Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen a mí si no a Masashi Kishimoto...
Posibles parejas por el momento: SasuSaku, NaruHina, ShikaIno, ItaMisa (Misako, personaje original, amiga de Sakura)...
Advertencias: Creo que ninguna en particular, sólo llegar a aclarar que me disculpo si hay algo de OoC en los personajes jeje.
Saludos y Gracias por leer!
Tratando con los sentimientos.
Capitulo 8.
Сαмвiøs...
-
-
-¿Y cómo has estado, Sasuke?- preguntó un serio Itachi.
-Bien, gracias- respondió frío Sasuke mientras desayunaban en la casa de sus padres-. ¿Por qué habría de pasarme algo?
Los padres de Sasuke miraron a su hijo con rostro preocupado mientras que Itachi suspiraba resignado ante las negativas de su terco hermano menor. Le preocupaba. Así como había notado que ahora Sasuke no mencionaba para nada a Shiori desde hace una semana, había notado también, que atravesaba por una de sus etapas de aislamiento, concertándose en el trabajar a todas horas.
-Por cierto Sasuke, ¿cómo está Shiori?- preguntó tranquilamente Mikoto, a la espera de que su hijo pusiera nuevamente como excusa el tener una reunión importante para conseguir evadir el tema.
Todos en el comedor guardaron silencio, a la espera de la ya conocida respuesta del menor de los Uchiha, que simplemente estaba callado, serio y observando su plato como si fuera lo más interesante del mundo. Una ligera muestra de desdén se pinto en la boca de Sasuke, para asombro de Mikoto y Fugaku, mas no para Itachi.
¿Realmente los problemas entre ellos, eran tan grandes?, se preguntaba el pelinegro de cabello largo, mirando a su hermano.
-No lo sé- respondió Sasuke, mientras se levantaba de la silla, sin haber terminado de desayunar, y proseguía a colocarse el saco del traje-.
-¿Cómo que no lo sabes?- preguntó Fugaku sorprendido, mirando a su hijo-. Se supone que es tú prometida, Sasuke.
-Shiori ya no es mi prometida. Terminamos hace unos días, así que nada me ata a esa mujer. Por lo que verdaderamente les agradecería, si su nombre no vuelva a aparecer en ninguna conversación- y sin más salió de comedor con paso ligero, como si nada hubiera sucedió.
Itachi, les sonrió a sus padres y salió detrás de su hermano menor.
--
-
-
Una semana.
Había pasado exactamente una semana desde que Sasuke le había echado en cara su engaño… Una semana desde que se acostó con el, siendo ahora ella engañada.
Usada.
Vacía por dentro.
Así se sentía desde hacía una semana. Cada vez que recordaba lo sucedido, deseaba darse de topes contra la pared, por haber ocultado quién era, fingido que ella era Shiori, por haber engañado a Sasuke.
Al final, había estado equivocada, por que el cariño que sentía Sasuke por ella no había sido suficiente… No había sido tan grande para tratar de ponerse en su situación y entender lo que la había orillado a callar esa verdad. Y verdaderamente no es que hubiera sentido lástima por el, una lástima parecida a la que sentía al ver un cachorro abandonado o un niño huérfano… claro que no era lástima. Era más bien una mezcla de tristeza y pena de que hubiera sido engañado de esa manera por su hermana, y al parecer, por ella misma.
Por que ella era humana, una mujer enamorada que había cometido un error como cualquier otro, y que para mala suerte no le habían dado la oportunidad de aclarar, expresar lo que sentía. Solo había sido juzgada y condenada.
Porque de su mente no se apartaba la continua pregunta: "¿Y si hubiera?"… Tal vez si le hubiera contado la verdad a Sasuke desde el principio, él no se habría enojado… al menos no con ella, si, tal vez un pensamiento egoísta, pero por una vez en la vida quería ser egoísta y pensar en su propio bienestar. Tal vez Sasuke, le hubiera dado la oportunidad de conocerlo, de conocerse sin mentiras ni engaños de por medio. Y tal vez se hubiera enamorado de ella. Tal vez su hubiera… Pero de nada servía pensar en situaciones semejantes…
El hubiera no existe, fin de la historia.
