NOTA: Este fic no es mío, solo lo público en fanfiction, la creadora del fic es Luna Shinigami, por ello dejo las notas de ella tal cual ella escribió.
Ser Hades
Basado en Saint Seiya
Por Luna Shinigami
Pairings: Hyoga - Shun (otras pero solo mención de ellas)
Category: Shonen Ai, Yaoi.
Raiting: NC-17
Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de SS, esta solo una historia de una loca fanática para más fanáticas
Warnings: Lemon
Capitulo IV
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Necesidad
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Hyoga vio su paso ligero, junto a al caballero que ellos mismos tuvieron que combatir, Shun su niño se erguía como lo que era el dios del infierno, pero sereno y hermoso, sintió la necesidad de abrazarlo, de decirle que lo amaba con el alma y el corazón, sin creer ofenderlo de una u otra forma, además siempre estuvo a su lado en todas la batallas contra el mal hasta en las batallas de su propio corazón.
Se soltó de su amigo el dragón y camino hasta donde se hallaba Shun, su destello, su amor, su vida entera, lo miraba y entre más lo observaba más se prendaba de él y una pregunta circundaba en su cabeza ¿Sera que ese rayito perdonaría su ausencia?
- Shun - Hyoga alzo sus hermosos ojos azules penetrantes y los incrusto los ojos mar de su rayito.
Shun sintió un fugaz escalofrió pero recordó la primera enseñanza de su maestra "Piensa y actúa como el dios del infierno, se cruel y despiadado, así tu corazón tenga la bondad de la princesa Andrómeda y se desgarre lentamente por dentro". Acto reflejo dejo su desazón a un lado y miro fijamente a Hyoga sin siquiera corresponder al intento fallido de saludo del ruso.
- Shun- volvió a murmurar, deseaba abrazarlo, besarlo en cierta forma poseerlo, con ese ideal, suspiro y volvió a hablar - Necesito hablar contigo... Shun-
- Mi amo no tiene nada que hablar contigo... Cignus Hyoga, caballero de los hielos- respondió Radamantis sin soltar el abrazo de su joven amo, por miedo a que en un suspiro se cayera o peor aun en un arrebato de humanidad se rindiera ante los brazos del Cisne.
- No... Yo necesito hablar con Shun... solo un momento... Por favor pequeño Shun...- esa petición sonó algo digámoslo en serio sin faltar al pobre ruso "ridícula" y lastimera.
- Lo siento Hyoga, pero hoy me iré de la mansión... volveré a Giudecca-
- QUE?.. Tú no puedes hacer eso...-
-Porque?.. Si se puede saber... Cignus-
De piedra ahora si había quedado de piedra, Cignus, el nombre de su constelación en los labios de la persona que amo, más que la vida, fue una de las cosas que ni en sus pesadillas pensó escuchar, y así en ese estado de petrificación no vio cuando el joven siguió derecho con su hermosos caballero.
De repente de la mansión salió Ikki, temiendo por la vida de su hermano, vio a Shun con cara de nada y Hyoga...el pobre ruso con las lágrimas a punto de salir de sus ojos.
- Shun, necesito hablar contigo...-
-No puedo debo irme... regresare a Giudecca -
Ikki no aguanto más debía romper ese lazo de frialdad que se había puesto su hermano, debía volver a la vida a esa pequeña criatura que él mismo defraudo, así que la decisión ya estaba tomada.
Convoco a su armadura divina del fénix ante el asombro de todos, incluso de Shun... que ¿pretendía su hermano?... muy pronto lo sabía.
Fénix ataco con las alas del Fénix a Radamanthys y lo mando a visitar los ángeles del cielo, mientras aterrizaba estrepitosamente en el césped de la mansión, tomo fuertemente el brazo de Shun y lo obligo a verlo al rostro... luego le asestó un golpe en el estomago que hizo que el joven terminara arrodillado por la dureza del golpe... todos lo miraron asombrados, iba a volver a arremeter pero Hyoga se interpuso mientras lo golpeaba...
- Maldito bastardo... no te vuelvas a atrever a ponerle una mano encima o te juro que te mato... Ikki-
- No me importa Hyoga... "alas del fénix"- ahora el que había salido despedido por los aires era el caballero del hielo, Shun solo alcanzo a sentir un dolor en lo profundo de su corazón (aun tenia uno ¡YATTAAA¡ ), y se levanto dificultosamente hacia el fénix, que aun sostenía el puño en su contra, en su vida pensó que Ikki le levantaría un dedo en su contra pero siempre hay una primera vez... para todo.
- Que intentas... Fénix-
- Que me llames hermano... perdóname Shun... Hou Yoku Ten Shou*-
- Fénix- Un aura negra rodeo el cuerpo de Shun y una espada se coloco en sus manos, sus ojos rojos irradiaban furia, Ikki ya conocía ese terrible poder, lo sintió cuando entraron en el infierno y ahora lo sentía.
La tierra comenzó a temblar, y el cosmos de Hades se sentía por todo el globo terráqueo.
