Shingeki no Kyojin no me pertenece, es de su creador Isayama, si fuera mío hace mucho tiempo que Rivaille se hubiera fo*#ado a Eren XD

Pareja: Rivaille x Eren Forever! .

Advertencias… lime… nada fuerte :P

Capítulo 12

Durante los siguientes días Eren recuperó un poco su ánimo gracias a la interferencia de su cachorro al que decidió nombrar Titán, porque era una cosita destructiva, arrasaba con todo y con todos, era demasiado enérgico, no que fuera malo, de hecho él adoraba a su cachorrito.

Junto con Armin y Mikasa se habían dado a la tarea de entrenarlo, sin embargo parecía una labor titánica, hablando de ironías. Eren vivía ahora en una casa que el alpha había dispuesto para él, para Rivaille y para Hanji, como si no fuera lo suficientemente malo lo que paso en la tienda de ropa. Ver a Rivaille todos los días estaba resultando nefasto.

Hanji se había dado cuenta de que algo pasaba entre ellos dos, y tan astuta como el zorro que era Eren estaba seguro de que ella sabía algo sobre que ellos dos eran pareja, o quizá Rivaille se lo dijo, como sea, lo traía sin cuidado, no estaba dispuesto a perdonar a Rivaille a corto plazo.

Sus amigos Armin y Mikasa lo visitaban a diario y gracias a eso tenía más cosas en que pensar que en su maldita pareja. Además de ellos Bertholdt iba a visitarlo llevándole noticias sobre Annie y Reiner y secretamente planeando su escape, claro que eso siempre tenía que hablarlo cuando estaba seguro que Rivaille no estaba cerca.

A pesar del claro rechazo que manifestó hacia el mercenario, éste aun lo seguía a sol y sombra, le daban ganas de haberle dado más que un puñetazo. A él y a Erwin. Desde el día del castigo solo lo había visto una vez y fue cuando lo mando a vivir con Rivaille, según el alpha era para mantenerlo seguro.

Hanji le dijo que no había nadie más fuerte en ese lugar que Rivaille y que con él estaría a salvo, quizá tenía razón, su cuerpo estaba a salvo… pero no su corazón.

RxERxERxE

Ese día en específico sentía el corazón más pesado que nunca, si bien estaba enojado con Rivaille la necesidad de ser sostenido por su pareja era abrumadora, a veces le daban ganas de mandar todo a la mierda y lanzarse a la seguridad de los brazos de Rivaille, otras veces le daban ganas de salir corriendo con su cachorro.

Hablando de correr con Titán, en una semana sería su cumpleaños y también, ya no estaría en ese lugar. Ya había acordado con Annie, Reiner y Bertholdt que saldrían dentro de dos días, y como la vez anterior tenían que salir al anochecer. Y esta vez seria para siempre, y claro, llevaría a Titán consigo, no había manera de que lo dejara atrás, ese animalito le había robado el corazón.

-Pero ese día tienes que estar muy quietecito y calladito- le dijo al cachorro que no tardó en ladrar y lamerle la cara –jejeje, tu si sabes- se rio Eren abrazando al cachorro.

-Eren- el chico de inmediato reconoció la voz de Rivaille, no estaba de humor para hablar con el mercenario en ese momento, pero tampoco sería completamente descortés, le diría de la manera más educada posible que se fuera al diablo.

Rivaille se aclaró un poco la garganta, a últimos días la urgencia por estar con Eren se había vuelto casi insoportable, lo curioso era que él mismo se había buscado semejante tortura, lo malo era que su resistencia estaba menguando, ansiaba el contacto de Eren, su aroma lo seguía a todas partes en esa casa tan pequeña y por las noches no dormía ante el recuerdo del contacto de los labios de Eren, del recuerdo de su sonrisa, de sus brillantes ojos verdes llenos de alegría… de su dulzura.