Bueno, era un mujer fuerte y lograría salir a adelante a pesar de que Sasuke no quisiera volver a verla… solo necesitaba tiempo para comenzar a superar lo que había sucedido. Hacerle ver a su corazón, que de nada servía añorar a una persona que te despreciaba… Eso no era bueno y solo la lastimaba más.
Saldría adelante, el tiempo cura las heridas.
Al menos, eso dicen
Tres semanas después…
-Sakura, Ryosaki quiere que te hagas un examen médico. De hecho, necesitan actualizar otra vez el historial médico de los empleados del bufete- decía una alegre pelirroja que entraba al despacho de Saura-, por lo que a todos nos esta amenazando para que le entreguemos los resultados del examen antes de una semana.
Sakura que se encontraba archivando algunos documento, solo levanto la mirada hacía la pelirroja que estaba delante de ella. Era una mujer realmente hermosa… Su cabello rojo le llegaba a mitad de la espalda, distribuido en preciosas capas que lucía en todo su esplendor. Sus grandes ojos grises eran hechizantes y hermosos, su piel era de un delicado tono marfil y sus labios, mostraban un ligero brillo, lo que los hacia apetecibles…
-Si, gracias Misako. Esta tarde pasaré al hospital para realizarme las pruebas.
-¿Qué es lo que te sucede, Sakura?- preguntó gentilmente Misako, mientras se acercaba a Sakura, mirándola fijamente a los ojos-. Últimamente me he percatado de que pareces más triste de lo normal. Como si las ganas de vivir se hubieran escapado de ti.
-No me sucede nada- respondió Sakura, apartando la mirada, para concentrarse de nuevo en los papeles sobre un caso de adopción.
-Sakura, sabes que puedes confiar en mí… Tal vez no sea Ino- siguió Misako, mencionando a la amiga de ambas-. Pero sería bueno que te desahogaras.
Sakura siguió guardando silencio. Hasta el momento no había hablado con nadie sobre lo sucedido. Ni con Ino. La verdad es que o tenía ganas de escuchar como Ino le decía que se lo había advertido, que las cosas estaban así, por que ella había ocultado la verdad, para pasar tiempo con un hombre que en realidad no la conocía… Por que al tratar de acaparar todo, se había quedado sin nada.
Misako continuó en silencio, recargada en la pared, esperando a que Sakura por fin se decidiera a hablar.
-Estoy enamorada- murmuró Sakura. Murmullo que Misako fue capaz de oír.
-¡Esa es una excelente noticia, Sakura!- exclamo Misako con una sonrisa, pero al momento cayo y la sonrisa desapareció de su rostro-. Pero si estás enamorada, ¿no entiendo como es que estás tan triste?
-Era el prometido de mi hermana- continuó Sakura, todavía con la vista fija en los documentos.
-¿Era? ¿Terminaron por tu culpa?- preguntó intrigada Misako que decidió acarrear una silla y sentarse a lado de Sakura.
-No, de hecho terminaron antes de que yo lo conociera- expresó la pelirrosa con una risa sarcástica-. Mi hermana lo abandono después de que tuvieron un accidente.
Misako guardo silencio unos momentos, casi como si estuviera procesando la información proporcionada. Realmente eso era algo que le agradaba de Misako… Sakura estaba segura de que podía contarle a ella la peor de las confesiones y no se exaltaría ni se pondría a gritar como seguramente sucedería con Ino.
-Eso sería una buena señal, ¿no? Ese hombre ya es libre y en mi opinión, afortunado por haberse librado de alguien como Shiori. ¿O es acaso que él está muy enamorado de tú hermana?
Sakura suspiró.
-No, de hecho no lo esta. Supongo que está mas herido en su orgullo… pero ese no es el punto. Sasuke Uchiha no quiere vernos… Ni a Shiori ni a mí.
-Comprendo que no desee ver a tu hermana. ¿Pero que tienes tú que ver con todo eso? Tú no eres responsable de las acciones de Shiori, Sakura- comentó suavemente Misako.
-Tengo mucho que ver, cuando me hago pasar por Shiori- explico en un murmullo avergonzado la ojiverde.
Misako abrió los ojos, y la miro como si tratara de descubrir que todo se trataba de una broma. Una muy mala broma.
-Sakura…- trató de hablar la pelirroja.