En algún lugar de asgard se sentía un cosmos temerario que provenía de Japón... los dioses guerreros de Asgard temblaron.
En el océano, Tetis sintió un frio que calaba los huesos, el cosmos del eclipse estaba poniendo en desorden el mar y su reino submarino.
Y en el santuario, las armaduras doradas temblaban ante un poder desatado, sus guardianes temblaron igual
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Algo dentro de él se había desatado... una tormenta implacable que no se detendría, dentro de ese círculo vicioso que se llama vida, ese dolor interno que sabía que no pasaría, la desazón muy en el fondo de ser Hades, porque ese había sido su destino... (NdN: fatalista! cuanto cobraran en morgues?)
DESTINO...
palabra torpe, que nunca supo que significo, palabra torpe que mato a su madre, que obligo a su hermano a ser alguien frio y calculador, a cuidar de él y no de sí mismo, palabra torpe que lo obligo a matar en nombre de una diosa, a sacrificar vidas humanas innecesariamente, a amar alguien que no podía corresponderle... no el destino no era una palabra torpe sino ridícula.
Y ahora por esa palabra destino, su hermano, su padre, su ángel negro que lo salvaba contra cualquier adversidad se había atrevido a lanzar contra él su ataque más poderoso y fue la copa que derramo el vaso, antes de que el ataque del Fénix se atreviera a tocarlo desato la furia del infierno.
Ikki desde abajo veía como su hermano elevaba su cosmos así como su cuerpo que ya se encontraba a varios metros del piso, sabía perfectamente que estaba desatando poderes de la oscuridad, pero su hermano valía todo hasta la misma vida si fuese necesario, el debió pagar las ofensas proferidas, los años de abandono en el cual él dejo solo a su pequeño hermano, tal vez solo tal vez si hubiera dejado de verlo como un niño de brazos y se hubiera dedicado a amarlo y guiarlo en vez de protegerlo.. O solo haberlo alejado de la fundación Kido y toda su penosa vida, porque Shun también había hecho sacrificios... que nunca los haya contado como los demás eso era otra historia... pero Shun debió sufrir hambres, golpizas, maltratos y penas... sin embargo nunca se quejo y nadie se tomo el trabajo de preguntar... cuantos años de penas escondidas en su pobre corazón.
Alrededor de Shun se fue formando un tornado negro de gran poder, todos estaban estupefactos... Hyoga miraba el tornado con horror e intento entrar en él, pero una mano lo detuvo - ni lo intentes Hyoga... mi hermano está muy lejos de apaciguar esa furia-
- Ikki, porque lo hiciste?-
- Para despertar su corazón- y sin más el Fénix, se acerco al tornado y entro en el... después solo se escucho una explosión... ambos cuerpos había desaparecido.
solo dos cuerpos en la inmensidad de un gran espacio, dos cuerpos cubiertos por sus propios cosmos, Shun abrió los ojos con dificultad tenía un fuerte mareo y recordó una a una las escenas vividas y busco con la mirada al fénix, su hermano... a varios metros lo encontró, sangrando abundantemente en su frente, rápidamente se acerco a él.
- Ikki... Ikki... respóndeme... Ikki... por favor - lagrimas fueron cayendo lentamente de sus ojos para luego convertirse en un raudal de sensaciones y emociones "El hielo por fin fue destruido"-
- O... toto... - Ikki alzo levemente su rostro y vio la escena divina más espectacular del universo, su hermano rodeado por un aura sagrado y sus bellos ojos verdes con un brillo recién recuperado... de nuevo había vida en su alma y su corazón.
- Nissan...- Shun no aguanto más la presión de su pecho y abrazo a su hermano como cuando era un niño indefenso y necesitaba de su cuidado y protección, lo abrazo con fuerza reencontrado sus almas, su amor, esa unión que ningún otro ser humano tenia, esa hermandad que muchas veces rayaba en incesto, pero nunca hubo amor carnal solo la necesidad de sentir que el otro estaba allí, amor puro y blanco, lazo cósmico que venció todo.
Ikki tomo a su pequeño hermano en brazos y lo cobijo no solo para darle protección sino también para transmitirle perdones, agradecimientos, gracias, lo siento, tranquilo... él amaba a su pequeño rayito desde que su madre lo tenía en el vientre, el mismo le puso el nombre e intento protegerlo de muchas cosas no de todo claro está, no pudo defenderlo de la fundación, de los Kido, de pandora, de Hades... ni siquiera de la propia Atena, Ikki sintió que su vista se nublaba y entendió que sus lagrimas evitaban que pudiese ver con claridad.
En medio de ese hermoso abrazo y de la unión de sus cosmos, brillo una luz que encegueció a todos y de nuevo aparecieron ambos cuerpos el de Ikki sosteniendo al de Shun en brazos como cuando eran niños.