-¿se le ofrece algo?- pregunto Eren lo más educadamente posible

-Emmm- jamás en su vida había estado tan nervioso ni había balbuceado como idiota

-grrrrr- el pequeño cachorro le gruñó no le agradaba que estuviera cerca de Eren, lo había comprobado en los últimos días, era como si quisiera eclipsar al omega para sí mismo o como si supiera que de alguna manera lo había lastimado, aunque aún no sabía que había hecho exactamente para molestar tanto a Eren y que éste ya no lo quisiera ni ver.

-tranquilo Titán, seguro el señor ya se va- murmuró Eren acariciando la cabeza del cachorro que dejo de gruñir para intentar lamer de nuevo su cara. Luego Eren miró a Rivaille esperando su respuesta.

-Yo… quería…- ah, si ¿Qué quería? ¿Qué diablos se suponía que le iba a decir al ojiverde?

Eren se mordió la lengua antes de decir algo más mordaz.

-Si me disculpa tengo cosas que hacer- dijo el ojiverde tomando a su cachorro con él para irse de ahí.

Rivaille sintió frío en su corazón, le dolía la fría indiferencia de Eren. Lo miró mientras el omega le daba la espalda ¿Qué había hecho? No quería reclamar a su pareja para no causarle más daño pero tampoco quería que lo odiase de esa manera, además Eren no sabía que eran pareja ¿Por qué lo trataba así?

Antes de poder pensarlo lo tomó de la mano, lo arrastró hacía si y lo besó ardientemente, Eren sorprendido soltó a Titán el cual de inmediato se quejó y comenzó a morder la bota de Rivaille el cual no le prestaba la más mínima atención. A pesar del shock inicial Eren se vio lanzado al torbellino de emociones que Rivaille le lanzaba, pudo sentir su atracción, su afecto, su dolor… y su pasión, pero también estaban la culpa y la ansiedad, la desesperación ante su trato, la necesidad de tomarlo. Si Rivaille sentía todo eso ¿Por qué no se lo demostraba? ¿Por qué guardarlo en su interior?

"¡basta!" se gritó Eren queriendo alejar esos sentimientos de él, empujó a Rivaille lejos de él

-¡Basta! Ya no lo hagas- dijo al borde de las lágrimas, sin Rivaille sentía todo eso por él ¿Por qué lo ocultaba? ¿Se avergonzaba de él? ¿De aquel patético omega que desobedeció al alpha y por lo cual fue castigado? ¿De ese omega que no valía nada para luchar por él?

Rivaille estaba desconcertado ¿hacer qué? Quería preguntar ¿Por qué Eren de repente rechazaba sus besos?

-Ya no finjas que quieres algo conmigo cuando has negado lo que te ha dado el destino- dijo Eren, las lágrimas deslizándose por sus mejillas, estaba haciendo un drama lo sabía, se comportaba como una adolescente enamorada pero ¿podían culparlo? cuando su vida ha estado llena de soledad y rechazo ¿Cuándo… Cuándo lo que quiso siempre fue una familia? Alguien que lo amara… tan siquiera un poco.

Rivaille se sorprendió, esperaba que hubiera algo, una acción un malentendido que haya hecho que Eren lo despreciara así, pero no eso, no esperaba que Eren supiera ya eso ¿cómo… cómo lo supo?

-E…Eren… ¿Cómo?- balbuceó Rivaille sorprendido

-lo escuche decírselo a Hanji-san- dijo Eren limpiando sus mejillas –Armin me lo explicó, es algo mucho más grande que el amor a primera vista ¿no? ¡Es el destino!- dijo llevándose las manos al corazón –t-todo este tiempo lo supo ¡y no me lo dijo!- le gritó -¿Por qué?- preguntó ante el mutismo de Rivaille -¿no le gusto?- Titán estaba inquieto, lloriqueando en el suelo viendo como Eren lloraba y hablaba mientras intentaba en vano limpiar sus mejillas.

Rivaille quería decir que sí, claro que Eren le gustaba ¿Cómo no podía gustarle? Era hermoso, guapo, delicado, masculino, la combinación perfecta en los aspectos que más le gustaban, su color de piel, su suavidad, esos ojos de un increíble color y esos labios tan dulces… pero la voz no salía, su cuerpo se negaba a cooperar con su cerebro y su boca.