-No necesito que sientas lastima por mí, Misako- aclaró Sakura antes de que su acompañante pudiera decir más, fingiendo una sonrisa-. Saldré adelante, no te preocupes. Dicen que todo sucede por una razón, ¿no? Tal vez Sasuke no es el hombre indicado para mí. Tal vez solo estaba trastornada, sumamente trastornada por la noticia de que mi hermana había sufrido un accidente…- comenzaba a mover los papeles que todavía se encontraban en sus manos como si buscara algo, como si necesitara encontrar algo-…patéticamente trastornada por lo que mi hermana tenía planeado hacer… Abandonar a Sasuke a su suerte, a pesar de que él había arriesgado su vida, por salvar la de ella…
-Sakura…- murmuro Misako, sin saber que decir. Tal vez Sakura solo necesitaba desahogarse.
-Misako, con todo esto que ha pasado, y después de darle vueltas y vueltas, he llegado incluso a pensar que Sasuke puede tener razón… Que todo lo que hice se debió solo que le tenía lástima- confeso con una expresión triste-. Volcando mi preocupación frustrada por Shiori en él, sintiendo pena de ver como lo abandonaban… de que no tenía a nadie a su lado en los momentos más difíciles. Que todo fue una fantasía de mi parte al saberme necesitada, que me auto-convencí de estar enamora de él... sin estarlo realmente.
-Basta, Sakura- exigió Misako con voz dura-. No puedes estar pensando eso de ti misma. No eres así, no ayudarías a alguien solo por lástima... De eso definitivamente estoy segura. Te conozco desde que éramos niñas.
Sakura la escuchaba con atención.
-Así que no pienses más en eso- Misako consulto la hora en su reloj-. Supongo que no has desayunado, ¿verdad?- Sakura asintió-. Bien, como ninguna de las dos ha desayunado, ¿que te parece si pasamos a hacernos el examen médico y de ahí pasamos a desayunar algo? No puedes morir por inanición, Sakura.
-Pero tengo que ocuparme de un caso, seguro que Ryosaki no nos deja salir y...
-Estoy segura que con tal de que le traigamos esos exámenes médicos, Ryosaki es capaz de darnos el día libre- le aseguro Misako mientras instaba a Sakura a levantarse de su silla y partir con rumbo al hospital.
-
-
-
La vista desde su despacho era muy hermosa. Siempre había sido conciente que era su escape a la presión. Una manera de liberarse, sumergirse en algo hermoso, para darse cuenta de que en realidad había cosas que valían la pena.
Que había algo más allá… algo mejor que el absurdo amor. Algo que te llenaba más, que no te mentía, que no te engañaba... algo que era sincero, puro y sin segundas intenciones. Eso había pesado el de Shiori... de Sakura... Bah, suspiró frustrado, eso había pensado de ambas mujeres, en diferente tiempo y sin saberlo. Y había sido un error, más equivocado no podría haber estado.
Pero pensando bien las cosas, el se había dado cuenta inconcientemente de las diferencias entre las gemelas, los ojos, el lunar la actitud. Apartando el hecho de que Sakura lo había engañado, se daba cuenta de que lo había fascinado más. Sakura en su momento lo había atraído más que la misma Shiori, porque Sakura simplemente brillaba más que su hermana.
Tal vez si le hubiera dicho la verdad él...
Perdía el tiempo pensando en esas cosas. Ahora lo más importante es y sería su trabajo, cumplir sus responsabilidades para con su padre que había confiado en él. También tenía que ocuparse de asegurarle a su hermano que se encontraba perfectamente y que no le sucedía nada, tal vez de esa manera, Itachi dejaría de observarlo a cada momento intentando descubrir lo que había en su mente, y se marcharía para continuar con su trabajo tranquilamente.
Así tal vez, Itachi también seguiría su ejemplo y dejaría a un lado el absurdo intento de escapar de la realidad.
Tomo rápidamente las llaves de su auto y salio de su oficina dispuesto a escapar por última vez de los sentimientos que lo atormentan y no lo dejaban vivir con tranquilidad. Escapar del constante recuerdo de Sakura. ¿El alcohol seria una buena opción para alejarla de su mente al menos, algunas horas?
Al menos lo intentaría.
