió.
Ser Hades
Basado en Saint Seiya
Por Luna Shinigami
Pairings: Hyoga - Shun (otras pero solo mención de ellas)
Category: Shonen Ai, Yaoi.
Raiting: NC-17
Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de SS, esta solo una historia de una loca fanatica para más fanáticas
Warnings: Lemon
Capitulo III
¿Por qué sucedió?...
La escena es bastante trágica, el cisne aun recuperándose de la impresión se acerco a su niño bello, tenía los ojos rojos negándose a llorar, la visión era desoladora...
Su ángel estaba en la cama demasiado pálido mientras Engel le inyectaba algo, la respiración del joven era casi nula solo se sentía por los muy breves movimientos de su pecho y la expresión de dolor es su rostro era lo que menos podía soportar. El pobre Hyoga se acerco despacio a la cama del joven Andrómeda alzo su mano para tocar ese rostro de marfil pero antes de alcanzar su objetivo otra mano pálida lo detuvo con mirada de fuego... susurro...
- sal de aquí, no tienes derecho... sal de aquí- dijo la joven con un profundo rencor en su pecho.
- no me iré -
- Lárgate...- dijo con ojos gatunos la doncella
-Engel ya basta- dijo pandora- ya es suficiente y salgan todos de esta habitación, mi hermano necesita descansar.
Todos hicieron exactamente eso, todos menos el fénix - No me iré, lárguense los demás yo quiero estar con mi hermano-
-Vamos fénix no puedes estar aquí... mi hermano hades no desea verte aquí- repuso pandora ofuscada
-NO ES HADES, ES SHUN KIDO MI HERMANO NO EL TUYO, EL SANTO DE ANDROMEDA NO EL DIOS DEL INFIERNO...- termino el fénix llorando no entendía el porqué de las cosas, su hermano sonriente no estaba ahora se encontraba un cadáver sin sentimientos él deseaba ver de nuevo esas lagrimas en ese rostro de marfil, esa sonrisa de eterna primavera, no el inmutismo que antes demostró y esa enfermedad ahora nueva para todos.
Nadie se hizo del rogar para alejarse sabían el sufrimiento del santo de fuego, un dolor que corroía su alma, shun en verdad era la única persona que amaba y ahora estaba... así.
Ninguno se hizo del rogar (incluyendo a pandora) porque conociendo al santo de fuego si no obedecían los mandaría a freír espárragos a la china, pero cierto rubio no quería irse, no quería abandonar a Su niño, a su pequeño pedazo de cielo, pero Shiryu lo tomo por la espalda y lo guio afuera.
******************
-Porque, porque shun esta así, - lentamente el cisne se fue desvaneciendo, ya no sentía sus piernas y un gran hoyo negro ocupaba su mente.
- por tu culpa estúpido- antes de que Hyoga pudiera ver de quien venía esa voz esta estrellado contra una de las paredes la mansión, y su agresora era nada más ni nada menos que Engel.
-por culpa de todos ustedes el joven Hades está sufriendo, nadie ve lo que sufre y solo ahora se preocupan- había lagrimas en los ojos de esta guerrera, hace un año su vida era este chico, ya verlo morir era muy doloroso como para ver también al otro motivo del sufrimiento del joven Andrómeda, pero más que odio, era envidia de la legítima, saber que aquel rubio infeliz le había quitado al Shun la traía de malas, así que sin más ni más convoca a su armadura el Ma Sei de Gorgona, una armadura oscura muy poderosa, digna de la maestra de las artes oscuras de la reencarnación de hades.
Antes de que Hyoga pudiera sobreponerse de todo lo ocurrido recibió varias descargas eléctricas, por unas cadenas oscuras que salían de la armadura de la joven.
El resto de los caballeros quisieron intervenir pero pandora no dejo
- El cisne le debe una pelea a Engel y más de una lagrima a mi hermano, si es valeroso sobrevivirá...-
- No hables así pandora, todos cometimos un error lo acepto pero así mismo estas en posición de arrepentirnos de nuestras equivocaciones, por favor no aumentes más sangre y más dolor a estas pobres vidas- decía Shiryu con una verdadera convicción, casi al borde de las lagrimas, y es que es obvio que es mas fácil tratar de dialogar con esta mujer que intentarlo por las malas.