-¿es que acaso le avergüenzo? ¿Es que acaso no soy suficiente para usted? ¿Tan poco valor tengo?- le reprochó Eren –el destino pudo habernos emparejado pero está claro que se equivocó- dijo limpiando y deteniendo sus lágrimas –así que deje de jugar conmigo-

Eren se dio la vuelta para irse

-Eren, espera eso no…- dijo Rivaille saliendo del shock inicial

-¡DEJEME EN PAZ!- gritó Eren haciendo que Titán gimoteara en el suelo

Eren salió corriendo al ver que Rivaille no decía más nada, claro que no era como si él le importara a Rivaille… jodido destino.

RxERxERxE

¿Pero qué diablos había pasado?

Eren... lo había descubierto, y había pasado lo que había querido, Eren se había alejado de él, así estaría a salvo ¿verdad?

Entonces ¿porque se sentía tan desdichado?

Titán ladró llamando su atención, el perrito intento morderle la bota pero Rivaille se apartó, su cuerpo quería seguir a Eren.

Tenía esa enorme necesidad de reclamar lo que era suyo, más allá de sus dudas sobre poder proteger a su pareja, cada día se hacía más difícil seguir sin Eren, sin poder tocarlo, sentirlo, quererlo... amarlo

más allá del temor que tenía a que todo lo que amaba le fuera arrebatado, al hecho de que había pasado tanto, tanto tiempo negando lo que era, era un Alpha y debía tener a un omega, había negado lo que era, intentando olvidar ese doloroso pasado donde se le fue arrebatada su familia y sus camaradas

más allá de que esta no era su manada, no era considerado parte de ella y por supuesto Erwin no era su alpha, ya no podía serlo, no si quería tener a Eren. Sonrió al darse cuenta de que no le molestaría ir contra Erwin por tener a Eren.

Ya no quería sacrificar a Eren para la protección de la manada, ya no quería sacrificar lo que podría ser su única oportunidad para tener lo que aquellos afortunados llamaban felicidad, solo sabía que Eren era SUYO y ya no podía apartarse más, ya nunca jamás.

-Maldición- gruñó por lo bajo

-¿Huirás ahora Rivaille, o lo enfrentaras como un hombre?- preguntó Hanji a sus espaldas ¿desde cuándo había estado ahí? Titán le ladró, odiaba que esos dos se hayan puesto de acuerdo en joderlo en ese momento.

Obligó a sus pies a moverse, su dirección… Su precioso Eren.

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Eren corría a toda velocidad por el bosque que bordeaba la casa, solo quería huir, alejarse lo más posible de él, el hombre que en tan poco tiempo le había hecho tanto daño, las heridas en el corazón eran más dolorosas que las llagas en su espalda, no sabía porque el destino lo había emparejado con un hombre así.

Rivaille había tenido tanto dolor en el pasado, lo había visto, cuando perdió su hogar y a su madre y poco después a sus camaradas… una pareja era especial, era sagrada, era la posibilidad de ser feliz en un mundo lleno de dolor, tu complemento perfecto, entonces ¿Por qué Rivaille lo negó así?

Él también había sufrido y perdido mucho para llegar hasta ahí ¿es que no valdría de nada su sacrificio? Todo ese pasado, el orfanato, la clínica… todo… a Rivaille no le importaba.

Sean pareja o no, no importaba si Rivaille no lo quería.

Quería irse de ahí, quería estar lejos, muy lejos, quería volver a su antigua vida, que no hubiera cuervos o arañas detrás de él… que fuera como un ser humano normal ¡no quería ser un shifter!

Se detuvo un momento para recuperar la respiración, sentía que había corrido durante horas, el cielo estaba nublado y las gotitas comenzaban a caer, como si no tuviera suficiente, el clima lo odiaba también… aunque había algo bueno en que lloviera, la lluvia disfrazaría su olor y podría huir con más facilidad.