Pandora sintió un fuerte nudo en la garganta, porque en esa misma posición los encontró cuando eran niños, Ikki teniendo en brazos a Shun, la imagen seguía viva. Hyoga corrió al encuentro e Ikki se desplomo cayendo al suelo
- Ikki, Ikki responde por favor - Shun estaba literalmente encima de su hermano.
- Ikki, Fénix... oye maldito bastardo abre los ojos - grito con furia Hyoga.
Un golpe seco en la mandíbula de Hyoga le dio a entender que Ikki ya estaba despierto.
Shun se seco las pocas lagrimas que aun sostenían su rostro y lentamente abrazo a Ikki, todos se detuvieron en el tiempo, Radamantis tuvo que admitir que Ikki era muy buen hermano, Pandora se acerco a Atena y juntas se abrazaron dando brincos de alegría, Engel suspiro lo mismo que los demás.
Shun se sintió perdonado, renovado nuevo y sobretodo feliz, pero de nuevo se sintió mareado pero no quería dejar su estancia, los brazos de su hermano y el aroma de Hyoga... pero pudo más el dolor
- NYAAAAAAAAAAAA¡ -
- Shun... SHUN..._ grito Hyoga e Ikki al tiempo, Radamantis se acerco junto con los demás y lo tomo en brazos.
Corría a la velocidad del rayo, la luz o alguna otra velocidad que lo superara detrás de él, venia Engel.
- Radamantis trae los frascos de esa esquina, Pegaso y dragón vallan a traer agua y toallas, Sta. Pandora, Sta. Atena traigan las inyecciones del tercer cajón, Ikki desvístelo y Hyoga... no estorbes...-
Engel se movía rápidamente todos obedecieron pero Hyoga no se quiso alejar y vio como lentamente Ikki despojaba de su ropa a Shun, su pálido y bien tornado pecho, lentamente cayo todo lo que cubría el cuerpo del dios y quedo únicamente en ropa interior (_) Engel se acerco con maestría y comenzó a placar las inyecciones, 10 para ser exactos en puntos estratégicos, una en su cuello, otra en su hombro derecho, una en el corazón, dos más en el abdomen, tres en las piernas, y las dos últimas en la espalda.
Francamente ir contra el tiempo se había vuelto costumbre en esa casa, Engel sudaba copiosamente y fue mirando los signos vitales de su amo - Presión estabilizándose, pulsaciones normales...-
- y mi alma en paz... gracias maestra...- Shun hablo con un hilo de voz.
- No hables mi joven hades, es hora de descansar -
lentamente el joven fue envuelto por Morfeo, mientras en su rostro se veía una nueva luz de alegría... tantas cosas para un día.
Finalmente todos salieron y Engel suspiro tranquila, pero una voz a sus espaldas la saco del trance.
- Porque lo besaste-
- Radamantis?-
- Si respóndeme, solo eres su maestra -
- Porque... me enamore de él, que hago es cierto me enamore como una inútil mortal... me enamore tanto que me duele verlo en ese estado... todo por esa maldita isla...-
Ikki escucho la conversación y como siempre metió la cucharada.
- De que hablas?
Pandora respondió por Engel - Shun obtuvo esta enfermedad de la Isla Andrómeda, hemos hecho un seguimiento a los pocos habitantes de la isla y mi hermano es el ultimo con vida, June caballero del camaleón murió hace como tres meses...-
- De que trata esta enfermedad - pregunto el cisne alarmado.
- Francamente es muy misteriosa, dado que solo quedaban cuatro personas en este mundo que hayan estado en la isla de Andrómeda, lo que sí sabemos es que el aire marino que llegaba a la isla es letal pero no inmediatamente, sino que corroe con el paso del tiempo los órganos internos y va como una sombra por el sistema respiratorio principalmente...-
- Esa maldita isla... Mi joven hades solo ha sobrevivido por las artes oscuras... pero...-
- MALDITA SEA... PERO QUE NO HAY UNA CURA ALGO QUE PODAMOS DARLE... MALDICION…L ES EL DIOS DE LOS MUERTOS...…L...ES...- Hyoga cayo lentamente al suelo completamente desarmado, Seiya comenzó a llorar y Shiryu se acerco tratando de reconfortarlo sabiendo que él también estaba destruido... Todos miraron la puerta que de repente se abrió...
Ikki vio a su hermano y cayó a sus pies, muchas veces él había salvado la vida de este muchacho, hoy más que nunca quería ser él el muerto no su niño.
- perdóname...- susurro el Fénix
- Nissan... no hay nada que perdonar... yo solo quiero reponer el tiempo perdido...-
- Reponer el tiempo - susurro Hyoga
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Pensar que amamos tanto,
pensar que lloramos tanto...
Y saber en el fondo que si te amo y te lloro es porque te necesito a mi lado.
Realmente no existe oscuridad si estás conmigo...
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Fin capitulo...
NH: Gomen... Gomen... sé que me demore mucho pero mi mente a estado en otro planeta... miren que me estoy reivindicando... este fin es dedicado a todas ustedes por tenerme paciencia... Luna