Cuando las puertas del ascensor se abrieron, avanzó con paso firme, sin percatarse de la presencia de una segunda persona a tan altas horas de la noche. Una persona que seguía de cerca de Sasuke en completo silencio, para llevar a cabo la orden que el encomendaron.
A mitad de la noche, se pudo escuchar el sonido de un disparo que se impacto en su objetivo.
Sasuke.
-
-
Ella Sakura Haruno, embarazada.
Una situación "casi" deprimente.
Tenía en su vientre un hijo del hombre que amaba y que la despreciaba por sobre todas las cosas. Un hijo al que ya adoraba y al que iba a cuidar por sobre todas las cosas. Se encontraba delante de la casa de sus padres, con un ilógico temor al pensar en la reacción de sus padres. Serían abuelos. Su hija, madre soltera.
-"¿Qué voy a hacer?"- se preguntó Sakura, mientras tocaba el timbre y esperaba ansiosa. A pesar de la expectativa en la que se encontraba sumida, lo que más deseaba en esos momentos era un abrazo de su padre.
Justo en ese momento se abrió la puerta y se dejo ver al padre de Sakura que la contemplaba con un gesto sorprendido, para después sonreírle calidamente. Sakura no aguanto más, e inmediatamente se lanzó a los brazos de su padre, buscando la protección que el hombre siempre le brindaba. Hiroshi, aún sorprendido, no dudo en corresponder el abrazo que su hija le proporcionaba… el conocía a sus hijas, y sabía de manera casi instintiva que a Sakura le sucedía algo. Pero para todo había un tiempo.
-Bienvenida a casa, hija- exclamó el hombre mientras se apartaba de su hija para dejarla pasar-. ¿Te apetece una taza de chocolate? Esta haciendo frío.
Sakura no pudo evitar que una sonrisa aflorara de sus labios, no hacía frío, pero esa era la frase que siempre usaba su padre para indicarle que podían hablar, que podía confiar en él. Que a pesar de lo que fuera a decirle, él siempre la iba a poyar.
-Me encantaría papá- y ambos se dirigieron a la cocina.
Mientras Hiroshi preparaba el chocolate, Sakura se sentó en el taburete que siempre usaba, contemplando a su padre, con una melancólica sonrisa. Definitivamente era el mejor padre y ella era muy afortunada de tenerlo a su lado.
-¿Qué es lo que sucede, Sakura?- preguntó Hiroshi, con una taza en sus manos, mientras se sentaba a lado de la pelirrosa.
-Soy una idiota, papá- respondió Sakura con una sonrisa irónica.
-Eso no es verdad. Te conozco… y no eres una idiota. Eres una persona maravillosa.
-Estoy embarazada- un buen método que había aprendido, era que cuando no sabías que decir, fueras directo a la situación a tratar.
Si Hiroshi se mostró sorprendido o enfadado, no lo demostró. Solo se quedó contemplando su taza, mientras digería lo que Sakura le acaba a de revelar. La pelirrosa por su lado, había desviado la vista, esperando con impaciencia lo que su padre tenía por decirle. Había imaginado toda clase de escenarios, menos el que precisamente se estaba dando. Ambos sumidos en un profundo silencio.
-No eres una estúpida por estar embarazada hija, ni mucho menos- declaró Hiroshi, mientras tomaba una de las manos de Sakura y la apretaba con cariño-. Al contrario, es una noticia maravillosa hija. Voy a ser abuelo.
Sakura por fin decidió dirigirle una mirada a su padre, para descubrir una gran sonrisa pintada en los labios de su padre, y en sus ojos se apreciaba un elocuente brillo. Emocionado, esa era la mejor palabra para describir lo que en esos momentos sentía Hiroshi ante la noticia. Emoción al enterarse de que iba a ser abuelo.
-Oh, papá- sollozo Sakura mientras se abrazaba de nuevo a Hiroshi.
-Lo preguntaré de nuevo, ¿Qué es lo que sucede?- Hiroshi sabía que había algo más allá, de la simple declaración del embarazo-. ¿Es algo relacionado con el padre de tú hijo?
-Yo… no fui sincera contigo el otro día, papá. Sobre lo del accidente de Shiori… y Sasuke, su exnovio- murmuro la ojiverde.