-Jódete Rivaille- murmuró por lo bajo echando a correr de nuevo

Pronto se soltó el aguacero empapándolo en cuestión de segundos, sintió frío en su piel por la ropa mojada, pero cuanto más avanzaba más frío sentía en su corazón, la distancia dolía tanto como su corazón desgarrado.

Se detuvo de golpe al ver una silueta delante suyo ¿Qué demonios?

Rivaille lo miraba fijamente a unos metros delante suyo, miró a su alrededor ¿había la posibilidad de que hubiera corrido en círculos? No, no era tan torpe, de nuevo Rivaille lo había atrapado como la vez anterior, era increíblemente rápido, no debió sorprenderlo dado el tipo de shifter que era.

Rivaille lo estaba mirando con una intensidad aplastante, esa mirada que hacía que sus rodillas temblaran, pero no, esta vez no funcionaría. Se dio la vuelta para irse pero la voz del mercenario lo detuvo.

-¿huirás de nuevo?- preguntó Rivaille fríamente

Eren se detuvo en seco aún sin mirarle.

-¿me delatarás con Erwin?- preguntó burlonamente el omega

-No lo necesito, me basto yo solo para manejarte- dijo Rivaille cruzándose de brazos.

Eren lo miró -¿Cuál es tu jodido problema?- preguntó perdiendo la paciencia –ya demostraste lo mucho que te importo- dijo con resentimiento en la voz –solo puedo pensar en tu necesidad por convertirme en la perra de Erwin ¡nada más que eso te importa!- le gritó con ira.

Sin embargo Rivaille solo seguía ahí mirándolo.

-¿¡qué es lo que quieres?!- gritó el omega dejando que las lágrimas rodaran por sus mejillas, sentía tanta ira y dolor que lo desbordaban, pero Rivaille seguía ahí sin decir nada, reafirmándole sin palabras lo que ya sabía, que no le importaba en absoluto. Le daban tantas ganas de golpear al mercenario…

Rivaille lo miraba, no sabía que decir al principio, Eren tenía tanta ira contenida ¿cómo había logrado eso tan rápidamente? El pobre muchacho… su pareja.

Los gritos de Eren se escuchaban por sobre la lluvia, ambos empapados para esos momentos.

-¡JÓDETE RIVAILLE!- le gritó Eren dándose la vuelta para irse, esta vez Rivaille se movió a tiempo y lo tomo de la mano, lo jaló hacía su cuerpo, Eren estaba sorprendido por la rapidez con que lo tomó el mercenario pero pronto salió de su letargo, forcejeando con él -¡suéltame maldita sea! ¡No puedes agarrarme y besarme cada vez que te da la gana!- gritaba el omega.

Sin embargo Rivaille no tenía la más mínima gana de besarlo… no de la manera en que lo había hecho antes. Lo sostuvo contra él esperando que dejara de forcejear, aunque Eren era más alto que él, el mercenario era más fuerte.

-¡maldita sea suéltame! ¡Suéltame!- gritó de furia e impotencia el omega, sin embargo no podía soltarse Rivaille no cedía ni un poco en su agarre, después de unos minutos y gritando con toda su ira Eren por fin se dio por vencido llorando de la impotencia –Te… t-te odio- sollozó.

Rivaille suspiró arrepentido de todo lo que le había hecho a ese dulce omega, cuando se dio cuenta de que Eren ya no luchaba lo acercó a su pecho abrazándolo con fuerza, en la intensa lluvia podía sentir sus cálidas lágrimas en su hombro.

-Perdóname Eren- le dijo al oído –lo siento mucho-

Eren se calló al escuchar la disculpa del mercenario, lo había tomado desprevenido

Decir que estaba sorprendido era poco, Eren estaba sin habla, nunca se había esperado que Rivaille dijera esas palabras… que se las dijera a él… ¿Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Qué había cambiado?

-te quiero Eren… te quiero tanto…- le había costado horrores formular esas palabras de sus labios y sin embargo se sentía tan… libre. Incluso había llegado a creer que ya no era capaz de sentir algo pero al parecer no era así, no cuando se trataba de Eren, su pareja destinada.