- yo no sé porque una persona como Shun tiene dos demonios por hermanos- dijo Seiya intentando traspasar un escudo puesto por Pandora.
En esos momentos Hyoga se encontraba en el piso, porque ni el polvo de diamantes le valió para librarse de esta jovencita hasta que...
- DETENTE¡-
- Quien eres tú?- dijo Engel ofuscada
- Como que quien soy yo?- en ese momento salió de las sombras una elegante figura de un joven rubio y ojos verdes con una armadura completamente negra.
- Radamantis?- dijo pandora y en ese momento dejo el escudo que había puesto
- Gorgona no aumentes más sufrimientos al joven amo- pronuncio las palabras sin vida alguna se acerco a pandora sonrió un poco, se arrodillo tomando su mano y besándola suavemente, luego alzo la mirada y pregunto -¿Cómo se encuentra el Joven Hades?-
- Oh, Radamantis ahora que estas aquí espero que mejor eres el "único" capaz de subirle el animo a mi hermano ven conmigo- pronuncio alegremente la joven.
Al pasar por Saory hizo de nuevo una reverencia y saludo - Señorita Atena es un placer- luego se dirigió donde lo conducía una alegre pandora.
Todos quedaron a la expectativa, Hyoga se encontraba recostado en el hombro de Shiryu que lo había ayudado a levantar, Seiya estaba completamente distraído pero fue el dragón quien se percato de la mirada de Engel ¿temor? ¿Rabia? o ¿celos?
***** Habitación de Shun¨*********
Abrió lentamente los ojos, parecía estar en una pesadilla, de pronto vio unos ojos azules, un rostro perfecto y moreno un cabello azul oscuro hermoso y una cicatriz de la cual era él culpable, su hermano Ikki el ave fénix estaba ahí después de una año de ausencia, Shun hubiera querido lanzarse en sus brazos, hubiera querido reír, decirle que lo amaba, que le hacía falta, hubiera querido sonreírle...
hubiera... pero no pudo... se levanto de la cama un poco con dificultad y espero a que el poderoso fénix hablara...
- Ototo, desuke da?-
- hai-
- Ototo, porque no nos lo contaste, hubiéramos venido.-
- ¿quienes?- dijo Shun en un tono completamente frio,
- Todos, somos tu familia tus hermanos, tus...- pero antes de seguir una mirada fria lo paralizo-
-fénix ya te dije que yo no tenia familia, en que tono o idioma se los tengo que hacer entender-
- Ototo me lastimas lo sabías- tomo una pequeña mano de shun y la acerco a su pecho - aunque no lo creas también llora,- dijo señalando a su corazón.
Shun se suelta inmediatamente, y lo mira fijamente a los ojos, después toma una mano morena en las suyas y lo pone en su corazón y pronuncia en una voz muy fría - aunque no lo creas... ya no existe-. Luego soltó bruscamente su mano.
Ikki iba a pronunciar algo más pero entro pandora - hermano mira quien llego-
- Mi señor- fue lo único que pronuncio Radamantis antes de arrodillarse completamente, esperando una orden o algo por el estilo y mirando de vez en vez a un sorprendido Ikki.
- Levántate- pronuncio Shun en voz fría demasiado para ser el santo de Andrómeda - Quiero salir- esa afirmación sonó más como una orden que como un favor, Radamantis se acerco al chico y con un poco de dificultad lo ayudo a levantar, ese ropaje negro hacia de shun el dios más hermoso, y al sentirlo tan cerca Radamantis comenzó a sobresaltarse, su corazón daba giros completamente involuntarios.
Ikki trato de frenar la salida, pero el frio cosmos de su hermano no se lo permitió - Que le hiciste Pandora?- decía aun con la mirada en el suelo.