-¿Qué parte no fue del todo sincera?- preguntó el hombre mientras se separaba de su hija.
-Yo te dije que Sasuke estaba al corriente de que Shiori y yo, éramos gemelas- Hiroshi asintió dándole la razón-. Papá… yo no te dije que me estuve haciendo pasar por Shiori. Sasuke, todo el tiempo que estuvo hospitalizado, e incluso unos pocos días después de que salió, pensó que yo era Shiori.
A esas alturas Hiroshi si mostró su asombro. Sabía que algo estaba escondiendo Sakura… pero una verdad así… Era increíble.
-¿Por qué, Sakura?- farfullo el hombre con incredulidad.
-No lo sé, papá. En cuanto lo vi postrado en la cama, después de que Shiori lo abandonara como si nada, me sentí fatal por él... Los doctores me confundieron con Shiori, y para evitar dar explicaciones, nunca aclare que en realidad era su gemela. Después llegaron los padres de Sasuke, Sasuke despertó del coma… Y las cosas se me salieron de control.
-Sakura, el hecho de decir una mentira, conlleva a otra, y después a otra… Hasta que se complica el hecho de decir la verdad…
-Lo se, papá- murmuro Sakura-. Pero no podía dejarlo… Me enamore de él- terminó por explicar.
-¿Sasuke es el padre de tu hijo?- preguntó Hiroshi, contemplando los ojos de su hija.
-Sí- confirmó Sakura después de unos segundos-. Y no quiere saber nada de mí.
Hiroshi suspiró.
-¿Y tú hermana ya sabe de esto?- preguntó de nuevo.
Sakura negó con la cabeza.
-Sabe que durante un tiempo me hice pasar por ella, pero no sabe que estoy embarazada de un hijo de Sasuke. Total, no creo que le importe. Esta a punto de casarse- comentó Sakura recordando la invitación a la boda de Shiori que le había llegado hacía dos días.
-Es aconsejable que se lo comentes- dijo Hiroshi mientras se levantaba de la mesa y dejaba las tazas en el fregadero.
-Papá…- murmuro Sakura con un ligero temblor en la voz…
-No te preocupes hija, nosotros te apoyaremos en la decisión que tomes… además… Voy a ser abuelo- exclamo con felicidad Hiroshi mientras le daba un beso en la frente a Sakura que sonrió aliviada.
-¿Qué?- se escucho de pronto. El grito provenía nada más y nada menos que de Himeko Haruno que había escuchado la última frase dicha por su esposo-. ¿Qué estás embarazada, Sakura?
-Mamá… yo…
-¿Es que a caso te has vuelto loca?- exigió saber Himeko, hasta el momento, nada complacida-. Al menos te vas a casar con el padre de tu hijo, ¿verdad? No puedes ser madre soltera.
Comienza el drama.
-¿Sabes una cosa, Hime?- preguntó Hiroshi mientras se acercaba a su esposa y la tomaba de la mano para sacarla de la cocina. Lo que menos necesitaba Sakura en esos momentos eran reproches absurdos-. En ocasiones haces comentarios de lo mas desatinados e imprudentes.
Y después de decir esto, el matrimonio salió de la cocina dejando a Sakura con sus cavilaciones.
****Editado: en estos días he estado revisando los capitulos para corregir mis errores ortográficos que se me han ido, jejeje.... La continuación estará en poco tiempo..
Hola Gente!! Dios, apuesto a que quieren matarme por haberme tardado tanto, gomen T.T Hay dos motivos por lo que no pude actualizar antes, en primer lugar estuve algo enferma y en segundo lugar me costo mucho trabajo hacer este capitulo (ya que es un capitulo que se encuentra en medio de las transiciones), y de hecho ni siquiera me gusto, estuvo flojo e incluso aburrido… Dios, pobre Sasuke acaba de salir del hospital y ya lo mandaron otra vez por motivo de un balazo… Este Madara si que no descansara hasta cumplir su objetivo… Créanme que mas adelante comprenderán el porque mande de nuevo a Sasuke al hospital, es necesario para un plan que tengo en mente desde el principio…
Gracias a todos por sus review… En verdad me hacen muy feliz… Espero que la historia les siga gustando!! ^^ Hasta la proxima!!
Ilusión-chan.