Eren se quedó quieto, en shock, ¿Qué se supone que debía de decir ahora? Había pasado días sintiendo esa furia fría contra el mercenario y ahora ¿todo lo arreglaría con una disculpa? ¿Por qué no se estaba rebelando y gritándole a Rivaille todo el dolor que le había causado?... espera, eso ya lo había hecho ¿no?

Además Rivaille se estaba disculpando, aquello que pensó que jamás escucharía del mercenario, ¿Qué se supone que le contestara? ¿Lo apartaría ahora y se iría? ¿Continuaría envenenando su corazón con resentimiento contra Rivaille?... ¿valía la pena perderlo por ello? ¿Valía la pena rechazar su pequeña oportunidad de llegar a ser feliz con la pareja que el destino le había elegido?

Maldición, estaba tan confundido ahora, tan dolido y sin embargo no podía moverse y apartarlo. Ese dolor que empezaba a adormecerlo mientras más se alejaba de él se había ido y ahora solo quedaba una calidez que empezaba a recorrerlo, su corazón latía cada vez más fuerte, podía sentirlo. Su mente quería rechazarlo pero su corazón no, latía con más fuerza, protestando, quería seguir ahí, sintiendo los latidos del corazón del pecho de Rivaille contra el suyo.

-Perdóname Eren- afortunadamente las lágrimas habían dejado de caer…

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Eren no sabía que estaba haciendo a ciencia cierta, se encontraba de pie en la habitación de Rivaille mientras que el mercenario había ido al baño por unas toallas. Cuando Rivaille volvió con cuidado le puso la toalla en la cabeza y comenzó a secarle el cabello un poco, Eren estaba un poco desconcertado por la delicadeza de sus movimientos y su mutismo ¿Qué pasaba ahora por la mente del mercenario?

Rivaille se encargaría de secar a Eren, ya no quería perderlo, quería cuidarlo a partir de ahora, tenía que explicarle las cosas a Eren, tenían que hablar, ya no quería alejarlo, quería reclamarlo como su pareja.

Le dio un beso en la boca al omega que lo recibió sin decir palabra, después lentamente le quito la camisa empapada, Eren seguía observándolo sin decir nada, tomó la toalla y comenzó a secar toda esa suave piel expuesta, se moría por acariciarla pero tenía que esperar, siguió desvistiendo al omega contemplando ese cuerpo fino, de musculo trabajado pero no marcado, suave y puro.

Eren observaba atentamente los movimientos de Rivaille, lo desvestía pero no lo tocaba, además podía ver el deseo en su mirada ¿Por qué se estaba conteniendo? ¿Acaso él quería que Rivaille lo tocara? Podía sentir el leve temblor en el cuerpo del mercenario, ¿tanto lo deseaba?

Cuando quedó en ropa interior se movió para hacer lo mismo por Rivaille, él tampoco quería que el mercenario enfermara por lo que lo desvistió revelando el bien trabajado cuerpo del asesino, además de la infinidad de cicatrices que si bien no lo desfiguraban gritaban a todas luces su sufrimiento en el pasado. Secó toda esa piel marcada dejando al mercenario en igualdad de condiciones.

Al terminar se quedaron de pie mirándose uno al otro. Esta vez en un acuerdo mutuo y sin palabras se acercaron dándose un dulce beso que poco a poco se tornó más apasionado derramando esos sentimientos acallados por tanto tiempo, la soledad de los shifters era muy amarga, la de Rivaille arrastraba a la locura, el abandono, el dolor de la separación y la necesidad de estar juntos, de complementarse como un todo.

-Rivaille- suspiró Eren al separarse para recoger aire.

-Lo siento Eren- suspiró Rivaille tomándole de las mejillas y acercándolo para otro beso lleno de necesidad, Eren correspondió abrazándolo por el cuello, lo necesitaba, lo necesitaba tan mal y estaba seguro de que después de esa noche ya no podía dejarlo ir, no valía la pena amargarse por el rencor, lo que valía ahora era ese momento, por estar ahí con su pareja destinada, con su complemento… con su Rivaille.