- Yo no le he hecho nada, ustedes volvieron ese hermoso corazón en un lugar sombrío, en un hoyo negro donde solo existe oscuridad, yo no tuve la culpa de que al más bueno de los santos lo defraudaran sus amigos y si me disculpas tengo que hablar con el caballero de Gorgona... tenemos un asuntico pendiente-
luego se retiro de la habitación a buscar a Engel y no solo para darle las gracias O.O.
***** Jardines de la mansión******
Mi joven amo... como se encuentra?- dijo Radamantis en un tono muy preocupado.
- Destruido - dijo Shun mirando hacia la nada - que le pasara a mi maestra -
- será juzgada por Minos, por... -
- ya lo sé por profanar algo sagrado y si me echo la culpa, al fin y al cabo yo no me negué a sus besos- al pronunciar la última frase Shun no se daba cuenta de que rompía el corazón de Radamantis.
- Usted es usted y ella es ella- dijo el caballero seriamente
- Pues no me parece jus… - otra vez ese maldito dolor que atormentaba su cuerpo y esa sensación de encontrarse en la mitad de un tornado.
- Mi señor se encuentra bien?- dijo muy preocupado tomándolo del brazo para no dejarlo caer-
- Hasta cuando me llamaras "mi señor" o "mi amo"- dijo en tono sarcástico.
- Hasta el fin de mis días...- dijo Solemnemente.
Shun solo puedo sonreír sinceramente como hace mucho que no lo hacía - No tienes remedio- susurro, mientras alzaba sus ojos y veían algo que no le gusto, al joven ruso mal herido (bueno no tanto) y recargado en el hombro del Shiryu.
- Vámonos.- dijo de nuevo seriamente
- Donde?-
- Lejos de este lugar-
- Mi señor, no será más bien, lejos de su...corazón...- trato en vano Radamantis de ocultar su dolor-
shun se sentó en un tronco mientras su caballero del Ma Sei seguía de pie,
- Sabes hace mucho tiempo lloraba por todo, las lagrimas eran mi debilidad, la forma de mostrar mi corazón por eso siempre era herido o vulnerado, por eso ahora soy un dios y ... por eso perdía a...
- Hyoga- termino la frase su leal acompañante
- Si, sabes es un pensamiento impuro viniendo de un dios-
- por el hecho de ser hombre?-
- No, por el hecho de que a mí se me ha negado amar, aparte Hyoga me odiaría por ello, es un mujeriego empedernido, antes de la batalla con ha... conmigo, lo veía salir con una chica distinta cada semana y no pretenderás que me crea el cuento de que solo besitos en la mejilla, tomarse de la mano y beber te... sufrí cada vez que lo veía con alguien, me sentía inferior a su mundo, débil, niño, frágil... todas aquellas aptitudes por las cuales nunca goce del amor de una madre y mucho menos de un hermano... que al convertirme en Hades ya no tendría que cargar con esa mísera cruz, que se decía ser su hermano menor...- decía Shun pero en su rostro no se veía ni una sola expresión, sus ojos no tenían brillo.
- Mi señor, no diga eso, su alma es hermosa y su su familia lo dejo solo nosotros no, su palacio esta en el inframundo, sus aliados, su hermana, su maestra, y yo... puede conseguir amigos y quizás algún día pueda volver a sonreír...- dijo sonriendo Radamantis.
- Claro volveré a sonreír el día que tú me llames por mi nombre- se mofo el joven dios.
- Shun- dijo Radamantis
- Que?- Dijo shun con los ojos como platos el sabia que aun caballero del masei se le criaba con la creencia de un respeto sublime por su dios, y eso era parte de su lealtad, a Radamantis le está costando mucho...
- no te esfuerces... por favor llévame a mi habitación y prepara todo deseo partir, me hace falta cancerberos-
- Si... mi señor- murmuro.
- Lo sabia- pensó Shun.
Fin capítulo III,
bueno perdonaran por el tan improvisado final pero ando corta de imaginación, Necesito a las chicas superpoderosas a flash Gordon o mejor a Leonardo di caprio (Eso sería YOSH¡×_×) , cualquiera que me ayude con esta "imaginación dormida"