Cayeron en la cama, Rivaille sobre Eren besándose apasionadamente, acariciándose con ternura y necesidad, se despojaron de lo que quedaba de ropa juntando sus miembros y acariciándolos juntos, Eren estaba sonrojado gimiendo y estremeciéndose de placer mientras que Rivaille soportaba el placer tan delicioso que lo embargaba, ver a Eren en la agonía de la pasión era tan excitante y erótico, sin embargo debía de mantener la cordura por ambos.

La fricción se hizo más rápida, Rivaille sabía lo que hacía y Eren era un buen discípulo, pronto Eren se encontró en la cima del placer, su miembro expulsando chorros de semen sobre su pecho y el de su pareja, Rivaille no tardó en alcanzar el clímax al ver a Eren de esa manera. Ambos quedaron marcados con las esencias mezcladas de ambos.

Respirando entrecortadamente se recostaron en la cama, Rivaille abrazaba a Eren contra su pecho acariciando su espalda y su cabello, Eren acariciaba el pecho del mercenario.

-Rivaille… ¿me reclamarás como tu pareja?- preguntó Eren suspirando, se sentía tan cómodo estar así con el mercenario.

Rivaille estaba sorprendido una vez más que Eren supiera eso pero de nuevo lo atribuyó a sus amigos.

-Lo haré, pero no ahora, aún eres menor de edad- dijo tranquilamente.

Eren suspiró, -estúpidas leyes humanas- se quejó

-No son solo las leyes humanas, es una prohibición y hay una razón detrás de ella- dijo Rivaille mirando a Eren que le devolvió la mirada.

-¿Por qué? A parte de que es "inmoral" y esa cosas como la pedofilia- dijo Eren sonriendo burlonamente

Rivaille le jaló una mejilla haciendo que Eren chillara de dolor por unos momentos luego lo soltó –no es eso mocoso idiota-

Eren hizo pucheros sobando su mejilla -¿entonces?-

-Si me emparejo contigo antes de que seas mayor de edad entonces el lazo de pareja no se formará ni en ese momento ni en el futuro- dijo Rivaille seriamente –tienes que ser completamente maduro para aceptar el lazo si no el derecho se te negará-

Eren se sorprendió y horrorizo al mismo tiempo, maldición pero no quería ni imaginar si les hubiera ganado la calentura antes, por esa razón Rivaille lo abandonó en el hotel, al final había sido considerado con él. Suspirando se recostó sobre el pecho del mercenario.

-gracias por respetarme entonces, aunque aún no me parece justo que te lo callaras todo- dijo Eren reflejando dolor en su mirada –ya no lo hagas… ya no me mientas de nuevo- pidió ocultando su rostro contra el pecho de su pareja.

Rivaille asintió besando la frente de su omega –te lo prometo-

Afuera la lluvia arreciaba por lo que permanecieron en esa posición, cómodamente abrazados, sin ganas de moverse y mucho menos de salir, solo estaban ahí escuchando las gotas caer mientras poco a poco se dormían.

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Eren despertó, perezosamente se movió saliendo de la cama dándose cuenta de que Rivaille estaba en la cama con él, sonrió suavemente, se veía tan guapo y tierno durmiendo, tan en paz. Estaba contento de que Rivaille lo hubiera encontrado, no solo cuando los cuervos lo atacaron sino también ayer que intentó huir de su dolor… hablando de eso tenía que hablar con Annie y los otros, ya no podía irse de ese lugar, no sin Rivaille.

Se vistió y salió de la habitación, se sorprendió al ver a Titán dormido junto a la puerta de la habitación, sin embargo lo dejó ahí, que siguiera descansando tranquilo, era tan adorable. Salió de la casa dándose cuenta de que estaba todavía a oscuras. Caminó hacía la casita de Bertholdt la cual no estaba muy lejos, después de todo trabajaba para el alfa por lo que dormía cerca de su casa.

Tocó la puerta, quizá debió de haber esperado, es decir todavía era de noche ¿Qué clase de persona se aparece en la casa de otra persona a mitad de la noche a menos que sea una emergencia?

Suspirando se dio la vuelta para irse pero la puerta se abrió y Reiner lo miraba medio dormido y aún en pijama.

-¿Eren?- lo reconoció el rubio tallándose los ojos de sueño.

-Ah, lo siento Reiner- se disculpó sorprendido de que el rubio viviera con Berth –Sé que es muy tarde pero tengo que hablarte de algo importante-

-¿ah sí?- dijo Reiner tallándose la cabeza, su cabello rubio despeinándose aún más

-Es sobre los planes para mañana- dijo Eren retorciéndose las manos, de repente Reiner ya no parecía tan adormilado –Ya… ya no será necesario…- dijo por lo bajo, lamentaba cancelarles todo de último momento pero así era como tenía que ser, quería encontrar una razón para permanecer en ese lugar y por la madre naturaleza que la había encontrado, su pareja, su Rivaille.

-¿Qué quieres decir con que ya no es necesario?- preguntó Reiner viéndose serio repentinamente

-Si… es que…- Eren se sonrojo un poco al recordar los momentos antes vividos con Rivaille –encontré a mi pareja y me aceptó por lo que… ya no me quiero ir-

Reiner se sorprendió ¿Eren había encontrado a su pareja? Se concentró en el aroma del omega, no había cambiado, eso quería decir que no lo han reclamado aún sin embargo había un aroma débil sobre él seguramente había estado muy cerca de su pareja. Maldición eso estaba mal, ya no podía perder el tiempo entonces, mejor ahora que cuando fuera reclamado, si Eren era reclamado sus planes se irían a la basura.

-Eren, es de mala educación arruinar los planes de los demás por egoístas razones- dijo Reiner seriamente

Eren se desconcertó al ver el semblante del rubio ¿Qué le sucedía? Jamás lo había visto de esa manera, por alguna razón una sensación de peligro le recorrió el cuerpo ¿Por qué? Dio un paso para atrás sintiéndose inseguro.

-¿De… de que hablas?- preguntó Eren, se sobresaltó cuando Reiner se acercó más

-Irás con nosotros omega, quieras o no- dijo Reiner y de repente Eren sintió un pinchazo en el cuello, detrás de él estaba Bertholdt observándolo con tristeza.

-Lo siento Eren-

Su cuerpo no le respondió y cayó hacía atrás mientras su mirad se nublaba, esa cosa que le inyectaron era muy eficiente… en las nieblas de su inconciencia se preguntó cuántas veces en ese día había escuchado la frase "lo siento Eren" y ¿Por qué no había esperado hasta que fuera de mañana?

RxERxERxE

N/A: ta daaan ~~~

¿Qué dijeron? ¿Qué morí? Pues no, pero les alegrara saber que pase con éxito todas mis materias de universidad y que estoy de vacaciones. Además de que se acerca lo mero fuerte.

¿Qué dicen de las disculpas de Rivaille? En lo personal fue un reto para mi esa parte porque nunca me imaginé a Rivaille diciendo "lo siento" además de que Eren estaba muy enojado, es un uke con mucha personalidad ¿verdad?

Además de que me debatía con el Lemmon hasta que me acorde de la prohibición, tonta de mí que la había olvidado .

Eso y que Eren todavía es menor de edad XD

Quería hacer sufrir mas a Rivaille con la indiferencia de Eren pero no pude, es decir, ya me picaban las manitas por escribir esta parte y sé que ustedes están ansiosas de saber ¿Qué rayos está pasando? ¿Qué planean Reiner y los demás al ayudar a Eren? ¿Por qué lo secuestraron? ¿Qué con el pasado de ambos? ¿Y titán? ¿Qué tipo de cambiaforma es Rivaille? XD

Todo eso y más en el siguiente capítulo… o bueno, en los siguientes

Gracias por sus review me animan mucho, algunos me matan de risa, son tan ocurrentes, me agrada y me reanima, mil gracias.

Nos leemos en la próxima entrega, no se olviden de dejarme un review ¿si? :D